Personajes de Rumiko Takahashi
Cap. 13: Tan cerca... Tan lejos
La luz de la fogata nocturna resplandecía ferozmente y la luz que emanaba iluminaba a una Chieko que estaba desconcertada. Rin tenía unas ideas extrañas a veces
- ¿Por qué has tomado esa decisión? Desde que te encontré no has hecho más que suspirar por un nuevo reencuentro, y ahora que la oportunidad se te presenta en bandeja de plata, ¿la rechazas?
- Si –dijo una cabizbaja Rin-
- ¿Por qué? –insistió la sacerdotisa-
La joven guardo silencio por unos segundos, suspiró y empezó a hablar.
- Sé que suena muy extraño y que es inesperado, pero tengo una buena razón
- La cual no comprendo –refutó Chieko-
- Mire le explicaré. Desde que usted me contó acerca de que el ataque a las tierras de Sesshômaru-sama fue mayoritariamente por mi causa y que debía pelear para ayudarlo, la idea de volverme más fuerte para volver a su lado y serle útil en la batalla de repente empezó a gustarme, no se lo negaré. Pero últimamente creo que no es recomendable que yo esté con él en estos momentos, o nunca. –dijo esto con un gran pesar- Y por eso se me ocurrió esta idea. He notado que la kekkai a nuestro alrededor es muy poderosa y usted misma dijo que ningún youkai podría detectarnos aquí, así que por eso ayer en la noche estuve ideando un plan.
- ¿Un plan?
- Si. Tenga por seguro que yo pelearé. Utilizaré todas las enseñanzas que usted me dio y combatiré, aunque no es lo que quiero. Pero no será junto a Sesshômaru-sama. Lo haré por mi cuenta, cuando me ataquen. Y en caso de que tuviera que reunirme con… él nuevamente, pues lo haré, sin embargo, no creo que todo vuelva a ser como antes. Ya no puedo… ser su protegida.
- Pero yo no te conté eso para que sacaras esas conjeturas –le desaprobó la miko- Al contrario
- Lo sé, lo sé. No le pido que me entienda. Solo quiero que confíe en mi, créame que yo se lo que hago. Y no se preocupe por mí, ya he sabido arreglármelas bien en el pasado sola, ahora será más fácil.
Chieko aún meditaba todo lo que acababa de escuchar, asimilando y tratando de comprender aquel pensamiento oculto entre las ideas de la chiquilla.
- Te preguntaré algo. ¿Por qué dijiste hace unos momentos que no es recomendable que estés a su lado ahora? Es lo que más me ha intrigado
Rin inhaló profundamente recordando a alguien especial para ella.
- Jaken-sama, el sirviente del amo, solía decirme que yo suponía un estorbo para Sesshômaru-sama y para él. Sé que en el fondo me señalaba eso para molestarme o desquitarse de sus propias frustraciones, pero ahora que lo pienso bien, creo que en las circunstancias en las que nos encontramos, en caso de que esos enemigos nos atacaran lo más probable es que puedan utilizarme para intentar chantajearlo o algo por el estilo y yo no planeo permitir algo así. En caso de que me atraparan sería mejor que fuera solo yo la que resulte afectada. Tal vez la guerra no se acabe capturándome, pero al menos se que puedo ganar algo de tiempo para Sesshômaru-sama. Es lo más lógico.
Chieko solo la miraba profundamente, como si no pudiera emular ningún pensamiento acerca de lo que estaba diciendo. Empezaba a sentirse incómoda con lo aquel escrutinio.
- ¿Y tú… estas totalmente segura de esto?
Una pregunta traicionera, para la cual no tenía una respuesta directa… Por que sencillamente no la sabía. No tenía la certeza de nada, pero contestó con la única cosa de la que tenía seguridad.
- No Chieko-sama, pero estoy dispuesta a intentarlo.
- Tienes en cuenta que sufrirás terriblemente por la decisión que estás tomando y que con esto no solo te estas condenando tu. Afectas el destino que otras personas puedan correr.
- Creo que el destino está predestinado a ocurrir de la forma en la que se nos es asignado, pero también nosotros tenemos el poder de cambiarlo e incluso hacerlo mejor, aún cuando todo esté en nuestra contra.
Era una respuesta madura. La jovencita daba muestras de su coraje característico pero ahora adornado con un toque más adulto. Eso era suficiente para tomar también una determinación
- Muy bien, mañana prepararé tu kekkai, pero para eso necesito que esta noche descanses lo más que puedas. Te quiero ver con toda la energía que poseas a primera hora ¿te quedó claro?
