Disclaimer: Los personajes aquí presentados son propiedad de Nikelodeon y Craig Bartlett. Excepto claro, los creados por mí, para narrar la historia.

Espero que disfruten.

"Mi querida némesis"

Capitulo 4: Mi Helga interior.

Recuerda que las sombras tienen igual importancia que la luz. – Jane Eyre.

oOoOoOo–

~oOoOoOo~

La luz matinal entraba a través de las ventanas de la prestigiada escuela particular Emerson High School en Washington, los estudiantes de nivel superior ya habían entrado a sus aulas, mientras que algunos pocos estudiantes de nivel medio estaban aún de pie frente a sus casilleros, entonces la ven pasar, ella una figura delgada caminando a través del pasillo con paso decidido; enfundada en un vestido recto color verde y con el cabello rojo escarlata recogido en un par de coletas cortas, se dirige hacia un trío de chicas un poco mayores que maltratan a otra de sus compañeras.

– ¿Creí haberles dicho que dejaran en paz a mis amigas? – exclama la chica de piel blanca y pecas en la mejillas quien las ve furiosa.

– ¡Pero si es la señorita todo lo hago bien! – replica una muchacha de cabello castaño y mirada vacía, mirandola retadora.

– ¡Oyeme bien Sonia! – indica Lila blandiendo su puño frente a la cara de la otra chica –. ¿Es que acaso quieres volver a probar este puño en tu cara? Por que puedo hacer que lo hagas en el momento que quieras y sabes lo doloroso que es.

La castaña mira el puño blanco, levemente enrojecido por la presión de su dueña, y recuerda que la joven pelirroja no miente.

– De acuerdo Lilita – dice soltando a su presa, una joven de tez oscura y cabello ondulado que termina en el piso, – no me meteré con tus amigas mientras tú no te metas con mi precioso rostro – le dice burlona.

– Bien, mas te vale – replica la pelirroja mirando con furia también a las otras dos chicas que la observan con miedo.

El trío se aleja de la escena mientras Lila ayuda a su amiga.

– ¿Estas bien Kim? – le pregunta con su habitual y dulce tono.

– Si Lila, me salvaste – le contesta la chica sacudiendo su vestido.

– Me alegra haber llegado a tiempo – le dice Lila comenzando a caminar hacia su salón.

– No entiendo como es que no las expulsan, son malas estudiantes, es decir reprobaron el año pasado y por eso siguen en primero, y siempre maltratan a todos los que les desagradan y nadie hace nada… bueno solo tú.

– Lo he tenido que hacer Kim, no iba a vivir con miedo toda mi vida solo por ellas, esta es solo es una mascara, si lo ves así, es solo otra forma de escape.

– Yo creo que el que seas fuerte es bueno, aunque últimamente hasta los chicos mayores te tienen miedo – explica su amiga sonriendo. – Lo mejor fue cuando le partiste la cara a Sonia, eso fue genial, así demostraste que eras mas fuerte que ella.

– ¿O mas salvaje? Lo que sea… solo imito a una buena amiga de Hilwood, ella si era fuerte, no como yo que solo soy una mala copia.

– Pues esta mala copia es mi amiga y mi protección, y por eso la quiero – indica la jovencita abrazando a la pelirroja.

– Ya, ya, si nos ve alguien vas a echar a perder mi reputación – replica Lila separando a su amiga.

– Oh si lo siento – dice la otra sonriendo y entrando al salón.

Lila suspira, mira hacia el pasillo ahora desierto y le parece ver una figura conocida, es algo que casi no puede describir, una sombra color de rosa que ahora parece que siempre la acompaña.

~oOoOoOo~

El salón de clases aún esta casi vacío, solo dos chicas hablan con voz pausada y un mutuo entendimiento, sobre algo que tal vez cambie el curso de su amistad.

