Disclaimer: Grojband no es de mi propiedad, sólo la historia. Grojband y su personajes son creaciones de sus respectivos dueños.

¡Hola! ¡Bienvenidos! -3-

20.- El lugar

Tomaron sus cosas y se dirigieron a la salida.

-¿Y a dónde creen que van?- Preguntó Carrie con tono burlón cruzándose de brazos. Los 3 cerraron los ojos molestos y giraron en sí mismos para encararlos.

-Pues a rescatar a MI novia.- Contestó Corey haciendo énfasis en "Mi" al ver como Lenny y las gemelas se acercaban.

-No puedes.- Recordó Carrie

-¿Sí? Obsérvame.- No tenía ni ganas ni tiempo para discutir. Giró sobre sí mismo de nuevo y siguió caminando a la salida.

-¡Espera, Corey! Te acompaño.- Habló el pequeño pelirrojo tímidamente y todos se le quedaron viendo.

-¿¡Qué!? ¡No!- Gritaron los 2 peli azules con tonos claramente diferentes

-¡No, yo voy!-

-¿¡Para qué!? ¡Sólo nos retrasarías!- El pelirrojo iba a contestar pero Carrie se le puso enfrente

-¡Por favor, él es muchísimo mejor que tú!-

-¿¡Ah sí!? ¡Mentira!- Ya no estaba consciente de la situación. Ahora tan sólo quería ganarle a Carrie.

Siguieron discutiendo unos segundos más hasta que ambos sintieron un pequeño empujón que provenía del pelirrojo y los 2 pares de gemelos

-¡E-eh! ¿Adónde van?- Le preguntó Corey a los gemelos, viendo cómo iban acompañados de los otros 3 chicos

-Pues a ver si Laney está bien…- Contestó Kin

-Pero íbamos los 3…-

-Pues parece que estás muy ocupado.-

-¡Pues yo tengo las llaves del auto!- Recordó Corey nervioso ¿En serio lo iban a dejar? ¡Qué tipo de persona era! Discutiendo con Beff en vez de ir por su novia. La cara de los gemelos hizo una mueca extraña, no habían pensado en eso.

¡Pues vamos en mi auto!- Dijo Konnie. Ambos gemelos la vieron agradecidos y Lenny sólo se encogió de hombros.

-¿¡E-eh!? ¿¡Ustedes también van!?- Preguntó ahora Carrie

-Pues claro, que aburrido quedarse aquí.-

-¿¡Se van a mover, o no!?- Preguntó Lenny sarcásticamente, después salió del aula y por fin desapareció de la vista de todos. Los demás se miraron entre sí y salieron, después Corey y Carrie hicieron lo mismo. La chica le mandó una mirada asesina por lo de sus amigos, él se encogió de hombros, sonrió y salió. Carrie bufó, tomó sus cosas y lo siguió.

Todos siguieron corriendo por la escuela hasta que llegaron al estacionamiento y después se entristecieron. No veían el auto del profesor Vázquez por ninguna parte.

-¿Y ahora qué podemos…?- Kon no pudo seguir pues escuchó unas patadas hacia una lámina y los 7 se agacharon para esconderse.

-¡Maldita chatarra!- Era Méndez por lo que todos sonrieron de medio lado. Tenían otra oportunidad.- ¡Mierda, mierda, mierda! ¡Muévete chatarra!- La maestra seguía pateando el auto con furia y de vez en cuando entraba a mover la llave, en uno de esos intentos el auto hizo un ruido extraño y por fin encendió.- ¡Sí, por fin!- La maestra se movió con cautela y ellos aprovecharon para verse entre sí. Cada uno divisó ambos carros y se dirigieron al más cercano, ignorando quien fuera el dueño del auto.

Corey siguió agachado hasta llegó a su auto y vio como la maestra pasaba por enfrente suya, no lo vio, pero eso significaba que pronto saldría del recinto y la perderían de vista. Debía apurarse.

-Muy bien, Kin, Kon, es hora. Yo conduzco, no tengo tiempo para discutir. ¡Vamos, si tenemos suerte esos idiotas se pierden!-

-Pues… Corey…- Murmuró Kin por lo que volteó hacia él

-¿Y ahora…? Oh…- Detrás de Kin se encontraban Lenny y Carrie con mala cara.- Jeje… ¿Qué tal?-

-Cállate y muévete.- Ordenó Carrie, él afirmó y entró al auto.

Ya dentro, avanzaron lo más rápido que pudieron para no perder la pista, y así lo hizo. No lo perdió y siguió conduciendo entre el tránsito para poder alcanzar aquel automóvil negro de la profesora, sabía que el de su maestro era color beige, pero ahora no lo encontraba por ningún lado.

