Las crónicas perdidas de Konoha
Capítulo 02
El legado de los padres
-Ese día como siempre me desperté a eso de las seis de la mañana- empieza a narrar la pelirroja, recordando lo que hizo el día anterior bajo la mirada atenta de Tsunade y Shizune, la segunda coge unas hojas y pareciera que fuera a tomar nota de lo que dice.
Katt se levantó temprano ese día e inició su rutina: hizo sus ejercicios, limpió un poco, se dio un baño, desayunó mientras miraba las noticias, revisó su correo electrónico y a eso de las 8:30 a.m. salió de su departamento en Dublín. Al llegar al vestíbulo del edificio en el que vivía revisó, como todas las mañanas, su buzón de correo.
-Cuentas, cuentas, propaganda, propaganda, carta de algún desconocido, carta de la universidad- murmuró revisando los mensajes hasta que el último llamó su atención -Ni que estuviera matriculada…-revisó el contenido de la carta: Un antiguo colega de su madre era el remitente y le avisaba que tenía un paquete para ella desde la universidad en la que estudió en Perú -¿Desde Perú?, pero si acabo de venir hace menos de cuatro meses, y estoy segura que arreglé todo allá. Debe ser algo de la universidad después de todo tienen convenio, aunque si era para mí me lo deberían enviar directamente.
Sin hacerse demasiados problemas Katt se dirigió a buscar su paquete. El compañero de su madre dictaba clases en una universidad cercana que ella estaba frecuentando bastante seguido desde que regresó a Irlanda tan sólo unos meses atrás, aún pese a que no llevaba clases ahí. A pesar de los años que estuvo en el extranjero mantuvo una relación cercana con algunos de sus amigos y como ellos aún estaban estudiando los acompañaba mientras terminaba de decidir cuál sería su próximo paso ahora que regresó a su país.
Como llegó antes de la hora en que el profesor la citó, simplemente siguió con su rutina habitual. Usualmente sólo en las mañanas su pequeño grupo de amistades tendía a juntarse, ellos estudiaban carreras distintas y rara vez se cruzaban dentro de los salones de clase. Eso le gustaba: normalmente las personas se tendían a distanciar un poco para reunirse más seguido con sus futuros colegas, pero en el caso de su grupo sólo ella se distanció y estudió separada; los otros cuatro se movían juntos de un lado a otro desde que eran pequeños.
-¿No se separan no?, llevo cuatro meses aquí y aunque están estudiando diferentes cosas siempre los veo juntos- comenta sonriente sentándose con ellos.
-Bueno si no te hubieras ido del país los cinco hubiéramos seguido así, como hacíamos desde que nos conocimos cuando éramos chicos- replica una muchacha de cabello negro y mirada no muy amigable.
-¡Oh! June se pone sentimental- interrumpe el muchacho más alegre del grupo.
-Vete al diablo Brian- contesta June.
-No empiecen a discutir que después Pavel y Trent se van a ir- comenta Katt mirando a los otros dos muchachos que simplemente miraban con desaprobación el barullo que se acababa de formar.
-¿Y ya decidiste que hacer? Tú acabaste la universidad y sólo estás haciendo tiempo aquí- interviene Pavel levantando su cabeza para mirar a Katt.
-Aún no me decido… ¿Qué más quieren?, soy solidaria con ustedes y los estoy acompañando- responde Katt sonriente.
-Que suerte tienes, cualquiera hubiera dicho que con tanto viaje te hubieras atrasado, no adelantado- se queja Brian.
-No es mi culpa que en Perú se pueda entrar desde los dieciséis a la universidad y acabarla en cinco años- dice Katt sonriendo.
-Bah, la acabaste en menos- se queja nuevamente Brian
-Bueno, como estaba viviendo sola tenía que llenar el tiempo con algo en los veranos, además era muy normal recuperar o adelantar cursos en las vacaciones. Aparte si venía de visita mucho tiempo acá, ustedes iban a estar ocupados, por todo esto que allá era verano y acá invierno y no estaban de vacaciones- dice Katt antes de que la conversación tomara otro rumbo -June ¿Qué clase tienes?- pregunta a los pocos minutos con curiosidad.
-Tengo… clase sobre las cruzadas- responde June después de unos momentos.
-Sigo sin entender porque llevas cursos de arte, de ciencias y de historia a la vez- interrumpe Trent.
