Personajes de Rumiko Takahashi

NOTAS DE ABAJO!! PLEASE!!!


Capitulo 8: Una cruel separación

Todo había pasado tan rápido, que no supo a ciencia cierta que era lo que en realidad había ocurrido. Además estaba lastimada y llovía fuertemente, eso ayudaba a aturdirla más.

El ataque que lanzó Kenta era poderoso, pero tampoco era la gran cosa, aunque tratándose de que la persona a la que iba dirigida era humana, pues, el escenario cambiaba.

Con horror vio como aquella bola de veneno y youki iban en la dirección de Rin, sin duda alguna la pulverizaría junto con Ah-Un y no había el tiempo necesario para que alguien los salvara, solo pudo gritar. Afortunadamente el dragón intentó reaccionar y se corrió un poco, aunque fue inevitable el ser golpeado, junto con la joven. Por la fuerza del ataque habían sido vigorosamente empujados y se perdieron de la vista y el olfato de todos.

- No creas que te vas a largar tan fácilmente humana!!! –gritaba Kenta disponiéndose a perseguirlos-

- Y tu no creas que te dejare ir así Kenta!! –se interpuso Kakashi en su camino golpeándolo con su arma-

La pelea entre los dos youkai continuaba ferozmente. Mizuko se sentó sonoramente en el suelo y era acompañada por un aterrado Jaken, quien no dejaba de repetir

- Mataron a la mocosa!! Mataron a la mocosa!! Mataron a la mocosa!! Que voy a hacer!?!?! Que le diré a Sesshômaru-sama cuando llegue?!?! Me quemará vivo!!!! –expresaba al borde de un ataque de histeria-

- Jaken cállate!! No digas estupideces!!! –lo reprendió Mizuko- A Rin no la han matado –dijo más calmada- "Al menos espero que no…"-pensó- Lo mejor será dejarla escapar, y en cuanto todo termine la iremos a buscar. Además estoy segura que el Daimio llega en cualquier momento –se dio ánimos-

Jaken parecía no escucharla, estaba demasiado asustado como para siquiera correr, y es que la escena era desgarradora. Aquel palacio tan hermoso, lleno de jardines sencillos y al mismo tiempo exuberantes y de una estructura exquisita estaba casi destruido y en llamas. Las sirvientas gritaban despavoridas y habían brazos, piernas y cabezas de youkais por todas partes, haciendo que el lugar se transformara en la pesadilla más terrorífica que pudiera tener algún día. Solo rezaba por que el Lord hiciera acto de presencia.

Pasaron segundos y minutos de angustia, hasta que esos minutos se transformaron en dos horas. Kakashi combatía con Kenta, pero ya estaba agotado, pensó que no aguantaría por mucho tiempo.

- "Donde rayos estás Sesshômaru-kun?" –se preguntaba desesperada-

De pronto, un soldado del ejército de Kenta se aproximo a ellos después de matar a varios del castillo. Iba a asesinarlos, a ella y al inútil de Jaken, eso era seguro, pero de repente un estruendo destructor se abrió paso de entre las sombras.

- Bakusaiga!!!

Los mononoke que estuvieran en el camino devastador de la katana tenían un solo destino asegurado, la muerte, así como los que tocaran los cuerpos. Bakusaiga cortaba todo lo que se encontraba a su paso con solo ser blandida una vez.

Sesshômaru hizo su aparición con una clara expresión de molestia e ira. Enfocando de inmediato la figura de su primo, quien se encontraba a punto de matar al general de su ejercito.

- Sesshômaru, primo, sin duda ha pasado el tiempo desde la última vez que te vi. Oye esa katana es magnífica.

- Imbécil –ese era el que mandaron para matar a Rin, debía morir en el acto- Te arrepentirás de haber atacado mi palacio, pero antes… -volvió su mirada hacia los subordinados enemigos, quienes se reagrupaban para atacarlo- debo eliminar a estos miserables… Bakusaiga!!!

