Personajes de Rumiko Takahashi


Capítulo 9: Encuentros Peligrosos

¿Cómo demonios era posible que no parara de llover? ¿Es que el destino le jugaba el juego más cruel de la historia? Si las condiciones climáticas no mejoraban, las posibilidades de dar con Rin cuanto antes eran prácticamente nulas, y eso le provocaba un funesto sentimiento de molestia oculta bajo su fiel capa de serenidad y frialdad.

Aunque el pobre de Jaken mantenía su distancia. Sabía que el Lord era altamente impredecible –ya se lo había probado en muchas ocasiones, y que prueba más grande que tomar a su cuidado a una humana- pero los largos años a su lado le habían enseñado al menos a distinguir ciertos aspectos en su porte que denotaban buen o mal humor. Y en este día en particular, el que se manejaba era el del mismísimo infierno. Lo mejor era no arriesgarse y permanecer en silencio, aunque no podía evitar quejarse por aquel aguacero inagotable, además, no quería admitirlo, pero él también empezaba a preocuparse por el destino de la mocosa.

Amo y sirviente caminaban despacio pero impasibles. Sesshômaru intentaba por todos los medios posibles refinar su ya increíblemente agudo sentido del olfato en medio de las gotas de agua para poder reconocer al menos algún mínimo rastro que le permitiera encontrar a su protegida y a Ah-Un, pero nada. La lluvia era demasiado fuerte y el agua borraba todo olor posible. Empezaba a frustrarse, pero aun así no perdía la compostura.

- A-a-amo bonito? –se detuvo Jaken-

- Que?

- A-a-amo? P-P-Por que no descansamos un ratito? Es q-q-que ya m d-d-dio fríito! –rogaba temblando-

El daiyoukai ni siquiera lo miró

- Si quieres quedarte aquí solo, Jaken, hazlo, por que yo no pienso detenerme –dijo siguiendo su paso-

- no!! No!! Como cree? Yo voy c-c-con usted Sesshômaru-sama!! No me deje aquí solito!!! –dijo tratando de correr detrás suyo-

- Rin, sea como sea, te voy a encontrar" –pensaba el Inuyoukai-


Estaba demasiado cansada, pero a Sesshomaru no le importó y la mandó a empezar con la restauración del maltrecho castillo.

- "Ese niño no tiene consideración por mi… Y eso que yo lo crié… Y lo peor de todo… Sigue lloviendo!!!!" –pensaba molesta sentándose en una piedra sobándose la cabeza-

- Mizuko –la interrumpió de sus pensamientos Kakashi-

- Si? Qué quieres?

- Te encuentras bien?

- Si, si, no te preocupes

- Debemos iniciar con las reparaciones que nos indicó el Daimio

- Bajo este torrencial aguacero? –reclamó-

- Entre más rápido mejor –respondió seriamente-

- Ahh… -suspiró- Que se le va a hacer… Oye tu crees que el Daimio pueda encontrar a Rin?

- Con tanta precipitación no lo creo, pero en cuanto se aclare el cielo, no le costará nada de trabajo, estoy seguro.

- Ojala y tengas razón…

- Oye, por que crees que Jiromaru-sama mando a atacarnos? –preguntó él-

- Tú también te diste cuenta.

- No creo que Kenta iniciara una revolución por si mismo… Todo esto debió ser obra del hermano del fallecido Comandante.

- Si, aunque incluso para alguien como Jiromaru, atacar el palacio es algo suntuoso. Y todo por atacar a la pobre niña.

- Como se habrá enterado? Y por qué le molestará tanto el hecho de que haya una humana viviendo aquí? Total él nunca ha mostrado muchos intereses familiares.

- Sabes Kakashi? Es algo que tampoco yo comprendo… Todo esto es tan raro… Y lo peor de todo, no hay nadie que nos expli… - de repente paró en seco, recordando algo de suma importancia-

- Mizuko, que sucede?

- Kakashi, tengo que partir de inmediato!

- Qué?!?! Partir?!?! Adonde?!?!

- Ya sé quien es la persona que me explicará todo lo que está sucediendo

- Oye te volviste loca?! Planeas dejarme con todo el trabajo?

- Aquí están el resto de sirvientes que pueden ayudarte!! Esto es una emergencia!!

- Cual?!? Tus chismes son una "emergencia"?!?! Mizuko, el Daimio te ordenó…

- Yo sé lo que dijo, pero ya te lo dije, debo irme, cuanto antes mejor!!

- Y dime piensas irte así en estas condiciones ambientales? Y toda lastimada como te veo?

- Mmm… Esperaré a que escampe… Y luego me marcharé

Kakashi suspiró en descontento, pero así era Mizuko de impulsiva

- Y se puede saber a donde vas?

- No es muy obvio? –dijo la youkai respondiéndole con la mirada, él entendió en el acto…-

- Estas segura?

