Personajes de Rumiko Takahashi
NOTA: Chicas quiero pedirles una GRAN disculpa! Cambié un pequeñísimo hecho del capi anterior (puse q Rin había salido con su arco de la habitación a ver a Jiromaru) para q calzara con lo q ocurrirá mas adelante. Ese dedazo se me escapo! GOMEN! Ahora les dejo el 17! D verdad perdón!
Capitulo 17: Me tortura el volverte a ver.
- "Es una mocosa, y además de eso, altanera…" –pensó Jiromaru al ver a Rin-
De pie haciéndole frente, mostrándose valiente sosteniendo su arco y un carcaj en la espalda con algunas flechas. No tenía conocimiento de que fuera una guerrera o una miko, pero al final eso no importaba en lo más mínimo. Su destino ya estaba sellado. Escuchó los gritos insulsos de Mizuko, quien intentaba persuadirla de la "locura" que estaba cometiendo
- Rin, por favor, ¡no seas tonta! ¿Qué no sabes que Jiromaru es capaz de matarte?
- Lo sé –decía una decidida Rin-
- ¿Entonces? ¿Por qué demonios…?
- No quiero ser la causante de más muertes –sollozó- Me he dado cuenta de que a cada lugar que llego, solo le traigo dificultades a la gente que vive allí. Primero en el Palacio del Oeste, luego fue la aldea de Takayuki-sama y ahora aquí. No pienso permitirlo, además yo no quiero ser una carga para Sesshômaru-sama por esa razón, iré con él.
- Niña –intervino Irasue- Tú no sabes a lo que estás accediendo. Jiromaru te utilizará para dañar a Sesshômaru. A él no le interesas, no sabes que es capaz de…
- ¡Silencio! –le gritó Jiromaru- ¿No querrás asustarla antes de tiempo o si? –le dijo sarcásticamente sosteniéndola fuertemente del brazo-
- Suéltame –le espetó fríamente sin inmutarse-
- ¿Te duele, cariño? Pensé que eras más fuerte…. ¿Eh?
Jiromaru soltó el agarre del brazo de Irasue en cuanto sintió una flecha ser disparada en su camino, tan solo se movió los centímetros necesarios para esquivarla y notar que en la posición en donde se encontraba hacía dos segundos había una flecha que despedía una poderosa aura azulada.
- No la toques –amenazó Rin tensando su arco nuevamente- O la próxima vez, acertaré.
Todos estaban sorprendidos de observar a una humana con tanta determinación a la hora de enfrentarse a un youkai, particularmente un InuDaiyoukai. Kenta alarmó a sus soldados para que tomaran posiciones pero fueron interrumpidos por una orden de Jiromaru
- ¡No se muevan! –dijo enérgicamente- Tú –señaló a Rin- acabas de hacer las cosas más interesantes para mi. Sin duda alguna será muy divertido el tenerte… como compañía. Nunca me imagine que fueras una miko.
Rin aún tenía su arco listo para disparar en caso de que fuera necesario, el ambiente era muy tenso y en cualquier momento se desataría una cruenta batalla, pero ella estaba ahí para impedirlo.
- En fin, como tu misma dijiste… eh… ¿Cuál era tu nombre pequeña? –preguntó con falso interés-
- Rin –contestó secamente ella-
- Ah, si, Rin… No es bueno provocar una batalla acá. Los inocentes no deben pagar por los errores de los demás ¿cierto?
Rin sintió el desprecio oculto en palabras tan amables e hipócritas. Era un ataque disfrazado hacia ella, lo sabía.
- Rin, por favor no lo escuches. Mejor quédate aquí. Estoy segura que Sesshômaru llegará muy pronto y pondrá fin a todo esto –intentó Mizuko una vez más-
- ¡Mayor razón para partir cuanto antes! –gritó Rin- Yo no quiero causarle más problemas…
- Pero si tú no le causas problemas… ¡Y lo sabes! –Mizuko hacía todo lo posible por convencerla-
- Déjala Mizuko –interrumpió Irasue- Si ella quiere marcharse, entonces que se atenga a las consecuencias de su decisión.
- ¿Pero qué…? –increpó la pelirroja- ¿Acaso tú también estas demente? ¡Irasue!
- Muy buen punto Irasue –intervino Jiromaru- Me parece una magnifica idea el hecho de que la dejes partir. Por fin has entrado en razón. Entonces, sin más preámbulos, ¿nos vamos, pequeña Rin?
- Si –asintió esta-
- Rin… No seas tonta… -imploraba Mizuko- Quédate
- Estaré bien, Mizuko-sama. Confíe en mí. Recuerde, no debo ser una cobarde, a pesar de tener miedo. –emuló una sonrisa para tranquilizarla-
- Rin…
- Muchas gracias por su hospitalidad, Irasue-sama –se dirigió a la señora del Palacio reverenciando- Prometo no ser más una dificultad.
Irasue solo asintió levemente, guardando silencio.
- Muy bien. Kenta –llamó Jiromaru-
- ¿Si, Chichi-ue?
- Pon al ejército en fila. Nos vamos. Y llévate a la humana. Mantenla vigilada.
- Si, como ordenes. Muévete humana que no tengo todo el día –espetó con sorna el youkai-
Rin solo caminó detrás de él. Estaba aterrada, pero sentía que debía hacer esto para ayudar a aminorar la guerra y por sobre todo, no ser el motivo de un sinnúmero de problemas para su amado Lord.
- "Sesshômaru-sama… Por favor, perdóneme..." –lloraba internamente mientras empezaba a alejarse-
Jiromaru se dirigió una vez más a las mujeres que dejaba atrás. Especialmente a la peliplateada
- Irasue, fue un deleite para mis ojos el reencontrarnos nuevamente. Aún conservas tu belleza de antaño.
- Guárdate tus buenas palabras para alguien a quien le interese –dijo fríamente ella-
- Ya veras como resultaré el absoluto vencedor, y vendré de nueva cuenta aquí, por ti… Es nuestro destino.
