Aquí estamos pues con el capitulo 5 :)! es un poquito más corto que los otros (sorry) pero es solo porque es el cap de la intriga xDDD y como quise hacerlo así no pude continuar :P. Muchísimas gracias por los comentarios :D, aw espero que después de esto no me matéis de verdad... xD
MouriKudo muchas gracias por comentar de nuevo *w*, me hace muy feliz que sigas mi historia ^^, actualizo rápido porque escribo al menos 10 capítulos antes de empezar a publicarla :) es lo mejor que hay para no abandonar nunca una historia y quede inconclusa ^^. No me gusta la gente que hace eso.
Querida Guest, me encantan tus comentarios y preguntas jajajaja, ahora si que me vas asesinar jajajajaja pido perdón por este cap. Te responderé a una de tus preguntas en el capitulo ! las otras de momento no puedo D:
En el Laboratorio
No sabía cuanto tiempo llevaba dormida la primera vez que abrió los ojos. La tenue luz que alumbraba el lugar apenas le permitía enfocar la vista, y él extraño dolor de cabeza que la invadía, no ayudaba.
Intentó moverse sin demasiado éxito cuando descubrió que estaba esposada a una especie de barandilla. Tiró con fuerza, pero como ya sospechaba, no logró romperla pues estaba agotada y no disponía de la misma fuerza de siempre.
Numerosas preguntas invadieron su mente intentando aclarar un poco la nube de humo. Había seguido a aquellos hombres de negro, la habían dormido y finalmente la habían llevado a ese extraño lugar. Se podría decir que era un secuestro en toda regla.
—"¿Qué extraño lugar es este?"
Había conseguido vislumbrar numerosas estanterías llenas de tubos de ensayo y demás artilugios científicos junto a un gran mueble con clasificadores de varios colores. Miró el suelo y observó hojas de papel rotas esparcidas y múltiples billetes.
—"Parece que alguien ha saqueado esta especie de laboratorio"
La estantería más próxima a ella estaba llena de pequeños botes con pastillas parecidas a medicamentos, cada una con un código que a Ran le pareció extraño.
—ADTX-8345, APTX-4869, APTX-4421... —Leyó sin entenderlo.
Conforme el tiempo pasaba, más desconcertada estaba Ran, no sabía como podría salir de esta... Confiaba en que la estuviesen buscando...
—"Shinichi..."
Estaba segura de que él ya se había enterado de su desaparición, solo él sabía encontrarla... nadie más podía. Recordó todas aquellas veces en las que jugaban al escondite y el aparecía a su lado minutos después, pillándola.
—"Te amo tanto Shinichi.."
Pero no podría despedirse, ni de él ni de nadie, se iría del mundo sin decirle al amor de su vida que lo amaba, sin poder besarle, sin poder pasar más tiempo a su lado.
—Solo espero que sea muy feliz... —Susurró empezando a sollozar.
Bajó la cabeza mientras aquellas lagrimas reprimidas salían al exterior, pensaba liberar todo lo que llevaba dentro, pero en el suelo se encontró algo que detuvo momentáneamente el hilo de sus pensamientos.
—"Esta mujer..."
Cogió aquel extraño formulario que se encontraba a sus pies y observó de cerca a aquella castaña de pelo corto que le resultaba tan familiar.
—Sherry... Eliminada —Leyó aterrada.
No estaba segura de si conocía o no a esa mujer, pero si de algo estaba segura, es de que la habían matado.
—Y... Lo mismo harán conmigo.
La ciudad de Tokio estaba viviendo las peores horas que uno pudiese imaginar. Habían secuestrado a una chica en un parque de atracciones y se habían ido sin dejar rastro.
—Vestían de negro —Repetía Conan una y otra vez en la comisaría de policía.
No le importaba repetirlo, lo repetiría una y mil veces si así conseguía volver a verla. Nada más irse del parque de atracciones había entrado en la comisaría gritando como un loco y pidiendo que le tomasen declaración.
—¡¿No sois conscientes del peligro que corre verdad?!
La detective Sato y el inspector Megure trataban de tranquilizar a Conan.
—Tenemos miles de patrullas buscándola ahora mismo Conan, incluso el FBI está ayudando, han sido muy amables interviniendo cuando se enteraron de los detalles.
—Necesito hablar con Jodie —Les ordenó sin miramientos, había intentado hacerlo por las buenas... pero tendría que ser por las malas.
Sin más, salió de la habitación dejándolos allí boquiabiertos.
—¡Espera, no has acabado de declarar!
Pero Conan ya estaba lejos, apunto de entrar en la otra sala donde los agentes del FBI se habían instalado temporalmente, pues era un caso de emergencia.
—Jodie, Akai... Necesito hablar con vosotros —Dijo decidido entrando por la puerta.
Hacía varias horas que había trazado su plan, nunca habría podido tener tan claro que había llegado el momento... de contar la verdad.
Se sentó en la silla mas próxima que encontró y se quitó las gafas.
—Creo que sabéis tan bien como yo quienes la han secuestrado.
Jodie y Akai se miraron, sabían que aquel niño era muy listo e intuitivo... pero no podía conocer ni por asomo la existencia de esa organización que perseguían.
—No te entiendo Cool Kid... —Empezó Jodie, pero él la cortó.
—Y-Yo... conozco incluso mejor que vosotros a esa organización... he sufrido en mis propias carnes su maldad, soy la persona que más desea atraparlos...Yo...
Les miró a los ojos y por un mili-segundo dudó, pero tenía que hacerlo, por Ran... haría cualquier cosa.
—Yo soy Shinichi Kudo.
