Personajes de Rumiko Takahashi

LEAN LAS NOTAS DE ABAJO!! PLEASE!!!


Capitulo 7: Ataque

Era una tonta… ¿cómo pudo haber esperado que él la besara?

Definitivamente sus aspiraciones eran más grandes de lo que deberían ser. Ahora estaba ahí, tirada en la hierba, sintiéndose como si fuera un simple objeto de diversión. El paisaje que era tan hermoso se había convertido radicalmente en una imagen dolorosa, haciéndola revivir el momento en que la tomo suavemente del mentón y la miró con aquellos ojos de sol tan llenos de algo que no era común en él: Expresión. Toda su mente daba vueltas y su corazón se retorcía inquieto, pero no por buenas razones.

Mizuko sintió que su sangre hervía mientras veía a aquella pobre niña sentada en el suelo con la vista perdida en la nada, y todo por culpa de la indecisión del tonto de Sesshômaru.

- "Baka, baka, BAKA!! Cuando regrese me las paga!!! Como que me llamo Mizuko!!" –pensaba mientras se acercaba con cautela a la escena

- Rin –empezó lo más calmadamente que pudo- no es bueno que te quedes aquí, ven vamos adentro, es tarde

- Mizuko-sama? –le dijo mirando aun el rastro que dejó al marcharse- Usted… lo vio todo?

- Mmm… Digamos que si… Pero solo fui yo no te preocupes, no hay nadie más cerca. Como te sientes?

- No se, estoy… confundida… Quiero irme, quiero irme de aquí –pidió con cierta desesperación-

- Ven, te acompaño a tu cuarto

Ambas mujeres se retiraron del lugar. Rin se encerró en la habitación y no quiso salir por dos días, solo Mizuko podía entrar para dejarle comida

Jaken pasaba mucho tiempo preguntando por el paradero de su amo y del por qué la mocosa no salía del cuarto. Pero al amanecer del tercer día, mientras estaba recostada en el futón, Rin llegó a una conclusión mientras se levantaba y abría la ventana para ver el horizonte.

- "No importa… Lo que pasó fue un simple accidente, esto no puede derrotarme. Además fue una sincera falta de respeto de mi parte. Cuando regrese, le pediré una disculpa, y esto… Nunca sucederá de nuevo. Después de todo, no quisiera que esto me separe de su lado. He sido una tonta. No puedo esperar que él sienta nada por mí. No es su obligación, mas yo en cambio… Lo amaré en secreto todos los días de mi vida."

La chica se cambió a un kimono limpio y salió de la habitación, en cuanto se topaba a los sirvientes les sonreía a todos, ellos solo se limitaban a dejarle el paso libre con leves reverencias. Mientras iba se encontró con Jaken

- Mocosa!! Hasta que por fin sales de ahí!! Pensé que te habías hecho de piedra ahí adentro!!

- Pues como ve no fue así, no me gusta estar mucho encerrada

- Te ves re fea!! Por que no te vas a bañar?!

- Pero que youkai tan insolente!! –interrumpió Mizuko quien de inmediato lo golpeó en la cabeza con el báculo de dos cabezas que le arrebató-

- Como te atreves a golpearme de esa manera?!?! Y con el báculo que me regalo el amo?!?! Vieja loca!!!!

- Anda a decirle loca a tu abuela!!! –y lo golpeó de nuevo-

- Por favor ya basta –pidió Rin con una sonrisa- Jaken-sama, discúlpese con Mizuko-sama o sino el castigo será peor, hágame caso –le dijo mientras se hincaba para quedar a su altura-

- Ay… Dis…cul…pe…me… -decía Jaken mientras veía muchas aves rondando su cabeza y al borde de la inconsciencia-

- Bueno, al parecer aprendió su lección, me alegra que hayas salido al fin de la habitación Rin, aunque, y no puedo creer que diga esto, pero Jaken tiene un poquito de razón, te ves algo demacrada, pero admito que tu semblante es mejor.

- Si, no podía quedarme en el cuarto toda la vida, que falta de respeto!! –respondió tratando de ser entusiasta-

- Eso esta mucho mejor, y para animarte, te pediré que me ayudes en la cocina, pero después del desayuno!

