Personajes de Rumiko Takahashi.
Capitulo 18: Herida Mortal
Era imposible, sencillamente imposible. Lo que sus ojos veían tenía que ser una equivocación, un error, una broma de muy mal gusto. Desde hacía un tiempo atrás se había acostumbrado a la idea de que Rin lo amaba y que nunca recurriría a la violencia para cualquier problema. Tenía una imagen de ella en su cabeza muy pulcra y clara que le mostraba siempre a una niña amable con todo el mundo, sonriente ante las circunstancias más adversas y el ejemplo más claro de la bondad, el carisma y la belleza que existía en el mundo…
Pero ahora todo era tan diferente. El panorama, en lugar de ser uno refrescante, con flores a su alrededor y un clima agradable, se mostraba gris, seco, sin vida y sobretodo, con la sustitución de la hermosa humana por un remedo de lo que ella había sido. Lágrimas pegadas a sus mejillas, fría de palabra, rostro impasible y lo más catastrófico de todo, una mirada careciente de todo amor y vivacidad. Lo único flameante que emanaba era el increíble poder que sus flechas despedían cada vez que se disparaban.
- "Rin, ¿qué han hecho contigo? –pensaba con amargura- ¿En qué clase de oscuro mundo estás inmersa? Pero yo… voy a sacarte de él. Te lo prometo" Rin, detente –le dijo pasivamente, ella no parecía escucharlo, por que no se detenía-
Pero lo que él ignoraba era que el corazón de Rin gritaba desesperadamente clamando auxilio, aunque su mente estaba concentrada en las palabras que le había restregado Jiromaru anteriormente.
- "Yo solo quiero… no ser una carga nunca más… Sesshômaru-sama, perdóneme por favor, se lo suplico" Váyase ahora –le repetía sin un atisbo de emoción- Por favor, váyase.
Tenía que sonar indiferente para ser creíble a sus oídos, por eso fingía, sin embargo sentía como el fuego de la tristeza se apoderaba de sí cada vez que le lanzaba una flecha. Una parte de su alma se desprendía con esto.
- "Pero es por su bien, es por su bien… por…su bien…"
Jiromaru solo disfrutaba en silencio el espectáculo, con una amplia sonrisa dibujada en su rostro. Esto era lo que el exactamente quería, destruir el espíritu de su sobrino, y que mejor forma de lograrlo que atacando su punto más débil.
- "Mi plan trabaja de maravilla… Solo tengo que esperar hasta que las energías de la mocosa se agoten y al menos haya podido acertar un disparo en contra de Sesshômaru" –meditaba-
El "combate" que la humana sostenía con el Lord parecía no tener fin, a pesar de que se sentía increíblemente exhausta. Sesshômaru simplemente seguía esquivando los fallidos flechazos, aunque comenzaba a notar que la eficacia de los proyectiles se perfeccionaba a medida que avanzaba. La energía que despedía con cada uno de ellos era algo que jamás hubiera imaginado Rin poseyera, en parte se sentía orgulloso de cómo ella mostraba esa clase de crecimiento. Pero aún así, debía encontrar una forma de detenerla y hacerla reaccionar sin lastimarla.
Podría ser tan fácil como tan solo derribarla con un latigazo o con una ventisca proporcionada por su katana, sin embargo, eso implicaría el lastimarla y no se creía capaz de hacer tal cosa. Tenía que haber un mejor método, y por cómo estaban las cosas, tendría que hacer uso de algo a lo cual no estaba para nada acostumbrado; las palabras.
- Rin –llamó potente pero calmadamente- Detente de una vez.
La joven no mostraba señales de querer escucharlo y preparó otra flecha, siendo él el blanco.
- ¿Qué es lo que intentas hacer? He notado que no quieres matarme, o sino no hubieras fallado tantas veces.
- "Me ha descubierto…" –pensó ella sorprendida-
- Dime, ¿cuál es la razón de esto? Sea lo que sea que Jiromaru te ha dicho, sabes que es una mentira.