– Creo que tu forma de ser quedo muy arraigada en mi subconsciente, pues de pronto me vi hablando y actuando muy parecida a ti, la actitud parecía salir naturalmente, y mi fama de bravucona lleno los pasillos y salones de toda la secundaria, aunque en realidad solo me defendía de Sonia, pero con el tiempo ella y sus amigas se metieron en mas problemas y por fin en el tercer grado de secundaria la escuela decidió expulsarlas, sin embargo yo seguí usando partes de tu personalidad, incluso Arnold lo noto en dos o tres llamadas y mas en las cartas, así que tuve que explicarle lo que había pasado.

– ¡Canalla y nunca me ha dicho nada! – replica Helga nerviosa.

– No te enojes con él… le pedí que no te lo dijera, no creí que fuera agradable para ti saber que tenias una mala imitadora.

– Vamos Lila, yo misma he sido una mala imitadora tuya alguna vez, no me iba poner histerica, pero la verdad, me parece imposible que hayas logrado sobrevivir en esa secundaria gracias a mi terrible comportamiento – dice la rubia mirando hacia el pizarrón.

– Si lo ves de buen modo, se puede decir que tú salvaste mi vida.

– ¿Porque salvo tu vida? – pregunta Gerald haciendo saltar a Lila.

– ¡Demonios, nunca hagas eso Gerald! – replica la pelirroja colocando una mano en su corazón.

– ¿Dijo lo que creo que dijo? – pregunta él asombrado.

– Gerald, mejor no te metas con Lila o saldrás lastimado – le dice la rubia con sorna.

El moreno solo alza la ceja y las mira con extrañeza.

– Siéntate y te platicamos – le indica Helga.

Y entonces le cuentan todo al chico quien no termina de creer lo que le dicen, pero que trata de hacerlo con la mente abierta.

–oOoOoOo–

Semanas mas tarde Gerald y Lila caminan por los jardines de la universidad.

– Vaya, ¿quien diría que tienes una Helga dentro de ti?

– Bueno esa es una gran descripción, pero ya deja de hablar de eso, ya paso mucho tiempo desde que te lo dije – responde ella sonriente.

– Bueno es que en verdad sigue siendo muy sorprendente…

– ¡Hey Lila! – escuchan una voz familiar tras ellos.

– Hola Alan – dice Lila saludando cortésmente al muchacho.

– ¿No has visto a Helga? Es que tengo algo que decirle – dice él en tanto saluda con la cabeza a Gerald.

– Lo siento Alan, ella tuvo que salir de improviso a su casa, al parecer su hermana la necesitaba.

– Rayos, justo ahora que ya me había dado permiso.

Gerald alza una ceja, pensando. «¿Permiso? ».

– ¿Respecto a las fotos? – pregunta Lila adivinando el mal pensamiento de su amigo.

– Si, le dije que necesitaba unas fotos artísticas para entrar a un concurso, y me dijo que si, pero me equivoque en la fecha de entrega y resulta que solo tengo hasta mañana para enviarlas.

– Mala suerte amigo, no creo que Helga regrese hoy – dice Gerald burlón.

– ¡Rayos! ¿Y ahora que hago? – replica Alan sentándose apesadumbrado en una jardinera.

– ¿Porque escogiste a Helga? Digo ademas de por lo lógico – cuestiona Gerald mirando de lado al joven.

– Pues… no sé, su aura rebelde es bastante atrayente, tiene algo, no sé.

– Que buena respuesta – replica irónico.

– Gerald, deja al pobre en paz.

– ¡Y porque no usas a Lila! – dice el moreno, chasqueando los dedos, como si la idea le hubiera dado de repente.

Lila voltea a verlo con ganas de te voy a matar.

Alan la mira y la analiza.

– No sé… las pecas no me gustan – dice mirándole el rostro de cerca.

– ¡Pues ni creas que pensé en ayudarte tarado! – replica ella, cubriéndose la boca cuando nota lo que ha dejado salir.

Alan la mira, por un instante una Lila diferente y brillante se asomo en ese rostro, que siempre luce sonriente pero ficticio.