-Porque aún no me decido que carrera seguir en un par de años veo cuantos cursos llevé y si acabé alguna carrera- le responde June con un tono despreocupado.
Luego de despedirse de sus amigos, decide ir a buscar el susodicho paquete. Se acerca a la oficina del profesor habla con la secretaria y esta luego de un rato le indica que ya puede pasar.
-Katherine, que gusto verte- saluda el profesor –Siéntate.
-Gracias, no le voy a quitar mucho tiempo, me llegó un correo diciendo que tenía un paquete para mí- dice Katt sonriendo un poco.
-Sí, este- comenta el profesor extendiéndole una caja cuadrada de unos cuarenta centímetros de alto -Me llegó desde Perú, al parecer perdieron tu dirección o tal vez nunca se las diste… después de lo que pasó no me extrañaría, pero al parecer el paquete terminó en la universidad en la que estudiaste allá y ellos lo mandaron para acá. Sabían que tu madre había enseñado un tiempo aquí y eso les bastó.
-Asumo que era lo más práctico para ellos- agrega Katt suspirando un poco.
-Probablemente- asiente el profesor.
Katt se queda un rato hablando con el profesor que había sido compañero de estudios y luego de trabajo de su mamá "Si me voy rápido va a pensar que soy una maleducada" piensa mientras conversa con el hombre.
"Bueno, ya tengo el paquete aunque no lo voy a abrir acá y se me está haciendo tarde para mis clases, ya lo veré al llegar a mi casa" Katt sale de los terrenos de la universidad y se dirige a un Dojo, ahí hay un anciano quitándole sus almuerzos a los niños.
-Quítale tu almuerzo al maestro… antes que se lo termine- dice el anciano a un niño, este se le lanza encima pero no puede recuperar su almuerzo. El anciano los manda a entrenar más en parejas y voltea a ver a Katt, que es una de las pocas personas adultas. La mayoría de estudiantes son niños, los otros adultos parece que ya fueron vencidos por el maestro y se fueron a sus casas a descansar.
-Katherine ¿Qué es eso?- pregunta el anciano señalando su paquete.
-Es un paquete que me llegó desde Per…- antes que pueda acabar el anciano le quita su paquete.
-Quítale tu paquete al maestro- dice mientras coloca el paquete encima de su cabeza balanceándolo.
"Al menos no se lo puede comer" Katt intenta quitárselo, sin mayor éxito. El anciano logra evadir hábilmente cualquier acercamiento de ella a pesar que parece que está haciendo un buen trabajo.
-Aún te falta mejorar mucho, tienes la técnica y práctica, pero no la resistencia ni mucho menos la concentración- el anciano le devuelve su paquete luego de una hora.
-Ahora que me fijo, no entrenamos con los Dao- antes de que el anciano continuará hablando un niño se acerca con expresión curiosa, pero antes de que llegue a preguntar el maestro vuelve a hablar, mirándolo -Un Dao es un sable chino- de ahí vuelve a mirar a Katt -Eres bastante buena con las armas, pero no quiero que descuides tu habilidad sin ellas, en especial por esa poca capacidad tuya de concentrarte en los entrenamientos normales. La mayoría de gente de tu edad no permanece tanto tiempo entrenando artes marciales, y no quiero que tengas algún problema por un descuido, si tuviera más alumnos no me importaría mucho pero… considerando que eres la única que ha estudiado tanto tiempo…- el anciano se voltea y mira al resto -Bueno niños ya es tarde, vayan a cambiarse que voy a cerrar- ordena guardando algunas bolsas de almuerzo que le quitó a los niños y no llegó a comerse en el momento.
Katt sale del dojo y se dirige a su casa. Ahí toma un baño y se pone algo más cómodo para estar dentro de su casa, cocina algo para cenar y se prepara para ver el paquete.
