HOLA DE NUEVO!, antes que nada decir que hoy tuve uno de los exámenes más largos de mi vida y ayer debía estudiar, así que no pude conectarme apenas ayer, pero bueno :) aquí vengo con el 8º capitulo.

Publicar este capitulo me pone nerviosa. Para mí es el mas arriesgado de todos, lo pensé muchísimo... debía poner a Conan en acción desplegando sus encantos investigadores(?) intenté ser lo más fiel posible... espero haberlo plasmado bien ^^.

nenenenenenen *nervios* nuevos lectores *w*

MeryKudo Me emociona tener una nueva lectora asidua *w*, muchísimas gracias por tu comentario, tus animos significan mucho para esta escritora! Animan a continuar, aun que me llames mala jajaja y razón no te falte.

Guest/MouriKudo (se parecen los nicks jajajaja) Lo que le pasa a Ran es que tiene visiones, por eso pudo ver a Conan diciendole eso a Haibara! y precisamente, interpretó mal la visión y ahora se cree que es una carga para Shinichi y piensa que el se siente culpable porque le sucedió lo mismo que a el... pero en realidad... Todos sabemos que lo hace porque la ama xD. Además, Ran también se siente culpable por haber seguido esos hombres.

Kid Walker, ¿Eres KyuubiHollow?! por tu forma de escribir te he reconocido ahora! Como yo no leí la primera parte de tu historia la empece a leer sin darme cuenta que eras tú y te deje review jajajajaj, e aquí una prueba de que tus historias enganchan si o si!, para mi es un honor que te guste mi fic... Con lo bien que escribes y el talento que tienes aaaaaa! Que contenta estoy, muchas gracias por leer ^^ No te disculpes para nada ! al contrario, te doy las gracias!

Decisiones Enfrentadas

Los papeles en el suelo, las estanterías llenas de tubos de ensayo y los venenos... incluso las esposas, todo seguía en su sitio, menos ella.

Si algo le molestaba realmente a Gin, eran las cosas inesperadas. A él le encantaba planearlo todo al milímetro, disfrutaba saboreando el poder y viendo que todo se desarrollaba según sus planes por muy fríos y crueles que fuesen, se creía digno de poder decidir sobre la vida y la muerte. Por todo eso, cuando comprobó que aquella escurridiza chica no estaba en el laboratorio de Sherry, una profunda ira recorrió sus venas.

—Jefe lo hemos rastreado todo, seguimos el rastro de su sangre y parece haberse caído por un acantilado —Informaba un miembro de la organización.

—¡Serás idiota!, si ha sido lo suficientemente lista para huir de aquí también tiene que serlo para no caerse por un acantilado.

Gin no se fiaba ni un pelo de nada ni de nadie, todos sus años de experiencia le habían servido de mucho en esa organización.

—P-Pero jefe... Compruébelo usted mismo —Le respondió el tembloroso hombre.

—Muy bien Brandy, puedes apostar que lo haré.

Saltó por la ventana ágilmente, y siguió el rastro de sangre hasta aquel acantilado, sus subordinados no daban crédito, nunca habían visto a Gin hacer el trabajo sucio de esa forma, debía tratarse de algo muy importante.

—En principio... Parece correcto —Afirmó. —Pero hay algo aquí que no acabo de entender.

Volvió al laboratorio y ordenó a sus hombres que siguiesen buscando en los alrededores, él tenía otros asuntos que atender.

—Si encontráis algo, por muy pequeño que sea, avisadme inmediatamente —Les ordenó secamente dirigiendose a su coche donde Vodka lo esperaba nervioso.

—Entonces... ¿Es verdad, se ha escapado? —Preguntó mientras Gin arrancaba.

—Sí... y también parece que se ha caído por un acantilado —Respondió encendiendo un cigarrillo.

—Pero no crees que sea verdad, ¿Cierto?

—En efecto... Pero la chica estaba herida... tendía que haber dejado rastro de sangre en algún otro lugar del bosque... en cambio el recorrido finaliza ahí —Explicó molesto.

—Tal vez se haya caído de verdad al fin y al cabo —Respondió Vodka. —Para nosotros es mejor así, una menos.

Gin lo miró exasperado, su compañero tenía razón... pero a él no le gustaba nada dejar cabos sueltos pues podía ser el inicio del fin y jamás permitiría una cosa así.

—Al menos habéis podido hacer... ¿Lo que ya sabes? —Preguntó Vodka cambiando de tema.

—Ah... Sí —Su expresión cambió de repente a una sonrisa malévola —Todo salió como se esperaba, el jefe está muy contento con los resultados.

—Al fin una buena noticia —Respondió Vodka tomando su móvil. —Esperaba un informe de Vermouth pero le diré que ya me has informado tú.

Gin aceleró sin responderle y cambió la marcha, tenían que llegar pronto a su destino si no querían que todo en lo que habían avanzado se arruinase por completo.