A Jodie se le cayó de las manos la taza de café cargado que sostenía en las manos y unas pequeñas lagrimas empezaban a formarse en sus ojos pero Akai, en cambio, lo miró sonriendo.
—Siempre lo había sospechado... —Le dijo al fin.
—Pues ahora ya lo sabes —Le dijo manteniendo su intensa mirada sin dudar.
—Esos malnacidos... —Dijo al fin Jodie.
—Supongo también que sabréis porque he venido, se que es la única forma que tengo para poder rescatarla, esta vez no puedo ir por mi cuenta, no cuando es su vida la que está en peligro.
—No sé si sera buena idea —Dijo Akai.
—¡Claro que lo es!, él quiere salvarla, por supuesto que puedes ayudar Kudo.
Conan asintió secamente.
—Vendré en media hora, antes tengo otra cosa que hacer, si hay novedades avisadme.
Salió de aquella sala de reuniones y caminó hacia la derecha, donde se encontraban los demás testigos.
—¿Quién está declarando? —Preguntó a Chiba.
—La señorita Suzuki —Informó.
—"Perfecto.." —Pensó liberando la rabia que había estado guardando hasta ese momento.
Buscó con la vista a Eisuke entre la multitud, y en cuanto lo vio, se lo llevo del brazo a una sala desocupada.
—Q-Quieto... ¡Me voy a caer! —Gritaba asustado intentando frenarlo.
Lo ignoró completamente, y buscó una sala vacía donde poder entrar.
—¡ENTRA! —Le gritó señalando la primera que encontró.
Eisuke entró corriendo sin rechistar y se fue hasta el fondo de la habitación para tenerlo lo más lejos posible mientras Conan cerraba de un portazo.
—P-Pero... —Empezó Eisuke.
—¡¿CÓMO HAS PODIDO DORMIRTE?! —Gritó mientras tiraba al suelo las mesas que estaban entre él y Eisuke.
—P-Para, lo estás rompiendo todo... —Dijo pegándose a la pared presa del pánico.
—¡RESPONDEME! —Insistió.
Estaba a escasos centímetros de él y no le importaba ser solo un niño ni que él fuese mucho mas alto.
—M-Me lleve un golpe ya lo s-sabes... ¡Yo no quería!
—¡SI NO TE DURMIESES ELLA AHORA ESTARÍA A SALVO!, ¡MALDITA SEA!
Pateó tan fuerte la pared que notó como se le rompía el hueso de algunos dedos, pero aguantó el dolor. Eisuke lo miraba aterrado.
—Y-Yo la quería... ya me siento suficientemente mal Conan —Dijo entonces empezando a llorar.
Entonces lo miró, estaba realmente arrepentido y asustado, no tenía para nada la culpa de lo sucedido.
—Lo siento Eisuke... No debí ponerme así... solo intento convencerme a mi mismo de que no fue mi culpa... pero no hice nada para salvarla...
Conan se dirigió a la salida salteando las mesas y papeles destrozados intentando aguantar el dolor de su pie derecho, cuando Eisuke le tocó el hombro.
—Sé que eres Shinichi Kudo.
A Conan no le sorprendió esa revelación, pues ya le daba igual quien lo supiese, solo quería tener a Ran a su lado.
—No intentaba quitártela... —Continuó. —Pero sí quería ser su amigo y apoyarla, de verdad que lo siento.
—Yo si que lo siento... —Susurró mientras una lágrima furtiva escapaba por sus mejillas y las gafas se le empañaban.
No era el momento de llorar, necesitaba ser fuerte un poco más... Solo un poco más.
—Necesito hacer una llamada...
Eisuke asintió y le siguió con la mirada hasta que se perdió entre la multitud. Tenía que encontrar un buen sitio para hablar sin ser escuchado, así que salió a la calle y buscó un callejón apartado.
Sacó su móvil del bolsillo e ignorando las 35 llamadas perdidas que tenía, marcó un número concreto.
—Estaba esperando tu llamada, Kudo —Respondió una voz femenina.
—Haibara... Tenemos que hablar.
Unos pasos lejanos hicieron a Ran temblar, estaba segura de que llegaba al fin su hora y su corazón latió con mas fuerza.
—¿Piensas matarla con algún veneno, Gin? —Se escuchaba detrás de la puerta donde ella estaba encerrada.
Ran aguzó el oído.
—Sí, ¿Porqué?
—Porque no es tu estilo, yo sé que le habrías disparado nada más verla —Aseguró aquella fría y misteriosa voz de mujer.
Pasaron unos segundos y ese tal Gin no respondía.
—Ordenes del jefe —Se limitó a decir.
—Tendrás que hacerlo después de... lo que ya sabes.
—Por supuesto —Dijo poniendo punto y final a su conversación.
Se alejaron, y sus pasos resonaron en la lejanía mientras Ran se preguntaba cuanto tiempo le quedaría. No podía permitir que la matasen de ninguna manera... pero sabía que de allí no podría escapar sola.
—"Solo se me ocurre una cosa..."
No quería morir a manos de aquellos hombres... pero tampoco podía huir... así que...
—Shinichi, espero que algún dia puedas perdonarme... espero que todos podáis hacerlo...
Aguantó las lagrimas una vez más y miró la estantería, se imaginó que esos eran los venenos a los que se refería ese Gin y sin pensárselo dos veces cogió uno cualquiera y se lo tragó.
—Morir moriré... Pero no les daré la satisfacción de matarme... —Esas fueron sus últimas palabras... antes de sumergirse en un vacío oscuro e impenetrable...
PD: Sé lo que esperáis de la llamada de Conan a Haibara... y ya os digo que tal vez os equivoquéis pensando en cierto antidoto. xD