- Yo no estaría tan seguro de eso sobrino –intervino este- "Recuerda tu propósito Rin, no dejes que te engañe así de fácil…"
Rin se sobresaltó y volteó su rostro hacia el Inuyoukai de cabello corto, escuchaba su voz es su cabeza incitándola a pelear con su amado Lord, haciéndole recordar el por qué ella era una carga y no debía inmiscuirse nunca más con él. Su corazón dolía más de lo que podía imaginar.
- ¡Déjeme en paz! –gritaba desconsoladamente- ¡Déjeme!
Sesshômaru notó este momento de desubicación y se abalanzó contra Rin, tomó el arco y lo lanzó lejos de allí. Agarró a Rin de la muñeca derecha y la obligó a que lo mirara. Su apariencia fría empezaba a desmoronarse ante si.
- Mírame –le ordenó-
-Por favor… -sollozaba profundamente- Por favor… váyase de aquí.
- No me iré, no te dejaré aquí –le susurró-
- ¡No lo escuches Rin, recuérdalo bien, el ya te ha dejado a un lado muchas veces! -gritaba Jiromaru-
- Rin, ¿por qué no me miras? "Por favor, mírame" –rogaba internamente-
- No –el llanto era más profundo, liberando todo el sufrimiento que la aquejaba- Yo-yo-y-yo…
- Jamás me estorbarías. Si así hubiera sido, nunca te hubiera acogido cuando eras una niña –le dijo en tono neutral-
- ¿Por qué creerle de buenas a primeras eh Rin? Sabes lo que eres… Nunca cambiaras tu naturaleza, serás una carga en la vida de los demás para siempre –espetaba con malicia-
Sesshômaru ardía en cólera al escuchar las palabras de su "tío".
- Cállate de una buena vez –el Lord se incorporó lanzando un ataque hacia Jiromaru nuevamente, quien lo esquivó con algo de dificultad-
Rin intentó correr hacia el lugar en dónde había caído su arma, pero el Inuyoukai de cabello largo se lo impidió una vez más acortándole el paso.
- No te metas más en el combate –le dijo fríamente- Esto es entre ese sujeto y yo. Tú no tienes nada que ver aquí.
- ¡Claro que tengo que ver! Por mi culpa… -lloraba- Por mi culpa… ustedes combaten, pero yo… no puedo permitir eso. No quiero… ser un problema más para usted…
- ¿Problema para mí? ¿Por qué insiste con eso? –pensó para si el Lord del Oeste- Rin –dijo comprendiendo de repente- ¿Qué fue lo que te dijeron?
Rin bajó el rostro y guardó silencio.
- Rin –insistió- ¿Qué te dijo Jiromaru?
- Yo no le dije nada que ella no pensara con anterioridad –intervino de nuevo-
- No te pregunté a ti –espetó con furia Sesshômaru-
- Creo que tu enfado está mal dirigido sobrino. Yo no soy el culpable de que Rin quiera tenerte lejos, si desde ya hace tiempo ella lo ha hecho a propósito ¿o me equivoco pequeña?
Los ojos de Rin se abrían desmesuradamente, Sesshômaru solo miraba a la menor algo confundido por lo que decía aquel hombre.
- Cállese… -susurró ella- ¡Cállese!
- Tú sabes que es cierto. Creo que es hora de que Sesshômaru sepa toda la verdad pequeña…
- No… no… "me odiará, me odiará…" –pensaba angustiada-
- ¿Por qué no dejas de decir tantas estupideces, Jiromaru? –le cuestionó Sesshômaru- Te recomiendo que mejor te prepares, tu fin llegará más pronto de lo que te imaginas.
- Pero sobrino, aún es muy pronto para eso. Mejor divirtámonos un poco primero. Si sabes acerca de la kekkai que protege el rastro de la humana.
Sesshômaru guardó silencio
- Y me imagino que sabes que ella lo hizo para no ser encontrada por ningún youkai, incluso tú.
- ¿Qué ganas con decirme eso Jiromaru? No lograrás embaucarme en uno de tus estúpidos juegos. Esas técnicas tan repulsivas no funcionan conmigo.
- Pero apuesto que aún no sabes que estuviese muy cerca de rescatar a tu humana hace algunos días.
- ¿Qué?
