Disclaimer: Grojband no es de mi propiedad, sólo la historia. Grojband y su personajes son creaciones de sus respectivos dueños.
¡Hola! ¡Bienvenidos! -3-
19.- Revelaciones:
Se sentó en su nuevo lugar después de ver disimuladamente que Corey se sentaba junto a Kin. Suspiró. Había sido tan estúpida.
Sentía la mirada de Corey y ahora lo único que quería hacer era ir hacia él y que le explicara todo, que le dijera que la amaba y abrazarlo para jamás soltarlo. Pero no podía.
¿Qué te pasa, Laney?- Preguntó Sal
¿Eh?- Se sentó bien y dejo de apoyar sus codos en el escritorio.- Nada, nada…-
Sal vio hacia Corey y luego hacia el escritorio donde ahora se sentaban Rebeca y Kon
¿Han peleado?- Preguntó y ella desvió la mirada la suelo
Ajá…- Murmuró. Muy pocas veces había hablado con ella, pero no tenía razón para desconfiar.
¿Han terminado?-
Ella abrió la boca un segundo y después la cerró. No sabía que contestar.
N-no lo sé.- Contestó apretando sus uñas en sus palmas, para tratar de canalizar el dolor emocional en uno físico. Era imposible. Para eso debería morir, y tan sólo se acercaría a los talones del dolor emocional que sentía
Ay… Laney…- Susurró Salma apunto de abrazarla, pero la maestra habló.
Y eso chicos, sólo saquen un folio de su mochila y escriban su historia. Eso es todo. Recuerden, todos los años de mi enseñanza he puesto este ejercicio, no me decepcionen.- Ella sonrió pero esa sonrisa no parecía feliz o amable. Parecía torcida y desagradable, y por alguna razón, la sentía que iba dirigida hacia ella al igual que el "no me decepcionen". ¿Años de enseñanza? ¿Cuántos años de enseñanza podría tener una mujer tan joven?
Laney lo ignoró e hizo caso inclinándose a buscar la hoja de papel. La encontró y escribió con marcador "Mi Historia". Tomó una pluma y comenzó a recordar.
Pss… Laney…- Susurró Sal antes de que ella escribiera
Dime, Sal…-
No estés tan nerviosa, él no ha dejado de verte desde que comenzó la clase.- Después de eso, le guiñó un ojo y Laney sonrió como boba enamorada. ¿A quién engañaba? Eso era ella. No podía esperar a que acabara la clase.
Empezó a ver la hoja.
Muy bien, hora de comenzar.
Empezó a recordar su infancia. La vez que se escondió de su hermana y la asustó, la vez que aprendió a andar en bicicleta y se quebró el brazo. Sus cumpleaños, los de sus padres, navidades ¡Todo! Y en cada recuerdo sonreía más. Entendió:
Es mejor sonreír por lo que pasó y seguir adelante, qué quedarse en el pasado, llorar por el mismo y no avanzar.
Sí, eso haría desde ahora. Sonreír recordando, no llorar. Si esto pasó fue por algo, tal vez fue bueno, o tal vez no. ¿Extrañaba a su familia? ¡Claro que sí! Pero las cosas pasan por una razón.
Su mano iba escribiendo casi al compás de sus pensamientos, rápidamente volteó la hoja para tener más espacio donde escribir y Sal la veía sorprendida. ¡Nadie llevaba más de 2 párrafos y ella ya estaba pensando en sacar otra hoja! Laney no hacía caso de su mirada, o mejor dicho, no la notaba, estaba demasiado concentrada.
Ahora mismo, estaban 3 pares de ojos observándola: Corey, Sal y Méndez.
Escribía y escribía, de vez en cuando desviando la mirada observando como sus compañeros entregaban media hoja escrita y la maestra la recibía bien ¿Por qué seguía escribiendo? Quien sabe, pero ella necesitaba seguir escribiendo.
¿Por qué lo necesitaba?
Porque por primera vez desde que había llegado se había parado a recordar.
Sacó la segunda hoja bajo la mirada expectante de la maestra Méndez. La mencionada sonreía feliz al verla pero ella seguía ignorándola. A ella y a todos.
De un momento a otro, sintió como si no hubiera nadie a su alrededor. El ruido había parado y no escuchaba nada. Miró a su alrededor y no encontró a nadie, sólo estaba ella. ¿Pero qué diablos?
