Las crónicas perdidas de Konoha
Capítulo 52
Sur escarlata
Está relajada, recostada contra el cuerpo de Kakashi con una sonrisa en el rostro mientras mueve levemente sus dedos para sentir el anillo que le regaló la noche anterior. Con el sonido de los pájaros anunciando un nuevo día Katt abre los ojos y posa la mirada en el jonin que está tranquilamente dormido boca arriba rodeándola con un brazo, luego baja la vista hacia el pecho de él donde se encuentra su mano apoyada con su nuevo accesorio. Acomodándose un poco y extendiendo aún más su sonrisa se acurruca más cerca de Kakashi, este al sentirla la sujeta un poco más fuerte y coloca su mano libre sobre la que ella tenía en su pecho.
El momento tranquilo de ambos se ve interrumpido, como parece ser algo ya natural, por un pergamino que aparece y yace en el suelo. Desde donde está Katt no lo puede ver, pero sabe que está ahí y ya que Kakashi ni se ha movido y ha tenido una misión reciente asume que en esta ocasión debe de ser para ella.
Elevando su cabeza con desgano y teniendo que alejarse de la comodidad del cuerpo de Kakashi, se levanta y recoge el pergamino abriéndolo sin mayores ánimos. Como pensó, era para ella, una misión de rango B y debe de estar en la oficina de Tsunade para las explicaciones pertinentes en dos horas "Rango B… normalmente no me mandan de esas" piensa un poco extrañada dejando el pergamino en la mesa de noche y volviendo a colocarse junto a Kakashi que había quedado en la misma posición de antes, esperando a que regresara.
-¿Tienes misión?- pregunta luego de unos instantes.
-Si, rango B- responde sin una pizca de entusiasmo -Tengo que estar donde Tsunade en dos horas.
Kakashi sonríe un poco y se voltea hacia ella, ahora rodeándola con ambos brazos -Entonces tienes que ir a hacer tus cosas- dice abrazándola fuertemente.
-Ni se te ocurra hacerme llegar tarde, que si es misión B dudo que yo esté a cargo y después me gano miradas feas por demorarme- comenta tratando de librarse de los brazos, que hasta unos momentos atrás eran tan cómodos y ahora están siendo usados para impedir que llegue a tiempo a su 'trabajo'.
x x
Con la respiración agitada, luego de tener casi pelear para lograr que Kakashi la suelte y luego para que la deje alistarse en paz y por haber salido con el tiempo exacto para llegar sólo si corría a toda velocidad, logra llegar hasta la oficina de Tsunade lista, incluso con el zorro ya puesto en la mochila. Luego de tomar aire y calmarse un poco camina hasta la oficina donde su equipo la está esperando.
-Casi llegas tarde- comenta una voz femenina familiar -Aún falta una más.
-¿Kurenai?- pregunta un poco sorprendida, no esperaba verla a ella.
-No creo que tarde, normalmente llega con el tiempo exacto- explica la Hokage sin mucho interés.
En el cuarto hay alguien más, una niña que Katt conoce un poco y que ahora que lo recuerda bien se había vuelto chunin en el último examen "Sachi…" piensa al ver a la pequeña que había sido puesta como reemplazo suyo para el equipo de Kami y Panza. La niña la observa sin mayor interés, parece estar algo impaciente, probablemente es su primera misión importante.
-¿Sólo mujeres?- pregunta Katt con curiosidad.
-Es mejor para cuando no se quiere llamar tanto la atención, al menos no de una forma que provoque cautela en el enemigo- explica Kurenai.
-Los hombres tienen la mala costumbre de creer que las mujeres no son capaces de hacerles mucho daño- interviene Tsunade un poco fastidiada -Si no ven hombres tienden a considerarnos una amenaza inferior, asumen que o sólo servimos para curar, hacer genjutsus o quedarnos paradas mirando con un kunai en la mano sin saber que hacer.
"Kurenai es experta en genjutsus y tú eres una ninja médico" piensa Katt aguantando la risa "Aunque claro, ambas saben hacer mucho más que sólo eso… y yo no se hacer nada de eso"
-Hokage-sama- interrumpe una voz femenina ingresando a la oficina -Disculpe la demora.
-Aún estás a tiempo.
Observando a las presentes cierra la puerta una muchacha de cabello negro y ojos del mismo color, la joven no es desconocida para Katt, esa chica también fue al último examen chunin y logró subir de rango al igual que Sachi aunque es un poco mayor que el resto de los que pasaron el examen, de unos dieciocho años posiblemente -Soy Furaka Akina.
-No es necesario que te presentes en este momento- interrumpe Tsunade colocando sus manos sobre un fólder que tenía hasta ese momento encima de su escritorio -Al parecer tenemos algunos ninjas aliados a un grupo de ladrones locales en el camino entre las montañas cerca al país de la tierra. Este grupo se está dedicando a asaltar a cualquiera que pase por la zona y siendo una ruta comercial los costos económicos que están ocasionando son demasiado altos… sin contar que sus últimos ataques ya han costado algunas vidas.
-¿Se sabe quienes son los ninjas?- pregunta Kurenai en un tono serio.
-No, tenemos muy poca información- responde extendiéndole el fólder que tenía -Sólo sabemos los lugares donde han atacado, pero por su mismo modo de actuar dudo que sean algo demasiado problemático, ningún ninja decente se dedicaría a asaltar caminos de esa manera.
-¿Están centrados únicamente en el camino?- pregunta Kurenai luego de observar el contenido del fólder.
-Totalmente, son los únicos que están actuando en esa zona y específicamente en el camino, es posible que hayan absorbido a las bandas cercanas o las hayan desplazado- responde la Hokage -Kurenai, quiero este asunto arreglado, pronto va a empezar a repercutir en la economía local y hace poco que logramos recuperarnos del ataque de Orochimaru.
-Nos encargaremos- afirma Kurenai posando la mirada en las kunoichi -Katt, Akina, Sachi, vamos- ordena saliendo de la oficina, con la pequeña siguiéndola casi de inmediato.
x x
El lugar al que deben de ir es un pequeño pueblo de comerciantes, ellos son los afectados directamente por los robos de camino y los que contrataron los servicios de Konoha. La zona de la misión es montañosa, el pueblo de destino se encuentra a unos tres días de camino pasando a través del área en conflicto, que es un camino bordeado por grandes paredes de rocas que crecen hasta formar montañas, algunas partes son muy empinadas como para poder llevarse mercancías demasiado grandes, pero otras no lo son tanto así que con un buen número de personas que se dediquen a mover la carga podrían subirla por la montaña y llevarla hasta algún escondite.
