Personajes de Rumiko Takahashi


Tsuki No Hikari

Cap 2: Mi decisión

- "Tu tienes que decidir eso"

- "Disculpe?"

- "Te doy tres días para que lo pienses"

Tres días… Tres días…

Para que necesitaba ella tres días, si todo estaba tan claro… Ella no necesitaba ni siquiera tres segundos para expresar que lo único que quería era estar siempre al lado de su amo. Si desde que era una niña pequeña viajando a su lado rogaba a las estrellas fugaces permanecer junto a Sesshômaru-sama por el resto de su existencia

Por qué le habría dicho que lo pensara si para ella la decisión ya estaba tomada…

O no?

Durante esa primera noche desde su arribo decidió que no era el momento de meditar dicho predicamento. Era mejor disfrutar de la compañía del Lord, Jaken y Ah-Un ahora que estaban allí. Fue a saludar al pequeño demonio sapo y a su mascota dragón y con alegría abrió la caja que contenía su nuevo kimono. Como siempre, la prenda era hermosa, pero esta vez destacaba por encima de las otras. Era de color azul oscuro con detalles blancos como puntitos simulando las estrellas del cielo y lo que parecía como el contorno de una luna llena en la parte superior izquierda frontal además de un obi plateado muy fino. No creyó haber visto en su vida un traje tan extraño y a la vez tan perfecto. Una pieza única en el mundo. Y lo mejor de todo, era un regalo de su señor.

Vio también con mucho agrado como la pequeña Izayoi también recibió un pequeño obsequio. Era una peineta blanca algo sencilla con ciertos detalles de flores y estrellas metálicas muy bonita. Le alegraba saber que la carismática hanyou era aceptada por Sesshômaru-sama. Desde el día en que fue "oficialmente reconocida" la chiquilla le decía a todo ser que se topaba que su tío era maravilloso. Sabía que para Izayoi-chan ese gesto significaba mucho e incluso para Inuyasha-sama, aunque nunca lo admitiera.

Eso contribuyó mucho para que se enamorara más de tan enigmático personaje.

Cuando fue la hora de dormir, le preguntó a su amo si tal vez era posible que se quedara con ellos. Pasaría más frío, pero a ella no le importaba en lo más mínimo.

Desde que Kaede-sama había fallecido, dormía en la misma cabaña de la miko pero ahora las gemelas de Miroku-sama, Izayoi-chan y Shippou-kun (cuando venia de visita a la aldea) habían decidido hacerle compañía. Y al parecer nadie se oponía.

Pero ese día, quería aprovechar al máximo el hecho de que Sesshômaru-sama se quedaría por tres días. Sus visitas nunca pasaban del día, así que ahora debía tomar ventaja. La única respuesta de su señor fue el típico "Haz lo que quieras". Eso era suficiente para hacerle la existencia más feliz. Izayoi había reclamado que ella también quería dormir con ellos, pero Rin le recomendó que era mejor que durmiera en la cabaña de sus padres, debía extrañarlos y ellos a ella. Sabía también que a Inuyasha-sama no le gustaría mucho la idea y era capaz de armar un alboroto, además al parecer al Lord tampoco le hacía mucha gracia. Al final pudo convencerla.

Después de una corta charla con Jaken-sama y acariciar a Ah-Un, el cual le recordaba a una especie de cachorrito gigante, les dio sueño y decidieron dormir. Se arrecostó encima de su "mascota" y noto como su amo se separaba del grupo para dar lo que ella creía era una caminata nocturna. Se pregunto si alguna vez dormía. Pero le restó importancia al hecho por que ahora debía enfocarse en algo más determinante.

¿Cuál seria la decisión que tomaría ahora?

Aunque al principio se dijo a si misma que todo estaba decidido ya, ahora que lo pensaba con la cabeza un poco mas fría y menos sorprendida, resolvió que debía pensar y analizar con detalle las dos opciones que tenía.