– Lo siento, quise decir… – trata de explicar apenada.

– Esta bien te perdono, pero solo si me apoyas con esto.

– Pero no te gustan las pecas – le recrimina ofendida cruzando los brazos.

– Si pero me gusto esa carita enojada que hiciste hace un momento y vamos a aprovecharla.

– ¿Que? No eso…

– Vamos Lila, yo te acompaño – dice Gerald tomándola del brazo.

– Si ven, ya tengo todo listo para la sesión de fotos – la toma de la otra mano.

– ¡No idiotas, déjenme voy a gritar! – replica ella molesta, mientras es arrastrada al cuarto de Alan.

–oOoOoOo–

Lila tenia el ceño fruncido, estaba vestida con unos pantalones vaqueros desgastados, un top corto y una chamarra de cuero, el cabello recogido en una coleta mas alta y esponjada, y subida en una moto chooper, que a su vez esta sobre una tarima.

– ¿Ya estas feliz? – cuestiona ella mirando a Alan de lado.

– La verdad si – dice emocionado mirando las fotografías en la pantalla de la cámara.

– ¿Entonces ya puedo bajarme de aquí? – replica molesta tratando de encontrar el modo.

– Te ayudo – dice Gerald tomándola por la cintura para bajar de la maquina.

– Gracias – habla la chica un poco mas tranquila al recibir la ayuda de su amigo.

– ¿Y bien? – pregunta ella tratando de mirar las fotos, pero la cámara esta demasiado arriba y los únicos con la estatura adecuada para apreciarlas son los dos muchachos, quienes son bastante mas altos que Lila. – ¿Me van a dejar ver?

– Oh lo siento Lila, espera la voy a conectar a la computadora para que las veas – dice Alan diciendo y haciendo.

– Wow, ¿esa soy yo?

– Seguro, te ves genial, con ese aspecto.

– Yo creo que te sienta bien tener tu Pataki interior Lila.

– ¡Gerald!

– ¿Eh? ¿De que hablan?

– De nada que te incumba Alan – expresa la pelirroja sonrojada.

"BZZZ, BZZZ" Suena el celular de Lila, por lo que apresurada corre a contestarlo.

– Bueno… Ah, Helga… ¿que pasa? – dice asustada al oír a su interlocutora. – Si, ahora le digo a Gerald, vamos para allá, tranquila, llegamos en poco tiempo.

– ¿Que pasa? – la cuestiona este nada mas terminar la llamada.

– Olga se puso mal, la llevaron al hospital, y Helga esta muy preocupada, me pidió que por favor la fuéramos a acompañar.

– Si claro, vámonos – indica el moreno impaciente jalando a Lila.

– Esperen, yo los llevo, ¿van hasta el hospital? Yo tengo que ir por ahí también – explica Alan.

– Este… – replica Lila deteniéndose en seco.

– ¿Que sucede ahora? – pregunta algo molesto Gerald.

– Es que yo no puedo llegar así al hospital – dice ella mostrando su vestimenta.

Gerald la mira y nota que no es un traje muy decente para andar en la calle.

– Cierto, ve a cambiarte – le dice un poco sonrojado.

–oOoOoOo–

Cuando llegan al hospital miran a una Helga bastante triste y preocupada.

– ¡Helga! – casi grita Lila cuando la ve.

– ¡Lila, Gerald que bueno que llegan! – dice reponiéndose un poco al verlos llegar.

– ¿Como esta Olga? – pregunta Lila preocupada, sentándose a su lado.

– Esta en quirófano, su parto se adelanto y ella y el bebé están en peligro… – triste, Helga toma su rostro con ambas manos – no quiero que le pase nada a ella ni a mi sobrinito.

– ¿Como paso esto? – pregunta intrigado Gerald mientras la abraza por los hombros.

– Ella recibió un telégrafo, pedían que fuera a identificar un cadáver, para ver si era el de Michael.

