Las crónicas perdidas de Konoha: Shippuden
Capítulo 81
Hatake
La mañana del 17 de Octubre comienza tranquila y con un agradable sol iluminando la villa presagiando un buen día. La ceremonia se realizaría en un templo, pero a pesar de esto, por el tipo de estructura, podía considerarse que era al aire libre.
Katt se había acostado tranquila luego de una semana infernal en donde tuvo a Sakura explicándole todo lo que había preparado y de paso terminando de atender algunos detalles de la casa que había pasado por alto. Pero esa mañana cuando se despertó una sensación de vacío en su estomago comenzó a incomodarla.
Hasta la noche anterior había estado perfecta. Emocionada e impaciente, pero relajada. En cambio, en ese momento estaba segura que ese vacío que sentía no era a causa de falta de alimentos, eran nervios y muchos. Katt era una persona que aunque algo le diera vergüenza lo podía superar luego de unos minutos. Mientras estudiaba jamás tuvo mayores problemas por salir a exponer o equivocarse en frente de una multitud, pero habían habido momentos que si la tensaban así. Las veces en que uno tiene que ir a dar un paso importante para seguir avanzando habían sido los momentos en que esa desagradable sensación la perseguía; cuando tuvo que dar su examen para entrar a la universidad, los días en que decidía que hacer luego de que sus padres fallecieron y cuando tuvo que exponer su tesis. Ahora iba a casarse, los cambios en su vida no iban a ser la mitad de notorios como en los momentos anteriores, ella ya llevaba una vida de 'casada' con Kakashi, pero algo en todo el asunto del matrimonio llegó a alcanzarla y esos fueron los nervios "Hubiera sido mejor la histeria porque todo salga bien" se dice suspirando pesadamente.
La mirada de la pelirroja se vuelca en Kakashi. Él estaba dormido a su costado tan apacible como siempre, si estaba nervioso o no era algo que no podría saberlo, el jonin sabía controlarse muy bien y mostrar al exterior sólo lo que él quería que se viera.
No eran nervios por equivocarse en frente de, posiblemente, toda la villa; eso le importaba poco. No tenía dudas sobre casarse con Kakashi, lo amaba y sabía que él la amaba sólo que lo demostraba en su peculiar forma. ¿Entonces? Casarse no iba a representar un cambio tan grande, simplemente que a partir de esa noche dormirían en la casa que habían estado reparando.
-¿Estás nerviosa?- pregunta Kakashi sin abrir sus ojos, tomándola por sorpresa.
-No, sólo tengo hambre- responde mordiéndose el labio.
-¿Entonces por qué estás moviendo el pie así?- añade un tanto divertido.
-Se me durmió…- contesta deteniendo el movimiento -¿Tú estás nervioso?- pregunta sin recibir respuesta, Kakashi simplemente sigue en la misma posición -Sabes, es normal estar nervioso- comenta hasta que siente una ronda de rápidos golpes en la puerta del departamento.
-Debe de ser Sakura- presume el jonin.
-Lo bueno es que mi tortura con ella acaba hoy- comenta tapándose el rostro con una almohada antes de decidirse a ponerse de pie para abrirle a la muchacha, a fin de cuentas la había ayudado muchísimo y no debería de regañar de ella.
-¿Estás lista?- pregunta la joven de cabellos rosa cuando la pelirroja le abre la puerta.
-En realidad me acabo de levantar.
-No importa vine temprano para que tengamos tiempo de hacer todo, como nunca has estado siquiera cerca de una ceremonia como esta lo mejor es ser precavidas- explica la muchacha -¿Y Kakashi sensei? no puede quedarse dormido, tienen que llegar juntos.
-Despierto, pero sin moverse aún.
-Mi desayuno- interrumpe Orion al mirar a su dueña.
-Sí, si- responde de mala gana yendo a la cocina, mientras Sakura se decide ir a obligar a su sensei para que se mueva.
-Kakashi sensei, si no va a ir a que lo ayuden, al menos asegúrese de estar listo a la hora que debe- se escucha la voz de la muchacha.
-¿Vas a venir a mi boda no?- cuestiona la kunoichi al darle la comida a su zorro.
-Sí, en las bodas hay comida- responde con toda naturalidad la invocación.
-¡Vamos!- exclama Sakura regresando con Katt.
-¿Y Kakashi?
-Ya se levantó, se fue a bañar.
-¿Y yo?
-No importa, es mejor que te bañes en la tienda, la dueña tiene tónicos aromáticos muy buenos- responde tomando a Katt por la muñeca.
-Al menos deja que me cambie- pide, sujetándose del marco de la puerta.
-No te demores- asiente la muchacha luego de soltarla.
Katt regresa a la habitación y se pone ropa presentable. Antes de volver con Sakura trata de entrar al baño, pero la puerta estaba cerrada y se podía escuchar el sonido del agua caer "Bueno, debe de haber tenido miedo que Sakura entrara mientras se bañaba o algo… quería verlo antes de irme, ahora no voy a poder hasta momentos antes de la boda" piensa con la vista clavada en la puerta.
-Katt, no es momento para que sueñes despierta- interrumpe Sakura, volviendo a tomarla de la muñeca -Ya te estabas demorando mucho.
x x
En la tienda, la dueña las espera observando impaciente su reloj. La mujer tiene un carácter bastante diferente al de los días anteriores, se le ve seria y lleva las mangas de su kimono recogidas para que no estorben.
-No se demoren tanto- recrimina la mujer al ver como las dos kunoichis ingresan tranquilas -¡Tenemos mucho que hacer! Vestir a una novia no es sencillo- agrega con un tono muy similar al que los comandantes usan en las bases militares con sus soldados.
