Cáp. 5: \"¡Despierta!"

POV Rosie

Si... ¡Oh! si... ¡Lo había hecho! No lo puedo creer... es que... ¿En que estaba pensando? Obvio... No me había podido aguantar más... no después de tenerlo tan cerca y de oler su perfume, sentir su presencia, inundarme con su masculinidad tremenda... recurrí a esa magia irresponsable que había aprendido de la tienda de bromas de mi tío George... y las cosas que mi tía Angelina me había enseñado pensando que alguien como yo, nunca las utilizaría...

Los hechizos aturdidores de sueño...

Yo lo sabía, me había visto, había sentido mis labios, el calor de ellos, quizá hasta el palpitar de mi corazón, bueno, eso es demasiado poético ¡Pero de que le metí un poquito de lengua nadie me lo quita!

SI, LO HICE... LO BESE

Mi perfecto plan maléfico me había resultado... primero, esperar a que él se quedara de último, siempre lo hacía... y yo siempre esperaba con algún pretexto de niña matada de clases... luego, el hechizo de bruma, para que el ambiente fuera un poco más oscuro... Luego, el hechizo adormecedor... que me salió perfecto...

Finalmente... besarlo... ¡Por Merlín Santísimo! si hubiese podido, ese beso se hubiera prolongado más... pero ya se estaba durmiendo entre mis brazos, pude hacer con él un par de cosas locas... cortarle un mechón de su cabello perfecto... y oler el aroma de su piel... estaba a mi merced, si hubiese podido, lo hubiera echo mío... pero era cuestión de minutos para que alguien fuese a buscarlo, por eso me di prisa... ¡Oh, mi adorado Scorpius! Si tan solo no te apellidaras Malfoy...

Toda la noche me la pasé sin dormir, pensando en él, en sus labios, en su pelo, en su piel... ¿Como alguien puede ser tan perfecto? ¿Como él carece de imperfecciones en su piel clara? Así que al día siguiente, el estaba lozano como siempre y yo con una carita, bastante maltratada... y lo peor, por más que hacía por mirarlo y que me viera, no logré que sus ojos se cruzaran con los míos... Definitivamente, yo estaba lejos, muy lejos de su corazón.

-¡Rose! - De pronto en la puerta, Jake, el capitán del equipo de quiddicht de Ravenclaw me llamó y le devolví saludo y sonrisa - ¿Sales conmigo mañana?

Me levanté de mi asiento con mi mejor sonrisa, mientras que sentía que todos me miraban, me arreglé el pelo y le miré seductoramente, Jake era muy guapo, lo reconozco, tenía el pelo ensortijado de color castaño oscuro al igual que sus ojos, y una sonrisa cautivadora, era alto y un poco corpulento... Me puse en pose altiva y analizándolo... pero claro, de reojo procuraba que Scorpius me viera y se pusiera verde de envidia...

Pobre ilusa... pobre de mí...

********Scorpius bebía su jugo sin reparar en el mundo que lo rodeaba, claro, escuchaba los murmullos, las lenguas viperinas de las chicas y los refunfuños de los chicos celosos porque la exótica princesa castaña rojiza de Weasley, le diera chanza a un tipo como Jake Solomon, pero que más, si decían que era perfecto. Hasta Chris estaba atento al chisme mientras que Scorpius comía sus tostadas...

-¿Entonces a que sales conmigo? - Sonrió Jake acercándose

-MMMM - masculló Rose con su pose de diva

-Dime que si princesa, o moriré

Ella lanzó una encantadora sonrisa que taladró los iodos de los sly y se volvieron a ver a la guapísima Weasley y es que entre ella y Lily de 15 años, competían en belleza... pero no en amores claro está... Claro, no todos se volvieron a ver, porque por más que Rose hizo, Scorp se entretenía desayunando ¿Que si la había escuchado? si... pero la ignoraba

-¡Si, si salgo contigo! - Respondió Rose mirando desesperada si Scorpius reaccionaba

Nada...

-Maldito suertudo - dijo Chris a Scorp

-¿Que? - Preguntó Scorpius limpiándose la mermelada

-¡Tu no te enteras! - Chilló

-¿De que hablas amigo?

-¡La Weasley saldrá con Jake Solomon!

-Que le aproveche - respondió el rubio mordiendo de nuevo su tostada

-Cierto que la tipa te es más que indiferente ¿Eh?

Scorpius se alzó de hombros y siguió desayunando, pero de pronto, el beso se le hizo presente y entonces pensó que era un sueño, si, había sido uno de esos sueños que parecen reales, pero con lo que había escuchado, era obvio, la princesa Weasley salía con chicos populares de nuevo, lo cual finalmente no era novedad, ella acostumbraba a salir con muchos y romperles el corazón a unos cuantos ¡Todas contaban sus aventuras amorosas!

Finalmente a él no le importaba.