- "Por favor, deténgase" –rogaba Rin internamente- Ya… basta…
- Estuvieron a tan corta distancia, pero ella escapó de ti. Incluso se ocultó detrás de una cueva para que no la pudieras ver, mientras te miraba buscándola. No se tu, pero eso es una burla para cualquiera, especialmente para ti. Dudó de tus habilidades y de tus poderes. No creyó que fueras… El más poderoso.
So objetivo era hacerlo dudar, igual que lo hizo con Rin. Si lo lograba, no le cabía la menor duda de que saldría con la victoria en esta pelea. Sesshômaru era sin duda un ser muy peligroso y no podía permitirse el tenerlo como un enemigo en perfectas condiciones. Si tenía una ventaja como esta, debía aprovecharla al máximo. El silencio del más joven le indicaba que estaba ganando la partida, pero…
- ¿Realmente eres tan ingenuo que piensas que puedes ponerme en contra de Rin diciendo todas esas tonterías? –Jiromaru abrió los ojos en señal de sorpresa-
- ¿Qué dijiste?
- La naturaleza de Rin es una muy sencilla y siempre tiende a culparse por los problemas de los demás. No tiene mucha conciencia acerca de lo que pasa a su alrededor en ocasiones y es sencillo hacerla dudar de si misma debido a que es muy ingenua. Pero yo no soy ningún títere que puedas manipular a tu gusto.
El rostro del hermano de Inu no Taishô se tensó y mostró ira contenida.
- Has sido un completo idiota si piensas que este Sesshômaru iba a caer en tu ridícula maraña de mentiras. Miserable, lo que has hecho con Rin es repudiable. Has utilizado sus temores para torturar su alma de la forma más cobarde, incluso intentándola convertir en un arma en mi contra. Jamás te lo perdonaré.
Sesshômaru realmente se sentía dolido y por primera vez en su vida podía admitírselo para sí. Al final había logrado parte de su objetivo. En el momento en que observó a Rin tensando un arco en su contra, con la mirada helada y destrozada por la amargura, sintió que algo en su interior se comprimía.
- ¿Jamás me lo perdonarás? Pero si tu eres el que causo todo esto a la larga.
- ¿Qué has dicho?
- Gracias a la Tsukisaiga, me puedo enterar de hechos pasados accediendo a la mente de Rin para saberlo. Así pude conseguir todos sus recuerdos, incluyendo en el cual te fuiste del Palacio dejándola desprotegida.
- ¿Qué? –abrió sus ojos-
- En nuestro primer encuentro, mientras Kenta acababa con tu palacio. Tú la habías dejado atrás, y gracias a eso, mi hijo tuvo paso libre hacia el castillo junto con el ejército, destruyéndolo todo a su paso. Como desafortunadamente no llegaste a tiempo, al final la pobre niña desapareció de tu vista, hasta el día de hoy.
- ¡Cierra la boca! –le gritó Sesshômaru mientras lanzó un ataque con Bakusaiga-
Jiromaru lo esquivó y se colocó al lado suyo, susurrándole:
- No me vengas a culpar por lo que tus mismas acciones han provocado. Tu indecisión nos tiene aquí el día de hoy.
Jiromaru intentó golpearlo con su látigo, pero Sesshômaru retrocedió rápidamente al lado de Rin nuevamente, quien aún estaba sumida en su tristeza, mirando espantada el desarrollo de los hechos.
- Sesshômaru-sama… Perdóneme… -murmuraba con abundantes lágrimas-
El nombrado la veía por el rabillo del ojo pero luego devolvió su vista al enemigo.
- Creo que ya es hora de… Ponernos realmente serios. La diversión debía acabar en algún momento. Tú y yo combatiremos… Y veremos quien será el vencedor definitivo.
Jiromaru se dispuso a hacer algo que había estado esperando desde hacía mucho tiempo. De forma lenta y sutil, desenvainó a su colmillo lunar, el cual desprendía un aura oscura y horrorosa. Pero aun no era lo más aterrador. La espada tenía una hija completamente negra, la cual brillaba por el efecto del satinado color. Rin, quien se había atrevido a levantar la cabeza al sentir energía tan malévola, se sintió aterrada al ver como la famosa katana mostraba su poderío y porte ante los presentes.
