Bueno, antes que nada déjenme decirles que estoy muy contenta con todos los lectores y lectoras de este fic, estoy agradecida con cada uno por agregarlo como uno de sus favoritos y las alertas de publicación, me gustaría que de vez en cuando dejaran su comentario para conocer sus inquietudes y como les parece que va, su opinión es importante para mi.
Bueno dejando los saludos, creí conveniente poner la letra de una canción que me fascina y creo que le da mayor sentido a esa parte; para no robarles el momento les dejo que continúen con la lectura y se que sabrán de que canción se trata al final. Besos y nos vemos abajo.
-XII-
-¡Esto es imposible!- decía Ginny paseándose de un lado a otro de la biblioteca del castillo buscando entre algunos libros y desechándolos rápidamente cuando no encontraba nada que pudiera ayudarle -¡Ella no puede casarse con ese…!- e hizo muecas con sus manos sacudiéndolas –…si se le puede llamar hombre- Harry observaba a la princesa moverse de un lado a otro esperando que ella se desahogara sin interrupciones
-Mi señora- decidió que era momento, ella le miró y se detuvo frente a el –Su concejero está estudiando los documentos, ya buscamos si la cláusula que podía ayudarla no está…- Ginny comenzó a impacientarse ante la negativa del príncipe.
-Pero…- Harry le hizo seña con sus manos para indicarle que aun no había terminado.
-estoy consiente que debemos ayudarla, pero por el momento necesitamos saber todo lo que sabe de ese contrato…- se acercó a la princesa y la tomó por los hombros, elevó una de sus manos hacia una de sus mejillas para acariciarla.
-perece que han estado muy ocupados en mi ausencia- Lady Hermione apareció en la puerta de la biblioteca con una sonrisa en su rostro observando a los príncipes como se habían asustado al oír su voz.
-¡Hermione!- Gritó Ginny y corrió hacia su amiga para saludarla y abrazarla, para Ginny ella era como su hermana. –Debemos ayudar a Luna, Hermione-
-¿Qué le pasa a la princesa?- dijo la castaña con el ceño encogido escuchando la historia que los dos se encargaron de recrear, Hermione estaba tan indignada como Ginny, pero su actitud fue meditar – ¡vaya! ¿No pueden dejar de meterse en problemas en mi ausencia? ¿Buscaron la cláusula sobre la persona de mayor rango?-
-si- contestó Harry
–Pero si esa cláusula no está, será muy difícil librarla de él- dijo la castaña –es extraño, Ravenclaw posee casi las mismas tradiciones nuestras-
-Exacto- dijo una débil y dulce voz entrando también a la biblioteca, era la princesa Luna. –Por eso a mi abuelo le parecía muy raro el documento con el que se presentó el duque a nuestro castillo hace unos meses- todos los jóvenes se ubicaron en una de las mesas de la biblioteca para escuchar a Luna. –y ¿el príncipe Ron?-
-estaba muy cansado…- dijo Harry –por el paseo…- Luna le sonrió
-no es necesario que mientas por él- dijo con una sonrisa melancólica –entiendo que esté molesto conmigo- se hizo un incomodo silencio entre ellos, Hermione continuó.
-¿dices que tu abuelo pensaba lo mismo sobre el documento?-
-si- dijo la rubia –el pensaba que era…-
-Falso- dijo la voz del concejero del rey entrando a la biblioteca donde estaban los jóvenes. –bueno al menos una parte-
-¿Cómo que una parte?- preguntó Harry.
-si- y puso los dos pergaminos en medio de la mesa donde estaban los jóvenes –las caligrafías de los dos pergaminos no coinciden, aunque están muy bien elaboradas-
-¡eso es!- dijo Ginny –podemos alegar la falsedad del documento-
-eso es muy difícil mi señora- dijo Hermione –debemos comprobarlo con la copia del contrato que debe poseer la familia de la princesa Luna- dijo la castaña mirando a la rubia –me imagino que no lo tienes ¿verdad?-
-no- dijo bajando la mirada –después que el conde apareciera en mi reino con el documento, mi abuelo me envió junto a la persona más confiable de su concejo a los monasterios de Hufflepuff, debía buscar al monje escriba que realizó el documento y que posee uno de los documento originales, pero mi abuelo murió…- y dejo escapar un par de lagrimas de sus ojos – y por la gravedad de mi protección decidimos que yo vendría a Hogwarts y que se me informaría siempre sobre algún avance de la búsqueda-
-por eso esperaba todas las mañanas y las tardes a los mensajeros- continuó el concejero y la rubia asintió.
