Hola! ehhh, puessss creo que ya llevaba mucho tiempo sin actualizar y pues bueno a veces fue porque estaba enferma, otras ocupada y otras por pura huevaaaaa jejejeje pero en fin, acá estoy nuevamente y sé que muchos ya estaban pensando que ya había abandonado el fic, asi que a esas personas les reitero YO TERMINO LO QUE EMPIEZO asi me demore un poquito más de lo normal , a todos les pido muchas disculpas por tanta demora, sé que no tengo perdón de Dios pero espero no demorarme tanto la próxima vez. Sin más me despido dejandoles muchos besitos. Y espero me ragalen sus comentarios.

Capítulo 17:El funeral

Las gotas de lluvia caían grandes, veloces y casi dolorosas en la piel, las huellas y los rastros de la multitud que horas antes estaban en el lugar ya no se podían percibir pero la sensación de frio y pesadumbre que había visto en la cara de los presentes todavía coexistía con el paisaje fúnebre en el que estaba. Había esperado más de seis horas para que la última persona por fin dejara solo el lugar, tenía que aceptar que nunca había visto en su vida tanta tristeza en la cara de un hombre y es que ese rubio de ojos claros había logrado casi conmoverlo y eso que él siempre se creyó un hombre sin sentimientos, pero en serio, tenía que ser una roca para que no le tocara aunque sea un poco la desgracia de ese sujeto, pues aunque el sufrimiento era parte natural de la sociedad, él siempre se había tomado la molestia de matar rápido a sus víctimas, si, las veía padecer, le suplicaban, le lloraban y él se jactaba por el sufrimiento de los otros, pero al fin y al cabo la muerte les daba piedad llevándoselos lejos de las angustias terrenales. Pero eso no sucedería con ese jinchuruki, parecía que estaba muerto en vida y sus pesares lo estaban consumiendo ¿tanto se sufre por perder a un ser querido? Psss que va! Él perdió a toda su familia, hasta para qué ocultarlo, él mismo dio muerte a más de uno, si, también murieron varias de sus mujeres a las cuales le tenía un poco de afecto, ¿pero él que hacía cuando se morían? Los enterraba, pensaba un poco en esas personas y Adios! Se superaba! Pero con ese sujeto que segundo antes había visto no sucedíó eso…

El funeral de Hinata hyuga se había realizado a las cuatro de la tarde, la aldea completa vestida de negro se encontraba alrededor de la fosa en la cual se hallaba enterrada la antes kunoichi, cada persona se acercaba a la lápida y al tiempo que dejaban caer lágrimas algunas sinceras, otras no tanto, dejaban una pequeña flor del color que quisieran. La hokage y sus amigos expresaron algunas palabras para describir lo buena ninja que era, lo buena amiga, la mejor de las hijas, la más solidaria de la aldea, etc, etc y toda la basura que siempre se dice en ese tipo de rituales. Y mientras la mayoría escuchaba y hablaba sobre la difunta, él pudo notar la desdicha completa en uno de ellos, el portador del kyubi, más conocido como Naruto Usumaki, estaba ahí de pie, con la mirada en la nada, como si el cuerpo se estuviera sosteniendo sólo por el tronco de un árbol que le servía de soporte, parecía que su espíritu lo había abandonado, pudo notar que varios de sus compañeros lo abrazaron y le susurraban cosas al oído pero el rubio ni se inmutaba, seguía inerte, con la mirada perdida y la cara sin expresión. Cuando la muchedumbre por fín dejó el lugar, sus amigos solo lo vieron con tristeza y prefirieron dejarlo solo. Naruto esperó varios minutos, mirando las gotas caer, dejándose mojar y ensuciar. Notó que el chico se quitó las sandalias y caminó descalzo por el prado hasta llegar al terreno donde habían enterrado a la joven. Lágrimas se mezclaban con el agua que rodaba por todo el rostro y el cuerpo del ninja, los labios comprimidos con los dientes y los puños apretados reflejaban la impotencia y luctuosidad que sentía. De repente, giró su rostro y mirada al cielo, como quien quiere ver y detallar cada segundo del atardecer que ya estaba llegando, y ya no eran lágrimas, eran sollozos, Naruto lloraba como un niño de cinco años y con sus dos manos apretaba fuertemente su pecho, quizá para calmar su ya destrozado corazón. No sabía qué diablos estaba pensando ese sujeto pero se dio cuenta que comenzó a tocarse los labios, luego las mejillas y por último el cabello con una sonrisa medio torcida y algo nostálgica, luego sacó de un pequeño pañuelo un trozo de pelo negro-azulado y comenzó a olerlo, ¡ese tipo sí que era raro! Se pasaba el trozo de cabello por todo el rostro como quien dice para sentir esas hebras acariciar su piel ¡la locura lo está consumiendo! Luego de varios minutos observó como el jinshuruki se acostaba al lado del terreno donde yacía debajo el ataúd de la Hyuga y se percató de que éste comenzaba a susurrar cosas ¡cómo si los muertos escucharan! Alcanzó sólo a oír "contigo, tebayó y bobita" de todo un monólogo de más de tres horas con la tumba, tenía que aceptar que su fuerte no era el escuchar a grandes distancias.