Todos los soldados fueron carbonizados en el acto, no quedó ninguno, Kenta se atemorizó, no quería sufrir el mismo destino.

- Maldito!!! Ya nos las pagarás Sesshômaru!! Mi padre tomará venganza por haber manchado el nombre de la familia!!–Kenta esparció una cortina de humo y veneno con su espada rodeándolo y de inmediato escapó, una de sus habilidades especiales era la velocidad, no era superado por nadie en ese aspecto-

- Estúpido –enfundó la Bakusaiga, lo mejor era dejarlo escapar, total era uno solo, ya se encargaría de él-

De repente se acordó

- Rin

Inmediatamente camino hacia la mansión bajo el incesante aguacero, topándose con numerosos cadáveres y soldados heridos. Kakashi y Jaken le salieron al paso

- Sesshômaru-sama!!!! –lloraba Jaken- Que alegría que haya regresado!!! Su poder no tiene comparación!!! Es el mejor!!!

- Daimio –dijo Kakashi haciendo una reverencia con la rodilla en el suelo-discúlpeme por mi incompetencia. Perdí a muchos de nuestros hombres, pero es que ellos no rebasaban en número como usted supo apreciar –él también estaba impresionado por el alcance de aquel colmillo explosivo-

- Rin

Los otros dos lo voltearon a ver

- Donde está Rin?! –preguntó de nuevo-

Kakashi y Jaken intercambiaron miradas. El youkai sapo sintió que en unos segundos se sumaria su nombre a la lista de muertos.

- Contesten!!!!

- Rin no está aquí

Los tres hombres se voltearon hacia la mujer que venia con múltiples heridas hacia ellos.

- Ah-Un se la llevó lejos –dijo Mizuko- Daimio, me gustaría hablar con usted un momento… En privado –dijo mirando a los otros mononoke reverenciando a Sesshomaru-

- No seas ilusa y atrevida!! –reclamó Jaken- Este no es el momento para pedir tonterías!! Ya mismo me encargaré de…

- Fuera de aquí Jaken, los dos.

- P-pe-pe-pero amito bonito…

- Lárguense!! –ordenó-

- Enseguida –obedeció Kakashi- Ven Jaken –dijo jalando al sapo-

Mizuko esperó a que estuvieran lo suficientemente alejados y asegurándose de que no hubiera nadie cerca, sintió que ya podía dejar la actuación

- Eres un completo idiota Sesshômaru!! –dijo golpeándolo en el hombro izquierdo con el puño – Donde demonios estabas? Mira lo que nos pasó!!! Y lo que le pasó a Rin… Por Dios…

- Que le pasó? –cuestionó frío pero preocupado, con Mizuko sentía que podía permitirse ser más expresivo, pero no tanto-

Mizuko guardó silencio

- Mizuko!! Respóndeme!!

- Intenté mandar a Rin lejos de aquí en el lomo de Ah-Un para ganar algo de tiempo mientras regresabas –dijo incrementando el tono de voz- Pero en el momento que Ah-Un elevó vuelo, Kenta los vio y les lanzó un ataque, Ah-Un lo esquivo pero aun así fue golpeado, lo ultimo que vimos de ellos fue que salieron a gran velocidad de aquí. El dragón ya estaba lastimado desde antes. Y como está lloviendo, pues no se puede seguir el rastro.

Eso a él no le importaba, tenía que buscar a Rin cuanto antes, pero primero iría a la caza de Kenta y del verdadero responsable de dicha intromisión, Jiromaru. No importaba que fuera hermano menor de su padre, él acabaría con su vida por insultar al Gran Sesshômaru.

Mizuko lo vio alzar el vuelo pero lo detuvo en el acto

- Espera a donde rayos crees que vas? –dijo agarrándolo del mokomoko, si bien estaña lastimada, aún tenía fuerza-

- Iré a matar a Kenta, o que creías?