-¿A quién llamas?- Preguntó Lenny a Kin mientras Corey estacionaba

-A Kon, no lo veo por ningún lado.- Contestó viendo por la ventanilla de atrás.- ¿Para qué te estacionas? Estás en medio de la calle.-

-¿Ves ahí?- Preguntó señalando un edificio que parecía una fábrica antigua y abandonada.- En el estacionamiento se está estacionando la maestra, la acabo de ver. Además de que ahí está el auto del profesor Vázquez.-

-¿Por qué entraron ahí…?- Preguntó Carrie en un susurro

No sé pero voy por ella.- Indicó Corey a bajando del auto. Se vieron entre sí y afirmaron con la cabeza convencidos.

Entraron pegados a una pared gigante que creaba una sombra igual de grande. Dieron directo a un pequeño techo donde hicieron una pequeña junta.

-Parece que no hay seguridad, o por lo menos afuera ¿Y ahora qué hacemos?-

-¿Entrar?- Dijo Corey como si fuera la cosa más obvia del mundo

-Claro, por la puerta principal. ¿Y sí primero vamos y compramos unas galletitas? Digo, para no llegar con las manos vacías.- Le recriminó Carrie de mala gana. Casi iba obligadamente y ahora tenía que cuidar que no los atraparan. Genial, simplemente genial.

-Oh, disculpa. Es la primera misión suicida que hago.- Carrie frunció el ceño y Corey sonrió triunfante. Estaban a punto de comenzar otra pelea y los otros dos presentes lo sabían.

-¡Ya paren!- Gritó Lenny harto. Los dos chicos lo miraron extrañados.- En serio, chicos ¿Jamás van a parar?-

-No te entiendo…- Le dijo Carrie avergonzada

-¿Qué? ¡No pueden hablar en serio! Ustedes dos siempre, siempre, pelean.-

-No siempre… En situaciones importantes no.- Contraatacó Corey seguro

-¿Ah, no? ¿Y qué es esto?- Preguntó y él no supo que contestar.

-Pues…- Un ruido de unas pequeñas rejas se escuchó. Los tres giraron sus cabezas buscando que lo había causado. Los tres vieron al pequeño flacucho frente a unos ductos de ventilación y debajo de él estaba una pequeña reja que había retirado y antes bloqueaban la entrada a esos ductos. Pequeño, claustrofóbico y oscuro eran las palabras que podrían describirlos a la perfección.

Kin hizo una señal con los ojos para que se acercaran y ellos lo hicieron.

-¿Pero qué diablos…?-

-Debemos entrar por aquí.- Les dijo Kin

-¿Estás loco? ¡Está súper sucio y… y Arrg!- Murmuró Carrie algo enojada

-Se supone que el miedoso aquí soy yo. Así que muévanse.-

-Bueno dale, pasa.- Ofreció Corey y Kin hizo una mueca de preocupación.

-C-creo que es mejor que tú pases primero.- Titubeó Kin y Corey entrecerró los ojos.- ¡Digo! Supongo que a Laney le gustaría verte a ti primero y…-

-Ya, está bien, vamos.-

-¡Ah, no! ¡Yo no entro por ahí!-

-Carrie…- Habló Lenny algo triste

-¡No, ni loca!- Contestó.- ¡No entraré a ahí!-

-¿Entonces a que viniste?- Le recriminó Corey

-Pues por gusto no.- Corey inhaló estresado y después la vio a los ojos

-No puedo creer que seas así ¡No sabemos que le está pasando y tú no puedes preocuparte!- Le gritó y ella arrugó la frente

-¡No te atrevas a gritarle!- Amenazó Lenny. Eso en verdad había salido de él por accidente. Estaba indignado de cómo le hablaba a su Carrie pero pensaba decir algo más inteligente, y claro, menos vergonzoso. Carrie abrió los ojos sorprendida y pronto una sonrisa tonta se dibujó en ella. No sabía que excusa poner, así que optó por el maravilloso silencio incómodo.

Carrie se aclaró la garganta y dejó de sonreír, recordando dónde estaban.

-Decía que no entraría por ahí, no que no me importara. Iré por otro lado, además, es mejor; Así podremos explorar más lugares, idiota.- Corey la miró algo sorprendido. Sabía que se lo había inventado, le tenía miedo a ese lugar, pero la excusa hasta tenía sentido.

Qué suerte tenía.

-¿Y por dónde se supone que entraras?- Le preguntó Kin

-Ya veré que encuentro. Nos vemos dentro.- Dicho esto se dio la media vuelta.

-¡Espera, Carrie!- La llamó Lenny y ella volteó.- Yo te acompaño. Es tonto ir los 3 por ahí y ni modo dejar que te vayas sola.- Ella puso una cara de indignación.

-¿Disculpa?- Mientras el pelirrojo se ponía rojo, los otros dos se veían entre sí aguantando las risas.

-Digo, es que… Me refería a qué…-

-Ajá…-

-Me preocupo.- Terminó. Las mejillas de la chica se colorearon con un tono rosa. Pronto, el ambiente se puso tenso- O por lo menos para estos dos adolescentes- Pero fue interrumpido por unas burlas y risas de los otros dos.