-Sakura… ¿estás segura que es la misma mujer?- cuestiona Katt mirando a la muchacha.
-Sí, sin duda es Hinako-san- contesta la médico ninja con una ligera tonalidad de duda en su voz. Hasta ese momento la mujer había sido bastante diferente.
-No tienes tiempo para estar conversando- interrumpe la dueña del local tomando a Katt por los hombros y conduciéndola a un baño -Date un buen baño con lo que te he dejado y ponte el nagajuban- explica entregándole una especie de ropa blanca bastante delgada y ligera de forma similar a la de un kimono -Sino estás segura como hacerlo no te demores tratando, avísame y yo lo hago- añade antes de cerrar la puerta -Tienes media hora o entro a sacarte- agrega ya desde afuera.
-Genial…- murmura antes de hacer lo que la mujer le ordenó.
Al terminar de bañarse observa la ropa que debía ponerse. Hasta donde estaba enterada, el nagajuban era una especia de kimono interior para evitar que la piel tocara el traje. Ponerlo no era ninguna especie de reto, era casi una bata, el problema era el mismo del kimono: amarrarlo. No había un obi ni nada similar, simplemente unas pequeñas tiras de la misma tela "Mejor le pido ayuda…"
Al abrir unos centímetros la puerta, Hinako ingresa de inmediato y observa a la pelirroja. Sin siquiera preguntar procede a acomodar la ropa como es debido a una gran velocidad, como si fuera instintivo.
-Ahora hay que arreglar tu maquillaje y tu cabello- añade observando su reloj con aprobación.
Katt asiente y se sienta en una pequeña silla con un espejo de cuerpo completo en frente de ella. Sakura se encuentra sentada en el suelo sobre el tatami, al parecer esperando que la mujer le indique si quiere que ella ayude en algo.
Hinako comienza por sujetar toda la cabellera roja y dejar el rostro completamente libre. Luego va por una caja de cosméticos y comienza a observar el rostro y manos de Katt.
-Supongo que no deseas nada muy recargado.
-No, mientras menos mejor- responde Katt, aliviada de que no iba a tener que comenzar una pelea con la mujer por eso.
Hinako asiente y comienza a emparejar con mucho cuidado la piel del rostro, cuello y manos.
-Veamos, va a ser un poco complicado guardar todo ese cabello- comenta la mujer cuando termina el maquillaje.
-¿Guardar?- cuestiona Katt.
-Claro, como te voy a poder poner la peluca sino guardamos todo ese cabello, por suerte calculé el tiempo tomando eso en consideración.
-Un momento- interrumpe Katt poniéndose de pie y posando la mirada en la peluca negra que llevaba el sombrero que había escogido -Yo no me pienso poner una peluca.
-No digas tonterías muchacha- reclama Hinako -Es una peluca preciosa, el peinado es perfecto, el cabello que se usó también.
-¿Es cabello de verdad? Yo no pienso ponerme el cabello de alguien más encima- advierte un tanto alterada.
-¿Y que planeas hacer?- cuestiona la vendedora fastidiada -¿Llevar el cabello rojo?
-Pues sí- afirma Katt -Lo he tenido encima de mi cabeza toda la vida.
-Hinako-san- interviene Sakura sonriente -No es momento para discutir mucho sobre esto- añade un tanto nerviosa.
-Bueno, bueno, si no te interesa usar esto al menos vamos a tener que peinarte adecuadamente- asiente la mujer sobándose la sien y notando como Katt posa la mirada en el complicado peinado de la peluca -Y ni digas que no quieres un peinado así, que aunque quisieras no te lo podría hacer, demora mucho y hay que tratar el cabello- añade la mujer tomando un poco de las hebras rojas -Por suerte el tuyo no está tan mal, puedo hacer algo decente.
Luego de acomodar el cabello de Katt para que no cayera sobre su cuello y espalda y asegurarse de que el peinado fuera adecuado para colocar el Tsunokakushi, Hinako procede a continuar lo parte complicada. El Shiromuku está a un lado y la mujer está colocándole otro kimono a Katt, según ella la vestimenta debe de verse ligeramente que está compuesta por capas y por eso es que está poniéndole un Hiyoku.
Al ver la cantidad de ropa que debe de ponerse encima, Katt maldice el haber siquiera estado emocionada por ponerse un kimono, estar durante toda la boda con eso puesto no iba a dejar que disfrutara el momento. El shiromuku es lo siguiente, ponerse el kimono y mantenerlo en su lugar prueba ser algo complicado que requiere sujetar las mangas largas del atuendo para que no estorben, así como la tela en su lugar a la vez que es sujetada donde se debe.
Una de las cosas que había notado cuando vistió el Furisode es que el kimono está hecho para que no se noten las curvas de las mujeres, la parte de la cintura se rodea para que quede casi al mismo ancho que las caderas y el busto. El atuendo debe de resaltar por el mismo y la gracia de quien lo viste y no por las curvas.
En cuanto Hinako coloca el obi nota la diferencia entre el método de ella y Hinata. La mujer estaba apretando bastante el implemento, suficiente como para que si por alguna razón tuviera que correr se terminaría desmayando por falta de aire.
-Vamos a cambiar el Uchikake- sugiere Hinako -Usemos uno blanco, ya hay bastante rojo en tu cabeza como para poder más.
Para esos momentos Katt simplemente estaba aceptando lo que le dijese, andaba más preocupada sobre como haría para caminar, respirar o tomar el sake que debía en la ceremonia.
x x
Ya en el templo una media hora antes de que la ceremonia deba de comenzar, llega Katt junto con Sakura y Hinako, la última se encargará durante todo el proceso de asegurarse que nada se salga de su lugar. La novia camina lento, en una mezcla de problemas con los zapatos, lo incómodo de la ropa para respirar y el peso que lleva encima.