—Esa joven... Era Mouri Ran... —Comentó Vodka una vez guardó su teléfono móvil.

—Ah, veo que la reconociste —La sonrisa de Gin se ensanchó más todavía. —Sí Vodka, era la amiguita... De Kudo Shinichi.


Aquellos desesperados detectives llegaron al hospital quince minutos después de recibir la fatídica carta, y sin perder más tiempo, fueron directamente a hablar con el inspector Megure.

—¡Inspector! —Gritó Conan cuando lo vio a lo lejos. —¿A visto por aquí a una niña pequeña?

Llegó a su lado fugazmente y respiró para recuperar el aire.

—Ah... Pues resulta que sí, ayer por la noche...

—¡Es verdad, la niña! —Exclamó Takagi interrumpiéndolo. —Como pude estar tan ciego... ¡Ella me abrazó!... Entonces... La carta...

Conan no necesitó oir más para atar todos los cabos sueltos.

—¿Venía sola?, ¿Estaba herida?, ¡Respóndeme! —Gritó desesperado.

—U-Unos señores muy amables la trajeron, se hicieron cargo de ella... S-Se... la llevaron de aquí —Respondió tartamudeando ante la fiereza del niño.

Los policías no podían ofrecerle más datos pues solo habían hablado con ellos escasos segundos.

—Parecían buenas personas, un matrimonio feliz —Le explicó Megure.

Conan asintió y se fue a buscar rápidamente al doctor que la había atendido, no iba a permitir que se le escapase de nuevo.

—"Espérame... Ran" —Pensó corriendo entre los pasillos del hospital.

No tardó mucho en dar con la habitación donde se encontraba el doctor y sin golpear la puerta entró decidido.

—Disculpe doctor, ¿Podría hablarme sobre la niña que estuvo ayer en el hospital?

El doctor lo miró extrañado, así que no le quedó más remedio que corregirse inmediatamente.

—Verá usted... Es que yo soy su hermanito Conan —Dijo con voz infantil pasándose la mano por detrás de la cabeza.

—Oh... ¿Eres Conan Kaoshi? —Preguntó sonriéndole mientras el niño ponía cara de incomprensión.

—"¿Kao... Qué?" —Pensó.

—Tu hermanita Mei está bien, tranquilo, solo tenía alguna contusión y una herida en el dorso del brazo, unos señores muy amables la encontraron —Le dijo mostrándole una radiografía que le había hecho para comprobar su estabilidad.

—Menos mal... Unos policías me contaron que la habían encontrado —Dijo sinceramente.

No sabía que habría hecho si esos hombres le hubiesen tocado un pelo.

—"Me habría tomado ese maldito antídoto y... y..." —Cerró sus puños con rabia.

—¿Estás bien, pequeño? —Preguntó el médico al advertir su expresión.

—Sí, es que estoy muy contento por mi hermanita Mei —Respondió excusándose.

—Pero es muy extraño... Ella le dijo a esos señores que no tenía familia.

—E-Eso es porque... Nos habíamos peleado... Y como vivimos con nuestro abuelo... —Inventó sobre la marcha.

—Vaya... Entonces debería avisar a los Aizawa de que el hermano de la niña lo busca.

—¡Si, por favor! —Imploró mientras su corazón empezaba a latir impaciente.

—Espérame aquí... —Le pidió.

En cuanto el doctor salió por la puerta, Conan sacó su teléfono móvil y marcó rápidamente un número.

—¡Haibara!, busca el apellido Aizawa... —Le decía mientras buscaba en los cajones de la mesa del doctor.

—Si no me dices un nombre va a ser difícil encontrar al Aizawa que buscas.

—Descuida... Aquí lo tengo —Respondió mientras encontraba la hoja de los registros de la noche anterior. — Aizawa Ryu.

—Muy bien, dame cinco minutos —Le dijo colgando.

Dejó todo como estaba anteriormente y marcó otro número mientras se sentaba en la silla.

—Profesor, necesito tu ayuda —Le pidió.

—Claro Shinichi, pídeme lo que quieras, ¿Es por Ran? —Le preguntó.

—Sí... Necesito que te hagas pasar por mi abuelo... Ya se donde está y pienso ir a por ella, espérame en el coche, iré enseguida.

—Vale pero me lo explicas por el camino.

Tenía que tomar precauciones, sabía que ellos no le dejarían llevársela si la historia que le contaba el doctor no concordaba, no debían implicar a más gente.

Justo entonces llegó el doctor de vuelta, traía malas noticias.

—Vaya parece que no están en casa... —Le contó mientras volvía a sentarse en su escritorio con el tiempo justo para que Conan colgase la llamada.

—Maldición... —Se dijo a si mismo.

—Pero ten, este es su número, lo dejaron por si alguien la buscaba —Le explicó mientras le entregaba una tarjetita.

—¡Muchas gracias!

