Las crónicas perdidas de Konoha: Shippuden

Capítulo 76

El primer cumpleaños juntos


A media mañana Katt abre los ojos. Luego de notar la negativa contra Itachi había quedado en silencio y poco después dormida. Al elevar un poco la mirada nota que Kakashi ya estaba despierto, mirándola con la misma actitud cansada que lo caracterizaba.

-¿Hace mucho que estás despierto?- pregunta sonriéndole recibiendo una leve negación con la cabeza -¿Tsunade no ha mandado nada?- añade tratando de no tocar tan directamente el tema de unas horas atrás, pero con impaciencia por saber si había sucedido algo nuevo mientras dormía.

-No, debe de estar analizando las cosas con Ibiki, en estos momentos mantener a la raya a Danzou es algo más prioritario- responde tranquilo, sin rastros del fastidio que se notaba en su voz horas antes con la mención del Uchiha -Voy a hacer el desayuno, no creo que quieras que Orion salga a buscar el suyo por su cuenta.

-No…- afirma levantándose después de él y dirigiéndose al sillón a buscar a su invocación.

-¡Mi desayuno!- exige Orion al ver pasar al jonin y notar a su dueña en frente de él.

-¿Dónde te habías metido?- interroga seria antes de abrazarlo por el peludo cuello -Eres un zorro tonto, me tenías muy preocupada- añade hasta que siente unos leves golpes en su cabeza -¡No me des palmadas con tu cola!- reclama al notar la peluda extremidad.

-No me dejaban entrar así que no pude regresar- explica el zorro cuando lo suelta.

-¿Danzou?

-Sí.

-¿Y qué estabas haciendo?

-Nada.

-¿Cómo que nada?- insiste cruzándose de brazos -Sé que algo te traías con Ino.

-Ella sólo me avisó que me estaban siguiendo y me ayudó un poco, aunque sólo hizo de mensajera.

-Pero Madara estaba ahí… y Danzou, el sobre que recibió parece que tiene la ubicación de Itachi…

-Deja las cosas como están- interrumpe el zorro -Yo estoy bien, tú también… y bueno Kakashi creo que está bien, pero se le ve más atento contigo.

-¿Kakashi?

-Algo debe de estar incomodándole, mejor céntrate en eso- sugiere Orion estirándose -Estás con Kakashi y eso te hace feliz, no lo malogres con otras cosas.

-Eso lo sé…- murmura sonriendo levemente -Pero el ver ahí a Madara…

-Sería mejor que no digas mucho- interviene Orion -Si se sabe todo lo que tú sabes, lo más probable es que envíen un grupo a buscarlo y contra un sharingan lo mejor es tener otro… y actualmente en Konoha sólo Kakashi encaja en la descripción.

Katt baja un poco la mirada, por más que deseara hablar para sacarse de encima todo, el resultado de Kakashi persiguiendo a Madara es algo que no desea siquiera imaginar -En algún momento van a preguntarme…

-Si no has hablado no tienes porque decirles cada detalle- puntualiza Orion -Sabes bien que yo sé muchas cosas, pero eso no quiere decir que tenga que andar contándolo todo. La gente debe de descubrir las cosas por su propio trabajo y el conocimiento que tú tienes, al menos parte es un 'regalo' del destino, no exactamente fruto del trabajo.

-Sólo mencioné que era un miembro de Akatsuki…

-No tienen porqué saber más, eso los alerta y a la vez no los pone en un estado de angustia, créeme la confirmación de un Uchiha como Madara se encuentra vivo no va a hacer las cosas más fáciles para Konoha.

En ese momento Orion abre la boca dando un gran bostezo y luego se dirige a la cocina para recoger su desayuno. Kakashi sale unos segundos después con un par de platos y aún con la idea de que deben de ir a ver la casa, cosa que al zorro parece no interesarle lo suficiente como para hacer que salga del departamento, pero que Katt acepta sonriendo, no es muy usual que él quiera hacer algo y mucho menos aún algo relacionado a su pasado "Lo mejor es que me saque a Madara de la cabeza… pero Itachi…" piensa desanimada, ella había ido incluso en contra de lo que el mismo Itachi le había advertido que no lo mencionara en absoluto en el asunto de Ame, quizás lo mejor era que dejara que las cosas fluyeran y confiar en que desde que decidió no irse bajo ningún motivo de la villa las cosas tomarían un mejor rumbo, por lo menos para ella y Kakashi.

x x

Al acercarse a la puerta de entrada de la casa Hatake, Katt nota con agrado que lo único que sobre sale por los muros son los árboles ya bien cortados y el techo sucio y descuidado de la casa. La puerta principal se abre con más facilidad, aunque aún necesita que la arreglen debidamente. El paisaje que se observa es muy diferente a como estaba la casa una semana atrás.

La puerta de entrada está a unos metros de la casa, para el lado derecho hay una vieja cerca alta de madera que parece ser usada para que sólo se pueda entrar al jardín por el lado izquierdo. La casa es de dos pisos, la planta alta se nota más péquela que la baja y a pesar de lo sucia que se ve la construcción parece que el color original del tejado era azul oscuro y el de la casa una mezcla de blanco con el color marrón de la madera.

El jardín es una extensión verde bastante agradable. Desde la entrada avanzando a la izquierda y pasando los límites de la casa se puede apreciar una bonita laguna al fondo, decorada con un camino de piedras que da hacia la residencia, varios árboles y arbustos colocados de tal manera que permiten un ambiente bastante relajante y agradable. Y ahora que todo se encuentra despejado recién se puede notar lo amplio del espacio.

Rodeando la casa Katt descubre que existía una entrada más pequeña, además de dos construcciones más, una parece un pequeño cobertizo y la otra es una construcción de piso y medio de altura, casi del tamaño del segundo piso de la casa que al parecer es un dojo que se conecta a la residencia a través de un corredor techado externo.

-No me habías dicho que tu casa tenía un dojo…- murmura la pelirroja observando el lugar.

-No lo usaba mucho y como estaba cubierto se me había olvidado- da como respuesta, sonriendo levemente.

-La cerca de la entrada es para que no se pueda entrar a este lado directamente ¿no?

-Sí, si no estuviera ahí con avanzar un poco se llegaría directamente al dojo, por eso también hay tantos árboles sembrados desde aquí a la entrada.

-Los genins hicieron un buen trabajo retirando los veinte años de naturaleza salvaje- señala la pelirroja sonriendo.

-¿Y ahora?- cuestiona el jonin luego de regresar hacia el lado de la laguna e ingresar a la casa por lo que aparenta ser una puerta muy grande, abierta, que conduce hacia la sala.

-Ni idea, la casa en si no es tan grande, pero tiene demasiados años en desuso como para poder limpiarla nosotros sin invertir un buen par de semanas… o más.

-Podemos seguir contratando genins- puntualiza Kakashi -Este es el tipo de trabajo que sirve para que se acostumbren a trabajar en equipo en un ambiente seguro.

-Sí- contesta afirmando con la cabeza instantáneamente, la idea de tener que limpiar esa casa no era de su agrado, el lugar no es tan extenso como el terreno designado a los jardines, pero aún así no está motivada -Vamos por más genins, si no estuviera tan descuidada lo haría yo, pero honestamente no quiero hacerlo… además sería buena idea empacar todas las cosas, si realmente vamos a dejar la casa bien hay que despejarla antes para poder arreglarla.

La pareja va a la oficina de la quinta. Aunque su intensión principal es contratar genins Katt se mantiene indecisa sobre que debe de decir o hacer con respecto a Tobi, abrir la boca podría desencadenar cosas y no necesariamente de la mejor manera y ahora que está yéndole tan bien con Kakashi lo último que quiere es que lo embarquen en una misión relacionada con Madara. En la oficina se encuentra Shizune, al aparecer la Hokage estaba ocupada en otros asuntos.

-¿Quieren contratar otro grupo de genins?- pregunta Shizune al verlos -Leí el informe de los anteriores y esa casa realmente necesita mucho trabajo aún.

-Sí- responde Katt, la mujer había predicho bastante bien la razón de su presencia ahí -¿Y Tsunade?- se atreve a preguntar por simple curiosidad.

-Con Ibiki- contesta Shizune tornando su mirada más seria por un instante y dándole una extraña sensación de alivio a la pelirroja -Pero no necesitan que ella asigne a los genins, así que ¿qué quieren que hagan esta vez?

-Limpiar la casa y empaquetar las cosas.

-Tengo un grupo que creo lo va a hacer bien, son más cuidadosos con el trabajo- explica la médico ninja sonriendo.

Kakashi se retira junto con Katt para almorzar y luego regresar a la casa a esperar que llegue el grupo de genins, que igual que la vez anterior van a poder ir el mismo día. Orion se mantiene en el departamento descansando feliz luego de comer.

Cerca de las tres de la tarde el grupo de genins llega en compañía de su sensei. Igual que los anteriores parecen ser de la promoción de Konohamaru, genins que acaban de graduarse y se les asignan muchas de las misiones D dentro de la villa. Al entrar a la casa los pequeños llegan con una buena cantidad de cajas para empaquetar las cosas y quitarlas del camino para limpiar. Los comentarios sobre el estado de la casa se acaban casi automáticamente cuando los pequeños notan a Kakashi.

