Perla llega a la cafetería , abre la puerta, enciende las luces y pone a calentar el horno y la cafetera. A los cinco minutos Rose aparece, ambas se cambian y empiezan a preparar las magdalenas.

-Que tal anoche? Tienes cara de estar cansada- Le pregunta Rose mientras coloca un cuenco con masa en la batidora

-Bastante aburrida, al final me quedé en casa viendo la tele, como todos los viernes, aunque la película que daban era medianamente aceptable y me quede a verla entera- contesta su compañera sin darle mas importancia

La tarde pasa como de costumbre, los sábados por la tarde la gente joven suele quedar en grupos para pasar la tarde allí, es algo que empezó a pasar en cuanto se extendió el rumor del local nuevo, la clientela típica de los sábados, charla animadamente mientras toman café recién hecho. Pese a estar lleno el local, las tardes de sábado suelen ser bastante tranquilas y muy raras veces la afluencia de gente las ha obligado a tener prisa.

Un grupillo de unos 5 entra y Perla les coge el pedido rápidamente y se mete a la cocina a prepararlo, cuando el horno avisa de que el tiempo de cocción esta completo, prepara el pedido en una bandeja y lo saca a la mesa del grupillo, anota que se han gastado los muffins de arándanos y se mete a la cocina a hornear una bandeja. Cuando están listos, saca la bandeja del horno y se acerca al mostrador a colocarla sin levantar la cabeza. Mientras tacha la lista de la pequeña libreta se da cuenta de que hay un cliente tras el mostrador.

-Un momento, enseguida estoy contigo, que vas a querer?- Pregunta con voz dulce

-Quiero un chocolate con nubecillas y a la camarera de acompañamiento- Contesta una voz que Perla reconoce, con tono provocativo

Se oye un Cric y la punta del lápiz se rompe contra la libreta. La muchacha alta levanta la cabeza lentamente para encontrarse cara a cara con los profundos ojos color cobalto de Lapis, la camarera de "La guarida del lobo", que le sonríe de forma picara y le saca la lengua.

Se forma un momento de silencio y las mejillas de Perla se vuelven de un tono rosado, siente los nervios a flor de piel.

-Que pasa novata? Se te ha comido la lengua el gato?... O esque echabas tanto de menos ver estas curvas desde ayer que te has quedado sin habla?- Ronronea Lapis haciendo un gesto de apagar una cerilla en sus caderas, justo cuando Rose sale de la cocina con una enorme jarra de café. Ésta mira de forma inquisitiva a su compañera y suelta una suave carcajada.

-No decías que había sido un viernes aburrido? Vamos a tener que hablar muy seriamente, ya no me cuentas nada- Dice mientras le da un suave codazo y deja la jarra en la encimera

Perla empieza a hiperventilar, palidece, y le tiemblan las manos,

-Salte un rato a tomar el aire, llevas mucho tiempo en la cocina y ha debido afectarte- recomienda Rose con voz maternal, apoyando las manos en sus hombros y acompañándola hasta la puerta –Cuando te sientas mejor vuelve y seguimos- se gira brevemente a Lapis –Por favor, vigilala hasta que se le pase el mareo, yo tengo que seguir atendiendo a los clientes-

-Muy bien- Responde ésta con voz cantarina, cogiendo el relevo de Rose y acompañando a Perla afuera, que aun hiperventila

Enfrente de la tienda hay una pequeña plaza con un pequeño estanque y un par de bancos, ambas caminan lentamente hacia uno de ellos y se dejan caer. La muchacha alta, que parece que ya ha recobrado un poco el color esconde la cara entre las manos.

-No! no! no!, se suponía que nadie descubriría en que trabajo!- grita desesperada a la vez que sube las manos hasta su cabello y agarra nerviosamente un par de mechones

-No veo porqué, es un trabajo digno como cualquier otro- Comenta la camarera, buscando en sus pantalones saca un pequeño cigarro y se lo enciende con un zippo.

El olor acre del caramelo mezclado con el del tabaco inunda el ambiente, el humo hace breves remolinos ascendentes hasta desaparecer en el color anaranjado del atardecer.