Sesshômaru también se encontró a si mismo algo impactado por el efecto que el colmillo emanaba, pero siempre mostró su faceta paciente y calma.
- Y bien, ¿Qué me dices, Sesshômaru? ¿Estás preparado para morir?
- Creo que la pregunta debes dirigirla hacia ti mismo… -Sesshômaru dio un salto y retiró a Bakusaiga de su vaina-
Antes de recibir el ataque, Jiromaru dio una orden a Kenta usando la comunicación mental que le brindaba el poder de su arma.
- "Kenta, a pesar de que Sesshômaru esté concentrado en la batalla, también estará cuidando a la mocosa. En el momento en que se distraiga, la atacarás"
El joven simplemente asintió y retrocedió. Menos de dos segundos después ambas espadas, Tsukisaiga y Bakusaiga tuvieron su primer contacto, con Sesshômaru blandiéndola en el aire y Jiromaru en posición de defensa. El efecto del choque se empezaba a expandir por el lugar, alertando a los otros soldados quienes se encontraban detrás de Kenta y haciendo vibrar la tierra. Rin estaba francamente asustada y no paraba de rogarle a todos los dioses que pudieran escuchar sus plegarias por el bienestar de su señor.
Las katanas se separaron y luego ambos demonios volvieron a hacerlas chocar estremeciendo el bosque nuevamente. Ambos youkai empezaron una danza de movimientos gráciles y al mismo tiempo llenos de agresividad, en donde las espadas solo conseguían darle al filo de la otra.
El Meidô-seki de Irasue comenzó a brillar de pronto, trayéndole un único significado.
- La batalla ha empezado –comentó a la nada- Estamos muy cerca.
- ¿Qué dices, Irasue? –preguntó Mizuko-
- Sesshômaru ya debe haber llegado a donde está su campamento y la pelea debe haberse librado ya.
- Ay, Sesshômaru-kun… espero que todo salga bien. –rogaba la pelirroja-
- Oigan… ¿Dijeron que la pelea ya ha iniciado? –cuestionó Inuyasha quien se acercaba con Kohaku en los lomos de Kirara-
- Si, al menos eso creemos –respondió Mizuko-
- ¿Y cómo rayos lo saben?
La respuesta le llegó antes de que las mujeres pudieran hablar. Una onda de energía sacudió los árboles cercanos y el curso del viento se volvió violento. El dragón y la nekomata vieron su vuelo afectado y Mizuko se cubría con los brazos su rostro, al igual que los demás. Solo Irasue se encontraba absolutamente estática, siendo solo sus cabellos agitados repetidamente por la brisa.
- Cielos, ¿qué fue lo que pasó? –se preguntaba Kohaku-
- ¡Kagome, Izayoi! ¿Están bien? –preguntaba Inuyasha-
- Si, si no te preocupes. –respondió la miko-
- Jaken-sama, ¿se encuentra bien? –exclamó la pequeña-
- Eso…creo… -se lamentaba el demonio verde quien había acabado sujeto no tan firmemente en la cola de Ah-Un - ¿Pero qué fue ese viento?
- El poder de ambos es fascinante –exclamo la Inuyoukai de cabello plateado- Muy bien, es hora de apresurarnos y les aviso ahora, prepárense adecuadamente –dijo volviendo su mirada hacia el grupo del hanyô- Esta batalla no es un juego de niños. –finalizó volando a mayor velocidad junto a Mizuko-
- ¡Keh!, eso ya lo sabemos –exclamó el híbrido- Es mejor que aumentemos la velocidad, Kohaku –se dirigió al exterminador-
- Si claro, Kirara apresúrate –la nekomata obedeció al instante-
- No podemos quedarnos atrás tampoco –chilló al niña- ¡Vamos a toda velocidad, Ah-Un!
El mononoke de dos cabezas también aceleró su paso en el aire. Irasue quien se encontraba a la cabeza del grupo notaba como la piedra en su cuello brillaba con más intensidad.