Primero: La vida en la aldea

A pesar de que al principio no estaba nada contenta con la idea que tener que vivir ahí con gente que, aunque conocía, le seguían pareciendo extraños, luego poco a poco se fue acostumbrando. Los primeros meses fueron difíciles, pero Kaede-sama se encargaba de hacerla sentir más cómoda. Empezó a apegarse mucho a ella no solo por que vivía a su lado, sino que también estaba aprendiendo acerca de plantas medicinales e incluso le enseñaba a utilizar el arco al ver que al parecer tenia cierto potencial espiritual, pero este no era después de todo su pasatiempo favorito, sus preferencias eran más pacíficas.

Tres años después, Kagome-sama regresó y eso también ayudo a que se adaptara mejor. La joven siempre había sido muy amable con ella y se habían convertido en buenas amigas. Con el correr de los años vio como los hijos de Sango-sama y de Kagome-sama nacían además de que cumplía con otras tareas domésticas como limpieza de las cabañas y del templo, además que en ocasiones se encargaba de cocinar para todos ( y según Inuyasha-sama y Shippou-kun era muy buena) Además, también disfrutaba mucho las visitas de su mejor amigo Kohaku, era muy agradable pasar un rato con él. De repente se acordó que ella estaba con el en el momento que Sesshômaru-sama llegó. Estaba tan emocionada que olvido por completo a su amigo. Supuso que él había vuelto con Sango-sama. Mañana le pediría una disculpa.

Vio también su supuesto poder espiritual crecía con los años. Pensó que era similar al de Kagome-sama pero vio que era de una naturaleza diferente, ya que dependiendo de sus estados de ánimo, disminuía o aumentaba. A Kaede-sama esto la intrigaba mucho y por eso le había dicho que debía cultivar el uso del arco y otras disciplinas, pero a ella no le llamaba mucho la atención, además de que era algo torpe y en la mayoría de las ocasiones se lastimaba la cara por que tensaba mucho la cuerda y a la hora de soltarla iba tan fuerte que los golpes eran inevitables.

Algo que le llamó mucho la atención acerca de este tema fue una vez cuando tenía 19 años y escucho una conversación entre las 2 mikos de la aldea


- Kagome, creo que te has dado cuenta ya

- De que Kaede-sama?

- Los poderes espirituales de Rin han bajado su intensidad de un tiempo para acá

- Ahora que lo menciona tiene razón, probablemente sea por que no les presta mucha atención, realmente nunca ha mostrado gran interés

- Puede ser, aunque a mi se me ha ocurrido una teoría que tiene mucho sentido… Esta relacionada con Sesshômaru

- Sesshômaru?

- Así es


Rin se concentró mejor sus orejas para escuchar, pero en ese momento Sango-sama la llamo para que la fuera a ayudar con unas sabanas que tenía que tender y ya no pudo escuchar que fue lo que dijo su tutora, se sintió muy frustrada y fue a hacer la labor renegando en su mente, pero con una gran sonrisa en su rostro para no ser descubierta.

Eso la llevo al segundo punto que debía analizar

Sesshômaru-sama

Desde que lo conoció, le pareció una persona muy misteriosa pero muy "bonita" si así se le puede decir. Al verlo lastimado en aquel árbol le dio cierta lastima y le recordó un poco a si misma… Pensó que no seria lo correcto abandonarlo ahí, así que le llevo alimento, aunque el lo rechazó al principio.

Al día siguiente de nuevo fue a visitarlo, solo que esta vez estaba muy lastimada debido a que los aldeanos la encontraron tomando un pez del lago. Ahora que era mayor y entendía las cosas, sintió ira hacia ellos, pero a la vez lastima, al fin y al cabo, muchas personas eran así. Cuando vio que el "señor" volvió a rechazar la comida se sintió triste, pero de pronto

- "¿Quién te hizo eso en el rostro?"

