2. Leyendas antiguas
Los tres gryffindors paseaban por los pasillos, como siempre Ron despotricaba contra el profesor de pociones.
-Va, Ron. Ya deberías estar a acostumbrado, Snape es como es, y punto. Reprochaba Harry con una sonrisa.
-En el fondo esperaba que después de todo lo que hemos hecho y lo que pasamos, su carácter mejorara un poco. - Ladró el pelirrojo. - Y sigue siendo el mismo murciélago grasiento de siempre.
-Ron, no digas eso. Le debemos mucho. Y en el fondo lo hace por nuestro bien. Desde que acabo la guerra el ambiente no ha sido el mismo, a todos nos está costando centrarnos. Y eso no es bueno para nuestro futuro como magos. Comento la jovencita, como siempre la más centrada de los tres.
-No sé. Yo ahora lo veo de otra forma. - Murmuró Potter. - Todo lo que vi cuando me transmitió sus recuerdos, la verdad es que ha tenido una vida muy dura, no me extraña que sea un amargado.
-Sin contar que podría haber sido tu padre. - Soltó alegremente la castaña provocando una carcajada de su novio y una mueca del moreno.
-No digas estupideces, de que me caiga mejor a planteármelo como padre va un buen trecho. Gruñó el chico haciendo que su amigo riera un más fuerte al ver su cara.
-La verdad es que a mí también me gustaría verle feliz, ha hecho mucho por todos, y creo que nadie se lo ha agradecido como debiera. - Comentó Hermione, siempre preocupada por los demás.
Ron la miró con gesto extrañado. - No será que no se ha dejado. El muy insociable renunció a su puesto de director, según me dijeron por no tener que aguantar tanto niñato y tanto padre atontado. - A Potter se le escapó un "Típico de él". - Luego le ofrecieron un puesto en el ministerio, y declino por que dijo que se le podía contagiar la ineptitud de los funcionarios.
Ahora fue Harry el que estallo en carcajadas, haciendo que varios novatos de primero se girasen a mirarlo extrañados. -¡Que tipo! ¿Y se lo soltó así al ministro?
-Eso me dijo mi padre. Con todas las letras, dice que el ministro se quedo petrificado.
-¡Es la leche! - Exclamó el moreno meneando la cabeza. - En el fondo admiro esa forma de ser suya, tan…libre. Además sinceramente…no lo veo como auror.
Hermione puso cara de circunstancias. - Y yo no lo veo en ningún lado fuera de su mazmorra, a veces he pensado que es como un vampiro, si saliera de las tinieblas se convertiría en cenizassss, aaaaaggggg. - Dio un grito al sentir como su novio se abalanzaba por la espalda y le mordía el cuello al grito de "Yo soy tu vampirooooo."
Harry se limita a taparse la cara con gesto de vergüenza. -Haced eso en privado, joder.
Los otros rieron escandalosamente, mientras encaminaban sus pasos al aula de criaturas mágicas.
___________________________________________________________________
En el despacho de la nueva directora McGonahall, tomaba pensativa el té frente al retrato del antiguo director Dumbledore. Aquel la miraba embelesado.
- Fue una buena idea que Severus continuase en la cátedra de pociones y en defensa contra Artes Oscuras, sigue siendo el mejor. Comentó el anciano desde su retrato.
Ella lo miró enarcando una ceja. –Sí Albus, pero di mejor porque quiere seguir ejerciendo. Sigue siendo el mismo de siempre, huraño, sarcástico y gruñón. No ha cambiado un ápice, ni aun con Harry.
Dumbledore carraspeó levemente. - Mi muchacho sigue siendo el mismo. Y después de todo lo que ha pasado deberíamos dar las gracias. Piensa que llego a estar muerto, y por ese animal asqueroso.
Ella tomo un sorbo y se quedo pensativa. -Eso es lo que más me ha intrigado. El cómo pudo ser posible que llegase a estar muerto esos 5 minutos, y regresara. El dice que no recuerda nada, tal vez tiene un ángel de la guarda y no lo sabe.
-O tal vez mi muchacho es tan inteligente que después de probar tantos antídotos de venenos en sí mismo se inmunizó de alguna forma. Comentó el anciano con tono orgulloso e hinchando el pecho.
