Aquí amigos míos el siguiente capítulo, como actualización la votación esta: Inuyasha= 4 votos, Koga= 1 voto, Sesshomaru= 1 voto, y en cuanto a la pregunta de MaiaSakura, no puedes votar por Sesshomaru otra vez, no sería justo para los demás votantes, y me permito informarles que el siguiente es el pen ultimo episodio por lo que voten lo más que puedan por su galán preferido para Kagome, cierro votaciones cuando pasen tres días después de que publique el penúltimo capítulo, y como siempre les digo, disfruten, lean, estudien y cometen.

De la cierra morena cielito lindo…

Aquella noche en el cementerio de San Luis de la Paz…

-la razón por la que los cite aquí en las tumbas de nuestros padres que en paz descansen…- comenzó a decir Sesshomaru mientras cada uno de los primos se persignaba frente a la tuba de su progenitor.

-… es la misma que ustedes sospechan, pero cabe aclarar de una vez que yo no vengo en plan de guerra, y pido que en este asusto al menos, demos tregua a nuestros odios mutuos- pidió con su típico tono arisco, pero por una vez libre de rencor contra ellos.

-esta noche tenemos que entendernos hablando- sentencio por fin.

-¡feh! ¿Y cuándo nos hemos podido entender así?- escupió Inuyasha rascándose una oreja.

-porque jamás había estado de por medio ella- lo zapeo Sesshomaru.

- no te permito que digas ni una palabra de mi mujer – lo sujeto Koga de la camisa, pero fue rápidamente empujado por ambos primos.

-¿con que derecho reclamas derechos sobre ella lobo?- lo regaño Inuyasha.

-¡porque yo la vi primero!- gruño Koga alzando su puño derecho.

-¡un momento!- los separo Sesshomaru.

-yo vine aquí para hablar en paz, pero si ustedes dos, bestias, no quieren, ¡mátense ustedes!- negó Sesshomaru y estaba dándose la vuelta para retirarse cuando Inuyasha y Koga lo pescaron por los codos.

-¿tu donde crees que vas usurero?- gruño Koga entre dientes.

- ¿qué dijiste? "enchilo a este par de idiotas, se matan, y yo me quedo con Kagome" ¿no?- lo arremedo Inuyasha

-aquí mismo decidimos quien se queda en el campo santo- secundo Koga.

-hasta que estamos de acuerdo, que para eso vine- sonrió fríamente Sesshomaru.

-¿a dejarnos el campo libre?- pregunto Inuyasha con burla.

-todo lo contrario, porque yo si la quiero de verdad- gruño Sesshomaru molesto.

-¡pero no más que yo! Por ella soy capaz de todo- intervino Koga.

-¿hasta de hacerte a un lado? Ella aún no ha dicho quien le gusta- pregunto Inuyasha inquisitivo. Los tres se quedaron callados en ese momento, habían tocado un punto sensible.

-que bestias somos- murmuro Sesshomaru frotándose las cienes.

-nos estamos disputando a Kagome sin saber si ella gusta de alguno de nosotros- negó Koga con cierta vergüenza.

-¡feh! Pues todo es cuestión de hablar con ella y punto- gruño Inuyasha medio apenado.

-no, hablar no, haremos otra cosa- sugirió Sesshomaru.

Kagome miro los tres sobres blancos en sus manos, cada uno con una firma diferente, sonrió soñadora, para ser la primera vez que recibía una carta de amor, y ahora tenía 3. Contenta se sentó en su escritorio y las abrió, coloco una al lado de la otra para poder leerlas. La de Sesshomaru a su derecha, Inuyasha al centro y Koga a la izquierda. (nota de la autora: se solicita que imaginen que están los tres primos en la misma habitación y escuchando todo lo que dicen los demás y se insultan mutuamente)

Sesshomaru:

"Kagome, te llamo así porque no hay nada más hermoso que tu nombre, que es amor y que es poesía"

Inuyasha:

"Kag, yo no seré poeta, pero ni me hace falta para decirte que tú eres la flor más linda de todos los campos"

Koga:

"Kagome, te digo mía porque jamás consentiré que seas de otra persona"

Sesshomaru:

"¡tu abuela!… que es mi abuela, sabe que me he pasado la vida cuidando para ti, lo poco que tengo, que no son más que unos cuantos miles de millones de pesos, y uno que otro rancho"

Inuyasha

ratero, aborrascado y sínico!... Eso sería yo si intentara tenerte sin esfuerzo, por eso trabajare para ti con mis brazos, pues fuera de eso nada tengo"

Koga:

"¡ni vergüenza!... ni vergüenza ni pena que me da, saber que ha llegado la hora de asentar y que por ti ando hecho un perfecto idiota"

Sesshomaru:

"siempre ha sido… mi ambición, cambiar de modo de ser, y hoy, por ti, seré otro"

Inuyasha:

"¡un infeliz marrano! ¡Un puerquito de barro!... fue mi herencia y estaba vacío, pero por ti hare fortuna, aun teniendo que verle la cara al más IMPECIL del mundo"

Koga:

"pues no más mirate al espejo…mi virgencita linda y te explicaras el porqué de mi locura, hoy tu sabes lo que me vuelve loco"

Sesshomaru:

"como siempre las viejas… las viejas costumbres se hacen ley, seamos felices, y casate conmigo"

Inuyasha

"y tus hijos me llamaran papá, con mucho orgullo y yo te llamare… mía, quiero que seas mi esposa"

Koga:

"para aprender a no comer… no hace falta maestro, pero para no quererte ni la propia muerte me lo podría enseñar, se mi compañera"

Sesshomaru:

"esta noche iré por ti, mi cielo, para estar juntos para toda la vida, amante, Luis Sesshomaru"

Inuyasha:

"ojala que no haya ESTORBOS a la hora en que me des tu respuesta, te adoro, Inuyasha Luis"

Koga:

"Antes de que amanezca, estaré en tu ventana para que me des el sí o sí ¿verdad que si?, Koga P.D. Dispensa mi mala ortografía, pero tengo la mano lastimada"

Kagome cerró las cartas con su corazón en un puño, tres declaraciones para esa noche, sonrió como una colegiala enamorada, pero entonces el temor la invadió, tenía que aceptar a solo uno, a los dos que rechazara matarían al tercero, si los rechazaba a los tres se matarían entre ellos. Y ni forma de aceptar a los tres, la poligamia era ilegal en México y en estados unidos. Rascándose la cabeza corrió al dormitorio de su abuela a pedirle concejo.

