Disclaimer: Los personajes aquí presentados son propiedad de Nikelodeon y Craig Bartlett. Excepto claro, los creados por mí, para narrar la historia.

Espero que disfruten.

"Mi querida némesis"

Capitulo 3: Aprendí a ser como tú.

oOoOoOo–

Helga miraba con atención a Lila, la chica lucia tranquila leyendo un libro.

Hacian ya varias semanas que habían llegado a la universidad y aunque habían hablado bastante, aún sentía que Lila guardaba cosas para si misma, no era que le importara demasiado, pero le molestaba que cuando ella le preguntara sobre su vida en la escuela de Washington pareciera rehuir al tema e incluso pareciera apenada con ella.

– Tienes un mensaje – le escucha decir.

– ¿Uh? – contesta la rubia bastante perdida.

– En tu computadora sonó un bip, creo que es un mensaje.

Helga mira la pantalla y verifica que es cierto.

– Si es de Brian… – responde mientras teclea unas palabras en la maquina.

Lila la observa y sonríe regresando a su lectura.

– ¡Ja ja ja, torpe Brian! – replica volviendo a teclear rápidamente.

La pelirroja se queda mirando a su compañera mientras la ve carcajearse con lo que sea que le estaban platicando por chat.

– Ahora vuelvo… voy por un café – le comenta, a lo que Helga solo asiente mientras sigue riendo.

Lila camina por los pasillos hasta llegar a un pequeño estaquillo que aún esta abierto y pide un capuchino.

– ¡Hola buenas noches! – escucha una voz masculina tras ella.

– Hola… ¿como estas? – dice sonriéndole a un joven un poco mayor de edad que ella, con el cabello castaño y los ojos cafés.

– Bien, pensé que a esta hora ya estarías durmiendo – le pregunta ofreciéndole asiento.

– No, aún es temprano y teníamos que leer Jane Eyre para la clase de literatura, Helga termino antes que yo… ¿como puede hacer eso?

– Es una hábil lectora, creo que absorbe los libros por osmosis, o tal vez solo lo repaso, seguro ya lo había leído.

– Si eso puede ser… y tú, ¿también acabaste tu libro?

El joven responde alzando el libro que tiene en las manos mientras muerde una manzana.

– Es bastante largo, y no lo había leído nunca, es bastante bueno.

Lila sonríe al comentario antes de tomar un sorbo de su bebida, mientras mira a un par de estudiantes que platican en otra mesa.

– Hum… ¿hace cuanto que conoces a Helga? – indaga interesado el joven, alzando la mirada por sobre el libro.

Lila voltea extrañada por la pregunta.

– Pues fuimos compañeras en primaria, pero poco antes de empezar el primer año de secundaria, mi padre y yo tuvimos que mudarnos, y desde entonces hasta ahora no la había visto.

– Ahh, entiendo – dice el chico volviendo a la lectura.

La pelirroja mira interesada a aquel muchacho que ahora luce un tanto sonrojado.

– Pero si sé que ella tiene novio… y que no tienes oportunidad – dice con certeza.

– Eh… ¿de que hablas? Yo no…

– Ella y Arnold se aman desde niños, y estoy casi segura de que terminaran casados, así que mejor no lo intentes.

– Pero ese tipo no esta aquí, así que tengo algún chance ¿no? – dice el joven un poco mas deshinibido.

La chica niega con la cabeza.

– Tal vez no he estado cerca de ellos en estos años, pero conozco bastante a Helga, ella ama profundamente a su novio, y el hecho de que él no este cerca, no implica que ella lo vaya a olvidar así como así, de hecho ya alguna vez ha tenido que esperar por él por un largo tiempo, y te aseguro que es bastante paciente para hacerlo, ademas no la conoces, ella es mas fuerte de lo que aparenta y puedes salir algo lastimado si intentas ligarla.

– Vaya, no pensé recibir un sermón solo por preguntar por su amistad… eres demasiado aprehensiva con eso ¿no crees?

– Prefiero que lo sepas de una vez, antes que le quieras causar algún problema a Helga.

– No pensaba hacer eso, ella me agrada, se ve una persona muy inteligente y graciosa… ademas de lo bella que es, pensaba intentarlo pero ahora me has metido miedo.

– Je je, lo siento… – Lila suspira – es solo que odio ver sufrir a la gente y prefiero que te desilusiones ahora.

– Eres rara Lila… y a todo esto… ¿tú tienes novio o también eres un imposible? – dice coqueto.

– No Alan, no tengo novio, pero tal vez soy aun mas imposible que ella, ya que no estoy interesada en nada de eso por ahora.

– Que rara eres – replica el muchacho.

– Si ya me la han dicho… debo irme, tengo que terminar mi libro.

– Seguro, hasta mañana Lila.

– Hasta mañana Alan.

– Humm, y Lila…

– ¿Si?

– Helga me cae bien… de hecho creo que solo me gustaría pedirle que me deje tomarle unas fotos, no pienso lanzarme sobre ella.

– Me parece bien… inténtalo, tal vez no te golpee.

– ¿Eh?