- Ni te hagas tantas ilusiones –respondió en su lugar Mizuko- Sesshômaru se encargará de ponerte en tu lugar.
No prestó atención a las palabras de la sirvienta, ya que tenía su mirada fija en la InuDaiyoukai que apartaba la mirada volviendo su cuerpo en la dirección contraria.
- El mismo destino que nos unió, fue el que nos separó Jiromaru –dijo Irasue de espaldas a él- Nuestra historia pertenece ahora al pasado, que hemos enterrado.
- Pues yo he traído ese pasado a la vida ahora. Y tú misma, serás testigo de cómo lo hago tomar forma. Nos veremos pronto… "mi amada Irasue" –dicho esto, se marchó detrás de su ejercito-
Mizuko estaba anonadada y algo desesperada, ya que temía por lo que le podría ocurrir a Rin.
- Irasue, ¿por qué demonios la dejaste irse? Ella es demasiado ingenua, no sabe lo que le ocurrirá.
- Ella quiere ser de utilidad, además esto servirá de buena lección para Sesshômaru
- ¿Lección para Sesshômaru? ¿De qué rayos estás hablando?
- A Taishô le gustaba enseñarle cosas a Sesshômaru por medio de lecciones, así me lo confesó la última vez que hablamos antes de su muerte. Por esa razón, era importante que esa niña muriera en aquella ocasión, para probarle el como necesitaba ser compasivo.
- Entonces, ¿tú justificarías que maten a Rin de nuevo solo para que Sesshômaru-kun siga aprendiendo lecciones? -preguntó indignada-
- Esa niña no morirá, ese no es el plan de Jiromaru, al menos no por ahora.
- Hablas tan fríamente de estas cosas, de verdad me asustas Irasue.
- Pensé que ya te habías acostumbrado. Anda, nos vamos nosotras también
- ¿Qué? ¿Adonde?
- "Tal vez, si quiera rectificarme como madre…" –pensó- Vamos a buscar a Sesshômaru. Si tanto quieres ayudar a la mocosa, debemos alertarlo antes de que ocurra esa tragedia que tanto temes. El ejército de Jiromaru se marcha a gran velocidad y por una dirección diferente a la que llegaron, así que no nos detectarán. Sesshômaru en estos momentos debe estar muy cerca del Palacio ya, pero no queremos desperdiciar tiempo ¿o si?.
Esperaron 5 minutos más y luego partieron hacia su destino.
Mientras volaba no tan rápidamente, el Lord de las Tierras del Oeste sintió una opresión en el pecho, que tomó la forma de una persona
- "Algo malo le ha ocurrido a Rin" –murmuró para sí mismo-
No estaba seguro del cómo ni del por qué, pero sabía que su humana estaba en problemas. Por lo tanto debía apresurarse para encontrarla. No era consciente del paradero de Jiromaru o de sus soldados, pero sabía que rondaban los alrededores.
- "Si él la halla antes que yo, entonces es capaz de…" -no quería ni pensarlo- "Esto ha sido mi culpa… Si yo no me hubiera marchado después de aquella noche, no hubiera permitido que ella desapareciera" –meditaba fríamente mientras continuaba con su camino-
Aquella opresión en su pecho se rehusaba a desaparecer, ¿sería que a Rin le ocurría algo malo? Pero según lo que el creía, ella se encontraba en el castillo de su madre…
- "¿Y si Jiromaru llegó antes…?" -se le ocurrió de repente- "Rin…"
Antes de continuar con su camino, notó que un aroma particular se acercaba hacia él. Acompañado de alguien más. Más arriba de las nubes se dibujó nuevamente la silueta de un Inuyoukai en su forma real acercándose. La perra gigante se movió ágilmente sobrepasando la nube y quedó de espaldas a él, quien para ese momento decidió pararse en un peñasco cercano. NI siquiera tuvo que voltear para saber de quien se trataba.
- Sesshômaru, nos vemos de nuevo –dijo con su aguda voz-
Él guardó silencio, mientras sentía que Mizuko y su madre lo miraban fijamente.
- Que bueno que te encontramos, Sesshômaru… ¿Ibas hacia el palacio? –le preguntó Mizuko-
- ¿Dónde está ella? –cuestionó a su madre ignorando la pregunta de Mizuko-
- Jiromaru se la llevó.
Los ojos de Sesshômaru se abrieron en señal de sorpresa.
- Y tú lo permitiste…
- Solo para que lo sepas, ella quiso irse con él, independientemente de lo que yo dijera. –respondió ella-
- ¿Ella lo quiso? –se conmocionó-
- Solo por que no quiere ser una carga para ti. ¿Por qué le has hecho creer eso Sesshômaru-kun? –increpó Mizuko-
- No tengo por qué darte explicaciones al respecto, así que no te metas, Mizuko. –la calló-
- Dime, Sesshômaru ¿qué harás ahora? –preguntó Irasue- ¿Irás detrás de ella y la rescatarás?
- Iré a destrozar a Jiromaru –respondió estoicamente-
- Recuerda lo que te había dicho en aquella ocasión, Sesshômaru. Debes tener compasión con tus enemigos si quieres ser un InuDaiyoukai respetado.
Esa frase lo enfureció indudablemente.
- Cada enemigo debe obtener la compasión de la que es merecedor, y te digo ahora, él no merece ninguna. Esto es una lección que tú también deberías aprender, haha-ue. –Sesshômaru iba a disponerse a partir, pero fue detenido-
- Jiromaru intentará usar a la niña en tu contra, y quiero que recuerdes que no será tu culpa. Él aún guarda un gran odio contra tu padre y por esta razón ha iniciado la guerra. De ahora en adelante intentará ocultar su rastro usando a la Tsukisaiga para crear una barrera de protección, así que Tenseiga podría serte útil para encontrarla. Al ser una espada que conecta este mundo con el otro, esta relacionada con Tsukisaiga, con eso te será más fácil hallarlo aunque se esconda. Usará a la persona que más amas en tu contra y no dudará en hacerlo –el Inuyoukai volteó su mirada hacia ella- Oh, por supuesto que amas a esa humana, no importa cuanto intentes negarlo.
