Cáp. 21: "No dejes que…"

Gerald tenía acorralado a Albus y Hugo en el baño de varones… sin duda, era por lo sucedido en el comedor por la mañana, el noviazgo de Rose y Scorpius confirmado…

-¿Ya ves como era verdad? - Le dijo Gerald - Solo que fueron hábiles en ocultarlo y por lo sucedido…

-Aún así…

-¿Y que? ¿Dejarás Hugo que tu hermana siga con ese idiota? ¡Oye! No podemos permitir que manche así la casa Gryffindor… Tenemos que separarlos…

-No lo se Gerald, yo estoy castigado por tu culpa…

-¡Pero era verdad, no mentí! Los dos se entendían… y yo tampoco quedé muy bien Hugo, mis padres me pusieron de cabeza y quiero venganza…

-No nos vengaremos - Chilló Albus - ¡No quiero que nadie más salga lastimado!

-Hay… que… separarlos… Albus, Hugo… es una vergüenza…

-Hablaré con mi hermana - Asintió Hugo pero no muy convencido

-No lo dejará - sonrió Gerald

-¿Y si los dejamos? - Susurró Albus - A lo mejor se hartan, a lo mejor no tienen nada en común y terminan sin que intervengamos

-¿Y si no terminan?

Hugo y Albus se removieron inquietos, a ninguno le gustaba la idea de que Rose anduviera con Scorpius… Pero ya estaban metidos en muchos líos como para hacer otro, aunque este si tenía algo de razón… cuando sus padres se enteraran

-Le avisaré a mi padre - dijo Hugo - Yo creo que el tendrá mas poder de persuasión para presionar a Rose de que termine con ese tipo… no le agradará que por lo que nos castigaron, sea finalmente cierto…

-¿Pero de mientras?

-Oye… hablaré con Rose ¿De acuerdo? Es que tú no conoces a mi hermana, tendré suerte si salgo vivo después de hablar con ella

-Exagerado…

Hugo suspiró, no tenía ni idea de cómo entablar una conversación con su hermana sin que le arrancara los ojos, conocía a Rose… no era ninguna niñita tierna y mimada, era una fiera guerrera oculta en esa carita de niña buena.

POV Scorpius

No se que va a pasar con nosotros, temo que a mi padre le de un ataque cuando sepa lo mío con Rose, pero ya no puedo dar marcha atrás… la quiero… es preciosa y aguerrida, un poco mimada y mimosa pero… me encanta, la sola idea de dejarla ir me disgusta

Estos días el ambiente está un poco pesado, todos murmuran a mis espaldas, se que hay algunos que no se atreven a decirme nada, pero no dudo que… ¡Demonios! Seguro esos chicos de Gryffindor me esperan para decirme algo…

Bajé las escaleras a prisa justo cuando me cerraron el paso, suspiré… que comience la batalla por la rosa… Al menos no es el idiota de Gerald, porque si no, seguro le rompería la cara ahora mismo

-¡Eh, tú!

Me detuve y le miré desafiante

-¿Qué?

-Deja en paz a Rose…

-¡Pufh! - hice un gesto con los labios… ¡Debo confesar que algo adorable! Porque noté como las dos chicas al fondo me dirigieron miradas coquetas… sonreí para mis adentros ¡Hipócritas! Si pudieran estarían sobre mí

-No es broma Malfoy, deja a Weasley

-No está conmigo a la fuerza - Les dije con aire despreocupado - En todo caso, tú debes hablar con ella y pedírselo… dile que me deje…

-Eres un cínico Malfoy… creo que la embrujaste

-¿Embrujarla? - Chisté y sonreí de otro modo que escuché un suspiro femenino al fondo, me sentí de pronto, deseado, si… - ¡Ahora si me hiciste reír! Rose está conmigo porque me quiere… no por otra cosa… y a mi me gusta demasiado ¡Así que ya no me estén molestando!

-¡Claro, que fácil para ti andar con una chica decente! ¡Déjala que la perjudicas!

-No la dejaré… Ahora Rose Weasley… es mía…

-¿Qué? - chilló el tipo, volví a reírme… o sea ¿De donde me salía tanto cinismo? Por un momento hasta me sentí ajeno pero, hasta me estaba saliendo natural ¿Sería que me estaba saliendo lo Malfoy?

¿"ES MIA"? Esa última frase me retumbaban los oídos después de alejarme de ellos, hasta me hacía sentir mal. Sin duda, ahora me odiaban más que nunca y solo esperaba que Rose no lo tomara a mal…

Así que preferí hablar con ella… claro, no tuve que esperarla mucho… creo que he descubierto una cosa ¡Esa mujer pareciera que tiene un radar busca-Scorp! Porque justo cuando la pensaba, se me aparecía después de su clase de Runas Antiguas…

-¡Amor! - Saltó sobre mí por la espalda, justo cuando yo estaba sentado pensando en como decirle lo que me había pasado

-¡Rosie!

-¿Cómo te ha ido en tus clases? - Me besó con fuerza mi mejilla mientras me rodeaba con sus brazos y luego busco mis labios, para otro beso breve

-Muy bien

-MMMM… te amo - me susurro al oído sin dejar de abrazar mi cuello, dejando caer todo su espeso cabello en mi rostro y hombro

-Yo también Rosie… pero…

-¿Pero?