-Que quieres decir?- Perla esta desconcertada por la respuesta de Lapis, esperaba un comentario mas hiriente, incluso una carcajada también habría encajado.

-Que el lugar donde trabajes no tiene porque decir nada de como eres tu en realidad, es decir, mírame- da una suave calada al cigarrillo y deja escapar el humo lentamente – Yo por ejemplo, estoy en la universidad de aquí al lado estudiando Biología, a ti te parece que eso encaja con la imagen que doy en el bar? No, pero nadie me debería juzgar por ello, mis gustos académicos no tienen porque relacionarse con los musicales o sociales-

Perla deja caer la cabeza hacia atrás sobre el respaldo del banco –Al menos lo tuyo no esta lleno de bollitos de colores y café barato aunque bueno, lo tuyo parece mas serio...-

Lapis apoya la mano en el cabello de La muchacha pálida y hunde los dedos, acariciandolo para calmarla – Oye, cálmate quieres? Si lo que te preocupa es que todos lo sepan, tranquila, yo se guardar un secreto- da un par de caladas rápidas a su cigarrillo, lo deja caer al suelo y lo apaga con el pie.

-Harías eso por mi?- Dice Perla a la vez que levanta una mirada suplicante hacia Lapis

-Claro, no me cuesta nada...-contesta con una sincera sonrisa, saca el movil y revisa los mensajes, hace una mueca y vuelve a guardar el movil- por cierto, acabo de ver que esta noche mis amigas han quedado sin mi...me da palo pasar la noche en casa sola, que tal si te vienes y vemos una peli o algo?-

Aunque apenas conocía a la camarera, la idea no le parecía tan loca, al fin y al cabo ella tampoco tenia nada que hacer esa noche, Rose quedaría con Greg como siempre, y no había recibido mas mensajes de la chica de la noche anterior.

Se acerca a Lapis y le acaricia la barbilla con suavidad –Me parece bien, yo tampoco tengo nada esta noche, me das tu dirección?- ofrece el movil con una nota de texto abierta

-Oh, no tranquila, vivo bastante cerca de aquí, te paso a recoger mejor y así no te pierdes, a que hora sales dulzura?-

-Solemos cerrar a las nueve, te parece bien a las nueve y cinco en la puerta de la cafetería?-

-Perfecto!- Contesta la camarera cantarina, dando signos evidentes de estar mas animada

-Bien, pues me vuelvo a trabajar que Rose debe estar agobiada, luego nos vemos!- Y sale disparada hacia el local, con paso rápido

Lapis sonríe mientras ve la delgada figura de Perla alejarse corriendo, -Esta noche va a arder Troya- susurra sonrojándose levemente

Las horas pasan lentas y pesadas, el ritmo de los clientes va decreciendo conforme se acerca la hora de cierre, y los grupos se van disolviendo poco a poco, cuando se acerca la hora de cenar. Cuando apenas quedan un par de clientes Rose se acerca a ella y dandole un suave golpe de cadera llama su atención .

-Cuando pensabas contarme que estabas conociendo gente? A ver si voy a acabar teniendo que sacarte loa chismes a la fuerza- Ríe despreocupada

-Pues... Verás, es algo que llevaba tiempo pensando...aunque la verdad es que fue bastante precipitada la decisión...y al final acabé metida hasta las rodillas... Aunque he de decir que divertido fue- acaba Perla con una sonrisa

Rose suelta una suave carcajada

-Vaya vaya, así que has encontrado mas amigas? Me alegro mucho, me duele no quedar tanto contigo, y perdona que no te invite cuando quedo con Greg, pero comprendo que pueda resultarte algo incomodo... Aunque he de admitir que sigo sin saber porque eres tan arisca con el...- Frunce suavemente los labios y continua- Bueno, a ver si quedamos pronto y me lo cuentas todo que me tienes en ascuas-

Recoge un par de llandas y se mete a la cocina a limpiarlas, mientras Perla recoge las mesas y las ordena, hace recuento de la caja del día y lo prepara todo para cerrar.

