Suena el despertador del movil a las siete en punto, Perla lo busca a tientas con la mano y lo apaga, se levanta y desayuna con tranquilidad, se ducha, se viste y parte en dirección a la cafetería, dispuesta a comenzar otro tedioso lunes de trabajo.

La semana transcurre lenta y aburrida, todos los días absolutamente la misma rutina, por las mañanas ir a la tienda, abrir y ver las mismas caras a excepción de alguna nueva pasar por el mostrador, a la hora de cerrar, volver a casa pesadamente, agotada por el continuo movimiento en el mostrador y acostarse temprano desganada por la aburrida programación de la televisión nocturna para poder levantarse con fuerzas al día siguiente.

El único día en que le mereció la pena mantenerse despierta hasta tarde fue miércoles, cuando haciendo zapping encontró un concurso de baile, tratando ese programa el ballet específicamente.

Durante todo el Jueves Perla siente los nervios a flor de piel, ya que la semana pasada prometió volver a pasarse por el bar la noche del Viernes, apenas queda un día para volver a esa atmósfera tan acogedora y en la que siente que por una vez en su vida, encaja, y no ve el momento de que el momento de volver a La Guarida del Lobo llegue...

Jueves, sobre las 23:30, en La Guarida del Lobo, Amatista disfruta de un Destornillador mientras habla animadamente con Granate y Lapis. Pese al día de la semana y a estar cerca de un campus, el ambiente esta tranquilo, de fondo suena muy suave "Sweet child o'mine".

-Y bueno L, a quien te llevaste a la cama la semana pasada?- Pregunta Amatista soltando una risa picara

-Pues resulta que me cruce en una cafetería a una chica a la que le tenia bastantes ganas cogidas, y al final conseguí dormir con ella..-

-Y bueno cuenta, que tal en la cama?-

-Pues... No sabría decirte, no me la tiré...-

-Estas de broma? Y eso?-

-Digamos que... Aunque hubo algunos roces...- Lapis se sonroja levemente –No surgió hacerlo...-

-Y estaba buena?-

-Muchísimo, tenia un culo perfecto, y aunque no tenia mucho pecho era blanco y muy bien proporcionado... Cada vez que la recuerdo recién duchada... Uff... – la camarera hace un gesto de abanicarse con la mano

-Joder, que suerte tienes, yo al final no conseguí empotrarme a la novata... Y lo que es peor, me humilló delante de todo el mundo... Je, pero este sábado me las pagará, le tengo preparada una broma de las mías...-

Lapis frunce los labios con gesto preocupado –No se si deberías gastarle una de tus bromas... Ya sabes como acaban la mayoría...-

-Nah, no te preocupes, estoy segura de que nos reiremos todos y no pasará nada-

la camarera mira a Granate buscando ayuda, pero la mujer morena niega suavemente con la cabeza, queriendo decir que por mucho que lo intentaran, la tozudez de la pequeña muchacha haría imposible hacerla cambiar de idea.

-Bueno... Si tu lo dices..Por cierto... La chica de la que hablaba antes... Era justamente la novata...- le susurra a Amatista, junto con una sonrisa picara y un movimiento de cejas muy provocador

-COMOOO?! Y HASTA DONDE LLEGASTE?!-

Lapis hace un calculo rápido con la mente –Casi casi hasta tercera base- Y le saca la lengua juguetona

-Yo la vi primero!- ruge Amatista

-Y yo la besé primero- devuelve la camarera, volviendo a sacarle la lengua

-Al final será mía! Ya lo verás!- contesta avergonzada y furiosa la muchacha baja, se bebe de un golpe el Destornillador y golpea la barra de madera con el culo del vaso –Otro!-

Lapis se lo prepara con rapidez y Amatista se bebe medio de un golpe, notando como, en pequeña medida, el alcohol va haciendo efecto poco a poco.

Viernes por la mañana, siete en punto, el despertador suena como siempre, Perla lo detiene casi instantáneamente, se levanta y se cambia de ropa, se cepilla el cabello y sale hacia el trabajo como todos los días, pero a diferencia del resto de días, esta noche, volverá a La Guarida del Lobo, a pasar otro par de horas después del trabajo, a relajarse y quizás se atreva a probar alguna creación mas de la casa, de Lapis.