Sesshômaru miró automáticamente a Mizuko quien negó con la cabeza.
- Yo no he dicho nada, si es lo que crees.
- Mizuko no tendría que contarme nada para que yo me diera cuenta. Solo te diré esto una vez. Si esa niña es la que has seleccionado para amar por el resto de tu vida, entonces hazlo intensamente. Recuerda lo que significa que un youkai ame a una humana, y la humana lo quiera de la misma forma. Se esta destinado al fracaso… y a la muerte, justo como le ocurrió a tu padre, pero tú tienes el poder de cambiar tu destino, o mejor dicho, el de ambos.
Sesshômaru seguía manteniendo un semblante frío, pero estaba algo impactado. Nunca había escuchado tales palabras de ánimo salir de la boca de la que decía ser su madre. Siempre la había considerado como una persona muy falta de interés o responsabilidad maternal, espacio el cual había sido levemente ocupado por Mizuko en su vida hacía ya muchos años.
- ¿Por qué intentas redimirte ahora? –le preguntó únicamente-
- Solo te digo lo que tu padre te diría en esta situación. –contestó con una suave sonrisa- Ustedes dos son muy parecidos, más de lo que crees…
Sesshômaru no respondió nada, aún le parecía algo extraño que esa mujer se comportara de esa manera. Se dio la vuelta y se dispuso a ir tras del rastro del ejército de Jiromaru.
- Es una joven interesante – le dijo finalmente Irasue- Ingenua e inocente, pero muy intrigante. Después de todo es una buena adición para ti.
El Lord del Oeste solo murmuró un ¡Hmp! y emprendió el vuelo a toda velocidad. Esta vez no se detendría por nada ni nadie. Su mente estaba fija en un solo objetivo; rescatar a Rin y acabar con la vida de aquel repudiable ser.
El sol de medio día golpeaba con sus rayos el cabello de Kohaku, quien estaba sumamente perturbado, debido a que aún no asimilaba que había sido derrotado por una criatura que usualmente no le tomaba ningún trabajo eliminar cuando hacía sus trabajos rutinarios. Pero lo peor del caso era que Rin era la que se había quedado a pelear en su lugar, lo cual lo llenaba de preocupación y al mismo tiempo le parecía sorprendente. No le era muy creíble el hecho de que la carismática y pacífica jovencita de la cual se había enamorado profundamente fuera capaz de enfrentarse a un oni de tal magnitud.
- "Al menos espero que…Sesshômaru-sama pueda encontrarla a tiempo" -pensó tristemente-
No le era nada agradable saber que Rin sentía tanto amor por aquel mononoke, particularmente por el hecho de incluso haber sido rechazada por él, lo cual provocó su desaparición.
- Oye, Kohaku… -lo sacó de sus pensamientos una voz- Kohaku
- ¿Inuyasha-sama?
- ¿Qué te pasa? –inquirió- Te estoy preguntando que hace cuanto viste a Rin
Al estar tan abstraído en sus pensamientos, no había escuchado la pregunta del hanyô.
- Disculpe, la vi apenas ayer en la mañana. Ella llegó a la aldea en donde estaba yo junto con Izayoi-chan. Cielos, ¡soy un tonto! Nunca debí dejarla sola con ese monstruo…
- Por lo que escuché, no fue tu culpa, fuiste derribado.
- ¡Esa no es excusa! –respondió irritado el exterminador- Se supone que soy un hombre, debía protegerla.
Inuyasha solo lo miraba.
- No te sientas tan culpable -le dijo al final- Pronto la encontraremos y todo volverá a la normalidad.
- Inuyasha-sama…
- ¿Qué?
- ¿Usted cree… que ella regrese nuevamente con Sesshômaru-sama a su palacio?
- ¿Por qué me preguntas eso?
- Y-yo… no lo sé… -no sabía exactamente como justificar su pregunta-
- Pues… -Inuyasha intuyó los sentimientos del chico hacia Rin- Tal vez, aunque no sería lo mejor.
- ¿No sería lo mejor?
- Claro que no. Mira lo que ha pasado, lo más probable es que Sesshômaru la envíe de regreso a la aldea. Le ha causado problemas en su castillo, así que no creo que fuera lo más recomendable que se quedara allí.
- ¿De verdad usted piensa eso?
- Kaede-baa-chan solía decir que Rin se había quedado en la aldea por que necesitaba interactuar más con los humanos y todo eso, pero también por que Sesshômaru buscaba protegerla, aunque no creo mucho en esa teoría, pues podría ser posible. Lo más lógico sería que para protegerla de este enemigo, la enviara lejos. Pero si lo pienso bien… -dijo para si mismo- Nuestra aldea tampoco es un lugar muy seguro ahora, ya que también fue atacada por el mismo enemigo.
- Algo escuché de Rin que Izayoi-chan le había contado que fue la misma persona.
- Si, lo más irónico del asunto es que ese sujeto tiene una relación de sangre conmigo.
- ¿Relación de sangre?
- Hermano de mi padre
- ¿En serio? –preguntó Kohaku sorprendido-
- Eso me contaron. Pero es lo de menos realmente. Solo quiero encontrarlo y acabar con él por todo el daño que causó en el pueblo.
- Por cierto Inuyasha-sama… ¿Cómo está mi ane-ue? ¿Y los niños?
- Están bien, no te preocupes. Ella es una exterminadora fuerte y protege a la aldea en mi lugar, al igual que Miroku.
- Me alegra escuchar eso –respiró aliviado Kohaku-
- Si, ¿eh? –exclamó de repente Inuyasha-
- ¿Sucede algo?
- Aquí huele mucho a Inuyoukai. Además del olor de Sesshômaru hay alguien más.
- ¿Alguien más? –preguntó el exterminador-
- ¡Inuyasha! –sonó de repente un grito de Kagome, quien viajaba junto con Ah-Un, Izayoi y un Jaken aún inconsciente más adelante- ¡Siento una presencia youkai muy poderosa cerca de aquí!
