One Punch Man no me pertenece, y esto solo es un pobre intento de Fic (¬¬)
Sonic es un personaje bastante interesante, con un marcado trastorno obsesivo compulsivo, el cual cuadra un poco con el perfil del ninja. Respecto al abuso de su lado paranoico en este capitulo, debo admitir que solo lo hice por diversión.
Este es un claro ejemplo de cuando personas opinan por fuera de una relación, sin importar quien salga lastimado.
Nunca escuché las campanas de su boda
Capitulo 2: Speed of Sound Sonic
(...)
A pesar de que no había pasado mucho tiempo después de su derrota número veinticuatro en manos de Saitama, Sonic estaba seguro de que sus técnicas de ninjutsu estaban escalando a niveles que ni había imaginado que alcanzaría. Todo esto gracias a su persistencia y a la fuerza inigualable de su terrible rival.
Posiblemente se estaba obsesionado con Saitama, pero esta obsesión le ayudaba a encontrar nuevas formas en las que mejorar. Sin embargo, no podía estar al tanto de su rival en todo momento. Sus regímenes de entrenamiento y su trabajo de mercenario no le dejaban demasiado tiempo para estar informado sobre todo lo que hacía Saitama. Para colmo de males, a pesar de ser un héroe profesional, la asociación de héroes no registraba todas sus hazañas, ni sus apariciones públicas. Era molesto que un ser tan poderoso pasará desapercibido, y recopilar información sobre él era una tarea infructuosa.
Por eso, cuando se enteró mediante rumores de que su rival se había casado, casi pulveriza sus propios dientes al rechinarlos por la frustración.
¿Cómo era posible que su más grande rival le haya hecho esto? ¿Acaso no quería ser un héroe? Saitama corría el riesgo de volverse blando si esto resultaba ser cierto, es más, su poder podría disminuir si llevaba una vida tranquila con una insufrible esposa, desobedientes hijos y un jodido perro en su patio.
No tenía más opción que matar a la perra que lo atrapó, de una forma lenta y dolorosa, para que Saitama sepa que no puede colgar su ridícula capa hasta que él le derrote por completo. De seguro, hasta le agradecería de salvarlo de su propia estupidez.
Sonic atravesó la ciudad en la que se encontraba lo más rápido que pudo, utilizando el camino más corto hacia ciudad-Z. Estaba dispuesto a asesinar a la idiota que se interponía entre Saitama y él, pero eso no le impidió percatarse de que sucedía algo extraño en las calles y sus alrededores. Había cientos de carteles fijados en cada edificio, informando sobre lo horrible que era Saitama y las razones por las que no merecía seguir con vida. Estaba un poco sorprendido, considerando cuantas veces aquel calvo insufrible había salvado las patéticas vidas que habitaban en aquella ciudad, y a pesar de eso, ellos parecían odiarlo de una forma enfermiza. Entendía que era frustrante no poder ponerle un dedo encima y retorcer su flacucho cuello, pero dudaba que todas esas personas busquen vencer a Saitama en una pelea para recuperar su honor.
Aun así, no podía perder el tiempo en frivolidades, que la gente estúpida siga con sus asuntos. Él tenía una cita con la horrible mujer de Saitama. No pudo evitar sonreír de forma horrible, y esperaba hacerle sufrir mucho por su insolencia…
-¡Caped Baldy debe ser erradicado! ¡Nos ha quitado la luz de nuestras vidas! ¡A nuestro hermoso Príncipe Cyborg!-
Sonic miró aburrido a un grupo bastante pintoresco de mujeres y niñas que parecían estar protestando con carteles y megáfonos, frente a una de las cedes de la asociación de héroes. No creía que Saitama haya asesinado a alguien tan querido para ellas, porque no encajaba en su política de no matar humanos (la cual le hacía aborrecerlo aún más). Así que finalmente, picado por la curiosidad, y viendo semejante oportunidad para actualizar su información sobre su mayor enemigo, se acercó lo suficiente para escuchar esos infernales cuchicheos.
A medida que aquellas mujeres hablaban entre sí, se dio cuenta con cierta satisfacción, quien era el que había atrapado a su poderoso rival. Estaba feliz de que haya sido alguien interesante, iba a disfrutar en grande castigarlo por su insolencia.
-…..-
Sonic se sintió satisfecho consigo mismo al encontrar tan rápido a Demon Cyborg en ciudad-F. No fue difícil, estaba haciendo las compras como una jodida ama de casa. Su odio hacía el chico solo creció al verlo tan tranquilo, ajeno a todo el mal que le estaba causando a Saitama. Su vida de casado iba a hacerlo flojo, tal vez hasta deje de ser héroe, y todo culpa de ese pedazo de chatarra. Por suerte para su rival, Sonic conocía la solución para aquel error garrafal que cometió al casarse.