Cuando llegan las 9:15 Rose y Perla cierran la puerta y bajan la persiana como de costumbre, esta ultima le da el dinero a la primera para que lo ingrese en la cuenta del local lunes a primera hora.

Dos minutos mas tarde la furgoneta de Greg aparece por la esquina izquierda, parando justo delante de la cafetería.

-Nos vemos lunes Perlita!- Rose le besa las mejillas y se sube al coche, Greg se despide desde el asiento del conductor y arranca perdiéndose en la noche entre calles.

Un gran Monovolumen color azul cielo, aparece en la lejanía, va reduciendo la velocidad hasta situarse delante de la cafetería y se detiene suavemente. La ventanilla del copiloto se baja despacio y Lapis aparece tras unas rayban.

-Que tal preciosa? Te llevo?- Suelta una pequeña carcajada

-Porque llevas gafas de sol cuando no hace sol?- Responde Perla riendo suavemente

-No se... Pensé que me darían un toque guay, sube anda- se quita las gafas y las guarda en la guantera mientras perla se acerca a la puerta y se apoya en la ventanilla

-No se... No se... Prometes que será divertido?- pregunta juguetona, esta empezando a gustarle esto de jugar a hacerse la difícil, las cosas suelen ser mas divertidas asi.

-Te prometo que no volverás a pasarlo igual de bien en tu vida- Contesta con una sonrisa orgullosa

Perla ríe suavemente, abre la puerta, se sienta, cierra y se pone el cinturón

-Muy bien, acepto, pero si no me divierto lo suficiente me enfadaré- Un tono pícaro se podía notar remarcado en sus ultimas palabras

El viaje en coche fue muy breve, Lapis condujo hasta un grupo de edificios a las afueras del campus y aparcó en una de las plazas libres mas cercanas a uno de los edificios.

-Bienvenida a la residencia universitaria!, aunque este grupo de cuartos tiene mas caché que el resto y parecen mas pisos de soltero que una residencia- Comenta la camarera mientras entran al edificio. A diferencia de lo que Perla hubiera esperado, salvo por una pequeña mesa de recepción a la entrada, este podría haber sido perfectamente su edificio, el Hall era amplio, con un ascensor enfrente de la entrada, unos aseos a la derecha y a la izquierda la mesa, donde un chico que no pasaría de los 20 leía un cómic de forma distraída.

Lapis saluda al chaval con un breve movimiento de mano y éste devuelve el saludo con un pequeño movimiento de cabeza. Después señala a Perla.

-Viene conmigo-

El muchacho baja el cómic y contesta con desgana – Sabes lo que pasa con las visitas a partir de las nueve Lapis-

-Si Jack, y también se lo que guardas en la caja de zapatos en tu armario, así que no toques las narices-

Ante esta respuesta el chico parece no tener respuesta, así que, no sin un pequeño gesto de vergüenza vuelve a bajar la mirada y sigue leyendo

El ascensor llega, ambas suben y Lapis pulsa el numero tres, cuando llegan a la planta salen en dirección diestra y llegan a la puerta 44, la camarera abre la puerta y ambas pasan.

Salvo por la distribución de muebles y por el irremediable desorden, se podría decir que el piso es exactamente igual al de Perla

-Disculpa el desorden, entre las clases y el trabajo apenas tengo tiempo-

-Vaya, se parece bastante a mi piso...-

-Si, creo que escuché que la mayoría de edificios de esta zona se construyeron siguiendo planos parecidos, creo que es porque lo llevaba la misma empresa y parece que el equilibrio entre coste y beneficio era muy bueno-

Un par de zapatillas pesadas vuelan al lado de Perla para caer cerca de la puerta del armario, las sigue una chaqueta que cae justo sobre la manivela de la puerta

-Voy a ponerme cómoda, tu como si estuvieras en tu casa- comenta jovial la camarera

Perla deja su mochilita sobre la encimera de la cocina y se sienta despreocupadamente en el sofá, es bastante mullido y le recuerda mucho al de su propio piso, aunque éste parece haber tenido mucho mas uso.

