Cáp. 8: \"Mis pensamientos se llaman: Tu, Scorpius"

Al día siguiente, cuando Chris abrió los ojos, vio a Scorpius sentado en su cama y mirándolo fijamente... se extrañó y se estiró, el muchacho ya se había cambiado y sostenía un papel entre las manos.

-¿Scorp?

-Te contemplaba mientras dormía - sonrió el rubio a modo de broma y Chris puso los ojos en blanco

-Idiota...

-Es tarde, levántate

-¿Cual es tu prisa, eh?

Scorpius levantó el papel que tenía en las manos y lo agitó, no hubo necesidad de que le dijera que era, lo intuía, el rostro de su amigo, no era de ningún modo, que estuviese de lo más contento.

-¿Quieres que sea tu celestino?

-Algo así... con la diferencia que...

-¡Ya, ya, ya! Vale, no te pongas de nuevo con sentimentalismos que no van contigo...

-Bueno ¿Se lo darás?

-Sabes que si pero...

-¿Pero?

-Si me rompen la cara Albus o Hugo, tú pagarás las cuentas del hospital

-Ni que fueras manco Chris...

-No pero... oye, no me atrevería a ponerle un dedo encima a Albus... ¡Debo de decir que es el hijo de Harry Potter! O sea... no le beso los pies pero lo respeto mucho.

-Si... lo sé

Rose abría los ojos en ese momento… su mente de inmediato voló a Scorp… a sus labios, al beso, al atrevimiento, a todo… conforme más lo besaba, más se percataba que era el aire, era SU aire… lo añoraba… y recordaba de nuevo, como en una película toda su vida estudiantil, desde que lo descubriera…

"Si fuera más guapa y un poco más lista, si fuera especial, si fuera de revista, tendría

el valor, de cruzar el vagón y preguntarte quien eres"

El segundo año sobre todo, cuando lo vio en el vagón del tren… cuando volvió a verlo en el colegio, cuando descubrió que era tan hermoso, brillaba como el sol, todo rubio, todo ternura, todo deseo… y desde entonces cada año, en el expreso, lo buscaba y lo contemplaba sin que se diera cuenta…

Finalmente, siempre iba solo, en ocasiones coincidía con Chris, pero por lo común, podía espiarlo enfundada en la capa de invisibilidad que le prestaba Albus en ocasiones, sin preguntarle para qué la necesitaba.

"Te sientas enfrente y ni te imaginas, que llevo por ti mi falda mas bonita, y al

verte lanzar un bostezo al cristal se inundan mis pupilas. De pronto me miras,

te miro y suspiras yo cierro los ojos tú apartas la vista apenas respiro me hago

pequeñita y me pongo a temblar"

Y rezaba porque aquel beso no lo alejara de él…

Una media hora más tarde, Chris estaba de pie de un lado a otro, se había asomado al gran comedor y nada, la rosa aun no llegaba, se paseó un poco, mientras agitaba su cabello oscuro... quizás Chris no se daba mucho a notar, pero era atractivo, como lo eran Albus, Scorpius o Sebastian...

Así que siempre arrancaba suspiros a su lado, pues bien, era igual de alto que Scorp, pero de pelo negro y ojos castaños, su sonrisa era increíble, pero era un poco seco para las cuestiones amorosas... Aún no le interesaba ninguna chica en serio ¿O si? Porque cuando Lily Potter pasó, no evitó lanzarle una miradita...

Pero Lily tenía 15, el 17... Iba de salida, así que... ¡Ni modos!

De pronto, Chris descubrió a Rose, venía sola, pensando en cosas, miró a su alrededor, era la oportunidad, le pasillo estaba solitario, el chico levantó la nota hacia su pecho, la agitó y le hizo gestos a Rose... Avanzó hacia ella y justo cuando se le atravesaba, le entregó el papel de modo rápido y se apoyó en la pared... Obvio, Rose se siguió de largo, con el corazón latiendo a mil por hora... en un apartado lo abrió y se maravillo por la letra, tan pulcro, tan bien escrito, poco romántica pero en fin ¡Era de él!...

"Rose, tenemos que hablar de lo sucedido y de lo que me mencionaste, por favor, te espero después de comer en el lago, a un costado del roble. Atte. Scorp"

Sonrió y sus ojos brillaron cándidamente, emocionada ¡Scorp quería hablar con ella! y ya no pudo evitar sentir una mezcla de angustia y de felicidad, quizás el quería saber todo de ella y cómo es que lo amaba... o quizás, quizás solo quería decirle que lo dejara en paz.

"Y así pasan los días, de lunes a viernes, como las golondrinas del poema de Becker, de estación a estación de frente tú y yo, ahí viene el silencio. De pronto me miras te miro y suspiras yo cierro los ojos tu apartas la vista apenas respiro me hago pequeñita y me pongo a temblar"

Esa mañana fue terriblemente angustiosa, ella paseaba de nervios en cada receso, se comía sus uñas, se chupaba mechones de pelo, estaba irritada... de pronto se ponía de mal humor, así que evitaba a todo el que pudiera darle algún motivo, evitaba que le preguntaran cosas, solo su prima Lily la notaba tan nerviosa.