-Es Hatake Kakashi- susurra uno de ellos observándolo de pies a cabeza mientras la niña de su equipo parece mirarlo embelesada.

-Vamos a limpiar la casa de un ninja muy famoso- murmura el otro niño sonriente -Quizás nos enseñe algo como agradecimiento…

-¿Por dónde quieren que empecemos?- pregunta el jonin dirigiéndose a la pareja.

-Por ahí- indica Katt, señalando a la sala donde cada una de las paredes estaban llenas de repisas con libros -En el segundo piso dejen los dos cuartos del fondo, el resto es todo suyo- añade luego de pensarlo por unos instantes. Kakashi hasta el momento no había elevado ningún tipo de queja a que su casa fuera arreglada, pero estaba segura que aunque le incomodara no iba a decir nada y ella podía al menos guardar las cosas del cuarto de él y de sus padres.

Inmediatamente los pequeños comienzan a guardar los libros en cajas, primero sacudiéndolos. Kakashi observa un poco y decide sentarse en uno de los sillones de esa habitación para ponerse a leer su libro. Los genins van nombrando los libros mientras los guardan cosa que capta la atención de su sensei que pareciera entretenido viendo lo que tiene esa biblioteca hogareña.

El polvo que se levanta al sacudir los libros comienza a incomodar a Katt, pero la máscara de Kakashi lo tiene completamente indiferente. La pelirroja decide que lo mejor que puede hacer es ir a despegar el polvo de los dos cuartos de los que ella planeaba encargarse, pero antes de subir se acerca hasta los libros sobre los clanes y toma la nota de Obito para guardarla. Lo más probable es que los niños la terminaran botando o dejando a Kakashi deprimido cuando mencionaran el nombre de su amigo.

Ya en el segundo piso entra al cuarto principal y abre la ventana. El sonido de la madera crujiendo luego de dos décadas de haberse mantenido cerrada hace que pareciera que en cualquier momento caería al suelo.

-Sólo voy a sacudir esto… ya después veo para empaquetar todo- susurra observando la habitación.

Al igual que en la sala la habitación tiene un librero, por suerte nada que acapare demasiado espacio. Los muebles están tapados de polvo, pero para alivio de Katt el ropero se ha mantenido libre de suciedad en su interior, al menos a comparación del resto del cuarto.

Cuando comienza a sacudir una nube gigante de polvo escapa por la ventana. A diferencia de los genins que estaban limpiando los libros en la planta inferior para poder guardarlos, ella estaba tratando de sacar la mayor parte del polvo de una vez. Cuando acaba de sacar el grueso de la acumulación sobre los muebles y las partículas del aire se asientan pasa a barrer el suelo y luego repetir la secuencia una vez más, dejando la habitación en un estado bastante aceptable aunque aún con todas las cosas en su lugar.

-Bueno, veamos el cuarto de Kakashi…- se dice a sí misma dejando la alcoba principal.

En el cuarto de Kakashi lleva a cabo el mismo método, pero al ser una habitación más chica logra terminarla más rápido.

-No puedo creer que este haya sido el cuarto de un niño de ocho años- dice observando la habitación. Sin el polvo y con la ventana abierta se ve mucho más claro, pero a pesar de eso la seriedad de la habitación resalta -Supongo que mejor empiezo a empacar por aquí- murmura acercándose al librero de la habitación y tomando los libros para terminar de sacudirlos bien.

Al llegar a la mitad de una de las filas de la repisa un dolor agudo un su mano hace que la retire rápidamente. En uno de sus dedos hay una pequeña aguja clavada que ha sido disparada por algún mecanismo oculto.

-¡Kakashi!- grita la pelirroja en una mezcla de preocupada y desconcertada por tomarse con una trampa en el librero de un niño. Al llegar hasta el jonin, ignorando al resto de ninja, le enseña su mano.

-Vamos a ver que era- sugiere él regresando con ella a su antigua habitación.

-¿Y bien?- pregunta la pelirroja viendo como el jonin revisa la trampa y luego retira una pequeña cajita guardándola rápidamente -¿Y eso? ¿Qué es esa caja?

-El antídoto debe de estar en mi cajón…

-¿Antídoto?- repite extrañada hasta que piensa con claridad dejando de lado un momento su curiosidad por la caja -¿¡Esa cosa estaba con veneno!?

-Creo que esto se secó- comenta el jonin observando un pequeño frasco que acababa de sacar de su mesa de noche -Mejor vamos al hospital para que te revisen- añade con total tranquilidad.

Al llegara la recepción y explicar lo ocurrido, la enfermera que estaba atendiendo llama rápidamente a un médico ninja que examina la mano de Katt, al preguntarle a Kakashi sobre que veneno era y recibir respuesta parece alterarse un poco. Katt por su lado no sabe si quedarse tranquila imitando a su pareja y dejar que el médico haga su trabajo o saltarle al cuello a Kakashi por la pasividad con la que se está tomando las cosas.

-¿¡Cómo puedes estar tan tranquilo!?- reclama Katt mientras el médico la sujeta de la mano impidiendo que logre tocar a Kakashi, no muy segura de si realmente es algo serio considerando la actitud de él -Por culpa de tu trampa de cuando eras niño ahora estoy en el hospital.

-¿De niño?- repite el médico deteniendo por unos instantes el procedimiento que estaba preparando -¿Hace cuanto que fue colocada la trampa?

-Veinte años- contesta Kakashi.

-¡No me asusten así!- exclama el doctor -Esa cosa por suerte se evaporan antes del año, debieron de habérmelo dicho antes- recrimina el médico antes de hacer una revisión simple para asegurarse que realmente todo esté bien.

De regreso en la casa, luego de pasar todo el camino recriminándole al jonin por asustarla y por ser un niño extraño con trampas armadas envenenadas en su habitación, Katt nota que los genins aunque avanzan lento lo están haciendo con cuidado así que regresa para el cuarto de Kakashi acompañada por él. Al llegar a la alcoba la pelirroja recuerda un detalle que pasó por alto cuando pensaba que estaba envenenada.

-¿Qué hay en la caja?

-¿Cuál caja?

-La que guardaste- insiste colocándose en frente de él y revisando el chaleco -¿Dónde está?- pregunta luego de no lograr encontrar el objeto.

Kakashi sonríe y se sienta en la cama jalando a la pelirroja con él. Ella aún está más interesada en encontrar la caja que en prestarle atención, sabe que si tenía una trampa era porque es algo importante para él.

-¿No vas a enseñármelo no?- cuestiona derrotada y rodeándolo con los brazos antes de decidir dejar el tema.

Kakashi sonríe satisfecho al notar que ya no está buscando la caja y se deja caer de espalda sobre la cama, acariciando suavemente el cabello de la kunoichi que tiene encima. Katt sonríe le baja la máscara para poder besarlo, pero luego se separa con una sonrisa traviesa.

-¿Quieres hacer algo en tu cuarto de pequeño?- pregunta divertida deslizando las manos por encima del chaleco de él antes de tocar el cierre con intensión de abrirlo.

-Tienes razón- señala un poco serio comenzando a levantarse y deteniendo las manos de ella.

-¡No!- reclama apoyándose fuertemente sobre él, haciendo presión con las piernas para que no pudiera pararse.

-Entonces no te quejes…- añade antes de jalarla nuevamente contra él.

-¡Monstruo!- se escucha un grito viniendo desde el primer piso -¡Me atrapó!

Katt levanta el rostro alejándose un poco del cuerpo de Kakashi, interrumpida por el grito del niño -¿Monstruo?

-Aquí no vivía ninguno hasta donde yo recordaba- comenta pensativo, pero sin soltarla.

-No escucho al jonin- nota la pelirroja cuando sigue escuchando a los pequeños gritar.

-Mejor vamos a ver- sugiere Kakashi acomodándose bien, esperando a Katt.

Al bajar notan que el jonin se encuentra de pie en la base de la escalera con la niña que conforma el equipo escondida detrás de él. El hombre se ve confundido, al parecer no muy seguro de cómo proceder contra lo que tiene 'capturados' a sus dos genins faltantes.

-¡Carne!- exclama Orion que tiene sujetados a los dos niños, cada uno en una cola y los mueve de lado a lado mientras tratan inútilmente de soltarse.

-¿Podrías hacer algo?- pregunta el jonin. Es bastante sabido que ese zorro es una invocación y que la pelirroja es su dueña.

-¡Orion! Deja a esos niños- recrimina Katt acercándose.

-Me aburría y tengo hambre- explica el zorro soltando a los genins y observando el lugar -Cierto que este sitio no tiene ni un sillón decente.

-Ya va a anochecer deberíamos traerle algo a Orion para que coma- sugiere Kakashi -¿Van a quedarse mucho?

-Hasta acabar este cuarto, no nos tomará mucho- responde el jonin encargado de los genins.

-Entonces que Orion se quede aquí y vamos por comida- dice Kakashi sonriente saliendo de la casa con Katt.