Lila solo ríe y dice adiós con la mano, dejando al joven con una duda en su cabeza.

Cuando la pelirroja llega a la recamara que comparte con Helga ella esta aún hablando por chat, riendo feliz.

– ¿Hey Lila, no quieres unirte a la fiesta? – le pregunta nada mas al llegar.

– ¿Perdón? – cuestiona desconcertada.

– Es que Arnold, Brian, Phoebe y Gerald están en linea, no te quieres unir y platicar con todos.

– Mhh, me gustaría… ¿pero crees que ellos quieran? Ademas no se quien es Brian – le dice un poco apenada.

– ¿No recuerdas a Brian? – dice mientras teclea algo en el chat.

Lila solo mueve la cabeza negando.

– Pues ahora lo recordaras conéctate que ellos quieren hablar contigo.

La pecosa se alza de hombros y toma su computadora entrando a la pagina donde suele chatear con sus amistades, encuentra la invitación para un chat privado y lee…

Helga G – Oye Brian, Lila ya no te recuerda.

Brian J – Es algo común, creo que en la primaria yo era invisible.

Lila S – No, lo siento es que tengo mala memoria, y no recuerdo haber conocido a ningún Brian en la escuela.

Arnold P – ¿El nombre de Brainy te recuerda algo?

Lila S – ¡Brainy! Si eras el chico que siempre estaba detrás de Helga y que respirabas chistoso.

Brian J – Sip… ese soy yo.

Helga G – ¡Ja ja, respirabas chistoso!

Arnold P – ¡Helga!

Helga G –¿Yo que? ella lo dijo.

Lila S – Cierto es mi culpa, disculpa Brian.

Brian J – No te preocupes, es cierto antes respiraba chistoso. ^^

Lila S – Aww, gracias Brainy… digo Brian.

Helga G – Pero ahora ya no… ¿Y donde esta Phoebe?

Phoebe H – Sigo aquí, riendo con la situación, por cierto hola Lila. :)

Lila S – Hola Phoebe, cuanto tiempo. ^^

Gerald M – Lo siento pero voy a raptar a mi chica a otro chat. ;P

Helga G – ¡Oye estamos aquí compartiendo un rato!

Gerald M – Era broma… pero ya dinos ¿como te sientes mi amor?

Phoebe H – Estoy muy contenta, ya tengo varias amigas y las clases son increíbles.

Helga G – Aww pero aquí, el pelos parados y yo te extrañamos mucho.

Phoebe H – Lo sé, y yo los extraño también.

Brian J – Lo mismo acá.

Arnold P – Y aquí, estar todos tan dispersos es bastante cruel, yo también extraño a mi amado ángel.

Helga G – Aww, mi amor y yo mas.

Lila S – Bueno yo no extraño a nadie… pero los extrañe mucho tiempo así que supongo que ahora es costumbre no verlos, pero es agradable que vuelva a contactar con ustedes. ^^

Helga G – Ya sé, ya sé, Lila va a ser la novia virtual de Brian.

Brian J – ¿Que? ¡Helga no molestes!

Lila S – Por mi esta bien, ja ja.

Helga G – Ya ves Brian ya te conseguí novia. Je je.

Brian J– ¡Payasa! No te creas nada Lila.

Lila S – No en serio, no hay problema, podemos jugar su jueguito, digo si es que tú quieres. ^^

Arnold P – Mejor aprovecha la oferta Brian, je.

Gerald M – Si viejo, ella esta muy bonita en serio.

Phoebe H – ¿A que te refieres con que esta bonita?

Gerald M – No dije nada.

Helga G – Eso te pasa por hocicón.

Gerald M – Ya sé… no es nada mi vida, pero Lila es muy agradable.

Lila S – Muchas gracias Gerald, y no te enceles Phoebe, él solo esta siendo amable. ^^

Phoebe H – No esta bien, solo bromeaba. :)

Helga G – Ademas Lila ya acepto ser la novia de Brian.

Brian J – ¡Quieres dejar eso ya!

Lila S – Que divertido es esto… pero tengo que terminar de leer Jane Eyre para mañana, así que me retiro.

Gerald M – Rayos es verdad, yo también me voy a tener que ir.

Helga G – Yo no porque ya lo termine. :P

Gerald M – Como te odio.

Helga G – Lo sé.

Arnold P – De hecho yo igual tengo algunas cosas que hacer así que también me retiro.

Helga G – ¡Aww no me digas eso!

Brian J – Yo tengo que ir al trabajo en una hora y tengo que arreglarme.

Helga G – O sea ¿también me abandonas?

Phoebe H – Yo tengo clase en unas horas, así que debo dormir un poco mas, pero me fascino que estuviéramos todos platicando aquí.

Lila S – A mi me dio gusto hablar con ustedes igual, y recordarte Brian.

Helga G – Ves ya la conquistaste.

Brian J – Ya déjame en paz, me voy, adiós.

Phoebe H – Cuídense, nos leemos y te amo mi cielo.

Gerald M – Adiós, mi precioso capullo, cuídate mucho tú. Adiós a todos, nos vemos mañana chicas.

