Disclaimer: Grojband no es de mi propiedad, sólo la historia. Grojband y su personajes son creaciones de sus respectivos dueños.

¡Hola! ¡Bienvenidos! -3-

17.- Pelea

Y bueno… Entonces los españoles usaban "vías alternas" marítimas para el comercio ilegal, estos barcos salían de un lugar específico de México para evitar a los piratas ¿Alguien sabe qué lugar era ese?-Nadie levantó la mano y ella sonrió. Volteó en sí misma a punto de anotar la respuesta en el pizarrón pero el timbre sonó, anunciando el recreo. Todos comenzaron a salir o a buscar cosas en sus mochilas.

¡Chicos! Después del recreo tenemos otra clase. Espero que hayan preparado "Su historia"-

Mierda.

Corey paró por un segundo de buscar su dinero y percibió como la maestra salía con una sonrisa, y tan sólo saliendo hizo una mueca y le gritó a unos niños que se quitaran de mala gana. Después unos chicos de su salón se ponían enfrente de ella y ella sonreía falsamente y les prestaba un dólar. Vaya.

Vio como Laney encontraba un Sándwich en su mochila y empezaba a irse…

¡Hey, Laney! ¿A dónde vas?-

¿Yo? Voy con Lenny…-

¿Lenny?- Dijo entré diente ¿¡Lenny!? ¿¡En serio él!?

Sí…- Respondió confundida.- ¿Pasa algo?-

¿Qué? ¡No, no, para nada! ¡Pff!- ¡Vamos, ella era la reina de la ironía y el sarcasmo, debía captarlo!

Genial.- Ella sonrió. Sabía que era sarcasmo, pero eso le pasa por usarlo con ella.

Salió despidiéndose con la mano de los tres adolescentes mientras los mencionados hacían lo mismo. Sólo saliendo, pudo escuchar la voz de Lenny

¡Qué bueno que viniste! Tengo tanto que contarte.

¿¡Tanto que contarte!? ¡Qué tantas cosas debía contarle a SU novia! ¡Arrg! ¡Maldito Lenny!

Tranquilo Corey, disimula un poco.- Bromeó Kin dándole unas palmadas en la espalda.

¿Eh?-

Amigo, estás tan celoso que juraría ver una cana en tu cabello.-

¡Eso no tiene nada que…! ¡Espera! ¿¡Mi cabello!?- Gritó el chico preocupado mientras se quitaba el gorro para examinarlo.

Y ese es el Corey que conozco…- Murmuró Kon.- Bueno, tengo que ir a buscar mi suéter a mi casillero, ya me dio frío.- Comunicó Kon mientras salía, seguido de su hermano.

Bien, los veo en la cafetería.- Despidió el chico.

Hoy se sentía en verdad mal mentalmente. ¿Por qué Lenny? ¿Por qué él? ¡Todo es culpa de ese maldito maestro!

O bueno, tal vez debería de confiar más en Laney… Pero Lenny… ¡No! ¡No, Corey! Confiar, confiar…

¡Oh, Corey!- Saludó Rebeca entrando al salón. ¿Cómo describirla? Una chica rubia y bien dotada físicamente, en lo que una mujer respecta. Una diosa griega para cualquier persona, excepto para él. Para sus ojos nadie era mejor que Laney. Pero, había una cosa peor de ella… Era una ¿Seguidora? Sí, esa es una buena palabra. Una seguidora de Ruby.

Hey…- Saludó sin interés. La verdad nadie que tenía relación con Ruby le agradaba.

¡Oh, espera, Corey!- Pidió la chica al ver que él se dirigía a la salida

Dime.- Trataba de ser amable, pero para gente como ella era imposible. Ya se veía venir lo que seguía.

Pues…- Tomó un mechón de su cabello y comenzó a jugar con él.- Me he comprado un nuevo teléfono, y he perdido tu número ¿Me lo puedes dar?-

Yo jamás te he dado mi teléfono…-

¡Vamos, Corey! Es sólo tu número de teléfono. Quiero estar comunicada con todo el salón por si algún día pasa algo.- Ajá, sí, como no. La chica sonrió coqueta y escuchó a unos maestros caminando por el pasillo. Iban a la sala de maestros y eso significaba que ya faltaba poco para que terminara de receso, pues los maestros siempre se juntaban 10 minutos en la dirección y los otro 20 en la sala de maestros. Suspiró, no tenía sentido decirle que no si sabía que insistiría.