Lapis vuelve llevando unos leggings negros y una camiseta negra, bastante ancha, con el símbolo de AC/DC en el centro y "Back in black" escrito en mayúsculas justo debajo

-Quieres tomar algo?- Se acerca a la nevera y ojea el interior

-Claro, que tienes?-

-Pueeees... Cerveza, cerveza, mas cerveza... Y un par de latas de mojito preparado.. Como no suelo tener visitas la variedad brilla por su ausencia...- Contesta rascándose la nuca, algo incomoda

-Oh, no te preocupes, tráeme una cerveza, también me gusta- perla sonríe con sinceridad

-Medio litro o litro entero?-

-Empecemos con el medio litro y ya seguiré con el litro entero si la encuentro aceptable- Sugiere animada

Lapis coge una lata de medio litro para Perla y una botella de liteo entero para ella misma, se acerca al sofá y se deja caer.

-Aqui tienes- Ofrece la lata, la muchacha alta la coge, la destapa y da un largo trago

-Creo que al final si que cogeré la de litro entero- Ríe despreocupada

-Toda tuya- Contesta Lapis destapando su propia botella, dando un trago y cambiando de canal el televisor –Joder, los fines de semana la tele es una mierda, no dan nada bueno-

-Y eso que hoy no trabajas?- Pregunta Perla dando otro trago largo

-Bebe tranquila, la cerveza no se va a ir a ningún sitio- Contesta la camarera riendo juguetona –Los sábados libro, y los domingos está cerrado el bar, así que de lunes a viernes genial, pero cuando llega el fin de semana me aburro como una ostra- Da un largo trago a la botella – Y bueno, tu que tal ayer, conseguiste llegar a casa por lo que veo-

Perla bebe de la lata algo nerviosa –Si bueno, y parece que conseguir aguantar todo el alcohol dentro a base de dormir-

-Sabes que no es esa la parte interesante, pasó algo con Amatista- Pregunta, entonando con un suave tono juguetón el final de la pregunta y dando otro trago a la botella

-Si te digo la verdad, los recuerdos del momento en que llegué al piso, hasta que desperté están bastante borrosos, aunque según ella no pasó nada porque ninguna de las dos estábamos para nada- Perla va notando como el alcohol va relajándole los músculos poco a poco y cambia de postura, buscando una más cómoda

-Si te digo la verdad, creo que te echó el ojo desde que te vio entrar por la puerta- Comenta mientras vuelve a alzar la botella –Te lo digo yo, que desde la barra tengo una vista privilegiada- Guiña un ojo mientras pronuncia las ultimas dos palabras

Perla va a dar otro trago a la lata cuando se da cuenta de que está vacía

-Oh vaya...-

-Tranquila, voy a buscarte ese litro que decías- Comenta mientras guiña un ojo, se levanta y se acerca al frigo haciendo suaves eses, abre la puerta y se agacha a coger la siguiente botella

La muchacha alta se da cuenta de que aunque no lo parece Lapis lleva el mismo ritmo bebiendo que ella, su botella tiene apenas 4 dedos de cerveza –De paso cogete también una tu, apenas te queda cerveza-

La sonrojada cara de Lapis asoma por encima de la encimera –Oh, vale gracias- Sonrie y vuelve a desaparecer, coge un par de botellas de litro y se acerca a la mesita de delante del sofá, deja con suavidad una botella y abre la otra para despues ofrecersela a Perla, que da un trago y la coloca con suavidad delante de ella

Una fuerte vibración llama la atención de la camarera, que se acerca a la encimera, coge el movil lo revisa y lo vuelve a dejar en el lugar que ocupaba antes.

-Es un compañero de clase, dice que luego se pasara a dejarme unos apuntes que no pude coger esta semana, tardará un poco creo-

-Oh, vale- Perla ofrece una suave sonrisa, da otro breve trago a la botella y vuelve a dejarla sobre la mesa

Lapis se acerca a la mesa, moviendo de forma sensual las caderas, se acerca a la muchacha alta, la empuja del pecho hasta que esta se recuesta y se sube sobre sus muslos con las piernas abiertas –Bueno... Habrá que hacer tiempo mientras viene no?...-

Las mejillas de Perla enrojecen de golpe, su pulso se acelera. Levanta la mirada hasta que sus ojos se cruzan con los de la camarera, un escalofrío le pasa por la espalda.