Luego cuando la noche ya estaba en su máximo esplendor, la luna oculta por las nubes negras y el aguacero que no cesaba, por fin vio cómo el rubio se levantó, besó el suelo y con paso pausado y bastante discordante se marchó del cementerio. El momento era el perfecto, el lugar estaba deshabitado y dudaba que con esa tempestad algún aventurero se cruzara en su camino, desenterrar el cuerpo de Hinata Hyuga era su misión, porque estaba contra el tiempo y además quitar y volver a llenar una fosa con tierra que al fin y al cabo estaba fresca nunca daría sospechas.

-Mierda! Yo ya había decidido dejar esta organización, además ud mismo le dijo a Sasuke-kun que yo ahora sólo era un estorbo ¿No lo recuerda?- Objetaba y se quejaba una sexy pelirroja que vestía sólo un corto short negro y una camisa ombliguera lila de mangas largas.
-Parece que la chica es toda una fiera y nunca te perdonará haberle dado la idea a Sasuke de matarla, Madara-san- decía divertido un hombre tiburón.
-Mantén con vida a Sasuke-kun por unos momentos más, o sino me veré en la penosa necesidad de terminar lo que negligentemente no acabó él- le gruñía Madara al tiempo que le mostraba a la peliroja su sharingan activado.
-ahhhhhhhh- lloriqueba la chica al sentir las mordidas profundas que el azabache le proporcionaba en sus brazos. ¿Por qué sasuke.-kun está tan enfermo?¿se supone que sólo con una de mis mórdidas se recuperaba de cualquier mal físico?
-Eso no es de tu incumbencia, sólo limítate a proporcionarle la energía que necesite hasta que llegue el remedio-le replicaba el Uchiha líder.
-Mis energías no son limitadas, yo también estoy bastante exhausta, si sigo dejando que sasuke-kun me muerda tan seguido la que va a terminar muerta seré yo- rebatía con un semblante bastante deplorable, pálido y sudoroso la pelirroja.
-Kisame, dale pastillas de alimento a esta mujer para que no se descompense- ordenaba Madara-¿Porqué diablos se estará demorando zetsu con lo que le encargué?- se cuestionaba malhumorado.

Hiashi, Tsunade, Shikamaru y Kakashi se encontraban reunidos una vez más pero ahora en la oficina oficial de la hokage, los cuatros tenían una mirada bastante seria y de preocupación, la situación en la aldea de la hoja era crítica, pues la pelea que se llevó a cabo tan sólo un dia antes contra akatsuki había dejado en escombros a Konoha, las pérdidas materiales y humanas fueron demasiadas y teniendo en cuenta el endeudamiento y hueco fiscal que se tenía por culpa de las apuestas clandestinas de la líder Hokage no iba a ser tan fácil conseguir la ayuda económica para reestablecerse.

-Visitaré a Gaara para ver que ayudas nos puede brindar-sugería el ninja intelectua Shikamaru.
-Esperemos que las relaciones con sunagakure sean de mucha ayuda en estos momentos.-decía esperanzada la hokage
-Bien, lady Tsunade el clan Hyuga está dispuesto a colaborar con algo de su capital para ayudar con las deudas.-brindaba su apoyo Hiashi
-Le agradezco su generosidad Hiashi-sama, sé que para ud no ha sido fácil sobrellevar toda esta situación y más cuando ha perdido a su primogénita- comentaba un poco nostálgica la líder mujer.
-Aunque no sepamos bien que ha ocurrido con ella, sé que algún día la volveré a ver, además sé que mi hija también hubiera querido que yo ayudara con la causa.-comentaba con la voz un poco quebrada Hiashi.
-Lo que pasó en el campo de batalla todavía no ha quedado muy claro para mí, yo estaba muy lejos de todo cuando me desperté del genjutsu y no logré ver nada-decía Shikamaru.
-En ese caso te lo contaré- comenzaba a relatar kakashi.