-¿Entonces vamos a buscar algún mercader y seguirlo hasta que lo asalten?- pregunta Katt con curiosidad mientras atraviesan la zona -No creo que simplemente ponernos a buscar vaya a ser muy útil si Tsunade quiere esto resuelto antes que afecte a Konoha.
-Si es necesario lo haremos- responde la jonin tranquilamente.
-¿No deberíamos inspeccionar el área para disminuir la ventaja del enemigo? Así sabríamos un poco sobre el terreno- pregunta Sachi.
-No, lo mejor es llegar primero al pueblo e informarnos bien. Es probable que usen el pueblo como abastecedor de alimentos, con suerte podemos encontrar una pista ahí y obviar usar un mercader como señuelo- responde Kurenai, pero antes de poder continuar el sonido de una explosión hace que se detenga.
Una avalancha de rocas cae hacia el grupo de kunoichis que andaban por el camino, al notarlas las cuatro esquivan las rocas sin mayores dificultades, simplemente están cayendo, no son parte de un jutsu dirigido o algo similar que pudiera ocasionarles problemas. Cuando las cuatro salen del derrumbe Kurenai hace una seña a Akina para que vaya con ella hacia donde ocurrió el deslizamiento mientras Katt espera junto con Sachi abajo en caso sea alguna trampa. Pasan unos minutos y cuando Kurenai ha inspeccionado la zona y considera que no hay peligro les da una señal a Katt y Sachi para que se reúnan con ella.
-El ninja que hizo esto no sabe mucho de cómo usar notas explosivas- comenta Akina observando una roca con uno de los mencionados artefactos ninja -Ni siquiera los voló todos.
-Eso es bueno para nosotras- interviene Kurenai -Mientras más ineptos mejor, aunque no han dejado marcas recientes, probablemente la trampa fue dejada aquí para activarse cuando alguien pasara.
-¿Tratamos de empezar a buscar desde aquí?- pregunta Katt observando a Kurenai.
-No, primero el pueblo, dependiendo de la información que saquemos veremos como proseguimos.
x x
El pueblo al que llegan es bastante desordenado, más que un pueblo parece una especie de mercado gigante, hay puestos de comerciantes delante de cada edificio visible y los pocos que no están tapados son almacenes con bastante movimiento. Muchas personas llenan las calles comprando o haciendo tratos con los vendedores, el pueblo a primera vista no parece muy afectado con los asaltos de camino "Probablemente estarán obviando esa ruta y desvían sus mercancías a otras zonas… eso más que afectarlos mucho a ellos va a afectar la zona de Konoha"
-Voy a hablar con las autoridades del pueblo- dice Kurenai deteniéndose frente a un pequeño hotel y observando a su equipo -Traten de averiguar algo en el pueblo, pero no llamen la atención. Nos reunimos aquí al anochecer- ordena antes de ir a buscar algún edificio de gobierno donde pueda dialogar con quien contrató Konoha.
Al separarse del resto de kunoichis Katt camina tranquilamente por el lugar "No llamar la atención… como si hubieran cincuenta pelirrojas por la calle" piensa no muy animada "Va a ser difícil que logre encontrar algo útil sin que me noten, si es que realmente cree que los asaltantes vienen aquí a abastecerse"
Mirando tiendas y todo tipo de artículos, desde cosas como adornos hasta incluso armas, todo a la vista de cualquiera y entremezclado con puestos de alimentos "¿Cómo se supone que encuentro algo cuando quiero comprar? ¿Me paseo por todo el pueblo? Que desordenados…". Los vendedores en muchos casos parecen ser personas comercialmente agresivas ya que jalan a sus posibles compradores hasta sus tiendas aunque estos no tengan el menor interés en sus productos. Un par de horas luego de dar vueltas por el pueblo sin ver a primera vista nada extraño Katt comienza a regresar hacia el hotel que indicó Kurenai.
-¡Tú!- escucha decir a una voz ronca mientras siente una mano huesuda sujetarla por el brazo. La primera reacción es voltear un poco alterada, la última mano huesuda a ese grado que había visto eran de los cuerpos que Kabuto levantaba. Cuando posa la vista en lo que la tocó nota que es una mujer bastante anciana y encorvada, envuelta en una túnica de color tierra, sus manos aparte de huesudas están decoradas con varios anillos con piedras bastante grandes.
-¿Si?- pregunta al comprender que es sólo una anciana y ningún muerto enviado por Kabuto "Hasta los de Kabuto están en mejor estado" piensa observando a la mujer un poco preocupada "No me gusta tratar feo a la gente, pero… espero que no tenga ninguna enfermedad extraña encima"
-Veo un brillante futuro en ti jovencita- comenta la mujer sin soltarla y extendiendo su otra mano con la palma hacia arriba.
Katt deja salir un suspiro sin sacar la mirada de la mujer y luego busca algo de dinero para darle "No me va a dejar en paz si no le sigo el juego" y se lo da. La mujer sonríe un poco y suelta a Katt guardando el dinero por entre su túnica.
-Tu futuro es brillante, el camino que tomarás te llevará a la grandeza, pero al mismo tiempo a la miseria y muerte- dice la mujer tranquilamente sin quitarle la vista de encima, cosa que extraña a la pelirroja ya que esperaba un tono alarmista con la mujer casi jalándose los pelos o una actuación barata de una especie de trance -Vas a ser desdichada, no vas a poder conseguir lo que tanto anhelas, algo que crees que ya estás encaminada, pero en realidad nunca llegarás.
Con sentimientos un poco encontrados, sabe que la mayoría de la gente que se dedica a estas cosas son un fraude, pero en este caso la mujer al menos es una buena actriz, se anima a preguntarle algo teniendo una leve intuición de a que se está refiriendo con lo que ella anhela -¿Cómo me va a ir en el amor?
-Bien y mal, lo tendrás, pero jamás podrás tomarlo- responde la mujer aún mirándola -Hay una forma, pero eso sería que tomes otro camino, uno que no te descarrile de tu felicidad, aunque con eso abandonarías el poder y el reconocimiento que el otro te traería- explica juntando sus manos y cubriéndolas con su túnica.
