AMIGOS Y AMIGAS LAMENTO LA TARDANZA, AQUI LES TRAIGO EL CAPITULO XVI, LES COMENTO QUE YA TENGO TERMINADOS LOS DOS SIGUIENTES ASI QUE NO TARDARÉ EN PUBLICARLOS, LES VEO ABAJO
XVI
Se sentía agotado, su cuerpo estaba congelado por cabalgar toda la noche, solo un poco más se decía así mismo cuando casi se quedaba dormido, un poco más… faltaba poco para llegar, pero su cuerpo exigía a gritos detenerse, su orden era llegar y él la cumpliría, trataría de llegar por lo menos a la vista de los vigías, para que le distinguieran y poder ayudarle.
Miró a lo lejos la muralla del castillo, un esfuerzo más, solo uno más… y golpeo al caballo que lo conducía para que cabalgara con un poco más de prisa, escuchó la señal en el castillo que anunciaba que alguien llegaba, ya no sentía su cuerpo y se deslizó por la sensación agradable de la inconsciencia...
Dolor… sentía dolor… eso no podía ser el cielo, alguien lo llamaba, gritaba su nombre, el reconocía su voz… confiaba en esa voz… le debía la vida en innumerables ocasiones, confiaba en él…
-¡Dennis!-
-¿Co… Collin?- el caballero de Hogwarts sonrió y respiró al ver que su hermano poco a poco regresaba a la consciencia.
-¡Traed agua y unas frazadas!- escuchó que gritaba una mujer, mientras escuchaba pasos de gente corriendo que se acercaban a él.
-¿Dónde está mi padre? ¿Qué sucedió?- otra voz femenina le interrogaba, la reconoció, era la princesa de Hogwarts, abrió lentamente sus ojos, ella estaba junto a Collin, lady Hermione recibía de manos de una de las sirvientas las frazadas que había solicitado y otra a su lado traía el agua. Varias personas corrían hacia él, pudo distinguir entre ellos a los reyes de Ravenclaw y Slythering y al príncipe Harry.
-¡¿Dónde está mi padre?!- volvió a gritar la pelirroja, su rostro reflejaba pánico.
-una emboscada… en el bosque prohibido- la pelirroja soltó un pequeño grito, Harry llegó rápido a su lado para abrazarla.
-¿Qué pasó?- demandó el rey de Ravenclaw -¿Dónde está mi padre?-
-herido, ha sido llevado a Hogwarts, la mitad de nuestra tropa murió-
-¿Dónde está el duque?- preguntó Draco
-muerto- la princesa detuvo su llanto y todos miraron sorprendidos al caballero.
-¿muerto?- preguntó la pelirroja -¿pero quien…?-
-no lo sabemos, el caballero que iba junto al rey… salió del coche con su cuerpo decapitado, no pude ver su rostro, pero llevaba una mascara extraña…- la pelirroja se estremeció un poco al recordar al caballero de extraña mascara que la atacó hacía ya mas un año y regresó la mirada a su hermano y Draco quienes comprendieron al instante.
-los hombres de Riddle- dijo Ron
-no iban tras tu padre, sino para limpiar las evidencias- razonó Harry dirigiéndose a Ron.
-¿Cómo está el rey?- preguntó la castaña.
-me solicitaron que viajara pronto a Hogwarts lady Hermione- ella se puso en pie rápidamente y corrió dentro del castillo.
-Albus, cuidara de él hasta que Hermione llegue- razonó el pelirrojo. –Ginevra, prepárate también para salir- ella asintió y también se fue hacia el castillo –Sir Collin, lleve a su hermano para que le asistan antes de partir- los dos hermanos se dirigieron hacia el castillo seguidos de las mujeres que habían salido al encuentro, la multitud de curiosos se disperso. Al quedar los dos reyes y Harry solos, Ron continuó.
-Se están acercando- dijo mirando a sus dos amigos.
-Riddle nos tiene más vigilados de lo que pensamos- razonó Harry –todo lo que esta pasando no son puras coincidencias-
-tenemos infiltrados…- dijo Draco –y son de nuestro círculo cercano- los tres hombres comenzaron a caminar con urgencia hacia el castillo.
-solo pocos sabíamos cual era el camino que tomaría al rey con el duque- dijo el moreno.
-se movieron con una rapidez increíble- dijo Ron –mi padre había decidido esa misma tarde que partiría para Hogwarts-
-será mejor que parta ahora mismo para Slythering- razonó Draco –no podemos confiarnos y debemos estar preparados-
-si, me prepararé para salir en este momento con Ginny y Hermione-
-Sir Blase irá contigo- Harry miró interrogante al rey Draco, no le agradaba ese caballero, pero sabía que era el hombre de mayor confianza para él. Ron también compartía su inquietud mirando al rey, que ante la mirada de ambos sus mejillas se colorearon un poco, dio un pequeño carraspeo con su garganta y decidió responder ante la pregunta muda –lo más importante para mi… también irá en ese carruaje y no pienso arriesgarme- Ron soltó una carcajada y Harry frunció el ceño.