FLASH-BACK

Madara y Naruto se veían desafiantes, esperando el movimiento del otro para llevar a cabo sus ataques. El jinchuruki ya se había dado cuenta de la técnica de teletransportación de su enemigo, por lo que no seguiría perdiendo el tiempo tratando de propinarle rasengas cuando todos se los esquivaba ese uchiha, sin embargo su mente no podía pensar, pues su preocupación se centraba era en lograr ir a donde su querida Hinata, pues guardaba la esperanza de no perderla todavía, no teniendo a sakura como ninja médica y así sea arrastrando a la pelirosa la obligaría a que hiciera todo lo posible por salvar a su princesa, así los esfuerzos fueran en vano.
Pero los segundos y minutos seguían pasando y él nada que podía deshacerse del estorboso líder de akatsuki y eso que tenía que agradecer que no estaba el ninja tiburón cerca porque éste se encontraba peleando con el incansable Gai-sensei y ¿los demás? Apenas despertándose del genjutsu y ubicándose en la realidad. La situación ya lo estaba desesperando, cuando un grito seco y entrañable llegó a los oídos de él, sakura y Madara.

-GRAAAAAAAAAAAHHHHHHHH- gritaba sasuke tratando de contener todo el dolor del cual estaba siendo víctima, sentía que sus venas iban a explotar en cualquier momento, y su corazón se estrujaba como si fuera un acordéon. El dolor era demasiado y estaba seguro de que moriría miserablemente y sus esfuerzos para salvar a Hinata iban a ser en vano. Todo se habia ido a la mierda, el vómito de sangre y una imagen borrosa de alguien verde con negro habían sido para él la última cosa que vería estando vivo, podía sentir la mano ya rígida y fría de su compañera, la muerte se lo estaba llevando, hasta que…

-Muerde sasuke-kun-esa voz era clara y muy conocida- ¿karin?- tanteó el joven azabache.

-Vamos zorra haz que muerda, que para eso te saqué de ese asqueroso calabozo en el que estabas- le ordenaba Setzu, el hombre planta.
-mmmmmm-se quejaba con un placer un poco masoquista la peliroja cuando sintió los dientes de sasuke perforar su piel.

El chackra de karín había logrado calmar un poco el dolor en el uchiha, pero la sensación de que el corazón se le iba a salir por la boca en algún momento lo tenía casi sin respiración y con una tez páliducha, no podría moverse por si solo, de eso estaba seguro, además de que necesitaba que alguien curara las heridas del cuerpo de Hinata para poder volver a transpasar su alma a su cuerpo original, y por lo que tenía entendido karin podía curar lesiones físicas siempre y cuando la persona estuviera viva, y en este caso Hinata no lo estaba, asi que la tarea le tocaría a zetsu, que también tenía poderes curativos, pero antes de que idiera ayuda al ninja planta apareció la imagen de Madara ante ellos y con una fuerte y clara orden se hizo sentir:

-Nos largamos.
-cof, cof, necesito que curen a Hinata para poder..cof, cof-trataba de hablar Sasuke.
-Será después de que la entierren porque alla vienen demasiados shinobis y yo ya he perdido mucha energía utilizando la devuelta del tiempo, y teniendo en cuenta que tpu estás en estas condiciones no nos podemos valer solo de Kisame y Setsu, lo mejor es una retirada, llevaremos a esta chiquilla para que te mantenga con vida mientras nos hacemos del cuerpo de la hyuga- Proponía tajantemente el líder de akatsuki.
-Pero yo no quiero ir con…-Karin no logró terminar su frase por que en un abrir y cerrar de ojos todos incluida ella, ya estaban transportados en una de las guaridas de la organización de traidores.

Mientras en lo que quedaba de Konoha se encontraban todo el grupo de shinobis "novatos" observando con tristeza y muchos con llanto a naruto abrazando el cuerpo sin vida de Hinata, todos sabían que era algo que no se iba a poder evitar pero lamentaban el destino de su amiga y el dolor de su compañero hiperactivo por perderla a ella y sasuke que por lo visto, no había cambiado su manera de pensar y siguió al aldo de akatsuki. Sakura lloraba amargamente mientras se cuestionaba una y otra vez el porqué el uchiha quería seguir con su estúpida venganza, olvidándose de todo lo que habían vivido juntos en la ilusión en la que antes estaban. Ino y tenten se abrazaban para darse apoyo moral y Shikamaru que sabía los planes ocultos del uchiha se fijó que de una de las manos de Hinata habían rastros de un líquido pegachento y azuloso, por lo visto si había transportado el alma de la hyuga ¿pero a qué? Era la cuestión…

Ese día fue uno de los más lúgebres en la aldea, Tsunade sabía que algo había pasado a última hora para que sasuke no hubiera podido llevarse el cuerpo de hinata con él, por lo que suponía que otro cuerpo utilizarían, lo importante era que Hinata seguía con vida pero eso no podía saberlo nadie más que los implicados en el plan, por lo menos por ahora. Sabía que era cruel no contarle la verdad a Naruto pues era consciente de que el chico estaba sufriendo las mil cosas, pero también sabía que si se lo decía él era capaz de ir él mismo a buscar a sasuke y entrar a la boca del lobo con akatsuki y eso no lo podía permitir, esa organización no podía conseguir el kyubi o sino sería la perdición de todo el mundo shinobi.

