XX
En el oscuro cielo, la luna llena se extendía iluminando la noche; los sonidos de los animales nocturnos acompañaban a los viajeros que a toda prisa se dirigían hacia Hogwarts; cuando el majestuoso castillo se visualizó, sabían que su trayecto llegaba a su fin, los caballos avanzaron con prisa, mientras los sonidos de otro caballo venía a su encuentro, pero al ver a los viajeros se desvió a toda prisa y desapareció, no le dieron importancia al solitario caballero que se alejaba mientras ellos se acercaban a las puertas del castillo, los guardias de la entrada les reconocieron y les dejaron entrar.
-buenas noches Sir Blase- saludaron los guardias.
-Severus y yo traemos una encomienda para Lady Hermione…- sir Blase se quedó callado a media frase cuando un grito sonó dentro del castillo, los caballeros de guardia corrieron hacia el y algunas de las antorchas se encendieron; sir Blase también desenfundó su espada y corrió con los demás seguido por Severus.
Los gritos de ayuda se escuchaban en el pasillo que llevaba a la biblioteca y que pedían al monje Longbottom que trajera sus cosas.
Severus se abrió paso entre los soldados para acercarse a Hermione, que intentaba desesperada y con lágrimas en su rostro despertar al rey, él se colocó a su lado y la aparto del anciano, intentó tomar el pulso del monarca y acercó su oído a su nariz para escuchar su respiración, mientras Lady Hermione se abrazaba a sir Blase llorando con fuerza.
-ya no podemos hacer nada- los soldados presentes, hicieron una reverencia y algunos en silencio derramaron algunas lágrimas por el hombre que acababa de abandonarlos. La castaña murmuraba entre sollozos.
Neville llegó en ese momento, la joven castaña, se soltó de Blase y le abrazó.
-Neville, necesito que tus ayudantes preparen al rey- inició las ordenes la castaña -debemos ir por todos sus hijos y por Harry de inmediato, ¡Dios! estamos en guerra y…- en ese momento recordó que Blase y Severus estaban a su lado, mientras ellos susurraban de manera urgente y rápida. –disculpen, pero…-
-lamentamos mucho haber venido en este momento Lady Hermione- comentó el consejero –El Rey Draco nos ordenó que cuando las gemas bezoares estuvieran en su punto viniéramos a dejárselas para que usted tuviera la oportunidad de elaborar mayor cantidad de antídoto- y le entregó una bolsa de cuero que traía en su cinto.
-ah…- la mujer derramaba aun silenciosas lágrimas –no, perdonen ustedes… vinieron en un momento lamentable…-
-lady Hermione…- inició el consejero de Slythering –el rey no ha muerto de manera natural, ¿lo sabe verdad?- Dumbledore, en su bata de dormir se acercó al lugar donde estaba el monarca y comenzó a observar el lugar.
-alguien ha estado con el rey…- todos miraron al consejero que tomó la copa con un pañuelo de seda y lo ponía en contra luz con una vela –hay dos tipos de marcas en este vaso… ¿Quién hizo la ultima ronda?- preguntó el anciano a los guardias que estaban en la puerta.
-yo- dijo un el joven Dennis intimidado por la mirada de todos.
-¿viste al rey con alguien esta noche?-
-no señor, el leía… ese libro que está en la mesa y no se encontraba nadie con él-
-¿Quién era él que salió del castillo antes que nosotros entráramos?- preguntó el caballero de Slythering.
-nadie ha salido del castillo…- respondió el guardia que recibió a los visitantes.
Hermione se acercó al cuerpo del rey para revisarlo –su lengua… y sus ojos…- dijo la castaña atrayendo la atención de todos mientras la lengua mostraba un color amarillento al igual que el color de sus ojos –fue envenenado…- dijo la joven en un susurro –es el efecto de uno de los tres venenos que había en Slythering…-
-¡Riddle…!- dijo Blase con odio –alguien salió del castillo esta noche y al vernos desvió el rumbo-
-¡nadie tome ningún tipo de vino hasta que no hayan sido revisados, al igual que los pozos de agua!- Dumbledore dio la orden a todos los presentes. –Debemos actuar con prisa…- y se dirigió a los soldados que estaban presentes –cada uno traiga una muestra de cada uno de los barriles de vino y de los pozos con agua- los soldados salieron de inmediato a cumplir la orden.