-¿Crees que es buena idea dejarlos ahí?

-No van a robarse nada- responde sonriente.

-Tú, tú y tú, ¡empaquen eso!- se escucha al zorro desde dentro de la casa -Tú, ¡entretenme!- ordena Orion.

-No me refiero a eso…- susurra Katt alejándose con Kakashi dándole una última mirada a la casa donde ahora mandaba el zorro.

A diferencia de lo que Katt tenía pensado, Kakashi no parece planear comprar comida sino ir a su departamento a sacarla. Lo más probable es que teniendo que darle de comer al zorro planee usar la carne que ya tiene comprada y no dejarla acumular u optar por volver más glotón al animal haciendo que se la acabe en alguna otra comida.

-En un rato termina de cocinarse- indica Katt yendo a sentarse junto a Kakashi que estaba leyendo tranquilamente en su cama -¿Te acuerdas dónde lo hicimos la primera vez?- pregunta luego de acomodarse bien a su costado con una sonrisa bastante evidente en el rostro.

-No- responde él, con su mirada despistada.

-Aquí…- aclara ligeramente fastidiada, no sabe si realmente se olvidó o simplemente disfruta molestarla -Después de que me engañaste haciéndome creer que la poción de amor te hizo efecto.

-Cierto- afirma divertido, girando para quedar sobre ella.

Katt sonríe y lo hala más cerca de su cuerpo, con la intensión de retomar lo que estaban haciendo antes de que Orion aterrorizara a los genins, aún era temprano y el zorro podía esperar un poco por su carne.

x x

Un par de horas después, el olor de la carne comienza a inundar el departamento. Katt había estado con la mente en Kakashi como para recordar que había dejado la comida del zorro en la cocina. Sin poder ocultar una mueca de disconformidad se sienta en la cama, alejándose de la comodidad que le brindaba estar acurrucada junto a Kakashi.

-La carne de Orion está lista- murmura desanimada, resoplando levemente y observando como Kakashi no parecía tener ninguna intensión de ser caballeroso y ser él quien se ponga de pie para evitar un incendio en la cocina. Luego de colocarse una bata, abrir las ventanas del departamento y dejar que la carne se enfríe, regresa junto a Kakashi -Sabes… pudiste haberlo hecho tú.

-Estoy cansado- responde sonriente.

-Te cansas muy rápido- comenta con una sonrisa en el rostro -Deberías de entrenar más tu resistencia- añade con un ligero tono de burla.

-Puede ser- asiente pensativo -Quizás debería de comenzar a entrenar cargando unos setenta kilos.

-¿Qué estás insinuando? Yo no peso setenta…- masculla fastidiada.

-¿No? pensé que seguías con los pesos encima- agrega divertido.

-Ya no…

-¿Vas a ir a darle la carne a Orion? Ya es tarde y se va a terminar comiendo a alguno de los genins.

-Que los defienda su jonin, para eso está- responde Katt dirigiéndose al baño para arreglarse un poco, tomándose su tiempo antes de salir con una cacerola con carne por las calles nocturnas de la villa.

La casa Hatake se encuentra completamente a oscuras y Katt maldice por tener una pareja tan perezosa que no se dignó a acompañarla. Al ingresar a la casa una fuerte y fría corriente de viento la recibe, así como el sonido de la madera vieja crujiendo debajo de sus pies, recordándole que si planea vivir en esa casa tiene aún mucho trabajo por delante.

Con la poca luz de la calle que se cuela por las ventanas, puede ver que el área que estaban trabajando los genins ya no tiene objetos sueltos, solo se aprecian muebles y cajas cerradas. Deja sobre una mesa la cacerola y comienza a buscar a su zorro que no parece encontrarse en ahí. Luego de dar unas vueltas por la casa y toparse con varias desagradables corrientes de aire y más ruidos de madera vieja, confirma que Orion no está ahí.

-¿Dónde se habrá metido?- se pregunta extrañada, hasta que siente un ligero sonido proveniente de la olla con carne. Al asomarse a ver nota a la rata que habita la casa degustando la carne -¡Oye!- exclama molesta, pero deteniéndose antes de tratar de sacar al animal "No puedo darle a Orion comida masticada y pisoteada por una rata… ni seguir usando esa olla…"

Katt regresa al departamento sin zorro, ni carne, preocupada por el paradero de la invocación. No había pasado nada de tiempo desde que hubo todo el problema de que Danzou lo seguía y como Tsunade no la había llamado a ella o Kakashi para dar un informe le preocupaba que la situación siguiera y ahora si se llevaran al zorro.

-No encontré a Orion- dice Katt sentándose junto a Kakashi.

-Debe de haberle dado hambre y buscó comida por su cuenta.

-¿Y si se lo llevaron?

-¿Quieres buscarlo?- pregunta levantándose de la cama y vistiéndose.

-No lo sé… no es que quiera que se reporte conmigo cada vez que se mueve, pero con todo lo que ha pasado…

-Entonces hay que buscarlo- interviene Kakashi invocando a sus perros. Los canes aparecen en una nube de humo, con Pakkun al centro sobre Bull como es de costumbre.

-¿Qué sucede?- pregunta el perro más pequeño.

-Busquen a Orion- indica Kakashi y luego los ocho perros desaparecen, saliendo por la ventana -Ven, hay que buscarlos nosotros también- añade Kakashi dirigiéndose a la puerta.

Juntos buscan por la zona de restaurantes de la villa, a pesar de la hora estos aún están atendiendo, aunque falta poco para que cierren. No transcurre mucho tiempo antes de que Kakashi y Katt sean alcanzados por Urushi, uno de los perros de Kakashi de color blanco y melena desordenada.

-Lo encontré- anuncia alegremente -Está en la casa de los Inuzuka.

-¿Dónde Kiba?- se cuestiona la pelirroja, extrañada, pero por suerte ya no preocupada.

-Sí, está durmiendo- especifica antes de des-invocarse.

-¿Durmiendo?- repite Katt extrañada.

Al llegar a la casa Inuzuka ven que todas las luces están apagadas. Katt lo piensa dos veces antes de ir a molestar en la casa, no es tan tarde, pero esa familia parece acostarse un poco más temprano que el resto. Al buscar por las ventanas de la casa y ver si el zorro está metido, lo encuentra en la veterinaria de Hana, recostado en el suelo.

Ligeramente toca la ventana, provocando que Orion abra los ojos y con mirada adormecida de un gran bostezo antes de ponerse de pie y abrir la ventana con una de sus colas.

-¿Qué?

-¿Qué haces ahí?

-Me aburrí de esperarte y vine aquí, en la casa de los Inuzuka siempre hay amor… y carne- responde contento el zorro.

-Sal de ahí- ordena la pelirroja, dando un paso al costado, y quitando a Kakashi también, para que su invocación no terminara aplastándola al salir de un salto. Luego de que Orion cierra la ventana los tres regresan para descansar al departamento.

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El olor matutino de carne asada despierta a la kunoichi, al notar que está apoyada sobre el pecho de Kakashi se preocupa un poco. Si el jonin está dormido y ella acaba de despertarse no hay motivo para que ese olor estuviera en el ambiente.

-A menos que…- susurra levantándose y yendo al encuentro del zorro -¡Orion!- exclama viendo a su invocación cocinando alegremente su propia comida, lanzando pequeñas llamaradas desde su boca -No hagas eso, vas a quemar la casa.

-Hice el desayuno- dice, ignorando la advertencia.

-¿Quién en su sano juicio desayuna carne?- cuestiona la pelirroja, viendo como el zorro come un trozo -Aparte de ti…

-Más para mí- dice alegremente, terminando de comer todo lo que tenía preparado -Ya comí, me voy- anuncia de improvisto y casi instantáneamente, saltando por la ventana de la cocina.

-¡Oye!- reclama la pelirroja al ver un par de recipientes sucios donde había carne guardada en el suelo.

-¿Katt?- pregunta Kakashi mirando la cocina y luego los recipientes -Si tenías tanta hambre debiste de haber cenado más…- comenta ignorando las muecas de enojo de ella.

Luego de limpiar las cosas del zorro y el desayuno, la pareja se dirige junta para seguir viendo como trabajan los genins en la casa. Katt se encuentra animada, es la primera vez que puede pasar tanto tiempo en Konoha con Kakashi sin una misión de por medio o él evitándola de alguna manera.

Cuando entran a la casa ven que los pequeños genins ya están avanzando bastante, la mayoría de las cosas del primer piso están ya empaquetadas y ahora están dedicándose a combatir la mugre del lugar, cosa que parece estar siendo un reto luego de veinte años con polvo y en algunas partes la humedad traída por las plantas que lograron entrar. Kakashi sube las escaleras y se queda sentado en la parte más alta para no tener que estar en el centro del movimiento y se dedica a leer.

Katt se dirige al segundo piso a continuar con los dos cuartos que no deseaba que los genins tocaran. Ambas habitaciones ya habían sido sacudidas por lo que aparentaban ser el cuarto sucio de alguien y no un lugar abandonado. La habitación de Kakashi resulta ser bastante fácil de embalar, no hay muchas cosas aparte de libros y la cantidad de ropa no es tan grande como para que sea una labor muy ardua.