El trabajo es tedioso como el resto de días, pero ella lo hace con los ánimos al máximo, sabiendo lo que le espera a la hora de salir. Seguramente llevará la misma ropa que el viernes anterior, quizás cambie algo de su atuendo, despacha los clientes con rapidez, hasta que se hace hora de cerrar. Como todos los viernes, recogen y hacen caja, limpian un poco el local y Greg pasa a por Rose.

Perla se dirige a casa con diligencia, se prepara un sandwich vegetal con lechuga, tomate y atún, y lo devora con avidez. Se dirige a la pequeña cómoda y saca los vaqueros, cuando llega el momento de elegir la parte superior duda. Por un lado tiene su camiseta de la semana pasada, recién lavada y planchada del día anterior, la cual es cómoda y caliente, algo de agradecer pues las temperaturas han bajado esta semana.

Por el otro... Tiene la camiseta que Lapis le regaló... La muchacha pálida coge la camiseta, sin poderlo evitar se la lleva a la cara y la huele, pese a haberla lavado el olor dulzón de la camarera no ha desaparecido del tejido, Perla siente la calidez y la suavidad de una prenda que ha sentido el cariño de alguien que la usa a menudo y que disfruta llevándola puesta. Aparta la prenda, ligeramente sonrojada y la deja sobre los vaqueros. Se acerca al arcón y saca su chaqueta, se cambia de ropa, coge las llaves, cartera y móvil y sale de su piso en dirección al bar.

Cuando llega a la puerta, Jasper la saluda con un gesto a la vez que se aparta para dejarla entrar

-Vaya, vaya, viéndote aquí de nuevo, puedo adivinar que disfrutaste la semana pasada-

-Bueno, fue divertido- contesta Perla con una sonrisa segura en su rostro

-Pues ojalá se repita- Responde casi inaudible ya la portera

Cuando la muchacha pálida entra al local, varias miradas se posan en ella, aunque no le da mucha importancia, al fin y al cabo, el viernes pasado derrotó bebiendo a la que parecía ser la campeona indiscutible, era normal que la miraran.

Se dirige a la parte de la barra que ocupa Lapis y se acerca a pedir una copa, La camarera levanta la mirada cuando se da cuenta de que la tiene delante y le dirige una sonrisa sincera.

-Vaya vaya, de nuevo por aquí... Y que te parece, llevas mi camiseta...- la camarera se ruboriza levemente – que te apetece tomar?-

Perla se apoya con suavidad en la barra y ríe -Que me recomiendas?-

-Que tal un RonCola?-

-Me parece bien-

Lapis vierte en un vaso una pequeña cantidad de Ron, deja caer un par de gruesos hielos, para después vaciar casi por completo una botella de Cola, remueve con suavidad ayudandose de una cuchara larga y fina y lo acerca a Perla

-Adelante, pruébalo- Ronronea la camarera –Como ya te dije hace una semana, a la primera invito yo-

Perla da un par de sorbos cortos, el ron aporta un fuerte aunque dulce sabor a la bebida, refrescado por la cola, que burbujea en su paladar, se relame y sonríe –Esta delicioso, Gracias Lapis-

-No las des cielin, tratar contigo es un placer-

Aunque la camarera mantiene su efusividad al nivel que es común en ella, Perla no puede evitar notar algo raro en su comportamiento, mueve la mirada incómoda y se la nota algo nerviosa. Ademas, le ha parecido escuchar un par de risas a bajo volumen a sus espaldas, sumadas a las miradas, que han parecido aumentar en número. Esto empieza a mosquear a la muchacha, que empieza a sentir como la sombra de una sospecha se alarga sobre ella.

-Oye Lapis... Pasa algo conmigo?-

-E-Eh?... Eh?, no, no pasa nada... porque lo preguntas?-

Bingo, la camarera estaba nerviosa, pero, porque?, fijándose en sus gestos, Perla se da cuenta de que Lapis mira continuamente en su dirección, aunque nunca a ella directamente... Entonces, es algo que esta a su espalda? Perla hace un amago de girar

Una mano se posa con suavidad en su hombro derecho –Por favor, no te gires...-

-Por que?-

-Porque no te va a gustar... Verás, Amatista te tenia preparada una broma para hoy, es de muy mal gusto, y me gustaría que evitaras caer en ella...-

Perla sonríe -Oh, no te preocupes, seguro que no es para tanto...-

Lapis aparta la mano lentamente –Bueno... Si tu lo dices...-

Cuando la muchacha alta se da la vuelta se da cuenta de que en el fondo de la sala, en un pequeño tablón de anuncios, hay un cartel con "para la novata" escrito con abundantes faltas de ortografía.