-¡Señor!- Lavender llegó corriendo a la biblioteca, mirando la escena -¡es cierto…!- y miró el cuerpo del rey mientras Hermione con una de sus manos cerraba los ojos del monarca, Lavender comenzó a llorar con fuerza –Rózental…- todos miraron con extrañeza a la joven sirvienta. Dumbledore se acercó a ella y la tomó por los hombros.
-¿Qué le sucede a Rózental, Lavender?-
-un caballero de Gryffindor llegó esta noche…- los ojos de todos los presentes estaban en ella –Rózental le esperaba en la puerta de servicio… el cuidaba la puerta esta noche…-
-¿Quién es Rózental?- preguntó Blase –no conozco a ese caballero-
-no es un caballero, es uno de los mozos de la cocina- dijo la castaña -¿Quién era el caballero Lavender, le conoces?- ella asintió.
-es uno de los que se quedó con el príncipe… el de pelo color paja-
-¡Peter!- la voz de Hermione, Neville y Dumbledore sonaron al mismo tiempo.
-Rózental huyó con el-
-¡No puede ser!- dijo Hermione
-Riddle se ha infiltrado más de lo que temíamos- reflexionó Dumbledore –Hermione ve por la princesa y Neville necesitamos informar al príncipe Harry de inmediato y traerlos al castillo, me temo que esto a penas es el inicio- los dos asintieron.
-pero…- comenzó la castaña
- no te preocupes por el análisis del agua y el vino, yo los haré- la castaña asintió.
-pero y el…-
-también terminaré los antídotos, si me dejas tus notas los completaré-
-Gracias Albus-
-Lady Hermione, permítame acompañarla- sir Blase se inclinó frente a la castaña.
-y si Albus no tiene inconveniente yo puedo ayudarle- intervino Severus, Albus asintió.
-deben irse, el tiempo apremia- dijo el anciano mirando a todos –Peter nos lleva ventaja y no estamos seguros hacia donde se dirige. Irán con una pequeña guardia cada uno- Todos asintieron y se dirigieron a prepararse.
Media hora más tarde, un grupo compuesto por 10 personas salía del castillo a toda prisa internándose en la noche. Pasada una hora, los grupos se dividieron en uno iban cuatro personas que se dirigieron camino a Gryffindor y el resto continuó directo hacia Hufflepuff.
El grupo que se dirigía a Hufflepuff cabalgaba sin descanso, necesitaban ganar todo el tiempo necesario, descansaron dos horas en una de las posadas de camino a su destino. El sol del medio día les quemaba la piel, pero no redujeron su paso, faltaba poco y las noticias eran urgentes, en uno de los cruces del camino una mujer con sus ropas rasgadas se interpuso en el camino de los viajeros y se desplomo.
Al instante el fraile se detuvo y descendió de su caballo. Para recoger a la mujer, con la atenta mirada de sir Collin que le pedía que continuaran.
-¡no puedo dejar a esta pobre mujer así!- respondió, la mujer era de piel oscura y cabellos negros, eran rasgos de los gitanos, estaba herida y deshidratada. El grupo de soldados rodeo al fraile y miraban con atención a su alrededor paranoicos por miedo a una emboscada. El fraile sacó su recipiente con agua e hizo beber a la mujer, que poco a poco abrió sus ojos oscuros.
-por favor… el príncipe Harry… peligro… profecía…-
-¡que dice!- se asombró el fraile. Sir Collin prestó mayor atención a la mujer.
-Los reinos no deben caer…- dijo la mujer y se desmayó nuevamente en los brazos del fraile quien miró al caballero con la interrogante en sus ojos.
-la llevaremos con nosotros, cure sus heridas, ella sabe algo que nosotros no- sir Collin bajó de su caballo para ayudar al fraile, luego con cuidado la subió con el en su caballo y continuaron la marcha.
