Disclaimer: Los personajes pertenecen a la serie animada Naruto y a su creador Masashi Kishimoto. Solo la historia es de mi autoría.
ADVERTENCIA: Esta historia puede contener lenguaje fuerte, asi como violencia o contenido sexual.
Capítulo 1
Sakura.
Siempre he pensado que todas las personas son buenas, siempre estoy rodeada de ellos, así que no puede haber alguien tan malvado en este mundo que no sea capaz de ablandarse con una caricia y un buen trato.
Hay dos principales cosas para mí en este momento; la primera es convertirme en un excelente médico y salvar vidas. La segunda es estar para la gente que quiero, para verlos feliz, vivir para ellos. La primera cosa me está dando problemas, ya que no soy tan buen estudiante...
Las mañanas siempre son agradables en la casa de la Abuela Chío, la dueña del restaurante de comida casera para el que trabajo, cada mañana prepara el desayuno para todos sus trabajadores, somos una gran familia.
Pero esta mañana en especial estamos sentados a la mesa en la pequeña cocina de la casa que está en la parte trasera del restaurante, estaba ayudando a servir las tazas de avena caliente mientras Matsuri, la nieta de María, bajaba muy apresurada a tomar el desayuno.
— ¡Oye niña! Tómalo con calma. - la abuela Chío le había alcanzado el plato desde atrás de la barra. Siempre me pareció curioso la manera en que esas dos personas se parecían, en los años de juventud de la Abuela era idéntica a Matsuri, pero ahora es bajita y un poco regordeta, su cabello estaba pintado de canas blancas y su piel es muy blanca, a pesar de que tenía unos ojos pequeños el delineado que usaba los hacía lucir más grandes.
—Abuela, hoy no puedo llegar tarde. Sasuke dará la iniciación a los nuevos estudiantes. -las últimas palabras no las comprendí muy bien porque metió un pan tostado a su boca mientras se colgaba la mochila.
—Claro, como si ese chico fuera el presidente... Hablas y hablas de él. - la abuela rodó los ojos y se metió de nuevo a la cocina.
Ver a esas chicas tener una pequeña discusión cada mañana era extrañamente agradable.
—Saku, ¿podrías llevarme al colegio? - Matsuri tiene una manera de pedir favores muy peculiares y para nada convincente.
—Tengo trabajo. - le dije mientras bebía mi avena de forma despreocupada intentando mirar a otro lado.
—Si me llevas no le diré Sasori sobre su celular bloqueado. - ¡Demonios! por poco me ahogo, escupí la avena hasta por los ojos, realmente me dolió la sensación del líquido caliente subir hasta mi nariz. Esa chiquilla sabía cómo atacarme sin duda alguna.
Sasori es bueno y comprensivo, pero la tecnología es su Dios, y yo me metí con su teléfono inteligente, no me dejará ir tan fácil.
— ¡Santo Dios! Matsu, ¿quieres matar a Rose? déjala en paz y lárgate. - la abuela Chío suele llamarme Rose, por mi nombre Sakura haciendo referencia a mi color de cabello y las flores de cerezo. Limpie mi boca con un puñado de servilletas.
—Es-tal... - hablar dolía y mis ojos lloraban. Los mocos de avena amenazaban con salir. —Está bien, la llevaré a la escuela y regresó inmediatamente.
Antes de salir de la cocina la Abuela me tomo el rostro y me limpio con un pañuelo las lágrimas y el resto de la avena que había escupido.
—No te metas en problemas, y regresa a salvo. - por alguna razón me sentí un poco herida por su preocupación, vamos, sé que soy un desastre con piernas pero si ella lo hace tan obvio no me quedan esperanzas. Respire profundo y sonreí grande para darle confianza a mis palabras.
—Estaré a salvo y sin problemas, no me tardo. - la abuela sonrió y me dejo ir, beso a Matsuri en la mejilla y la despidió, pronto subimos a la camioneta rosada T4 euro van, diseñada con el logo y nombre del restaurante, una chica pin up de los 50.
Estar con esa gente siempre ha sido agradable, además de que siempre he tenido un cariño especial por Matsuri, ella fue la primera persona que me habló cuando llegue a esta ciudad sin conocer a nadie. Siempre me pregunte como fue que tuve el valor de salir de mi casa, allá en un pueblo pequeño donde nada me faltaba y era feliz, supongo que mi curiosidad por conocer más lugares me llevó a experimentar cosas y me trajo a donde estoy ahora, sin embargo estoy muy feliz de haber llegado hasta aquí.