-¡Oh, Carrie, me preocupo!- Se burló Kin parpadeando varias veces y juntado sus dos manos en un puño

-¡Oh, qué hermoso! ¡Besémonos!- Contestó Corey haciendo lo mismo

-Malditos idiotas.- Murmuró Carrie mientras Lenny los veía de mala manera.- Vámonos, Lens. Tenemos que ver por dónde entrar.- Dicho esto y después de unas cuantas miradas frías se retiraron.

La sonrisa de ambos chicos desapareció cuando recordaron la situación. La verdad, ahora la preocupación invadía el cuerpo de Corey; ¿Con qué podrían encontrarse?

Miró a Kin nervioso, y él supo inmediatamente qué pasaba por su cabeza.

-Estará bien…- Le consoló. Él sólo sonrió tristemente

-Vamos, tenemos que entrar.-

(…)

-Esto es… ¡Asqueroso!- Refunfuñó Kin al toparse con una sustancia rara y pegajosa que pegó con su camisa

-Dímelo a mí…- Se quejó Corey que iba delante. Su cara estaba llena de telarañas y suciedad, mientras que sus ropas ya podrían considerarse una sustancia toxica.

Iban arrastrándose, Corey delante iluminando el lugar con su teléfono. El lugar tan pequeño y sucio causaba unas sensaciones de claustrofobia y ahorcadas que ya empezaban a hartar a los dos chicos. Además, en sus casi 5 minutos de camino sólo habían visto una rendija con luz, que daba a una pequeña sala de descanso reventada de personas jóvenes, sonrientes y festejando. Entre ellos habían algunas personas más viejas que no parecían querer convivir con ellos, además sus caras parecían tristes. Ellos ignoraron el lugar y no sintieron ni un poco de pena por aquellas personas.

-¿Dónde diablos se ha metido Kon?- Preguntó Kin.- ¡Ni un maldito mensaje!-

-¿En serio crees que la recepción llega a este lugar?-

-Buen punto, pero hace rato les hablé y…- Corey paró en seco y Kin topó con él.- ¡Puaj! ¡Corey, avisa!-

-Tenemos que separarnos.- Dijo seriamente. La cara de Kin se deformó ¿Separarse? ¿Ir él solo en los conductos de unos científicos locos? ¡Y peor! ¿Hiendo él solo delante tragándose toda la suciedad? ¡Para eso tenía a Corey!

-No digas tonterías, ni modo que me regrese.-

-No, pero aquí hay otro camino. Tenemos que separarnos, no estamos llegando a ningún lado.- Kin entrecerró los ojos y después suspiró

-Tienes razón.- Le dijo.- Pero tengo mello.- Aclaró como berrinche

-¿Qué nos puede pasar?-

-¡Oh, no sé!- Le contestó con sarcasmo.

-Sólo muévete.- Dicho esto Corey gateó un poco hacia adelante y le mostró a Kin otro camino.

El pequeño vio el lugar; Oscuro, tenebroso y sucio. Pronto sintió ganas de vomitar y miró a Corey estresado.

-Yo que tú encendía tu lámpara.- Se burló Corey. Kin murmuró algo inaudible y siguió su camino por el lado derecho, claro, después de encender la pequeña lámpara.

(…)

Corey ya había avanzado durante cas minutos y no encontraba rastro de nada. Ya lo invadía el miedo. ¿Acaso no iba hacia ningún lado? Pues el lugar sí era mucho más grande de lo que parecía, de eso sí estaba seguro. Sus pensamientos lo hacían llegar a conclusiones que no quería llegar; Él pensaba que lo mejor era regresar, llamar a la policía y esperar lo mejor. Al momento de pensar en eso, su frente topó con una rejilla.

-Ouhg…- Llevó su mano a su frente para calmar el dolor.- ¿Pero qué…?- Las rejillas con las que hace un segundo se golpeó tenían iluminación del lado externo y miró por ellas:

-¡Muy bien! Creo que te dije que no salieras del aula.- Ay no…

-¡Awawadawa! ¡Isogur! ¡Uuuuh!- Balbuceaba Kin entre llantos. Corey rodó los ojos ¿Cómo diablos pudieron atraparlo?

Kin estaba sentado en una silla de metal y lo sostenía por los hombros una persona joven y vestida de negro

La sala parecía una farmacia: Blanca casi completamente, sillas metálicas adornando el lugar y con toda la gente vestida de negra (Incluyendo Méndez y Vázquez) daba un poco de miedo.

Despegó la vista Kin por un momento y miró hacia la izquierda. En la izquierda se encontraba la puerta principal de esa sala. Ésta, al ser color negra y la sala al no tener ventanas, resaltaba. Y en la esquina superior de ese lugar se encontraban unas computadoras y varios instrumentos médicos que iban conectados a una camilla metálica de igual manera dónde reposaba Laney.

Ya sé, tardé. Mi culpa. Tengo un bloqueo :v Lo arreglaré ¡Ya tengo vacaciones! ¡Yeih!

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