-Si, muchas gra…
- Si, si ya lo sé –la interrumpió- Ahora vete a dormir. El día de mañana será un gran día Rin,
- Si. Buenas noches Chieko-sama.
- Buenas noches Rin.
La joven aprendiz se retiró esta vez a su futón dejando a la sacerdotisa mirando al intenso fuego. Asimilaba cada palabra de Rin en su cabeza y pensaba en cuan grande debía ser el amor que tenía por el Lord mononoke. Podría decir que ella salvaguardaba el orgullo de su señor al no querer ser motivo de obstáculo y burla para él, lo cual arrojaba una señal de sumisión, pero al mismo tiempo aquello significaría un golpe ara su corazón muy intenso. Tomando en cuenta que sus poderes nacían del amor, esto era un acto muy grande del mismo el cual los intensificaba, pero a la vez era posible que los debilitara.
- "Ciertamente un arma de dos filos" –pensó- "Pero no me queda más que confiar en que su plan funcione…"
El día de mañana llegó antes de lo esperado. Parecía que el tiempo volaba con mayor rapidez últimamente. Rin inició con sus preparativos de partida siendo ayudada por Chieko. Por alguna razón, la menor aún no confiaba del todo en que la miko fuera a ayudarla con la barrera, después de todo ni siquiera ella estaba convencida de quererla, pero debía jugarse el chance. Además si iba a estar sola en el medio del bosque con Ah-Un, un poco de protección no le vendría nada mal.
- Bueno, creo que todo esta listo, pequeña, ¿empacaste todas las provisiones?
- Si, las cargué acá a los lados del lomo de Ah-Un.
- Muy bien… Entonces es hora de que te marches
- Chieko-sama… -estaba dudosa, pero debía preguntar- Pensé que me ayudaría con la…
No pudo terminar la oración, debido a que fue interrumpida por dos dedos de la sacerdotisa que se colocaron en su frente. Chieko cerró los ojos y Rin pudo sentir una energía que recorría su cuerpo de la cabeza a los pies, una especie de escalofrío si se le podía llamar así. Sin embargo, le sorprendió el hecho de que en ningún momento pudo sentir el poder espiritual de la mayor. Un minuto después la miko retiró sus dedos miró a su peculiar discípula
- Muy bien, eso es todo. Tu kekkai ayudará a ocultar tu olor y rastro pero no te hará invisible. La única forma de que un mononoke pudiera encontrarte es si se topa de frente contigo, es una barrera algo diferente a la que está alrededor de esta cueva.
- ¿Mi kekkai? ¿Ya está lista?
- Si
- Eh? Bueno... ¿En serio ya está lista?
- ¿Por qué dudas tanto? Te estoy diciendo que si.
- Es que yo no sentí su energía Chieko-sama.
- Eso es porque no la usé. Me encargue de utilizar la tuya en cambio. No tendría el mínimo caso que te envolviera con la mía. Este tipo de kekkai son muy efectivas y poderosas pero tienen un punto débil, y es que requieren que el aura espiritual que las mantiene esté siempre presente, fortaleciéndolas.
- Ya veo –Rin aun no entendía muy bien-
- Escucha con atención. Tus poderes aún no están desarrollados del todo, necesitan más meditación y concentración de tu parte para poder controlarlos de la mejor manera. Usé tus poderes porque es la única manera de que la barrera se mantenga firme pero si tu no te concentras esta se quebrará.
- Pero no me será problema concentrarme, ya lo he practicado lo suficiente creo y…
- No Rin no es tan sencillo. Mira, tus poderes no son como los de nosotras, no están regidos por tus almas regulares, sino que un sentimiento de amor que nació en tu corazón fue el que los desencadenó, así que no puedes permitirte ser inestable en ningún momento
- ¿Eso que significa?
- Lo que quiero decirte es que en caso de que tus sentimientos empiecen a perturbarte o abrumarte tu kekkai se debilitará y se desquebrajará. Te pondré un ejemplo, si llegaras a encontrarte con Sesshômaru y el no te ha descubierto pero tu sabes que está cerca, tu campo de energía peligrará, porque tendrás un gran deseo de correr a su lado, de verlo o de tocarlo, y entonces ahí la kekkai empezará a mermar sus poderes y será inservible. Además toma en cuenta que tu no sabes hacerlas y ya no hay tiempo para enseñarte como, es más, a muchas sacerdotisas y monjes les toma años aprender como montarlas, y a veces ni siquiera lo logran así que por ningún motivo se te ocurra flaquear. Debes mantenerte fuerte.