Cuando llegó la hora, ella tomó aliento y salió del colegio, nerviosa, pensando mil cosas ¿Y si no llega? ¿Y si le dice cosas que ella no quiere oír? ¿Y si todo sale estúpidamente mal?

POV Rose

Pero cuando llegué al lago, busqué de inmediato el roble… lo rodeé y lo visualicé ¡Oh, mi Dios! Me quedé estática, estaba ahí, de pie, de espaldas, alto, elegante, con las manos dentro de los bolsillos, sin la túnica, con el pelo rubio ondulando al viento… Me dije que no me lo merecía…

-¡No te lo mereces Rose! El necesita a una princesa…

Pero me hacía la fuerte, aunque mis pies se negaban a caminar, se negaban a continuar por miedo al rechazo, pero me animaba, me decía a mí misma, que mis besos no le eran indiferentes… pero temía actuar como una loca psicópata de amor.

"Y entonces ocurre, despiertan mis labios, pronuncian tu nombre tartamudeando, supongo que piensas que chica mas tonta y me quiero morir, pero el tiempo se para y te acercas diciendo, yo no te conozco y ya te echaba de menos, cada mañana rechazo el directo y elijo este tren"

Mis pasos crujieron bajo las ramas secas y entonces él se volvió ¡Casi muero! Es un sol… podría adorarlo eternamente, aunque suene ridículo, aunque crean que es exagerado ¡Pero lo quiero, estoy enamorada! ¡Por favor Merlin! Por favor… que él me quiera… que me quiera mucho, que no me rechace… que me diga que está enamorado de mí…

-Rose… - pronuncia mi nombre y no mi apellido ¡Ah! Diosito…

-Scorpius - pero las palabras se atoran en mi garganta y lo miro como si fuese la última vez… ¿Qué me pasa?

No lo sé… pero miro sus labios, sus sedosos y sonrosados labios, que me llaman sugerentes, que me incitan de nuevo a besarlo, que me piden que los pruebe de nuevo… simplemente soy muy débil

"Y ya estamos llegando, mi vida a cambiado, un día especial este 11 de marzo, me tomas la mano llegamos a un túnel, que apaga la luz. Te encuentro la cara, gracias a mis manos, me vuelvo valiente, y te beso en los labios, dices que me quieres, y yo te regalo el último soplo de mi corazón"

Y entonces ocurre…

Me le voy encima… lo atrapo por el cuello y vuelvo a besarlo…

Me quedo así por largo rato, con mis brazos alrededor de su cuello, presionando mis labios sobre los suyos, buscando mas intimidad, mas intensidad, buscando que él sea solo mío, no importándome que casi esté de puntas, que mis brazos se queden sin fuerzas…

Mantengo mis ojos cerrados, mis labios le presionan con mas intensidad, la respiración se agita, al menos el no hace por separarme de su lado, se queda, se aquieta, participa en el beso, mueve sus labios de modo tan romántico, tan sugerente…

-Te quiero Scorpius - le volví a decir separando mis labios, mirándolo hacia sus ojos ¡Dios, Dios, Dios! Que maravillosos ojos, que brillantes, que hermoso era, no lo suelto, permanezco guindada de su cuello, con mis labios casi sobre los suyos, aunque lo confieso, me estoy cansando…

Y me pasa lo que no quería, lo que odiaría si pasaba… pero no lo puedo evitar, las lágrimas me traicionan y brotan de mis ojos… el parpadea sorprendido y en un momento, alza sus manos para limpiar mis ojos nublados de lágrimas…

-Rose…

Pero me vuelvo a alzar haciendo un ultimo esfuerzo y vuelvo a besarlo, ahora claro, con mis labios húmedos de lágrimas, provoco que el abra más la boca, para hacer el beso más íntimo, más intenso, más creíble ¡Porque lo amaba! Quería decirle tantas cosas…

Que soñaba con él día y noche, que lo quería tener junto a mí, que quería que fuera mi novio ¡Y que el mundo podría acabarse o desplomarse por eso! Pero que a mí no me importaba… Porque yo era Rose Weasley, el Scorpius Malfoy, Romeo y Julieta, si, pero eso no impediría que yo lo quisiera.

Pero me cansé y tuve que soltarlo, lo miré con ansias…

-No me rechaces - supliqué…

¡Ah! Maravilloso… una Weasley suplicando amor a un Malfoy… el abuelo de Scorp debe estar retorciéndose en su tumba y mi abuelito Arthur se moriría de coraje si me escuchara decir esto pero… ¡Es que el corazón es terco! Y yo solo quería una oportunidad… solo una…

-¿Yo te gusto? - Me preguntó y lo noté temblar… si… sus preciosos labios sonrosados temblaron levemente, supe que había causado efecto mi sorpresivo beso y confesión

-Más que eso - respondí valiente ¡Animo Rose, ánimo!

-¿Sabes que esto no puede ser?

-No me importa…

-A mí si - Susurró Scorp - Nuestras condiciones no son iguales

Lo miré desesperada… pero pasó algo que no me esperaba… que ahora fuera él, quien me tomara por la cintura y me pegara a su cuerpo, buscando mis labios, me ofrecí gustosa… ¡Tómame Scorpius! Que nada me importa más, que estar contigo…