¿¡Eh!? ¿¡Hola!?- Gritó sin levantarse de su lugar. Al no recibir respuesta, se puso en marcha a levantarse pero cuando se apoyó en el escritorio se dio cuenta que una hoja de papel estaba sobre él, y al ver que era la única cosa además del mobiliario de la escuela alrededor suyo, lo tomó.
El papel era su proyecto.
Estaba escrito con marcador el tema "mi historia" Pero no había nada más.
¿Y lo que había escrito?
Tratando de encontrarle un sentido a todo, vio la hoja de nuevo y en ella se empezó a vislumbrar un pequeño párrafo escrito con negro. No tuvo miedo. Lo sentía familiar y extraño, pero no tenía miedo al verlo. Decidió leerlo.
"El día del cumpleaños de mi hermana había llovido mucho, por lo que decidimos celebrarlo una semana después (¡Benditas lluvias de verano!). Mi hermana, como yo, amaba los campos verdes, y aprovechando los días de lluvia fuimos a hacer un picnic al lago. Grave error."
¿Grave error? ¿Cómo que grave error? Ese era su ensayo ¡¿Quién estaba escribiendo eso?! ¿O acaso era ella?
"Nadamos un rato y después nos acercamos a nuestros padres para ver que comíamos. Mi padre estaba haciendo una carne asada y mi madre lo ayudaba empanizando o suavizando la carne. Amaba esos momentos de felicidad y tranquilidad, jamás creí perderlos, o no tan pronto. Debí aprovecharlos más."
Ok, ahora en verdad estaba asustada. Empezó a ver por toda el aula y se percató que no había puerta. Estaba encerrada.
"Mamá y papá terminaron la comida y nos pusimos a comer. Hablábamos animadamente y me burlaba de mi hermana diciendo cosas como: "Feliz cumpleaños atrasado". Reíamos y hablábamos hasta que el ruido de unas camionetas frenando a toda velocidad nos interrumpió. Las camionetas negras se detuvieron frente a nuestra mesa y mi madre nos abrazó a mí y a mi hermana mientras mi padre se ponía frente a las 3 para protegernos.
Recuerdo que unos 10 hombres armados bajaron y mi padre nos hizo más para atrás. Tenía tanto miedo que comencé a temblar y comencé a llorar cuando dijeron:
-Esa. La pelirroja más pequeña-
Sabía que se referían a mí. Era la más baja de mi familia.
Noquearon a mi padre y las 3 gritamos antes de que me jalaran del brazo.
Luché como nunca lo había hecho pero no podía. Mi madre se quedó en shock y sostenía con tanta fuerza a mi hermana que no podía moverse. Mi hermana gritaba que me soltaran y luego a mi madre que la soltara, pero todos hacían oídos sordos. Mi padre se levantó sangrando del lugar donde impacto la pistola y mi hermana gritaba "Detenlos" Pero no lo hizo. No lo culpo, yo estaba aterrorizada y perder a una hija ha de ser peor, y más bajo ese tipo de situación.
Mi hermana le gritaba que era un cobarde y que la dejara irse. Sabía que le echaría la culpa por todo, pero yo no quería que lo hiciera y rogaba que no lo hiciera. Pero lo haría, lo sé.
Me metieron a unas camionetas extrañas mientras yo sollozaba que me soltaran y rogaba que no me hicieran daño. La camioneta donde estaba yo tenía todo tipos de datos y fotos sobre mí, lo cual hizo que me recorriera un escalofrío. Ellos negaron con la cabeza y rieron divertidos. Eran unas personas muy jóvenes pero altas, todos a excepción de una persona algo más canosa con ojos grises, cansados y tristes. Eso era lo único que podía ver de cada persona, sus ojos, pues se tapaban la boca. Fue lo único que vi antes de dormir.
Después, como si sólo hubiera dormido, desperté en el 2015. Avance 21 años en el tiempo y nadie lo había notado."
El párrafo terminó en el borde final de la hoja. Laney cayó rendida a su silla y sus ojos, completamente abiertos, lagrimaban. Eso es lo que había pasado. Todo se había resuelto, o la mayoría de las cosas.
¿Por qué ella?
No lo sabía y estaba aterrorizada por eso.