Anochecía y en el campo de batalla las antorchas y flechas con fuego era lo que podía distinguirse, el ejercito de Riddle retrocedía ante la fuerza de los hombres de los cinco reinos combinados en la alianza, no había dado tregua a los desertores del bando de Riddle a quienes casi habían reducido.
-¡Señor!- un soldado corrió hacia la línea donde batallaba el rey James, mientras el terminaba con su oponente – ¡los hombres se han rendido, tenemos a Riddle!- el rey de cabello negro miró a lo lejos donde se había extendido la batalla, se levantaban varias banderas blancas, el suelo lleno de muertos y los hombres que se habían rendido algunos había huido y otros heridos dejaron caer sus armas.
-bien, traigan Riddle frente a nosotros, recojan todos los heridos y llévenlos a los campamentos para ser atendidos, los demás hagan la lista de las bajas y recójanlas en pilas para ser incinerados- los soldados recibieron las ordenes y salieron a cumplirlas.
Cuando el rey James llegó a la carpa principal, los otros reyes estaban siendo atendidos con heridas leves, su hijo Harry ayudaba a Draco curando una herida de su pierna, pero su hijo parecía ileso con algunos rasguños pero en general se veía bien, mientras Ronald sostenía el dorso de Cedric mientras un sanador sacaba una flecha de su pierna.
-¡Los hombres se han rendido y tenemos a Riddle!- todos le devolvieron una radiante sonrisa. Menos Cedric que se miraba un poco pensativo.
-¿no piensan que esta batalla a resultados demasiado fácil?- preguntó el rey de Hufflepuff mientras el sanador terminaba de coser su herida.
-pues honestamente pensé que nos costaría reducir más a Riddle- comentó Draco -el suele ser más estratégico en sus batallas, pareciera que el ejercito lo dirigía un principiante-
-en un momento lo traerán acá- dijo James, en ese instante tres caballeros escoltaban a un hombre moreno y alto que llevaban amarrado de las manos. Los rostros de Ron, Draco y Cedric se tornaron serios.
-¡el no es Riddle!- dijo Draco y se acercó al hombre que traían prisionero -¿Dónde está Riddle? ¿Por qué te has hecho pasar por el?- el hombre continuó en silencio. El rubio lo tomó por sus ropas levantándolo un poco del suelo -¡habla!- fuera de la tienda el ruido de cascos de caballo se detuvieron y las voces de hombres que hablaban de manera urgente pidiendo ver a los monarcas. Todos miraron hacia la entrada de la tienda, Draco soltó al impostor y entró el fraile Longbottom seguido de sir Collin que cargaba en sus brazos a una mujer.
-¡Neville!- hablo el pelirrojo que se acercó al fraile, mientras Cedric tomaba a la mujer de brazos de sir Collin y la ponía en una de las literas para que el sanador la revisara -¿Qué ha pasado?- Neville cerró sus ojos por un instante y respiró profundamente.
-El rey Arthur ha muerto- Ronald se quedó mudo esperando ver en el rostro de Neville la mentira –majestad, el fue asesinado- los rostros de todos se dirigieron al monje.
-¿Dónde está Ginny?- pregunto Harry tomando al monje por los hombros.
-ella estaba de visita en Gryffindor, lady Hermione ha ido por ella- Harry pareció relajarse un momento, Ron se había repuesto y se acercó nuevamente al fraile.
-¿Quién asesinó a mi padre? ¿Lo saben?- el fraile asintió, miró con temor al rey James y al príncipe Harry.
-todo apunta a que fue sir Peter- James y Harry se sorprendieron.
-¡no puede ser!- el moreno de ojos cafés respondió –el ha venido con nosotros-
-¿alguien ha visto a sir Peter?- preguntó Draco fríamente.
-la ultima vez que le vi, fue cuando veníamos hacia aquí y se acercó a la caravana de gitanos que se alejaba de Hufflepuff- y los rostros de todos se desviaron a la mujer que estaba recostada en la litera. La sonrisa del hombre que se hacía pasar como Riddle enojó al pelirrojo.