-Veamos… que rayos es esto…- la caja del paquete es extraña tiene unos orificios tapados con cinta adhesiva -¿Y esto? parecen respiraderos- Katt abre la caja con mucha curiosidad. Dentro hay un montón de papeles, la mayoría son cuadernos o notas sueltas con una letra bastante desordenada y difícil de leer -La letra es de… sep, de mi madre, si algo es casi ilegible lo tuvo que haber escrito ella- y otros más que parecen ser de su papá, además de esto también hay un recipiente de vidrio con una tapa con respiraderos, tierra y algo que parece una planta muerta en su interior -¡Ah!, para eso eran los respiraderos ¿Por qué diablos los taparon?… quien habrá sido el idiota… pobre planta, aunque si esto era de mi mamá… pobre, haber vivido como tres años en un recipiente de vidrio y morir por culpa del correo ineficiente- hay un objeto más, un pequeño pendiente -Y esto es…parece una de esas cosas Inca que vi en los museos cuando estuve en Perú, aunque es bastante más pequeña que las que habían en el museo y se ve en mejor estado- mirándolo más de cerca -…probablemente es una imitación hecha hace unos años… nada tan antiguo estaría en tan buen estado.
Katt es interrumpida por el sonido del teléfono, sus amigos están molestando para ver donde se ha metido y que vaya a tomar con ellos.
-Nah, no molesten. Hoy estoy ocupada revisando el paquete que les dije- comenta Katt sujetando el teléfono con su hombro mientras revisa un poco las cosas.
-Anda ¡Revísalo mañana!- se escucha decir a una voz masculina por el teléfono.
-Lo quiero ver ahora, tengo una gran ruma de papeles que quiero revisar- responde Katt.
-Mañana- se escucha ahora un coro de voces implorando en el fondo.
Luego de mucho rato y varias llamadas a su casa y celular del mismo estilo que la anterior.
-Listo- Katt apaga el celular y desconecta el teléfono -Paz al fin, en que estaba… ah, más papeles.
Durante unas horas se queda leyendo los apuntes. Los de su papá son cosas sobre medicina y la situación del poblado en que se encontraba, los de su mamá, la mayoría son sobre sus investigaciones, cosas sobre plantas, ecosistemas etc. Fuera de eso un par de anotaciones que hablan de unas ruinas que encontró en una de sus excursiones "Quien lo diría talvez el pendiente si es original y lo encontró ahí" -Bueno parece que no eres una imitación- dice Katt colocándose el pendiente -Ya es tarde… tres de la mañana- conecta el teléfono y prende el celular, casi de inmediato empieza a sonar -Bah, no molesten, deben de estar llamando desde sus casas, mañana tienen clases temprano no creo que sigan tomando- Katt se guarda el celular en el bolsillo y se coloca su ipod, mientras lee algunas hojas más de los informes de su mamá, hasta que se queda dormida.
-Y bueno… hasta ahí les puedo contar. Lo que haya sucedido mientras dormía obviamente no lo sé y antes de que pregunten; no, no sentí nada extraño hasta que me desperté por acá- concluye su historia con una expresión pensativa aún tratando de recordar si algo se le puede haber pasado.
-Entonces… ¿Hiciste todo lo que hacías en un día normal?- pregunta Tsunade intentando mantener una expresión sería. Al parecer muchas de las cosas que Katt le había contado le resultaban poco familiares y extrañas.
-Sip, nada raro. Lo único fuera de lo cotidiano era el paquete- responde Katt tranquilamente "Por la cara que tiene dudo que haya entendido la mitad de las cosas que le dije"
-El paquete y su contenido ¿Pertenecía a tus padres?- pregunta Tsunade observando atentamente a Katt.
-Correcto- responde afirmando a la vez con su cabeza.
-Supongo… que está decidido, ¡Por ahora te quedarás en Konoha!- indica Tsunade, Shizune mira un poco extrañada, pero no dice nada.
-¿Perdón? no entiendo eso- interrumpe Katt antes que Tsunade pueda seguir hablando.
-En uno de los archivos de Konoha, hecho por mi abuelo, el primer Hokage de Konoha; dice que esperaba a la hija de un amigo suyo de unas tierras lejanas, la muchacha se llamaba Amapola- Katt mira a Tsunade con una expresión extraña "¿A quien le estás diciendo Amapola?" -Se le reconocería por un pendiente que era un emblema familiar, la imagen y descripción del pendiente encaja con el que tienes tú. Es obvio que no eres la persona a la que se esperaba, ya que este archivo tiene mas de 50 años, pero aún así, eres de algún lugar lejano y tienes el amuleto, así que asumiré que eres descendiente.
Katt mueve un poco las manos en señal de que se detenga -El amuleto debe de haberlo encontrado mi mamá en alguno de esos viajes que hacía a la mitad de la nada. El lugar de origen de esta cosa está al otro lado del mundo, no hay forma de que sea descendiente, o incluso pariente muy lejano.