- ¡Oto-san! ¡Huele parecido a Sesshômaru-ojisan! –intervino Izayoi-
- ¡Lo sé! –contestó él-
Unos metros más adelante pudieron distinguir dos siluetas femeninas de pie en las afueras de un bosque que terminaba en un peñasco. Ambas veían hacia la caravana que se acercaba.
- Irasue, mira eso.
- Si, una nekomata, dos humanos, dos hanyô y un dragón
- ¿Eh? Pero si ese es Ah-Un… -dijo Mizuko-
- ¿No era esa la mascota de Sesshômaru?
- Si, aunque prácticamente es de Rin… Vienen hacia acá.
Ah-un y Kirara hicieron su descenso y de inmediato Inuyasha se puso al frente del grupo.
- ¿Y ustedes quienes son? Tienen olor de Inuyoukai.
Kohaku, quien observaba todo lo que ocurría en conjunto con Kagome e Izayoi de inmediato reconoció a la mujer de cabellos plateados. Realmente nunca podría olvidarla.
- Tu eres un hanyô –dijo Izayoi- Con que tu eres el tal Inuyasha. ¿Verdad Mizuko?
- ¿Cómo sabes mi nombre? –preguntó él- "Se parece mucho a Sesshômaru…"
- Definitivamente es él. Tiene q ser, por que se parece mucho a Taishô, y a su madre también–aportó la pelirroja-
- ¿Tú conoces a mi madre? –preguntaba intrigado- ¿Pero quiénes son? –empezaba a irritarse-
- Disculpen –intervino Kohaku- ¿usted es… la madre de Sesshômaru-sama cierto?
La pequeña familia de Inuyasha se sintió sorprendida al saber que aquella mujer de cabellos plateados era sin duda la madre del Lord.
-¿La mama de Sesshômaru-ojisan? –inquiría Izayoi- Pues… si se parecen mucho.
- Tienes razón hija –afirmaba Kagome en voz baja-
- ¡Keh! Pero si son igual de fríos y mal encarados… -comentó el hanyô-
- ¡Inuyasha! ¡Por favor! –lo regaño su esposa-
Irasue no prestaba mucha atención a los comentarios del hanyô, ya que observaba fijamente al niño humano.
- Cierto –dijo al final- Tú eres aquel niño que rescató Sesshômaru del inframundo, junto con la otra niña.
- Así es.
- ¿Tu vida aún depende del fragmento de la Shikon no Tama?
- No señora, la perla fue destruida hace años, por ella –señaló a la miko- Por Kagome-sama.
- Oh… Esos asuntos nunca me interesaron mucho la verdad. ¿Pero cómo es que estas vivo? Tenseiga no podía ayudarte.
- Estoy con vida gracias a la luz que otra sacerdotisa me entregó, por medio de la misma perla.
- Ya veo…
Ni Inuyasha ni Kagome ni mucho menos Izayoi sabían que ocurría, pero la sacerdotisa fue la primera en preguntar.
- Y usted señora –se refirió a la otra youkai- ¿También es familiar de Sesshômaru?
- ¿Yo? No, no. Yo trabajo en su palacio –respondió- Mi nombre es Mizuko. Mucho gusto.
- Mucho gusto en conocerla –dijo la miko reverenciando- Soy la esposa de Inuyasha y ella es nuestra hija Izayoi –presentó a la pequeña-
- Pero si es una niña adorable –expresó la pelirroja- Y tienes el mismo nombre de tu abuela. Era una mujer muy hermosa.
- ¿Usted cómo conoció a mi madre? –cuestionó Inuyasha-
- Tu padre me habló de ella… Y después de que el falleciera tuve la oportunidad de conocerla, también te recuerdo a ti de bebe. Eras muy llorón –rió al decir esto-
- ¡Oiga! –reclamó el chico- ¿Qué le pasa viejita?
- ¿A quien le dices viejita? ¡Ten un poco más de respeto!
- Inuyasha, compórtate de una buena vez –reprendió Kagome nuevamente-
- Te pasas, papá –asintió Izayoi con su madre-
- ¡Pero ella empezó!
Jaken quien aún se encontraba desmayado en el lomo de Ah-Un empezó a recobrar el conocimiento. Al ver a la madre de su amo y a Mizuko, inmediatamente salió a su encuentro.
- ¡AAAA Señora Madre! Qué alegría verla nuevamente –reverenció profundamente-
- ¿Y ese? –inquirió ella-
- ¿No me recuerda? Soy el sirviente de Sesshômaru-sama, Jaken.
- Ah, el pequeño youkai.
- "Aun no me llama por mi nombre…" –pensó compungido-
- ¿Y tu que haces aquí Jaken? –le preguntó Mizuko-
- Yo venía con mi amo bonito y estábamos buscando a la tonta de Rin, pero de pronto aparecieron estos mocosos –se refirió a Kohaku e Izayoi- y me dejo con ellos para ir detrás de ella.
- Naturalmente… -murmuró la sirvienta- No le servirías de nada…
- ¿Qué dijiste? Ahora si me las pagas tu…
- Bueno, ya es suficiente –ordenó Irasue- ¿Ustedes que hacen aquí? ¿Persiguen también a Jiromaru?
- En realidad buscamos a Rin, pero también es mi deber derrotarlo, por lo que hizo a nuestra aldea. La pulga Myôga me contó que es hermano de mi padre.
- Si, lo es. Pero no creo que puedas derrotarlo, aunque tengas a Tessaiga en tu poder.
- Eso lo veremos. No puedo dejar que el idiota de Sesshômaru se quede con toda la diversión. – dijo el hanyô- Además, debe pagar por todo el daño que causo en mi aldea.
- "Muy valiente para ser solo un hanyô. Definitivamente es hijo de Taishô…" –pensó- ¿Y dime, como piensas encontrarlo, si nunca lo has visto?