Velozmente, lanzó sus shurikens modificados para alcanzar velocidad mach 2, esperando despezar el cuerpo del joven cyborg. Ya quería ver la cara de Saitama cuando le entregue la cabeza de su esposo… Sin embargo, Demon Cyborg consiguió destruir sus armas antes de que toquen su cuerpo.
-No sé que te traes entre manos…- La voz del cyborg solo hizo enfurecer más a Sonic, no esperaba que se acerque tan rápido a él para contratacarlo -…Pero no permitiré que sigas molestando a mi maestro-
-¿Molestarlo? Tu eres el que lo arrastrará hacía la ruina, maldito idiota- Sonic no iba a perder más el tiempo, iba a desmantelar al pequeño infeliz pieza por pieza. No iba a dejar que Saitama viva en paz, hasta que sea capaz de derrotarlo.
-…-
Sonic no estaba muy seguro cuanto se había extendido aquella pelea, el pedazo de chatarra casi lo calcina con un sólo ataque. Se había vuelto demasiado rápido y no podía darle un solo golpe fatal. En el calor de la pelea, no pudo evitar notar que estaban siendo observados por el club de fans del cyborg, las cuales comenzaron a alentarlo. Si pudiera rodar los ojos, Sonic no evitaría hacerlo. Esto era una prueba irrefutable de que Saitama debe abrir los ojos y abandonar a este frívolo pedazo de metal.
Sin un atisbo de compasión, Sonic decidió usar la técnica que había preparado para derrotar a Saitama. Su ágil cuerpo esquivó cada potente ataque del cyborg, feliz de que sus propias fans no le permitan usar sus cañones se plasma al máximo. Cortó la brecha entre ellos dos, y con una katana hecha del material mas denso conocido hasta entonces, trató de cortar la cabeza a Demon Cyborg.
No esperaba que reaccionara tan pronto y se protegiera con su brazo derecho, pero término el movimiento y se lo cortó fácilmente, como si estuviera hecho de mantequilla. Sonic sonrió maliciosamente al comprobar que su nueva arma era tan efectiva, no podía esperar probarla en Saitama. Lo que más le gustó fue presenciar un atisbo de dolor en la cara de aquel muchacho.
Tenía que atacarlo cuanto antes. Estaba a punto de obtener cabeza del esposo de Saitama… O eso creía.
-¿Qué mierda estás haciendo?- Escuchó de repente Sonic a sus espaldas. La voz de Saitama sonó tan impasible como siempre, pero el ninja se dio cuenta que intentaba esconder su irritación. Antes de que pueda cruzar sus ojos con los de aquel hombre, un dolor terrible se extendió en toda su cabeza y su mundo se volvió negro.
-…-
Saitama tenía una curiosa sensación de déjà vu al ver a Sonic estampado en el suelo, formando con su cuerpo una leve depresión en el concreto, que asemejaba a un cráter. Esperaba no haberle pegado demasiado fuerte, no pensaba matarlo, tan solo quería detenerlo antes de que rebane a Genos y este termine perdiendo más extremidades. El cyborg se estaba conteniendo para evitar lastimar a las personas que les rodeaban, y por eso no estaba dando su cien por ciento. Estaba comenzando a creer que tener fans no era tan beneficioso como parecía.
-Aquí- Saitama le entregó a Genos su brazo amputado y preguntó un tanto tranquilo -¿Puedes repararlo?-
Genos parecía apenado, pero asintió levemente, murmurando un gracias muy tímido. Saitama suspiró un poco aliviado, había llegado a tiempo en esta ocasión. No entendía que problema tenía Sonic con él, pero debía advertirle a su amigo de pelear en serio si pensaba enfrentarsele de nuevo.
-Tendré más cuidado la próxima vez- Dijo el chico, tratando de parecer estoico estoico, pero de seguro estaba muy avergonzado, le conocía demasiado bien. Saitama iba a animarlo un poco, cuando escuchó los gritos y abucheos de las fans de Genos.
Genos miró algo molesto a las fanáticas intentaban insultar a su maestro, acusándolo de robarle y abusar de él, teniéndole de esclavo en su casa. Saitama comenzó a impacientarse cuando notó que el cyborg estaba temblando por la vergüenza, y no dudó en responderle a las entrometidas.
-¡Y qué si Genos vive conmigo! ¿Cuál es el problema? ¡Él puede hacer lo que quiera, idiotas!- Saitama no se había dado cuenta de que había tomado el brazo sano del cyborg y continuó hablando -¡Él toma sus propias decisiones y nadie le obliga hacer lo que no quiere! ¡Y al que no le guste eso, va vérselas conmigo!-
Saitama estaba echando humo, pero Genos tomó su mano para tirar de él -Vamos a casa, maestro-
-¿Qué le pasa a esta gente por la cabeza? No estamos haciendo nada malo- Murmuró apenado Saitama, un poco triste y sintiéndose responsable por el mal momento que pasó Genos.
TBC