Eso la agarró por sorpresa

- "Esta bien no es necesario que me lo digas"

Recordó que sintió una felicidad indescriptible. Desde que sus padres y hermano habían muerto nadie le había preguntado por como se encontrara o que le había pasado, la gente tendía a ignorarla o a maltratarla, pero él… se había interesado por ella… Solo pudo sonreír…

Pero luego los lobos llegaron y acabaron con todo y con todos. Solo atinó a correr para escapar, tal vez si buscaba a aquel señor, él la protegería, pero no pudo llegar a tiempo.

No recordó sentir dolor, solo se cayó y luego sintió un fuerte golpe en la cabeza, eso la dejo inconsciente y muerta. Desde ahí no vio nada más, solo un camino oscuro y al parecer una especie de luz al final, pero luego sintió que una fuerza grande la jalaba hacia atrás y luego solo atinó a abrir los ojos… Y verlo a él.

Se extraño mucho, pero luego se sintió muy agradecida con él. Al verlo alejarse… solo atino a seguirlo. Ella no tenía a nadie, y él le había salvado la vida. En su mente infantil, él era su todo ahora.

Quería con todas sus fuerzas poder hablar, pero le era imposible hacerlo desde que había presenciado aquel hecho macabro que le había arrebatado a su familia. Al seguirlo solo podía verlo a él… Era como un héroe salido del mejor cuento de fantasía que jamás hubiera escuchado. No era tonta, sabía que no era un humano… Se notaba por la luna rara en su frente y sus orejas, pero a ella eso no le importaba. Total, los humanos la habían decepcionado… Y este youkai no parecía malo, al contrario…

Noto como el sirviente del señor no paraba de decirle que se fuera y que le decía tonta y otras cosas. Además escuchó el nombre de su ahora héroe.

Sesshômaru-sama

Sabía que el nombre estaba relacionado con la muerte, pero era solo un nombre…

Luego sintió que tenia hambre, su amo al parecer le dio cuenta y le dijo que buscara su comida. Ella se dispuso a ir pero no supo que camino tomar, cuando oyó al pequeño sapo quejarse una vez mas, quería preguntarle por qué le decía tanto tonta… así que sin darse cuenta, habló

- "P-p-po-por… Por qué me dice tonta?! Mi nombre es Rin!!!"

Hasta ella misma se sorprendió de que pudiera hablar… Más feliz se puso.

Así fueron transcurriendo los días y los meses al lado de los tres demonios, por que luego vio a un dragón muy grande de dos cabezas llamado Ah y Un. A ella le hizo mucha gracia y simpatizo con el mononoke de inmediato.

Conforme avanzaban los días se iba enterando de ciertas cosas acerca del youkai. Que realmente era un Inuyoukai y tras de eso el Lord de las tierras occidentales. Pero eso no cambiaba nada honestamente.

Recordó con cariño que su señor siempre la rescataba de todo peligro, ya fuera la vez que Kohaku casi la mata por ordenes de Naraku o cuando la secuestro un youkai tocador de flauta y luego un monje extraño la quería llevar a una aldea de humanos.

Ella creía que hasta el momento todo iba bien, pero cuando Naraku fue derrotado, su señor le había dicho algo que la entristeció en lo mas profundo de su ser


- "Rin, tu vivirás aquí ahora, ya no me seguirás mas"

- "Qué?" Aquí?"

- "Si"

- NO YO NO QUIERO!!! SESSHÔMARU-SAMA!!! LLEVEME CON USTED!!

- Chiquilla malcriada!! Estas loca?!?! Como le vas a gritar así al amo?!?! Ya mismo te daré tu mere…

- Jaken!! Silencio

- Si amo, dis..discúlpeme

- Déjanos solos

- So…solos?

- Largo

- Si, si señor!!

Ella no quería alejarse de él nunca, le rogaría todo lo que fuera necesario, tal vez el entonces cambiaria de idea

- Por favor Sesshômaru-sama, no aparte a Rin de su lado –ya estaba llorando- Rin quiere estar con usted para siempre!! Onegai Sesshômaru-sama, Onegai!! No me abandone!!!