-Espero que Kakashi sensei no haga gala de su puntualidad- comenta Sakura, quien también había aprovechado el tener a Hinako para que la ayudara a ponerse su kimono. Su kimono era de un tono rosa claro en la parte superior que iba haciéndose más oscuro conforme bajaba y llevaba unos botones de flor de cerezo blancos dibujados desde la base subiendo hasta terminar en una de las mangas.
-Quisiera asegurarme que se colocó la ropa como se debe- comenta la mujer un tanto preocupada.
-Olvídense de Kakashi… cuídenme a mí que creo que me voy caer- se queja la pelirroja al notar que las dos mujeres comienzan a adelantarse.
Al llegar a donde debe de esperar, Katt puede escuchar la bulla producida por su hermano. Naruto parece estar muy entretenido hablando con alguien.
-¡Hola!, perdón por el retrazo- saluda Kakashi apareciendo en el lugar, cambiando su actitud despreocupada a una curiosa.
-¡Lo logré!- exclama triunfal Sakura -Llegó a la hora.
Kakashi se rasca la nuca un tanto divertido mientras que Hinako corre a ver si se ha vestido correctamente. Katt lo observa extrañada, no tiene idea a que hora Sakura le dijo que debía estar presente, pero ella si le dijo la hora de verdad y estaba segura que la había escuchado.
Kakashi lleva su máscara, pero es lo único de lo que usualmente lleva puesto que tiene encima. Para Katt, Kakashi se ve como si se hubiera disfrazado de algún tipo de samurai. Lleva un Hakama de tonalidad gris que llega hasta sus tobillos; por lo que recuerda de la vez que se lo probó, debe de andar con algún tipo de kimono de hombre puesto y encima un Haori negro. En resumen simplemente anda vestido con pantalones anchos y una chaqueta encima, sin dudas mucho más cómodo que ella. Su cabello se ve igual de desordenado que de costumbre, incluso un poco más ahora que cae sobre su frente sin la bandana.
-Lo hizo bien- me alegro tanto, comenta Hinako, volviendo a la actitud de los días previos.
-¿Vas a ayudarme a caminar?- pregunta Katt acercándose al jonin.
-No estás usando la peluca- comenta divertido viéndole el cabello.
-No quiero, mi cabello no es negro y además no pienso usar los restos de otra persona.
-¿Estás a la hora?- interrumpe la voz de la Hokage con la mirada fija en Kakashi -Y yo que pensaba que íbamos a tener que contener a los invitados- añade sonriendo. La mujer lleva un kimono de color azul oscuro con mangas hasta los tobillos, la Hokage no está casada y con la apariencia que mantiene no es de extrañar que continúe utilizando furisode cuando la ocasión lo permite.
-¡Katt!- exclama Shizune, ingresando después de Tsunade, ella lleva un kimono negro con bordados solamente en la parte inferior al obi -No estás usando la peluca- señala espantada.
-Déjala Shizune, ¿para que va a querer ponerse una de esas cosas?- interrumpe la quinta -Tú al menos tiene el cabello negro, en cambio a Katt posiblemente no la reconozcan si lo hace- agrega riendo.
-Hokage-sama, ¿esta todo listo?- pregunta un hombre mayor que parece ser un monje.
-Sí, tenemos al novio y a la novia- asiente Tsunade -Bueno, no hay mayores diferencias con una ceremonia entre civiles, simplemente que yo voy a realizar parte del ritual… la mayor parte luego de la purificación en realidad…
-Kakashi senpai… no pudo quitarse ni por hoy la máscara- susurra Shizune acercándose al jonin. Katt se ríe un poco al ver como Kakashi simplemente observa a la mujer como si no estuviera entendiéndole.
-¿Aguantarás?- cuestiona Tsunade poniéndose al costado de Katt.
-Ni idea… ¿no quieres tomarte mi sake? Tengo la impresión que se me va a quedar atorado en la garganta hasta que me quite todo esto- comenta Katt con una sonrisa nerviosa.
-No te preocupes, son solo tres tragos, pero me pregunto como planea librarse para que no le vean el rostro esta vez- prosigue la quinta con curiosidad.
-Ni idea, lo que sea que tenga en mente yo no formo parte del plan.
-Me alegro por ustedes dos, ya llevaban bastante tiempo sin llegar a esto que comenzaba a preocuparme un poco- añade tranquila sonriendo antes de encaminarse hacia la puerta -Vamos de una vez, que quiero llegar rápido a la recepción- ordena con el tono de voz con el que normalmente despacha las misiones.
Sakura y Shizune se despiden de la pareja, no sin antes decirles un par de consejos a toda velocidad. Katt camina junto con Kakashi lentamente, siguiendo a Tsunade y al monje a la vez que son escoltados por unas sacerdotisas vestidas de rojo y blanco.
-No me has dicho nada- susurra Katt sin dejar de mirar al frente, sosteniendo el Uchikake mientras avanza como le indicó Hinako. Es parte de la ropa a pesar de parecer un Kimono va encima de todo y no está atado por un obi, se arrastra como si fuera un saco largo que cae hasta el suelo.
-¿Sobre?
-Como me veo… sabes, sufrí bastante para entrar en esto y sigo sufriendo- comenta desviando la mirada a su compañero que parece estar sonriendo.
-Bien- responde sin desviar el rostro del frente.
-¿Nada más?- cuestiona desilusionada.
-No se supone que deberíamos estar hablando- responde desviando su mirada hacía ella por un instante.