-tranquilo Harry, no se refiere a mi hermana- dijo Ron tomando por los hombros a su amigo –parece que la visita de cierta castaña a Slythering tubo buenos resultados- las mejillas de Draco volvieron a colorearse un poco, Harry rió junto a su amigo, Draco recobro nuevamente su seriedad y contesto molesto.
-bueno, si ustedes no están dispuestos a tomarse enserio su protección yo lo asumo por las dos- la risa de los otros se congelo.
-calma Draco, si me tomo en serio la protección de mi prometida y agradezco tu apoyo para enviar a tu escolta con nosotros- Harry hizo una seña a sir Finnigan que se encontraba cerca de su príncipe en espera de ordenes.
-avisa a Peter y prepara a los hombres, partimos inmediatamente para Hogwarts- el hizo una inclinación y salió a cumplir sus ordenes.
-Nos veremos pronto caballeros- dijo Harry extendiendo su mano hacia Draco quien se la estrechó con fuerza.
-Cuídala Harry – Harry asintió –no me refiero a Hermione- el moreno encogió el seño, Draco le dirigió una mirada intimidatoria, pero el no se dejaba amedrentar fácilmente –esa mujer vale oro- Harry sonrió.
-lo se, ella me sorprende siempre, estoy ávido de saber que mas encontrare cada día que estoy a su lado-
-créeme, te sorprenderá- dijo Ron respondiendo al saludo de manos, Harry vio que entre el y Draco se dirigieron una mirada cómplice casi imperceptible de la que no estuvo seguro si había sido así o no. Pensó que era ya su clásica paranoia por intentar cuidar a Ginny de todo. Entendió por primera vez a su padre y la manera que utilizaba para cuidar a su madre, su "exageración" por protegerla de todo y de todos. El también tenía a alguien a quien proteger ahora, hasta dar su propia vida por ella.
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Sabía que no era correcto lo que hacía, pero era la manera más rápida de llegar, quería ver a su padre, ver por ella misma que estaba bien…
-¡Estas loca!- Hermione caminaba de un lado a otro detrás de la pelirroja que terminaba de arreglar sus cosas, mientras poco a poco se iba poniendo su atuendo de caballero.
-no Hermione, no lo estoy- se detuvo frente a la castaña dándole la espalda para que le ayudara con el moño que hacia con su cabello –pero en el carruaje tardaré más tiempo- la castaña arreglo su cabello y se miraron frente a frente –si voy con el grupo del frente, puedo ir con rapidez, el carruaje es muy lento-
-no te has dado cuenta que en este momento es cuando debes comportarte con mayor prudencia- la castaña intentaba hacer entrar en razón a la pelirroja.
-no iré sola, Blase irá conmigo, tú solo debes impedir que Harry me busque en el carruaje y nos encontramos en el castillo-
-pero…-
-Hermione, por favor…-
-no Ginny, por que no eres más paciente- la castaña continuo –llegaras de todos modos a Hogwarts, solo que unas horas después y segura-
-no Hermione, me iré a galope con Blase y te doy una orden como princesa "no le dirás a nadie de esto"- la miró de manera seria -¡a nadie! ¿Entendido?- Hermione se molestó mucho con la pelirroja, sabía que por una parte, ella lo hacía por su padre, pero la otra, era por orgullo quería desafiar a todos por su manía de protegerla, demostrar que se podía cuidar.
-si, alteza- le hizo una inclinación y se retiró azotando la puerta. Ginny suspiró, quería ver a su padre, pero Hermione no se equivocaba, ella lo hacia por probar que podía cuidarse y alejarse por unas horas de los "cuidados reales", puso sobre ella una capa larga de viaje para que ocultara todo su cuerpo y salió de la habitación…
Ahora cabalgaba a toda velocidad en Pegaso junto a Blase hacia Hogwarts, ellos iban al frente para limpiar el camino de cualquier ataque… pensó en la pobre Hermione que había dejado atrás hacia ya varias horas con un bulto de harapos que simularían ser ella dormida por todo el camino. Dio una breve mirada a la espada en su cinto, hacia mucho tiempo que no la tenía, pero Blase decidió dársela antes de partir cuando la vio vestida de caballero.
-un caballero debe ir siempre preparado- le había dicho y le dio la hermosa y extraña espada.
-¿Cómo…?-
-nunca perdí las esperanzas en ti…- y le sonrió –vamos, es hora de partir…-
Ahora viajaba completa, se sentía en completa libertad, estaba en su elemento y llegaba a su tierra, las puertas del castillo se abrieron al verlos llegar junto a una pequeña guardia de Slythering, Blase se detuvo en la entrada y dejo entrar a la mitad de sus hombres junto a la princesa, ella se acercó a él.
-ve a ver a tu padre, yo regresaré a encontrar a la caravana y a ayudar un poco a lady Hermione-
-¡gracias!- dijo la pelirroja. Dejó su caballo en el lugar de siempre; en el cobertizo secreto, se cambio de ropa rápidamente, no podían verla, se delataría, subió por el pasadizo secreto en la habitación de Ronald y salió sigilosamente por el pasillo, vio salir del cuarto de su padre a Albus y a una de las criadas y entró.