El Lord la detuvo

- Silencio Rin, no llores –ella de inmediato dejo de suplicar, pero seguía llorando-

- Y ya no volverá nunca?

- Si volveré

- De verdad? Me lo promete?

- Si, y un día tu elegirás si quieres vivir aquí para siempre o que es lo que quieres realmente…

- De acuerdo, entonces yo esperare ese día.


Desde ese día, su Lord nunca le había fallado, siempre venia acompañado de Jaken-sama y sus queridísimos Ah y Un, además que le traía obsequios, eso no era tan malo.

Pero un día, cuando tenía más o menos 16 años, se dio cuenta de que pensaba en el youkai más de la cuenta. Pero de una forma diferente.

Se imaginaba su silueta parada al pie de un risco con el viento ondeando su cabello blanco como la nieve, su armadura tan fuerte adornada por el hermoso obi amarillo y las dos katanas más poderosas del Sengoku-Jidai, Bakusaiga y Tenseiga. Envueltas en 2 fundas negras y beige lo que hacía un contraste perfecto. Imagino su rostro, las marcas violetas que lo adornaban presentes también en sus ahora dos brazos y esa luna en cuarto creciente en su frente, pero el mejor detalle de esa cara que parecía cincelada por ángeles eran los ojos dorados penetrantes que la adornaban. El sol seria fácilmente opacado por esos irises tan enigmáticos y simplemente bellos…

Ahí se dio cuenta de algo

Estaba perdidamente enamorada de Sesshômaru-sama.

Primero se asustó. Como era eso posible, si ese demonio era como su padre? Pero luego razonó

- Pero él…realmente no es nada mío… Además, si alguien me trato como un padre fue Jaken-sama, muy regañón, pero siempre se aseguraba de que comiera y me comportara… En cambio Sesshômaru-sama… Él es diferente…

Sencillamente el mononoke nunca la trato como a una hija, o al menos ella no lo sentía así. Además si el la veía así… Entonces la esperanza que albergaba en su corazón desaparecería por completo

- Pero espera? –pensó- esperanza? De que se fije en mi? Que estoy realmente loca?

Como iba a esperar ella que el Lord se fijara en ella? Era ridículo

Primero, él era un Lord, y segundo, no era un humano, y odiaba las mezclas de humanos y youkais. Lo sabia por que Jaken-sama se lo vivía recordando todo el tiempo cuando hablaba de Inuyasha-sama.

Pero… a ella no parecía odiarla

Si no, por que se tomaría la molestia de ir siquiera a visitarla? Simplemente la pudo bien dejar ahí y ya nunca volver, pero él no era así

Él era su "príncipe azul" como decía Kagome-sama

Decidió que este sentimiento no debía compartirlo con nadie. Era su secreto más valioso y no se lo diría a nadie. Además, lo más probable era que se rieran en su cara y no le creyeran.

Así que, cuando su Lord vino de visita de nuevo, cuando tenía 17 años, puso su mejor esfuerzo para no sentirse nerviosa con la presencia de él, aunque claro, sabiendo lo que sabía, eso era casi imposible.

Vio como él de un momento a otro decidió que era tiempo de marcharse… Tan pronto? Por qué? Pero no lo cuestiono, de todas formas, no tenia ninguna autoridad para hacerlo.

Supuso que él volvería en un tiempo… Pero los meses fueron pasando y cuando se dio cuenta se convirtieron en años…

Que estaba pasando? Seria que ahora si se había olvidado de ella?

Eso le carcomía el alma, ahora él ya no volvería más. Seguramente se dio cuenta de su inevitable nerviosismo y decidió que ya ella no valía la pena. A lo mejor el sintió asco de ver aquella escena.

Después de todo, era una simple chiquilla humana. Que atractivo podría ella tener? Era obvio que ninguno.

Pero aun así, el sufrimiento era inevitable, no podía dejar de pensar en el, por que no volvería? Ya no la quería mas, no le era de utilidad, eso fue lo que razonó.