La habitación principal es algo un poco más complicado. Katt no está muy segura si realmente debería de estar ahí y mucho menos hasta que punto está bien que toque las cosas.

-Kakashi- llama la pelirroja, haciendo que el jonin se acerque hasta la entrada de la habitación -¿No me quieres ayudar?

-No, para eso contratamos genins- responde observando el lugar y luego avanzando a un viejo sillón.

-Ya lo sé, pero…

-No deberías de estar haciendo esto, vas a cansarte y estás haciendo el trabajo de los genins- añade retomando su lectura.

-No importa… no me ayudes- murmura un tanto fastidiada por la actitud de él.

Guardando las cosas en cajas, poco a poco y tomándose mucho más tiempo que con el cuarto de él, Katt comienza a cansarse. Las cosas que estaban a la vista ya están guardadas y algo que no había notado era la cantidad tan grande de cosas que habían en el ropero.

-¿Y estas cajas?- pregunta en voz alta al encontrar una cantidad muy grande de cajas rectangulares.

-Herencias de la familia.

-¿Qué son?

-Ropa.

-¿Ropa?- repite extrañada -¿Quién guarda su ropa en cajas?

-Así se conservan bien, algunos son bastante antiguos- responde hasta que desvía su mirada a la ventana que da al jardín.

-¿Pasa algo?- pregunta ella, dejando de lado la caja que tenía en las manos.

-Orion- responde, a la vez que unos sonidos de voces confirman la presencia de la invocación.

-Hola- saluda el zorro al encontrar a su dueña y comenzar a olfatear el viejo cuarto -¿Van a quedarse aquí?

-Estoy arreglando- explica, mandándole una mirada a Kakashi, esperando alguna especie de gesto aprobatorio.

-Que aburrido…- susurra el zorro -Quería comida, pero este lugar no tiene.

-Ve con los Inuzuka- comenta Katt un tanto sarcástica al recordar la noche anterior.

-Buena idea- afirma Orion saliendo por la ventana.

-No lo decía en serio…

Pasan unas dos horas más donde Katt ha estado guardando cosas y sacudiendo sin cesar mientras Kakashi sigue abstracto en su lectura, aunque atento en caso ella diga algo.

-Me estoy cansando…- se queja, mirando las cosas que aún le faltan.

-No deberías de estar haciendo esto- insiste posando la vista en ella -Para eso contratamos genins.

-Pensé que no te gustaría que se metieran en tu cuarto o a este.

-No me molesta, por algo estoy dejando que vengan a arreglar.

-Pero igual, yo fui la de la idea, tú probablemente solo haces esto porque yo lo sugerí.

-Eso es cierto, pero si me molestara no estarían los genins.

Katt mira al jonin bastante seria y un tanto resentida, no es que esperara que fuera muy expresivo, pero pensó que al menos apreciaría el gesto y el trabajo que le estaba costando el tener a los genins fuera de las dos habitaciones.

-Supongo…- masculla dirigiéndose a la escalera -Terminen con todos los cuartos de arriba, no solo el chico y el baño- indica elevando un poco la voz y escuchando como el jonin les indica a los genins lo que acababa de decir -¡Listo!- exclama no muy contenta -Los genins van a encargarse de todo, no pienso mover un dedo aquí.

Kakashi levanta la mirada un tanto confundido por el cambio de carácter -Ya te lo dije, no había necesidad de que hicieras esto.

-Ya, no importa, hay que dejar que hagan su trabajo- responde mirando hacía una pared -Mínimo pudiste fingir agradecimiento…- susurra.

-No es que no lo aprecie, pero insisto en que no debiste- dice parándose detrás de ella.

-Es que no tengo idea si te hubiera molestado. Dices que no, pero no eres capaz de decirme nada de tus padres…

-Eso es diferente, aquí son solo cosas.

-La gente atesora cosas, tú dejaste la casa tal y como estaba, usualmente uno se encarga de las cosas o al menos cubre los muebles antes de irse. En tu caso realmente pensé que las cosas significaban mucho- explica simplemente recibiendo una sonrisa por respuesta -Es difícil entenderte si no hablas… normalmente no me molesta, pero hay cosas donde realmente deberías de hablar.

-Ya te había dicho que…

-Ya sé- interrumpe antes que siguiera -Pero con cosas como esta y con lo poco que hablas no tengo idea si realmente dices la verdad o solo lo haces por complacerme.

Kakashi sonríe un poco y luego da unos pasos -¿Qué quieres hacer ahora? ¿O planeas quedarte a ver como empaquetan todo?

-No…- responde negando ligeramente con la cabeza "Ya me cambió de tema…" -Vamos a ver a Naruto.

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Cuando la pareja llega al hospital descubren que Naruto ya no está ahí. A pesar de que aún estaba con el brazo enyesado, había recibido autorización para salir del hospital y regresar a su casa. La noticia alegró bastante a Katt haciendo que se le olvidara el pequeño problema que había tenido con Kakashi un poco antes. Con la noticia Katt se decide a ir a ver a Naruto, cosa que demora un poco ya que no recordaba bien donde estaba el departamento y Kakashi no dijo nada hasta que le preguntó.

-¡Katt-nee-chan!- saluda emocionado el rubio al ver a su hermana en su pequeño departamento.

-Naruto… tu casa está casi igual que la de Kakashi- murmura observando.

-Senpai- saluda Yamato, con la mirada algo cansada.

-¿Te siguen cuidando?- pregunta Katt al ver al jonin ahí.

-Tsunade-sama ya le permitió salir, pero aún es recomendable que esté vigilado, uno nunca sabe cuando se sienta mejor y se le ocurra entrenar- explica Yamato tomando algo de aire -De vez en cuando es bueno que tenga compañía que lo vigile.

-Ya he dicho que no voy a entrenar aún- se queja el rubio antes de que sea detenido por un bostezo.

-Es algo tarde- señala Kakashi -Y supongo que Naruto ha tenido un día atareado, dudo que haya salido sin tener que aguantar varios exámenes.

-Mejor te dejamos descansar- comenta Katt -Pero ahora que estás en tu casa es más cómodo visitarte, incluso estás más cerca- añade al notar que el muchacho se deprimía un poco, para luego irse a cenar junto con Kakashi.

Luego de enterarse que Naruto estaba fuera del hospital la noche anterior y por ende tenía todo el derecho de reventarle la puerta de su departamento a Danzou si le apetecía, transcurre un día entero tranquila acompañada del jonin de cabello plateado. Ahora que ya no piensa encargarse de la casa y en general todo parece calmado, realmente está disfrutando más el tiempo con él. Sólo salen a caminar un poco y a ver que los genins siguieran trabajando sin algún tipo de problemas.

-Que tranquilo- comenta ya de noche recostada encima de él -Ojala no te volvieran a mandar misiones.

-Ya han pasado varios días, en algún momento tendré que irme- responde con los ojos cerrados.

-Pero no te puedes ir- se queja de improvisto provocando que él abra los ojos -En unos días es tu cumpleaños, no puedes escaparte.

-¿Si?- cuestiona con una mirada perdida -Pensé que era la próxima semana, nunca llevo la cuenta, no lo celebro.

-Pues este año te quedas conmigo- reclama antes de sonreír.

-Eso depende si tengo o no misión.

-Bueno, bueno…- contesta tratando de no ponerle demasiado interés, ya luego vería como obligarlo a quedarse -¿Y has pensado que vamos a hacer cuando tu casa esté habitable?

-¿Mudarnos?

-Bueno, sí…- afirma un tanto desubicada por lo acertado de la respuesta a pesar de no ser lo que ella esperaba escuchar -Pero no me refiero a eso. Podríamos tener un bebé.

-¿Ahora?- pregunta no muy convencido.

-No ahora, pero sería bonito tener un niño jugando en los jardines…- dice con una cálida sonrisa -Y ni se te ocurra decir que contrate un genin para que juegue- amenaza al notar cierto brillo en los ojos de él.

-No nos hemos casado aún- señala luego de reír ligeramente con el comentario del genin.

-Nos casamos, nos mudamos y tenemos un bebé o nos mudamos, nos casamos y tenemos un bebé o… podemos tener el bebé desde ahora- responde acomodándose bien encima de él. A los pocos segundo nota como Kakashi no parece estar dispuesto -¿Una charla de bebés no ayuda?- pregunta riendo un poco.

-No.

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A la mañana siguiente Katt se despierta temprano, el zorro exige su desayuno y luego se va de la casa sin nada más que una palabra de despedida "Mi zorro es un adolescente… no me dice ni a dónde va… lo quiero chiquito y lindo de nuevo". Por su parte Kakashi sale a hacer las compras, pero Katt no lo acompaña, ella decide ir a ver a Naruto para asegurarse que sigue bien.

-¡Naruto!- llama de pie en la puerta del departamento del muchacho.

-Katt-nee-chan- saluda luego de abrir la puerta con algo de esfuerzo.

-¿Estás solo?- pregunta al pasar.

-Sí, no necesito que me estén cuidando.