-¡¿Qué sabes tú de esto?!- el hombre rió de manera cínica y se mantuvo en silencio, Ron agarró al hombre y comenzó a golpearlo, Draco y Harry los separaron. -¡Suéltenme!-
-¡Saquen a este hombre de aquí!- dijo el rey Cedric –lo interrogaré más tarde- cuando sacaron al impostor, Cedric se acercó a la joven y la miró fijamente -¿Por qué han traído a esta joven?-
-señor…-dijo el monje dirigiéndose al Castaño –la encontramos cuando veníamos hacia aquí, dijo algo sobre el príncipe Harry, una profecía y que los reinos no deben caer- el sanador pasó un frasco bajo la nariz de la mujer para hacerla despertar. Ella comenzó a toser y se despertó.
-Buenas noches, soy el rey Cedric ¿cuál es tu nombre?- el castaño se sentó frente a la joven, los demás se quedaron alrededor. La joven miró uno a uno a los presentes, aun se miraba débil y asustada.
-Soy Parvati-
-¿Por qué querías verme?- Harry se acercó a un lado de la joven interrogándola con la mirada. La mujer pareció despertar y asustada miró hacia todos lados.
-¡la reina, la princesa pelirroja!- Harry abrió sus ojos con sorpresa y James se acercó a su hijo asustado por lo que decía la joven. Cedric se levantó del lado de la mujer y Harry tomó su lugar.
-¿Qué dices?- preguntó Harry -¡Explícate!- el rostro amable había desaparecido. La joven de ojos color aceitunados respiró hondo y comenzó.
-Antes de la primavera unos extraños armados interceptaron mi clan, ellos estaban bajo las órdenes de Riddle, por lo poco que pude oír, ocuparían a mi clan como una pantalla para entrar a Gryffindor- y sujetó con fuerza la manta que la cubría y sus ojos centellaban.
-¡Que!- saltó James de inmediato, Ron le puso una mano en el hombro para calmarlo.
-pero…- inició el rubio –eso no explica por que buscas a Harry y que es eso de los cinco reinos no deben caer-
-la jefe de mi clan, mi madre… Trelawney, ella…-
-¡Que!- Saltó Ron de inmediato, todos le miraron – ¿dónde está?-
-¡cálmate Ron! ¿Quién es madame Trelawney?- preguntó Cedric.
-es una adivina, mi padre la ha estado buscando por meses…- dijo el pelirrojo.
-pero que tiene que ver ella en todo este asunto- inició Draco.
-si madame Trelawney está en esta historia…- habló Ron
-continua por favor- pidió el moreno de ojos verdes a la mujer.
-como bien menciona el rey Ronald, mi madre es una adivina…- la joven se calló por un momento y las lágrimas luchaban por no salir -…mejor dicho, era una adivina y la mejor de toda nuestra raza- Ron se sobresaltó –hace unos días, después de que nuestra caravana se cruzo con su ejercito cuando nos alejábamos de Hufflepuff, mi madre tubo una visión y realizó una profecía…-
La carreta continuaba su camino con rumbo desconocido aun para las dos ocupantes, la mayor miraba con seriedad los hombres que iban alrededor de su gente en la caravana.
-madre, tenemos que liberarnos de ellos- dijo Parvati a su madre, dos hombres a quienes habían identificado con los nombre de Juris y al que todos temían Riddle entraban a la carreta.
-¿Por qué te busca el rey de Hogwarts?- preguntó Riddle sin rodeos a la adivina. Ella miró directamente al hombre de cabello negro, de ojos grises y fríos como el hierro de su espada.
-no lo se- dijo naturalmente la mujer –son sus espías los que están infiltrados, ¿no deberían ellos decírselo? –
-¡Insolente!- Riddle le dio una bofetada a la mujer tirándola de la silla en la que estaba sentada.
-¡no!- Parvati trató de acercarse a su madre pero Juris la agarró del cuello y no la dejó, la adivina se sentó en el suelo, su labio sangraba un poco y Riddle sonreía cínicamente y comenzó a acercarse a la mujer mientras la más joven intentaba soltarse, repentinamente la adivina se puso rígida, sus ojos se desenfocaron y comenzó a hablar con voz grave.