- Eso suena excelente!!

- Ay… Es cierto mocosa! –dijo Jaken emergiendo de su febril estado- No sabes donde está Sesshômaru-sama?!? Lo he buscado por todos lados y no lo encuentro

Mizuko sentía que ahora si lo iba a matar, es que era un imprudente!! No era muy recomendable hablarle a Rin del Daiyoukai, eso podría deprimirla nuevamente lo cual sería desastroso, pero para su sorpresa

- Pues no lo se –respondió ella naturalmente- Pero a lo mejor regresa pronto, usted ya sabe como es él.

- Tal vez tengas razón…Bueno yo me voy a desayunar, me muero de hambre!! –finalizó Jaken retirándose-

La youkai estaba sorprendida, el espíritu de esa niña era fuerte. Aunque no la conocía del todo aún, se notaba que adoraba a Sesshômaru, y lo que él le había hecho esa noche bastaría para lastimar el corazón de cualquiera. Además estos dos últimos días había estado confinada a su habitación, pero ahora, le daba a entender que era como si nada hubiera ocurrido.

Le agradaba mucho que la joven tuviera tal determinación, pero ella era una youkai con vasta experiencia de la vida, no la engañaban tan fácilmente…

- Me sorprendes Rin, pensé que te daría nostalgia el que mencionaran su nombre

La humana la miró

- Sería muy extraño mostrarme dolida cada vez que lo mencionen, además, no es que me haya hecho algo terrible. En parte fue culpa mía…

- Culpa tuya? Y a ver como?

- No… debí ilusionarme más de lo que debía, al menos en ese momento. Creo que en mi mente tuve expectativas más altas de las que debía, y por eso me dolió tanto creo.

- Pero mira como lo defiendes… Si el que te intentó besar fue él, no tú. No pero es que cuando llegue ese mocoso malcriado me va a escuchar… Sesshômaru-kun es un tonto!!!

Rin se sorprendió

- Se…Sesshômaru-kun?

Mizuko se tapó la boca y miró a Rin, se le fue el secreto.

- Ay se me olvidó!! No le puedo decir así en frente de la gente… Pero en fin! Eso es lo menos importante

- Usted… tiene ese nivel de confianza con Sesshômaru-sama –quiso saber Rin-

- Confianza? Yo a ese niño lo críe desde que nació. Lo conozco desde la punta del pelo hasta las puntas de los pies. Y por eso te digo que no lo defiendas, él es culpable de todo, no tú. Y mejor vámonos ya para que comas y me ayudes!! Anda vamos!!

Rin se quedó al lado de Mizuko durante todo el día haciendo quehaceres en los cuales Jaken las acompañaba en algunos, hasta que empezó a anochecer.


Muy lejos del castillo, pero aún en las tierras del Oeste, Sesshômaru aún estaba consternado por todo lo que había ocurrido al pie de un risco.

No sabía si sentirse feliz o no por no haber concretado el intimo acercamiento con su protegida.

El olor de esa niña era embriagante y cuando toco su piel, corroboró sus pensamientos acerca del cambio. Era más suave y más fina que la seda, cremosa y cálida. El tacto más hermoso que pudiera haber experimentado jamás. Aún lo tenía marcado en su mano, y eso que solo fue un superficial contacto en la barbilla, no quería imaginarse el resto del paquete.

Por más imposible que sonara, un molestar en su cabeza empezó a afectarle, así que se sentó y arrecostó su espalda en una roca, cerrando los ojos y disfrutando de una leve brisa. Eso ayudaba a calmarlo mucho.

Casi nunca dormía por que no lo necesitaba, pero en esta ocasión no pudo evitar sentirse un poco somnoliento, no sentía ningún peligro cercano, así que no reparó en que hubiera algo de malo en descansar un poco.

Mientras estaba ahí sentado, con su brazo izquierdo apoyado en su rodilla también izquierda flexionada con sus irises cubiertos por los párpados, una imagen empezó a rondar su mente algo adormilada

Una silueta empezaba a dibujarse en un campo, estaba sentada. De repente se levantó y lo miró, él empezaba a acercarse por que no distinguía bien. Después de acortar la distancia se encontró con que aquella silueta le pertenecía a Rin.