-Supongo que no… pero alguna vez debes de haber hecho algo para que estén así- comenta empujando con el pie un poco de ropa que se había acumulado a la entrada del cuarto de él -¿Y cómo has estado?

-Bien, aunque me molesta estar con el brazo así… Sakura-chan insistió en cubrirme la mano cuando me puso el yeso…

-Eso debe haber sido para que no la uses y fuerces el brazo.

-Pronto me voy a curar, lo hago rápido, según Tsunade-sama un ninja normal tendría que pasar a retiro luego de esto.

-Ojala, así consigo alguien con quien entrenar.

-Pero Katt-nee-chan, no quiero lastimarte- interviene el rubio sonriente.

-¿Lastimarme?- repite no muy contenta -A menos que planees aplastarme con clones dudo que puedas.

-Me he vuelto bastante fuerte, además puedo invocar ranas.

-Mi zorro come ranas- responde inmediatamente.

-Invoco ranas más grandes que tu zorro- añade orgulloso.

-Es lo mismo, mi zorro come cosas más grande que él… y ANBUs- añade riendo un poco.

-Katt-nee-chan- llama el muchacho ligeramente más serio instantes después, cosa que tensa un poco a la pelirroja -¿Cómo eran nuestros padres? Me dijiste que mamá invocaba zorros…

-No me hagas preguntas difíciles, yo no los conocí, pero sé que nuestra mamá era pelirroja y nuestro papá rubio- responde, pensando como salirse del problema del cual se había salvado hasta el momento -Sé muy poco y tampoco quiero contarte cosas que no sean ciertas- añade antes de que él vuelva a decir algo -Ahora que termine de sanar tu brazo y que yo acabe con la casa de Kakashi voy a estar más relajada y podemos hablar mejor de eso, no pienso ir a ningún lado así que no te preocupes.

Naruto asiente ligeramente, por un lado algo tan simple como el color de cabello de sus padres parecía bastarle como respuesta -¿No piensas volver a dónde creciste?

-No tengo idea si pueda y aunque hubiera una forma… no planeo irme de aquí.

-¿Y tu familia?- pregunta un tanto serio.

-Mis otros padres murieron unos años atrás, no tengo ningún tío y sólo me queda mi abuela- responde un tanto pensativa -No vivía ni en el mismo país que ella, la extraño un poco, pero sé que está bien… siempre pensé que yo me iba a morir de vieja antes que ella, es de las personas que se perfila a vivir más de cien años…

-¿Cómo eran tus papás?- pregunta un tanto inseguro, pero al parecer curioso.

-Extrañamente… una pelirroja y un rubio- responde riendo un poco -Mi papá era médico, amaba su trabajo, mi mamá botánica, también amaba su trabajo. Eran bastante alegres y en cierto aspecto despreocupados, se tomaban las cosas con bastante humor- añade sonriendo -Cuando me tuvieron dejaron de viajar y se quedaron estables. Ahora que lo pienso bien… mi mamá no se percató que andaba embarazada hasta el segundo mes… quizás ahí llegue yo y asumió que no se dio cuenta por despistada y centrada en su trabajo.

-¿No te incomoda hablar de ellos?- pregunta Naruto tranquilo, pero ya sin la incomodidad que había tenido momentos atrás.

-No, ¿debería?

-No lo sé, Sasuke no quería hablar jamás de eso…

-Bueno, es diferente- recalca la pelirroja -Yo tenía dieciocho y si bien los asesinaron no fue ningún familiar o conocido mío en mi cara- aclara notando como sin querer la conversación derivó hasta Sasuke.

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Luego de dejar a Naruto tras una difícil maniobra de cambio de tema a algo más alegre, Katt va a revisar que las cosas en la casa vayan bien. Los genins ya están en el segundo piso e incluso han desarmado las camas. Katt les indica que limpien el dojo y que pasen todas las cajas ahí, para luego poder reparar la casa con facilidad.

-Y ahora que estoy sin Kakashi tengo que ir a asegurarme que no vaya a tener misión hasta que pase su cumpleaños- susurra para si dirigiéndose al hospital "Pero si se lo digo a Tsunade, la mujer va a armar mucho alboroto y no sé si a él le guste el ruido así que veré para que Sakura se encargue y hago algo con ella, Naruto y bueno Yamato que se la pasa diciéndole senpai cada vez que lo ve"

En el hospital, sin necesidad de buscar mucho Katt logra localizar la cabellera rosa moviéndose por los pasillos. Por el mismo motivo Sakura nota a Katt acercándose a ella.

-Dime que Naruto no hizo alguna estupidez- dice Sakura tornando su rostro a una expresión algo agresiva.

-No, no- se apresura a contestar -Es sobre Kakashi.

-¿Kakashi sensei?

-Sí, va a ser su cumpleaños en tres días y siempre ha estado en misión.

-¿Su cumpleaños?- repite pensativa -Ahora que lo dices nunca le hemos celebrado nada, ni siquiera sabía en que fecha era.

-¿Crees que puedas ver la forma de que Tsunade no le de ninguna misión?

-No he estado por su oficina, pero cuando acabe esto voy a ver que puedo hacer, no puedo creer que hasta ahora jamás le hayamos celebrado nada- responde un tanto emocionada.

Luego del pedido a Sakura pasa un día, hasta ese momento el jonin sigue en Konoha, cosa que pone bastante contenta a Katt, al parecer o Tsunade no pensaba darle misión o Sakura logró hacer que se quedara. Pero entre estar tan preocupada por que no se fuera de Konoha Katt olvidó un pequeño detalle, comprar un regalo. "¿Qué se supone que le regale? No le gusta nada aparte de su libro" piensa un poco preocupada "Saldré a comprarle algo, si se va a quedar mínimo debería regalarle algo y de paso tengo que avisarle a Sakura para que vengan aquí…"

-Kakashi- llama la pelirroja cuando ve que él se despierta -¿Te gustan las fiestas?

-No, hay mucho ruido- responde un tanto adormecido aún.

-¿Seguro?

-Sí, demasiado ruido y gente, no me gustan esas cosas.

Katt lo observa antes de ponerse de pie para hacer el desayuno, al menos había acertado en que la mejor opción era simplemente llamar a sus alumnos y nada más. Al entregarle la carne al zorro nota que el animal está extrañamente sonriente cosa que la perturba un poco.

-Tú estás tramando algo- acusa inmediatamente.

-Siempre tramo algo- responde igual de sonriente, posando la mirada en Kakashi que salía de la habitación.

-Eres mi zorro lindo, ladino y tramposo- añade Katt abrazándolo fuertemente.

-Ese soy yo- afirma Orion, sobre todo al escuchar la última palabra.

-¿Qué tramas?

-En dos días es el cumpleaños de Kakashi ¿no?

-Sí, justo voy a decirle a Sakura, Naruto y Yamato…- contesta luego de ver que el jonin entra a la cocina.

-Ya acabe de comer- anuncia, ignorando por completo a Katt y saliendo por la ventana con un ágil salto.

-Ese zorro…

-¿Sucede algo?- pregunta Kakashi observando una de las tantas escenas de Katt mascullando contra el animal luego de que éste se fuera.

-Mañana es tu cumpleaños- responde cambiando la expresión de su rostro a una muy emocionada -Y aún estás aquí- añada abrazándolo.

-Quizás me manden misión- dice tranquilamente.

-Espero que no- responde sin que la sonrisa desaparezca de su cara.

Cuando Kakashi entra a bañarse Katt le avisa que va a salir un rato. Comprarle un regalo a alguien que no demuestra tener ningún tipo de preferencias por casi nada es una labor complicada. Las pocas cosas que sabe le gustan o no son materiales, como la tranquilidad y el silencio, y de las cosas comprables no planea regalarle ningún libro escrito por Jiraiya. Hacerle algo es un poco complicado si él va a estar junto a ella todo el tiempo, así que de alguna forma tiene que encontrar algún objeto que al menos le sirva.

-Ropa… cuando no sepas que regalar regala ropa- se dice a si misma luego de andar por varias tiendas sin lograr ver nada que fuera de su agrado.

Estando en la mitad del otoño, las cosas que hay están en colores no llamativos, un punto a su favor, si le compraba algo demasiado alegre estaba segura que no lo iba a usar. Luego de mucho meditarlo, caminar por varias tiendas y de calcular la talla adecuada, encuentra una chompa que le agrada; es suave, abrigadora y un sustituto perfecto para protegerse del frío en lugar del chaleco del cual Kakashi nunca se desprende.

-¿Lo tienen en color chaleco ninja?- pregunta a la vendedora "Con suerte ni se da cuenta de la diferencia y ya no tengo que aguantar recostarme contra los bolsillos o el cuello duro del chaleco"

Con su paquete ya envuelto y una gran sonrisa en el rostro, Katt regresa al departamento. Cuando llega se dirige de inmediato a ocultar el regalo, no en la habitación, porque está segura que Kakashi debe de estar ahí descansando. Pero unos instantes después de ocultar el regalo nota al zorro salir del dormitorio, tranquilo y sin decir una sola palabra.

-¿Ya habías regresado?- pregunta, había notado que no estaba en el sillón, pero asumió que seguía en la calle.