- "El momento de definir esta guerra se acerca…Veré si puedes mantener tu palabra, Jiromaru" –meditó en silencio-
Rin estaba muy anonadada por todo lo que sus ojos veían. Los soldados empezaban a rodear el área con las mismas caras estupefactas que ella tenía. Si bien había visto pelear a su señor antes, como cuando fue secuestrada por dos de los siete guerreros, contra aquel espíritu llamado Magatsuhi o en la ocasión que entraron al cuerpo de Naraku, nunca había sido testigo de una batalla similar.
Sesshômaru se movía tan delicadamente como la hierba con la brisa veraniega, pero sus ataques eran más mortales que algún oni de tamaño colosal, blandía a Bakusaiga con fuerza y hacía que su poder demoniaco se desprendiera con una facilidad que le era imposible reconocer. Pero para su infortunio, su contendiente mostraba igual determinación. Exudando confianza por cada poro de su piel y en cada estocada, las cuales resultaban ser confusas ya que el negro del colmillo brillaba intensamente, y en cada corte que pretendía realizar, una estela de luz ayudaba a desconcentrar al que peleaba en su contra. Tenía miedo, mucho miedo.
El Lord del Oeste por su parte no experimentaba tal sensación, pero si debía reconocerse de que el enemigo que tenía al frente era de cuidado. No tanto por su técnica y movimientos, sino era por aquella katana que llevaba la marca del inframundo en cada detalle, desde su empuñadura hasta la filosa punta de la hoja. Y cabía agregar también que la energía maligna que despedía la katana para nada amenizaba la situación. Necesitaba eliminarlo cuanto antes, y si la Tsukisaiga iba incluida en dicha eliminación, mucho mejor.
- ¿Qué pasa Sesshômaru? Creí que habías dicho que ibas a derrotarme de una buena vez, y solo te veo aquí retrasar el inevitable momento de tu vencimiento, por que eso es lo que me das a entender con tu comportamiento en la lucha –se burlaba Jiromaru-
- Un "Daiyoukai" –entonó la palabra Daiyoukai- como tú no debería estar tan seguro de si mismo.
- Mejor dejemos a un lado los insultos querido sobrino, y enfoquémonos en el combate –gritó-
Se lanzó directamente hacia el frente de Sesshômaru con la espada dispuesto a atacar pero en el último segundo cambió de dirección dirigiéndose hacia la espalda del joven Lord. Tomó la katana y la empuño con fuerza, la piedra que brillaba en el mango comenzó a enviar una serie de poder negativo a través de la longitud del filo de la Tsukisaiga, la cual se suponía iba a ser impactada en la nuca del hijo mayor de Taishô, el cual fue lo suficientemente capaz de esquivar el ataque saltando lejos del lugar, sustituyendo su presencia con una esfera de energía verde de la Bakusaiga, que Jiromaru fue hábil para rechazarla con su arma, desvaneciendo los efectos.
- "Aún así no puedo confiarme" –pensó el enemigo- "Si bien se ve que está muy dedicado en la pelea, puedo observar que cuida aún de la mocosa humana. Necesito aprovechar el momento adecuado en que se descuide para darle la orden a Kenta, eso lo sacará del juego más fácilmente, y podré derribarlo" –pensó- "No me será fácil ganarle de otra forma" Muy bien sobrino, tus reflejos me sorprenden. No peleas nada mal para ser aún un youkai relativamente joven. Te felicito, estoy orgulloso de haber contribuido en tu enseñanza alguna vez.
- Deja ya las ridiculeces –espetó furioso el Lord Occidental- Mejor tu concéntrate en pelear. Sesshômaru volvió a lanzarse al ataque y la batalla retomaba su curso de inicio.
Kenta únicamente esperaba por la orden de su padre.