- De verdad que eres un niño muy baka!!! –le gritó- Eso no importa ahora!!! Lo primero en tu lista debería ser Rin!! No sabemos que le pudo haber pasado!! Pero de todas formas sería inútil que la buscaras ahora con este aguacero. Nunca encontrarías su rastro!! Ni el de Kenta tampoco. Se un poco más paciente y espérate, tonto!!

A cualquier otro que le hubiera hablado en ese tono lo hubiera despachado, pero se trataba de Mizuko, y esa mujer era prácticamente su madre. Además tenía un punto de razón en lo que decía. El agua borraba completamente el olor de Rin, era inútil salir en su búsqueda. Descendió y se quedó ahí parado.

- Es cierto!! –recordó la youkai- Yo tengo algo más que decirte baka! –lo golpeo nuevamente en el brazo-

- Quieres dejar de hacer eso? –preguntó con cierta molestia-

- Donde debería darte es en la cabeza!! A ver si así aprendes!!!! Si no hubieras sido tan…

- De que demonios hablas?

- Tú sabes perfectamente de lo que hablo. No te hagas el tonto.

Sesshomaru la miro algo desconcertado pero sin perder su semblante. Dos segundos después lo comprendió…

- Te lo contó?

- No… Yo lo vi todo

Guardo silencio nuevamente.

- Por eso te digo que eres un completo… Uyy!! Mejor ni digo nada mas!! No tienes una idea de lo triste que se puso. Se la pasó dos días encerrada en su cuarto, no comía y estoy segura de que no dormía mucho tampoco. Y hoy que ya había decidido animarse… Y ocurre esto… Es una tragedia.

El daiyoukai no pudo evitar sentir culpabilidad. Se había dejado llevar por sus instintos y estuvo a punto de besarla, pero luego, su orgullo se lo impidió y retrocedió. Lo mejor era marcharse de allí hasta que pasara su confusión. Pero nunca reparó en pensar en lo que su joven protegida estaba sintiendo. Si bien era ridículo maquinar la idea de que él, Sesshômaru, debía alterarse de cualquier forma por los sentimientos de una chiquilla humana, aún así era inevitable el pensar que en verdad había sido un tonto. Y al final de cuentas estaban hablando de Rin. Y él que se había hecho la promesa secreta y silenciosa de proteger su vida. Ahora no solo había fallado en eso, sino que también él era el causante de toda esa tristeza y devastación.

Mizuko sabía que su testarudo "niño" había entendido el regaño. Contra todo posible pronóstico, él tenía un lado suave y hasta podría decirse humano. El problema era que estaba celosamente oculto bajo una intensa e impenetrable barrera de hielo. Pero al parecer, Rin era lo suficientemente cálida para derretirla.

- Sesshômaru-kun –dijo acercándose a él posando su mano en su hombro derecho, él no la miraba- Tu sabes que a mi no me puedes engañar, aunque quisieras, yo conozco cada uno de tus gestos. Como cuando te enojas y se te hace una minúscula arruga entre las dos cejas, igual que a tu padre. O como cuando estas pensando en algo que te importa mucho y miras a un punto perdido en el espacio… Justo como ahora.

- Y el punto es…

- Yo se perfectamente que tu también le correspondes de cierta forma a la niña. –él volteo y se encontró con sus ojos- Aunque tal vez nunca lo admitas, por que no esta en tu personalidad, sencillamente. Pero te daré un consejo… Aunque no lo quieras escuchar. Antes de combatir, recuerda que la primera batalla que tienes que ganar es la que sostienes contra ti mismo. Y si lo logras, podrás pelear contra Jiromaru sin problema alguno. Por que estoy segura que Kenta no vino aquí por que quiso. Su padre lo mando cierto?.

- Si

- Lo viste?

- Quiere matar a Rin, y al parecer a Inuyasha también, mandó a que atacaran su aldea

- A Inuyasha? Por qué?

- Es lo que menos me interesa ahora.

- Y crees que está bien?