-Ya comenzaron - le dije en un tono seco y ella fue que me dejo de abrazar y se acomodó a mi lado - Algunos Gryffindor ya me comenzaron a hostigar

-Se habían tardado… de hecho creo que mi hermano aún no agarra valor para decirme algo al respecto

-Pero no les hice mucho caso

-¿Qué te dijeron?

-Que te deje en paz por supuesto… que tú eres la princesa y yo el mendigo, que soy poco menos que bazofia - Y me volví a reír por mi actitud - Claro que les dejé en claro que no me voy a dejar

-¿Y como?

-Les dije que eras mía…

Rose me miró con esos enormes y preciosos ojos que poseía y pensé que me reclamaría, pero de pronto, esbozó una enorme sonrisa y sus ojos brillaron de la más clara alegría

-Claro que soy tuya… de siempre…

Le tomé su rostro y lo acerqué al mío, la besé, lentamente primero, saboreando sus labios y que ella probara los míos… Solo hasta ese momento, noté que sentía diferente los besos con Rose… eran mas libres… mas sugerentes, quizás como no eran besos a escondidas, podíamos sentirnos liberados.

-Rosie… me preocupan nuestros padres, no dudo en que la noticia se la enviarán de inmediato todos nuestros "amigos"

-Pues no intervendrán en mis decisiones… Además ya pasaron muchos años como para que sigan con sus rivalidades…

-Sin embargo, están persistentes… hasta las casas siguen divididas

-Nosotros no - y me restregó su naricita en la mía en un tierno beso esquimal - Y tenlo por seguro que ni mi padre me persuadirá para que yo te deje

-Pronto viene el partido de quiddicht con tu casa, nena, creo que me van a apalear - sonreí de modo irónico - Así que quizás me tengas que visitar en la enfermería

-No eres manco - Chistó

-No pero… sabes que mis otros compañeros no harán nada, solo querrán ganar a como sea y si yo los distraigo por andar contigo, pues no dudo que aprovecharán el momento…

-Si Albus o Hugo te hacen algo yo…

-Nena… no te preocupes, me defenderé, pero no atacaré, tampoco me interesa quedar como un idiota o dejar que me hagan lo que quieran en el juego, finalmente soy el buscador…

-Pues no eres tan bueno como Albus…

-¡Oh! ¡Que golpe bajo muñequita! - Me quejé a modo de negación y le lancé una mirada de seriedad absoluta - ¿No le tienes confianza a tu novio? - Claro, yo sabía que era cierto… los Potter tenían una habilidad natural como buscadores y yo cuando había echo la prueba, no era para buscador, si no para cazador.

Rose volvió a besarme a modo de disculpa, y ya comenzaba a adorar ese labial sabor a cereza y su olor de pelo a canela con manzana… y sin duda notaba que ella era un poco más descarada que yo, porque no le importaba en definitiva que escandalizáramos con nuestros besos.

Y no por obscenos, si no porque finalmente éramos los hijos de dos enemigos naturales… Jamás se hubiese pensado que Rose Weasley fuera novia de Scorpius Malfoy…

-¡Ay Scorp! - Chilló de pronto - ¡Con gusto me la pasaría besándote toda la tarde!

-¿Qué te detiene?

-Tengo tarea y tengo que ir a la biblioteca - Gruñó mientras bajaba su rostro y se acurrucaba en mi pecho

-¡Que pena!

-¿Tu no?

-Si, también, pero tengo el libro en mi habitación, así que iré ahí para hacer mi resumen… a no ser que quieras que vaya contigo al a biblioteca pero…

-¿Pero?

-Te distraería…y no quiero que falles en algo y que luego tomen eso de pretexto para con nuestro noviazgo…

-¡Tienes razón! - Se puso de pie en un brinco - Mejor nos vemos a la hora de la cena… ¿Cenamos juntos?

-Si hay oportunidad, sabes que si…

Rose volvió a darme un beso intenso, jugueteamos un poco y luego ella se marchó, suspirando, sonreí al modo en que ella movía sus caderas mientras que se alejaba a toda prisa, era sexy… inocentemente sexy… y ahora solo mía

Subí a mi habitación para hacer mis deberes, así me ahorraba el que tuviera que ir a la biblioteca, atravesé la sala común para evitar algún reclamo y me metí a prisa, cuando lo hice, me encontré a Chris en medio de las penumbras…

-¿Qué hay? - Le saludé de modo escueto…

-Me pasó algo que no tenía pensado - Me dijo y yo me extrañé, hacía semanas que Chris tenía una actitud distinta y yo casi ya no le hablaba

-¿A si? - Pregunté mientras buscaba el libro y hacía como que su relato me era indiferente

-Lily y yo… nos besamos anoche - me dijo de sopetón y me quedé helado, me volví lentamente y me senté en mi cama

-¿Cómo?

-Y no fue un beso inocente - Bajo la vista avergonzado - La verdad es que… nos tocamos…

-Se… ¿Tocaron?

-Nos toqueteamos… Casi se nos sale de las manos, casi… casi nos… acostamos…

-¡Chris!

-¡Pero me detuve a tiempo! ¡Ella dice que no importa! Pero me siento mal de mí mismo, por haberla… tocado… ¡Es me que descontrolé! Sus besos, sus caricias…

-Chris… ¿Tú nunca perdiste la memoria? ¿Verdad?

-No… Solo buscaba la manera de olvidarme de Lily, pero todo me salió mal…

-Maldito idiota - gemí sin ganas y por un largo rato, mientras me quedaba sentado, pensando en lo que me había dicho y las posibilidades, pero por otro lado me daba gusto, que mi mejor amigo… volviera…