-cada día y noche rogaba por que apareciera una carta con las buenas noticias que necesitaba y poder arreglar esta situación sin causar ningún problema para ustedes- y les sonrió a todos. –Lo siento, todos han sido muy buenos conmigo…- y comenzó a llorar nuevamente –mañana debo partir a Ravenclaw y…-
-¡Nada!- dijo Ginny molesta –buscaremos una manera Luna-
-se me ocurre algo para ayudarte y cuidarte- dijo Harry atrayendo la atención de todos –Hermione ¿alguien mas a demás de nosotros te vio llegar?-
-solo el escudero-
-¡bien!- dijo el príncipe –lamento pedirte esto pero ¿puedes viajar a Hufflepuff en este momento?- los ojos de todos se abrieron con sorpresa.
-¿sabe la distancia que hay de aquí a Hufflepuff mi señor?- dijo Ginny
-lo se, pero necesitamos de más ayuda para la búsqueda de esos documentos con el fraile- dijo Harry –Lady Hermione es muy buena en eso, puede acompañarla Longbottom y ayudar al miembro del consejo de Luna que está en Hufflepuff-
-Bien, en este momento me preparo para salir- dijo la castaña –Albus ¿puede avisarle a Neville de nuestro viaje?- el consejero asintió
-¿y nosotros que hacemos?- dijo Ginny
-Mi señora, debe convencer al rey que le permita acompañar a la princesa con la excusa de ayudar a preparar la boda, yo pediré acompañarla por ser mi prometida y haremos que Ronald nos acompañe para cuidar de usted- dijo sonriente –trataremos de retrasar esa boda como sea y dar tiempo a Hermione y a su consejero que lleguen a Ravenclaw-
-Será un placer que sean mis invitados- dijo la rubia sonriente –Gracias por todo- y les sonrió.
-bien manos a la obra- dijo Harry, todos se pusieron en pie y se dirigieron a hacer sus diferentes asignaciones.
La princesa Luna albergó una esperanza, tal vez, si todo salía bien ella podría librarse del conde. Pero lo que más le dolía era haber perdido la confianza del príncipe Ronald, el le había tendido la mano y había pedido a todos que respetaran su silencio cuando no quiso hablar, pero ahora que todo estaba descubierto no le entendía. Haría el intento de hablar con él, tal vez así podría poco a poco recuperarle de nuevo. Mientras en otro extremo del castillo un joven de cabello rojo descargaba su enojo con su espada sobre un madero en el salón de entrenamientos, esperando que al llegar el día ella desapareciera de su vida para siempre y tal vez así, disminuiría el dolor que crecía en su pecho por el inesperado compromiso de Luna.
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No fue difícil convencer al Rey para que Ginny acompañara a Luna, lo difícil fue convencer a Ronald; Harry pasó horas tratando de negociar con él, no quería saber nada de Luna ni de su boda, no quiso escuchar lo que ella les había contado en la biblioteca y no fue hasta que Harry le dijo que viajaría con su hermana a "solas" que aceptó ir, aunque Ronald sabia perfectamente que Ginny podía cuidarse, pero últimamente la había visto muy feliz con el príncipe, así que mejor no les daría tregua.
Tal cual había dicho Luna, el duque decidió partir el siguiente día con ella, pero no se esperaba que ella fuera con compañía, no podía negarse a eso, ya que el rey no había preguntado, sino ordenado. Los príncipes viajaban juntos en un carruaje especial para ellos, mientras el duque cabalgaba a la cabeza. Los dos guardias de Gryffindor y dos de Hogwarts custodiaban el carruaje a cada lado, los guardias personales del duque viajaban al frente y atrás.
Dentro del coche había caído un incomodo silencio, Harry y Ginny intentaban hacer platica e incluir a los otros dos que solo contestaban con monosílabos, Ginny se había cansado y en ese momento dormía cubierta por las capa de Harry y apoyada en una de las paredes del carruaje, Harry frente a ella la observaba de vez en cuando y en ese momento miraba el paisaje que pasaba a través de su ventana; Luna hacia lo mismo desde su lado de la ventana, poco a poco el carruaje se fue deteniendo, uno de los guardias de Harry le informo que harían una parada para descansar, él sutilmente despertó a Ginny para que le acompañara a caminar un momento, ella aceptó gustosa, Ron se puso de pié para salir con ellos.
