Disclaimer: Grojband no es de mi propiedad, solo la historia. Grojband y su personajes son creaciones de sus respectivos dueños.
¡Hola! ¡Bienvenidos! -3-
15.- Retraso:
Diablos.
Otra vez tarde.
¿Por qué se enamoró de un impuntual?
¡Apúrate!- Gritó Kin viendo las escaleras mientras que Laney y Kon estaban sentados en el sillón, ya conformados. Sabían que llegarían tarde… De nuevo.- ¡Arrg! ¡Maldita sea, Corey!- El nerd en verdad estaba enojado.
Tranquilo Kin, a primera toca Méndez ¿Qué nos puede hacer?- Tranquilizó Laney
¡Pff! ¡Bien! Como quiera la profesora Méndez… O Melanie, como le gusta que le diga, no lo importaría.- A Kon y a Laney le empezó a dar un ataque de risa y Kin los vio como asesino.
¡Jajaja!- Reían los dos hasta el punto donde tuvieron que tomar sus estómagos para que no les doliera.
¡Ya basta! ¡Rayos, chicos! Qué celosos son…- Y como si no fuera posible, las risas continuaron a un volumen inhumano mientras que Kin pensaba maneras de asesinarlos. Laney suspiró, tratando de recuperar el aire perdido
Bueno… Iré por jugo… ¡Porque alguien no se apura!- Lo último lo gritó con intención que Corey la escuchara, después, se levantó y se dirigió a la cocina, dejando solos a los dos gemelos.
Oye… Kin…-
¿Eh?- Preguntó desinteresado mientras buscaba el control de la televisión
¿Has visto a Laney…?-
Daa` Se fue hace un segundo, Kon. Vaya ¡Qué mala memoria!-
¡Kin!- Gritó y después le dio un zape
¡Auch!-
¡Pues no seas tonto! Me refería a… Que se lleva mucho con Lenny.- Lo último lo susurro, deseando que ninguno de los dos enamorados lo escuchara. Kin dejó de buscar el control remoto y abrió los ojos casi tan grande como dos platos. Como amaba los chismes ¡Y su hermano era el mejor confidente y chismoso que podrías encontrar! Si había un chisme en la escuela, Kon ya lo sabía.
¡A ver, a ver! ¡Cuenta!- Gritó Kin y Kon le tapó la boca.- Lo siento.- Se disculpó aún con la mano de su hermano en la boca
Pues… Escuché que Leslie, le contó a su hermana que le contó a su novio que le contó a Bryan que le dijo a Steve que le contó a Marcela que le dijo a su perro y su perro al perro de Beth y Beth lo entendió y se lo contó a Ruby que me lo contó a mí.- Kon suspiró y volvió a llenar sus pulmones de aire.-… Que a Lenny le gusta Laney…- Terminó el chico.
¿¡Qué!?- Gritó Kin y otra voz que no reconoció hasta que sintió un líquido corriendo por su cabello… Jugo…
¡Diablos, Laney!- Gritó Kon tratando de limpiarse el jugo de su cabello
¿¡Pero están locos!? ¡A él le gusta…!- Se puso las manos en la boca, impidiéndose a sí misma seguir hablando, pero ya era demasiado tarde. Kon lo había escuchado
¿A él le gusta…?- Repitió, incitándola a continuar. Ella, aún con las manos en la boca, negó con la cabeza y Kon refunfuñó.
¡A ver, calma!- Gritó Kin levantándose del sillón para tener mejor vista de ambos, dándole la espalda a la escalera.
¿¡Calma!? ¿¡La estás escuchando!? ¡No me quiere decir!- Hizo una pausa y vio hacia Laney.- ¡Pff! ¡Y creí que éramos amigos!-
¡Lo somos, Kon! Pero, también Lenny y prometí no decir nada.-
Los dos hermanos cruzaron miradas y sonrieron cómplices. Era tan sencillo sacarle información a una persona y ambos estaban tan entrenados, que para ellos era como quitarle un dulce a un bebé. Laney los vio e inclinó un poco la cabeza, confundida.
Ajá…- Dijeron los dos al mismo tiempo, con una gran burla.
¿Ajá…?-
Exacto… Ajá…- Repitió Kon
¡Ya deja tu estúpido suspenso y dime!-
Es fácil, mi querida Laney…- Habló Kin mientras su hermano se ponía a un lado de él.- Está claro que él se te confesó y tú lo aceptaste y por eso no quieres decirnos quien le gusta.- Dijo Kin.
Laney sonrió cómplice y los dos hermanos se confundieron, pero esta confusión se resolvió cuando Kin sintió una mano en su hombro.
… ¿C-Core…?- Tartamudeó antes de ser interrumpido.