Vestía un kimono de líneas lilas y violetas con mariposas dibujadas en todos lados con un obi rosado casi rojo. La primer prenda que le dio cuando la dejó en la aldea, solo que en su visión tenía la misma edad de la actualidad.

Aquella Rin lo miraba con tristeza y desaprobación, inmóvil. De repente el hermoso lugar floreado fue invadido por llamas incesantes y gritos, cuando miró a la joven, el fuego empezaba a rodearla en un círculo de llamaradas que se elevaban. Divisó su rostro claramente una vez más y escuchó su débil voz

- Sesshômaru-sama… Ayúdeme por favor

El mononoke abrió los ojos y se desestabilizó momentáneamente, para recuperar la compostura una vez más, se levanto y miró hacia el horizonte.

- "Qué diablos fue esa pesadilla?" –pensó extrañado- "Nunca había tenido una antes… Que significará?" –de repente sus sentidos lo alertaron, alguien se acercaba a él, escuchó la voz emergiendo de las sombras de los arboles. Ni siquiera se inmutó

- Qué ocurre Sesshômaru? Te noto algo tenso

Sesshômaru observó en la dirección del sonido y luego vio como se materializaba, tomando la forma de un InuDaiyoukai

- Jiromaru –espetó-

- Aún recuerdas a tu tío, que bueno

Jiromaru era el hermano menor de su padre. Aunque este tenía el cabello corto, una mirada algo sadista en ocasiones y el mokomoko algo más grueso, rodeando su cintura. La vestimenta y armadura eran similares a las de su padre, solo que la hakama y el haori eran negros, la armadura era un poco más pequeña y la cinta alrededor de ella era verde y solo llevaba una katana... Pero que valía por mil. Tsukisaiga*. Mortífera y misteriosa, su funda era de azul oscuro y compartía ciertas similitudes con la Souunga, con la diferencia que el circulo que adornaba la base del mango era negro. Nunca había visto su hoja, pero una vez había escuchado decir a su padre que era una katana perversa, la cual no debía ser prácticamente usada por nadie, pero ahí estaba, en el cinto de aquel youkai. Sabía que la espada no le pertenecía por derecho propio, ya que era originaria del clan de los Inuyoukai de la Luna, la familia de su madre.

Si bien no le interesaban mucho los embrollos familiares, él le debía cierto respeto a la figura de ese hombre, después de todo, era hermano de su padre

- Qué haces aquí? –se atrevió a preguntar-

- Te buscaba sobrino, me alegra haberte encontrado. Han sido muchos años desde la última vez que nos vimos. Si mal no recuerdo nuestro más reciente encuentro fue poco después de la muerte de tu padre. Oh, he escuchado rumores acerca de esa katana tuya, Bakusaiga. Oí que es la más poderosa de todas, con un efecto destructor memorable. Sin duda alguna has superado a Inutaishô. Te felicito

- Que es lo que quieres conmigo? –preguntó Sesshômaru viendo hacia otro lado-

- Sesshômaru, vengo a advertirte acerca de un peligro latente –respondió seriamente-

- Peligro?

- Debes tomar acción, y arrancar de una vez por todas con este mal, el cual te esta aquejando

- "De que habla?" –pensaba Sesshômaru-

- Se trata de la humana que tienes en tu palacio.

Sesshômaru volvió su mirada hacia él


Ya estaba un poco entrada la noche, fría de nuevo

Los oficios que impuso Mizuko sin duda alguna resultaron ser grandes distractores para Rin, quien estaba agotada. Se dio un baño y fue directo a su cuarto. Corrió la puerta y una vez más miró fuera de la ventana, esperando que Sesshômaru regresara.

Su determinación le estaba fallando, ya que era inevitable el recordar aquel funesto pero bello momento, en el que el hermoso rostro se acercaba hacia ella a punto de unir sus labios. Era tal y como en sus sueños, pero el problema, fue que no se hizo realidad… Eso la entristecía en sobremanera.