- Pues… -contestó dubitativo- Es un Inuyoukai, el olor es reconocible, también recuerdo el aroma de los soldados, así que con eso me guiaré.
- No lo encontrarás nunca. Con la Tsukisaiga le es fácil esconderse. Ni siquiera con una miko a tu lado para detectar su presencia sobrenatural lo lograrías.
- Eso no me importa. Yo lo hallaré a como de lugar –finalizó decisivamente-
- Si que eres cabeza dura –murmuró- Si tanto quieres ir, yo los llevaré hasta él.
Todos la miraron sorprendidos.
- Irasue… ¿hablas en serio? ¿Tú irás a buscarlo? –cuestionó Mizuko-
- No quiero pasármela aburrida en el palacio, así que ya que estamos aquí… -contestó fría y despreocupadamente-
- ¿Y adonde está él? –preguntó Kohaku-
- No lo sé. Supongo que Sesshômaru lo encontrará primero, ya que Jiromaru tiene a la humana en su poder
- ¿Qué? ¿Rin está con él? ¿Cómo la encontró? ¿No se supone que Sesshômaru-sama fue por ella cuando estaba peleando con el oni?
- Esa es una larga historia, niño, y no la quiero contar ahora. Es mejor que nos sigan.
Irasue saltó y voló por los cielos seguida de Mizuko. El resto se quedó allí, a excepción de Jaken, quien de inmediato corrió con la intención de subirse en Ah-Un para seguir a la madre de su señor. Pero no logró que el dragón volara
- Inuyasha, ¿crees que es una buena idea seguirla? –inquirió la miko-
- No confío del todo en ella… pero no tengo otra alternativa si es que quiero pelear con ese tal Jiromaru.
- Ella es de confianza –dijo el exterminador- Fue quien revivió a Rin cuando murió en el Meikai
- ¡Por supuesto que es de confianza sarnoso! ¡No te atrevas a faltarle el respeto! –gruño Jaken-
- Tu cállate metiche. Bueno, pues vamos.
Una vez más, subieron en Ah-Un y Kirara y fueron detrás de las mujeres quienes llevaban un vuelo despacio pero decidido.
Se habían movido a gran velocidad por el cielo, así que no estaba para nada segura de dónde se encontraban. Ella venía siendo fuertemente sostenida por aquel sujeto llamado Kenta y no podía esperar para que le quitara las manos de encima. Después de lo que ella creyó había sido un gran rato, hicieron su parada en un bosque algo lejano donde se empezaba a instalar un campamento de hombres. En el lugar, sentía una energía escalofriante que comenzaba a rodear todo el bosque prácticamente. Kenta la soltó inmediatamente y ella cayó al suelo, sosteniendo su arco con fuerza.
- Chichi-ue, ¿Qué haremos con la insignificante humana? ¿La torturaremos? –preguntó siniestramente- Por que yo estaría encantado de hacerlo, solo para verle la cara a Sesshômaru cuando la vea…
¿Escuchó bien? ¿La torturarían? El miedo empezó a hacerse más profundo en sus huesos, pero no flaquearía, no les daría el gusto. De pronto, sintió como un látigo verde creaba ondas en el aire y terminaba golpeando la cara del joven youkai. Observó como Jiromaru se acercó al chico, quien sostenía su rostro con la mano izquierda.
- Kenta, no digas tonterías, no queremos que nuestra invitada se sienta incómoda. –el tono de su voz era sarcástico y al mismo tiempo incomprensible para ella- Por favor cielo. Sígueme, me gustaría… conversar contigo.
Rin estaba muy desconcertada y asustada por toda la situación. Dudaba si era una buena idea el ir con él.
- "Pero ya vine hasta aquí… Nada peor puede pasarme" –razonó-
- Anda, solo es una simple conversación. No hagas caso a las palabras de Kenta.
- D-de acuerdo.
Rin comenzó a caminar atrás suyo, mientras notaba como los soldados le dirigían miradas de incredulidad y desprecio. Se sentía como si fuera un animal listo para ser sacrificado.
Con lo único que sabía con que darse ánimos era pensando en su amado Lord. ¿Qué estaría haciendo ahora? ¿Se encontraría bien? Si, eso era lo más importante, que él estuviera bien, lo que sucediera con ella, sería obra de sus propias acciones ¿o no?
Caminaron hasta llegar a una cueva muy apartada del campamento y él le hizo el ademán para que entrara. Lo hizo tomando pasos muy delicados y cautelosos, aferrándose firmemente al arco de su querida y fallecida protectora. El lugar era lúgubre y frío, pero la luz del sol entraba con facilidad. Se paró cerca del centro del lugar y él comenzó a rodearla lentamente. Podía sentir un aura maligna rodearlo, y su fuente se ubicaba en el mango de su katana.
- ¿Qué es lo que quiere decirme? –reunió valor para hablar-
Jiromaru no decía una sola palabra, solo seguía caminando y mirándola fijamente. Mientras estaba atrás de ella, empezó la charla…
- ¿Sabes el nombre de esta espada?
Rin se inquietó por la pregunta
- Es… Tsukisaiga. El colmillo de la luna. Me lo contó Mizuko-sama
- ¿Y no te dijo acerca de sus habilidades?
Rin no respondió
- Veras, -continuó él- Esta katana tiene muchos usos… útiles. Me permite crear una barrera alrededor de mi campamento para… ocultarnos por un tiempo, así como también se conecta al Meikai.
- "Como el Meidô-seki de Irasue-sama" –pensó-
Jiromaru emitió una sonrisa.
- Así es, justo como esa piedra.
Los ojos de la humana se abrieron desmesuradamente. Buscó con la mirada al youkai quien se la devolvió con esa misma sonrisa macabra.
- Esa es otra de las cualidades de la Tsukisaiga… Me permite… obtener una idea más clara de lo que otros piensan. Pero no creas que funciona con todos, cariño. Los seres más débiles son los más propensos a mostrarme lo que piensan y lo que sienten. Los humanos, sin duda alguna, son como un libro abierto para mí. –dijo en un tono de burla- Por esa razón, me he podido enterar de cosas realmente interesantes desde el momento en que te vi en el Palacio de la Luna.