Bien…- dijo entre suspiros. Ella sonrió de oreja a oreja para luego dar un pequeño salto de alegría, tratando que su falda se levantara. Corey rodó los ojos. Tan predecible.

El chico dictó el número mientras ella lo anotaba en su teléfono con alegría. Cuando terminó, ella bloqueó el teléfono y lo miró fijamente.

¿Sabes? No conozco a nadie que te haya visto sin gorro.-

Pues mis amigos me han visto muchas veces… ¡Devuélveme eso!- Gritó el susodicho cuando Rebeca se abalanzó sobre él y le quitó en gorro naranja

¡Jijiji! Te ves mejor sin él. Deberías de dejar de usarlo.- Ella le guiñó el ojo.

¡Vamos, Rebeca, dámelo!- En serio, hoy no era su día.

Claro.- Dijo acercándolo a él pero justo cuando iba a tomarlo se alejó riendo.- ¡Sólo si me atrapas!- Rió y comenzó a correr por el salón. ¡Ba! ¡Algún día se lo regresaría y lo último que él quería era hacer algo como eso!

Corey se quedó en medio del salón mientras ella corría entre las filas de escritorios, cuando vio lo que hacía, el chico suspiró pesadamente y se dirigió hacia la puerta, por lo que Rebeca paró y se puso delante de ella, sacudió su falda y volvió a recobrar la compostura… O bueno, la que tiene ella.

Bueno, no sólo venía por tu número.- Confesó.- De hecho, venía a proponerte algo.-

Tengo novia.- Dijo fríamente. Ya le daba igual con quien estuviera hablando.

Lo sé bobito.- Trató de pellizcar una de sus mejillas pero él se alejó por lo que ella separó la mirada avergonzada.- Bueno… Pues… tú eres uno de los más populares del salón… O bueno, de la escuela pero no sé si el Más popular ¿Sabes?-

Al grano, Rebeca.-

Bueno, pues, he notado que eres un buen líder y pues Ruby no así que… ¿Qué te parecería representar a la clase?- Ella dio un pequeño saltito sobre sí misma y le sonrió

Pensé que Ruby era tu amiga.-

¡Lo es! ¡Jamás dije lo contrario! Pero…- Hizo una pausa y tomó un mechón de su cabello, con el cual volvió a jugar.- Lo que sea por el equipo…- Sonrió y Corey chasqueó la lengua. Vaya chicas hipócritas y doble caras. Aunque, eso no sonaba mala idea. ¡Tan sólo imaginar la cara de Ruby al ver que todo el salón vota porque se vaya y él sea representante lo emocionaba!

Mmh… Puede que lo piense…-

¡Genial! ¿Qué tal si algún recreo comemos juntos y te explico cómo?- Preguntó. Corey era demasiado distraído como para ver sus verdaderas intenciones.

Sí, suena bien.-

Bien. Y como es mucho qué tal si un día de estos vamos y tomamos un batido… Digo, para hablar de cómo ser representante.- De nuevo, Corey no veía las segundas intenciones. Rebeca se apoyó en un escritorio y le ofreció el gorro. Corey lo tomó inseguro pero cuando lo tocó se relajó. Mala idea.

Rebeca, al ver que él se relajó, empujó el gorro hacia atrás, haciendo que ambos quedaran nariz con nariz.

Bien. Es una cita.- La chica sonrió victoriosa mientras la cara de Corey se deformaba… Mierda.

¿¡Una qué!?- Gritó una voz femenina detrás de él.

Doble mierda.

Tomó el gorro con todas sus fuerzas empujándolo hacia él, con tanta fuerza que Rebeca se golpeó contra el escritorio. Ambos se dieron cuenta, pero el peli azul no planeaba disculparse.

¡La-Lanes!- Tartamudeó. La cara de la chica estaba roja, pero del coraje.

¡Oh, no! ¡Lanes no!- Lo último lo gritó con tanta fuerza que hasta Rebeca retrocedió un paso.

Laney… No es…- Habló nervioso mientras se ponía de nuevo el gorro.