Cuando se encuentra apenas a un metro del cartel, descubre horrorizada que lo que éste contiene, es una foto a todo color de su cuarto, con un dibujo mal hecho de ella misma en el que hay escrito "el cuarto rosita de la novata".

Perla nota como el sudor frío le recorre la espalda, poco a poco su respiración se acelera y empieza a hiperventilar, al mismo tiempo la vergüenza sube hasta su cara para cubrirla por completo. Ya sabe porque todo el mundo la mira y se ríe, y ahora que es consciente desearía no saberlo.

Amatista sale de detrás de la mesa del dj, soltando una gran carcajada –Que te ha parecido novata? Te gusta que te la jueguen?-

La muchacha pálida camina a zancadas hacia ella notando como la furia supera a la vergüenza, cuando están frente a frente ruge –COMO TE ATREVES?!-

-Tia, no es culpa mía que tu cuarto sea tan rosa-

-Cuando echaste la foto?!-

-Mientras te duchabas-

-Como has podido?! Me prometiste que no lo sabría nadie!-

Cada frase de la muchacha bajita no hacia mas que aumentar el enfado de Perla, que de por si ya era alto, pues pese a haberlo prometido, Amatista no mostraba señales de arrepentimiento por haber incumplido su parte de la promesa

-Tia, relájate, es una simple broma..-

-UNA SIMPLE BROMA?!-

El golpe se pudo escuchar incluso por encima de la música, fue tan fuerte que la muchacha bajita se dio cuenta del potente puñetazo cuando se encontró sentada en el suelo con la mejilla izquierda completamente ardiendo de puro dolor

Perla notaba el dolor en los nudillos, la presión en el pecho, el dolor de sentirse traicionada y las cálidas lagrimas que le caían por las mejillas, pero por encima de todo había un sentimiento en su interior que en ese momento era el que estaba al mando, la abrasadora ira.

-ERES UNA ESTUPIDA, NO ME VUELVAS A HABLAR EN TU PUTA VIDA!- ruge en dirección a Amatista, después con un rápido movimiento, se da la vuelta y sale corriendo en dirección a la puerta.

En cuanto cruza las puertas el frío aire de la noche le corta las mejillas comu un cuchillo, se siente dolida, traicionada, y demasiado sobria para aguantarae a si misma de esa forma.

-Chiquilla, estas bien? Que ha pasado ahí dentro?- Jasper se acerca curiosa

Perla se limpia las lagrimas con el antebrazo de la manga -Problemas por gente estúpida, como siempre...-

-Necesitas algo?...-

-Solo beber... Beber y olvidar...-

-Si alguien pregunta dónde estás, que le digo?-

-Diles que estoy en mi trabajo...Si de verdad quien te pregunta merece que le hable, sabrá donde buscarme-

Y tras esa frase, Perla se interna en la noche, en dirección a la cafetería con las ardientes lagrimas cayéndole por la cara.

-Te dije que no lo hicieras, se veía de lejos que era mala idea..-

Amatista aprieta la bolsa con cubitos contra su dolorida mejilla –Ya bueno... Aun asi se se la debía, me humilló delante de todo el jodido bar el viernes pasado!-

Granate da un sorbo de su vaso –Amatista, no ha sido buena idea-

-Ya bueh, y que le hago? La cosa ya esta jodida, Lapis ponme un vodka, necesito algo fuerte...-

La camarera coge un vaso bajo de whisky y vierte vodka hasta la mitad, devuelve la botella a la estantería y le acerca el vaso a la muchacha bajita

La muchacha alta da otro trago hasta acabar el vaso –Deberías disculparte-

-Ya no tiene sentido, me ha dicho que no le hable nunca mas, yo paso...-

-Muy bien, yo no.- Granate se acerca a la pared del fondo, coge el cartel de una esquina, lo arranca con fuerza y lo hace una bola, se acerca a la barra –Lapis tíralo por favor-

Lapis coge la bola de papel y la deja caer en el cubo de basura

Amatista se levanta y se acerca a la mesa de mezclas, desde la que Peri le esta haciendo gestos, cuando llega, ambas hablan en voz baja, Peridot le da un suave puñetazo en el hombro y gesticula algo como "Fue genial", ambas sueltan una carcajada.