Unos meses antes de que muriera, Kaede-sama vio como la pequeña se la pasaba suspirando todo el día tristemente. Nadie en la aldea quería recordarle a Rin al Lord y por eso no hablaban del tema, para que no se sintiera triste, pero ella como su tutora, sintió que debía intervenir. O al menos eso fue lo que supuso…


- Dime pequeña Rin, que es lo que afecta a tu corazón?

- De que habla Kaede-sama?

- Te conozco, se que sabes de lo que hablo

- Pues…-suspiro, no quería hablar de eso- lo extraño Kaede-sama, no le voy a mentir

- Entonces mis suposiciones eran correctas

- Suposiciones? De que habla?

- Rin, yo se que estas enamorada de Sesshômaru desde hace tiempo ya

Ahhh que tonta era, ni siquiera sabia guardar un secreto bien…

- Kaede-sama… Lo sabe

- Si lo se… Es un poco evidente, aunque me pregunto.. Por que no me lo dijiste? No confías en mi?

- No es eso… Es que yo…

- Te entiendo… Cariño te diré algo

Puso atención

- Yo no se si él va a volver alguna vez, pero creo que si lo hará, después de todo tu eres importante para el, aunque nunca lo exprese.

- Importante? En serio?

- Si. si no fuera así, no te hubiera dejado aquí, sabes, el hizo eso para protegerte del peligro

- Protegerme? –estaba intrigada-

- Si, sabes no es fácil andar viajando con un Daiyoukai, más con uno tan reconocido y fuerte como él. Ellos tienen muchos enemigos y estos muchas veces suelen atacar a cosas o personas que ellos aprecien para lastimarlos y así derrotarlos, si no me crees mira el caso de Naraku, todas las cosas tan malvadas que hizo. Creo que esa es la razón de tu estadía aquí, para que estés protegida. Además el te dijo que no sería para siempre, que algún día tu escogerías que querías en realidad. Pero creo que tu ya elegiste


Y era verdad, ella sabia que cuando el día llegara, ella seguiría a su señor adonde él fuera. Pero… algo la inquietaba.

Había ganado grandes amigos y los quería mucho; Kagome-sama, Inuyasha-sama, Miroku-sama, Sango-sama, las gemelas Chiharu* y Chinatsu* y su hermano Matsuda*, Shippou-kun, Izayoi-chan (a la cual le tenia un especial afecto) y Kohaku que a pesar de que no vivía ahí era su mejor amigo, siempre lo había sido. Y si se iba… tal vez no los volvería a ver más. Eso no lo quería. Ellos eran una parte importante de su vida y perderla así por que así era algo que le dolía.

Por que era posible que si se iban, el no la dejaría volver más. Eso la inquietaba mucho. Poco a poco se fue quedando dormida.

Al día siguiente despertó y vio como felizmente sus acompañantes de la infancia seguían allí. Se excuso por unos momentos para ir a la aldea para asearse y cumplir con sus deberes de siempre. Le pidió a Jaken que la acompañara, también le gustaba pasar tiempo con él. A pesar de que al principio había dicho que no, al ver la mirada reprobatoria y… asesina de su amo, no le quedó mas remedio que aceptar.

Mientras hacia todas sus actividades y las compartía con Jaken y la pequeña Izayoi, quien se les había unido desde temprano, meditaba sobre la decisión que tomaría… Ella creía que estaba segura, pero después de analizar bien sus opciones, se había confundido totalmente.


Por otro lado, Sesshômaru experimentaba algo lo cual no era muy común en el. Impaciencia.

Si bien en su semblante no había ni señas de esta, internamente su cabeza le jugaba un mal rato.

Qué pasaría si Rin diría que se quedaría a vivir ahí?

Si eso sucedía el naturalmente se desentendería por completo de ella. Ya no sería su protegida y el nunca más volvería a verla. Era lo más lógico. Pero en el fondo de su ser, esa idea no le agradaba en lo más mínimo.