¿¡No es lo que parece!? ¡No seas estúpido!- La chica cerró los ojos por la intensidad del grito y al abrirlos los notó llorosos. Iba a llorar. Por su culpa iba a llorar. Era la peor persona del universo.

Laney… Por favor, escucha.- Rogó casi al borde de las lágrimas. Se olvidó de Rebeca y de las personas que pasaban por el pasillo y se detenían a observar. No podía perderla, no podía.

¿¡Qué escuché!? ¿¡Me estás pidiendo qué te escuché!?- Gritó, mientras las lágrimas resbalaban por sus mejillas. ¡No, no, no! ¡Qué no llore! ¡Le dolía menos una paliza de universitarios campeones de futbol americano que verla llorar!- ¡No quiero volver a escucharte nunca más!- Sollozó.

Dios.

No lo dijo.

No pudo haberlo dicho.

Laney…-

¡Cállate!- Gritó acercándose a paso firme hacia él.- ¡Cállate, cállate, cállate!- Gritó mientras le daba golpes en el pecho. La verdad, no lo hacía con fuerza, jamás podría hacer algo así contra él, no importaba su enojo.

Laney lo golpeaba una y otra vez tratando de descargar su coraje. Los golpes eran suaves y despacio y cada vez perdían más intensidad. Pero, viniendo de ella y con lo débil que se encontraba ahora, se sentían como apuñaladas. Por fin, Laney paró y lo vio a los ojos con coraje. Tomó el gorro y lo vio entre sus manos. Apretó las mismas y las convirtió en puños.

Todas las veces en que besándolo tocó el gorro, o las que se lo puso y se sintió protegida. Todas esas veces ahora pasaban por su mente creando un sinfín de emociones, pero una sobresalía de todas aquellas. Coraje.

Lo tiró al suelo y comenzó a pisarlo una y otra vez mientras gruñía con dolor. En verdad se odiaba a ella misma en ese momento, pero no podía parar. ¿Por qué lo hizo?

Ella salió a paso apresurado limpiándose las lágrimas, consciente de que todos la observaban, y aunque no eran más de 10 personas pues todas se encontraban dispersas por el colegio. Dolía. Dolía que la juzgaran aún después de todo.

Corey se quedó ahí. Parado e inmovilizado. Le decía a sus piernas que la siguieran y no la dejaran escapar, pero no podía. No le hacían caso. Miraba la puerta fijamente. Le importaba una mierda ese gorro que compró a dos dólares cuando tenía 7, en el cual le había rogado a su madre que bordara la calavera con la excusa que "Sería su logo".

Oh Dios, he visto muchas novias celosas pero ninguna como esta.- Habló Rebeca.

Ella.

Todo era SU culpa.

Ella lo había provocado todo.

Por cierto, me dolió el golpe. Tal vez deberías besar mi nariz para que no me duela.- Ofreció ella coqueta. Corey hizo sus manos puños. La odiaba. Era la peor persona que conocía.

Sintió sus mejillas mojadas ¿Estaba llorando? Sí. Necesitaba a Laney, parecía no tener aire cuando no estaba. De hecho en verdad le faltaba aire. La necesitaba a su lado.

Ten.- Dijo Rebeca recogiendo el gorro, después lo sacudió y se lo ofreció.- Ya no habrá ninguna broma, bobito.- Sonrió ella y esta vez sí le pellizcó la mejilla. ¿Por qué? Porque no podía moverse de su lugar.

Todo se volvió gris para él. Casi no percibía los colores ya. ¿Qué le pasaba? No, la mejor pregunta ahora era: ¿Estaba respirando?

No, no lo estaba.

Por primera vez de su boca salió un sonido, un quejido. Ese quejido era para poder seguir llorando más, no para respirar. No quería hacerlo, no lo necesitaba. La necesitaba a ella.

Oh, Corey… No llores…- Dijo Rebeca pasando su brazo por detrás de su cuello. Corey no lo notó. No notaba nada, no sentía nada, no veía nada.

Otro quejido.

Comenzó a sollozar mucho y las lágrimas no paraban de salir. Apretó sus puños.

Aún me tienes a mí.- Murmuró Rebeca frente a sus labios. Muy tarde. Él se desplomó.

Laney salió corriendo de ahí. Estaba tan enojada, se sentía engañada, usada, furiosa. ¡Arrg!