-Vamos por favor, ya no es ningún crío para que le llames así, en un par de años será un cuarentón. Y un cuarentón amargado para colmo. Protestó la directora.
El director dejo brevemente su gesto risueño. - Eso sí, por desgracia no ha conseguido alejar del todo a sus demonios. -Miró a su querida Minerva. -Tal vez si encontrase una mujer que…
La directora se atragantó con el té y lo escupió sonoramente, dejando al anciano con la boca abierta y mirándola con gesto sorprendido. La mujer se recupero y lo miró como si hubiera dicho una blasfemia. -Verdaderamente Albus cada día chocheas más. - Comento con sorna. - El día que aparezca una mujer capaz de enamorarse de ese mortifago…- Mira divertida al anciano. - …me pondré una minifalda muggle.
-UMMMM - Musita pensativo el viejo director. -Eso querida mía, tengo que verlo. Sabes que siempre he pensado que tienes bonitas piernas. – La directora lo miró entre sonrojada e indignada. -Y torres más altas han caído.
-Vamos Albus, ahora además de viejo chocho, Verde. - Comentó con tono jocoso. -Estamos hablando de Mr. Insociable, oscuro y desagradable, Snape.
-Mi muchacho no es tan malo. Solo es que no es capaz de tirar abajo ese muro de frialdad, sigue siendo el mismo jovencito inseguro que cuando tenía 18 años.
La bruja tomo una galletita. -Pues por mí que se quede tras él.
_________________________________________________________________________
Otra vez le zumbaban los oídos, seguro que el viejo andaba chismorreando de él con Minerva, es que ni aun después de muerto iba a dejar de meterse en su vida. Dio un gruñido y estampo una T de troll en la esquina de uno de los trabajos que corregía. Si continuaba con ese humor de perros muchos de sus incompetentes alumnos lo lamentarían.
En el fondo lo hacía por el bien de esa pandilla de tarados, todos vivían en un mundo de color rosa desde la caída de Voldemort. Ese ambiente de relajación le sacaba de sus casillas, es que acaso la pandilla de imbéciles creían que nunca más estarían en peligro. El sabía que no, se había pasado demasiados años de su vida en el filo de la navaja, codeándose con lo más oscuro del mundo mágico, y era consciente de que cuando un psicópata cae siempre hay alguien más pirado todavía, esperando para ocupar su lugar. Y tenía esa sensación de que algo gordo se cocía. La cuestión era quien y cuando.
Se lo había advertido a Dumbleore y a los que quedaban de la orden. Pero la idea de prepararse para otra posible guerra después de los horrores pasados no atraía a nadie. El imbécil profundo de Sirius había llegado a llamarle vieja aguafiestas. A él. Maldito tarado, con qué gusto le habría mandado un cruciatus.
Dio otro bufido y estampo otra maravillosa T en otra redacción. Si francamente la escabechina esa tarde seria gloriosa.
_________________________________________________________________________
-Unicornio, del latín unicornis, en ingles unicorn, en alemán Einhorn. -Cantaba la voz de la nueva profesora de criaturas mágicas. - Literalmente, un solo cuerno…
Hermione atendía a la profesora y tomaba notas escrupulosamente, mientras los chicos cuchicheaban para variar.
-…De todas las criaturas creadas por la magia primigenia es sin duda una de las más fascinantes.
La castaña levantó la mano, como siempre una sabelotodo. - Pero se supone que fueron extinguidos, ¿no?- Ella aun recordaba el horrible episodio en primero, cuando junto a Hagrid encontraron el cadáver del último de aquellos hermosos animales.
-Muy acertado, srta. Granger. El ultimo unicornio del que se tenía noticia fue cazado en el siglo XV, con la estúpida finalidad de crear un remedio para la…- Carraspeó con una sonrisilla. - …impotencia del rey Enrique IV de castilla. - Los alumnos rieron por el comentario. – Silencio, aquí ya todos son adultos para tratar ciertos temas con seriedad.- Fin de las risas. -Aunque últimamente se supo que fue el innombrable fue quien termino con los pocos ejemplares que habían permanecido ocultos en nuestro bosque.
-¿Y eso? - Pregunto la castaña con gesto sombrío, el miedo a Voldemort aun estaba muy presente en todos.