Se dirigió a un armario que había allí y vio algunos kimonos, todos muy lindos. En eso divisó uno que se parecía mucho a aquella prenda morada que su señor le había llevado en una de sus primeras visitas. Nunca reparó en que se parecía al kimono de Irasue-sama, pero ahora que veía este, que en lugar de tener rayas violetas eran una especie de rojo oscuro tirando a rosado, noto que las mariposas que los adornaban eran similares. Una sonrisa nostálgica se coló en su cara, acompañada de una lágrima delgada.

- Rin, no seas tonta, deja de llorar por todo! –se reprendió a si misma-

Volvió al marco de la ventana con el kimono en la mano y siguió mirando, hasta que algo raro la sorprendió. Un resplandor naranja empezaba a divisarse. Luego escucho algo parecido a gritos de guerra…

- Pero que rayos es eso? –dijo-

Lo que parecía ser un ejército se acercaba al palacio…


- Humana?

- No creas que no me he enterado acerca de que llevaste a una insignificante humana a vivir al Palacio del Oeste, que vergüenza Sesshômaru. Nunca pensé que cometerías los mismos errores que tu padre.

- Eso a ti no te incumbe –dijo furioso pero sereno-

- No digas estupideces, por supuesto que me incumbe!! Por eso me he tomado la molestia de venir hasta acá para hacerte entrar en razón. Debes deshacerte de ella cuanto antes. Tus acciones han sido bajas, y yo he venido a repararlas.

- Tu eres el que debería de dejar de decir tonterías.

- El legado de nuestra familia esta en juego. Ni humanos ni hanyous deben corromperlos. Por eso ya me he encargado de acabar con la otra molestia de la familia

- "Inuyasha…" –pensó-

- Pero tú eres quien debe hacerse cargo de la humana. Te ordeno que la despaches de inmediato

- Que iluso eres

- Qué?

- A este Sesshômaru… Nadie le da órdenes!!!

Sesshômaru desenfundó a Bakusaiga y le lanzo un ataque directo a Jiromaru, quien lo esquivó, dejando atrás una estela de árboles destruidos. Levanto su mirada al cielo y ahí lo vio. Jiromaru descendió

- Pensé que dirías eso. Por eso… Me he tomado la libertad, de tomar acciones por mi cuenta…


- Rin-sama!! –dijo Kakashi entrando a la habitación-

- Kakashi-sama!! Que es lo que esta pasando?

- Disculpe la intromisión, pero por favor, venga conmigo –pidió saliendo del cuarto-

- Pero que es lo que pasa? –preguntó asustada. Agarro el arco y flechas que le dio Kagome, a lo mejor podrían servirle-

- Todo parece indicar que es un ataque dirigido al palacio. Y lo peor del caso es que el Daimio no está, rayos!

- Mocosa!!!!

- Jaken-sama, es usted!!

- Estas bien? No te ha pasado nada? Estás entera?

- Pues que no me ve Jaken-sama? Estoy bien!! Tranquilícese!!

- Rin!!

- Mizuko-sama!!

- Que bueno estas bien. Kakashi –se volvió al general-

- Mizuko lo más recomendable es que lleves a la niña a un lugar seguro

De repente oyeron más gritos y divisaron llamas más cercanas. La armada enemiga era numerosa y empezaba a irrumpir en la mansión. La resistencia hacía lo mejor que podía para apartarlos, pero eran superados en número.

- Ya saben!! –gritaba una voz- No nos vamos de aquí hasta conseguir nuestro objetivo! La cabeza de la humana!!!

Rin se aterró, pero trato de conservar la calma

- Esa voz… -dijo Mizuko-

- Debe ser Kenta –terminó la frase Kakashi-

Kenta era el hijo de Jiromaru, igual de implacable y peligroso que su padre. El aspecto físico era casi igual. De cabello plateado corto, una sola marca violeta en la cara y armadura modesta pero poderosa, a diferencia de su padre, no tenía una espada propia, sino que cargaba una simple katana como las de otros soldados, pero que podía liberar bolas de rayo y veneno. Era un poco menor que Sesshômaru.