-Es incorregible- Granate suspira

Lapis baja la vista con tristeza y frunce los labios -Pobre Perla...-

-Tienes alguna idea de donde puede estar?-

-Alguna idea tengo, aunque seguramente no sea ninguno de esos sitios, podrías preguntar a Jasper, así al menos sabrías la dirección en la que se fue-

-Muy bien, saldré a ver que consigo, Amatista parece estar entretenida- Granate lanza una mirada a su amiga, que conversa animadamente con la Dj.

Lapis le acerca un trocito de papel con preocupación –Ten mi número, por si te hiciera falta-

Granate guarda el numero en la memoria de su teléfono y sale al gelido ambiente nocturno, se cierra la chaqueta y se ajusta las gafas

-Si buscas a la chiquilla que ha salido hace un rato llorando me dijo que si alguien merecía hablarle que la buscara en su trabajo-

Granate asiente con seriedad y saca el teléfono

Un mensaje llega al móvil de Lapis de un número desconocido "Trabajo de Perla?"

Por el estilo de escritura parece ser de Granate, guarda el número en la agenta y contesta "Cafeteria Caprice, plaza de las flores 4, enfrente del pequeño parque"

La muchacha morena sonríe y se dirige raudamente a la dirección que aparece en el mensaje.

Tras 25 minutos de caminata rápida por las frías calles, los ojos de Granate dan finalmente con el letrero, ahora apagado de "Cafetería Caprice", se acerca a la puerta y descubre un pequeño cartel de papel, en el hay escrito "Si no eres Amatista puedes pasar, estoy en la cocina".

La muchacha morena pasa y cierra con cuidado la puerta, avanza hasta la cocina y atraviesa las puertas de estilo saloon. Perla esta sentada en una silla baja, en equilibrio sobre las dos patas traseras, pero con el respaldo, sobre el cual esta su chaqueta, apoyado sobre el borde de la encimera, las botas están a su lado y tiene las piernas apoyadas en la isla central de la cocina. En la mano sujeta una botella de ron, y en la otra un muffin de chocolate y nueces. De fondo en una pequeña radio suena "Sweet child o mine" a bajo volumen

Granate se ajusta las gafas de sol y saluda con un breve gesto de cabeza –Buenas noches-

-Pasa y siéntate si quieres- Consigue articular con la boca llena –Sírvete si te apetece algo-

La muchacha morena se acerca a la encimera que le queda mas cerca, se sube a ella y coge un muffin y lo huele –Mmmh, De arándanos, mi favorito- Quita parte del papel y da un pequeño mordisco disfrutando de la dulce sensación que le produce la mermelada natural en las papilas. –Está muy bueno-

-Gracias supongo... Son mi especialidad...- Contesta dando un largo trago a la botella

-Estas segura de que deberías beber tanto?-

-Si, no pasa nada, mañana hasta el mediodía no entro a trabajar , de todas formas los de ron con pasas no se venden tanto, así que por un día que no haya tampoco va a morir nadie-

-Como te encuentras?- Pregunta que va seguida de otro mordisco al muffin

-Algo mejor, el Ron ayuda...aunque me sigue doliendo...- Baja los pies de la encimera y los coloca sobre las botas

-Algo normal, no debió seguir hasta el final..-

-Acaso le he hecho algo para merecer una humillación así? No se, creo que hasta el momento me he portado bien con ella, entonces, porque lo hizo?- Dos cálidas lagrimas caen por las mejillas de la muchacha

-Bueno... Amatista es...Digamos complicada- Granate acaba el ultimo bocado del muffin y le acerca una servilleta a la muchacha pálida

-Ya pero joder, lo prometió, porque me tiene que hacer esto? Yo confiaba en ella...-

La muchacha morena se acerca a ella, le acaricia el cabello y abraza con suavidad su cabeza, Perla hunde con suavidad su cara en el estomago de la otra mujer, se abraza a sus piernas y rompe a llorar desconsoladamente. Granate intenta calmarla, acariciando maternalmente su melena de color melocotón y su nuca.

Cuando la muchacha pálida se separa de ella, ésta le ofrece un par de servilletas, Perla las coge y se suena la nariz y seca las lagrimas.