– ¡Oh dios! – dice Lila horrorizada.

– Si son unas bestias, pero por eso ella me llamo, yo fui a identificar el cuerpo, por suerte no era Mick, pero un rato mas tarde Olga empezó a sentirse mal.

– ¿Y tus padres? – indaga Gerald.

– Bob se puso histérico y le dieron un sedante, y Miriam esta con él.

En ese momento Helga repara en el tercer personaje que los acompañaba.

– ¿Alan que haces aqui?

– Oh, es que estábamos con él cuando nos llamaste y se ofreció a traernos en su auto – explica Lila.

– Y viendo que tú estas bien, mejor me retiro, espero que tu hermana se mejore – dice el joven sonriendole. Helga le sonríe en respuesta y el chico se despide con la mano, en tanto se aleja.

Helga recarga su cabeza en el hombro de Gerald mientras esperan, y este a su vez recarga su cabeza en la de ella tratando de confortarla, Lila los mira y sonríe al ver esa calidez.

Algunas horas mas tarde, un doctor sale del quirófano y se acerca a ellos.

– ¿Familiares de Olga Donovan?

– Yo soy su hermana – dice Helga levantándose como un rayo.

– Su hermana esta fuera de peligro, al igual que el bebé, en un momento mas llevaremos al pequeño a la incubadora y a su hermana a la sala de recuperación.

Lila y Gerald se alegran y abrazan a Helga.

– Fue un parto difícil, su hermana pudo morir… solo que al parecer tiene mucho por que vivir, espero que la cuiden mucho a ella y al niño.

– Claro que si doctor, voy a ir a avisarles a mis padres que ya esta todo bien – dice contenta la rubia dirigiéndose al ascensor.

–oOoOoOo–

– ¿Segura que estarás bien? Puedo quedarme contigo – dice Lila mientras se despiden de Helga en la entrada del hospital.

– Estoy bien Lila, y prefiero que uses la computadora para explicarle a Arnold lo que paso, con las prisas se me olvido cargar mi celular y se apago, seguro ya me debe haber llamado varias veces y estará preocupado, y la verdad no confío en Gerald para que le explique bien la noticia – explica ella mirando de lado al moreno.

– ¿Que? – replica él alzando los hombros. – Soy totalmente capaz de decirle a Arnie, la noticia adecuadamente.

– Si claro, eso si no empiezas a desvariar e inventar como sueles hacerlo, solo lo confundirías como es tu costumbre.

– Yo no…

– Esta bien, cuídate mucho, mañana vengo temprano – dice Lila cortando su discusión al abrazar a Helga.

– Gracias…

– Trata de descansar – le dice Gerald palmeándole la cabeza.

– ¿Que soy un cachorro? – replica la rubia.

Como respuesta el moreno la abraza con afecto.

– Todo esta bien ahora, deja de preocuparte – le dice él, besándola en la mejilla con ternura.

– Lo sé, gracias Gerald.

Lila y Gerald toman un taxi y se alejan, en tanto Helga suspira y entra una vez mas al hospital.

– ¿Aprecias bastante a Helga ahora, verdad? – indaga curiosa.

– ¿Eh? – dice Gerald algo extrañado.

– Me parece que antes no era así, pero ahora eres muy unido a ella, y me ha dado curiosidad – explica ella sonriente.

– Es la novia de mi mejor amigo, la mejor amiga de mi novia, y para colmo hace algún tiempo descubrimos que en realidad nos podíamos llevar bien, así que no nos quedo mas remedio que ser amigos.

– Eso es bueno – dice sonriente la pelirroja. De pronto una idea surca por su cerebro. – ¡Criminal, Helga olvido darme su password! Y no puedo usar mi computadora por que esta en reparación.

– No creo que sea muy difícil de descifrar, no te estreses – la calma Gerald aún un poco asombrado de oír salir esas palabras de la boca de Lila.