- Quien es ese tal Kenta? Por que nos ataca? –preguntó Jaken-

- Eso no importa ahora, lo importante es que salgan de aquí, yo tengo que irme a combatir, pero ustedes traten de buscar un refugio por favor.

- Kakashi-sama, que tenga suerte –dijo Rin-

- Gracias Rin-sama, me voy. Cuídense por favor

Kakashi salió a toda velocidad para enfrentar al líder de aquella tropa.

- Y nosotros ahora que hacemos?

- No se preocupen!! Con el báculo de dos cabezas conmigo nadie se atreverá a atacarnos!!! El Gran Jaken las defenderá de… -Jaken vio que Mizuko y Rin corrían en otra dirección- Oigan!! No me dejen aquí!!!!!! –grito mientras corrió para alcanzarlas-

Uno de los youkai enemigos pudo detectar como el olor de la humana estaba cerca, reunió a un pequeño grupo y empezó a perseguirla

Mizuko notó esto, subió a Rin en su espalda y aceleró, mientras Jaken se agarraba como podía del kimono de la humana. Pronto llegaron al otro lado de la casa, un youkai se les cruzo por el camino

- Así que aquí estas humana!!! Despídete de tus amiguitos!! Te llegó el fin!!!!

Golpeó a Mizuko fuertemente, la cual cayó casi inconsciente junto con Rin y Jaken en el suelo. Y cuando se disponía a atacar, una bola de energía lo pulverizó…

- Ah-Un!!! –gritó Rin-

El dragón descendió a su lado dispuesto a defenderla, pero estaba lastimado en la pata trasera derecha, probablemente la herida fue causada por uno de los mononoke enemigos

- Ay no estas herido!!

- Miren la humana!! Allá está!!

- Ahí vienen más!!!! Ay no!! "Si no protejo a Rin, el amo me mata!!" –pensaba un afligido Jaken-

Uno de ellos se acercó a toda velocidad, Rin estaba asustada, las escenas de la muerte de su familia se empezaron a colar en sus recuerdos.

- "Este no es el momento para pensar en eso Rin!!! Qué hago?"

De repente recordó su arco


- Qué es lo que has hecho Jiromaru? –preguntó fríamente Sesshômaru-

- Supuse que te resistirías a la hora de pedirte que te deshagas de la asquerosa humana, por eso le ordené a tu primo Kenta ir al palacio y acabar con ella de una vez por todas. Para estos momentos, tu palacio ya ha de haber sido invadido.

Sesshômaru sintió que la ira se agolpaba en su interior. Quería arrancarle la cabeza a Jiromaru en ese instante, pero el recuerdo de su pesadilla de unos minutos atrás lo hizo reaccionar.

Lo importante era Rin

No sabía cual era la forma más rápida de llegar al palacio. No se desesperaba con facilidad, y su rostro nunca lo expresaba, pero decidió transformarse en su forma original de perro gigante para acortar más distancia en poco tiempo.

Ignoró el grito de Jiromaru

- No importa que tan rápido te muevas Sesshômaru no llegaras a tiempo!!!!!!!! "Espero que Kenta haya cumplido con su misión"

Sesshômaru, aun en su forma canina solo tenia una cosa en la cabeza: Salvar a Rin


El mononoke se acercaba velozmente, Mizuko estaba fuera de combate, Jaken y su báculo no serían suficientes, y Ah-Un peleaba con otros, pero sangraba fuertemente, así que tomó su arco y se dispuso a disparar

- Rin que haces? –se despertó Mizuko-

- Mis poderes… tienen que servir para algo!! –disparó, pero falló. Deseó haber puesto más atención al consejo de Kaede-sama- Cielos, no funcionó… Tengo que intentarlo de nuevo

El youkai estaba a un paso de ellas, no había mucha escapatoria…

- "Si no hago algo, mataran a Mizuko-sama y a Jaken-sama…"

Un resplandor azul se empezaba a formar en la punta de la flecha. Rin disparó, la energía se liberó y el youkai se desintegró en el acto cuando fue atravesado.