La primera parte de la ceremonia es tranquila. Simplemente el monje se dedica a una purificación en la que la pareja no debe de hacer nada y los únicos que están observando son el monje y Tsunade. Luego viene la parte para la que Katt ruega no acabar cayéndose de cara al suelo.
En una zona del templo se ha acondicionado el lugar donde se sellaran los votos de la pareja. Ahí están esperando los invitados y algo similar a lo ocurrido con el cumpleaños de Kakashi se repite. Hay muchísima gente, vestidos de forma formal, pero que ella no conoce en su mayoría.
Mientras avanza con cuidado, bajo la sombra de un parasol rojo, puede notar varias caras conocidas entre el mar de gente. Los que destacan sin duda son el clan Hyuuga, Katt desconocía que hubieran tantos Hyuuga, pero al parecer la familia son de por lo menos unos diez integrantes, todos ellos emitiendo ese aire de superioridad y en algún sentido nobleza que Neji tendía a hacer. Hinata sonríe ligeramente al ver que Katt ha posado los ojos por donde está mientras que Neji simplemente arquea un poco la ceja, clavando sus ojos en la cabellera roja que desentona con lo tradicional.
Otro grupo que llama su atención son los Aburame, hay siete miembros presentes, entre ellos Shino y lo llamativo que tienen es que al parecer quitarse los lentes no forma parte de su traje formal. Un pequeño movimiento un tanto brusco capta la atención de ella a otro lado, Shikamaru y su padre parecen acabar de pararse derechos luego de que Yoshino los obligara de manera silenciosa a moverse.
La otra cabellera pelirroja de Konoha hace que Katt sepa que los Akimichi también están ahí, Chouza por su tamaño y roja cabeza puede ser ubicado relativamente fácil. Ino se encuentra con sus padres y extrañamente con Sai a su costado, como el muchacho no parece tener familia la joven Yamanaka lo colocó con ella.
También ve a los Inuzuka; Tsume, junto con Kiba, Hana y dos muchachos más. Hana lleva un kimono similar al de Shizune y está sosteniendo el brazo de uno de los dos muchachos que sin duda son del clan Inuzuka y por el parecido, hermanos.
En las primeras filas se encuentra Naruto. El muchacho parece estar muy emocionado y aunque Sakura está a su costado no parece tener ninguna intención de controlarlo, a fin de cuentas es su hermana la que se está casando.
Todo parecía bastante perfecto, los otros conocidos de Katt estaban entre la multitud, pero un tres rostros llaman su atención. Danzou, se encuentra observando junto con los dos ancianos del concejo.
-Protocolo…- escucha que Tsunade le susurra en el momento en que se voltea para ver a la pareja, posando la vista en los ancianos solo por un segundo.
Las posiciones para la ceremonia no son estáticas. Si bien la pareja no se mueve podría decirse que gira un poco en sus sitios para dar la cara o la espalda al público. El monje tanto como Tsunade son los que se mueven más.
La parte más importante de la ceremonia es el san-san-ku-do, que es el intercambio de 'copas' nupciales, en donde cada uno bebe tres sorbos de sake con los rostros hacía los invitados. Tsunade y el monje les entregan las copas y se quedan a los costados para no tapar la vista a los presentes. Katt toma los tres sorbos y por suerte consigue pasarlo, pero en ese momento nota una especie de silencio sepulcral entre los presentes, todos se encuentran con los ojos abiertos sin pestañar, observando a Kakashi "Asumo que por eso vinieron tantos…"
Kakashi toma el vaso y eleva su mano para quitarse la máscara. En el instante en que comienza a bajarla, el rojizo pelaje de Orion aparece, pateando al monje contra Tsunade y poniéndose en el camino de la vista de los invitados moviendo sus colas y tarareando alegremente.
En el momento en que Katt sale del impacto inicial de la imagen, puede ver a Kakashi sin máscara sonriendo ampliamente mientras toma los tres sorbos y el barullo que se produce entre los invitados.
-¡Alguien saque a ese zorro del frente! Dattebayo- exclama Naruto, haciendo que su voz sobresalga.
-Kakashi mi rival nuevamente ha conseguido ocultar su rostro- añade la voz de Guy entre la multitud.
-¡Sal de ahí animalejo! No arruines la boda que estuve planeando- ordena Hinako con un tono amenazador.
Cuando Kakashi se acomoda la máscara nuevamente el zorro desaparece tan de prisa como apareció, antes de ser sujetado por Hinako. La mujer parecía decidida a quitar del camino a la invocación.
La mitad de los invitados parecen estar maldiciendo al zorro y la otra mitad observa espantados la intervención de la criatura en una ceremonia tan importante. Katt posa la vista Tsunade que se estaba poniendo de pie, del monje no hay rastro fuera de un hueco en una pared cercana, posiblemente la Hokage se lo sacó de encima por la forma agresiva.
-¿Cuanta carne le diste por eso?- cuestiona Katt, sabiendo bien que eso había sido planeado.
-¡Sigamos!- ordena la quinta retomando su papel.
La boda prosigue de manera normal, intercambian anillos y a diferencia de las bodas a las que estaba acostumbrada no hay algo como un beso incluido. Cuando todo termina los invitados pasan a la recepción.
La pareja debe de esperar unos momentos antes de ir a la recepción, además que aún deben de tomarse las fotos. Quedándose sola con Kakashi mientras el fotógrafo acomoda las cosas hacen que recién realmente tome en cuenta que estaba casada. No ha ganado alguna cosa nueva o extraña, pero se siente especial y en cierto modo orgullosa de ahora llevar al apellido Hatake.