Los dos se miran y sonríen divertidos.

– ¡Arnold! – dicen al unísono.

–oOoOoOo–

Lila mira fijamente la pantalla mientras le responde a Arnold vía internet.

Arnold P– Esta bien Lila, muchas gracias por decirme, estaba realmente preocupado.

Lila S– No te preocupes… al parecer Olga ya esta mejor, y mañana le llevo el cargador del celular a Helga para que hables bien con ella.

Arnold P– De acuerdo, otra vez gracias, y te dejo descansar, seguro tú también estas muy cansada.

Lila S– No tanto, pero mejor trato de dormir para levantarme mas temprano.

Arnold P– Ok, cuidate. :)

Lila S– Adios. ^^

Lila esta a punto de cerrar el navegador cuando llega un mensaje.

Brian J– ¡Hola!

Ella reconoce de quien se trata y sonríe respondiendo de inmediato.

Lila S– ¡Hola Brian! ¿Como estas? ^^ – le dice familiarmente al chico con quien ha comenzado a platicar seguido desde que Helga los presento.

Brian J– Estoy bien Lila, es solo que quería hablar con Helga pero no esta conectada.

Lila S– Ahh… – responde ella un tanto decepcionada y sin saber porque.

Lila S– Lo que pasa es que Olga tuvo a su bebé y esta con ella en el hospital.

Brian J– Oh… entiendo, lastima necesitaba que me diera un consejo. Gracias Lila.

Lila S– Brian, si quieres puedo intentar ayudarte.

Brian– ¿Eh? Pues…

Lila S– Te juro que soy muy buena dando consejos.

Brian J– Imagino que si, y te agradecería mucho que escucharas mi problema. :)

Lila S– Venga pues. :D

Brainy tarda un poco en responder y Lila cree que ya no va a hacerlo.

Brian J– La verdad es que es un asunto del trabajo, ¿si sabes que estoy estudiando música y que trabajo como DJ los fines de semana, cierto?

Lila S – Si, tú mismo me lo has platicado ¿que hay con eso?

Brian J– Bueno el problema radica en que a mi jefe le gusta tanto mi trabajo, que quiere aumentar mis días, es decir, quiere que vaya también los miércoles y jueves que ellos también abren el bar, obviamente eso significa ganar mas dinero.

Lila S– Eso se escucha bien, aunque lo mas seguro es que desvelándote, llegues a faltar a algunas de tus clases mas tempranas.

Brian J– Exacto ese es justo el dilema. Mis clases mas importantes son a temprana hora, pero la verdad el dinero me caería muy bien, pero me temo que al final no sirva de nada y solo pueda perder mis estudios.

Lila S– Yo creo que debes ver tus prioridades, yo te diría que estudiar es mas importante, y sin embargo me parece que también te gusta tu trabajo, me doy cuenta de eso porque estas considerando aceptar lo que te pide tu jefe, tal vez podrías pedirle tiempo, el semestre casi se termina, yo opino que deberías esperar hasta ese momento para aceptar, así podrías cambiar algunas de tus clases para que pudieras descansar y aprovechar al máximo tanto tu trabajo como tu carrera.

La pantalla queda por un momento en silencio, Lila la observa un poco inquieta.

Brian J– Tienes razón… de hecho, eres genial.

Lila S– Je je, que bueno que te agrado mi consejo.

Brian J– No en serio, no sé como no se me ocurrió a mi. Creo incluso que has sido mejor consejera que Helga, gracias.

Lila no supo porque, pero esas palabras la hicieron sentir muy feliz.

Lila S – Me alegra haberte podido ayudar Brian.

Brian J – Fuiste de mucha ayuda Lila, me alegra que hubieras estado aquí para escucharme.

Lila S – Cuando gustes, es mas, si quieres desde ahora puedes contarme lo que sea.

Brian J – Eso me parece fantástico Lila, realmente eso me haría muy feliz.

