hola, ¿como estan? antes que nada disculpa por no poder actualizar rapido pero pasaba por problemas y apenas se pudieron resolver... bueno no los aburrire con mi vida. Les traigo el segundo capitulo de esta historia :)

solo una aclaracion hay una parte que esta en negritas con cursiva eso quiere decir que se esta narrando mientras describes otra escena, asi como en las peliculas jeje


Cap 2 Brindis

Los recién casados salían de la iglesia los invitados le aventaba arroz y otros solo aplaudían… de ahí todos se dirigieron hacia el salón donde se llevaría a cabo la fiesta.

La música a todo volumen el novio bailaba con su joven cuñada mientras que su suegro bailaba como loco al lado de su esposa

Al menos mantén tus manos de tu lado, pareces chango – decía molesta la esposa a su marido quien no la pelaba por estar bailado, mientras que Yui pasaba a un costado de ellos con una copa de vino, quejándose de que no encontraba a nadie especial para ella… mientras observaba a chicos y chicas solteros a su alrededor

Mientras tanto alguien se acercaba lentamente hacia la recién casada que estaba en la sección de ponches y la rubia se dio cuenta de la presencia así que volteo para ver quién era

Hola – decía la castaña quien tenía una linda sonrisa en su rostro

Hola – contesto la rubia devolviéndole la sonrisa

No, nos conocemos… me llamo Ritsu – dijo la castaña mientras extendía la mano

Soy Tsumugi, pero puedes decirme Mugí – contestó la rubia aceptando el apretón de mano

Soy la florista – menciono la castaña con una sonrisa un poco boba al ver lo hermosa que estaba la rubia

Sí, son muy hermosas – contesto la rubia

Ah yo solo vine por un trago – decía la castaña tratándose de acercar al poche pero la rubia se lo impedía

No lo hagas – contestó nerviosa la rubia sin moverse

¿Que acaso no está rico? – Preguntaba la castaña con su típica sonrisa - ¿puedo ayudar?

Mi anillo – contesto finalmente la rubia mientras dejaba pasar a la castaña – estaba agarrando un poco

¿El anillo de boda? – preguntaba de nuevo la castaña

Se cayó – intervino la rubia – y está allí, mi anillo está allí – decía la rubia mientras revoloteaba el pomo de ponche que estaba sobre la mesa

Intentaste con el cucharon – decía la castaña mientras se acercaba a la rubia

Nada – contesto con pocos ánimos la rubia

Y no la puedes vaciar – decía la castaña mirando a la rubia

No, es muy grande – respondio la rubia aún más desanimada que antes

Solo podemos hacer una cosa – decía la castaña muy segura de sí misma mientras se arremangaba la blusa – cúbreme

¿Qué? – dijo atónita la rubia al ver como aquella chica sumergía su brazo en el ponche en búsqueda de su anillo

Usa el vestido – menciono la castaña quien estaba perdida en el ponche – yo seguiré buscando

No puedes – decía atónita la rubia al ver como rápidamente la castaña empezó la búsqueda del anillo – claro que puedes – mientras cubría a la castaña hasta que un joven apuesto se acercó a ellas – Hola – dijo la rubia

Dicen que el blanco es el color de las vírgenes, conociendo a Héctor, lo único virgen aquí es el aceite de oliva – menciono el joven

Los chistes viejos son los mejores, ¿no crees? – menciono Tsumugi por el comentario de ese joven

Soy Rob, Héctor trabaja para mí, pero no en sentido bíblico – respondio el joven con un poco de arrogancia

Eres tal como el té describió – se limitó a decir la rubia con una sonrisa mientras que la castaña al fin había sacado el anillo del ponche mientras se hacía a un lado junto con la rubia

Necesito un trago – menciono él

Hola – dijo sonriente la castaña

Ella es Ritsu, es la florista – menciono la rubia con una sonrisa

Soy Rob, pero puedes llamarme como quieras – respondio el mientras daba su mano para saludar

Y estoy segura de que eso hare – contesto la castaña mientras estrechaba su mano mojada con la de él

Después del incidente del anillo, las horas habían transcurrido algo rápido… la noche llego y todos seguían bailando…

Amigo podrías hacerme un favor… puedes poner música más lenta – decía Coop al Dj quien había aceptado la petición del rubio, mientras disimulaba bailar y así pasar entre las personas y llegar hasta donde estaba la castaña quien bailaba con la hermana menor de la rubia

Oye "H", porque no vas con tus amigos… han de estar extrañándote - menciono el joven rubio a la niña

De acuerdo – contesto ella

Nos toca bailar… creo – decía el rubio a la castaña mientras la canción cambiaba a una más lenta – nos vemos bien juntos… ¿no?