¿¡Acabas de decir qué!?- gritó el peli azul. Ambos hermanos se estremecieron ante el grito tan estruendoso. Como Kon estaba libre, corrió lo más rápido que pudo para ponerse detrás de la pelirroja y usarla como escudo, por desgracia, Kin no podía huir. Ella sólo estaba cruzada de brazos, observando divertida.
N-No… Co-Corey…- Otra vez, el nerd no pudo terminar pues Corey lo jaló del cabello, tomó su gafas entre el quejido de su amigo, y le dio un zape en la frente que lo hizo caer.- ¡Mierda, Corey!-
Corey se acercó a Laney y le dio un suave beso en los labios, cosa que usó Kon para poder escapar.
Laney me ama a mí. No a ese mal teñido.- En su tono de voz se notaba la burla, pues él trataba llevarlo como una broma. Pero entre esa frase se notaba la furia y el enojo. En serio, odiaba que jugaran con eso. Él la amaba y viceversa. Y sí aún ella hablaba con Lenny era porque no quería causar una pelea innecesaria. Si los chicos no lo conocieran tan bien jamás habrían notado ese pequeño tono, pero sí lo habían hecho, pero, prefirieron ignorarlo, hacer como si no lo hubieran escuchado.
Bueno, bueno, bueno… Galán… ¿¡Has visto la hora que es!? ¿¡Esto se te hace normal!?- Le regañó Laney mientras los dos gemelos se reían.
Lanes… No es tan tarde…-
¿¡No!? ¡Kin! ¡Hora!- El mencionado se puso en posición de soldado.
7:50 de la mañana, hora central. ¡Señora, sí, señora!- Dijo viendo su reloj y después haciendo el saludo militar.
¿Y a qué hora entramos…?-
¡8 de la mañana! ¡Señora, sí, señora!- Gritaron ahora ambos. Laney después de asegurarse de que dieran su saludo posó la mirada en su novio y se cruzó de brazos.- ¿Y bien…?-
Qué bien los entrenaste…- Murmuró el portador de la gorra naranja y Laney lo golpeó en el hombro.- ¡Auch! ¡Bien, perdón! ¡Es la última vez, lo prometo!-
¡Ahí viene otra vez!- Burlaron los 3 al mismo tiempo, rodando los rojos, por lo que Corey frunció el ceño
¿Acaso no me creen?-
¡Oh… Corey! Dejamos de hacerlo después del 4º "Lo prometo"- Habló Kin y todos rieron. Corey se le quedó viendo mal a Laney
¡Ey! No me mires así…- Hizo una pausa tratando de hacer sentir mal a Corey lo cual logró por un segundo.- Yo me rendí en la 6º.- De nuevo, a los 3 chicos les dio un ataque de risa y Corey rodó los ojos
¡Cállense! ¿No vamos ya?-
La verdad, no creo encontrar ningún autobús a esta hora…- ¡Mierda, el autobús!
¡Ja! No se preocupen amigos… ¡Hoy yo conduzco!- Habló Corey triunfal mientras los otros tres se quedaban viendo entre sí. Hoy morían. Corey tomó las llaves del auto de su madre, después de todo, una amiga suya había venido a recogerla en la mañana.
Kin comenzó a toser falsamente.
¡Uff! Lo siento chicos, no creo poder ir hoy a la escuela…- Fingió le chico entre "tosidos" y pronto los otros 2 se les unía
¡Uff! ¡Ejem, ejem! No creo poder ir hoy, Core… ¡Ejem!- Dijo ahora Laney
¡Ja, ja! Síganse burlando y se irán caminando. Además en un mes cumplo 17 y he estado practicando para sacar el permiso de estudiante.- Contestó Corey sacándoles la lengua
Ah, ¿En serio? ¿Por qué no te he visto nunca?-
Pues porque era una sorpresa, tontita.- Contestó, despeinando un poco su cabello. Ella se sonrojo, amaba que hiciera eso y más con un tono tan adorable, y Corey amaba verla sonrojada, así que era un ganar-ganar. Iba a besarla pero Kin puso su mano entre ellos
Sí, sí, tortolos y todo lo que quieras… ¡Son las 7:55!-
¡Cierto, la escuela! ¡Vámonos!- Anunció Corey acomodándose la mochila y dirigiéndose al garaje mientras movía las llaves con gracia
Chicos.-
¿Sí, Laney?-
Si muero debo confesarles… Kon, yo me comí ese sándwich, no Kin…- Confesó la pelirroja y después de dirigió al garaje pensando en su testamento
¡Ves! ¡Te lo dije! ¡Pero noo…! No le hagan caso al nerd.- El pequeño tomó su mochila de mala gana y partió al garaje
¡Kin, vamos! ¡Era de queso, hermano ¿Qué querías que hiciera?!-
Ok… A ver… Sí esto está bien…- Murmuraba Corey para sí mismo mientras veía el tablero. Él era un inexperto y sus amigos lo sabían, pero Corey no.