-De cualquier manera hay órdenes aquí de que la muchacha fuera instruida en la academia, y ya que tú tienes el objeto con que la identificaríamos…- dice Tsunade observando atentamente los movimientos de Katt.
-¿Academia no estoy un poco grande para eso?- cuestiona Katt, mirando a Tsunade algo confundida "¿Academia?"
-Mira Katt- dice la Hokage suspirando un poco y cambiando su expresión a una un poco más cálida -No tengo idea de como ayudarte a volver, para ser sincera no creo que sea tan simple encontrar una manera de regresarte a tu mundo.
-¿Asumir que somos de mundos distintos no es un poco apresurado?- interrumpe Katt en un tono algo escéptico.
-Es la única opción que se me ocurre. Mi abuelo tenía técnicas extrañas que solo él conocía, su amigo puede haber sido de tu mundo sin mayores problemas, además nadie aquí ha oído sobre el lugar de donde vienes y tú no tienes idea de donde estas obviamente eres de un lugar bastante lejano- explica Tsunade acomodando el archivo que le trajo Shizune y guardándolo en un cajón de su escritorio.
-Pero la civilización que creo que hizo esto desapareció hace unos trescientos años, tampoco voy a tomar el lugar de Amapola- dice Katt en tono de queja señalando el pendiente que lleva puesto.
-Luego podremos hablar mejor, pero por ahora no tienes muchas opciones. Si no deseas nada de esto puedes quedarte en Konoha sin hacer mucho hasta que encuentre una solución, si es que logro encontrarla- interviene Tsunade con una sonrisa de victoria en el rostro -Y puedo ver por tú cuerpo y por como te mueves que no eres una persona muy sedentaria.
-Supongo que la academia no suena tan mal- acepta Katt derrotada "Me volvería loca si no tengo nada que hacer"
-Bien, irás a la academia y ahí veremos como te desempeñas. Aparte de estas órdenes, mi abuelo arregló todo para que se te diera lo necesario para tu estadía en Konoha- indica Tsunade.
-Dirás que se le diera a Amapola…- aclara Katt con algo de ironía.
-Bueno, si han pasado trescientos años, ella no va a venir y tú estas en la posibilidad de reclamar las cosas- dice Tsunade anotando algo en un papel -¡Shizune!- Agrega entregándole un papel con unas anotaciones.
-Sí Tsunade-sama- la joven lee unos momentos -yo me encargo- agrega saliendo de la habitación.
-¡No olvides borrarlo de la lista de pendientes!– le añade en un tono de voz más alto como esperando a que Shizune la escuche luego de que salió de la habitación.
"Genial, caí en una maldición Inca… si hubiera sabido no me hubiera puesto el pendiente, es probable que sea culpa de él, pero bueno era Inca no egipcio como para andar pensando en maldiciones" piensa Katt mientras observa sin mucho interés la oficina.
-¡POI-POI!- se escucha decir al cerdito con ropa y collar acercándose a olfatear a Katt.
-¡El cerdito!- exclama mientras lo levanta.
Katt se queda jugando con Ton-Ton a la vez que Tsunade se ve bastante pensativa observándola. Hablan muy poco, mayormente sobre el cerdito.
Como una hora después regresa Shizune -Listo Tsunade-sama- voltea a mirar a Katt -Katt, a partir de mañana puedes empezar a ir a la academia, Iruka se encargará de ayudarte con eso, él enseña ahí; en estos momentos están arreglando un departamento para que te instales y este dinero que es la suma que el primer Hokage dejó guardada para dársela a Amapola- Shizune le extiende una bolsa con dinero a Katt.
-Gracias- contesta Katt por mera educación mientras maldice su suerte "Con la suerte que tengo o me transformo en Amapola quien quiera que haya sido, o su alma viene a perseguirme por tomar su lugar"
-Hokage-sama- dice Iruka entrando al cuarto. Al parecer lo volvieron a llamar.
-Iruka lleva a Katt a su departamento, a partir de mañana va a ir a la academia, luego de llevarla y ayudarla un poco regresa para que te informe más- Tsunade le extiende un papel y unas llaves a Iruka.
-Sí Hokage-sama- responde Iruka y luego se voltea para mirar a Katt –Vamos.
Segundo capítulo, espero no haberlos aburrido demasiado con el día de Katt, pero lo consideré adecuado. A partir de aquí no más introducciones, empieza la historia en si.