- Yo se lo que hago, confía en mi, mejor iré a curarme estas cortadas y a prepararme…

Kakashi miro a Mizuko alejarse, un pensamiento cruzó su mente

- "A lo mejor… Esa persona si sabe lo que esta ocurriendo…"


Por qué no se detenía? Por qué aquel insoportable torrencial no tenía fin? Sentía que iba a ahogarse si continuaba ahí a la intemperie en medio de aquel acuoso tormento, pero no tenía otra salida… Estaba demasiado débil para moverse siquiera un poco, y su dragón tampoco se encontraba en la mejor forma, así que tenía que aguantar.

Ya no sentía el dolor de sus heridas, ni siquiera el que le causaba el veneno que tenía en el cuerpo, tampoco podía escuchar bien y el hambre que experimentaba hacía unos momentos también ya parecía lejana. Hasta el frio le era indiferente.

Era increíble que en un mes su vida pasara de vivir en una tranquila y humilde aldea a pasar a un majestuoso palacio y luego estuviera tirada en un charco apoyada en el lomo de un maltrecho Ah-Un. Cualquiera empezaría a gritar de la desesperación, pero su estado era tan febril que ni un quejido podía emitir, pero en su alma solo había una simple petición, dirigida a aquel InuDaiyoukai dueño de su corazón

- "Sesshô…maru-sa...ma, por favor… ayúdeme"


Los acompasados latidos de su corazón se detuvieron un momento, solo para reanudar un golpeteo más agitado.

- "Qué será este sentimiento? No lo entiendo…"

Y en verdad, no lo hacía. Estaba impaciente, si, pero ahora se transformaba en una desesperación insistente. Su mente se puso en blanco mientras sentía que algo o alguien lo estaba llamando desconsoladamente. Era como si intentaran comunicarse con él exasperadamente. Y el primer nombre que se le vino a la cabeza

- "Rin…"

Si, eso debía ser, ella añoraba por él, probablemente asustada y deseosa de volver a su lado. Deseo el cual él también compartía

- Un momento –detuvo su pensamiento- Yo también la añoro? La quiero a mi lado?

Desde el "accidente" donde casi la besa, no había podido apartarla de sus reflexiones personales. Es más, desde que la trajo de regreso de la aldea ella ocupaba la mayoría de ideas que se le venían a la cabeza. Y las visiones no involucraban más a la niña inocente de antaño, ahora era aquella mujer aún inocente pero radiantemente hermosa que había tomado su lugar. Era consciente de que le gustaba, más de lo esperado pero le gustaba, hasta podría decirse que la deseaba… Pero había algo más que simple deseo…

- "Entonces… Esto significa que yo estoy… enamorado de ella?"

Él? Enamorado? La sola idea era demasiado risible como para ser ingeniada, el era un Lord Daiyoukai, no se enamoraban… O si?

Remembró a su padre, aquel imponente y admirable demonio que había sucumbido a los encantos de una princesa humana y por ende, le había causado la muerte al intentar rescatarla a ella y a su hijo hanyou de un fatal destino

¿Sería posible que lo mismo le ocurriera a él?

- "Tonterías… "

Si era lo más importante para él, pero no para llegar a tales extremos… Siguió su camino, intentando ignorar aquellos pensamientos tan inútiles.

De repente, la lluvia empezó a mermar su intensidad y para cuando se percató, se había detenido por completo. El cielo empezaba a aclarar sus nublados.

- Ay por fin!! No más aguacero!! –exclamó con alegría un empapado Jaken-

El peli plateado youkai también estaba mojado. Gotas incesantes recorrían desde la punta de su cabeza hasta el fin de sus pies recorriendo con ahínco su rostro acariciando sus marcas violetas y la luna de su frente, dejando también su larga cabellera pegada al cuerpo con mechones rebeldes en su cara. (Aquí la autora se ve forzada a hacer una intervención mandatoria en su lectura, informándoles q estoy babeada con la imagen de tan imponente hombre… Uds m entienden mis queridas sesshofanáticas cierto? ^^ Pido las disculpas del caso! XD)

Ahora ya le sería más fácil ubicarla, por fin esta pesadilla tendría un final, por que personalmente empezaba a cansarse de tan inusitada situación. Pero para lo que no estaba preparado era sentir aquel olor avanzar con toda velocidad hacia él. Sentía que la presencia era rodeada de un aura hostil y de rencor. Sin siquiera verlo directamente notó el blandir de su espada y la poderosa arremetida dirigida hacia él. No le costó mucho trabajo esquivarlo. Segundos después, el aspecto de su atacante fue revelado.

Sesshômaru pudo descifrar en sus ojos una mirada de furia incontenible.


Era un milagro, si que lo era. El insoportable diluvio estaba bajando su intensidad, ya incluso podía escuchar los cantos de los pajaritos que se atrevían a abandonar sus refugios, y empezó a observar como los rayos del sol apartaban las oscuras nubes del cielo y brindaban luz y calidez al inhóspito lugar en donde se encontraba.