-Mmh?-Pregunta confundida

-Ya sabes...Tal y como lo dejamos ayer por la noche...- Lapis se levanta lentamente la camiseta sin dejar de mirar fijamente a la muchacha alta

La duda de si para la camarera, la idea de "ponerse cómoda" era la misma que para ella, solo duró los breves segundos que tardó Lapis en levantar del todo la camiseta y quitársela de un suave golpe, para después lanzarla hacia atrás despreocupada.

Por mucho que lo intenta, sus ojos van mirando con curiosidad, de los suaves hombros de la camarera, a su escote algo pronunciado, un par de suaves pechos de un tamaño que Perla sospecha que no cabrían en su mano al menos sin sobresalir un poco, de ahi pasa a su marcada cintura, y finalmente a su estomago, plano, aunque de aspecto mullido y cálido.

-Te gusta lo que ves?- Pregunta la camarera mientras se recuesta sobre Perla y cruza sus brazos por detrás de la cabeza de ella –Puedes ser más agresiva sabes? Adoro cuando una mujer de verdad me domina...- Susurra a apenas centímetros de su cara

La muchacha alta mueve lentamente sus manos hasta las caderas de Lapis, y de ahi a sus nalgas, dando un suave apretón.

La camarera gime en un susurro cuando lo nota y baja sus labios hasta el pecho de Perla, suelta un par de botones de su camisa y besa con calidez la pálida piel de la muchacha, sube besando hasta su cuello y muerde con suavidad varias veces, arrancándole pequeños gemidos.

En este punto Un fuerte rubor cubre casi por completo mejillas, cuello y orejas de Perla, Lapis acaricia con suavidad su cabello dando un suave tiron para provocar que la muchacha alta apoye la cabeza contra el respaldo del sofá, para despues acercarse lentamente buscando sus labios.

Cuando apenas faltan centímetros para que se rocen, un fuerte timbre suena a la derecha de la puerta.

Las facciones de Lapis se endurecen de golpe –Dioooos... Otra vez noo...- Se tapa la cara con la mano derecha

El timbre vuelve a sonar una segunda vez

Lapis se enfurece, se levanta de un salto y va a por su camiseta –QUE YA VOY!-

Se viste rápido, descorre el pestillo y abre la puerta con la cara completamente roja de furia.

Un rápido vistazo al interior de la sala, con Perla completamente roja, con un par de botones desabrochados y jadeando, varias botellas vacías alrededor de la mesa, y Lapis con la camiseta puesta del revés, le sirvió a Ryan para saber que había sido mal momento para haber tocado el timbre.

Ryan era un chico de piel canela clara, media alrededor de metro ochenta, pelo largo y de un tono rubio oscuro, de constitución normal, ni delgado ni relleno, ojos marrones y barba de cuatro días, lleva unos pantalones de camuflaje y una camiseta color caqui

-Interrumpo algo...- Afirmó sin ninguna duda, con cierto tono de disculpa en su voz

-SI!- Gritó Lapis

-...Te traigo los apuntes que me pediste...- aunque hace ya un par de años que la conoce, nunca ha llegado a ver a su amiga así de molesta

Lapis se arrastra una mano por la cara y hace un breve gesto hacia dentro –Pasa anda, qué remedio, tenemos cerveza fría, sírvete tu mismo, y la próxima vez, llama antes dd tocar al timbre...-

-Lo hice... Pero no contestabas...- Ryan pasa sintiendo como la incomodidad aumenta a cada paso que da, se acerca al frigo, coge una lata de medio litro la destapa y da un corto trago, se acerca al sofá se sienta, procurando no molestar a la muchacha pálida y completamente ruborizada que parece estar obsesionada con mirar al suelo.