Laney iba en el asiento del acompañante viéndolo con cara de confusión. Y los gemelos iban en la parte de atrás, con las manos en los respaldos de ambos asientos delanteros para observar a Corey con la misma expresión que la chica.
Muy bien… Vámonos…- Anunció Corey y rápidamente se escucharon los 3 "clicks" del cinturón de seguridad.- ¡Chicos! ¡Confíen en mí!-
Sí, sí, conduce Corey…- Pidió Kin
¿Por qué tanta prisa?- Los 3 restante lo vieron mal.- ¡Bien, bien!- Se le quedó viendo a los pedales del automóvil.- Ajá… Ya veo…-
¿Qué cosa?-
Nada en especial… Oye Kin…-
Dime, hermano…-
¿Con qué pedal se acelera?-
¡Hora, Kin!- Gritó Laney corriendo por el pasillo del colegio.
¡8:15!-
¿¡Qué nos tocaba a primera!?- Preguntó Kon corriendo junto a sus 3 amigos
¡Méndez!- Contestó Laney
¡Yo la vi en el estacionamiento, tenemos tiempo!- Gritó ahora Corey.
Al final, se decidió que Kin condujera y todos estaban de acuerdo, excepto por el peli azul que se había pasado todo el camino con los brazos cruzados en el asiento de atrás mientras hacía todo tipo de pucheros, o recitaba una de sus miles y miles quejas que rondaban por "El auto es de mi madre, no la de Kin" Pero, al fin y al cabo, se lo merecía. Resultó que el término "practicar" para él era "Jugar videojuegos de carreras durante toda la tarde" y, para su desgracia, se le había escapado entre los gritos de sus amigos pidiendo que se apurara.
¡Ahí está nuestra aula!- Gritó Kin viendo la puerta de su salón al fondo del pasillo
¡Y ahí está la señorita Méndez!- Anunció Kon viendo el otro pasillo. Ella se dirigía hacia el salón.
¡Corran como jamás han corrido!-
Dicho y hecho. Los 4 jóvenes corrieron con todas sus fuerzas hasta que llegaron a la puerta que permanecía cerrada de su salón. Se detuvieron un segundo frente a ella inclinándose en sí mismos para recuperar el aliento, pero vieron a la maestra del otro lado del pasillo.
Mierda.
Se miraron entre sí y tomaron una última bocanada de aire para después entrar a la carrera.
¡Ya llegó por quien…! Ouh…- Corey entró confiado esperando toparse con el aula envuelta en caos por la ausencia de algún maestro. Pero lo que se encontró no era para nada parecido:
Buenas tardes, señor Riffin.- Saludó con burla el maestro de física.
¡Pr-Profesor Vásquez!- Tartamudeó el chico
¡Oh, vaya, señor Riffin! Parece que viene acompañado.- Burló de nuevo y todos voltearon hacia ellos. Lenny al ver a la pelirroja, puso los ojos en blanco y se dejó caer en su banca, mientras, Laney le susurró un "Lo siento"
¿¡Por qué se disculpaba!? ¡Ella era SU novia! No de ese maldito mal teñido. Ahora en verdad tendrían una conversación seria sobre eso.
Señores Kujira. Señorita Penn. Un gusto verlos por aquí.- Los mencionados bajaron la mirada avergonzados.- ¡Es más, pasen ustedes, jóvenes!- Kin, Kon y Laney se acercaron hasta adentrarse al aula y sintieron como todas las miradas estaban sobre ellos.- Sólo la señorita Penn y este señor Kujira.- Indicó el maestro posando la mano en el hombro de Kin y Laney.
Kon se separó de ellos avergonzado mientras todos murmuraban cosas.
Detrás de la puerta, señor Kujira, al lado del señor Riffin.- Ordenó mientras Kon le hacía caso con mala cara.
Mientras tanto Corey observaba todo con una mirada de asesino. Laney y Lenny Se mandaban miradas que no podía descifrar y que ese maldito científico loco los estuviera exponiendo frente a toda la clase no le daba buena espina.
Alumnos, estos dos jóvenes son el ejemplo real de lo que pasa al estar con malas compañías.- Habló sin soltar a Kin ni a Laney
Hijo de puta.
Señor Kujira, usted juntándose con el señor Riffin y teniendo ese tipo de… hermano, siempre me sorprendió su excelente comportamiento. Estoy decepcionado.- Vaya.
Los 3 chicos abrieron los ojos, para Kin decir que decepciono a alguien era más doloroso que la peor tortura.
