Personajes de Rumiko Takahashi
Capitulo 14: Inuyoukai
Lloró… y lloró aún más. Siempre silenciosamente.
Estuvo tan cerca de él. Su presencia tan próxima a la suya que si tan solo hubiera estirado una mano fuera de la cueva donde se encontraba él pudiera haberla visto. Pero no. Estaba convencida de que sus caminos estaban separados y que lo mejor era que así se mantuvieran.
Pero no contaba con que el llevar a cabo dicha labor fuera un asunto tan doloroso.
- Sesshômaru-sama…
Era el único susurro que salía de sus labios, acompañado de un tono marcado por la tristeza y un llanto no tan desesperado, pero que expresaba toda la melancolía que habitaba en su ser. Continuó su estadía en la improvisada caverna por una hora más pero empezó a sentirse presionada por el cuerpo de Ah-Un que intentaba empujarla fuera debido a que estaba en una posición incomoda. Salieron y Rin se quedo de pie en el mismo lugar que el Lord había ocupado hacía unos momentos, mirando incluso al mismo horizonte, negro por el efecto nocturno lleno de estrellas. No sabía si era por estar enamorada, pero podía sentirlo tan al lado suyo, tal como aquella vez en el lago de su castillo, la última vez que intercambiaron palabras y miradas.
- Siento su aroma… Siento su presencia aquí… Un olor a bosque fresco y profundo.
Estaba tan sola… Y a la vez no, el recuerdo de su señor la acompañaba todo el tiempo. Situación irónica
- Sesshômaru-sama… Por favor, perdóneme…
- "Mi instinto ha fallado una vez más…" –pensaba el Daiyoukai- "Pensé que esta vez la encontraría, pero aún así es extraño. No he podido detectar su aroma desde ese día, y ya he recorrido una gran distancia desde el palacio. Todo esto es extraño.
El Lord observo a su sirviente de reojo mientras dormía "plácidamente" recostado una piedra mientras él permanecía recostado en el tronco de un árbol. A su mente vino el recuerdo de la pequeña y el sapo jugando en un riachuelo a atrapar peces mientras el observaba en la misma posición en la que estaba ahora, tenía que admitir que le resultaba risible ver a Jaken batallar con su propia torpeza mientras la pequeña niña se mofaba de él con inocencia y buen humor. Esos eran buenos tiempos.
- Mira eso… -fue interrumpido por una extraña voz- Nunca pensé encontrar a un youkai de tu clase por aquí. Una escena extraña para un lugar tan inhóspito como este
Sesshômaru volteo la mirada y vio que una mujer, de apariencia humana, se acercaba a el. Se sorprendió al no poder detectar la más mínima especie de olor proveniente de ella.
- No te asustes, si soy humana, pero no puedes olerme. Una miko tiene sus defensas.
- ¿Quién eres? Yo no tengo nada que tratar con una humana como tú.
- Los rumores son ciertos. Es un Lord petulante, Sesshômaru-sama.
El Inuyoukai observaba a la miko de reojo. Lo contrariaba un poco el no poder detectar su rastro pero podía asegurar de que se encontraba ante una sacerdotisa poco común, con grandes poderes.
- ¿Qué es lo que quieres?
- Solo pasaba por aquí… Este bosque es mi hogar, no soy una miko que viaja de aldea en aldea ayudando a las personas, el ser una nómada no es mi estilo personal. Así que tú eres Sesshômaru… Interesante, aunque no eres tan maravilloso como me contaron, o puede ser que no soy muy impresionable. Depende de la perspectiva de donde lo mires, aunque yo me inclinaría por la primera opción.
- Si vienes solo a molestar, te recomiendo que te vayas. No me gusta perder mi tiempo con insulsas conversaciones –dijo el mononoke en un frío tono mirando hacia otro lado-
- Esta bien, me iré. No me gustaría entrar en un enfrentamiento directo contigo ahora, creo que no serviría de nada y solo agotaría nuestras fuerzas.
Chieko pasó al frente de Sesshômaru, quien aun conservaba la vista en otro punto, pero antes de marcharse dijo:
- Ella… no quiere que la encuentres.
Los ojos del Daiyoukai mostraron sorpresa y de inmediato se volcaron a la mujer. No tuvo ni siquiera que preguntar de quien hablaba.