Rin se sintió triste, pero no había tiempo para eso. Ella iba a resistir
- Lo haré Chieko-sama, no la desperdiciaré
- Lo bueno de todo es que tú puedes sentirla, así que si se empieza a debilitar por alguna razón, debes empezar a concentrarte y poner tu mente en blanco.
- Un momento –dijo de repente la joven- ¿Y qué hay de Ah-Un? Si no me detectan a mi, lo harán con él.
- Por eso no te preocupes, esta barrera es de largo alcance. Si el dragón se mantiene a tu lado será envuelto por los mismos efectos. Él también será indetectable.
- De acuerdo
- Recuerda algo más. Ahora creo que eres capaz de presentir un poco las presencias mononoke. Cuando sientas una especie de desesperación en tu interior y percibas una energía maligna o sobrenatural, te estarás enfrentando a un youkai o hanyô. La kekkai te da más sensibilidad para lograr esto
- Eso está bien. Chieko-sama, gracias por todo lo que ha hecho por mí. No tengo como pagarle su amabilidad hacia mi y Ah-Un, de verdad es usted una buena persona. Arigato Gozaimasu –dijo mientras hacía una reverencia-
- No está bien, como te dije anteriormente, me entretuviste unos días. Pero espero que me retribuyas haciendo un buen trabajo y asegurándote de vivir una vida en la cual te sientas cómoda y feliz. Y aunque no te guste luchar, debes hacerlo. Ahora más que nunca.
- Lo haré, muchas gracias nuevamente. –volvió a reverenciar – Le prometo que no la defraudaré.
-Eso espero -respondió la miko con una sonrisa-
Rin sonrió de vuelta y se dispuso a marcharse. Se subió en la espalda de su mascota y emprendió el vuelo, despidiéndose con la mano de su maestra. No pudo evitar sentir tristeza al pensar en que tal vez no la vería nunca más.
-"Te deseo mucha suerte, Rin" –pensó Chieko mientras veía a Rin dirigirse hacia un incierto destino-
- Amo… Ya llevamos muchos días y aún no hemos encontrado a la mocosa, ¿usted cree que algo le haya ocurrido y que…?
- ¿Qué es lo que sugieres Jaken? ¿Acaso crees que Rin ha muerto? –dijo el Lord cansinamente-
- Pues yo creo que es muy probable. –respondió el youkai verde cruzado de brazos, posición que desvaneció dos segundos después al notar una gélida mirada en su nuca-
Sesshômaru se enfureció ante tal suposición, Rin no podía estar muerta, eso era algo que ni siquiera debía ser considerado como posibilidad. ¿Cómo su idiota sirviente podía pensar en tales cosas?
Jaken inmediatamente se disculpó poniendo su cabeza en el suelo y mencionando lo tonto que era por creer que Rin estaba muerta, su amo no lo miró pero antes de continuar su camino, un inesperado golpe fue estampado en la cabeza del pequeño demonio.
El Lord caminaba paciente pero impasiblemente, le era muy difícil mantener una compostura tranquila debido a que ya habían pasado muchos días y no había rastro alguno que pudiera indicar la presencia de Rin en algún lugar cercano. Empezaba a creer que había sido capturada, pero muerta no, particularmente después de los eventos ocurridos el día anterior, donde podía jurar que había sentido su cálido aroma muy cerca del suyo, llamando su nombre. Sonaba loco, pero así era.
De repente detuvo su paso en seco y tornó sus ojos hacia el horizonte que se dibujaba desde los linderos del bosque en donde se encontraban. Jaken choco con la pierna de su amo al no notar que había parado.
- Amo bonito, ¿sucede algo?
Sesshômaru no respondía, solo veía fijamente hacia un punto desconocido olisqueando el aire. El aroma que había sentido lo había hecho reaccionar, pero no de la manera que hubiera querido. Este olor le resultaba repulsivo
- Jiromaru –dijo finalmente-
- ¿Quién? ¿Jiro qué? –preguntaba un confuso Jaken, hasta que lo recordó- ¡Ji-Ji-Jiromaru! ¿Está cerca de aquí?
- No –respondió el Inuyoukai estoicamente- Pero tiene los suficientes nombres para darme cuenta de que es él. "Esto no me gusta" –pensó brevemente- Jaken, apresúrate, nos vamos.
- ¿Nos vamos? ¿Adonde?
Naturalmente, el mononoke no respondió y se elevo en el aire, dándole a Jaken la única opción de sostenerse fuerte de su mokomoko. Debía adentrarse en el bosque del otro lado, lo cual lo alejaba aún más de sus dominios, pero tenía que hacerlo. Saber que Jiromaru y sus soldados estaban cercanos lo inquietaba, especialmente porque Rin aún no aparecía y corría la probabilidad de que la encontraran primero. Ese bosque era su última esperanza de hallarla.