Todo sea por buscar una solución rápida y eficaz para luchar contra esa rata de Madara, y la única salida era que Naruto se fuera entrenar con el hermano del raikage, Bee-san, pues ella era conocedora que ese sujeto era el único jinchuruki capaz de dominar a su demonio interior. Además de que otra cosa que la tenía preocupada era que tenia que cumplir con la palabra dada a Hinata en el genjutsu, ella debía darle el puesto de Hokage al hiperáctivo rubio y eso era un tema que también tenía que tratar con el consejo y los señores feudales de la aldea, por que ella era una mujer de palabra. El problema era que no podía darle a Naruto su puesto cuando la aldea estaba sumergida en tantas pérdidas materiales y humanas, la situación era crítica y en el estado mental en el que se encontraba Naruto dudaba mucho que pudiera con la carga, asi que había decidido encontrar soluciones mientras el pupilo de Jiraiya se fuera a entrenar…

Y así fue como al siguiente día se sepultó con todos los honores a Hinata hyuga, el cementerio estaba lleno no sólo por la pérdida de esta kunoichi sino porque también estaban enterrando otros ninjas caídos en la batalla contra akatsuki, los ánimos estaban por el piso, Neji por más fuerte que ra no podía controlar las lágrimas, Lee prometía hacer una novena de ejercicios hasta caer rendido como manera para demostrarle a la memoria de Hinata que su llama de la juventud ardería en su nombre, Chouji había perdido el apetito completamente y aseguraba que de ahora en adelante haría dieta, pues muchas veces su amiga Hinata cuando estaba viva le aconsejaba que comiera más verduras y menos papitas de bolsas, Ino se encargaría de llevarle cada semana un lindo ramo de flores a su tumba, sakura se sentía culpable por todo pero su mente y corazón estaban en un conflicto permanente que no la dejaban pensar con claridad por lo que se mantuvo un poco alejada de todo el mundo, Sai no entendía muy bien ese tipo de situraciones, pero en algún libro había leído que lo mejor era permanecer callado, pero como un acto de amistad había retratado la cara de hinata a la perfección en un hermoso cuadro para exponerlo en la tumba de la hyuga y que varios se acordaran de su perfecta cara, cuadro, que Naruto ya le había pedido que se lo regalara pues en verdad no tuvo nunca una foto de su adorada Hinata. Y así, con melancolía y un profundo lamento cada shinobi se fue despidiendo de su amiga, algunos con la desasón de nunca volverla a ver sonreir, otros con la preocupación de donde realmente estaba…

FIN DEL FLASH-BACK

-pues que problématico ha sido todo, el que ha llevado más del bulto ha sido el pobre de naruto- pensaba en voz alta Shikamaru.
-Entiendo que lo que estamos haciendo no es muy ético, pero todo es por el bien de la aldea, es necesario que hables con él shikamaru, que le subas el ánimo y lo convenzas de que se vaya a entrenar, lo mejor es que él esté lejos de la aldea si hay algún posible ataque de nuevo de akatsuki- sugería la hokage.
-demasiado problématico, Naruto está demasiado afectado- comentaba el Nara.
-Haz lo mejor posible shikamaru, tú eres el amigo más cercano de Naruto, yo me encargaré de tratar de averiguar que ha pasado con sasuke-kun- pregonaba Kakashi.

Y así el ninja perezoso y el ninja con la boca tapada desaparecieron a cumplir sus misiones bajo una estela de humo.

-Tsunade ¿ud sabe el problema que ahora se nos avecina para que podamos nombrar a Naruto como su sucesor?-preguntaba seriamente preocupado el líder hyuga.

La líder de la hoja con la mirada gacha y con los brazos cruzados asentía con la cabeza y decía: Lo más seguro es que esos ancianos del consejo reviren porque Naruto es demasiado joven, y en ese caso querrán que se case…

Continuará…

MUAJAJAJAJA que creen que va a pasar? mmmm la verdad no creo que lo adivinen jejejejeje pero bueno me gusta saber lo que piensasn mis lectores, les envio muchos abrazos y besos, trataré de no tardar tanto la próxima vez
Bye!