Como era posible que se impacientara por la decisión de una simple humana? Se sentía humillado por estar en dicho predicamento, pero resolvió que ya nada podría hacer al respecto.

Solo podía esperar


Rin se enteró que Kohaku había partido y no le había avisado a nadie. Por qué sería eso? Probablemente tuvo una emergencia y no le dio tiempo de avisar, ahora ya no podría disculparse con él. Una razón más para sentirse incómoda por su "inminente partida".

Muy pronto el resto de habitantes de la aldea se enteraron de la venida del Lord y como era usual solo continuaron sus vidas normalmente, lo que los había sorprendido es que él se quedara más tiempo

- Tal vez lo hace por que se ausentó por mucho tiempo –comentó Kagome quien se encontraba recolectando algunas hierbas medicinales- Además lo viste Inuyasha, hasta le trajo un obsequio a Izayoi

- Keh! Pues nadie se lo pidió honestamente- la verdad él estaba muy consternado por ese hecho. Por qué alguien como Sesshômaru haría algo así? Será que por fin los había aceptado a él y a su hija como su familia. Tonterías, eso nunca pasaría, y a él… pues no le importaba.-

- Inuyasha!! No seas grosero, además sabes que Izayoi le guarda mucho afecto y respeto.

- Desafortunadamente…

- Ay tu nunca vas a cambiar verdad?

- Keh!! –y miró indiferente hacia otro lugar-


El día pasó sin mayores complicaciones y de nuevo llegó la noche, volvió a dormir con Ah-Un y Jaken pero esta vez vio como el Lord no se iba hacia ningún lugar, sino que se sentó a la sombra de un árbol y cerró los ojos

- "Irá a dormir?" -pensó- "no, no creo…"

Se dedicó a contemplarlo así, se veía tan bello… Era imposible no enamorarse más al observarlo así, tan apacible, tan…

- Rin –la voz autoritaria la sorprendió- Se te ofrece algo? –dijo sin abrir los ojos-

- "Cómo se dio cuenta?" –pensó sonrojada- No, n-no Sesshômaru-sama, disculpe… Buenas noches –dicho esto se dio la vuelta, se sentía muy tonta, pero este no era el momento de ponerse en evidencia, no frente a él, sino se daría cuenta.-


El Lord abrió sus ojos en el momento en que ella se volteó y admiro aunque fuera solo su espalda y su cabello. Él pudo sentir la mirada de la chica desde que ella empezó a mirarlo y pensó en que tal vez debería abrir los ojos y encararla, pero tal vez se asustaría más de la cuenta. Así que solo opto por preguntarle si quería algo.

No verla era algo imposible para él, su imagen de mujer aparecía en su mente más de lo que quería, pero no se la podía sacar. Era como si se hubiera aferrado a lo mas profundo de su ser. Que demonios le estaba pasando?


El segundo día llegó, y todo volvió a transcurrir normalmente, pero sabía que mañana tenía que tenerle una respuesta a su señor. Y todavía no sabía que hacer!!!!

Estaba segura de su amor por él, pero a la vez sentía que no podía desligarse de sus amigos… Su cabeza daba vueltas sin control…

Al caer la noche decidió que ya no podía guardarse sus dudas más, así que pensó en pedirle consejo a la única persona que tal vez podría ayudarla… Después de todo, esa persona sabía todo acerca de tomar determinaciones importantes

Continuará….


Bueno, aquí termino el segundo capitulo. Se que la vez anterior dije que en este revelaría la decisión de Rin, pero mejor lo dejo para el tercero jejeje

Muchas gracias a Celeste-Hikari, sango24, arale norimaki, kittirasi y ClausXD x sus comentarios y a los que han hecho de esta su historia favorita… (No recuerdo los nombres… Pero muchas Gracias!!)

*: Los nombres de Matsuda, Chiharu y Chinatsu se me ocurrieron xq en el manga no les dieron nombre a los hijos de Miroku y Sango (o eso creo), ahí me disculpan si están muy feos

Nos leemos en el siguiente capítulo!!!