- ¿Dónde está? –preguntó-
- Ah… no lo sé –dijo Chieko- Pero no quiere volver a tu lado, es la razón del por qué no la puedes hallar.
Sesshômaru sintió indignación e ira. ¿Qué Rin no quería que la encontrara? ¿Por qué? ¿Acaso él era solo una diversión de la cual podía disponer como se le antojara? Oh no, él la iba a encontrar, pero para desecharla por completo de su vida.
- Oye, pero no creas que es tan fácil. En realidad pienso que debes hallarla y hacerle ver que esta en un error
- ¿A que te refieres con eso? –preguntó cansinamente-
- Es una niña algo despistada y algo fatalista. Ella piensa que te traerá más dificultades si permanece contigo, por eso ha decidido sacrificarse y aislarse. Quiere pelear sola.
Sesshômaru inmediatamente se contrarió de nueva cuenta. Sus pensamientos anteriores habían sido solo equivocadas conjeturas.
- Probablemente Rin se enfadaría conmigo por estar diciéndote esto pero… creo que es lo mejor para ella. Sé que intenta hacer lo que cree es lo más conveniente, sin embargo no me gustaría que fuera miserable el resto de su vida. Es una niña con gran carisma y también grandes habilidades. Sería una lastima que se desperdiciaran… -dijo Chieko nostálgicamente- "Quién diría que le tomé algo de cariño a la chica…" –pensó brevemente-
Sesshômaru, como era natural, no decía una sola palabra, aún procesaba toda la información en su mente, intentando comprender el por qué de la decisión de Rin, y en ese instante recordó las horas anteriores, en donde creyó haberla encontrado. ¿Era posible que ella se encontrara allí en esos momentos?
- ¿También oculta su rastro como tú? –preguntó finalmente-
- Si, tiene una kekkai del rastro. Solo puedes hallarla si la ves directamente, pero su aroma y pisadas son invisibles para cualquier youkai, incluyéndote.
- "Entonces… Si estaba allí…"
- No se que tan lejos esté ahora pero… Creo que puedes encontrarla. Les deseo buena suerte a ambos –expresó la miko para finalmente retirarse-
Sesshômaru la miró irse y no le tomó mucha importancia, pero si tenía muy presente todas sus palabras. Debía tomarlas en cuenta para poder iniciar otra estrategia. No sabía que tan grandes eran esos poderes que tenía, pero por alguna razón no podía permitir que Rin se enfrentara a Jiromaru bajo ninguna circunstancia.
- Jaken –llamó severamente al sapo que continuaba inmutable en el quinto sueño- ¡Jaken!
El pequeño youkai se levantó de repente
- ¿Qué? ¿Q-qué? ¿Ah? ¡Oh Amo! ¿Sucede algo? ¿Qué pasó?
- Nos vamos
- ¿Nos vamos? ¿De noche? ¿Pero no puedo descansar un poquito?
La mirada inquisitiva de su amo le impidió continuar pidiendo más tiempo de descanso
- ¡Ay no! Pero que cosas digo, me pondré en marcha de inmediato amito.
Sesshômaru no podía permitirse el perder un segundo más. Si bien se sentía más tranquilo al saber que estaba bien lo inquietaba mucho el que no pudiera detectar su aroma, lo cual le costaría mas trabajo, pero no sería una misión imposible. Por que él era el Lord de las Tierras del Oeste y era lo suficientemente capaz para encontrar a su Rin.
No sabía cuanto faltaba para el amanecer, pero supuso que sería poco ya que el cielo comenzaba a volverse gris.
- Esta empezando a dejar de hacer frío Ah-Un. Es una suerte. Podremos continuar con nuestro camino. –le susurraba al dragón, poniéndose en marcha-
Aun no podía olvidar el rostro de su señor mientras parecía buscarla en aquel peñasco. Ese recuerdo se negaba a morir y ella solo quería desaparecerlo de su memoria.