-¡ay hija! Esto es en lo único que no los puedo dominar, yo conozco bien a esos Taisho- suspiro la abuela nada sorprendida por el relato de su nieta.

-yo creía que siendo amable con los tres, se olvidarían de sus rencillas- murmuro Kagome molesta.

-y para que vea que soy sincera, a mí el que me gusta es…- sonrió ilusionada.

-sí, sí, ya lo sé hijita- la palmeo la abuela.

-eso mismo yo creía, pero me di cuenta de que amo a…- volvió a suspirar.

-ni falta hace que lo digas querida, seré vieja, pero no se me escapa nada- sonrió doña Kaede.

-¡ay! ¿Qué hago abuelita?- suplico consejo la azabache.

-menudo dilema- susurro la anciana.

-no, ya lo sé, me iré, ¡Me iré sin despedirme de ellos!- sollozo Kagome, pero irguió la espalda con decisión.

-¿Qué piensas de esto abuelita?- pregunto llorosa.

-¡ah! Hijita ¿pues qué quieres que te diga? Me apena mucho de que no pases unos días más con nosotros- suspiro también triste la abuela.

-pero si eso es lo que has decidido. Aunque dejame decirte…- Kagome sonrió ilusionada por esperar las palabras de su abuela.

-esto es lo mejor que puedes hacer- la joven suspiro decepcionada.

-bien… saldré inmediatamente, ¿podría explicarle todo a papá mientras yo hago las maletas?- pidió Kagome secándose las lágrimas de los ojos.

Después de la conversación de su abuela Kagome corrió hasta su habitación, se cambió su camisón rodado por una camisa blanca de manga larga y cuello con holanes y un pantalón negro para el viaje, se negundo en su abrigo de cuero marrón y después de sujetarse su cabello en un moño comenzó a guardar sus ropas. Pero apenas estaba terminado de doblar el último de sus abrigos la música de varias guitarras y trompetas resonó bajo su ventana, corrió y se asomó cuidadosamente detrás de las cortinas.

Sesshomaru ingreso por la entrada principal del patio y se detuvo junto con sus músicos, vestido con sus mejores halas y bañado en casi tres litros de colonia, se detuvo arrogante bajo el balcón de su amada prima.

Al pie de tu ventana

Cielito lindo

Me tienes preso

Con la aurora temprana

Cielito lindo

Mandame un beso

¡AY! ¡AY! ¡AY! ¡AY!

¡MANDAME UN BESO!

Con un beso me conformo

Cielito lindo

Solo con eso

Kagome frunció el entre cejo con frustración y se alejó de la ventana, genial tenía que huir como una fugitiva en su primera serenata ¡LA VIDA ERA TAN INJUSTA! Una nueva melodía sonó cerca del portón, y fue turno de Sesshomaru de fruncir el entrecejo al ver a Inuyasha igual de ataviado que él.

Una flecha en el aire

Cielito lindo

Tiro cupido

Él la tiro jugando

Cielito lindo

¡Y A MI ME HA HERIDO!

¡AYAYAYAYAYYYYY!

Tan cruel herida

Que si tú no la curas

Cielito lindo

¡PIERDO LA VIDAAAAAA!

Kagome se colocó el sobrero entre sonrisas y sollozos de furia ¿Cómo podían ser tan crueles para hacerle una cosa así? Se limpió las lágrimas con un pañuelo y corrió por su abrigo, pero cuando escucho la tercera voz supo que dios la tenia de su juguete en ese mismo instante.

Si alguna duda tienes

De mi pasión

Abre con un cuchillo

Cielito lindo

Mi corazón

¡AYAYAYAYAYYYY!

¡TE LO CONCIENTOOOOOUUUU!

Ábrelo con cuidado

Cielito lindo

Que estas adentro

Kagome estuvo a punto de romper el espejo de furia, dolor y frustración el negro que le faltaba al arroz, abrazo su abrigo como si fuese un salvavidas mientras peleaba por encontrar su pañuelo de su bolsillo de la falda.

Sesshomaru:

Dicta el amor que quieres

Cielito lindo

Y yo te lo entrego

Koga:

Yo que tanto te quiero

Solo te digo

¡VENTE CONMIGO!

Inuyasha:

¡AY YAAYAYAYAYAYYYY!

¡MEJOR CONMIGO!

Mi corazón solito

Cielito lindo

¡Y DIOS POR TESTIGO!

Sesshomaru:

¡AY! ¡AY! ¡AY! ¡AY!

Koga:

¡TOMA MI VIDA!

Inuyasha:

No me importa la vida

Si no me quieres

Mi bien querida

Para cuando Kaede ingreso al cuarto, aun en su camisón blanco de dormir, Kagome estaba de piedra por todas las emociones en su interior.

-tu padre está listo para salir por la puerta de atrás- le susurro sacudiéndola del hombro pero la azabache no reacciono.

-¡ándele niña! ¿Qué esperas?- la codeo jalándola fuera de la habitación.

Continuara…