Kakashi lleva ahora el parasol rojo, en el camino lo llevaba una sacerdotisa, pero luego se lo entregaron a él. Con el invierno cerca las hojas de los árboles son llevadas por el viento, una boda en primavera hubiera sido mucho más bonito, pero el ambiente otoñal encajaba mejor con ella.
-Que bueno que no me puse la peluca- dice, llamando la atención de Kakashi -Con el kimono y eso no se me reconocería en las fotos- aclara sonriente.
-Tus ojos son llamativos.
-Pero no se notan tanto en las fotografías- recalca sonriente, por un lado quisiera poder estar más en contacto con él, pero eso sería pedirle imposibles a su cuerpo y a la física.
-¿Ya te acostumbraste al kimono?- pregunta al verla tomar una gran bocanada de aire.
-Un poco, ya le encontré el truco para respirar mejor- asiente apoyando su cabeza contra uno de los hombros de él -Ahora soy Hatake… suena extraño.
-Puedes seguir usando tu apellido si quieres- contesta sonriente.
-¡No!- exclama levantando la mirada.
-No eres muy apacible- comenta divertido con la mirada puesta en lo que adorna la cabeza de Katt.
Katt hace una pequeña mueca en el rostro antes de desviar la mirada a los árboles cercanos. Por un instante está segura que vio una cabellera blanca moverse por el área.
-Kakashi…- dice Katt volviendo la vista al jonin que sigue de pie sosteniendo el parasol -¿Eres feliz?- pregunta sonriente.
-Sí- contesta mirándola. Pero antes de poder seguir hablando son interrumpidos.
-¡Listo!- se escucha exclamar al fotógrafo -A ver, miren para este lado, que tenemos un par de fotos que tomar y ya perdimos algo de tiempo.
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A diferencia de las bodas a las que estaba acostumbrada, la recepción es mucho más tranquila de lo que esperaba. Muchas de las tradiciones no son posibles de realizarse por la ausencia de los padres de la pareja. Katt y Kakashi están sentados observando como la gente habla y come luego de que uno por uno los invitados fueron felicitándolos.
-¿No vas a comer?- pregunta Kakashi.
-No, no puedo y lo peor es que tengo hambre- responde Katt tratando de no mostrar una expresión de sufrimiento el día de su boda -Ya sé porque estaba nerviosa en la mañana… mi subconsciente anticipó esta tortura.
-¿Estabas nerviosa?- cuestiona posando la mirada en ella.
-Un poco- admite.
-No deberías, sólo nos estamos casando porque querías la ceremonia, hace mucho que vivimos juntos, lo único que ha cambiado es tu apellido y no lo usabas mucho- comenta sonriente.
-Igual, aunque con todo los arreglos no tuve mucho tiempo para pensar en eso.
-Por suerte ahora no se supone que dabas de moverte sino lo deseas- explica Kakashi -Creo que eso está pensado en las novias que no pueden moverse bien- agrega divertido.
-No te burles, soy tu esposa, compadécete de mi sufrimiento- recrimina con la mirada puesta encima de él.
-¿No es un poco temprano para que estén discutiendo?- cuestiona Tsunade sentándose al costado de Kakashi -Ahora vas a obligarme a cambiar el apellido de tu expediente y lo relacionado contigo- añade mirando a Katt -A ver si dejas de añadirle hojas.
Naruto es el siguiente en llegar, el muchacho está muy contento, pero parece no estar seguro de que debe de hacer o decir, por suerte Sakura lo acompaña para evitar que haga algo exagerado.
-Kakashi sensei… lo del zorro fue trampa- se queja Naruto cruzando los brazos. Está vestido de forma similar a la de Kakashi, pero su Haori es naranja, para espanto de Hinako que esperaba al hermano de la novia vestido con colores menos llamativos.
-Hablando de Orion… ¿Dónde está?- cuestiona Katt, notando la total ausencia de su invocación.
-Déjalo- responde Kakashi sonriente -Debe de estar haciendo sus cosas.
-¿Avisando a sus seguidores que se muda?- pregunta en tono sarcástico.
-¿Tú zorro tiene seguidores?- cuestiona espantado Naruto.
-Niños creo, les ha lavado el cerebro probablemente.
Un ligero barullo hace que la atención se centre en la puerta del lugar donde están. Jiraiya ingresa alegremente al lugar, ocasionando que Hinako se acerque de prisa al hombre al ver su vestimenta.
-Parece que acaba de llegar- comenta Tsunade al ver a su compañero.
-Yo creo que vi su cabello cuando nos estábamos tomando fotos- comenta Katt sonriente.
-¡Ero sennin!- saluda Naruto moviendo la mano.
-¡Ya te he dicho que no me llames así!- responde Jiraiya desapareciendo en una nube de humo antes que Hinako llegara a sujetarlo, y apareciendo al costado de Naruto.
La presencia del sannin no genera ningún tipo de crítica a pesar de que se encuentra vestido como acostumbra. Los más jóvenes le tienen demasiado respeto y los mayores saben que el hombre debe de acabar de llegar de alguna misión importante, ya que no se encontraba en la villa, y cambiarse es probablemente algo que no estaba en sus prioridades.
-Así que ya se casaron, felicidades- comenta mirando a la pareja -¿No deberías de estar con una peluca?- cuestiona observando la cabeza de Katt con curiosidad.
-¿A caso necesito poner un cartel que diga que no quiero usar el cabello de alguien más encima del mío?- responde de mala gana subiendo el tono de voz que hasta el momento había controlado bastante bien, ya que según Hinako las novias no debían de elevar demasiado su voz.
-No es para que te pongas así- ríe el sannin sentándose al costado de Tsunade y sirviéndose un poco de sake -Por la feliz pareja- brinda, captando casi de inmediato la atención de los presentes.