En ese momento un tumulto de gente distrae a Katt ya que parecen estar a punto de atropellarla, por lo que da unos pasos hacia atrás antes de acabar en el suelo aplastada y con la marca de algún zapato en su cabeza. Al volver a la mirada hacia donde estaba la anciana no la ve, su primera reacción es de espanto, cree que el grupo de gente aplastó a la pobre mujer así que baja la mirada al suelo para ver si la encuentra, pero no, la mujer simplemente no se ve ni en el suelo ni en los alrededores.
-Eso fue extraño…- murmura aún buscando con la mirada a la anciana. Las palabras de la mujer parecen haberla incomodado bastante, normalmente las ignoraría, pero hay algo en todo eso que le preocupa "Cuando vine a avisarme que no entrara al portal del dragón… quince años y nunca me dio el anillo que compró" se dice a ella misma mirando su mano "Y no creo que haya sido este… la anciana no estaba hablando por hablar, o tuvo demasiada suerte y acertó" piensa con la mirada baja y preocupada sin quitar la vista del anillo que recibió hace unos días "Jamás prefería poder o alguna de esas tonterías antes que a Kakashi…". Luego de unos minutos quieta en su lugar toma aire y se dirige al hotel tratando de olvidar o al menos disimular su preocupación, lo último que quiere es malograr una misión con Kurenai sólo por comentarios de una anciana y una visita futurista que ella tuvo, que por cierto no la reportó a pesar de que probablemente lo debió de haber hecho.
x x
La búsqueda de información del día anterior no tuvo mucho éxito para ninguna de las tres chunin y Kurenai estuvo más centrada dialogando con las autoridades, así que en cuanto amanece comienzan nuevamente el intento por recopilar información. Katt hasta ahora ha podido ocultar su incomodidad por la corta charla que tuvo con la anciana, pero aunque lo esté disimulando relativamente bien no puede evitar estar haciendo un trabajo bastante mediocre en lo que es buscar alguna pista sobre los asaltantes de camino.
Cuando llega la hora de reunirse la información que Katt ha conseguido no es crucial en absoluto. Los asaltantes ya llevan un buen tiempo en la zona y se dedican a quitarle hasta la carreta, en algunas ocasiones, a quienes tratan de atravesar el camino entre las montañas, algunos aún intentan el riesgoso viaje contratando a un grupo de jóvenes del pueblo que se ofrecen a ir como guardaespaldas por una paga no muy elevada, algunas de las carretas que escoltan logran pasar, pero en la mayoría de veces simplemente el mercader termina sin su valioso cargamento.
-No hay nada que nos pueda dar una pista sobre los ninjas de la banda- comenta Kurenai luego de escuchar lo que las chunin le informan y de mirar un poco extrañada a Katt, al parecer esperaba que consiguiera algo más -Mañana parte un mercader con una escolta, vamos a seguirlos y a ver que ocurre.
x x
Muy temprano, cuando los primeros rayos de sol empezaban a iluminar el pueblo las cuatro kunoichis se encuentran siguiendo la carreta de un mercader que va acompañada por seis muchachos. Lo principal para Kurenai no es defender al objetivo de los asaltantes sino tener mucho cuidado en no ser encontradas por ojos enemigos, la carreta si es atacada se detendrá y en ese momento podrían darle alcance si es que por ir cautelosamente se han distanciado de esta.
Pasan unas cuatro horas desde que partieron del pueblo, la carreta no está en su rango de visión, pero el sonido de una explosión seguido de lo que parece ser un deslizamiento de rocas pone en alerta al grupo, Kurenai ordena a Akina y Katt que se acerquen con cuidado hacia la carreta y no intervengan a menos que vean la vida de alguien en peligro inminente, ella junto con Sachi planea abrirse un poco y adelantar a la carreta para rodear a los asaltantes.
-No es bueno que nos movamos en grupo en un lugar tan estrecho, si los asaltantes se alejan síganlos con cuidado, no provoquen nada hasta que nos reunamos- indica Kurenai antes de partir con Sachi.
-Vamos- dice Katt mirando a Akina -No sabemos que tan rápidos sean sacando mercancía.
Ocultas detrás de unas piedras ambas pueden observar como un grupo de cómo diez hombres armados están sacando el contenido de la carreta mientras dos de ellos están vigilando a el mercader que está aterrado y al grupo de jóvenes que parecen inconcientes, muy probablemente trataron de pelear. Un poco más arriba sobre unas rocas están dos hombres más ambos se ven físicamente mucho más fuertes y llevan los sujetadores de shurikens aunque ninguna bandana visible.
-¿Serán todos?- pregunta Katt.
-Puede ser, necesitan la mayor cantidad de manos para mover lo más rápido posible la mercancía- comenta Akina luego de pensar por unos instantes y ver como el grupo de asaltantes parecen ser un poco selectivos con las cajas que se llevan, probablemente no planeen sacar todo.
Luego de unos tres minutos amarran al asustado mercader junto con los jóvenes inconcientes y parten con el botín hacia la montaña, subiéndola con cierta agilidad, se nota que conocen y saben moverse en el terreno. No hay rastros de Kurenai aún aunque es probable que si está se esté ocultando al igual que ellas.
-Hay que seguirlos- anuncia Akina saliendo sin esperar a Katt.
Siguiendo a Akina con cuidado, buscando siempre algún tipo de formación rocosa que sirva para cubrirla Katt se retrasa un poco aunque por suerte no pierde de vista a la muchacha. Luego de unos diez minutos el grupo de asaltantes entra a una cueva cerca de la cima de la montaña y para mala suerte de Katt nota como Akina los sigue. De pie cerca de la puerta Katt tiene sus dudas en entrar, no ve a Kurenai por ningún lado y no tiene idea que tan sencillo sea para la jonin rastrearlas "Ojala no vaya a hacer nada estúpido" piensa decidiendo quedarse a esperar a Kurenai.
Pasan varios minutos antes de que sienta a Kurenai acercarse junto con Sachi, ambas viniendo de la dirección opuesta de ella y desde incluso un área a más altura -¿Akina?- pregunta Kurenai al llegar junto a Katt.
-Salió persiguiendo a los tipos y no se detuvo al llegar a la cueva- explica Katt -Parecen ser diez y aparte dos más que si tenían apariencia de ser ninjas, sin bandanas así que no tengo idea de que villa sean.