- Es el portador de Tessaiga, seria un inútil si lo derrotaran

- Y la ha manejado ya a la perfección?

- Si

- Sorprendente –meditó Mizuko- Aunque es muy extraño que también atacara a tu hermano

Sesshômaru emuló un pequeño gesto de disconformidad al escuchar la palabra hermano. Si bien ya lo había aceptado parcialmente, aún le resultaba extraño.

- Sabes, hay algo que me llamó poderosamente la atención acerca de Rin… Esa niña tiene un poder espiritual muy inusual.

- Poder espiritual?

- Si, no sabe usar muy bien el arco, pero cuando nos empezaron a atacar, ella Jaken y yo corrimos, un youkai nos derribó y estaba a punto de matarnos, estaba asustada, pero tensó ese arco y lo eliminó de un solo flechazo. Una energía azul muy poderosa. Aunque luego de eso la energía disminuyó considerablemente. Pero por eso yo creo que aunque en este momento esta sola en quien sabe donde, sabe al menos como defenderse, un poco por lo menos. "Aunque yo creo que se quedó sin flechas…" –pensó-

El Lord miro en la dirección del bosque pensando en que tan grande podía ser ese poder. Por lo que él estaba enterado a ella nunca le había llamado la atención cultivarlo o utilizarlo, era una joven de gustos simples. Pero si era tan fuerte como Mizuko decía, entonces podría resistir un poco, al menos hasta que él llegara por ella.

La lluvia empezó a disminuir su intensidad y en cuanto amaneció, paró por completo. No debía malgastar un minuto más. Debía emprender la búsqueda de Rin cuanto antes.

Era probable que Jiromaru hiciera lo mismo, y por esa razón debía encontrarla primero. Si el otro daiyoukai lo hacía, la chica tenía un fin garantizado. Y eso él nunca lo permitiría. Ya Rin no podía revivir con Tenseiga… Ni siquiera podía imaginárselo.

Dio instrucciones a Kakashi y Mizuko de iniciar la reconstrucción del palacio y él partió con Jaken en la dirección por la cual Ah-Un había escapado.

Solo tenía una idea en su cabeza. Rescatarla a toda costa.


Todo daba vueltas a su alrededor. Y no parecía querer detenerse. Hacia calor y le dolía todo el cuerpo.

Empezó a abrir lentamente los ojos, mientras se acostumbraba a la luz del sol. Su mente empezó a rememorar la terrible situación del día anterior. Como eran atacados y masacrados todos los presentes en el palacio, y como ella hasta tuvo que usar el arco para acabar con uno de ellos. Se sentía destrozada, no solo físicamente.

Después de que aquel sujeto los atacara a ella y Ah-Un cuando se marchaban no recordaba nada, había quedado inconsciente y hasta ahora regresaba a la realidad. No entendía la razón de dicha declaración de guerra y por que querrían matarla a ella. Una humana. No tenía ningún fundamento válido.

Hizo el intento de levantarse y lo logró, aunque torpemente. De repente recordó a su amada "mascota"

- Ah-Un… Ah-Un!!! – lo encontró a pocos metros de ella, su herida se había vuelto mas grave y estaba tirado en el piso gimiendo levemente de dolor-

- Ese veneno les hizo mucho daño, y todo por protegerme –dijo derramando algunas lágrimas- Perdóneme chicos… - acarició una de sus cabezas. Ella adoraba al dragón, era su compañero de aventuras cuando Sesshômaru-sama se ausentaba y a partir de ahí habían desarrollado un fuerte vínculo-

Al recordar esos tiempos, vino también el recuerdo del daiyoukai al que amaba con locura. Sería que ya se había enterado de lo que había pasado? Vendría a venir por ella? Ella siempre confió en él. Siempre la había salvado de todo peligro, y esta vez no sería la excepción… Cierto?

- Creo que… Iré a conseguir algo de agua… para ambos –dijo- Ya vengo, no me tardo Ah-Un.