- "¿Por qué tiene que ser tan difícil?" –pensaba cabizbaja recostada en los lomos de su mascota- "Como deseo regresar a su lado Sesshômaru-sama…"
Volaron un rato más y luego se detuvieron cerca de un río para intentar atrapar algunos peces de desayuno y que Ah-Un pudiera de paso pastar. Mientras entraba a la quebrada a atrapar a algún desafortunado pez recordó las ocasiones en que Jaken la acompañaba a regañadientes en dicha tarea…
- ¡Vamos Jaken-sama! Atrape al menos uno, mire yo ya le voy ganando –decía agitando dos animales en su mano-
- No fastidies niña, ¡estoy haciendo mi mejor esfuerzo! Mira, ya tengo uno… -Jaken batallaba por sostenerlo- Oye… ¿Adónde crees que vas? Tu… ¡No t-te me escaparás! AAAA –el pobre fue a dar al agua infructuoso en su misión- ¡AAA rayos!
- ¿Se encuentra bien Jaken-sama?
- Si, si, ¡no me molestes! ¡Todo esto es tú culpa por arrastrarme a venir hasta aquí! No sabes cuanto te…
- Jaken – había reprendido Sesshômaru-
- Si, SI Sesshômaru-sama… disculpe…
- Rin, toma esos peces y sal del agua.
- Hai, Sesshômaru-sama –asentía una sonriente niña-
- ¿Por qué tiene que estar presente en todo? –decía Rin mirando su reflejo en el agua- Es doloroso…
Súbitamente su cuerpo dio un respingo al sentir presencias sobrenaturales acercándose hacia donde estaba. Ah-Un se puso en posición de pelea gruñendo mientras ella corría a tomar su arco para cualquier eventualidad. De pronto pudo presenciar algo que ni en sus sueños más lejanos hubiese imaginado.
La pequeña Izayoi corría a toda velocidad siendo perseguida por dos oni de tamaño considerable. Las ropas que andaban estaban todas rasgadas y su carita llena de tierra.
- ¿Izayoi-chan? ¿Pero cómo? –exclamaba incrédula-
La niña hanyô en medio de la carrera notó que la persona que se encontraba al frente suyo no era nadie más que su mejor amiga Rin junto con el gran mononoke Ah-Un. Estalló en felicidad.
- ¿Qué? ¡Rin-chan! –gritó corriendo en su dirección-
-¡Izayoi-chan! ¿Tú que haces aquí? –dijo mientras la recibía en sus brazos en un fuerte abrazo-
- Rin-chan –sollozaba- ¡Qué alegría me da! Estaba tan asustada –lloraba ahora la pequeñita-
- ¿Pero por qué estás…? –su pregunta no fue finalizada a tiempo ya que los oni llegaron al lugar. De colores verde y azul, con un cuerno en la frente, sin pelo y con un ojo.
- Aquí estás maldita hanyô… ¡Nos la pagaras muy caro por robarte nuestra comida!
- Ni creas que te vas a escapar de esta mocosa. ¡Tú serás ahora la cena!
- Oigan…-fueron interrumpidos- No se atrevan a dar un paso más…
- Pero mira esto, una débil humana sale a la defensa de la híbrida –se reía uno- Pero es extraño que no tenga olor
- Eso no importa ahora. Que alegría… Comeremos dos manjares muy apetitosos.¡Le arrancaré los intestinos a ambas!
- Quisiera ver que lo intentes… -amenazó Rin tensando su arco-
Izayoi quien estaba detrás de la chica estaba impresionada de verla armada
- Pero, Rin-chan, ellos son muy fuertes, mejor corramos….
- Retrocede, Izayoi-chan
- Rin-chan…
- ¡Retrocede ya! –ordenó con más fuerza-
- ¡H-hai! –tartamudeo Izayoi-
Rin preparó su arma y apuntó
- No quisiera dispararles… por eso les advierto, váyanse ahora y salvaran sus vidas. –Dijo con seguridad-
- Jajajaja no nos hagas reír. Tú ni siquiera eres una miko, no tienes el aura de una. –Dijo el oni verde- Tu flecha lo único que nos haría son cosquillas.
- Se los diré una vez más –realmente no quería hacerlo- les estoy dando la oportunidad de marcharse.
- Una niña humana no nos dirá que hacer. –el oni azul avanzó en su dirección a toda velocidad hacia la hanyô-
- ¡Rin-chan! –vociferó Izayoi-
A la muchacha no le quedó otra opción. Disparó y una poderosa energía azulada encendió la flecha. Atravesó el pecho del monstruo reduciéndolo a polvo en el acto. La menor estaba asombrada. Nunca creyó que su amiga fuera capaz de hacer tal cosa.