-Vamos a entrar, espero que esa muchacha no haya hecho alguna tontería- indica Kurenai ingresando a la cueva con las dos kunoichis detrás de ella.
La cueva es una especie de corredor rocoso, de unos veinte metros de largo de ahí se abre una inmensa cueva que por la poca iluminación que hay no se logra ver la altura del lugar, se puede apreciar la extensión solamente porque en algunos lugares hay unas pequeñas antorchas iluminando levemente la cueva que está llena de las cosas robadas. Hacia el lado opuesto de la entrada a este lugar se ve un punto mucho más iluminado con voces viniendo desde ahí. A una señal de Kurenai empiezan a avanzar con cuidado y lentamente, en ese momento buscando a Akina o alguna trampa oculta que pudiera delatar su presencia. Katt empieza a sentirse un poco deprimida sin razón aparente mientras avanza "Eso es extraño... normalmente primero recuerdo lo que me pone triste" piensa alentando un poco el paso hasta casi detenerse.
-¿Estás bien?- pregunta Akina apareciendo detrás de unas cajas que acababan de pasar.
Katt observa a la chica sin entender muy bien a que vino su pregunta o de donde salió, hasta que siente algo líquido cayendo por su rostro. Al llevar su mano hacia su cara para ver que es nota que parece ser agua y luego de seguir el rastro nota que proviene de sus ojos.
-¿Lágrimas?- se dice confundida haciendo que Kurenai se detenga observándola con cuidado y luego observando un poco aliviada a la recién llegada, al menos ya no la tienen que buscar.
-Akina… Katt- dice la jonin meditando que hacer -Hay que acabar con esto rápido- ordena mirando a Katt -Tal vez haya algún jutsu en la zona, no te vez muy bien y ha sido demasiado repentino.
-Son diez y un ninja, el otro simplemente parece haber desaparecido- explica Akina bastante seria.
-¿El resto están reunidos?- pregunta Kurenai.
-Si, en la pequeña cueva al fondo, están contando lo que han robado ahora, no tienen ni sus armas a la mano- explica Akina.
Kurenai asiente con la cabeza y hace una seña para que el grupo se posicione en el borde de la pequeña cueva interior donde se encuentran sus objetivos distraídos. El plan es sencillo Kurenai los planea colocar en un genjutsu y ahí procederán a dejarlos inconscientes para capturarlos.
En cuanto Kurenai coloca el genjutsu las tres entran para atacar, pero el único ninja presente del grupo enemigo parece no caer en este y se libera de inmediato. Al notarlo Katt va por él, al estar en una cueva no ve muy inteligente usar sus jutsus, quien sabe que tan estable sea el lugar. El ninja enemigo no parece ser muy hábil en combate cuerpo a cuerpo o quizás simplemente aún no se recupera de la sorpresa.
Kurenai se acerca a donde Katt y la ayuda a dejar inconsciente al ninja mientras las otras dos se ocupan del resto de la banda. Con once hombres inconscientes y amarrados acumulados a un costado de la cueva Kurenai ordena a las tres chunin ir al pueblo para que manden a alguien que venga a recoger a los bandidos.
-Tengan cuidado, aún falta un ninja así que escolten a las personas que envíen- ordena viendo como las tres comienzan a salir de la cueva.
-Eso fue sencillo- comenta Akina -No sé porque sigues deprimida- agrega mirando con curiosidad a Katt.
-Que yo sepa no es tu primera misión seria- comenta Sachi provocando que Katt se detenga y mire un poco feo a la niña por el comentario, no está del mejor humor del mundo en esos momentos.
Antes de que alguna pudiera decir algo más una silueta crea una sombra desde la entrada de la cueva y ocasiona una especie de derrumbe, con un jutsu, en el corredor de la cueva, que era el lugar donde estaban en ese momento. Sachi reacciona para esquivar las rocas saltando hacia atrás, acercándose a la zona donde estaba Kurenai; Akina y Katt hacen lo contrario, evitan las rocas que caen dirigiéndose hacia el ninja, separándose de las otras dos ya que las rocas empiezan a llenar el espacio entre ellas. El enemigo sonríe divertido al ver que las dos se acercan a él y ocasiona otro derrumbe, pero este detrás de él, bloqueando la salida.
El ninja enemigo esquiva los ataques de Akina lanzándola contra una de las paredes, luego empieza a pelear con Katt que parece tener un mejor nivel de combate cuerpo a cuerpo que él, a los segundos Akina se levanta y vuelve a lanzarse al ataque. Aunque en esta ocasión tiene en una de sus manos tres senbons intercalados con sus dedos, la joven lanza los senbons haciendo que uno de ellos de en el blanco, al tener a Katt con la ventaja tan cerca de él no pudo esquivar el ataque. El próximo golpe de Katt hace que el hombre caiga inconsciente al piso, aunque lo extraño es que parecía atontado y casi como se hubiera quedado quieto a propósito.
-¡Buen golpe!- dice alegremente Akina acercándose con cuidado mientras patea un par de piedras pequeñas del suelo, ahora que el deslizamiento de rocas terminó no hay mucha luz, sólo la poca que se cuela por pequeños huecos no rellenados por rocas del deslizamiento.
-¿Qué tenían los senbon?
-Veneno, aunque nada mortal- responde sonriendo -Va a estar así por unas horas.
Katt observa un poco la situación, ahora la situación encaja mejor con como se siente; decaída, dejando salir un suspiro extiende su mano hacia su mochila y saca a su pequeño zorro que estaba con los ojos abiertos al parecer entretenido con la pequeña pelea que hubo -Pudiste haber salido a ayudar- recrimina mirándolo -Pero ahora no importa eso, has un poco de fuego, pero pequeño y mantenlo un rato que es sólo para iluminar.
Con Orion haciendo de fogata Katt se acerca hacia el interior de la cueva y nota para preocupación suya que el derrumbe de ahí parece mucho más grande "Lo cual no es extraño ya que adentro también había material que tapara bien el túnel… no como el que da para la salida" luego de inspeccionar y notar que no parece haber ningún hueco regresa con Akina que se encuentra en la entrada tratando de mover algunas rocas.
-Vamos a tener que abrir esto para buscar ayuda- dice sin muchos ánimos –A menos que tratemos de sacarlas a ellas nosotras solas.