- ¿Interesantes?
- Tú guardas mucho dolor en tu corazón. Puedo verlo claramente. Y todo gracias a Sesshômaru, no es algo muy saludable para ti.
- Sesshômaru-sama no me causa ningún dolor, al contrario, es mi motivo de felicidad. –dijo decidida-
- ¿En serio tú crees eso? Dime, ¿qué opinas de Sesshômaru?
- Es la persona más amable y más fuerte que he conocido en mi vida. Siempre me ha tratado con respeto y cariño. Se ha preocupado por mí y siempre me ha protegido.
- ¿Cariño? ¿Protección? Todo eso suena tan poco creíble viniendo de alguien como mi sobrino. Creo que estas equivocada. ¿No lo has pensado así?
- ¿Equivocada? Claro que no… -expresó con ira- Usted no lo conoce.
- ¿Qué no lo conozco? No me hagas reír. Yo conozco a ese mocoso desde que nació y créeme, él nunca se rebajaría para proteger a un insignificante ser humano.
- ¡Eso no es cierto!
- ¿Alguna vez lo has visto salvar a otro ser humano?
- Por supuesto, cuando rescató a Kohaku
- ¿Y eso realmente cuenta?
- Si, claro que si… -empezó a tartamudear- él nunca mató a Kohaku, incluso cuando quería hacerlo, y luego lo salvó de las garras de Byakuya. Es una persona amable.
- ¿No has considerado la posibilidad de que hubiera una doble intención en salvar a ese mocoso que tu llamas Kohaku?
- ¿Qué?
- Recuerda, la Tsukisaiga me permite ver en tus recuerdos, así que me puedo enterar a fondo de la batalla de Naraku y lo que sabes.
- ¿Qué tiene que ver Naraku con todo esto?
- Por lo que puedo ver en tu mente, Sesshômaru buscaba a ese tal Naraku para matarlo y ese humano, Kohaku, solía tener una pertenencia de él. ¿No se te ha cruzado por la mente que tal vez la única razón por la cual Sesshômaru acogió a Kohaku para intencionalmente llamar la atención de Naraku y así poder matarlo? Realmente no estamos hablando de que quisiera protegerlo. Podía usarlo a su favor –este era el momento de confundirla-
Rin empezaba a respirar agitadamente, aunque recordó las palabras de Irasue-sama, de no caer en su juego mental.
- Y de todas formas, aunque así fuera –respondió temblorosamente- Eso no explica el por qué me acogió a mi. Yo no le servía de nada, y aún así, me rescató de la miseria en la que me encontraba. Usted no puede venir aquí a intentar hacerme creer que Sesshômaru-sama es una mala persona, por que no lo logrará. Es el más honorable de todos los youkai, y si bien es frío y orgulloso, es parte de su naturaleza, y no es algo malo realmente. Cuando se trata de él, nada puede ser malo –suspiró- Y por eso ya no me da miedo admitir que lo amo con todas mis fuerzas. No pienso disculparme por el hecho de ser humana, lo amo a pesar de todo y lo amaré hasta que se me terminen las fuerzas de mi vida.
Su mirada expresaba decisión, pero también tristeza. Jiromaru decidió aprovechar ese recurso para plantar más la semilla de la duda.
- Oye Rin, ¿tu estas segura de eso? ¿Completamente?
- Ya le dije que si. –le dijo mirando al suelo-
- No, mírame a los ojos y dime que sí.
Rin no entendía por que la insistencia… Lo miró, pero no le contestó.
- ¿No te has preguntado que tal vez tu caso sea similar al del humano ese? ¿Una forma de utilizarte que también el haya planeado?
- ¿Utilizarme? ¿Para que me querría usar? Mis poderes… son recientes… Y nacieron de…
- Lo se, del amor –dijo burlista nuevamente- Pero tal vez ese no es el motivo
Rin guardaba silencio.
- No eres una niña… desagradable de vista después de todo. Probablemente él pensaba a futuro…
- ¿A futuro? –la piel de Rin estaba fría-
- Aunque es muy desagradable si lo piensas así, pero es muy factible. Tú podrías servirle de desahogo… Si sabes a lo que me refiero.
Rin abrió sus ojos y recordó la ocasión en el lago, cuando estuvo a punto de besarla… Aquel sentimiento en donde creyó haber sido utilizada calaba en lo más profundo de su cabeza, pero ahora empezaba a resurgir, apoderándose de sus pensamientos.
- Eso es… imposible. Él no sería capaz nunca de hacer algo así –suspiraba-
- ¿Por qué estas tan segura? ¿Por qué lo conoces más que yo? Por favor, tú ni siquiera has llegado a los 30 años, él tiene más de 700. No creas que lo conoces tan bien. Él siempre ha despreciado a los humanos y sintió asco por ellos. Su patético padre murió a causa de una humana y él tal vez se sienta… intrigado por saber el cómo se dio esta debilidad tan absurda.
- Imposible –repetía- Eso no tiene sentido. ¿Por qué entonces esperar a que yo creciera? Pudo haberlo hecho con cualquier otra.
- Como te dije antes, Sesshômaru odia tratar con seres humanos, tú apareciste de la nada, solo le quedaba esperar unos cuantos años, y si algo posee mi sobrino es paciencia. Además, 10 años para nosotros son como 10 minutos para ustedes.
- Eso es ridículo, nada de lo que diga podrá con-con-convencerme –tartamudeaba-
- Yo no estaría tan seguro de eso. –se aprovechaba de la duda que empezaba a gestarse en su corazón- Además tu misma estableciste esa kekkai del rastro con tus poderes, que debo agregar es poderosa, a lo mejor en el fondo de tu cabeza, no quieres que te encuentre, por que pueda ser, que yo tenga razón.
- ¡Eso no es cierto! –lloró- No quiero que me encuentre por que… No quiere causarle más problemas, por esa razón vine yo hasta aquí, para impedir la guerra.