Por su parte, Rin estaba algo consternada y algo débil. El poder utilizado había sido normal, pero al parecer el mantener la kekkai le costaba mucha cantidad de energía. El otro oni miraba impactado la escena sin poder moverse. Esto fue aprovechado de inmediato por la joven.
- Si no quieres que te pase lo mismo, te recomiendo que corras. –le sugirió apuntándole-
- ¡Maldita humana! ¡Prometo que me vengaré de ti! –decía mientras corría en la otra dirección-
- Que bueno, se fue –Rin de pronto cayó sentada al suelo-
- Rin-chan, ¿estás bien? -corrió a su lado y puso una mano en su espalda-
- Fue más energía de la que pensé, pero estoy bien, tranquila, no te preocupes.
- Rin-chan… Eso fue sorprendente… ¿Cómo lo has hecho? ¿También eres una miko igual que mi oka-san?
- No cariño, no soy una miko. Solo tengo estas habilidades por… -no quería pensar en la razón- casualidad.
- Eso no puede ser casualidad… Si no eres una miko, ¿entonces que eres? ¿Y por que no puedo sentir tu olor?
- A decir verdad, -decía algo agitada- ni yo misma lo sé. Creo que puedo levantarme ya. Es por una kekkai que mantengo para no ser hallada por algún enemigo. –se incorporó al fin- Pero tú Izayoi-chan, ¿Qué te ocurrió? ¿Por qué estas sola y herida? –recriminó señalando las rodillitas manchadas de sangre seca de la pequeña- ¿Dónde están tus padres? ¿Les pasó algo?
- No se donde están… Pero yo estoy aquí por que atacaron la aldea… Y luego me llevaron lejos.
- ¿Quién te llevó lejos? ¿Y quién los atacó?
- Eso no lo sé… Recuerdo que oto-san y oka-san estaban peleando y me mandaron con Miroku-sama para que me protegiera con una barrera pero luego un niño se salió y yo fui detrás suyo. Cuando lo alcancé un soldado mal herido nos vio y empezó a perseguirnos, el corría muy rápido y antes de que nos alcanzara yo lo empujé cerca de unos arbustos pero me alcanzó y me agarro por el obi… A pesar de estar lastimado, era rápido.
- ¿Y como escapaste?
- Después de un día, paró de correr por que estaba lastimado, pero decía que iba a matarme, aunque primero dijo que… disfrutaría conmigo. No se a que se refería con eso… Pero de pronto desmayo o algo así… Y yo solo corrí…
Rin la escuchaba horrorizada. Por supuesto ella si estaba al corriente de lo que el soldado iba a hacerle a la pobre niña. Era demasiado horroroso.
- Gracias a Dios que escapaste Izayoi-chan.
- Lo malo fue que me perdí y no sabía donde estaba y me asusté mucho –gimoteaba- Pero estoy feliz de haberte encontrado Rin-chan. Aunque…
- Si, ¿qué pasa?
- ¿Por qué tú estas aquí sola con Ah-Un? ¿Dónde está Sesshômaru-oji-san?
Rin no sabía como explicárselo en una manera que pudiera entenderle…
- Es una larga historia Izayoi-chan
- ¿A ti también te atacaron?
- Algo así, pero eso no es lo importante ahora –cambió el tema- Será mejor que te limpie un poco y busquemos algo de comer ¿de acuerdo?
Podría ser solo una niña, pero no era tonta. Notó que Rin no quería hablar de eso y mejor no preguntaría más, al menos por ahora.
Después de recolectar algunas frutas y peces, los cuales no fueron muchos, Rin propuso un nuevo plan.
- Izayoi-chan, será mejor que busquemos una aldea para que te quedes ahí
- ¿Eh? ¿Y tú no te quedarás conmigo? Yo no me quedaré ahí sola.
- Bueno, está bien. "Además, no creo que Sesshômaru-sama me encuentre ahí…" pensó con tristeza-
- Además yo… Soy una hanyô. No creo que quieran dejarme allí… y Ah-Un es un dragón muy grande-expresó con cierta decepción-
- Por eso no te preocupes. –contestó Rin- Ellos te dejarán quedar. Eres una niña demasiado adorable como para que te nieguen la entrada. –dijo sonriente- Y en cuanto a Ah-Un, no causarán problemas, ¿verdad, chicos? –dijo acariciando una de las cabezas-
- Gracias, Rin-chan.