Se dio cuenta que la gente la veía, quería ignorarlo pero no podía. Necesitaba a Corey para hacerlo, concentrarse en sus ojos, tomar su mano ¡Lo necesitaba!

¿Había hecho bien en decir "nunca más"?

No.

¡Quería volver, pedirle disculpas!

Pero… Él y Rebeca…

Sintió un retortijón en el estómago y con él llegaron las ganas de vomitar. Así que apuró el paso al baño.

Oye ¿Encontraste el dólar…?- Lenny hizo una pausa al ver como su amiga pasaba rápidamente al lado de él con las manos en la cara.- ¿Laney?-

Laney lo escuchó pero lo ignoró. No quería dar explicaciones ahora, y talvez nunca.

¡Laney, espera, ven!- Gritó Lenny. Ella pudo escuchar como la seguía a paso apresurado, pero no iba a detenerse, no quería. Quería caminar hasta el fin del mundo y tirarse del mismo. Talvez así se sentiría bien.

Laney divisó la entrada del baño de mujeres y apresuró más el paso, detrás de ella Lenny hizo lo mismo pero cuando estuvo a punto de alcanzarla, ella entró.

Tan sólo entrar al baño corrió a los lavamanos y escupió, creyendo que vomitaría ahí mismo, pero no pasó. Siguió escupiendo, y para su fortuna, no había nadie ahí. Al terminar de escupir se vio en el espejo.

Sus ojos estaban rojos e hinchados, su maquillajes corrido y parte de la saliva seguía en sus labios. Se dio cuenta que estaba temblando un poco y comenzó a llorar fuertemente al verse en el espejo. Lloraba y lloraba, y los ruidos de como lo hacía se escuchaban como eco por todo el sanitario. Se resbaló poco a poco por la pared y se refugió en sus piernas.

¿Por qué no podía parar de llorar?

¿Por qué lo había golpeado?

¿Por qué había hecho eso con el gorro?

¿Por qué no mató ahí mismo a Rebeca?

¿Por qué?

¿Por qué?

¿Por qué?

¿Por qué la engañó?

Laney… Sal, por favor.- Rogó Lenny mientras golpeaba suavemente la puerta.

De-Déjame.- Tartamudeó Laney

Laney…- Hizo una pausa, y suspiró.- ¿Qué ha pasado?-

La mencionada no habló, solo soltó un quejido por el llanto.

¿Quién estaba ahí?- Preguntó y Laney rogó que no adivinara la respuesta. Pero, él era inteligente.- ¿Era Corey?-

Al escuchar el nombre golpeó sus propias piernas con coraje ¿¡Por qué mierda tenía que mencionarlo!?

Lenny entendió que había sido él. Así que suspiró algo enojado y después habló con un tono paciente.

Sal Laney, por favor, hablemos.-

No quiero.- Murmuró esperando que la hubiera escuchado pues no quería seguir hablando. Su voz tan rota y tan triste era suficiente para ella para que otra oleada de lágrimas la bañaran.

Vamos, Laney. ¿Quieres que entre?- Preguntó el chico dando en su punto débil. Sabía que si él entraba y alguien lo veía se burlarían de él y eso era lo último que Laney quería para su amigo.

Se levantó temblorosa y se sostuvo con fuerza del lavamanos y vio su reflejo de nuevo. Otra vez, quiso llorar, pero se resistió y sólo lavó su cara lo mejor que pudo. Se arregló un poco el uniforme y salió.

Iba a ser fuerte, lo iba a ser. Toda su familia estaba muerta y lo había "superado" podría ser fuerte frente a su amigo.

Pero no lo logró. Tan sólo ver los ojos piadosos y llenos de empatía de su amigo la hizo volverse a quebrar. Lenny la abrazó y ella siguió llorando, hasta que él acarició su cabello.

Tranquila. Luego me cuentas, si quieres, ¿Está bien?- Ella afirmó sin decir nada.- ¿Vamos al árbol, o quieres un bocadillo?-

Ajá…- Afirmó, refiriéndose al bocadillo.

Bien…- Sonrió el chico, y después la tomó por lo hombros.- Vamos, debe faltar poco para el timbre.- Recordó el chico, ella afirmó y se limpió el ojo. Después caminaron hacia la cafetería abrazados por lo hombros.

Cortito pero jugoso :v

Dejen Review, sé que tardé lo sé :,v