-No sé jutsus de tierra y el derrumbe del lado de ellas parece mucho más grande que este, incluso quien sabe si Sachi logró pasar a salvo- explica Katt -Pero, lo primero es abrir este lado, ya con algo más de luz podemos ver bien si podemos tratar de hacerlo solas o vamos por ayuda.
-Es una cueva grande donde están, no creo que se les acabe el aire- comenta la muchacha sacando algunas rocas de la parte más alta del derrumbe.
Katt chasquea la lengua al escuchar esto -Eso no es del todo cierto, no son sólo Kurenai y Sachi las que están así, sino once hombres más y dudo que ellos hayan quedado enterrados por el derrumbe, estaban más lejos, tal vez no tengamos tiempo de ir por ayuda al pueblo.
-¿Entonces no deberíamos empezar por ese lado?- pregunta deteniéndose.
-No, aunque lográramos abrir un hueco en ese derrumbe es probable que no pase suficiente aire y sin la luz adecuada vamos a demorarnos demasiado, necesitamos abrir primero este lado- explica mientras continúa sacando rocas.
Las horas pasan mientras las kunoichis sacan las rocas amontonadas y el pequeño zorrito aleja las que puede para que no se acumulen cerca de ellas. Cada cierto trecho ocurren pequeños derrumbes aunque de rocas más pequeñas que con leves empujones caen sin problemas. Al anochecer logran terminar de abrir el lado de ellas, las dos están cansadas y dudan que puedan continuar con el otro en ese mismo instante.
-Descansemos un poco, que si están vivas y bien deben de estar buscando una forma de salir por su cuenta- comenta Katt mientras Akina asiente con la cabeza.
-Voy a buscar algo para hacer una fogata en los alrededores para que tu zorro la prenda, que en estas cuevas se crean vientos bastante fríos. El humo caliente no va a ser incómodo en este caso, con suerte aunque nos llene la cueva nos ayuda a mantener calor.
x x
Con una fogata en la mitad del túnel la jóvenes se sientan a descansar, lo que Akina mencionaba de el viento en las cuevas era verdad, en cuanto este ingresaba empezaba a circular fuertemente llevando la tierra suelta por el derrumbe. Unas horas de descanso en la que ninguna de las dos parece poder dormir, en especial Katt que no controlar las lágrimas que caen cada cierto lapso de tiempo, aún sin mucha luz deciden y a ver como harán para sacar el derrumbe interno, mientras ella sacaban el de la salida ocasionaban pequeños derrumbes y no tienen idea como esté la situación hacia el otro lado, no saben si Sachi por ejemplo esté atrapada y un derrumbe termine de enterrarla.
-Tenemos que arriesgarnos- opina Akina colocando la mano en el derrumbe.
-Lo sé… aunque sería mejor si nos concertamos en buscar abrir un hueco, más que en despejar la zona de piedras, así no vamos a provocar nuevos derrumbes y podemos abrirles un hueco para aire y para enterarnos que podemos hacer y como están- añade Katt secándose unas lágrimas del rostro.
-No creo que sea un jutsu- interviene Akina un poco preocupada observando que la depresión sin sentido de Katt aún continua -Si lo fuera ya debería de haberte dejado de afectar.
-¿Y qué es?
-No lo sé- responde no muy animada -Por suerte no te impide moverte.
x x
Pasado el medio día y llenas de tierra ambas empiezan a preocuparse sobre si fue una buena decisión tratar de rescatarlas solas, aún no han conseguido abrir un hueco y el aire dentro debe de estar bastante pesado para estos momentos, no creen que logren abrir el hueco antes de que el oxígeno sea tan pesado adentro que ya no puedan contar con la ayuda de Kurenai aunque logren comunicarse con ella.
-Akina- dice Katt cansada y frustrada de la situación y las incómodas lágrimas -Retrocede.
La joven deja caer la roca que tenía en las manos y obedece, Katt se sujeta con chakra a una de las paredes y se acerca lo más que puede al derrumbe "Si estoy cerca y esto no es demasiado ancho no va a explotar, va a abrir un hueco y seguir de largo" piensa mientras hace los handseals para uno de sus jutsus de fuego -¡Katon: Ka yari no jutsu! (Fire Relase: Fire Lance)- el jutsu al haber sido realizado tan cerca a 'la víctima' hace que por la energía liberada Katt sea expulsada hacia atrás.
Cuando Akina se acerca junto con Orion a ver a Katt se escucha la voz de Kurenai -¡Katt!
Katt levanta la mirada hacia el lugar donde realizó su jutsu y ve un pequeño hueco de unos veinte centímetros de diámetro -¿Qué?- responde poniéndose de pie -¿No derrumbe nada no?
-No, que suerte que lo hiciste, aquí ya se iban a poner las cosas mal en unas horas- explica -¿El ninja?
-Inconciente- responde la pelirroja.
-Esperen ahí con él hasta que logremos salir, tengo a los asaltantes cavando un hueco- comenta Kurenai en un tono satisfecho.
-Bueno, eso quiere decir que podemos descansar en paz- comenta la muchacha amarrando al ninja que aún estaba tirado en el suelo -Dependiendo de que tan resistente sea, debe de estar despertando a más tardar mañana en la mañana.
Katt sonríe, se coloca cerca de la fogata nuevamente armada por Orion y Akina, y se recuesta tratando de dormir. Pasan unas horas en las que aunque está con los ojos cerrados intentándolo, no es capaz de dormir. El sonido de la madera quemándose en la fogata se siente más fuerte, y el ambiente más caliente, a pesar de estar con los ojos cerrados puede notar que la luz emitida por la fogata se ha intensificado. El viento sobre su rostro también ha variado, ahora es una leve brisa y no los incómodos vientos creados por el aire circulando fuertemente en la cueva "También huele diferente" piensa extrañada al percibir el aroma a bosque que ha tapado por completo el ambiente pesado y polvoriento de la cueva.
Al abrir lentamente los ojos, nota que algo está realmente mal. Primero ve que está sentada con las piernas cruzadas frente a una fogata de mayor tamaño, segundo está en un suelo rocoso, pero no es una cueva sino un bosque lo que la rodea y el tercer punto es el que más le preocupa tiene a unos metros de ella un hombre bastante peculiar, tiene la piel azulada al igual que el cabello y lleva una túnica que no hace que se relaje en absoluto "Akatsuki" y en una de sus manos un anillo de la organización uno con la inscripción 'sur'.