- ¿Entonces no confías en sus poderes? –inquirió agresivamente-
- ¡Eso no es lo qué dije! –se defendió vehementemente-
- Tu no crees que Sesshômaru pueda ganarme, si el se entera de esto te odiaría. ¿No te parece?
- ¡Eso no es lo qué creo! Yo… no creo… -empezaba a desesperarse, caminado frenéticamente por la cueva, con Jiromaru en su oído sembrando cizaña-
- Acéptalo, sabes en el fondo de tu corazón que todo lo que yo he dicho es cierto –espetaba con maldad- Él no te quiere, ¿Por qué habría de hacerlo? ¡Jamás te ha querido! Solo eres un obstáculo, una carga, como tu misma le has dicho a todo el mundo todo este tiempo.
- ¡Mentira! –gritaba sollozando tirando su arco y carcaj lejos- ¡Eso es mentira! –Rin se hincó tomando su cabeza tapando sus oídos-
- ¿Realmente piensas que un InuDaiyoukai como él podría sentir afecto por una simple e ignorante humana sin origen como tú? Naciste para la tragedia, desde el momento en que torturaron a tus padres y tu hermano hasta morir. Lo he visto en tus memorias, tu madre, tu padre y tu hermano por intentar protegerte fueron masacrados de la forma más espantosa. ¿Crees que tú lo mereces? ¿Eres lo suficientemente valiosa para que la gente muera por ti? –Se puso de cuclillas a su lado recriminándola- Yo no lo creo. E incluso si Sesshômaru realmente estuviera tan demente como para guardar sentimientos por ti, ¿vale la pena que el combata por ti? ¿Crees que el te busca?
- Él… me busca… lo sé… -recordó aquella vez en el peñasco-
- Oh claro, ahora puedo verlo, la vez que lo ignoraste. Estabas a menos de 5 metros de su lado y no te dignaste en mostrarte ante el. No creo que sea capaz de perdonarte tal humillación.
- ¡Yo… no lo hice… con esa intención! –la culpa la embargaba, mientras se levantó para dirigirse hacia el otro lado de la cueva, llorando amargamente-
- Tú misma lo dijiste antes, Sesshômaru es sumamente orgulloso y esto sin duda lo haría ver en ridículo. Tú lo humillaste al despreciarlo. Y cuando el se de cuenta de eso, te odiara para siempre.
- Él no… él no… -se rehusaba a creerlo-
- Créelo niña. Tu sola, sin ayuda de nadie, has provocado tu propia desdicha.
Rin temblaba y las lágrimas aparecían manchando su rostro. Tenía razón, ella lo había ignorado, había rehusado a reencontrarse con él cuando tuvo la oportunidad. Se había burlado prácticamente de su capacidad para encontrarla, no confió en que el la protegería.
- "Entonces… ¿dudé de él?" -pensó-
- Si, Rin, dudaste de él. –respondió Jiromaru a su pensamiento-
- No… -sollozaba- Yo… no… Nunca quise… Solo no quería ser una carga…
- Hay una forma en que te puedes reivindicar aún así. Sesshômaru llegará pronto aquí, y si lo amas tanto como predicas, deberás alejarlo de tu lado, antes de que se entere de lo que has pensado.
- ¿A-a-alejarlo? –sus ojos estaban rojos de tristeza-
- Así es. Utiliza tus poderes si es necesario.
- Yo no quiero… dañarlo.
- A veces, cuando queremos mucho a una persona, es necesario dañarla, por que es lo mejor para ellos. –le dijo al oído- Y si lo alejas… él ya no combatirá, y la guerra no ocurrirá.
Rin estaba tan sumida en su tristeza que había olvidado por completo que Mizuko le había contado que Jiromaru peleaba realmente contra el recuerdo de Inu no Taishô reflejado en sus hijos, y no realmente por ella.
- ¿No… ocurrirá?
- No –la engañó- Pero deberás alejarlo. Atacarlo.
La idea era espantosa, pero con tal de protegerlo y evitarle problemas, ella haría todo lo que fuera necesario.
- Mira te daré unos minutos para… que lo medites. Recuerda, piensa en su beneficio, no en el tuyo. –la miró una vez más y salió de la cueva-
El InuDaiyoukai caminaba pacientemente con una sonrisa de victoria en sus labios. El haber usado la culpa para atormentarla había resultado muy útil y sabía que ella no dudaría en removerle los problemas a su sobrino.
- De verdad es una estúpida –murmuró para si mismo-
Rin, mientras tanto aún se encontraba en el suelo de la cabaña con sus manos agarrando fuertemente su cabello y llorando hasta más no poder.
- Yo… no puedo permitir… que Sesshômaru-sama… pelee por mi causa… -lloraba- Como lo amo… lo amo tanto… -seguía gimoteando- Por eso… debo… apartarlo para siempre de mi…
Rin pudo detectar que su inconfundible presencia sobrenatural se acercaba, así que tomó una decisión… Salió lentamente de la cueva con su arco y carcaj en mano, con el propósito de cumplirla.
Tenseiga empezó a palpitar con fuerza, lo sabía, estaba muy cerca. Además los olores de los soldados ganaron terreno. Descendió y corrió hacia un claro en donde vio que un montón de hombres empezaban a agruparse para atacarlo.
- Idiotas –murmuró-
Sacó a su Colmillo Explosivo de la funda y con la simplicidad y gracia de siempre lanzó un único ataque, usando su brazo derecho únicamente.
- ¡Bakusaiga!
El poder de la espada empezó a propagarse arrasando con todos los youkai a su alrededor. Y a los que tocaban los cadáveres les esperaba el mismo destino. Ser destrozados. Aplausos empezaron a sonar detrás de los cuerpos.
- ¡Esa katana realmente es increíble! No puedo creer lo fuerte que es. ¿No lo crees así? –le preguntaba a Kenta quien estaba a su lado-
- Maldito –espetó Sesshômaru-
- Deberías estar orgulloso sobrino. Eres más fuerte que tu padre, Taishô sin duda no se compara contigo… o conmigo ahora que lo pienso.