-¡Tú no Naruto!- recrimina Sakura al ver al rubio sirviéndose sake -Además no se llena tanto el vaso.
-No creo que tomar un poco vaya a matarlo o volverlo un alcohólico- comenta Katt al ver los ojos de Naruto buscando alguien que interceda por él.
-Bueno, pero yo te sirvo- accede la muchacha.
-¡Panquecito!- exclama Kankurou acercándose hasta donde Katt -Hoy es un día triste, ya no eres una mujer disponible- añade dramáticamente bajando la cabeza.
-Kankurou… ya sabías que me iba a casar…
-Lo sé, pero fue un tanto inesperado para mí- explica levantando el rostro nuevamente -Pero me alegro por ustedes- añade observando a Kakashi también -Y me alegro más que no hayas usado la peluca, no sé que de atractivo ven algunas mujeres en colocarse eso en la cabeza.
-Es tradicional- interrumpe Temari -Y contrólate, haces demasiada bulla, pensé que te ibas a comportar.
-No pensaba hacer una escena en la mitad de los saludos- se defiende el muchacho -Esperé un buen momento- añade, antes de que su vista se desvíe a otra persona -Y creo que ahí está a quien estabas buscando- señala en dirección a donde se encuentra la familia Nara junto con Kurenai.
-¿Y Gaara?- pregunta de improvisto Naruto, volviendo a capturar la atención de los hermanos.
-Sus labores como Kazekage hacen difícil que pueda dejar la villa- explica Temari.
-Oh…- susurra desanimado el rubio -Quería contarle que Katt-nee-chan es mi hermana- añade sonriente, causando que las miradas de ambos jóvenes se claven en Katt.
-Es algo largo y difícil de contar- comenta Katt -Digamos que originalmente era de Konoha aunque no crecí aquí.
Kankurou parece estar procesando un poco lo que escucha, tratando de imaginar alguna razón lógica para lo que está escuchando.
-Gaara estará muy contento de escuchar que tienes una hermana- responde Temari, al no haber hablado mucho con Katt la idea no choca tanto en su mente.
Las cosas en la recepción transcurren de modo tranquilo. Danzou y los concejeros sólo asistieron a la ceremonia, los Hyuuga se retiran relativamente rápido, al igual que los Aburame que imitaron a la familia de Hiashi y en grupo abandonaron el lugar.
Shikaku, Chouza e Inoichi se dedican a hablar alegremente, ellos tres aprovechan todas las oportunidades posibles para pasar el tiempo juntos, sin sus esposas al costado de ellos y por suerte las mujeres estaban más interesadas en Kurenai.
Raidou se encuentra con Yurika, que viste su furisode, a pesar de estar esperando un hijo del ninja no están casados y por lo que dicen los rumores planean esperar al menos a que el bebé nazca. Junto con ellos están Shizune y Genma y por ser un evento especial, Kotetsu e Izumo parecen haber aceptado obviar un momento sus problemas contra Shizune.
Hana se encuentra con su familia. Por lo que Katt puede recordar de la breve presentación que le hicieron, su esposo se llama Tegakari y al igual que ella es un Inuzuka. Según Sakura el muchacho es un primo de cuarto grado de Hana, pero con lo disminuido que quedó el clan luego del ataque del Kyuubi parecen una familia de lazos de sangre más cercanos.
De improvisto un grito de espanto hace que la mitad de los presentes entren en alerta. Un pobre ninja está en el suelo mirando con terror a Anko, a la mujer ya se le nota sin mayor dificultad el vientre de gestante.
-¡Qué te importa quien es el padre!- exclama peligrosamente la mujer, viendo como el shinobi retrocede y se aleja de ella.
-¿Tú sabes?- cuestiona Katt mirando a Tsunade.
-No tengo la más remota idea- contesta la quinta antes de retomar la bebida.
-Yo me voy retirando- anuncia Jiraiya -He tenido un viaje largo y necesito descansar, además mientras antes se libren de los invitados podrán quedarse solos- agrega el sannin sonriendo, bajo la mirada atenta de Tsunade.
-Ero sennin se fue muy rápido- se queja Naruto cuando Jiraiya ya no está.
-Deberías tenerle más respeto- comenta Sakura -Es tu maestro… aunque si se merezca el título que le das- esto último lo añade en voz más baja.
Por otro lado de la reunión, en la mesa del trío Ino-Shika-Chou, el rubio del grupo posa la vista en su hija.
-¿Ya se retiran?- pregunta observándola y a su acompañante -Sai, no dejes que te arrastre por donde ella quiere- aconseja divertido -Luego terminas como el pobre de Shikaku- añade dándole una palmada en la espalda al mencionado.
-Ya es de noche y hay una luna muy bonita afuera- explica Ino -Y Sai me había dicho hace unos días si había algo que yo quisiera que me dibujara- dice sujetando del brazo al muchacho -Y en el lago cercano debe de estar reflejándose la luna- añade mirando a su sonriente acompañante -Dile a mamá que no se preocupe, voy a estar con Sai.
-¿Están juntos?- pregunta Chouza cuando ve que ya se ha alejado Ino.
-No estoy seguro- contesta Inoichi -Es un muchacho un tanto extraño, pero… creo que me agrada.
Cerca de una de las puertas se encuentra una pareja discutiendo ligeramente. La mujer lleva un elegante kimono negro con unos detalles en dorado por debajo del obi y es bastante más pequeña que su pareja.
-Listo ya nos vieron, vámonos- insiste Ibiki seriamente.
-Pero es un matrimonio importante, son nuestros vecinos- argumenta Nodoka observando a su marido.