Lapis cierra la puerta se acerca a la mesa, coge una de las botellas y da un largo trago, Ryan le ofrece un taco de folios, ella los coge y los acerca a la encimera de la cocina, vuelve y se sienta en el brazo del sofá justo al lado de Perla, le pasa un brazo por encima y le besa el pelo

-Ryan, esta es Perla, Perla, él es Ryan, mi compañero de clase, puedes levantar la cabeza cielito, no muerde- Apoya suavemente una mano en su barbilla y le levanta la cabeza con suavidad

-Ho-hola..- Saluda nerviosa

-Yep- Contesta Ryan dando un largo trago a la cerveza después

-Ya que nos has interrumpido, al menos te quedarás un rato no?- bebe de la botella a la que apenas le faltan un par de dedos de cerveza

-Claro, Jenny hoy ha quedado con sus amigas, así que hasta tarde estaré solo-

-Perfecto- Contesta juguetona Lapis –Vamos a jugar a una cosita- Da un buen trago y acaba la botella de cerveza

La camarera se levanta, va al armario y saca un pequeño cartón, vuelve a la mesa y lo coloca en el centro, coge la botella y la apoya encima, se acerca a un montón de papeles, coge un folio, vuelve a la mesa y dibuja un círculo, lo divide en tres y escribe los nombres de los tres presentes en el –Sabéis jugar a la botella verdad?- Una rápida mirada le deja claro que Ryan sabe de lo que habla y que Perla no tiene ni idea

-A ver cariñin, giras la botella y te toca hacer lo que ponga en el cartón donde caiga, si es algo de dos personas, te toca girar otra vez y hacerlo con quien te toque-

-Pero verás... Esque a mi solo me van-

-Tranquila- interrumpe Lapis- Ya lo se cielín, pero yo juego a dos bandas –Frase que acompaña de un guiño-, así que cuando me toque a mi puede tocarme con cualquiera de vosotros y es justo que las oportunidades las tengáis a la par-

-Por mi cuando queráis- Comenta Ryan dando un corto trago a la botella de Lapis

-Por mi también.. – Susurra Perla aun ruborizada

Lapis aparta un poco la mesa del sofá –Si nos sentamos en el suelo estaremos a la misma altura-

Los tres se sientan alrededor de la mesa

-Perla empiezas tú- Le besa la mejilla a y da un largo trago a la botella

Perla coge la botella y la hace girar suavemente, tras cuatro giros la botella se para en "Pierde una prenda"

-Te toca perder una prenda-

-...que debería quitarme?- Pregunta Perla, notando que el rubor de sus mejillas aumenta

-Pues una de las prendas de ropa que lleves puesta, lo normal es quitarte la capa de fuera primero- Contesta Lapis riendo

No sin cierta incomodidad, la muchacha alta se levanta y se desabrocha y quita la camisa, la dobla y la deja con cuidado en el sofá y vuelve a sentarse

Lapis coge la botella y la gira, quedando esta en "Beso con lengua", vuelve a coger la botella y la coloca encima del papel, haciéndola girar de nuevo, apuntando finalmente a Ryan

Antes de que éste pueda decir nada al respecto la camarera salta sobre el, le da un largo beso en los labios seguido de un lametón y vuelve a su sitio.

En las mejillas del chico se empiezan a ver las consecuencias de lo recién ocurrido cuando cogen un suave tono rojo, sin decir nada gira la botella, ésta se detiene en "Pierde una Prenda"

Ryan se quita la camiseta y la deja caer detrás de él

Levanta la mirada hacia Perla -Te toca chiquilla-

Pero ella no esta ahí, bueno, fisicamente si, pero su mente se quedó en el momento en que la camarera saltaba a por los labios del chico e imagina que le podria pasar si la proxima vez le toca a ella...

-Perla?-

La voz de Lapis parece devolverla al presente

-Eh? Ah, si! Perdón, me distraje..-

Un suave toque y la botella gira hasta detenerse en "quítale una prenda"

Coloca la botella sobre el otro papel y ésta se para en "Lapis"

El rubor de Perla aumenta a medida que se acerca a la camarera, apoya las manos en su cintura y le quita con cuidado los leggings, dejándola en camiseta y bragas.