El camino a la escuela está despejado y tranquilo, no entiendo porque la abuela siempre me pide precaución tres veces más que al resto, supongo que es porque soy un poco distraída.
—Si me dejas aquí está bien. - Matsuri termino de ajustar sus medias escolares y abrochó la corea unas zapatillas de tacón. Su falda llegaba sobre la mitad de sus piernas y me pregunto si eso es legal para una niña de 15 años.
—Oye, eso es suficiente para una chica de preparatoria? - por la impresión que me dio al ver a Betty como lucía no me di cuenta que sonó más a una pregunta.
—Tal vez deba poner más brillo labial ¿no? - se miró en el espejo retrovisor y frunció los labios para esparcir su labial. —Creo que así está bien.
Vaya que esa niña es realmente bonita, su pequeña cara hace juego con su afilada nariz además sus ojos marrones hacen juego con su color de cabello.
— ¿Cómo me veo? - pregunto sonriendo. Sonreí al escuchar su pregunta, ella sabe que luce linda y aun lo preguntaba, muy vanidosa.
—Ya sabes la respuesta. - hizo puchero y sacudió su cuerpo de forma extraña balbuceando palabras para que le contestara. —Estás realmente linda, ahora entra o tendrás retraso en el primer día.
Esbozó una gran y radiante sonrisa.
—Gracias por traerme Sakura.
—Sí, claro no es nada. - al bajar de la camioneta volteo como de costumbre a despedirse con la mano. Aunque ella quisiera aparentar ser mayor, aún es una niña emocionada porque acaba de ingresar a la preparatoria.
Estuve a punto de arrancar la camioneta cuando vi la mochila de Matsuri en el asiento.
—Aish! Tan despistada. - tome la mochila de mezclilla fabricada a mano por la Jefa y corrí a la entrada. El guardia de seguridad estaba ahí.
—Vengo a buscar a una estudiante de nuevo ingreso olvidó su mochila y vengo a entregársela.
—Los de nuevo ingreso están en el 5to salón, pase por favor.
Bien, había cosas que hacer en la tienda así que no podía perder más tiempo, el 5to salón verdad... entonces me encontraba en medio de un gran pasillo con demasiados salones, pero ¿Cuál era el 5to?
Camine fuera de ese desolado pasillo, si es la ceremonia de ingreso deberían estar en el patio, así que salí, será más fácil encontrarla ahí. Caminar por las instalaciones de esta escuela me pone nostálgica, el simple hecho de saber que es una escuela preparatoria me trae recuerdos de mis años como estudiante, aunque no ha pasado mucho desde que me gradué, tan solo 2 años. Llegue a la ciudad con la esperanza de convertirme en médico, pero las circunstancias no lo han permitido en este momento, sin embargo no tengo planeado rendirme ya que tomaré el siguiente examen y sin duda esta vez lo lograré.
Estuve mirando alrededor por un largo tiempo, pero no podía encontrar a Matsuri, me encontraba en lo que parecía el campo de fútbol al aire libre, los costados hay mesas con bebidas y bocadillos, estudiantes con sus uniformes y otros con uniforme deportivo, el equipo de animadores y los chicos de diferentes clubes se abarrotaban por el campus. También, al frente estaba montado un escenario. Supongo que toda la escuela está reunida, me será imposible encontrar a alguien tan pequeño, estaba por rendirme y simplemente entregarle la mochila al guardia cuando el sonido de un micrófono llamó mi atención y la del resto de los alumnos.
—Probando... si... ¿bueno? - un chico rubio en el escenario muy guapo hacía pruebas de sonido. Sus ropas eran diferentes a las del resto de los estudiantes pero formales ¿un profesor?!No! Demasiado joven... Tal vez contrataron algún tipo de espectáculo. Dios, esta escuela empieza a gustarme, me gustaría regresar a mis años de estudiante.
Mientras fantaseaba con la idea alguien picó mis costillas, por instinto salte y maldije en voz alta, no se puede evitar.
—Esa boquita - dijo Matsuri mientras reía a carcajadas por mi reacción.
—Demonios Matsu, por poco y me muero del susto. No hagas eso, sabes que lo odio. - le dije irritada, pues era la verdad. Odio que toquen mi estómago y en especial mis costillas.