-Sí- responde el zorro.

Cuando Katt va para e cuarto nota a Kakashi sentado en el borde de la cama con la cabeza inclinada hacia el frente casi entre sus piernas y la vista perdida en el suelo.

-¿Kakashi?- pregunta, acercándose bastante preocupada.

-Volviste- dice él unos segundos después, reaccionando más lento que de costumbre.

-¿Qué te dijo el zorro?- se apresura a preguntar, está segura que la invocación le dijo algo.

-Nada- responde tomando una postura más erguida y mirándola.

-No por nada acabas con la frente casi en el suelo- insiste, antes de dirigir la mirada a la sala donde el zorro está acomodándose en el sillón -¿Qué le dijiste?

-Nada- contesta el zorro, imitando la respuesta del jonin.

-Kakashi…

-Estoy bien- añade acercando una de sus manos hacia ella y acomodando un par de mechones de cabello -¿Qué quieres hacer ahora?

-Que me digas que te dijo el zorro.

-No me dijo nada- mantiene la respuesta.

-Vamos a almorzar y después a ver a Naruto- indica Katt -Y en ese lapso vas a decirme que fue lo que el zorro te dijo.

El almuerzo no va mucho mejor, Kakashi está comiendo incluso más lento de lo que una persona normal lo hace. La lentitud usualmente hubiera sido apreciada por la pelirroja, pero con lo distraído y distante que se veía la preocupaba. Kakashi insiste con que no tiene nada y el zorro simplemente no abre el hocico para hablar.

Al acabar el almuerzo las cosas no mejoran. Kakashi va junto con Katt para ir secando los platos mientras ella lava, cosa que jamás había hecho en los tres años que ella tenía en Konoha.

-Orion… ¿qué le dijiste?- reclama al zorro acercándose junto a él y con Kakashi mirando unos pasos más atrás.

-Nada, pensé que iban a ver a Naruto.

-Y vamos a ir, pero quiero saber que pasó.

-Te quejas mucho- contesta el zorro.

-Vamos- interviene Kakashi, sacando a Katt del departamento.

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Naruto no está solo en su casa. Un par de minutos antes habían llegado a visitarlo Sakura y extrañamente Hinata, la primera estaba hablando animadamente con el rubio, quejándose del caos en el que vive y Hinata simplemente se encontraba tranquila mirando.

La idea de Katt de poder decirle a Sakura para que arrastre a Naruto y Yamato al departamento el día del cumpleaños se le hace difícil, Kakashi está más cerca de ella de lo habitual y le es difícil poder hablar sin que él la escuche y peor aún vea que anda comentando cosas.

-Sakura…- llama la pelirroja -Me ayudas a buscar un vaso, tengo sed, pero no tengo idea donde estén las cosas de esta casa- pide, consiguiendo que la muchacha se ponga de pie detrás de ella, pero notando que Kakashi también va.

-No, Katt-nee-chan, yo te busco el vaso- dice el rubio apresurándose para pasar a los otros ninjas y buscar entre el desorden de su cocina un vaso.

Katt maldice ligeramente, la única que se quedó en el cuarto fue Hinata. Al momento de recibir su vaso con agua nota que Hinata está recogiendo la acumulación de ropa de Naruto.

-Deberías limpiar un poco- comenta Katt -Mira a la pobre Hinata- señala para espanto del rubio.

-¡No!- exclama Naruto, corriendo al cuarto -No tienes que ordenar Hinata- añade provocando que la muchacha suelte en el acto lo que había recogido.

-Yo lo arreglo después- dice empujando con su pie hacia un lado las cosas.

Katt regresa al cuarto junto con los otros ninjas y nota que para mala suerte Naruto había colocado las cuatro sillas que tenía en su casa en su cuarto, dos de ellas casi tapando a las otras dos. Katt y sakura están al frente por lo que secretearse con la kunoichi médico le es imposible sin ser vista.

-Kakashi, puedes dejar esto en la cocina- pide Katt entregándole el vaso y consiguiendo unos segundos de libertad en los que se acerca a Sakura y le susurra que el día quince vaya con Naruto y Yamato a las seis al departamento.

-¿Qué están hablando? Yo quiero saber- se queja el rubio.

-Es cosa de mujeres- responde velozmente Katt, escuchando después un pequeño y casi inaudible quejido proveniente de Hinata "Diablos, acabo de bajarle la autoestima más de lo que ya debe de estar…" piensa un tanto molesta con ella misma al ver a la Hyuuga y viendo como Kakashi regresa a la habitación sin darle oportunidad de explicarse bien.

-Yo ya tengo que irme- anuncia tímidamente la muchacha.

-Pero Hinata, acabas de llegar- se queja el rubio -No te vayas.

Al escucharlo, la muchacha se sienta automáticamente de regreso a su silla, muy colorada y nerviosa ante del simple comentario de Naruto, que obviamente quería compañía. Katt observa la escena un poco más tranquila, al menos pudo invitar a Sakura y los otros dos sin acabar con Hinata triste y excluida.

El día que sigue antes del cumpleaños de Kakashi las cosas transcurren bastante tranquilas, el jonin está regresando a su estado habitual, aunque aún parece tener presente lo que sea que el zorro le dijo el día anterior. Katt se encuentra impaciente, rogando que pase rápido el día y no llegue ningún pergamino de misión para ninguno de los dos.

x x

En la mañana del quince de Septiembre Katt abre los ojos muy temprano, viendo como Kakashi sigue dormido a su costado. Tratando de no hacer ruido o algún movimiento brusco, logra salir de la cama sin despertarlo y casi caminando en las puntas de sus pies se dirige a la cocina para prepararle el desayuno y llevárselo a la cama.

-No vayas a hacer nada extraño hoy- pide Katt sirviéndole su carne a Orion.

-Hoy me porto bien, va a ser uno de mis regalos- dice el zorro -El otro se lo daré después.

-¿Y eso?

-Mejor así- responde moviendo las colas -¿Vas a hacer una reunión no?

-Sí, pero a eso de las seis- asiente ella, antes de ir a buscar el regalo que le había comprado.

Katt llega a la cama, deja a un costado el regalo y el desayuno y se sienta al costado de él, ya si mayor cuidado, provocando que abra el ojo. Al ver que está despierto Katt sonríe ampliamente.

-¡Feliz cumpleaños!- exclama muy animada antes de darle un beso y conteniéndose para no abrazarlo y que termine dejándole una almohada por la efusividad -Para ti- añade entregándole el paquete -Y también te traje el desayuno a la cama.

Kakashi parece estar un tanto desubicado, cuando decía que no celebraba su cumpleaños era en serio y el regalo sumado a lo alegre que se veía Katt eran algo diferente. La alegría del cumpleaños destilada por Katt y los restos de la apatía de dos días atrás no dejan que logre responder correctamente.

-Ábrelo- pide Katt al notar que el jonin seguía mirándola.

Kakashi observa el paquete y con mucho cuidado comienza a quitar el moño y luego poco a poco la cinta adhesiva con que está sujeto, para después seguir tomándose su tiempo en quitar el papel sin romperlo. Todo bajo la mirada algo impaciente de Katt.

-¿Te gusta?- pregunta cuando al fin tiene el regalo desenvuelto -Es del color de tu chaleco para que no te quejes.

-Voy a probármelo- dice poniéndose de pie y yendo al baño.

Katt espera en la sala junto con el zorro que parece estar cumpliendo su promesa de estar tranquilo. Cuando siente que Kakashi sale del baño va apara verlo, pero nota que ya está vestido con su ropa de siempre y doblando lo que ella le regaló.

-¿Te lo probaste y ya te lo quitaste no?- supone al ver lo que estaba haciendo.

-Sí- contesta ya en su tono de todos los días.

-¿Qué quieres hacer?

-No sé, ¿qué quieres hacer tú?

-Es tu cumpleaños, tú escoges- insiste ella, sin quitar la sonrisa de su rostro -Aunque no tienes que hacer nada en especial, al menos yo solo escogía donde comer y ya en la noche salía a algún lugar.

En la tarde Kakashi decide el lugar donde van a almorzar, uno de esos tantos restaurantes donde hay una maceta estratégicamente colocada para que le cubra el rostro y sirven pescado. Katt nota que está comiendo algo muy parecido a lo que ella le hizo el día que cocinó especialmente para él.

Al regresar después del almuerzo Katt aprovecha para comprar algunas cosas, a fin de cuentas Sakura, Naruto y Yamato algo iban a consumir y no planeaba matarlos de hambre o sed. Las compras no pasan desapercibidas para Kakashi, pero no dice nada, por un lado al ser para tres personas más la cantidad no es tan exagerada como para alertarlo.

La tarde la pasan tranquilos, Kakashi parece bastante contento de tener a Katt tan llena de vida y más atenta con él de lo usual. El zorro no está en casa cosa que extraña a la pelirroja, pero como decía que iba a portarse bien asume que realmente va a cumplirlo.