-Príncipe Ronald…- dijo la rubia – ¿puedo hablarle un momento?- Harry y Ginny observaron las miradas entre ellos y decidieron salir, Harry le aseguró a Ron que no se iría lejos y salieron del carruaje dejando a Ron y Luna solos. Harry ordeno a sus guardias y Ginny a los suyos que no dejaran que nadie molestara a los príncipes, y nuevamente el incomodo silencio.
-¿de que quieres hablar?-
Tal
vez será que esa historia ya tiene final
No se porque hoy te
siento tan distante de mí
Que a pesar que lo intento de nuevo
Tal
vez llegue tarde, ya no hay nada que hacer
Y no puedo creer que el
tiempo que hemos temido
Tal vez se nos gastó
-Ron por favor, quiero que entiendas por que no quise hablar antes de esto-
-¿ahora si vas a hablar?- dijo irónico a la joven –es un poco tarde ¿no crees?-
Tal
vez fui yo que no te dio una noche entera
Tal vez nunca te he dado
lo que tú esperabas
Y no estaba cuando me necesitabas
Tal vez
no te escuche, tal vez me descuide
Tal vez se me olvido que yo te
amaba
-por favor, esto es muy difícil para mi- dijo la rubia intentando que las lagrimas no brotasen de sus ojos.
-¿y crees que yo estoy de fiesta?-
Tal
vez será que por ahora ya no hay nada que hablar
Tal vez esta vez
necesitamos tiempo para pensar
Y yo por mi parte
propongo
Intentarlo de nuevo, volver a empezar
Que por más que
lo pienso no encuentro
Una sola razón para seguir sin ti.
-¡yo no pedí esto Ron!- las lagrimas no podían detenerse más, su rostro blanco y sus ojos dulces se pusieron rosados a causa del llanto. El hizo un gesto de dolor cerrando sus ojos y conteniéndose las ganas de abrazarla y consolarla. Pero no hizo nada.
-creo… que debo salir a tomar aire-
Tal
vez fui yo que no te dio una noche entera
Tal vez nunca te he dado
lo que tú esperabas
Y no estaba cuando me necesitabas
Tal vez
no te escuche, tal vez me descuide
Tal vez se me olvido que yo te
amaba
Tal
vez me sorprendió la vida por la espalda
Y tira y tira y se
rompió la cuerda
Tal vez nunca entendí lo que eras para mí
Tal
vez yo nunca supe a quien amaba
-¡espera!- Ron se detuvo de espaldas a ella sosteniendo la manija de la puerta en las manos –quiero… no, necesito decirte algo importante-
-¿vale la pena oírte?-
-tu valora si lo vale- y el no se movió del lugar por lo que ella decidió continuar.
-si las circunstancias fueran distintas, me gustaría que supieras que al elegir a mi esposo, te hubiera elegido a ti para compartir toda mi vida. Te amo Ronald- el apretó con más fuerza la manija y no dejó que ella viera la expresión de dolor de él, terminó de abrir la puerta del coche y salió sin mirarle, se quedó parado junto a la puerta.
-es tarde para eso- cerró y salió en busca de su hermana para continuar la marcha hacia el suplicio mas grande que había sufrido hasta ahora incluyendo a una princesa destrozada dentro del carruaje.
Y
yo por mi parte propongo
Intentarlo de nuevo, volver a empezar
Que
por más que lo pienso no encuentro
Una sola razón para seguir
sin ti
Tal
vez fui yo que no te dio una noche entera
Tal vez nunca te he dado
lo que tú esperabas
Y no estaba cuando me necesitabas
Tal vez
no te escuche, tal vez me descuide
Tal vez se me olvido que yo te
amaba
Tal vez.
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Hola otra vez, si, ya se que saben cual es, la canción es: Tal vez, de Ricky Martin. Me gusta mucho y creo que le da un sentido especial en la conversación entre Ron y Luna. Bueno, gracias por seguir leyendo y nos vemos en el capitulo 13. Espero sus comentarios bye.