- Increíble… -decía Jaken asombrado-

Mizuko tampoco salía de la sorpresa, esa niña tenía grandes aptitudes espirituales. Era increíble que no les pusiera atención.

Rin siguió apuntando y disparando, pero la energía espiritual disminuyó y en un momento las flechas se le acabaron, además de que también su brazo estaba lastimado, debido al primer ataque que recibieron. Mizuko hizo el esfuerzo de levantarse y vio que no tenía otra salida. Y de repente, empezó a llover.

- Rin, ven acá –la jaló- Móntate en Ah-Un y escapa

- Qué? No Mizuko-sama, no la voy a dejar aquí

- Por una vez en la vida has lo que te dicen y vete mocosa!!! –interrumpió Jaken-

- Pero...

- Claramente ellos vienen por ti, para matarte, y no podemos permitir eso, y si Sesshômaru no está aquí nosotros no podremos hacer mucho por ti, y mira, empieza a llover, eso ayudara a borrar tu rastro y podrás escapar exitosamente.

- Entonces vengan conmigo!!

- Ah-Un esta herido y cansado, creo que solo podrá llevarte a ti nada más. No insistas y vete!!

- Mizuko-sama, Jaken-sama!!

- Nosotros estaremos bien –Mizuko hizo alarde de la fuerza que le quedaba, la levantó y la montó en Ah-Un-

- No puedo abandonarlos

- Si no sobrevives, el amo nos mata Rin!! –dijo Jaken- Es mejor que te vayas lejos de aquí. Luego te buscaremos, cuando todo haya pasado

- Estoy segura de que Sesshômaru-kun te encontrará mi niña –le susurró Mizuko- tu eres importante para él

- Mizuko-sama…-dijo con lágrimas en los ojos-

- Nos veremos nuevamente, te lo aseguro… -dijo la amable mujer tomando su mano- Bien Ah-Un!! Vuela!!!! –le dio una fuerte palmada en el lomo y el mononoke emprendió el vuelo

- No, NOO, Jaken-sama!!! Mizuko-sama!!!

Kenta, durante su lucha con Kakashi pudo divisar como un youkai dragón se elevaba y al parecer llevaba a la humana en el lomo

- Ja, no permitiré que escapen así de fácil!! –blandió su espada y libero una fuerte cantidad de veneno que se amaso en dirección a Ah-Un-

El dragón de dos cabezas vio la energía venir e intento alejarse, pero su herida se lo impidió y fue impactado. Rin recibió parte del ataque.

- Ay no, Rin!!!! –gritó Mizuko viendo la escena-

Salió disparado hacia una dirección lejana, pero pudo recobrar equilibrio y voló a toda velocidad con una Rin herida en su lomo lejos de aquel infierno, desapareciendo en una columna de humo bajo aquella lluvia inclemente.

Continuará


Hola, espero que estén bien y que les haya gustado el capi

Qué ocurrirá?!?! Sesshômaru no llegó a tiempo y ahora Rin está desaparecida… Espero no dejarlas en mucho suspenso

Vieron el final de Inuyasha Kanketsu-hen?!?! T.T… Por qué!??!?!?! El kimono morado de Rin que describí es el d ese final. Solo Sesshi da regalos tan lindos.

Dice la Wikipedia q la mamá de Sesshomaru se llama Irasue… Pero no se si cambiarle el nombre, uds m dicen. S lo cambio o no?

Agradecimientos a Etsu-Hikari (apuesto q t encantó el final d Kanketsu y el MITICO momento InuxKag) Nelliel (según Wiki, tiene 700 años, pero aparenta 20, o sea el y Rin están d la misma edad jiji) Sango24 (viste las gemelitas de Miroku y Sango? LAS AMO!! Q LINDAS!!) Rachisessho (gracias x tu apoyo!!) y les doy la bienvenida al fic a Amafle y a Hika-sei!! Gracias x tomarse el tiempo de leer mis historias!!! Y a todos los q leen, han hecho d esta una d sus favoritas y más!! Gracias x el apoyo.

Nos vemos en el capi 8…

Cuídense y nos leemos!!! God bless!!