- Mira mejor pongámonos en marcha. Además no creo que estés llena ¿cierto?
- La verdad no
Ambas rieron y empezaron su camino. Después de alrededor de dos horas, lograron dar con un pequeño pueblito, les recordaba un poco a la aldea de siempre.
- Mira Rin-chan, la encontramos.
- Si, eso fue rápido. Anda, vamos a preguntar.
Llegaron a la entrada y de inmediato fueron recibidas por un anciano el cual parecía ser el líder del lugar.
- Muy buenos días–dijo Rin reverenciando al igual que la hanyô-
- Oh vaya, pero si solo son dos niñas. Buenos días para ustedes.
- Mi nombre es Rin y ella es Izayoi –dijo señalando a la niña- Estamos viajando pero estamos algo cansadas y no hemos comido bien. Nos gustaría saber si nos podemos quedar aquí por este día. Prometo ayudar en cualquier trabajo que necesite.
- Mi nombre es Takayuki. Su situación es sin duda precaria, pero comprenderán que aquí somos pobres y no tenemos muchos recursos. Además, en estos momentos estamos acogiendo a un exterminador de youkai ya que hemos tenido problemas con unos oni que han atacado la aldea.
- ¿Oni? –preguntó Rin-
- Así es. Y también, ¿tu traes a ese mononoke cierto? –dijo señalando a Ah-Un-
- Si, pero no habrá ningún problema con él. Es muy pacífico y no atacará a nadie.
- Ya veo… -el anciano estaba dubitativo- Bueno, no lo sé. Pero supongo que es mejor preguntarle al exterminador que vino a ayudarnos. Oh, allí viene.
-¿Eh? Ese olor… -dijo Izayoi-
- ¿Qué pasa Izayoi-chan?
- ¿Ah? Rin-chan, ¡mira!
Rin volvió a ver a la figura que se acercaba hacia ellas. No lo pudo creer.
- Aquí estás –dijo Takayuki-
- ¿Eh? ¿Rin? –Kohaku también se sorprendió en el acto-
- Kohaku, eres tú.
- ¿Se conocen? –preguntó el señor-
- ¿Pero que hacen aquí? Tu también, Izayoi.
-¡Qué bueno! Kohaku-kun también está aquí –expresaba una alegre Izayoi-
- Me da mucho gusto verte. Kohaku. –dijo sonriente Rin-
- A mi también, Rin.
No podía dejar de mirarla, estaba más hermosa que nunca. Desde aquel día en que Sesshômaru había regresado y él se había marchado, él intentaba por todos los medios olvidar el sentimiento de amor que sentía por ella. Pero ahora que habían cruzado caminos nuevamente, le fue imposible reprimirlo. Todos esos buenos momentos con ella vinieron a su mente en un instante.
- Oiga, lamento interrumpir pero…
- Disculpe, Takayuki-sama. Ellas son mis amigas, y me gustaría que se quedaran aquí, si no hay problema. Por favor déjelas hospedarse aquí.
- ¿Y este mononoke es seguro? ¿Puede quedarse también?
- Por supuesto, no representará ningún problema, es igual que Kirara.
- Bueno si tú lo dices, confío en ti muchacho.
- No se preocupe, Takayuki-sama.
- Está bien pequeñas pueden quedarse aquí. Mandaré a que preparen una habitación para ustedes.
- Muchas gracias por su amabilidad. –dijeron Rin e Izayoi al unísono-
El resto de la mañana y la tarde pasaron instalándose y realizando trabajos, además de haber disfrutado de un modesto pero saludable almuerzo. Al caer la tarde, mientras Izayoi jugaba con otros niños de la comunidad acompañados de Kirara y Ah-Un, Kohaku y Rin estaban sentados en las afueras de una de las cabañas, en una gran roca.
- ¿Desde cuando llegaste aquí Kohaku-kun?
- Ayer por la noche, se supone que hoy comenzaría mi misión de búsqueda de los oni, pero creo que mañana será un buen momento para hacerlo.