Dejó la hoja caer al escritorio y vio unas gotas rojas cayendo sobre ella. ¿Era su sangre? Sí, lo era. Venía de su nariz. Y todo se volvió oscuro. No importaba cuanto se esforzara para no cerrar los ojos, su voluntad no se llevaba a cabo aunque fuera su cuerpo. Su cabeza cayó al escritorio creando un sonido hueco en el aula, cerró los ojos escuchando lo más cercano lejano y cayó en un sueño, mientras la sangre aún fluía de su nariz. Escuchando por último los gritos de Sal, Corey y su pluma cayendo.
Corey…
(...)
Corey no quitaba los ojos de Laney y menos después de ver que escribía cómo loca. Recordó lo que le había contado ¿Y si en realidad si fue cierto? ¿Estaría recordando todo? ¡No, no! Eso era imposible.
Vio como Laney paraba durante un segundo y creyó que iría a entregar la hoja, pero en vez de eso, comenzó a escribir rápidamente sin ver la hoja mientras su vista se ubicaba justo en frente. Se asustó y más al ver la expresión de Sal. Así que no le importó que estuvieran enojados, tenía que ver si estaba bien.
Cuando llegó a su escritorio vio como ella seguía escribiendo con la mirada fija en frente. Daba miedo, parecía poseída.
¿La-Laney?- Habló el chico metiendo sus manos en los bolsillos, pero ella no contestó. Sal le mandó una mirada nerviosa:
¿Qué le pasa? ¿Está bien?- Algunas personas ya se habían detenido a ver a la pelirroja pero él trataba de alejarlos o cubrirla.
Corey iba a contestar con sinceridad pero vio como unas gotas rojas caían en la hoja de su novia. Se asustó mucho al igual que Sal y más al ver de dónde venía esa sangre. Las pequeñas gotas se habían convertido en un gran río de sangre pero ella seguía escribiendo, más débilmente, pero seguía.
¡Laney ¿Qué te pasa?!- Gritó el chico posando su mano en su hombro, y ante esto la cabeza de la chica cayó creando un golpe hueco por el cual todos voltearon. La expresión de Salma se volvió asustada y que decir la de Corey.- ¡Ey, Laney, despierta! ¡Lanes!- Gritó captando la atención de ya todo el salón y pronto la maestra Méndez se acercó. Para ese momento Corey ya se había puesto a la altura de Laney y movía su cara para que despertara.
¡A ver, Corey, quítate!- Hizo caso al segundo pensando que la revisaría y pediría que viniera la enfermera. Pero al llegar rápidamente hizo hacia atrás la cabeza de la pelirroja y le arrebató el papel, haciendo que casi cayera de nuevo fuertemente pero Corey la sostuvo con el brazo mientras le mandaba una mirada asesina a la maestra y la sangre corría por su chaqueta. ¡Qué alguien hiciera algo!
La maestra vio sonriendo de oreja a oreja el pedazo de papel y lo sacudió un poco quitando la sangre aún fresca que cayó sobre algunos alumnos que estaban en bola viendo, por lo que corrieron a limpiarse asustados. Comenzó a leer la hoja y a cada palabra en sus ojos se notaba un brillo y una sonrisa enorme, al punto donde abrió los ojos y comenzó a reír entre suspiros, asustando a todos.
¿¡No va a ayudarla!?- Gritó Salma. Corey seguía sosteniéndola para que su cabeza no cayera y trataba de que la sangre parara.
¿Eh?- Se notaba confundida, como si se hubiera olvidado donde estaba.- ¡Laney! ¡Cierto, ella! Derek, llama al profesor Vásquez.- Ordenó sin soltar lo hoja y ya con el tono de superioridad del que todos las salones hablaban.
¿No sería mejor llamar a una ambulancia?- Recordó Derek y ella se acercó con una sonrisa torcida que haría temblar a una estatua.
Hazme caso.- Ordenó. Él sólo asintió y salió mientras todos guardaban silencio y Corey apretaba la mandíbula.
¡Maestra, está desmayada! ¿¡Qué podría hacer el maestro Vásquez!?- Gritó el chico sosteniendo su cabeza. Ella lo miró mal y lo siguiente lo gritó con tanta fuerza que se dio cuenta que su cabello se despeinó.
¡Él hará lo que tenga que hacer y si es necesario que ella muera, lo hará!- Gritó y todos se hicieron un paso hacia atrás ¿Morir?