- "Aún no comprendo cual es el objetivo final de mi padre… Me pregunto que planeará hacer después de que elimine a Sesshômaru. Por que no creo que ese idiota pueda hacerle frente al poder de la Tsukisaiga, a pesar de ser tan fuerte. Pero creo que lo que más me sorprende de esto es como la estúpida humana esta es tan relevante que se ha convertido en una debilidad para el imbécil de mi primo. ¿Hasta que punto será tan importante? –se preguntaba- "Solo me quedará esperar para averiguarlo"
Dicha humana aún se encontraba muy consternada por todo lo que sucedía a su alrededor. Al mismo tiempo trataba de buscar una manera de cómo podía ser útil en la pelea, tal y como le había prometido a Irasue y a su sensei Chikako
- Tengo que… ayudar… -suspiraba- Tengo que… servir… de algo…
Intentó incorporarse y tambaleando por el cansancio y la falta de energía se dirigió hacia su arco que se encontraba unos metros adelante. Jiromaru, mientras combatía, se percató de los movimientos de Rin y notó que Sesshômaru aún no se daba por enterado de esto. Era el momento perfecto.
- "Kenta, ahora es tu oportunidad, dirígete hacia ella, y asesínala" -le informó telepáticamente-
- Con mucho placer, Chichi-ue –murmuró Kenta para sí-
Se movilizó a gran velocidad y se puso en frente de la chica poniendo su pie en la mano que intentaba tomar el arco. Rin ahogó un grito de dolor.
- Muy bien humana, te llegó la hora. –empuñó su espada-
Rin solo lo miró con terror. Sesshômaru notó que su primo se había movido de lugar para llegar hasta donde estaba Rin, se dispuso a correr hasta allá para impedir el ataque de Kenta, el cual ya parecía ser certero. Jiromaru estaba más que feliz
- "Está distraído, es mi oportunidad" -se lanzó detrás de él-
Todo parecía ir en cámara lenta para Sesshômaru y la joven, quien veía la muerte a los ojos una vez más, y en esta ocasión sería definitiva. En cuanto sentía el golpe, una energía vino de la nada… Un ataque.
- ¡Kongosoha! –docenas de afiladas cuchillas de diamante volaron hacia Kenta quien tuvo que retroceder-
Rin, quien no resultó lastimada, volteó su mirada, para reencontrarse con rostros familiares. Sesshômaru se detuvo en su lugar mirando al igual que Jiromaru.
La figura de un hanyô empezaba a vislumbrarse en la penumbra, este corría a toda velocidad para finalmente revelarse.
- Vaya vaya, con que esa mujer tenía razón. –exclamaba Inuyasha colocando a Tessaiga en su hombro- "El que está detrás de Sesshômaru debe ser el tal Jiromaru" Oye –le gritó a Kenta- ¿Qué intentabas hacer? ¿Eh?
- ¡Kenta! ¿Pero que demonios significa esto? –gruñó Jiromaru con fuerza- ¡Pensé que los habías mandado eliminar! ¡Mandaste a un montón de incompetentes!
- No se que ocurrió Chichi-ue, pero ahora mismo me desharé de la molestia.
- ¡No sean ridículos! –gritó Inuyasha- ¡Los únicos eliminados serán ustedes! –tomó a Tessaiga nuevamente en sus puños amenazando a Kenta-
El hijo de Jiromaru también se puso en posición de guardia e Inuyasha corrió de inmediato a atacarlo.
- "Creo que no sería conveniente usar el Meidô Zangetsuha por ahora, mejor esperaré un poco más" ¡Kaze no Kizu!
Kenta evitó el ataque de forma formidable y se lanzó al hanyô para atacarlo por detrás. Inuyasha esquivó el golpe y se trancaron en una férrea batalla.
Rin, quien aún no comprendía bien que pasaba fue alertada por los gritos de mujeres que empezaban a llegar.
- ¡Rin-chan! ¿Estás bien? –decía Kagome-
- ¡Rin-chan! –gritaba Izayoi acompañada de Jaken-
- ¡Rin! Ay, le dije que no viniera, mira el estado en que esta –susurró Mizuko para si misma-
La ampliamente nombrada miró que alguien se acercaba a ella y la sacaba de en medio de aquella pelea, una mano grande y amable le jalaba el brazo, cuando levantó la vista, vio que se trataba de su inseparable amigo Kohaku.
- Ven Rin, vamos allá –decía con suavidad-
Ella solo asintió y siguió al chico, quien prácticamente se la llevó alzada del lugar. En cuanto llegó con las demás, no tardaron mucho para llegar hacia ella con preguntas y reclamos.