Cuando pasa una media hora de la hora en que citó a Sakura, Katt se preocupa un poco "Quizás asumió que era en la casa de Kakashi…" piensa, tratando de recordar si especificó bien "La estamos reparando y no saben el estado, puede ser que haya asumido que era allá". Con la idea en mente, pero sin estar muy segura, Katt convence a Kakashi para ir a ver como estaba su casa.

La escena que ve Katt al momento de abrir la puerta de la casa pudo provocarle un paro cardiaco. El lugar que estaba en silencio y sin una sola luz encendida, se llena de ruido y luces y un grito general de 'sorpresa' hecho por una cantidad muy grande de personas que estaban metidas en la casa.

La mirada de Kakashi es bastante parecida a la de Katt, su único ojo visible parece más abierto que de costumbre al ver la cantidad de gente que estaba metida en su casa para celebrar su cumpleaños. Katt gira ligeramente la cabeza hacía él con una sonrisa nerviosa y mascullando algo entre dientes acerca del zorro que está mezclado entre la multitud.

-Ya llegó Kakashi ¡Traigan el sake!- se escucha pedir a la voz de la quinta entre la multitud.

Cuando Kakashi comienza a avanzar una cantidad bastante grande de ninjas se acerca a felicitarlo y darle regalos, con Naruto y Sakura encabezándolos, y una buena cantidad de ninjas detrás de ellos que se dirigen a él como 'senpai'. El jonin simplemente acepta y va dejando las cosas en una mesa, una de las tantas mesas y sillas que Katt desconoce su procedencia "¿Y de dónde salió la comida y el sake? Ese zorro… estas son de las reuniones que comienzan con tres personas y acaban con gente que ni uno conoce…"

-¡Felicidades!- exclama una alegre voz femenina.

Cuando Katt voltea para ver de quien se trata ve a Ibiki junto con su novia entregarle un paquete a Kakashi. La cara de Katt se queda tiesa, no tiene idea que está haciendo ahí Ibiki y no quiere siquiera saberlo.

-Es un buzón- explica la mujer sonriente.

-Sigo sin ver la necesidad de eso- interviene Ibiki despegando por un momento la mirada que la tenía clavada en Katt -Nosotros nos mandamos pergaminos.

-Pero yo no sé mandar pergaminos- puntualiza ella lanzándole una mirada bastante seria -Y ahora que somos vecinos pensé que sería un bonito detalle- agrega ella retomando su rostro alegre.

-¿Vecinos…?- repite Katt espantada.

-Sí, cuando nos casamos nos mudamos por aquí, no tienen idea lo contenta que estoy de que estén arreglando la casa Hatake- explica la mujer, mientras Ibiki muestra en el rostro su total y absoluta falta de alegría con ese asunto -Vivimos en la casa del frente. Es tan extraño, ustedes dos van a ser vecinos de nuevo- añade la mujer mirando a su esposo y a Katt.

-Sí- murmura Ibiki -Una suerte del destino…

Cuando Ibiki se aleja junto con su esposa, Katt vuelve a respirar, ni por un instante pensó que el destino pudiera ser tan cruel como para volver a ponerla de vecina con Ibiki. Pero las cosas en general están alegres obviando por el pequeño problema de la vecindad.

-¿No estás molesto no?- pregunta Katt cuando logra quedarse sola con Kakashi.

-No me gustan las cosas así, llenas de gente y ruido, pero no, no estoy molesto- responde sonriéndole.

-Te juro que yo había planeado una pequeña reunión y no una fiesta…

-¿Y cómo se volvió fiesta?

-Se corrió la voz probablemente- añade derrotada.

La fiesta continúa, luego de que Kakashi tuvo que aceptar quedarse de pie por un muy buen rato, mientras le tomaban fotografías con diferentes personas, las cosas se tranquilizan para el jonin. Hay una presencia llamativa que Katt ha percatado que falta, el hombre de verde no se ve por los alrededores y el eficiente sistema de iluminado con el que ahora cuenta la casa hacen que recuerde que Guy se dedicaba de pasatiempo a ser electricista "Debe de estar en algún lado… nadie tiene suficiente resistencia como para instalar la luz de toda una casa en tan poco tiempo a menos que sea Guy… lo bueno es que ya me ahorró tener que hacer eso"

Por un lado de la fiesta se puede ver a Kotetsu sin Izumo, al parecer van a tener que turnarse para poder estar ahí y a él le tocó estar primero. Tsunade está por otro extremo, bien sentada cerca del sake con Shizune que la trata de controlar y Genma a unos pasos hablando con Raidou, burlándose un poco de la situación del bebé que Yurika espera de él.

-No pensé que algún día fueras a hacer una fiesta- dice a modo de saludo otra voz femenina acercándose.

-Kurenai- saluda Kakashi posando la vista sobre la mujer que lleva un vientre bastante abultado.

-Yo no planeé esto- asegura el jonin mirando a Katt.

-Yo no planeé que fuera tan grande- aclara la pelirroja "No sabía que estuviera embarazada…" piensa Katt recordando que Asuma falleció unos dos meses atrás.

-Creo que el zorro no se supo contener- explica la kunoichi experta en genjutsus.

-¿Ya sabes que va a ser?- pregunta Katt con bastante curiosidad.

-Sí, una niña- responde colocando una de sus manos sobre su vientre -Cuando supe que estaba embarazada quería que fuera una sorpresa, pero ahora tengo muchas cosas que atender y prefiero estar preparada.

-No había necesidad- interrumpe Shikamaru acercándose -Yo puedo ayudarte con todo lo que necesites.

-¿Y cómo le vas a poner?- pregunta Katt, aún con más curiosidad.

-Tsubaki…- responde la mujer con una mirada tierna -Al menos eso creo.

-Es un bonito nombre- dice Katt, mirando de soslayo a Kakashi que por suerte no parece estar teniendo algún tipo de recaída con respecto a lo de Asuma.

En una mesa cercana la voz de Naruto sobresale sobre el barullo general. Kiba y el rubio están teniendo una especie de discusión por la comida mientras Chouji aprovecha para escurrirse detrás de los otros dos y servirse más cosas.

-¡Naruto!- exclama Sakura llegando a su lado -Ni se te ocurra tratar de usar tu mano.

-Pero no puedo coger nada con la izquierda.

-Deja- dice la kunoichi de cabellos rosa -Yo te ayudo- añade sirviendo en un plato algunos trozos de algo similar al sushi y yendo a un costado para poder dárselos al rubio que encantado come lo que ella le da.

Dejando a Kakashi con un grupo de ninjas que lo tratan de senpai, en los que se encuentra incluido Yamato, Katt se va por su cuenta a servirse algo para comer y tomar. En una imagen similar a la de Tsunade con la mesa más cercana al sake, ve a Anko, sentada en la mesa donde están los dangos y al parecer protegiéndolos celosamente.

-Hola Anko- saluda Katt al verla, sin la menor intención de comer alguno de los bocadillos dulces.

-Hola, no nos veíamos hace mucho- responde la mujer, llamando un poco la atención de Katt por una subida de peso que parece haber tenido y que con la ropa que usa es bastante difícil de no notar.

-Anko… ¿tú estas…?

-¡Deja eso!- exclama la mujer casi atravesando la mano de un genin, con un palillo, que se acercaba a comer dangos y que se aleja despavorido -¿Qué me decías?

-Ya se me olvidó, nos vemos luego- responde Katt un poco asustada, alejándose y buscando a Sakura a quien arrastra hasta una zona donde se puede ver bien a Anko, pero no están cerca -Tú que eres una médico ninja y no está borracha… ¿Anko ha subido de peso?

-Katt, no digas esas cosas- responde riendo un poco y posando la mirada en la mencionada kunoichi.

-No me refiero exactamente al peso, mira su barriga, ahí normalmente no comienza a crecer una barriga de gordura.

Sakura abre ligeramente los ojos un tanto sorprendida -¿Está embarazada? Yo no tenía idea.

-¿Tú crees?

-Estoy casi segura, tendría que acercarme y verla bien, pero…

-Tercera kunoichi embarazada- comenta Katt captando la atención de Sakura -Kurenai, Anko y Yurika, la novia de Raidou.

x x

La fiesta avanza y Katt no ve rastros del eterno rival de Kakashi cosa que la perturba, está más que segura de que ese hombre no iba a perderse un evento como la fiesta de Kakashi.

-¿Te diviertes?- pregunta Katt regresando con Kakashi, que de alguna manera se las había ingeniado para poder estar solo en el jardín.

-Me gustaría más estar contigo en un lugar tranquilo, pero hace bastante que no hablaba con algunos- responde sonriéndole.

-Ya se van a ir- asegura ella acercándose con cuidado y bajando la máscara para darle un beso.

-¡Kakashi, ven acá!- grita la Hokage -Es hora de la torta- añade provocando que todos los presentes se junten increíblemente atentos.

Cuando Kakashi llega a ponerse en frente de una torta bastante grande hecha de puro chocolate y con unas treinta velas puestas encima encendidas, una nube de humo llama la atención de todos. Sin que se disipe la ligera capa que cubre la visión se puede escuchar la voz de Guy cantando cumpleaños con un micrófono acompañado a coro por Lee sobresaliendo por el silencio absoluto del resto de la gente que no esperaba ver a Guy apareciendo ahí.