-Los vamos a ver todo el resto de nuestras vidas o hasta que nos mudemos.
-Pero, podrías aprovechar para presentarme algunos de tus compañeros de trabajo- pide inocentemente la mujer.
-Ya te he explicado en que trabajo…- responde Ibiki cerrando los ojos -Y en caso decidiéramos dejar de lado la confidencialidad de la identidad de algunos… no tengo interés en mezclarte con ese mundo.
-Pero… yo te he presentado a mis amigos- continúa Nodoka, tratando de convencer al ANBU de quedarse más tiempo.
En la parte exterior se encuentras Temari y Shikamaru, caminando sin decir nada. La kunoichi observa con atención al shinobi, se le ve como siempre: despreocupado y cansado.
-¿Te gustó la boda?- pregunta ella rompiendo el silencio y deteniéndose.
-Fue diferente de las que había asistido antes.
-El zorro fue un detalle extraño- resalta la mujer sonriendo un poco -¿Y cómo has estado?
-Bien, ya solucioné mis asuntos pendientes- contesta el muchacho mirando al cielo, en busca de alguna nube que pase por el despejado horizonte.
-No sabía que ella estaba embarazada- añade Temari acercándose un poco a Shikamaru.
-En cuatro meses dará a luz, yo voy a encargarme de darle a esa niña todo lo que necesite.
-¿Niña?- pregunta sonriendo un poco por las palabras de Shikamaru.
-Kurenai sensei prefirió saber el sexo para estar más preparada.
-Quien lo diría, parece que ya no actúas como un niño cobarde- comenta la kunoichi de Suna.
-Supongo que la responsabilidad tuvo la culpa- contesta encogiéndose de hombros.
-¿Y tú?- cuestiona la kunoichi mirándolo directamente -¿Qué planeas para ti? O simplemente cuidar a esa niña.
-No lo sé, con solo pensar en Tsubaki y todo lo que hay que preparar no tengo ganas de añadir más problemas- contesta cansadamente, pero luego levanta la vista con una sonrisa -Pero esa niña será feliz, la cuidaré como Asuma lo hizo conmigo.
-Kankurou partirá mañana a primera hora, pero yo pensaba quedarme un día- comenta Temari de improvisto -Podrías retomar un par de horas tu trabajo de servirme de acompañante.
-Mañana… sería el cumpleaños de Asuma- responde el muchacho sonriendo un poco.
-Puedo acompañarlos- ofrece Temari sonriéndole.
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Ya cerca de la una de la mañana Katt y Kakashi llegan a su nuevo hogar. Todo se ve perfecto y en su lugar. El único detalle incómodo es que aún lleva el kimono encima y a Hinako detrás, lista para acomodar el vestuario para que no se malogre cuando se lo quite.
Con una hora más Katt logra despedirse de Hinako. La mujer dejó el kimono doblado adecuadamente y tuvo la amabilidad de liberar el cabello de Katt del complejo peinado que le hizo.
Katt se apoya contra la puerta de entrada tomando al fin su primera bocanada de aire sin ninguna restricción. La casa se encuentra tranquila y a oscuras; del zorro o de Kakashi no hay rastros, aunque sabe que el segundo está en el segundo piso, Hinako también se encargó de doblar su ropa como se debía.
-No vamos a tener luna de miel…- susurra Katt resignada "Pero es mejor, ya bastante tengo que agradecer que la boda haya salido bien, con Konoha como está ahora es demasiado raptar a Kakashi por unos días"
Katt sube las escaleras con cuidado y avanza por el corredor del segundo piso hasta llegar a la habitación principal. La luz está prendida por lo que puede ver a través del espacio vacío entre la puerta y el suelo.
"No hemos pasado mucho tiempo juntos sin gente entrometiéndose hoy día" piensa sonriendo un poco, acomodándose la bata de seda que llevaba encima "Aunque claro, él no es muy expresivo y yo he estado sufriendo por oxígeno todo el día"
En ese momento Kakashi abre la puerta de la habitación. Está solamente con un pantalón ancho y con el cabello algo húmedo, posiblemente aprovechó el tiempo para darse una ducha.
-Tienes suerte, yo tuve que esperar a que Hinako se fuera- comenta sonriente.
-Tú la contrataste, no yo- dice antes de dirigirse a la cama.
Katt lo observa por unos instantes antes de apagar la luz -¿No planeas dormirte no?
-Es de noche y tuvimos un día largo.
-¿Y? dudo que esto te haya cansado tanto como una misión- insiste en un tono risueño, arrodillándose en el borde del colchón en frente del jonin que acababa de recostarse -En serio… ¿no vas a dormirte no?- cuestiona dejando de lado el tono juguetón por unos instantes, sin recibir respuesta.
Con cuidado se quita la bata, dejándola a un costado y recibiendo directamente sobre su piel la brisa que corría desde la ventana a unos metros de distancia, luego de haber estado todo el día metida entre varios kilos de ropa solamente se colocó la ligera bata encima. Tomando algo de aire vuelve a colocar una sonrisa en su rostro y avanza hasta quedar encima de Kakashi que se encontraba con los ojos cerrados boca arriba.
-Ya te quité algo de trabajo de encima- susurra acercándose a su oído, produciendo que abra su ojo con algo de curiosidad -Y tú vas a la mitad- añade bajando las manos hasta la cintura de él, notando una pequeña sonrisa dibujándose en su rostro mientras juega con el borde de su pantalón.
Era la primera noche de casados así como la primera que dormirían en esa casa. Katt no pensaba dejarlo dormir esa noche, al menos no sin compartir unos momentos completamente solos.