- Creo que te he retrasado con tu trabajo. Discúlpame Kohaku.
- No, no para nada, tú nunca me retrasarías…
Se miraron un momento, que resultó ser algo incomodo aunque Rin no sabía el porqué… Apartaron sus miradas.
- Oye Rin, pero aun me pregunto… ¿Por qué estás aquí? Pensé que estarías en… otro lugar –dijo con algo de melancolía que Rin no supo descifrar-
No sabía bien si era lo correcto o no, pero el hablar con alguien familiar a ella le resultaba confortante. Además Kohaku era su mejor amigo… Le contó todo, desde su partida de la aldea, hasta la llegada al palacio y la forma en que fue atacado. También incluyó su encuentro con Chieko y el momento en que Sesshômaru iba a besarla pero se arrepintió. En ese momento los puños de Kohaku se tensaron.
- "¿Cómo pudo jugar con ella de esa forma? ¿No se supone que la quería? –pensaba con algo de ira el chico-
- ¿Kohaku? ¿Estás bien? –preguntó Rin al verlo algo indignado-
- ¿Eh? Si, disculpa. Es solo que tu historia es increíble. Desde lo de tus poderes, hasta el cómo llegaste aquí.
- Si, aun me parece que todo esto es un sueño…
- ¿Y… piensas buscar a Sesshômaru-sama?
Ella calló unos segundos, pero luego respondió.
- No, creo que lo mejor en que no le estorbe más.
Kohaku se sorprendió, eso no se lo esperaba.
- Pero Rin…
- Es lo mejor, estar… separados –las lagrimas empezaron a abandonar sus ojos- No quisiera que fuera atacado… por mi culpa…
- Rin esto no es tu culpa –intentaba animarla-
- Claro que si lo es… Por eso esto es lo mejor… -no podía dejar de llorar-
Kohaku no quería preguntar… Pero sería pero quedarse con la duda.
- ¿Y tú… le sigues amando?
Rin lo miró directamente, justo como la primera vez que él le había preguntado aquello, para lo cual tenía la misma respuesta.
- Si, Kohaku-kun, lo amo.
Un puñal volvió a atravesar el corazón del joven exterminador… No había nada que hacer, ella lo amaba. Pero no quería volver a su lado…
- Entiendo… ¿Y entonces que harás? ¿Dónde vivirás?
- No lo sé… Supongo que buscaré alguna aldea en donde me reciban, o continuaré viajando. Por ahora lo que más quiero es que Izayoi-chan regrese con sus padres, luego se me ocurrirá algo…
Se quedaron callados un momento más, hasta que Kohaku rompió el silencio
- ¿No te gustaría… quedarte conmigo?
La chica volvió a mirarlo y él hizo lo mismo. No sabía como interpretar esa proposición, pero algo en la mirada de Kohaku le daba una impresión que no quería ver y que no estaba tan alejada de la realidad…
- Kohaku… Tú…
De pronto, pudo sentir que varias presencias se acercaban hacia la aldea. Era un gran grupo. Se levantó y corrió hacia adelante
- Rin, ¿qué pasa?
- Se acercan… Oni…
- ¿Están aquí?
- Si
Izayoi, acompañada de la nekomata y el dragón, hizo su aparición.
- Rin-chan, puedo sentir el olor de oni –estaba asustada-
- No te preocupes, Izayoi-chan, todo va a estar bien.
- Muy bien, es hora de trabajar. Kirara
La neko se transformó y Kohaku se montó en ella.
-Será mejor que se queden aquí, los eliminaré y volveré en un instante
- Espera Kohaku, yo voy contigo
- No Rin, tu quédate aquí. Es muy peligroso.
- Ya lo sé. Pero son bastantes, y necesitarás ayuda.
- Pero tú no eres una exterminadora
- Rin-chan tiene grandes poderes Kohaku-kun –interrumpió Izayoi- Ella puede ayudarte.
- Lo sé, pero en ese caso es mejor que te quedes en la aldea, así la protegerás, ¿de acuerdo?
- Está bien, pero ten cuidado.
El chico partió mientras Rin e Izayoi alertaron a los aldeanos de que permanecieran en sus casas. La mayor tomó su arco y junto con Ah-Un se situaron en el centro del pueblo. La niña hanyô se quedó en la casa del anciano Takayuki.