El hombre parece notar que lo está observando y clava sus ojos en ella -¿Estás bien?- comenta primero en un tono divertido aunque cuando no recibe respuesta su mirada, que hasta el momento había sido relajada, cambia a una algo preocupada -Si dejas que te afecte tanto deberías renunciar en este momento.
-¿Renunciar?- repite extrañada.
El hombre la mira con curiosidad negando con la cabeza -Estoy volviendo a dudar que vayas a poder hacerlo- añade extendiéndole un vaso con agua.
Al recibirlo Katt lo toma con las dos manos, no quiere provocar al hombre, pero no tiene idea de qué hacer o cómo llegó hasta ahí. Al bajar la mirada para tomar el agua nota algo extraño que hace que se quede mirando el tenue reflejo; su cabello no parece ser lo único de color rojo que tiene en la cabeza en esos momentos, sus ojos también parecen serlo.
Poniéndose de pie asustada y confundida deja caer el vaso al suelo llamando la atención del hombre que sujeta el mango de un objeto envuelto en muchos vendajes, al notar esto Katt retrocede, pero se choca contra algo rojizo y peludo que parecía haber estado durmiendo detrás de ella. Un pelaje rojizo bastante familiar empieza a moverse dejando ver a un zorro, de unas dimensiones muy similares a las de un caballo, estirándose y moviendo dos colas en el proceso mientras bosteza.
-Tu dueña está demasiado extraña- escucha comentar al hombre con una sonrisa burlona en el rostro.
-¿Orion?- pregunta incrédula Katt al ver al animal.
-Kisame…- dice el zorro en un tono serio quitando la mirada de pereza del rostro al instante y colocando su mirada penetrantemente sobre su dueña.
-Dime que es ella y no la loca de dentro de unos años- comenta el hombre poniéndose de pie y acercándose a paso rápido -Es el colmo que no tenga control y termine cambiando de lugar.
-No, no es esa- responde el zorro preocupado -Esta no tiene idea de nada aún, se le ve en los ojos.
Kisame chasquea los dientes bastante fastidiado -Eso es un problema, si nos llaman no va a ser capaz de actuar.
-¿De qué hablan?- pregunta nerviosa alejándose un poco de ambos tambaleándose un poco al no tener un paso muy firme -¿Por qué estás tan grande?- pregunta señalando a Orion -¿Y por qué diablos tengo conjuntivitis?- agrega tocándose los ojos desesperada.
-¿Conjuntivitis?- pregunta Kisame posando por unos momentos la mirada en el zorro -Eso no es ninguna enfermedad, es el sharingan- trata de explicar hasta que nota que el zorro se pone alerta, agacha la cabeza y se cubre las orejas con las patas.
Lo que hizo que Orion hiciera eso fue que cuando Katt tenía las manos en el rostro noto que su anillo estaba un poco extraño, no era el que le había dado Kakashi sino un anillo de Akatsuki con la inscripción de 'escarlata' en él. La mueca en su rostro alertó al animal del grito que no se hizo esperar. Lo que sea que esté pasando es demasiado para la pelirroja, aparecer en un lugar extraño junto a un hombre mitad pez de Akatsuki, ver a su zorro gigante todo esto luego de haber estado deprimida durante más de un día era en cierta medida soportable, incluso escuchar que sus ojos tenían el sharingan, aunque no entendía en absoluto como era eso posible, también era pasable, pero perder el anillo que le dio Kakashi ya era excesivo, en especial luego de su pequeña charla con la anciana.
-Pudiste avisar- comenta Kisame algo enojado mirando al zorro cuando el grito termina.
-¿Qué demonios pasa aquí?- pregunta bastante alterada dando un mal paso y cayendo sentada al suelo.
-Nada que te deba de importar ahora- responde Kisame -Tienes que relajarte para que puedas regresar y olvidarte de esto.
-Hay que movernos a un lugar menos abierto- interrumpe el zorro -Si alguien nos encuentra va a estar en peligro.
-No, si nos movemos van a notar que hay algo que está mal- interrumpe poniendo la vista en Katt -Estaríamos arriesgando el plan por completo…- comenta mirando ahora al zorro -Y no creo que Itachi vaya a estar feliz si eso ocurre.
Katt observa a ambos hablando y cierra los ojos cubriéndose las orejas, no tiene idea de que está pasando, pero quiere largarse de ahí en ese instante, luego de todo lo que ha pasado esos días no puede soportar un evento tan extraño y con su mente uniendo algunos puntos está con una teoría nada agradable de porque Kakashi no le dio el anillo y encaja además con lo que la anciana ha mencionado sobre poder y reconocimiento "Akatsuki tiene esas cosas…". Poniéndose de pie de golpe llama la atención de Kisame y Orion.
-Ni sueñes en salir corriendo- comenta Kisame sonriendo con algo de malicia -Te va a ir mal si lo intentas.
Orion observa a Kisame por unos segundos y luego mira a Katt -Si te relajas vas a poder volver a donde estabas y olvidarte de todo esto. Siéntate y trata de relajarte, con un segundo que lo hagas vas a poder regresar.
Katt duda un poco, pero a pesar de que lo ve más grande y diferente a su cachorro peludo decide tratar de hacerle caso. Sentándose en el suelo con las piernas cruzadas trata de relajarse unos momentos, de dejar de pensar en todo lo que le estaba ocurriendo por unos instantes "Tengo que pensar en algo que me relaje… o dejar en blanco mi cabeza… lo que sea para salir de acá"
Momentos después y gracias a que aún alterada la mente de Katt tiende a divagar mucho tiene una sensación como si cayera al suelo, al abrir los ojos nota que está de vuelta en la cueva con Akina descansando al frente y el sonido de los asaltantes trabajando para Kurenai mientras la luz del amanecer empieza a llegar. De golpe y sin pensar mucho Katt se pone de pie y sujeta a su zorrito para examinarlo.
-Orioncito estás chiquito- grita casi llorando y abrazándolo.
-Yo soy chiquito- responde el zorrito tratando de salir del abrazo.
Akina ha sacado un kunai de la impresión, por un momento pensó que había algún enemigo al ver a su compañera saltar, pero no lo único que ve es una kunoichi medio histérica abrazando a su zorro. La voz de Kurenai no se hace esperar, parece estar preocupada por el repentino escándalo.