La mirada de Kakashi se desvía unos instantes hacía la ventana; se encontraba abierta y ondeando las cortinas que la cubrían. La luz de la luna era lo único que estaba iluminando la habitación y la cama no estaba tan cerca de la ventana como para que algunos ojos curiosos pudieran observar lo que ocurría.
-¿Quieres que cierre la ventana?- pregunta ella, al notar a donde van los ojos de él -Aunque la cortina está cerrada, no nos van a poder ver y menos tu rostro- agrega retrocediendo su cuerpo, aún sujetando el borde del pantalón y deteniéndose atenta, esperando ver la respuesta de él.
-No, está bien así- responde sonriente, levantándose un poco para acercarse más a ella.
-¿No vas a dormir ahora no?- cuestiona rodeando su cuello con los brazos.
-No.
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Escena extra
Unos días antes en Suna
Un potente grito rompe la tranquilidad de la casa del Kazekage en Suna. Las invitaciones para la boda de Katt acababan de llegar y Kankurou quien había abierto emocionado el sobre pensando en que la pelirroja le estaba avisando que iría a visitarlo, se encuentra con que la boda sería pronto.
-Déjate de melodramas- ordena Temari al verlo aún en la mitad de la negación -Están comprometidos al menos desde que se nombró a Gaara Kazekage.
-Aún así, con la fama que tiene Kakashi, pensé que ese día jamás llegaría.
-¿No debiste de haber hecho algo en este tiempo entonces?
-¡Y lo haré!- exclama potentemente -Disfrazaré a Kuroari de la Hokage y a ella la distraeré con sake y cuando Katt esté cerca la raptaré y vendremos para Suna.
-¡No seas ridículo!- lo reprende la rubia, temiendo que realmente planee hacer algo así.
Gaara observa a sus hermanos discutiendo y luego de leer llama su atención aclarando su garganta.
-Hatake Kakashi es un ninja muy importante en Konoha, posiblemente uno de los que sea candidatos a ser Rokudaime- dice el joven Kazekage -Somos naciones aliadas y en este caso en especial sería lo mejor asistir.
-No puedes dejar tu puesto aquí por algo como esto- interviene Kankurou ligeramente más serio.
-Lo sé, ustedes dos van a ir- explica el muchacho.
-No es necesario que los dos vayamos- interviene Temari con un tono preocupado.
-Kankurou la conoce y no sería justo que fuera teniendo que cumplir como diplomático- aclara Gaara tranquilamente -Además han sucedido cosas en Konoha que tú también deberías ir a revisar.
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-¡Hasta la duna de la esperanza se está desmoronando!- exclama el joven titiritero en tono dramático al ver como un fuerte viento deshace una pequeña duna. Sólo minutos después de salir de la villa y el muchacho estaba comenzando a hartar a su hermana.
-Esa es una duna más de las tantas que hay…- masculla su hermana, pensando si debió de haber dejado que Kankurou fuera solo a Konoha. Su hermano iba a ir de cualquier forma y con eso la representación del Kazekage en la boda de un ninja aliado tan importante estaría llena. Aún así aceptó, sabía que el maestro de Shikamaru había muerto y recién ahora podría verlo.
-¿Estás preocupada por él?- cuestiona de improvisto su hermano.
-Akatsuki atacó también a Konoha, claro que estoy preocupada- responde la kunoichi de forma no directa.
-Era de esperarse, tarde o temprano lo harían- comenta Kankurou -Han estado pasando muchas cosas en esa villa en los últimos años.
-Pronto va a ocurrir algo grande, el ambiente lleva demasiado tiempo tenso y aún no ha explotado nada- señala Temari mirando hacia el frente.
-Supongo que esperar que nos tocara un periodo permanente de paz era mucho pedir.
-¿De qué te quejas?- pregunta mirándolo de soslayo -Tú no recuerdas nada sobre la última guerra.
-No sobre la guerra, pero si recuerdo el estado de Suna cuando era pequeño- corrige el muchacho -Pero no es momento para hablar de eso, vamos a una boda y tú de paso a ver como está tu novio- añade dibujando una gran sonrisa en su rostro.
Hay dibujo de la escena de la boda :D Lo hizo Marti-chan96 (Marti-Kimitachi) Si lo desean ver, entren a mi perfil y al final hay un link que se llama "Dibujos en DA" o directamente por el link a la página de la autora.
No pude plasmar mucho de mi conocimiento recién adquirido de bodas japonesas… porque para la mitad de las cosas se necesita a los padres xD (Si necesitan alguna vez material para "estudiar" avísenme xD)
Mucho tiempo sin acción no les hace bien a los lectores ni a mi como escritora xD (Los capítulos tranquilos seguidos no me salen muy bien xD pero estas eran cosas que había que hacerse)
Si Katt no ha estado tan emocionado con su boda es mezcla de dos factores, uno soy no soy romántica xD voy a cumplir nueve años con mi enamorado en mayo, pero a pesar que incluso planeamos casarnos cuando yo acabe de estudiar, el matrimonio lo considero una especie de contrato entre la pareja para evitar conflictos legales a futuro y para que quede sellado socialmente que están juntos… el problema de esto, las cosas de pareja, para mí son cosas que solo le competen a la pareja y con que ellos estén de acuerdo en estar juntos debería de ser suficiente y que la familia y los amigos se busquen otra excusa para comer gratis xD segundo, la misma naturaleza de la relación que tienen, como lo he repetido bastante, estos dos ya llevaban una vida como si estuvieran casados y una de las partes es poco expresiva para sumarle menos posibilidad de algo tan emocional xD (Aunque Kakashi estuviera hipotéticamente dando saltos en su interior y llorando de alegría, nada de eso se podría ver xD)