- Rin-chan ¿te encuentras bien? –sollozaba Izayoi-
- Mira estás toda sucia y lastimada, cielo santo Rin-chan, lo importante es que estás a salvo ahora –le decía la miko-
La muchacha parecía no responder, simplemente estaba en blanco.
- ¡Te dije que no era una buena idea! ¿por qué no nos respondes Rin? ¿Qué han hecho contigo? No debí dejarte ir –se recriminaba Mizuko-
- Ni aunque lo hubieras intentado, lo hubieras logrado –dijo la ultima mujer en llegar- Es muy testaruda.
- "Irasue-sama…" –pensó Rin-
Sesshômaru y Jiromaru aún miraban a las personas que llegaban al lugar. Este último intercambió una fugaz mirada con Irasue a la vez que sentía que su corazón daba un pequeño salto. Sesshômaru al notar esto, sintió furia, igual que cuando Kohaku tomó a Rin en sus brazos y la apartó del lugar, pero debía aceptar que ahora estaba protegida, lo cual ayudaría a quitarle un peso de encima. Se abalanzó hacia Jiromaru quien apenas pudo esquivar su latigazo
- Deberías poner más atención, si no quieres perder la cabeza de una buena vez.
- ¡Quién la perderá serás tu y aquí, en frente de tu querida humana, será tan divertido! –escupió con sarcasmo y humor negro-
Siguieron peleando agresivamente al igual que Inuyasha, quien se encontraba en grandes problemas al notar que Kenta esquivaba todos sus ataques.
- "Demonios, ¿qué voy a hacer? No puedo acertar uno solo… A menos qué… Lo deje lanzarme un ataque directo, lo cual podría aprovechar para lanzar el Bakuryuha… Pero…"
No le dio mucho tiempo de seguir pensando, por que justo en ese instante su deseo se volvió realidad al ver que su contrincante le lanzaba una bola de veneno y energía.
- ¡Es mi oportunidad! –se dijo- ¡Bakuryuha!
Las ondas del viento cortante se mezclaron con las de Kenta y chocaron. Era colosal, pero no hacía retroceder el veneno. Kagome al percatarse de esto, vio que debía ayudar.
- Es mi turno, debo purificar ese miasma. –lanzó una flecha la cual despedía gran aura purificadora-
Los poderes de ambos se combinaron perfectamente como siempre e hicieron que el ataque de Kenta fuera inservible. Pero aun así, pudo esquivarlo a tiempo.
- ¡No se muere con nada! ¡Maldición! –decía Inuyasha frustrado-
- A mi no me eliminarás tan fácilmente hanyô –le dijo Kenta- Y menos, con la ayuda de una miko
Se dirigió hacia el grupo de mujeres de un veloz salto y les lanzó un ataque directo, Inuyasha trató de correr en su dirección pero sentía que no llegaría a tiempo. Kagome fue a alcanzar su carcaj para tomar una flecha y eliminar la energía negativa pero mientras corría cayó al piso.
- ¡Oka-san! ¿Estás bien? –lloró Izayoi a su lado-
- Si, cariño…Mis flechas están muy lejos. No lograré alcanzarlas.
El veneno se acercaba peligrosamente y nada parecía detenerlo, pero en ese instante otra flecha, esta vez de resplandor azul fue disparada, no purificando, pero si eliminando el miasma por completo. El cielo se iluminó por completo, sorprendiendo a todos.
Rin había conseguido correr hasta su arco y alcanzar una de las flechas de Kagome a tiempo. La energía que había usado para eliminar el poder de Kenta fue tan intensa que después de unos segundos se desmayó, siendo recogida por Kohaku una vez más.