-"El final de Riddle se acerca…-
-¡Pero… ¿Qué dices vieja?!- Riddle estaba fuera de sus casillas y agarro a la mujer del cuello, pero la mujer continuo.
-"la reina pelirroja en cinta levantará su espada para acabar con él…"- pero en ese momento hubo todo un tumulto, Parvati logro soltarse de Juris aprovechando el asombro de los hombres, se tiró sobre la mujer para evitar que escucharan lo demás, al caer con su madre muchos de los panderos, vestidos y collares que colgaban en un lado de la carreta cayeron sobre ellas, cuando Riddle logro sacar de ahí a las mujeres, el transe de Trelawney había acabado y confusa miraba asustada.
-¡Repite lo que acabas de decir!- exigió Riddle a la adivina agarrándola de los hombros y sacudiéndola con furia, ella mostraba miedo.
-no se de que me habla…-
-¡Repítelo!- la mujer temblaba -¡que es eso ¿Qué la reina pelirroja acabará conmigo?!- la mujer miraba con desconcierto al hombre. La lanzó a un lado del carro, Parvati se interpuso entre ellos cuando con su espada desenvainada iba hacia la mujer mayor.
-¡ella no lo recuerda!- dijo desde el suelo cubriendo a su madre –ella nunca es consiente de sus profecías- Riddle estaba como loco, su rostro mostraba ira y las mujeres sintieron miedo.
-¡Tu!- dijo señalando a Parvati y la levantó con uno de sus brazos por el cuello – ¡por tu culpa!- iba a atravesar a Parvati con la espada, pero su madre tiró a la joven y se interpuso, la adivina calló muerta a los pies de la joven que asustada por la mirada de Riddle se acercó a la puerta del carro, logrando abrirla, en ese momento atravesaban un puente y se lanzó, calló al agua, el río era turbio y múltiples flechas cayeron en el agua, una de ellas rasguño uno de sus brazos, pero continuó nadando con la corriente, hasta que pudo salir río abajo… debía tratar de avisar al príncipe Harry de la profecía, debía impedir que el asesino de su madre triunfara…
-¡Lily!- dijo James asustado –el va hacia Gryffindor, debo salvar a mi esposa…- y se puso de pie. Harry sin apartar la mirada de Parvati le gritó.
-¡Padre espera!- el moreno de ojos verdes miraba incrédulo a la mujer –explícame la profecía- rogo a la mujer.
-No la terminaron de oír Harry- dijo el pelirrojo
-Riddle no la escucho, pero tu si ¿verdad Parvati?- continuo el príncipe, ella miró los ojos verdes del hombre y asintió. Ella tomó aire y repitió.
-"El final de Riddle se acerca, la reina pelirroja en cinta levantará su espada para acabar con él… pero ella no sabe aun de corona, el día se acerca y la bandera de los cinco reinos se levantará para pelear a su lado"- todos los hombres presentes se quedaron sin habla después de escuchar toda la profecía.
-la profecía no habla de Lily…- dijo James en un susurro.
-entonces, la única reina pelirroja o futura reina pelirroja que queda es…- dijo el rubio.
-¡Ginny! - Dijo Harry, soltando a Parvati y se puso en pie a dar vueltas por la tienda agarrándose el cabello.
-¡eso no puede ser!- dijo Ron de inmediato, todos le miraron menos Harry que seguía con un monologo interno –para que Ginny este en cinta, primero debe casarse con Harry y eso la lleva a ser la reina…- en ese momento el pelirrojo vio la inquietud del moreno y se interpuso en su camino y lo miró con su rostro desencajado -¡Dejaste en cinta a mi hermana!- y el pelirrojo dio un puñetazo a su amigo en el rostro.
-¡Ron!- gritaron todos e intentaban separarlos cuando el pelirrojo nuevamente lo tomaba por el cuello e intentaba golpearlo, pero lo que más le molestaba era que Harry no hacía nada por impedirlo
-¿¡Por que no te defiendes!?- le gritó al tiempo que todos intentaban separarlos.