Cuando termina de cantar y la gente reacciona a aplaudir, se acerca a Kakashi dándole un regalo, luego abrazándolo fuertemente para finalizar con mantenerlo en el aire a vista de todos.

-Sopla las velas- pide el jonin, aumentando la expectativa de la gente y provocando que Katt entienda porque de la emoción por la torta, probablemente todos estaban esperando verle el rostro cuando tuviera que soplar.

-No puedo desde aquí arriba- dice Kakashi, siendo bajado nuevamente al suelo.

Bajo la mirada expectante de cada uno de los presentes Kakashi acerca el rostro a la torta y luego sin quitarse la máscara sopla fuertemente, apagando todas la velas entre una ola de quejidos encabezados por Naruto y adornados con una extraña expresión de satisfacción en el rostro de Kakashi.

Luego del frustrado intento por verle el rostro, la gente regresa a juntarse en grupos y Katt se pregunta si realmente vinieron tantas personas "Si Ibiki vino eso quiere decir que hasta Neji debe de estar" se dice a sí misma, buscando al joven Hyuuga entre la multitud sin éxito, hasta que piensa la manera de localizarlo. Primero busca a Naruto que con la bulla que suele hacer de vez en cuando no es tarea difícil, luego busca en los alrededores a una Hinata que lo debe de estar observando y de ahí no necesita buscar mucho para dar con Neji, que está al lado de su prima hablando con Tenten.

Al llegar la media noche muchos de los invitados ya no están e Izumo que acaba de llegar se queja ampliamente y maldice sin ningún reparo a Kotetsu por quedarse tanto. Shizune logra sacar a Tsunade con ayuda de Genma. Ino que había estado con Sai y luego hablando con Sakura parece entablar una conversación con una mujer de cabello largo de tonalidad morada.

-Voy a ir a tomar algo para bajar el sake- dice la mujer -¿Quieres venir?

-Claro que si Yugao senpai- responde Ino emocionada, confundiendo ligeramente a Sakura que estaba hablando con ella -¿Puede venir Sakura?

-Claro.

Sakura parece un poco extrañada, pero la curiosidad puede más y deja la casa junto con Ino.

-No seas así Neji- se escuchan los reclamos de Naruto, ahora mucho más entendibles que cuando había más gente -Le estaba contando a Hinata como es que entrené con ero-sennin.

-Ya es tarde y tengo que regresar con Hinata-sama y Hanabi…-sama.

-Yo no tengo sueño- se queja la menor de los Hyuuga.

-Pero…- trata de hablar Hinata que se encontraba dándole de comer al rubio, luego de que Sakura se fuera a hablar con Ino ella había ido a reemplazarla en la tarea de ayudar a Naruto a comer.

-Deja que Hinata-chan se quede- pide Naruto provocando que el 'chan' vuelva a Hinata una especie de punto rojo.

-Voy a dejar a Hanabi… -sama en la casa y regresaré por Hinata-sama- aclara Neji antes de irse con la menor de sus primas a pesar de los reclamos de esta.

Katt se sienta junto a Kakashi que se encontraba hablando con Yamato, uno de los últimos invitados que aún estaban ahí. Había sido un día largo y estaba cansada, pero por suerte todo había salido bien, ahora solo faltaba encontrar al zorro para tratar de matarlo por andar haciendo fiestas de esa envergadura sin permiso.

Sin que pase mucho tiempo Neji regresa a recoger a Hinata, pero se encuentra en el mismo problema que antes, Naruto parece estar bastante entretenido con ella, la Hyuuga le da de comer y escucha de forma mucho más tranquila que Sakura y Hinata simplemente no se quiere ir.

-Ya déjala Neji- dice Yamato dirigiéndose al Hyuuga dándole una palmada en el hombro, luego de despedirse de Kakashi -Es una chunin, estoy seguro que puede regresar a su casa a salvo- Neji parece un tanto indeciso, pero al final parece que desiste y regresa para su casa sin Hinata.

Llegan las dos de la madrugada y no queda nadie en la casa aparte del zorro que resurge de donde quiera que estuvo oculto, Katt, Kakashi y Naruto que continúa hablando alegremente con Hinata sin notar la hora.

-¡Naruto!- llama Katt -Ya es tarde, deberías acompañar a Hinata a su casa.

-Nos quedamos solos- nota el rubio, al parecer había estado abstraído hablándole sin interrupciones a Hinata.

Cuando la pelirroja ve que los dos jóvenes se van mira a Kakashi sonriente -¿Qué te regaló Guy?

-Nunca abro los regalos de Guy- responde algo divertido -No planeo usar lo que me da, ese tono de verde no me gusta.

-Hay muchos regalos… aunque supongo que los genins se encargarán de limpiar este desastre- comenta divertida acomodando los paquetes para poder llevarlos al departamento -Orion, tú eres cuadrúpedo, ayúdanos.

-No pienso hacer equilibrio, si quieres ponme una carreta y los llevo- responde el zorro moviendo las colas -Mi regalo supongo que ya te lo daré en la mañana- añade observando a Kakashi que le devuelve la mirada con interés.

Cuando salen de la casa con los paquetes una fuerte corriente de viento frío rodea a Katt, incomodándola un poco. Al avanzar un par de cuadras logra ver a Hinata caminando al costado de Naruto y al muchacho tratando de sacarse la chaqueta que se le atora con el yeso. Luego de mucho jaloneo, Naruto lo consigue y hace algo que Kakashi no haría como cosa natural, ofrecerle la chaqueta a Hinata, volviéndola una especie de semáforo brillante al costado del rubio.

-Naruto realmente debe de estar ciego-comenta Katt al ver como su hermano ignora la coloración y solo suelta un comentario de que la temperatura parece que volvió a subir.

-¿Qué?- pregunta Kakashi completamente distraído.

-Olvídalo… creo que es mal general de los hombres de Konoha.

Al llegar al departamento y dejar de lado los regalos, Katt se quita los zapatos y la ropa y se lanza contra la cama sin mayores ánimos de buscar dónde dejó su pijama, cansada de haber estado despierta casi veinticuatro horas seguidas. Kakashi hace las cosas de forma normal, se cambia y se coloca junto a Katt.

-Ya no es tu cumpleaños- señala arrastrándose hasta quedar encima de él.

-No, ya no es quince.

-Orion te va a dar algo hoy… así que supongo que sigues recibiendo regalos…- comenta con voz juguetona rozando su piel contra la de él y consiguiendo lo que quería sin mayor esfuerzo.

x x

Katt abre los ojos cerca de las dos de la tarde. Por unos instantes piensa que el haberle dado un regalo extra a Kakashi no fue una buena idea para su organismo, pero luego se retracta, ella lo disfrutó bastante y sabe que él también.

-Es tarde- escucha que dice Kakashi mirándola.

-Es que nos acostamos tarde- recalca ella hasta que siente como un paquete cae en la cama.

-Mi regalo- dice el zorro entrando solo por un momento a la habitación.

Ambos ninjas se miran entre ellos extrañados, el zorro simplemente lanzó el paquete y se fue. Kakashi lo abre con cuidado, encontrando una especie de tela vieja que parece envolver un objeto. En el momento en que se ve el verdadero contenido la mirada de Kakashi parece perderse completamente en un pedazo de la hoja rota de una espada que ahora tiene en las manos.


Escena extra

24 horas atrás, en la casa del frente de la casa Hatake

-Hola querido- saluda Nodoka, la esposa de Ibiki, al verlo llegar -No se te ve de buen humor- señala observándolo.

-Tsunade-sama acaba de hacer gala de su irresponsabilidad, mañana en la noche no planea trabajar- explica el shinobi acercándose a ella.

-¿No estaban haciendo algo importante?

-Y delicado- añade fastidiado.

-Bueno, hay algo positivo- dice ella captando su atención -Quería ver si mañana podías acompañarme a una fiesta.

-¿Fiesta?

-Sí, en la casa del frente.

-No había tenido tiempo de ver eso, pero es cierto que están arreglando la casa abandonada.

-Sí, ya hasta compre un regalo, de bienvenida y además de cumpleaños- dice ella mostrando un pequeño buzón.

-¿Y quién se va a mudar…?- pregunta, pero se detiene al leer la inscripción en el buzón –'Hatake'…- susurra a la vez que su rostro forma una mueca de desagrado.

-Es algo tan extraño, nos mudamos y ahora vas a ser vecino nuevamente de la muchacha pelirroja- comenta Nodoka muy sonriente, ignorando por completo la mueca de repulsión en la cara de su esposo.


Esto es porque Ibiki no puede quedarse sin salir más xDDD

Espero que les haya gustado el cumpleaños, sin contar que es otro capítulo subido a la semana ^^ un poco de trabajo para el NaruHina y bueno muchas escenas con algunos personajes. Para proteger mi adorable nombre y el sexo del bebé de Kurenai he decidido colocarlo ahora "Tsubaki-chan" es marca registrada mía…

Ahora, ¿alguien me dice qué fue el pedazo de espada que le regaló Orion a Kakashi? ^^