-¡Katt deja de gritar y dime que está pasando!- se escucha exigir a la jonin.
-Aparecí donde un hombre pez y había un Orion grande- responde provocando que Akina ladee la cabeza confundida.
-¿Qué?- pregunta Kurenai sin entender nada.
-Un tipo pez con túnica de Akatsuki- aclara -Y no estoy loca, me estaba hablando.
En ese instante se siente movimiento dentro de la parte donde está Kurenai -Katt, Akina salgan de la cueva- ordena bastante seria.
Akina se acerca a Katt y la saca junto con las cosas que tenían ahí, casi al segundo que salen se siente una explosión dentro de la cueva y una fuerte ráfaga de viento viniendo desde adentro. Por entre muchas piedras que caen y un túnel que se está terminando de colapsar sale Kurenai cargando a Sachi.
-Regresamos en este instante a Konoha- ordena la mujer bajando a la niña mientras observa los alrededores -¿Dónde lo viste?
-En un bosque… no sé si fue un sueño, pero era demasiado real- explica un poco asustada al ver que parece que Kurenai acaba de decidir aplastar a todos los asaltantes para salir de prisa de la cueva -Se llamaba Kisame…
En ese momento Kurenai le hace una seña con la mano para que se detenga -Ni una palabra más hasta llegar a Konoha- indica mirándola muy seria.
x x
El camino de regreso es incómodo, Kurenai insiste en que no van a descansar nada hasta poner pie en Konoha y le prohíbe a Katt hablar durante el trayecto. La actitud de la jonin parece poner a las otras dos chunin en un estado de nerviosismo, no tienen la más remota idea de que de malo tiene lo que Katt había dicho, la pelirroja por otro lado simplemente obedece, en esta ocasión ya llegó al límite de lo que puede soportar en eventos extraños, sino le ha dado un colapso nervioso ha sido por un milagro, y ya que lo que Kurenai pide es simplemente regresar a Konoha ella está de acuerdo, en ese momento sólo le interesa regresar y buscar a Kakashi, sabe que aunque no va a decirle mucho si va a quedarse con ella y en ese momento más que hablar lo que quiere es estar tranquila y segura y ambas cosas sabe que las puede tener con él.
En el momento en que tocan Konoha la noche ya había caído hace bastantes horas, aún así Kurenai planea hablar con la Hokage -Ustedes dos vayan a sus casas a descansar, ya se les llamará para que emitan sus informes- ordena dirigiendo su mirada a Akina y Sachi. Cuando las dos jóvenes se han alejado empieza a caminar junto con Katt hacia el edificio de Tsunade -Esto hay que informarlo lo antes posible- comenta Kurenai desviando por momentos la mirada hacia Katt.
x x
Tsunade es incapaz de responder o decir algo luego de escuchar el extraño sueño de Katt, se le ve seria, preocupada, molesta, frustrada y con un buen par de emociones más, todas a la vez; a diferencia de Katt que luego de todo lo que le ha pasado y el regreso sin descanso a Konoha sólo trasmite algo en el rostro: cansancio. A pesar de esto un rasgo bastante común de Katt hace que Tsunade sonría por unos momentos.
-¿Puedes llamar a Kakashi?- pregunta observando un poco la oficina de Tsunade, es la primera vez que viene tan tarde sin andar escondida.
-No está en Konoha ahora, lo mandé justo hoy día a llevar unos documentos importantes al señor feudal- explica la Hokage tratando de relajarse -No debe de tardar mucho en volver, la capital del país no está a más de un día- Katt observa desanimada a Tsunade -Hoy te quedas aquí, en caso esto se repita quiero enterarme al momento, mañana veré para comentarle esto a Shizune y para que Kurenai me de el informe de la misión, tal vez haya algo ahí… no debí de haberle pedido que se retirara- comenta levantándose de su escritorio.
x x
Ya instalada en un cuarto casi adyacente al de Tsunade Katt se quita la ropa y se cambia a unas pijamas que estaban sobre su cama "No tengo ni ganas de darme un baño" piensa deprimida sujetando fuertemente la mano donde lleva el anillo que le regaló Kakashi. Recostada mirando el techo del cuarto su mente empieza a formar la imagen de Kisame y el bosque donde estaban. Al parpadear Katt nota que lo que hasta hace unos segundos había sido una imagen mental se había vuelto palpable como había sucedido en la cueva.
-¿Otra vez?- se escucha decir a Kisame -Sabía que eras complicada, pero nadie me dijo que tanto.
-No de nuevo- murmura hundiendo el rostro sobre sus piernas.
-Si no logras relajarte vas a seguir viniendo y créeme, en unos días no vas a querer estar aquí- comenta agachándose junto a ella que se encontraba sentada -En esta época estás en un pésimo periodo de tu vida, no tenía idea que habías tenido otro tan malo antes.
-¿Eso que tiene que ver?- pregunta levantando un poco el rostro para mirarlo.
-No entiendo bien como funciona, pero el causante es la inestabilidad de tu chakra por tu estado emocional y el sharigan. La 'puerta' que te trae hasta aquí la provocan esos ojos, al menos eso es lo que entendí, cuando la de está época logre relajarse no volverás a tener estos cambios- explica acomodándose un poco -No te puedo explicar más y lamentablemente Itachi no tuvo tiempo para esos pequeños detalles, incluso quien sabe si los conocía… sólo hay alguien que podría darte una buena clase sobre esto, pero es una clase que te recomendaría obviaras.
-No me puedo relajar con todo esto- responde volviendo a enterrar el rostro en las piernas.
-No tienes que olvidarte de todo, sólo trata de relajarte unos segundos, con eso bastará para que regreses a donde debes- indica -Pero si no logras controlarte un poco vas a seguir regresando y eso es algo que tienes que evitar de cualquier manera. Sino te puedes relajar puedo ayudarte- comenta levantando un poco su espada -Supongo que inconciente o relajada es lo mismo para este caso.
Katt lo observa preocupada y decide que lo mejor es tratar de volver antes que el hombre pez decida arreglar el problema el mismo. Si ya había podido salir una vez quiere decir que puede volver a hacerlo.
x x
Esa mañana Tsunade va muy temprano a verla para que le vuelva a explicar lo ocurrido ahora que está más relajada. Al escuchar que el hecho se repitió en la noche aprieta fuertemente el puño, no parece estar muy contenta con esa noticia.