—Lo siento Rose, estaba buscándote incluso regrese a la camioneta pero Peter me dijo que la chica linda había entrado. - que me llamen Rose ya se volvió una costumbre, incluso para mí.
— ¿Peter? - es un nombre extranjero y pregunte curiosa.
—Si el guardia de la puerta, se llama JunPyo, es coreano, pero le llamaré Peter de cariño, es buen señor. - ahí estaba el carácter amigable de Matsuri.
—Y ¿Quién entró a buscarte? - Matsu golpeo mi frente con sus nudillos. — ¡Tu!
— ¡Ay! Oye, basta de golpear a tus mayores, pregunté en serio. - aunque no quisiera, mi nivel de compresión no es muy alto. Primero habló, después razono no puedo hacerlo al mismo tiempo y supongo que eso me pone en apuros de vez en cuando.
—Eres lenta ¡Tu pequeño conejo hambriento! - Matsu puso ambas manos en su cintura y me miraba desafiante, sin duda alguna esta chica tiene el carácter de la Abuela.
Quería decir algo más pero el chico del micrófono volvió a hablar y ambas miramos al frente, su voz cantarina y alegre era como un imán para los presentes, mientras hacía bromas y chistes los espectadores parecían divertirse, era un chico agradable.
—Él no es alumno, pero es muy joven para ser profesor. ¿Quién es? - seguí masajeando mi frente que seguramente la tenía rosada por el golpe, por un momento no hubo respuesta y entonces mire a Matsuri. Ella me miraba como si viera a un extraterrestre.
— ¿No conoces a Naruto Namikaze? - cuestiono como si tuviera que conocerlo.
— ¿Acaso viene en el libro de historia nacional? - debo admitirlo, no conozco nada de los chicos locales populares, no es como si fuera a conocerlos de igual modo. Mire mis uñas sin preocuparme por el drama que hacía Matsuri.
—Debes salir más seguido, no es posible que te pierdas de las maravillas de la ciudad como lo son estos recién llegados. Sin mencionar que son cinco chicos hermosos los que siempre están juntos, eres chapada a la antigua. - me miró y frunció el entrecejo. —Tipo la abuela.
Le arroje la mochila y me crucé de brazos, mire al frente con mi ceño fruncido.
—Eres demasiado pequeña para un carácter tan gruñón... - dijo Matsuri mientras me abrazaba, en esos tacones era un poco más alta que yo. —Verás, el sexy rubio de ojos azules se llama Naruto y es estudiante de derecho, actualmente está haciendo servicio comunitario en esta escuela, debió haberse metido en algún problema.
Ahora entiendo, el luce muy joven incluso podría decir que de mi edad. Bien eso había sido detonante para que me deprimiera al pensar en los estudios y mi situación actual.
—El que nos dará el discurso de bienvenida ya lo conoces, es Sasuke Hatake, estudiante excelencia en finanzas y negocios. - ¡BINGO! eso ha sido el golpe que despertó mi curiosidad, conozco a ese chico solo de nombre, parece ser tan genial que brilla en todas partes, ¿chico perfecto? el entraba en esa categoría sin ningún tipo de esfuerzo, o al menos eso es lo que dicen y por si fuera poco, es hijo de Kakashi Hatake, el cirujano plástico más talentoso y genial que pueda existir, soy una gran fan. Bien debo admitir, me siento curiosa por ellos y quiero saber que tan geniales son.
—Me quedaré a la iniciación y después me voy. - le digo a Matsuri. Ella asintió con la cabeza, creo que realmente sabe lo que pienso.
Pasando unos minutos subió al escenario lo que parecía un príncipe sacado de un cuento de hadas. Alto y complexión atlética, su cabello era negro azabache y caían mechones lacios sobre su frente, sus facciones resaltan por el color blanco de su piel. Desde donde estaba su perfil lucía realmente bien, no podía creer que existiera un chico así de perfecto. Llevaba un pantalón negro y camisa ejecutiva blanca, la manga estaba arremangada hasta el codo y él sonreía como si no supiera que estaba haciendo explotar los corazones muchas chicas aquí. Cuando se dispuso a hablar miró alrededor y fue entonces que mire el color de sus ojos, eran muy oscuros un color podría intimidar y aterrar a cualquiera pero realmente yo lo encontré encantador, sus cejas estaban fin definidas dándole ese marco perfecto a sus ojos.
—Bienvenidos al primer día de inicio de clases, mi nombre es Sasuke y seré quien les de la guía de ingreso, así que por ahora disfruten del festival.