La profesora puso gesto de desagrado. - Dicen que bebió su sangre para conseguir la inmortalidad a través de ella. - La frase fue acompañada por un unánime aaaggggg, de la clase.
-¿Y los sucios muggles eran capaces de crear pociones? Mi padrino se retorcería de risa. - Comentó por lo alto Draco.
La profesora proyecto una hermosa ilustración medieval, de un unicornio abrevándose en una fuente. -Bueno, ellos creían que sí. Que el polvo del cuerno del unicornio mezclado con diferentes sustancias podía curar cualquier dolencia, sobretodo en temas de fertilidad. –Nuevas risillas…- Y conceder la vida eterna. Pero todos esos remedios eran preparados por charlatanes muggles que no sabían nada de magia, y lo único que provocaron fue la extinción de tan maravillosa criatura. -Qué pena, debían de ser hermosos. – Suspiró Ginny.
La profesora cambio a otra diapositiva, un hermoso tapiz del siglo XV. - Ciertamente lo eran, blancos nacarados, con el aspecto de una elegante yegua blanca y un cuerno de plata en la frente, dicen que resplandecían con el brillo de la luna llena. Pero lo más importante en ellos era su magia. Fueron las criaturas más puras creadas, e inmortales, se cree que la misma magia que creó la vida residía en ellos, y utilizaban sus cuernos para canalizar ese poder, igual que nosotros las varitas. Solo verlos llenaba el corazón de una felicidad y un gozo infinito.
Draco le dio un codazo a su compañero. –Te imaginas una varita así, que fuerte…
-No Sr. Malfoy, ese es un error típico de muggles. – Al rubio le cambio la cara. – Era la esencia del unicornio la que se canalizaba a través del cuerno, su vida misma, los cuernos que tanto ansiaban esos pobres ilusos una vez muerto su portador solo se convertían en un asta inservible.- La voz de la maestra se torno triste.- Es una autentica pena pensar cuántos de esos maravillosos seres fueron masacrados por la ambición de los humanos y por ese demente.
-¿Y si eran inmortales, como pudieron acabar con ellos? –Preguntó intrigado Potter.
-Bueno, la cuestión es que eran inmunes al tiempo, no podían perecer por causas naturales, pero si por la espada. – Cambio otra diapositiva. - ¿Alguien sabe que es esto?
Como siempre Hermione levantó la mano ansiosa, Draco hizo una de sus muecas despectivas, y la profesora le hizo una seña para que respondiera. –Es el escudo de armas de Inglaterra.
La mujer asintió satisfecha. – Exacto chicos, el escudo de nuestro país está formado por un león y un unicornio, ¿y sabéis porque está ahí? – Todos miraron a la Gryffindor, pero por una vez la chica no tenia respuesta. – Bueno antiguos escritos dicen que podría quedar uno, el último. Aquí en Inglaterra, en un bosque encantado…que mejor bosque que el nuestro.
-Pero si algo así viviera en el bosque…- Vaciló Harry. -…digo yo que lo habríamos visto.
La profesora se apoyo en la mesa y se cruzó de brazos. –No tiene por qué. Esos seres eran invisibles a los ojos humanos, solo eran visibles para aquellos que buscan y creen. Normalmente se les confundía con una yegua blanca.- Miró por la ventana. –Además nuestro querido bosque aun tiene zonas inexploradas. Espero que ahora no se lancen todos a buscar el ultimo unicornio, podrían tener un accidente, además solo es una leyenda. Rió risueña la maestra.
-Pues a mí me gustaría ver uno. – Susurró risueña la castaña.
-Y a mí. Le acompaño Harry.
-¿Y un mago podría utilizar su poder? – Preguntó Malfoy.
-La profesora lo miró con el ceño fruncido. –No exactamente, y nunca para hacer el mal. Mucho antes de la fundación de esta escuela hubo algunos magos que gozaron de la protección de esos seres, y estos amplificaban su poder asombrosamente. – "¡Que guay!" Murmuro el rubio. – Si pero siempre concedían su poder voluntariamente a aquellos a los que consideraban sus paladines. Jamás ningún mortal podría atrapar a un unicornio y menos esclavizarlo.- Se quedó pensativa. – Bueno hubo un caso, una leyenda muy antigua. Un Rey viejo y amargado, muy poderoso que tenía un castillo junto al mar del norte. Pidió a un demonio del fuego llamado el Toro rojo que encerrase a todos los unicornios en el mar, solo para poder gozar de la dicha de contemplarlos.