Lila S – Adiós, te veo ahorita Helga.

Helga G – XD

Arnold P – Te amo, te extraño, te leo mañana preciosa.

Helga G – También te amo, hasta mañana.

Lila mira a Helga que observa la pantalla ahora en blanco, como si aún esperase una palabra mas.

– Fue divertido, gracias por invitarme.

Helga voltea y le sonríe.

– No hay de qué, que bueno que te gusto.

– ¿Extrañas mucho a todos verdad?

– ¿Eh? Pues si, es triste no estar con Arnold, o no poderle contar mis ideas locas a Phoebe, ni bromear con el tonto de Brian – responde la rubia mirando por la ventana con nostalgia. – Al menos tengo al cabeza de cepillo… y tú eres una buena compañera de habitación, no te metes conmigo y eso ya es ganancia.

– Pues gracias por lo que me corresponde – dice Lila, antes de sumergirse en su lectura una vez mas.

Helga toma el libro que debería estar leyendo, lo hojea por un rato, en realidad se lo sabe de memoria, así que decide fastidiar un poco a Lila.

– Hum. ¿En que parte vas?

– ¿Eh? Casi termino, de hecho creo que ya me voy a dormir, tengo sueño y mejor me despierto temprano para terminar de leerla.

– Ahh, ¿oye Lila?

– Si dime – le responde con una sonrisa y dejando el libro a un lado.

– ¿Porque siempre que te pregunto por la escuela en Washington te pones mal?

El rostro bonito de la pelirroja se pone pálido y sus ojos entristecen un tanto.

– Creo que tengo que decírtelo… no quería tener que hacerlo pero… tú mas que nadie merece una respuesta.

– ¿A que te refieres? – pregunta Helga un tanto arrepentida de haber vuelto a insistir.

Lila camina hacia la ventana del cuarto y mira a través de ella.

– Cuando llegue a la secundaria en Washington, todo lucia bien, mis compañeros parecían agradables y mis maestros muy profesionales… pero no todo fue perfecto.

– ¿Porque? – cuestiona la rubia intrigada.

– Desde el primer día, a la salida del colegio me tope con un trío de chicas, ya las había visto en el salón…

~oOoOoOo~

– ¡Vaya, si es la señorita yo lo sé todo! – expresa una chica alta de cabello castaño claro, con mirada altiva y mala actitud.

– Ho-hola, disculpen voy a pasar – dijo la pelirroja tratando de salir del encierro que esta le hacia junto con las otras dos chicas, una pequeña rubia con ojos saltones, y la otra robusta y con el pelo negro.

– ¡No vas a ningún lado pelirroja! – replica la castaña, jalando la trenza de Lila para evitar que se alejara.

– ¿Qu-que quieren, necesitan algo? – pregunta la chica de ojos verdes asustada.

– Dame tu dinero ahora mismo, y a partir de mañana serás nuestra esclava particular, ¿oíste? – responde la chica empujando a la pelirroja contra la pared.

~oOoOoOo~

– A partir de ese día, la escuela fue un infierno… yo ya no era mas una niña que podía refugiarse detrás de su padre, así que trate de sobrellevarlo, pero esas chicas no me dejaban en paz, tiempo después trate de salir de su yugo… pero eso provoco su ira… y me golpearon cuanto quisieron en el baño de la escuela, incluso fui a parar a un hospital.

– ¡Malditas! – replica Helga molesta por la historia– ¿Porque no las denunciaste?

– No me hubieran creido, esas niñas eran hijas de familias poderosas, así que tras el incidente en el baño pensé en no volver a ese lugar… pero algo que me dijiste antes de que me fuera de aquí me hizo no renunciar, ¿recuerdas lo que me dijiste en nuestra despedida?

Helga niega con la cabeza, rememorando vagamente la ultima vez que se vieron, cuando Lila le aviso que se marchaba de la ciudad.

– Me dijiste que yo era perfecta y que nadie tenia porque decir lo contrario, que si alguien se metía conmigo, o me lastimaba, te llamara y tú irías a ayudarme.

Helga sonríe, es verdad, a pesar de que Arnold sintió una gran atracción por Lila, ella aún le agradaba y no soportaría que alguien mas que ella la maltratara.

– Si lo recuerdo, ¿y que con eso?

– Como en realidad tú no podías ir a rescatarme… yo… me convertí en ti.

– ¿Que? – grita Helga mirando a Lila con los ojos bien abiertos.

Continuara…

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Hola, hola Hey Arnold Fans!

Pues de aquí pal real, vamos a ver las reacciones de Helga con esta Lila extraña, ¿Alguien sabe o conoce quien es Alan? ¿No? XD Pues chequéenlo porque es un personaje muy importante. :D

Bien a partir del siguiente capitulo comienzan las verdaderas aventuras de estas dos chicas y su amistad comienza a cimentarse, espero que les haya gustado y sigo escribiendo. ^^

Sayonara.

LoveLove ArnoldxHelga.

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(¸.•´ (¸.•`Rei Hikaru Chiba`•.¸) `•.¸)