Lapis le guiña un ojo de forma sugerente –Rawr...- coloca la botella en su lugar y la gira

"Besa con lengua a"

Los segundos pasan como horas mientras la botella gira sobre el cuadrante con los tres nombres, por una parte Ryan esta expectante por saber si volverá a probar los labios de la camarera, y por otra, Perla esta imaginando de que forma afrontará el beso de la muchacha si le toca.

Finalmente la botella se detiene sobre "Perla"

Ésta levanta la mirada con el tiempo justo de ver como Lapis salta sobre ella, apoya su pecho sobre el de ella y la besa con pasión enredando una mano en su cabello color melocotón, y apoyando la otra en su pálido escote. Los labios de la camarera están calientes y son suaves, Perla nota como los labios de la camarera buscan los suyos ansiando no separarse, cada roce aumenta la excitación y el calor que la golpea en el pecho, Cuando se separan unos cinco minutos mas tarde, a la muchacha pálida le cuelga un pequeño hilillo de saliva por la comisura izquierda de la boca, esta ruborizada por completo, su corazón no puede ir más rápido y su respiración se entrecorta. Lapis se sienta en su sitio como si nada, mientras que Perla se levanta como puede, sin dejar de jadear.

-Joooder, le tenias ganas eh?-

-Pues las mismas que tu a mi- Contesta la camarera devolviendo el golpe- O me vas a decir que es normal dejarte besar por otra teniendo novia si no le tienes ganas?-

Las mejillas de Ryan se vuelven de un rojo fuerte, -Así que esto es lo que interrumpí antes...-

-Básicamente- la mano izquierda de Lapis va avanzando y se posa sobre la entrepierna de los pantalones de Ryan, que, después de lo que ha sido testigo no puede evitar tener una ereccion, sin embargo, los dedos de la camarera se cierran alrededor de su miembro dolorosamente, ésta acerca su cara a escasos centímetros de la de él –La próxima vez llamarás al teléfono y si no contesto esperaras a que lo haga, entendido?-

Un asentimiento ligero y El muchacho comprueba como el férreo agarre se suelta, y el puede respirar otra vez con tranquilidad.

Por el pequeño salón empieza a sonar "Its My life" de Bon Jovi, Ryan se acerca a la encimera, recoge su teléfono y contesta.

-Dime... Si, esta cerca de la plaza del centro no?... Muy bien, estaré allí en diez minutos- Se acerca a la mesa y le da un suave toque a la botella –Hago mi turno y me voy chicas-

Ambas asienten con la cabeza

La botella se detiene en "quitale una prenda a", el muchacho vuelve a girarla y se para en "Lapis"

-Ooooh, el premio gordo- Lapis guiña un ojo y saca la lengua –Bien rubito, elige que quieres ver-

-Como que que quiero ver? Esque no llevas-

-Nop- responde Lapis sinceramente

Completamente ruborizado y sin saber muy bien como esconder el hecho de que está erecto, coge con suavidad los bordes de la camiseta de Lapis y la sube lentamente hasta quitársela por completo.

Perla se da cuenta de que la camarera tiene un tatuaje de una gota de agua, con dos pequeñas alas tribales alrededor, haciendo el efecto de protegerla.

-Muy bien, ya las has visto, puedes irte- Lapis se gira hacia La muchacha pálida y ríe –Puedes tocar sabes?- Da un manotazo a Ryan –Tu no imbecil, ella, ademas ve recogiendo que te vas en nada-

Las manos de Perla acarician por completo la espalda de la camarera, es suave y cálida, musculosa, pero no dura.

Lapis vuelve a ponerse la camiseta y prácticamente empuja a Ryan fuera del piso –Nos vemos lunes, dale recuerdos a la pava de Jenny de mi parte- Cierra la puerta y se gira hacia Perla –Te quedarás a dormir verdad?- Pregunta en tono de súplica

-Claro, la hora que es no me apetece volver a casa, ademas ninguna podemos conducir...-

la camarera se acerca a Perla y le da un suave azote en las nalgas – A dormir pues-

Lapis se mete en la cama, perla se quita en el baño sujetador y leggings y se queda en braguitas y camisa, se acuesta al lado de la otra, y cuando la segunda parte de la cerveza la golpea, cae dormida profundamente.