-¿Y qué ocurrió? – Preguntó el pelirrojo, por una vez una historia lo tenía embelesado.
-El último unicornio libre partió en su busca, y con la ayuda de un mago bastante torpe llamado Smendrik, que por cierto era el último de los Suamish, se enfrentó al toro.
-¿Y los liberó? – Interrumpió de nuevo Ron, su novia lo miró encantada.
-Bueno eso es una bonita historia que a las chicas les gustará. – La mujer suspiró. –En un primer enfrentamiento el toro venció al unicornio, pero el mago uso su menguado poder y la oculto de su enemigo transformándola en otra cosa, una criatura que le pasara desapercibida…- Los miró manteniendo el suspense. - …Una humana… - Los chicos soltaron un ooowwwww. – Si, bajo esa forma pudieron entrar en el castillo y descubrir los secretos del rey Hagart para liberar al resto. No imagino lo que debió de sentir un ser así en un cuerpo mortal, pero lo que sí es cierto es que conoció los sentimientos humanos, e incluso el amor…
-¿Se enamoró? – Preguntó Malfoy con cara de circunstancias.
La profesora asintió. – De príncipe del castillo, Lyr. – Las chicas suspiraron. – Pero pese a todo cumplió con su misión, busco a los suyos y enfrentó al toro recuperando su forma. – Ginny puso morritos esperaba que se hubieran quedado juntos. La profesora le dirigió una mirada tranquila. – Durante la lucha estuvo a punto de perder, pero su amor dio la vida por ella, y eso le dio fuerzas para enfrentar al toro y derrotarlo liberando a sus hermanos.
-Jo, qué triste. – Suspiró luna.- Y el muereee.
-Como ya os he dicho, el unicornio puede conceder la vida, dicen que devolvió la vida a su amado, y concedió grandes poderes al mago al punto de ser el último de los grandes.
-¿Y se quedó con él? Preguntó Hermione.
La profesora negó con la cabeza. – No, volvió a su bosque, pero ya era en parte mortal por haber sentido como una humana. Dicen que se desvaneció en la bruma llorando la pena por su amor perdido.
-Pues vaya, eso es más triste todavía. Protestó la pelirroja.
-No todas las historias tienen un final feliz. -La campana de fin de clase sonó y todos comenzaron a levantarse para sus respectivas clases. - Chicos ,chicos. - Llamo la atención la profesora. -El próximo día quiero que me presentéis una redacción sobre él, el Gran Smendrik, su relación con Howgarts, y la magia arcaica.
-Uhmmm. - Rumió el pelirrojo saliendo de clase. -Y de donde podemos sacar información de ese tipo…vivió antes de que se fundara la escuela. -Miró a su novia que llevaba una gran sonrisa en el rostro. -Tú sabes algo, ¿Verdad?
Ella se limitó a poner cara de interesante y mirarlo de reojo.
-VAAAA nena, no quiero que me hagas el trabajo solo dame una pista, no seas mala. -Suplicó el pelirrojo.
Ginny y Harry que caminaban de la mano también la miraron suplicantes.
-Joooo, está bien. - Los miró a los tres.- Smendrik fue el vinculo de sangre entre los 4 fundadores de la escuela.
-¿Cómo? - Exclamaron los otros tres.
La chica asintió con su normal aire de listilla. - Los 4 eran descendientes directos del gran mago.
-¡Jop, pues si que le dio poder el dichoso bicho! - Exclamó el pelirrojo. -Molaría tener uno como protector, así hasta yo podría ser un gran mago.
El moreno se rascó la cabeza pensativo. -A lo mejor, si te esfuerzas un poco también lo serias. - Ron se limitó a hacer una mueca.
-Pues a mí me ha gustado la historia, me parece triste pero es muy romántico. - Suspiró la novia de Harry. - Desvanecerse y renunciar a la eternidad por el recuerdo del amor perdido, sinf…- Suspiró.
-Huyy que bonito. Se burló el pelirrojo llevándose un codazo de Hermione junto con un "Insensible", por parte de las dos chicas.