Lila S – Aunque claro yo sé que Helga siempre será tu mejor amiga.

Brian J – Bueno es que ella y yo hemos pasado muchas cosas juntos, y eso, pero estoy seguro de que tú y yo podemos llegar a ser muy buenos amigos.

Lila S – Puedes estar seguro de eso, je je.

Brian J –Jaja, bueno, ahora me retiro, descansa Lila, gracias por el consejo y por favor dale mis felicitaciones a Helga y a su hermana.

Lila S – Seguro que si, de tu parte, cuídate, buenas noches.

Brian J – Buenas noches.

Lila se siente contenta, mira la pantalla con ilusión, como si algo que hubiera perdido hace tiempo, hubiera retornado a sus manos.

Pronto cierra el navegador y entonces nota la imagen que Helga tiene como fondo de pantalla, cualquiera creería que seria una foto de ella y Arnold, pero no es así, ciertamente la pareja aparece en esa foto, pero también están todos sus antiguos compañeros de la Primary School 118, incluida ella, la pelirroja recuerda el momento en que tomaron esa foto, San Lorenzo, la ultima mañana que pasaron en ese lugar, hace ya mas de 8 años, analizándola con la mirada podía ver la felicidad en el rostro de todos, Arnold estaba abrazando a Helga que trataba de evadirse, pero no podía ocultar el sonrojo en sus mejillas y una sonrisa dulce y enamorada, a un lado de Arnold, Phoebe y Gerald se encontraban abrazados mientras él hacía una señal de la victoria, alrededor de ellos todos sus demás compañeros sonrientes haciendo pantomimas con las manos, incluso Rhonda se ve feliz a pesar de estar cubierta de polvo y siendo abrazada por Curly.

Su vista va hacia el otro lado de la foto, y es entonces que repara en un chico que esta parado junto a Helga, un chico de cabello cobrizo claro, casi igualando el tono de su piel quien sonreía abiertamente y justo al lado de él, una chica pecosa y pelirroja quien se colgaba de su brazo. Al notar esto Lila se sonroja, parpadea pensando que ha visto mal, recorre la vista por la pantalla y encuentra el visor de fotografías, lo abre y selecciona la foto del grupo, la acerca y deja solo su imagen y la de aquel chico. Definitivo ella estaba colgada de Brainy en aquella foto, aunque no recordaba cuando o como había sucedido eso.

Un poco asombrada, discretamente comienza a revisar algunas fotos de Helga, en casi todas aparece con Arnold, o con Phoebe, encuentra una foto genial de ella y Gerald peleando por un filete en un día de campo, esta casi la mata de risa.

Y luego encuentra una foto donde están Helga y Brainy abrazados y sonriendole de cerca a la cámara. No puede evitarlo, observa atentamente el rostro del muchacho, no lo recordaba, y sin embargo tan solo ver esos brillantes ojos azules que él posee, siente como si hubiera conocido ese color toda su vida.

Un amargo sabor le llena la boca cuando encuentra una foto donde el chico besa a Helga en la mejilla, una ira irracional la molesta interiormente y apaga el computador rápidamente. Se levanta de la silla y comienza a vestirse para dormir, enojada sin saber realmente porque, mira de reojo la computadora que siente que no debió haber invadido esa noche, la prende nuevamente, y toma una memoria para salvar las dos fotos que le gustaron, se siente mal por hacerlo, pero tiene que hacerlo.

– No se porque estoy haciendo esto – se dice a si misma confundida, en tanto toma la memoria junto a su pecho y mira por la ventana hacia las estrellas.

Continuara…

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OwO, oh dios el lado oscuro de Lila esta saliendo, pero ¿Que paso aquí?

Jeje, yo sé este capitulo dejo un montón de dudas, perdón, pero les prometo que poco a poco las resolveré. ^^

Sayonara.

LoveLove ArnoldxHelga.

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(¸.•´ (¸.•`Rei Hikaru Chiba`•.¸) `•.¸)