-¡Ronald!- Neville miraba serio a su amigo. Harry reaccionó al oír la voz del monje y se acercó a el.
-¿es cierto?- preguntó al monje tomándolo por los hombros mirándose fijamente y la atenta contemplación de todos– ¿Ginny está en cinta?- el monje suspiró y asintió. Harry lo soltó y se tomó nuevamente su cabello dejándose caer al suelo.
-¡¿Cómo pudiste?!- le gritó el pelirrojo intentando soltarse del agarre de Draco, mientras James se acercaba a su hijo.
-¡Ronald!- gritó nuevamente el monje, Ron miró con furia al monje, quien se acercó al pelirrojo quedando frente a el -¡La princesa Ginevra y el príncipe Harry están casados desde el invierno!- Ron dejo de forcejear con Draco para que lo soltara, que también se había quedado atónito con la noticia, James miraba a su hijo con sorpresa y Cedric contemplaba toda la escena sin atreverse a intervenir –muéstrele su alianza alteza- Harry miró al monje que le hizo una inclinación de cabeza, el ojiverde se puso de pie, se sacó la armadura y la maya protectora, metió su mano dentro de su camisa y extrajo una cadena de plata que traía colgada al cuello, en donde un anillo de oro colgaba del extremo.
-Todo fue idea de ella…- comenzó el ojiverde, se sentó en un banco –dijo que era la mejor manera de despistar a Riddle…-
-¡Y lo hizo!- dijo James frustrado – ¡y ahora va tras tu madre!-
-¡Se te olvida que Ginny también está ahí!- le respondió Harry exaltado a su padre.
-¿pero como acabará ella con el?- dijo James incrédulo -¡es una princesa!-
-que sabe pelear y defenderse muy bien- dijo Harry, poniéndose a toda prisa su armadura bajo la asombrada mirada de su padre.
-y que es la mejor guerrera y capitán de mi reino- dijo Draco también mientras se ponía y se arreglaba su armadura.
-¡¿Qué?!- dijeron James y Harry al mismo tiempo.
-ella es Silver, Harry- dijo Ron en un susurro. Ni siquiera tuvo tiempo de apartarse cuando Harry ya había cruzado el espacio que los separaba y dio un puñetazo al pelirrojo. Cedric agarro al ojiverde para evitar que intentara golpear nuevamente a Ron.
-¡¿Cómo pudiste?!- dijo intentando soltarse del castaño.
-ella así lo quiso Harry- dijo el rubio frente al moreno – ¡la mayoría de los que estamos aquí la ayudamos! Deja de ser tan infantil y escucha, en este momento no es importante que ella sea un caballero o no, debemos ayudarla y no la dejaremos sola es nuestra amiga…-
-…al igual que tu- dijo el pelirrojo
-…así que debemos ayudar al caballero de armadura oscura a coronarse- le dijo Cedric soltando al ojiverde.
-… y hacer honor a la alianza que ahora nos ha reunido- dijo James poniendo una mano en el hombro de su hijo –las salvaremos Harry- su hijo asintió a el y a todos los demás.
-mi madre tenia razón…- y todos miraron a la joven gitana –…la bandera de los cinco reinos se levantará para pelear a su lado-
-Gracias- dijo Harry – a todos- y salieron de la tienda a ayudar a su reina.
PRIMERO FELIZ NAVIDAD Y SEGUNDO DISCULPARME POR LA TARDANZA, ME BLOQUEE POR MESES Y HASTA HOY ME TERMINO DE FLUIR Y ME DEJÉ LLEVAR, LO DEJE HASTA AQUI Y NO SE PREOCUPEN, CREO QUE NO TARDARÉ MUCHO EN PUBLICAR Y CREO QUE POSIBLEMENTE PUEDO TERMINAR EL FIC YA EN EL PROX. CAPITULO.
ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO, NO VEMOS PRONTO POSIBLEMENTE PARA AÑO NUEVO BESOS Y ABRAZOS.
ATT. CELTAPOTTER