Empezó a caminar tratando de buscar un río. Aquel bosque en donde estaba era muy espeso, nunca lo había visto en su vida.

- "Creo que estoy muy lejos del castillo…"

Seguía su paso decidida, pero estaba agotada. Tenía frío y hambre, estaba cansada y su brazo empezaba a dolerle cada vez más. Además de que y también había recibido parte del veneno de aquel tipo llamado Kenta, por momentos creía que su piel empezaba a ponerse verde. Y eso no podría ser bueno. Su kimono estaba totalmente roto y sucio, lo cual hacía más deplorable su condición.

Llegó a una quebrada y como pudo se hincó a la orilla para beber. Nunca le supo el agua más deliciosa que como ese día, era una delicia, al pasarla por su rostro y el resto de su cuerpo sintió un gran alivio. Luego intentó pensar en como llevarle a Ah-Un el líquido. No había nada en donde vaciarlo, absolutamente nada. No le quedaría más opción que traer al inmenso mononoke hasta ahí, lo cual era una tarea imposible dado su pésimo estado, pero debía hacerlo, sea como sea.

Después de grandes ruegos y fallidos esfuerzos por ayudar al dragón, al cabo de un rato logró levantarse y caminar, con dificultad, hacia el riachuelo, pero justo en cuanto arribaron, se desplomó de nuevo. Pero lo bueno era que ahora podría enjuagarlo mejor. Un rato después fue a buscar fruta o lo que fuera para comer, pero no pudo encontrar ninguna. Así que se resigno y dejó de buscar.

El día transcurrió con mucho calor. Ya para la noche, empezó a llover fuertemente de nuevo. No tenía lugar para refugiarse y no le quedó más remedio que quedarse allí a la par de su amigo herido. Siendo totalmente empapados

Las lágrimas eran inevitables, debido a la gran frustración que le provocaba todo el asunto, pero también la tristeza de no tener a Sesshômaru-sama a su lado. Era lo que más añoraba, volver a verlo, y sentirse segura a su lado. No importaba ya el hecho de que la hubiera intentado besar y luego se arrepintiera, era lo de menos. Solo quería estar a su lado.

Escucho que Ah-Un se quejaba una vez más por el intenso dolor

- No te preocupes Ah-Un, estoy segura de que Sesshômaru-sama nos está buscando en estos momentos –no estaba muy segura de que si eso era cierto, pero debía esperar lo mejor-

- "Sesshômaru-sama…" suspiraba Rin quedándose dormida bajo la inclemente lluvia.

Continuará


Hola chicas!! Espero q les haya gustado el capi!

Tal vez algunas no estén d acuerdo con el regaño d Mizuko… Pero esq si s lo merece!! A ver si aprende la lección!!!!

Con el dolor d mi alma les informo q voy a tener q cambiar el nombre d Chikako x el d Irasue. Este ultimo m parece HORRIBLE y poco adecuado, aparte q m remite instantáneamente a la bruja Urasue q fue la q revivió a Kikyo. Y m da cólera!! Pero no m quiero meter en problemas…

Esta semana subí un oneshot lemon InuxKag y si a alguna l gusta esta pareja, pues si les interesa léanlo please. Yo nunca escribo lemon xq NUNCA m sale bien y m gustaría saber su opinión!!

Agradecimientos a ClausXD (t extrañaba niña!!) Etsu-Hikari (muy bueno lo d Koga y Ayame si jeje. Oye xq t traume?!?!) Nelliel (yo m morí d risa… Y la d Inu jajaja sin palabras. Esa Kagome…) Sango24 (yo también llore… jaja) Rachisessho (ojala y no t haya dejado en suspenso esta vez!!) y a Akemi-Naomi (q bueno q t gustara la d "Solo quiero q seas feliz") a Princserekou (ojala y t haya gustado) y a San (q mala, m dijo ridícula XD)

Nos leemos en el próximo capi… Sesshi y Rin s encontraran algún día? Quien sabe!!!

Cuídense muchísimo.