- "Rin" –era el único pensamiento en su cabeza-
- Ah-Un, será mejor que descendamos por aquí, no me da mucha confianza el estar volando, nos puede ver alguien. –el dragón obedeció la orden de Rin y detuvo su vuelo para bajar a las salidas del bosque-
En la dirección en la que iban Ah-Un parecía querer acercarse de nuevo a los límites de las tierras de Sesshômaru, pero eso no le gustaba a Rin, así que caminaron en la dirección contraria.
Se permitió el sentirse conmocionada por todos los extraños acontecimientos que le habían ocurrido últimamente, tomando en cuenta principalmente el hecho de que en muy poco tiempo había podido desarrollar sus habilidades espirituales, algo que con Kaede-sama nunca hubiera ocurrido.
- Chieko-sama es una excelente maestra –se dijo a si misma- ¿No crees Ah-Un?
Las cabezas del dragón dieron un leve asentimiento. Rin sabía que el mononoke no entendía mucho de lo que le decía, pero hablar con él no le parecía nada descabellado, era una buena manera de evitar que la soledad la venciera… y los recuerdos también.
- ¿Dónde estará Sesshômaru-sama? –expuso en voz alta- ¿Estará bien? ¿Acaso me andará buscando? Ay Ah-Un… Lo extraño… -dijo mientras seguía caminando con la cabeza baja-
El dragón solo la miraba percibiendo la tristeza y melancolía de su querida amiga.
De pronto Rin sintió algo, un escalofrío recorriéndole la espina. Podía sentir que una presencia sobrenatural se acercaba, pero en lugar de sentir temor, le pareció que el sentimiento paso de ser frío a uno muy cálido, pero su corazón seguía latiendo como si fuera un caballo desbocado. Entonces ahí lo supo.
- Sesshômaru-sama… -suspiró-
Su mente empezó a debatirse entre el deseo de verlo nuevamente y quedarse a su lado o seguir el plan original y escapar. Sabía que gracias a la kekkai él no podía sentir su olor o el de Ah-Un pero en caso de que se quedara ahí parada, el la vería y todo se iría abajo. Recordó las palabras de Chieko-sama:
- "…si llegaras a encontrarte con Sesshômaru y el no te ha descubierto pero tu sabes que está cerca, tu campo de energía peligrará, porque tendrás un gran deseo de correr a su lado, de verlo o de tocarlo, y entonces ahí la kekkai empezará a mermar sus poderes y será inservible…"
- No puedo… No puedo… -repetía algo desesperada- Creo… que lo mejor… -Sesshômaru aun estaba algo lejos, pero su presencia aumentaba- será correr.
Tomó a Ah-Un de las riendas y empezó la carrera, pero para su "infortunio" el mononoke no era un muy buen corredor debido a su peso.
- Cielos… Mejor te montaré y volaremos bajo, pero con cautela ¿si? Mira que tal vez nos pueda escuchar.
Rin se subió a los lomos del youkai y le ordenó que volara. Lo hizo a muy pocos metros del suelo para no tener que sobresalir y así ser fácilmente descubierta.
Mientras tanto, no muy lejos de allí, si bien no sentía ningún olor en especial, Sesshômaru pudo captar con su agudo sentido del oído ruidos extraños a la lejanía y detuvo su andar. Pensó que se podría tratar de algún animalejo, pero algo en su interior le gritaba que había algo más. Aceleró el paso calmadamente dejando a un afligido Jaken atrás.
- "Será qué…"
Rin huía de él. No podía creer que lo estaba haciendo, pero estaba escapando del amor de su vida y por ello se sintió miserable, con ganas infinitas de arrepentirse de su estúpida decisión y darse la vuelta. Pero no quería flaquear. No lo haría.
- "Si sigo nerviosa, la kekkai se romperá… Y entonces me hallará"
No quería pensar en nada, solo quería salir de allí. Ah-Un siguió volando hasta llegar a un peñasco que indicaba el fin de esa parte del camino. Puso sus patas en el suelo y Rin lo imitó. Podía percibir que Sesshômaru se acercaba a mayor velocidad y en cuestión de segundos llegaría hasta allí.