Haciendo uso de las pocas fuerzas que le quedaban hizo el esfuerzo de incorporarse. Vio que Ah-Un al parecer quería hacer lo mismo, así que haciendo lo mejor que podía lo ayudó con su labor. El barro del que estaban llenos había sido lavado por el agua, pero aun así podían verse vestigios de lodo mezclados con la sangre ahora seca de sus heridas

Rin y su mascota empezaron a moverse con mucha lentitud debido al grado de cansancio que tenían. Pero en medio de aquel martirio en el que estaban, la joven humana trataba de subirle los ánimos a su dragón y de paso a ella misma. Ella no se iba a rendir fácilmente, aunque el dolor que le empezaba a causar el veneno nuevamente estaba volviendo para atormentarla.

- Bien Ah-Un –decía en un tono de voz claramente agotado- Debemos continuar… Creo… que lo importante… es buscar comida… Y… ayuda. Pero no te preocupes… De seguro que Sesshômaru-sama nos está buscando… como me dijo Mizuko-sama… y nos encontrará muy pronto… ya lo verás…

Trataron de continuar, pero era complicado, el bosque lucía engañoso y peligroso, pero realmente no tenía salida. Guió las riendas del mononoke y se adentraron más, con el propósito de buscar comida, lo que fuera.

Se sintió realizada en cuanto vio un árbol de manzanas extremadamente frondoso y hermoso. Era irreal que una planta tan majestuosa como esa pudiera hallarse en un bosque tan maltrecho, pero ahora no quería prestar atención a eso. Las manzanas se veían deliciosas, además era comida. Cualquier cosa sería un manjar para ella en estos momentos.

El predicamento era ¿cómo bajarlas? Eso si le quedaría complicado. Su estado no era el más recomendable como para trepar un árbol, y más de ese tamaño.

- Pero aún así, debo intentarlo. Por Ah-Un y por mí –dijo con convicción- Sino nos vamos a morir de hambre.

Con decisión, empezó a sacar fuerzas de dónde no las tenía y se agarró de las ramas del tronco, que por suerte eran bajas y le permitían impulsarse hacia la fruta.

El paso era sumamente torpe pero resuelto, quería esas manzanas, así que no se iba a quedar esperando de brazos cruzados a que le cayera una y así poder alimentarse. Ella lo conseguiría. Logró agarrarse de una rama superior y pararse en otra, la cual era delgada y se partió en dos debido al peso de su cuerpo. Ya no era ninguna niñita. Además su mascota ya no podía ayudarla, estaba derrumbado en el piso agotado.

- "Tengo que lograrlo…" –decía en su mente- "Ah-Un ya no tiene fuerzas, necesita comer ya o sino quien sabe que ocurra… Solo… un… poco más…"

Sabía que al mononoke no le gustaban las frutas, en cambio gustaba más de las hierbas o el zacate, pero las que habían en aquel lugar eran o todas venenosas o estaban secas, y en lugar de pasto lo que había era tierra, no le quedaba de otra que engullir manzanas. Como pudo buscó soporte en otra rama cercana, un poco más resistente, y volvió a incorporarse. Ya podía sentir el rojo fruto en su mano derecha. Un esfuerzo más y lo consiguió. La agarró con fuerza y la arrancó, pero al hacer esto, no pudo evitar el caer estrepitosamente de cara al suelo volviéndose a llenar por completo de lodo.

Incorporó la mirada y se encontró con una figura algo distorsionada parada en frente suyo sosteniendo una cuchilla apuntada directamente a su cuello.

- Así que buscando comida… humana?

Rin vio a la cara a quien la amenazaba con evidente temor. Tal vez este era su último día con vida…

Continuará


Hola chicas!! Espero q estén d maravilla. Y q les haya gustado el capi.

Mis disculpas por el retraso… Últimamente me enfrento a una crisis de inspiración en esta historia, pero hago lo mejor por corregirla. Creo q es xq tengo la idea en mi cabeza d hacer un fic d Kaleido Star y d pensar en la idea, se me olvidan las q tengo d este. Lo q m lleva a la pregunta… Alguna de uds ve o ha visto ese anime? Xq si es así, m servirían mucho sus consejos. Sería un SoraxLeon x cierto.

M agrada muchísimo saber q les caiga bien Mizuko. Yo pensé q la iban a odiar!!

Los agradecimientos habituales: Princserekou (algún día la encontrará… tal vez) Etsu-Hikari (sabrás más d ella, t lo prometo) Sango24 (q bueno q t guste la loca d Mizuko! Gracias x el apoyo!!) Hika-sei (Tranqui niña!! T perdono!! Los reviews los dejas cuando quieras. Más bien gracias x tomart la molestia d dejarlos) Akemi-Naomi (s merecía la regañada jiji) Nelliel (espero ese nuevo fic tuyo!!) Rachisessho (espero no preocupart más con Rin!! Jiji) y Arale Norimaki (Odio cuando l hacen bronca a uno con el internet!! T entiendo!! Sesshomaru no es muy caballeroso si, pero a poco no esta re papacito el desgraciado!!) y a Sophy-May x agregar la historia a favoritos y alerta y a las q la han agregado a sus fav también. MUCHISIMAS GRACIAS!!

Nos leemos en el capi 10… Habrá sido Jiromaru quien encontró a Rin?!?!?! No s pierdan el próximo pa q s enteren!!

Cuídense!! Un saludo!!!