Rose se había sentado mostrando una falsa sonrisa, ahora bebía su jugo y le seguía el juego a los que estaban en su mesa, mirando de reojo a donde Scorp, de repente su sonrisa temblaba y ella estaba a punto de ponerse triste, se aguantaba... Scorpius la había ignorado por completo y de nada le había servido decirle que si a Jake... si tan solo él se hubiese mostrado celoso e interesado, si tan solo...

Pobrecita idiota de Rose, pensó ella de sí misma y parpadeó ocultando su decepción y volviendo a reír... Lily que estaba al lado de su hermano lo advirtió... su prima estaba interesada en alguien más ¿Un imposible decía ella?

Sabía que era de slytherin, porque hacia allá se iban sus miradas disimuladas, pero ¿De quien? No creía que fuera de Scorpius Malfoy... No... Y si Rosie no se sinceraba, pues ella no podía decírselo directamente, no era correcto...

Y menos si ella lo negaba...

¿Quien te gusta Rose? ¿Quien robó tu corazón? ¿Quien es tu Romeo, querida Julieta? Pensaba Lily Potter admitiendo que su prima estaba portándose muy valiente, después de que obviamente, el aceptar salir con Jake era para darle celos a alguien, y sin resultado, conocía ese brillo dorado en sus ojos que le indicaban, estaba reprimiendo las lágrimas.

Finalmente todos se fueron a sus clases después del desayuno... Esta vez, Albus no se pegó a Rose, pues andaba pretendiendo a una chica y no quería mal tercios, además a Rose no le faltaba compañía masculino o bien, la femenina para aquellas que querían ser parte de sus amigos aunque fuese en el último año. Rose estaba deprimida... se dirigió a su clase de transformaciones, donde el profesor Dickson cambió a algunos de sus lugares...

-¡Scorpius Malfoy! - Lo llamó y el chico alzó la ceja de modo atractivo

-¿Si, profesor?

-Te quiero aquí enfrente... ¡Se corren un asiento, por favor! Rose... en el asiento atrás de Scorpius...

-¿Y eso? - Gruñó Albus observando que también a él lo ponían al frente

-¡Porque si tengo a Scorpius al fondo del salón se pone a conversar con sus amigos y las chicas se distraen, luego te tengo a ti, en medio, distraes a las otras, así que teniéndote a ti, Scorpius y Sebastián al frente, las podré vigilar mejor, sin que ustedes las distraigan!

-No creo que yo las distraiga profesor - dijo Scorpius - Además, es el último año y todos aprovechamos las clases porque queremos ser los mejores en la carrera que tomaremos...

Claro, diciendo eso y de las catorce muchachas que habían, todas, excepto Rose que estaba ya sentada en el lugar indicado, estaban mirándolo como si fuese la cosa mas hermosa del mundo... el profesor Dickson pensó si a lo mejor Scorpius era un ciego para no darse cuenta de como traía a las chicas...

-Lo quiero al frente - señaló simplemente y el fue a sentarse al frente de Rose haciendo una mueca poco agradable ¡Odiaba estar al frente! Prefería las sombras a la luz que daba el frente del salón.

Ella se perdió en esa nuca, el corte tan perfecto en el que terminaba el pelo, el ligero remolino de los cabellos rubio plateado, que se antojaba acariciar ¡Maldita sea! ¿Y lo ponen frente a ella?

A una mano de distancia... solo bastaba alargar los dedos y acariciar su nuca... ¡Manos quietas! ¡Ahora no se podría concentrar! Ahora se la pasaría mirando su preciosa cabeza rubia, sus hombros anchos, su porte principesco, de nuevo su sutil perfume...

Albus, Scorp y Sebastián… ¡El profesor hizo que las chicas se distrajeran más al tenerlas frente a ellas! Rose procuraba no divagar, no lo podía hacer y poner en riesgo que alguien la descubriera… Finalmente, le era indiferente al chico… sus intentos por llamar su atención habían fracasado rotundamente.

El profesor se fue al fondo y distribuyó un rollo de pergaminos a los chico

-¡Pásenlo a sus demás compañeros de enfrente! - Ordenó el profesor… Scorp conciente de que Rose estaba a sus espaldas, se limitó a estirar su mano por encima de su hombro para evitar hablarle…

Pero Rose no perdería ninguna oportunidad, así que tomó el que le correspondía a Scorpius y lo paso por encima de su hombro y dejando su pergamino sobre la mesa y casi apoyando su rostro sobre el hueco de su hombro…

El muchacho abrió sus ojos como platos ante ese gesto ¿Qué hacía Rose tan cerca de su rostro? ¿Acaso provocando que Albus quisiera darle un puñetazo? Se volvió… Jamás, jamás había tenido el rostro de la muchacha, tan cerca que con solo acercarse unos centímetros más, podría besarla…

Rose creyó que volvía morir al ver de nuevo y tan cerca, esos ojos grises, tan brillantes, tan hermosos, con esos mechones de pelo rubio cayendo sobre su rostro, que se antojaba quitárselo… ¡Vamos! Se dijeron ¡Despierta!...