- ¿Qué hago? ¿Qué voy a hacer? –se repetía mientras se paraba al borde del precipicio-
Su tembloroso pie derecho trastabilló y estuvo a punto de caer, pero logró sostenerse de una piedra y en eso miró que en debajo del borde había una especie de hueco en la pared de la roca lo cual servía para roca y en su parte lateral izquierda había una especie de mineral que reflejaba vagamente su imagen
- ¿Un espejo? Qué raro… -consideró que el lugar parecía un buen escondite después de todo, como pudo saltó hasta allí y llamo a Ah-Un para que la siguiera, había espacio para los dos-
Puso su espalda chocando con el cuerpo del mononoke e intentó tranquilizarse, pero en el transcurso de un minuto su corazón comenzó su serie de latidos frenéticos nuevamente. Él estaba cerca, demasiado cerca...
Sesshômaru paró en el borde de un peñasco en donde terminaba la salida de aquel extraño bosque e inmediatamente miró a todos lados aun manteniéndose estoico
-"Juraría que sentí la presencia de Rin aquí, ¿será que me he confundido?
Ella solo podía contener su respiración haciendo el mayor de los esfuerzos, sin mover un musculo al igual que su dragón. Por inercia miró hacia el reflejo del "espejo" deseando al instante no haberlo hecho.
El estaba allí de pie, magnifico como siempre mirando hacia el horizonte y los lados como si estuviera buscando algo… A ella. Tenía que quedarse quieta y concentrada, sino la kekkai se rompería. Contuvo el aliento un poco más.
El inuDaiyoukai seguía mirando, algo le decía que no debía alejarse de ahí, que Rin estaba demasiado cerca. Pero él no podía oler su dulce aroma y no había visto rastros de sus pisadas. La esperanza lo abandonaba. Al cabo de un rato llego su sirviente .
- Sesshômaru…sama… que bueno…que lo… alcancé. –jadeaba- ¿Sucedió algo? ¿Encontró a la mocosa?
Rin escuchaba todo pero su mente estaba en blanco. Sus ojos volvieron al espejo y en esta ocasión pudo ver su rostro; blanco, hermoso y adornado con los mismos soles que tenía como ojos, ojos que denotaba un dejo de preocupación. Una lágrima empezó a caer de sus propios irises marrones.
- "Sesshômaru-sama…"–elevó su mano para tocar su reflejo en el espejo, simulando rozar su rostro, pero de inmediato la retiró, poniéndola en su pecho, intentando soportar la barrera que empezaba a debilitarse-
El Lord respondió al cabo de unos segundos que a Rin se le hicieron eternos
- No, no está aquí –dijo decepcionado- Vámonos.
Se dio la vuelta y caminó en sentido contrario, seguido del pequeño sapo.
Unos minutos después y Rin aún seguía demasiado impresionada para siquiera moverse hasta que Ah-Un empezó a retorcerse para ganar comodidad.
Habían estado demasiado cerca, a pocos metros uno del otro y lo peor de todo, había visto su cara y hubo deseado el gritar y abalanzarse a su lado. Pero para ellos era imposible el estar juntos nuevamente. Estaba convencida de ello.
Allí en aquella improvisada y oscura "cueva" Rin lloró amargamente.
Continuará
Hola chicas! Espero que estén bien! Y les haya gustado el capi!
Hoy quiero preguntarles algo de EXTREMA IMPORTANCIA. ¿las aburro mucho con el fic? Es vital para mi saberlo y así mejorar. Además me gustaría saber sus opiniones de este raro capitulo y el disque "reencuentro"… Ahora voy con los agradecimientos del caso
Princserekou: Bueno ya ves su entrenamiento terminó rápido, y esq no queda mucho tiempo! En fin, espero q t haya gustado el capi!
Heavenly Light: Tienes razón, me recuerda a eso, pero también me la imagino como en la parte en la que Inu camina en una especie de lago con arboles de cereza en el ending d Tooi michi no saki de. ¿Qué te pareció el capi?
Akemi-Naomi: Todas volaríamos jaja. Tus estrellitas son MUY valiosas para mi!
ClausXD: Si quiere, pero no cree que es una buena idea XD. Algo tontilla…
Ress: Claro q la sigo! Aquí está!
Dreamer1996: Gracias x amar el fic! Si, esta algo loca jeje. Bienvenida y ojala t haya gustado
Francylia239: El capi vino hoy! Ojala y t haya gustado!
Nelliel: Ella cree q así no provoca problemas, pero en fin… Q bueno q t cayera bien Chieko. Y si m encanta tu fic!
Les anuncio que voy a actualizar cada 15 días. O sea, me leerán hasta el 4 de julio! Día d la independencia americana x cierto jiji
Rin y Sesshi estuvieron cerca… demasiado! Y Jiromaru también esta cerca! Si quieren ver como continua el asunto no s pierdan el próximo capi! Cuídense mucho chicas y nos leemos!