Vaya a sentarse.- Ordenó. El chico obedeció evitando miradas e ignorando los susurros, pero era imposible. Ese maldito maestro los expuso de la peor manera posible. Y ahora venía lo peor. Seguía SU Laney. ¿Qué le dirá? ¡Con qué vea una sola lágrima o muestra de decepción de ella misma mataba al maestro! ¡Le importaba una mierda quien fuera!
Y usted… Señorita Penn… Usted me había sorprendido de una manera muy agradable a lo largo del semestre, pero al saber que se… relacionaba con el señor Riffin me decepciono. Pero luego siguió mejorando y mejorando ¡Pero mírese ahora!- Lo último casi lo grita, pero lo dijo lo suficientemente alto como para asustar al grupo y hacerlos callar.
Corey apretó los puños. Ese hijo de puta. Lo odiaba. ¿Era acaso legal hacer eso?
Laney desvió la mirada y por costumbre buscó la de Corey. El mencionado rápidamente la miró pero al milisegundo del contacto visual se separó. La chica comenzó a jugar con sus dedos y ver sus zapatos y el chico percibió como se ponía roja, pero no de vergüenza, si no, como si quisiera que alguna lágrima no se derramara.
La impotencia y el coraje que sentía ahora mismo eran indescriptibles. En serio. Lo mataría.
Vaya a su asiento.- La chica afirmó y el maestro sonrió satisfecho. Como si disfrutara ver como un alumno se sintiera mal consigo mismo.
La chica comenzó a caminar y Corey pudo observar como Lenny le daba una nota y ella la guardaba en su suéter disimuladamente, extrañamente, vio como el profesor volvía a sonreír, aún después de ver como se entregaban la nota y no decir nada.
Señorita Penn…- Habló el profesor y ella se detuvo en medio del pasillo, siendo el centro de atención de todo el salón y ahora, en primera fila.- Le recomiendo que se relacione con otras personas. Ellos…- Los señaló mientras Corey sentía sus nudillos blancos.- No le traerán nada bueno.- Señaló para después girarse a su escritorio, tomar un marcador y dirigirse a la puerta para cerrarla en la cara de los chicos.
Está era su oportunidad. Le daría el puñetazo más grande y doloroso que alguna vez sintió ¡Lo haría!
Pero, por desgracia pudo ver como Laney no se movía. Se preocupó más de lo que ya estaba ¿En qué estaría pensando? ¿En terminar todo por causa de ese viejo soquete?
El maestro tomó la perilla de la puerta dispuesto a cerrarla pero algo lo detuvo:
Gracias, profesor. Pero amo a mis amigos.- Dijo Laney.
Todos se confundieron y ellos dos más al ver a Laney girar y ver a los ojos al maestro. En sus ojos no se veía otra expresión más que odio y coraje, y ahora ya no estaba sonrojada, ni por ser el centro de atención, ni por sus palabras, ni por retar al maestro.
Corey comprendía. Esa expresión. La usaba cuando en verdad estaba enojada y ahora mismo estaba furiosa, para su suerte jamás le había tocado verla en ella, pero a él sí que le había tocado usarla.
Que insolente, señorita Penn…- ¡Ja! ¡Hablando del rey de Roma!
Ella se encogió de brazos y se dirigió a su escritorio con tranquilidad. Todos la observaban pero ella no se inmutaba, no le importaba. Corey la veía sonriente y orgulloso pero esa sonrisa se borró al ver como todos se giraban de nuevo pero Lenny no y le sonreía de vuelta a la chica, y viceversa.
¡Debería de sonreírle a él!
¡Señor Nepp, atención al frente!- Gritó el maestro y eso fue lo último que escucharon antes de que cerraran la puerta en sus narices.
Buenos días, muchachos.- Saludó la maestra Méndez mientras abría la puerta del salón de al lado, donde si estaba el desastre. Después entró y Corey y Kon se vieron entre sí. Para después resbalarse por la pared hasta quedar sentados.
Benditos cambios de horario.
Lo prometido es deuda. Además, tengo que preguntarles:
¿D capítulos a la semana cortos, o 1 súper largo? :v
Chido, me atormento :v
Es que, yo ya mañana o pasado ESCRIBO el final, (No subirlo, claro) Pero sí me doy cuanta que si lo hago por semana, será tardar meses en terminar y mientras más tarde menos Apocalipsis (? :v
Por eso digo, sí es uno por semana sería así tipo: 4569886897 hojas word, uniendo caps. Pero sé que a veces es tedioso, más que nada porque no es tipo "Wattpad" Donde puedes salir y volver a entrar donde mismo y es más difícil perderte en el capítulo. Bueno, pues eso :v
Coooooomenteeeen PORFAVOR ;-;
Ya, chao -3-