Kohaku se vio a si mismo superado en gran número, pero esto no sería un obstáculo para él. Empezó el ataque que resultó ser muy efectivo. El arma que le había dado Toutosai era grande y adecuada. Pero de repente algunos de los oni se escaparon hacia los límites de la aldea.
- Rayos, no los vi, vamos a perseguirlos Kirara. –la nekomata emprendió el vuelo para alcanzarlos-
En el pueblo, Rin pudo sentir que las presencias se acercaban, era la hora de un primer gran combate, estaba asustada, pero no era ninguna cobarde, no escaparía.
Los oni llegaron y la gente empezó a correr aterrada fuera de sus casas en u ataque general de pánico. Debía actuar.
- ¡En marcha Ah-Un! –se subió a su mascota y empezó el ataque-
No podía creer que eran tantos, podía contar casi 20 oni, lo cual le pareció extraño.
- Muy bien, aquí voy.
Lanzó las primeras flechas que resultaron ser mortíferas, estaba orgullosa de que sus poderes hubieran aumentado, pero sabía que con cada una que lanzaba, disminuían, así que debía ganar tiempo. Ah-Un, de alguna forma notó esto y también se sumó al ataque, lanzando bolas de energía de sus bocas. Minutos después Kohaku llegó al lugar, ayudándola
- ¡Rin! ¿Estás bien?
- Si, no te angusties. ¡Lo lograremos!
Entre los dos comenzaron a derribar monstruos uno por uno, salvando a los pobladores de tan cruel destino. Izayoi los apoyaba desde el suelo.
- ¡Rin-chan! ¡Kohaku-Kun! ¡Vamos!Ustedes pueden.
Con lo que no contaban era con que uno de los oni era más rápido que los demás. Empezó a arrasar con las cabañas y a correr en dirección a la hanyô. Era el oni que había dejado vivir Rin en la mañana.
- ¡Maldita hanyô! ¡Te arrancaré la cabeza!
Izayoi al ver esto empezó a correr a toda velocidad fuera de la aldea, Rin lo vio e inmediatamente fue detrás de ellos.
- Anda ve, en un segundo te alcanzo –le gritó Kohaku-
Ah-Un voló a toda velocidad y ella intento disparar una flecha, pero el youkai era veloz, más de lo que se imaginaba.
- Cielos, no puedo alcanzarlos.
Izayoi era muy rápida y eso era una ventaja, pero al llegar a un claro en un bosque tropezó con una piedra, el oni paró justo detrás de ella.
- Ahora si mocosa, me las pagarás todas juntas…
En el momento en que iba a atacarla una esfera de energía cayó a su lado, apenas le dio tiempo de esquivarla
- ¡Rin-chan!
-¡ Aléjate de ella oni! Tu cuenta a saldar es conmigo. –la energía empezaba a mermar, pero no se rendiría-
- La humana sin olor, pero que sorpresa, a ti también voy a matarte y lo disfrutaré…
- Eso lo veremos…
Empezó a ir detrás de ella, pero Ah-Un voló mas alto lanzando otra bola de poder que se quitó fácilmente Impactó al dragón con su garra, haciendo que perdiera el equilibrio y cayera junto con Rin. De pronto, el oni sintió que una gran cuchilla volaba hacia él, pudiéndola esquivar. Kohaku llegaba a la escena, dispuesto a proteger a Rin.
- Rin, ¿estas bien?
- ¡Si, si!
- ¡No estorbes humano! Esta no es tu batalla
- Te metiste con Rin, por supuesto que es mi pelea también… -amenazó el chico-
Kirara esquivaba los ataques del oni y Kohaku intentaba herirlo, pero resulto que el mononoke era más veloz de lo que creía.
- ¡Maldición! Es muy rápido… A pesar de ser tan grande
El oni empezó a aumentar la velocidad y en un descuido fatal, utilizó su garra nuevamente para derribar a Kirara y a Kohaku, quienes cayeron al suelo perdiendo el conocimiento en el acto por el fuerte golpe. La gata perdió su metamorfosis.