-Mira, Amatista no lo ha hecho a mala Fé, pero por el momento el orgullo no va a permitirle disculparse, habrá que esperar a que los ánimos se calmen un poco-

Perla sorbe un par de veces con la nariz y se vuelve a sonar –Vale...-

-Ademas, siendo sincera... Creo que le gustas bastante. Nunca había llegado a pensar mas de dos veces en alguien que no fuera ella...-

Esto hace sonrojar levemente a Perla, que actúa como si no lo hubiera oído

Señala la bandeja de muffins de arándanos –Puedo?-

-Si... Claro, sírvete, son sobras de esta tarde, están recién hechas...-

-Tienes talento- Retira el papel y da un pequeño mordisco

-No te resulta gracioso que trabaje en esto?-

-No tiene porque, que te guste un ambiente o un estilo no tiene porque estar reñido con que te guste otro, por muy distinto que sea-

Perla da otro largo trago a la botella y se la acerca a Granate –Gustas?-

La muchacha morena coge la botella y da un par de breves tragos, después la deja sobre la encimera

-Has bebido bastante, así que luego te acompañaré a casa vale?-

-Muy bien...- Un par de lagrimas caen por el rostro de Perla – Joder, yo que había encontrado un sitio que me gustaba y donde me sentía cómoda...-

-No te preocupes por eso, la gente se olvidará eventualmente del tema-

-Tu crees?-

-Claro, somos ya adultos, y seria estúpido alargar tanto una broma, no te preocupes por eso-

Un par de muffins y algunos tragos mas tarde, Granate y Perla salen de la cafetería, ésta ultima cierra con llave y caminan en dirección a la casa de la muchacha pálida.

20 minutos mas tarde llegan al portal, abren la puerta y suben hasta el piso.

Perla abre la puerta –Bueno... muchas gracias por acompañarme... Es decir, apenas te conozco y me has tratado muy bien...-

-Sshh, no te preocupes, ya que Amatista no es racional alguien tendrá que serlo por ella- Contesta con una sonrisa –Ven aquí- la mujer morena abraza a Perla de forma maternal, ésta, no sabe porque, pero el cálido abrazo de la otra mujer consigue calmar sus nervios y evadir un poco la preocupación que siente, abrazada a ella se siente en paz, casi podría dormirse así.

–Ve a dormir, hoy ha sido un día largo- Sonríe de forma sincera y se ajusta sus gafas de sol –Oh, antes de que se me olvide, toma- La mujer morena saca un pequeño papel y garabatea algo en él –Ten mi numero, por si necesitas algo suelo tener bastante tiempo libre-

-Gracias- Contesta perla con cierto rubor en las mejillas, ver como alguien se preocupa tanto por ella sin apenas conocerla la hace sentir verdadera vergüenza.

Granate se despide desde el ascensor con una media sonrisa, la muchacha alta entra al piso y cierra la puerta, se queda en ropa interior y se mete en la cama directamente.

El recuerdo de todo lo que tenia pensado para esa noche, y de como todo se ha visto frustrado por una broma sigue grabado a fuego en su mente, por mas que intenta dormir no deja de recordar la cara y las risas de todo el mundo, la vergüenza que la golpeó de repente cuando vio que la imagen era de su cuarto, la mirada que lanzó la muchacha bajita al salir de detrás de la mesa de mezclas y el dolor que sintió cuando se dio cuenta de que no mostraba arrepentimiento ninguno por haber faltado a la promesa que le hizo.

Sin poder evitarlo, en completo silencio, perla solloza durante media larga hora, hasta que se da cuenta de que la pantalla del móvil está iluminada.

Lentamente se lo acerca a la cara, hay 14 notificaciones, 7 llamadas perdidas, y 7 mensajes distintos de Lapis preguntando cómo está. En silencio, responde al último mensaje diciendo "Estoy bien, acabo de acostarme, Granate y yo hemos estado hablando y tomando algo en un sitio mas tranquilo, creo que voy a irme a dormir ya porque la noche ha sido movidita..." Y lo envía

Apenas un minuto mas tarde llega otro mensaje de la camarera "Vale cielo, me gustaría quedar mañana contigo, tú dirás que tal tienes el día"

"Mañana trabajo desde después de comer hasta las nueve, aunque si quieres podemos comer juntas :^)"

"Me parece bien, dame tu dirección y una hora y allí estaré"

"Calle del paso norte 6, el piso es el 4, ven sobre las 13:30"

"Muy bien, allí estaré cielito"

Perla desconecta el despertador y vuelve a intentar dormir, tras varias vueltas por la cama, el sueño parece que consigue llegar hasta ella, y así, entre cálidas lagrimas la muchacha pálida concilia el sueño.