- ¿Está bien la mocosa? –preguntó Jaken angustiado-
- Si, solo se desvaneció, debe estar muy débil. –dijo el chico- Pero aun esta consciente –expresó al ver sus ojos abiertos-
- Maldita mocosa, intervino en mis planes –espetó Kenta- Pero de esta no se salvan –antes de blandir su espada una vez más diamantes a toda velocidad volaron en su contra. Apenas pudo quitarse-
- Recuerda algo, ¡peleas conmigo! –reclamó Inuyasha lanzándose a su lado-
Pero había dos que ignoraban lo que ocurría. Jiromaru y Sesshômaru estaban tan enfrascados en medio de su pelea que no reconocían nada de lo que pasaba a su alrededor. Solo estaban metidos en los ataques de cada uno, viendo como podían sortearlos y lanzar los propios.
Pero el más joven comenzaba a sentir una especie de mareo en su cabeza, lo cual no sabía como interpretar bien. Jiromaru si lo sabía, naturalmente. El efecto de la energía negativa de la Tsukisaiga tan cerca de su cuerpo empezaba a afectarlo. El veneno que recorría la espada era muy potente y sabía que incluso el poderoso Lord de las Tierras del Oeste no seria capaz de soportar por mucho tiempo.
- "Sus movimientos se hacen más lentos… Esto es perfecto"
Algo fatal estaría a punto de ocurrir.
Sesshômaru empezaba a confundirse por el fuerte olor a veneno tan cerca de el. Apenas y podía ver los ataques de la katana negra.
- "¿Qué es lo que me ocurre? " –se preguntaba- "Ya no puedo… ver"
Su vista se nubló y no pudo ver lo siguiente que sucedió… Mientras un dolor espantoso recorría su cuerpo.
Como si se tratara de una pesadilla, Rin se estremeció violentamente en los brazos de Kohaku y se levantó diciendo un nombre.
- Sesshômaru-sama.
El tiempo se detuvo para ella en el momento en que corrió y vio horrorizada lo que su instinto le había gritado. Simplemente quedando perpleja ante la horripilante escena.
Con una expresión triunfante en su rostro, Jiromaru había clavado la Tsukisaiga en la armadura de Sesshômaru atravesándola por completo, llevándose el corazón del mononoke de un solo golpe. El herido simplemente tenía sus ojos meramente abiertos en sorpresa y dolor.
Rin simplemente hizo lo que su cerebro le ordenó a sus labios y cuerdas vocales; gritar.
- ¡Sesshômaru-sama!
Continuará.
Hola como están señoritas? Espero q muy bien.
Me disculpo xq ese capi es más corto, pero esq hasta aquí debe llegar! Jeje
S q quieren matarme x lo q acaba d pasar… por eso responderé los reviews d una vez!
Kittirasi: Ya lo continúe y aquí esta!
Francylia239: Es una buena madre… Después d todo jeje
Cielo Celeste: Si sufre mucho y ahora mas!
Inuykag4ever: Ya aquí esta la conti! Si m lo prestas? Genial! Yo m lo llevo encantada! Y no tomare vacaciones! M matarías!
Akemi-Naomi: Gracias x las estrellas extra! El amor d esos 2 es muy grande! Y si Jiromaru es un … XD
Mariebq: Seria tan divertido hacerle eso! Para q sufra!
Kaitoulucifer: Me alegra saber q no t iras! Claro q debería ser Lady… Esperamos!
Princess-Sekushi: Bastante sorpresivo. Disculpa q este capi sea mas corto.
M voy antes d q las piedras comiencen a llegar…
Sesshômaru herido, de gravedad… ¿Qué ocurrirá ahora? ¿Logrará sobrevivir o no? AAAAAA. En el próximo capitulo de Tsuki no Hikari: "Cruenta realidad". El amor de la humana y el youkai se pondrá a prueba una vez más. (Siempre m he imaginado este fic como una OVA, x eso siempre lo quise anunciar así jeje, estoy re locaa)
X cierto antes d irme! Chicas, m gustaría mucho tener una canción oficial para este fic! Tnego varias ideas q m gustaría compartir con uds:
Fated de Ayumi Hamasaki
Fukai Mori de Do as Infinity
Raven de Do as Infinity
Esas m encantan, pero si conocen alguna otra (en japonés!) q sea adecuada pa el fic propónganla! Y escuchen esas a ver q les parece!
Las quiero y nos leemos el 8 d agosto! Cuidense y bendiciones!