El anciano rey se encontraba pálido y con un pequeño vendaje ensangrentado en la cabeza; se acercó a el y miró su rostro, dormía profundamente y su respiración era profunda. Ella sonrió, el estaba bien, acaricio con cuidado su rostro…
-perdóname padre- dijo en un susurro –se que no he sido una buena hija y me moleste mucho cuando dejaste a Collin para cuidarme, pero quiero que sepas, que te quiero y se que tu haces esto por que también me quieres… pero…- el hombre se movió un poco, pronto despertaría; una trompeta la distrajo, anunciaba a los viajeros que llegaban desde Ravenclaw, tan rápido… no tenia tiempo…
-Ginevra…- dijo el rey tratando de enfocar y tratando de abrir sus ojos, ella corrió hacia una pared lateral del cuarto del rey a esconderse, escucho pasos en los corredores, no podía salir por ahí ¿Qué iba a hacer? Sin querer empujó un ladrillo con uno de sus codos y otra puerta escondida se abrió. ¡Estaba de suerte! No sabía a donde conducía, pero debía llegar a alguna parte, decidió tomarlo y corrió por el, al llegar al otro extremo había una puerta oculta en el vestíbulo del castillo, espero a que nadie estuviera en el y siguió corriendo hacia el patio…
-¡hemos llegado!- el príncipe se acercó al carruaje.
-Ginny, Hermione ya pueden bajar-
-yo…- comenzó la castaña
-¿si?-
-es que… me apena despertar a la princesa- dijo nerviosa y en susurro
-¿ella está bien?- el moreno se preocupo por la joven que había dormido en todo el camino.
-si… solo…-
-¿está todo bien?- sir Blase se había acercado para ayudar un poco a distraer.
-si…- dijo la castaña, solo que…-
-¿no se puede dormir aquí?- Hermione dio un respingo al asustarse cuando escucho la voz de Ginny dentro del carruaje y simulando despertar. Harry sonrió al verla al igual que los otros dos que respiraron aliviados.
-lo siento mi señora, pero ya estamos en Hogwarts y me imagino que quieres ver a tu padre-
-¡si!- y abrió la puerta del carro con rapidez y salió de el corriendo hacia el castillo, seguida por Harry.
-por poco…- suspiró la castaña
-si- dijo el caballero
-¿se quedará sir Blase?-
-descansaremos esta noche y saldremos mañana temprano- ella bajó también del carro acompañando a sir Blase.
-muchas gracias, debo ir a ver al rey-
-si… ¿lady Hermione?- el moreno vaciló un poco en hablar, la castaña se detuvo y miró fijamente al caballero.
-¿ella es feliz con él verdad?- Hermione se puso un poco nerviosa y no sabía como contestar eso, había visto como los sentimientos de Ginny habían evolucionado hacia Harry, todos lo habían visto… hasta la misma pelirroja ya debía de darse cuenta de eso…
-bueno…- el caballero observó la incomodidad en la que había puesto a la joven.
-disculpe, no tiene por que contestar- suspiro –ya lo había notado, solo quería confirmarlo-
-lo siento-
-no se preocupe- se dio la vuelta –hasta mañana- la castaña no pudo contestar ya que se había ido en su caballo hacia los establos
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No se había movido del lado de su padre desde que entro en la habitación, limpiaba de vez en cuando su frente y dio la última dosis de la poción que Hermione le había hecho. Su padre era ya muy anciano para todas estas cosas, debía asumir ella nuevamente ese trabajo como antes.
La puerta de la habitación se abrió lentamente y por ella apareció Harry, le hizo una seña para que saliera un momento. Ella se levantó y caminó fuera de la habitación, lady Hermione entró en ese momento.
-¿pasa algo?-
- Ginny, se que no es el momento pero es muy importante-
-¿nos atacan?- la joven se puso nerviosa.
-no, no, no es eso-
-¿entonces?- dijo curiosa, Harry llamó a sir Finnigan que se colocó a su lado.
-sir Finnigan estará a cargo de tu seguridad de ahora en adelante, no quiero que te muevas sin protección-
-¡¿QUE?!- Harry le hizo seña de silencio y ella habló en un susurro molesto -¡¿Cuántas veces debo decirles que puedo cuidarme sola?!-
- Ginny, ¿por favor? – ella se molestó, pero ya estaba cansada de esto.
-sir Finnigan, ¿puede dejarme hablar con "mi prometido" a solas?- el hombre miró al príncipe que asintió y se alejó, cuando quedaron solos se acercó a el -¿sabes donde está el salón de entrenamiento?- el joven asintió –te espero ahí en diez minutos- de dio la vuelta y caminó hacia las gradas, antes de bajar por ella se volvió hacia el príncipe –ah! No se le ocurra hacer esperar a una dama, quiero mostrarle algo- le sonrió y bajó dejando a un Harry bastante intrigado.
QUE LES PARECIO? ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO, ME GUSTARIA SABER QUE LES PARECE LA HISTORIA Y EL SIGUIENTE CAPITULO SE LOS PONGO LA OTRA SEMANA, CHAITOOOOO