- ¡Kohaku! -Rin e Izayoi corrieron al lugar-
- Kohaku-kun –lo zarandeaba la hanyô- No responde Rin-chan…
- Ay no Dios mío… Kohaku…
Pudo ver que el oni se dirigía hasta ellas, si bien ya no le quedaba mucha fuerza, debía hacer algo para ayudar a sus amigos. Tomó su arco y soltó una flecha. Si bien no impactó del todo al oni, al menos pudo destruir su cuerno. Era la oportunidad perfecta para escapar. Vio que Ah-Un empezaba a incorporarse y se dirigía a su lado. Tomó a Izayoi y le dio a Kirara subiéndolas al lomo de Ah-Un y procedió a hacer lo mismo con Kohaku, pero no pudo por que era muy pesado para ella.
- Rayos, no puedo levantarlo… Ah-Un, por favor ayúdame.
La cabeza de Ah tomó el cinto de Kohaku y lo montó en su espalda también.
- Muy bien, esto es lo que harán, quiero que escapen de aquí. Vayan muy lejos y no regresen
- ¿Qué? Rin-chan, no. Ven con nosotros. El te va a matar, estás cansada…
- Lo sé, pero no hay otra opción, debo detenerlo. Así que no pongas peros y váyanse. Prometo alcanzarlos
- No espera…
- ¡Ah-Un! ¡Vuela! –le dio un golpe al lomo y Ah-Un de inmediato obedeció no muy convencido-
- ¡NOOO! ¡Rin-chan! –gritaba Izayoi-
- Buena suerte chicos… -dijo Rin mientras los veía alejarse-
- ¡Kisama! Te mataré desgraciada… -se quejaba el oni-
- Como te dije antes, eso ya lo veremos.
Pasaron unos minutos enfrascados en una intensa lucha, Rin disparaba cuantas flechas podía a pesar de que fallaba y el oni intentaba atacarla sin mucho éxito tampoco. Pero en el instante en que sus proyectiles se acabaron, pudo derribarla. Rin cayó irremediablemente y solo esperó lo peor.
- Te ha llegado la hora… ¡Estas muerta maldita!
La joven esperó el golpe final, pero de pronto algo pasó. El oni se detuvo y dio un chirrido de dolor. Pudo jurar que sintió una presencia youkai poderosa…
- Inuyoukai… -dijo-
Vio como una línea resplandeciente verde atravesaba el pecho del oni y luego lo cruzaba de arriba abajo, dejándolo en pedazos…
- "No puede ser… Será qué" –pensó-
Levantó su vista del suelo y allí pudo distinguir una presencia diferente… No la que esperaba, eso era claro…
- A pesar de solo ser una mocosa, peleaste valientemente. Me tienes impresionada…
Su mente aún no lo comprendía bien, pero allí estaba aquella mujer… Tan hermosa y enigmática como la primera y única vez que la vio…
- "La madre de Sesshômaru-sama…"
Continuará
Hola chicas. Espero q estén bien
He corrido para dejar este capi listo para hoy. Disculpen si hay algún error y me lo comunican xfa! Les tengo buenas noticias. Como ya salí de la U, empezaré a actualizar cada 8 días, para que ya ahora si no me maten! Jijij. Entonces el próximo capi estaría para el 11 d julio!
Obvio los agradecimientos:
Akemi-Naomi: Hola Akemi! Yo se que quieres pasión y reencuentros y los tendrás… Pero debes esperar! Y SI VALEN MUCHO LAS ESTRELLAS! Si vuelves a decir q no m enojo… XD
Sky Celeste: Ya no es cada 15, sino 8! Espero q t haya gustado este capi!
Inuykag4ever: Q bueno q no t aburro… Aquí la conti!
ClausXD: Igualmente, q bueno q no t aburro. Espero t haya gustado la conti
Francylia239: No t preocupes, s reencontraran. Oye tu ultimo comen m llegó el 3 d julio. Probablemente vivas en un lugar con la hora mas adelantada q la mía, pero aquí esta la actualización!
Nelliel: Hola! No t disculpes! Llegaste a tiempo! Ojala y t haya gustado este capi!
Bueno chicas las dejo… ¿Mi suegra… ejem… quiero decir… la mama de Sesshi esta aquí? XQ? Lo explicaré en el próximo! Nos leemos, cuídense mucho mis amigas y que estén bien! Bendiciones!