- Cierra la boca, Tú no eres digno de pronunciar siquiera su nombre.
- Dejemos las formalidades. Ambos sabemos eso. Tu padre era demasiado patético.
- ¿Dónde está? –preguntó el Lord del Oeste-
- ¿Dónde está quién? –fingió indiferencia-
- No me hagas preguntarlo dos veces.
- Mmm… Oh, por supuesto, ya lo recordé. Te refieres a la niña ¿has venido a buscarla? Pero si ella fue quien decidió venir conmigo, deberías respetar su decisión.
- Ya deja de decir estupideces. O tal vez primero quieras que te asesine. Creo que es lo mejor en este caso. –dijo fríamente Sesshômaru-
- ¿Tu crees? –preguntó Jiromaru irónicamente-
- Por supuesto…¡Bakusaiga!
El rayo de energía verde se dirigía directamente a ellos, pero se encontró en su camino por una barrera negra que le impidió el paso. El poder eventualmente cedió y se desvaneció a la mirada sorprendida de Sesshômaru. Kenta y Jiromaru se encontraban detrás de la barrera, ya que este último había desenvainado a Tsukisaiga para protegerse, en el momento en que dicha barrera se deshizo, el mayor ya había guardado a su katana en su funda.
- Fabuloso, te felicito, ese ataque pudo habernos matado, de no ser porque reaccioné a tiempo.
- Miserable…
- ¡Eres un tonto Sesshômaru –le gritó Kenta- Jamás derrotarás a la Tsukisaiga, ni en tus sueños!
- Recuerdo que dijiste sobrino, que yo moriría primero… Pero creo que tendré que estar en desacuerdo contigo. Si yo muero al menos, tú tienes que sufrir primero. Pero no por mi mano.
- "¿A que quiere llegar con eso?" -pensó Sesshômaru-
- No seré yo quien te elimine, o al menos, quien te lastime… -arrastró la ultima palabra con desdén-
- ¿Qué?
De repente, fue consciente del sonido de una flecha disparada desde atrás de la penumbra del bosque. Apenas y pudo esquivarla con tiempo, pero si fue capaz de romper parte de la manga de su haori. Vio que una silueta empezaba a dibujarse caminando hacia ellos, aún incógnita por la oscuridad. No quería creerlo, pero cuando la luz empezó a revelar cada parte de su cuerpo, más impactado estaba. Al final, se posicionó delante de Jiromaru y Kenta y tensó nuevamente su arco en su contra. Era Rin la que le apuntaba.
- Rin… -murmuró-
La joven estaba destrozada, y si bien estaba amenazando a la persona que provocaba que sus poderes salieran a flote, como lo atacaba por "amor" entonces era más fuerte que nunca. Ya no lloraba, pero su vista estaba perdida siendo más fría que el mismo hielo.
- "Es tan hermoso…" –pensaba amargamente- "No sabe cuanto lo lamento, Sesshômaru-sama…"
Kenta estaba algo perdido por lo que estaba sucediendo.
- Chichi-ue, ¿Qué pasa? ¿Por qué lo ataca? ¿No la torturaste?
- Hay más de una forma de destruir a una persona sin hacerle daño físico, Kenta –susurró con odio y astucia- Mira con atención, este es el fin de Sesshômaru.
El nombrado no entendía por que Rin lo atacaba, la Rin que el consideraba la mujer más bella y pura de todas. De pronto vino a su mente la Rin amable, sonriente, llena de vida, que iluminaba al mismo sol. Pero esta, era diferente, su mirada había cambiado. La que estaba al frente suyo era una mujer llena de melancolía y hasta rencor. Todo contra él.
- "Rin…" ¿Por qué? –preguntó-
- Lo siento mucho, Sesshômaru-sama… Pero usted debe… alejarse de mí… Para siempre –contestó fríamente lanzando otra flecha-
Tenía gran poder, y le costaba esquivarlas, pero lo hacía sin problema hasta el momento. No quería atacarla, no tenía el valor.
Jiromaru miraba la escena complacido.
- "Sesshômaru…" –rió en sus pensamientos- "Es hora de que conozcas, el verdadero dolor…"
Continuará.
Hola chicas. Espero que estén muy bien!
De verdad discúlpenme por mi error en el capi anterior, pero ya lo corregí. Eso es lo único que agregue, así que no hay nada más nuevo en ese capi, son solo como 5 palabras realmente. Espero q este les haya gustado. Es el MAAAS largo q he hecho y estoy exhausta! Debería tomarme vacaciones! XD Y aquí esta el reencuentro q estaban esperando… no el q tenían en mente pero… Reencuentro al fin!
Los agradecimientos del caso claro:
Kaitoulucifer: Ya te agradecí en nuestros msjs! Espero q no t vayas!
Inuykag4ever: No hagas berrinche! Aquí estoy ya!
Cielo Celeste: Espero q t haya gustado amiga!
Princess-Sekushi: Ojala y hayas leído el d dragon… Aunq es d Gohan (no uno d mis favoritos, en realidad lo hice pa un amigo jiji) Ojala y t haya gustado este capi!
Akemi- Naomi: Se que quieres amor! Solo t pido un poquito mas d paciencia! Y no m quites una estrella! Q m muero! Buaaaaaa
Francylia239: Si es una re mama! Jajaja
ClausXD: Aquí estoy ya! XD
Mariebq: Muchas gracias x todos los reviews! Espero tu fic pronto! Y q t guste este capi!
Kittirasi: Si esta re loca! Pero en fin, así es ella!
Me despido porque estoy agotada! (nah pa nada)
¿Qué pasará ahora? ¿Rin contra Sesshômaru? Esto sin duda romperá los corazones de ambos! Si quieres saber como sigue esta historia… El 1ero d agosto regresaré con un capitulo mas de… Tsuki no Hikari! (veo mucha tele, uds m entienden)
Saludos y bendiciones para todas!