¿¡Morir!? ¿¡Necesario!? ¡Maestra Méndez, sólo se desmayó y no la ayuda! No veo necesario que pase nada de eso.- Habló Ruby retándola, algo que nadie se había atrevido a hacer. Vaya, después de todo era buena líder.- Es más ¡Kon, Konnie! Cárguenla a la enfermería. Stuart, Salma, vayan y avisen lo que pasó. Corey llama a tu madre, o alguien.- Nadie se movió de su lugar esperando la reacción de la maestra a la cual sólo le temblaba el ojo. Al ver que no se movía Kon y Konnie se pusieron a la carga pero Méndez le dio la espalda y pudo notar que se dirigía a Ruby y detrás de ella tenía…
¡Tiene un cuchillo!- Gritó el peliazul ignorando las consecuencias. Ahí todo se desordenó y empezaron a gritar o alejarse, y cuando algunos se dispusieron a salir, un hombre con una bata sucia al lado de Derek llegó.
No creo que eso sea posible, señor Riffin.- Hizo una pausa y vio hacia los demás que se encontraban aterrorizados.- Es sólo que el pobre está asustado y empezó a ver cosas, no se preocupen.- Tomó ambas manos de la maestra y las levantó sobre su cabeza.- Ven, nada.-
No tenía nada ¿Lo había imaginado?
La gente comenzó a ver mal a Corey pero Kon y Konnie se acercaron a Laney, la cual ya había dejado de sangrar. El profesor le puso el brazo en frente.
No se preocupen. La llevaré al hospital.- Dijo y ellos se alegaron desconfiados.
Se acercó a Laney pero Corey se puso frente a ella. ¿Irse con él? ¡Sobre su cadáver! El profesor lo ignoró y con ojos tristes lo apartó, susurrando algo como "Lo siento".
¿Lo siente? ¿Por qué?
Entre la confusión del chico, él tomó a Laney en brazos y salió.
¡No! ¡Esperen!- Al darse cuenta que no volvían volvió la vista a la maestra.- ¡No pueden llevársela ¿Qué acaso en esta ciudad no hay leyes?!- Gritó. ¿Y si la disecaba cómo a una rana?
No te preocupes, los acompañaré.- Dijo la maestra Méndez ¡Oh, claro, eso arreglaba todo!
Yo los acompaño.-
No.- habló la maestra cortante.- No te irás de aquí. ¡Aquel que salga antes, será expulsado!-
No tiene derecho a expulsarnos, y menos de llevarse a un estudiante sin la autorización de sus padres.- Recordó Ruby
¡Pues no puedo ir al cementerio!- Gritó y salió de la habitación.
Cementerio ¿Eh?
Si ahí hubiera estado Laney todas las miradas irían contra ella, pero como no estaba y él era la persona más cercana a ella, todas las miradas iban dirigidas a él. ¿Qué? ¿En serio nadie lo sabía? ¡Vaya lentos que son!
Después de que todos se tranquilizaron un poco, cada quien se fue con sus amigos a hablar, y Sal sólo veía la sangre, para después irse con sus amigas. Corey empezó a ver por la ventana y vio como el profe Vásquez subía a Laney al asiento trasero de su auto y luego la maestra y el profesor comenzaron a discutir, pero la maestra comenzó a gritar histéricamente. Él se daba cuenta porque abría la boca y movía los brazos exageradamente, y el profesor sólo se encogía un poco en su lugar. Kin y Kon se le acercaron.
Vamos a seguirla, ¿No es cierto?- Preguntó Kin mientras Corey se quitaba su chaqueta cubierta de sangre
Sí, así es.- Contestó como si nada poniendo la prenda en una silla y viendo como la maestra se subía en su propio auto. 2 autos a los cuales seguir ¿Cómo se pueden perder?
Algo corto pero interesante. O desde mi punto de vista :v
¿Les gustó? ¡A mí personalmente sí! Me encanto:3
Por cierto, suerte con los exámenes :v Es que yo estoy en esa época de exámenes :,v
¡Dejen Reviews! ¡Chao!
PD.- ¿¡Ya vieron las portadas!? Me enamoré de ellas ¡Más de la de tiempo! ¡ESA PORTADA ES VIDA! xD
Lo hice yo:3