Si – contesto la castaña entre risas al ver las intenciones del rubio

Deja que me acerque más – menciono el rubio – ¿estás bien?

Sí, pero me aprietas Coop – contesto la castaña, pues bailaba muy pegada al rubio

Perdi mi virginidad con esta canción – respondió el rubio quien no se despegaba de la castaña, mientras que en el fondo Yui se encontraba completamente desanimada porque nadie había bailado con ella…

Hola a todos – hablaba el padre de la rubia a través de un micrófono interrumpiendo la canción provocando que las parejas se separaran - ¿esto funciona?

Cooper, al fin te encontré – decía enojada la madre de la Rubia – saca a ese idiota del micrófono y haz un buen discurso – sentencio la señora mientras su hija y yerno la miraban mientras evitaban reírse

No estoy acostumbrado hablar en público – pero no pudo terminar de hablar porque su esposa le había quitado el micrófono provocando algunas risas

Ya en la mesa de los novios la pareja, se encontraba sentados esperando el discurso del rubio…

Escuchen ellos están muy enamorados – decía el rubio mientras miraba a sus amigos – y eso es muy aburrido – seguían hablando el rubio mientras que por otro lado tanto Yui como Azusa reían por las palabras que decía el amigo de "Heck" – hace años que están enamorados, pero años de consumir infinita cantidad de drogas… y sexo sin sentido. Ellos se quedaron en casa como siempre, hace años que viven como una pareja casada... me gustaría brindar por Tsumugi y Héctor – decía el rubio mientras alzaba una copa de vino – que envejezcan juntos… Por Tsumugi y Héctor – dijo finalmente el rubio y lo demás invitados brindaron mientras que otros solo aplaudían – ahora esto es muy importante, algunos dicen que tardaron tanto en casarse por su miedo a pronunciar este discurso, pero ahora lo hará. No está seguro de poder hacerlo pero sé que lo puede hacer… por favor un gran aplauso, a Hecky – decía el rubio para ceder el micrófono a su amigo quien se encontraba nervioso mientras que los invitados le aplaudían junto con la castaña quien se encontraba parada hasta el fondo…

Ah, ah – el pelinegro se había quedado estático mientras su esposa lo miraba algo preocupada

Héctor imagínatelos a todos desnudos – menciono su suegra

Hola a todos soy Heck – intervino mientras fingía ser su esposo dando el discurso – y bienvenidos a mi boda… estoy contento de que estén todos aquí mirándome, porque… - decía la rubia mientras se ganaba algunas risas por parte de sus invitados – porque quiero decirles cuanto amo a Tsumugi, que es una persona sorprendente, maravillosa y fantástica – seguía fingiendo la rubia mientras los invitados no paraban de reír mientras tanto la castaña no dejaba de mirar desde el fondo a la rubia quien fingía ser su esposo

¿Quieres seguir tú? – le pregunto la rubia a su esposo, pero al fondo la castaña simplemente se había dado la vuelta para retirarse de ahí

Creo que lo haces muy bien – intervino el pelinegro quien se sentó dejando a su esposa parada para dar el discurso

Bueno ahora seré yo quien hable – decía la rubia mientras tomaba una bocanada de aire antes de empezar, pero fuera del salón la castaña caminaba lentamente esperando escuchar lo que estaba por decir la rubia pero opto por irse de ahí

He esperado mucho este día en mi vida, y estoy contenta de compartirlo con ustedes y con algunos que no conozco…estoy segura de que son geniales también. Siento que conozco a Heck desde siempre…En otro lado la castaña se imaginaba el discurso de aquella rubia mientras se dirigía hacia su casa para poder descansar… Y sé que lo conoceré por el resto de ella, él es mi mejor amigo, la castaña caminaba con sus manos en el bolsillo de su pantalón mientras llegaba a su casa. Dicen que los cuentos de hadas tienen finales felices, pero Heck y yo fuimos amigos… y fue muy agradable, la castaña se dirigía hacia su habitación para cambiarse e irse acostar… quizás es mejor un cuento de hadas así la castaña se había acostado pensando esa chica que se acababa de casar y que en segundos le robo el corazón así que no haremos un brindis, pero si todos nos desean suerte… Heck y yo les estaremos agradecidos, listo… uno, dos tres "Buena Suerte"…


y que tal? les tengo una buena noticia y este fic se actualizara cada semana los lunes :) solo por hoy hago una excepción bueno esten pendientes de mi otro fic "No Todo Es Miel Sobre Hojuelas" que el fin de semana actualizare