-Lo mejor que puedes hacer es tratar de hacer caso a lo que te está diciendo… no puedo creer que esté diciendo eso- comenta fastidiada la Hokage -Sé que es más sencillo decirlo que hacerlo, pero tienes que tratar. Hasta que llegue Kakashi te quedas en este cuarto ¿Entendiste?
-Si- responde bajando la cabeza, en esa ocasión si está de acuerdo con hacer caso y quedarse quieta.
La mañana y la tarde pasan tranquilas, Katt trata de dormir un poco, dedicarse a jugar con su zorro, tratando de evitar en todo momento de pensar demasiado en lo que le había ocurrido o procurando no ponerse demasiado tensa. Todo esto funciona bien hasta que comienza oscurecer, Katt esperaba ver a Kakashi lo antes posible, la espera se le estaba haciendo muy complicada de manejar, aunque Tsunade le había mencionado que simplemente lo mandó a dejar unos documentos empieza a formarse en su cabeza al idea de que algo le ocurrió.
Jugando con sus manos los minutos empiezan a volverse largos y el tiempo pareciera pasar más lento, en ese momento un recuerdo viene a su mente, el del sueño que tuvo como una semana antes, donde Kakashi se iba y no regresaba. La situación no es la misma, pero eso no quita que la idea de quedarse sola no empiece a latir fuertemente en su mente "¿Por qué me pasa esto cuando no tengo a nadie a mi lado?" piensa cerrando fuertemente los ojos hasta que una voz ya conocida.
-Y de nuevo vienes por aquí, me vas a obligar a usar la fuerza para alejarte de aquí- comenta Kisame observándola con cuidado.
-No… no vengo a propósito- responde ella bajando la cabeza, al menos el cambio de ambiente hace que se desubique un poco y sus paranoias bajen. Orion que estaba descansando cerca levanta la cabeza para mirarla.
-Mira, no podemos seguir aquí- declara sonriendo maliciosamente hasta que voltea el rostro de prisa. En ese instante Kisame se pone de pie y rápidamente la toma del brazo lanzándola contra Orion -Quédate junto al zorro y no vayas a decir nada, ni siquiera voltees.
Katt está con las manos apoyadas en el lomo de Orion y este la rodea con sus colas, su rostro se veía preocupado por unos instantes pero luego desvía la mirada como si estuviera aburrido. Cuando Katt pensaba decir algo siente un extraño sonido como de hojas arrastrándose por el suelo y luego una voz muy extraña.
-¿Ya están listos?- pregunta la voz -Ya deberían de estar moviéndose hacia Konoha.
-Mañana- responde Kisame -¿Por qué tanta prisa? Si crees que no vamos a poder podrías ir tu en nuestro lugar, eres casi como dos personas- agrega en un tono burlón.
-Espero que la pelirroja haga su trabajo- se escucha decir a otra voz esta suena diferente a la primera como si se tratara de otra persona, cosa que confunde a Katt "¿Son dos?"
-No te metas con la muchacha, sabes de mal que no anda muy bien, moléstala si quieres, pero sólo vas a poner en peligro la misión- interviene Kisame con un tono de confianza.
-No puedo creer que la hayan vuelto su reemplazo- comenta la segunda voz.
-Bueno, ve y díselo al líder- responde Kisame cortante.
-No, nos puede ser útil para capturar al jinchuriki faltante- agrega la primera voz.
"¿Jinchuriki?" Momentos después el sonido de las hojas en movimiento regresa y se escucha maldecir a Kisame mientras sus pasos se acercan a ella y siente como coloca su mano sobre su hombro. Katt levanta la mirada y ve al hombre azulado observándola con cuidado.
-Ahora ya no es broma, no regreses más, estoy seguro de que debe de haber notado algo extraño, te estaba observando demasiado- indica Kisame preocupado -Si te descubren quien sabe lo que te pasaría, no estás en capacidad de defenderte en el estado en que te encuentras.
-¿Por qué van a ir a Konoha?- pregunta Katt mirándolo desconfiada -No creo que sean aliados…
-No, no lo somos- responde Orion bajando la cabeza en un tono algo bajo -No es bueno que sigas preguntando, eso sólo va a hacer que regreses más a este lugar.
-Vamos, regresa a donde debes y vive tu vida tranquila- añade Kisame que se encuentra de pie junto a ella.
Katt cierra los ojos y con muchas dudas sobre no conseguir que le digan que estaba pasando decide que lo mejor es irse, simplemente irse y tratar de dejar de pensar en sus problemas. Luego de varios intentos fallidos por relajarse y un poco de preocupación a raíz de esto por parte de Orion y Kisame; Katt logra regresar.
En el momento en que abre los ojos nota que ya está de regreso y siente que la puerta del cuarto donde estaba se abre y ve al ninja de cabello plateado entrar leyendo su libro. Al verlo los ojos se le llenan de lágrimas y se lanza a abrazarlo fuertemente. En el momento en que tiene a Katt pegada a él Kakashi deja el libro y parece preocuparse un poco al ver que no sólo estaba emocionada, lo cual podía ser predecible, ella se alegraba de verlo, pero en esta ocasión estaba llorando y temblando lo cual no era una indicación de alegría por verlo, nota que algo no muy bueno debe de haber sucedido.
Este capítulo… debo de decir que aunque traté no me ha quedado como yo esperaba, soy pésima con los sentimientos, en especial con los fuertes como deben de ser la desesperación y confusión extrema, simplemente no creo haberlos desarrollado ni medianamente bien. Esta parte a mi me gusta desgraciadamente… temo que no lo he podido trasmitir bien.
De todas formas, no me desanimaré mucho, ya con el tiempo y experiencia estás cosas se solucionan, eso si consejos y sugerencias son extremadamente aceptados y agradecidos en estos momentos. De paso aprovecho para expresar mi odio a Kishimoto (Los que hayan leído el chapter 397 comprenderán, ahora mi Itachi y el de Kishi parecen tener la misma intención con Madara ¬¬)
El próximo capítulo "La tranquilidad de la nieve" uno centrado en Katt y Kakashi (Esperemos que el romanticismo me pueda salir )
Siento que le estoy bajando la calidad a los capítulos… voy a empezar a tirarle la culpa a la universidad ¬¬