Esas palabras fueron suficientes para que una chica a mi lado gritara de la emoción, realmente me asusto y me sobresalte. Mire a la chica esperando que se encontrara bien, ese grito fue como para desgarrar sus cuerdas vocales y sacarse al diablo, ni el exorcista le hizo tan fuerte. Cuando giré la vista de nuevo a Sasuke, él miraba atento hacia mi dirección y no es para menos, alguien tuvo un orgasmo con solo su voz.
Una ráfaga de viento sopló desde la parte trasera del escenario, pero la mirada de Sasuke en la mía se mantuvo quieta sin que ninguno pudiera mirar a otro lado, fue algo realmente extraño como esos ojos se fijaban en los míos, tuve esa sensación de alguien queriendo entrar a un lugar donde estoy, como si intentara forzara la puerta de mi habitación para entrar a toda costa, nada de eso me asusto solo me puso alerta. El viento se intensificó y se llevó el toldo que estaba sobre las mesas, esa sensación se hacía más fuerte, la adrenalina se empezaba sentir correr por mis venas, alguien seguía intentado entrar.
Un pensamiento saltó a mi mente, y un escalofrió que recorrió toda mi espalda...
— ¡La camioneta no puede estar estacionada en ese lugar! - grite y mire a Matsuri. —Me voy ahora, si me multan la abuela me asesina sin duda.
— ¡Dijiste que te quedarías! - me gritó Matsuri. Sacudí la mano diciéndole adiós mientras me apresuraba.
— ¡Lo siento!
Corrí por el campo hasta donde había llegado, es en ocasiones como esta cuando agradezco usar siempre tenis y vaqueros, ser una chica todo terreno requiere precauciones. Antes de salir del campo tuve la necesidad de voltear al escenario de nuevo, y entonces Sasuke me estaba mirando.
Mi corazón se sobresaltó inmediatamente, por alguna razón sentí mi rostro caliente y me faltaba la respiración… pero debe ser la carrera, no puede ser que ese chico me haya afectado tanto, ni que fuera tan guapo. Realmente es guapo. Antes de salir por completo de su rango de visión voltee de nuevo, pero esta vez él está riendo y mirando a otro lado, todo fue mi imaginación.
Cuando llegue a la camioneta estaba más tranquila, di unos pequeños golpes a mi pecho para recuperar el aire, pero realmente sabía que no era aire lo que me faltaba. Mi corazón estaba acelerado por primera vez en mucho tiempo.
—Realmente eres algo, Haruno… tranquilízate. - me digo a mi misma en voz baja y respirando profundo.
Parece que no había venido nadie de vialidad a poner una multa, me aferré al volante y mire al frente. Las personas hacían sus actividades cotidianas tranquilas, había una mujer con su pequeña niña caminando de la mano, parecía que la pequeña tenía algo interesante que contar y la mamá la escucha atentamente sonriendo y asintiendo. Más adelante se veía un par de ancianitos cruzando la calle, tomados de la mano y hablando demasiado fuerte, parecía que van discutiendo, sin embargo no sueltan su contacto.
Observar a las personas siempre ha sido de gran ayuda para mí, aunque puede sonar enfermizo y extraño para algunos, a mí me gusta. Imagino cómo son sus vidas, el motivo de sus sonrisas, incluso si están tristes, pienso que hay más personas buenas y bondadosas por eso todos merecen aunque sea una sonrisa y eso me ayuda a pensar cómo hacer para que ellos sean felices un momento. Y creer que yo podría ayudar, eso ayuda a calmar el ruido de mi cabeza, constantemente mi mente es un nudo de pensamientos y sueños que muchas veces ni yo misma comprendo. Surgen desde ir por la calle pensando cómo haré mi próxima entrega a domicilio y terminó en el ferviente pensamiento de ser una super heroína que salvara a la anciana atrapada en su apartamento por un incendio, o que tipo de superpoder debería tener para ser algún tipo de chica protagonista.
Tal vez debo considerar la idea de no leer tantos mangas y centrarme más en la realidad.
Hola! Saluda Sakuale! Tengo un nuevo proyecto que espero que sea de su agrado... Por su puesto que terminare mi otro FanFic sobre Hanji y Levi... Mas adelante explicare los motivos de mi ausencia por taaaaaanto tiempo.
Saben que dejar un comentario es el pago por el trabjo del escritor verdad? Tengo la continuacion donde narra Sasuke! Besos y abrazos! :3