Se fue corriendo de allí sin dejar al médico responderle siquiera. Sentía que la suerte al fin le sonreía.

—"Vaya... No tengo aquí mi skate" —Pensó mosqueado, a la salida del hospital.

Estaba pensando en que tendría que ir corriendo hasta la casa del profesor cuando su teléfono sonó distrayéndolo momentáneamente.

—¡Haibara! —Respondió.

—Aizawa Ryu... Jefe de una agencia de viajes, casado con Aizawa Hana, hostelera —Recitó.

—¿Algún expediente? —Preguntó temiéndose lo peor.

—Están limpios.

—Menos mal... —Respiró tranquilo, tenía que asegurarse.

—¿Me vas a contar que es lo que pasa? —Inquirió la castaña.

—Estoy yendo a casa del profesor, te lo cuento allí... Ah, y dile que guarde el coche... tengo un nuevo plan.

—Como quieras —Le respondió, ya estaba acostumbrada a las inquietudes del chico.

Guardó su móvil mientras corría sin descanso hasta su destino, en su mente iba trazando poco a poco los detalles de su nuevo plan.

—"Si todo sale bien... Tu y yo Ran, volveremos a estar juntos —Pensaba. —"Y cuando eso suceda, no soltaré nunca más tu mano"

Los pasos del pequeño detective se perdían en la lejanía, pero sus deseos, crecían a cada paso que daba hacia su felicidad.


Era una habitación bonita y soleada. Tenía una pequeña cama con sabanas de flores y un armario demasiado grande que desentonaba un poco con la habitación, pero los demás muebles, estaban pintados de un tono ocre que resaltaba a la luz del sol filtrado por la ventana. Parecía muy acogedor, ella podía ser feliz allí si se lo proponía.

—Lo complicado es hacerlo sin él —Se decía Ran mirando por la ventana de su nuevo hogar.

Sabía desde el principio que él la buscaría allá a donde fuese pues se sentía culpable por lo sucedido y su carta de poco podía haber servido. Por eso mismo, se había encargado ella de despistar al doctor y escribir otro número en la tarjeta de los Aizawa mientras ellos creían que ella dormía y hacían recados.

—"No me quedó otro remedio" —Pensó. —"Eres demasiado listo"

También sabía que con eso solo lo retrasaría un tiempo, pues él acabaría encontrándola y entonces... tendría que buscar la manera de reunir fuerzas para expulsarlo de su vida definitivamente.

—No me encuentres, Shinichi... —Pidió al cielo. —No lo hagas... No quiero causarte más problemas.

Se apartó de la ventana y caminó despacio hasta su cama para acostarse un rato, al fin y al cabo, llevaba muchas horas sin conciliar el sueño.

Se preguntó entonces como podía haber visto al chico en su cabeza... ¿Acaso era efecto de aquel veneno?

—Tal vez... Pueda probar...

Se concentró entonces en su padre fuertemente... Pero nada pasó.

—Vaya... Yo realmente deseaba saber como están él y mamá —Dijo fastidiada.

Pero esta vez, como si de un cuento se tratase, se hizo realidad su deseo.

"—¿Entonces ella esta bien? —Preguntaba Eri Kisaki a su marido.

Kogoro asintió mientras abrazaba a su mujer y ella lo correspondía con lágrimas en los ojos.

¿Volverá?

No lo sé Eri... Ojalá lo supiese.

Se quedaron abrazados un buen rato, sintiendo la respiración del otro y calmándose.

¿Porqué no te quedas en casa, Eri? —Preguntó él al fin.

Su mujer lo miró con sorpresa en los ojos.

De verdad... ¿Quieres que...?

Shh...

Kogoro le tapó la boca con el dedo índice.

Solo respóndeme —Le pidió serio. —Cuando todo esto acabe... Entonces hablaremos y tal vez... Todo pueda ser como antes.

Claro que quiero volver...

Eri se levantó y le dio un pequeño beso en los labios a su marido sorprendiéndolo, ambos se sonrieron sonrojados y tímidos a pensar de tantos años.

Vamos —Dijo tendiéndole la mano.

Se alejaron de la comisaría tomados de la mano, ella nerviosa y expectante, y él saboreando aquella pequeña felicidad llamada amor."

—Mamá... Papá Sollozaba Ran volviendo en si.

Si le hubiesen dicho que la única forma de volver a unir a sus padres era esto... Entonces había valido la pena encogerse.

—Al final no todo ha salido mal... Ellos serán felices Se dijo.

Intentaría ponerse en contacto con ellos cuando pudiese, pues sabía que hacerlo era peligroso y no debía precipitarse. Al mismo tiempo, agradecía a Shinichi haberle contado a su padre que ella estaba a salvo.

—Gracias... Dijo pensando en su rostro.

Quería dejarse llevar, pensar que estaba en un campo de flores con él a su lado y que nada se interponía entre ellos.

—¡Mei, la comida está lista! La voz de Hana procedente del comedor despertó sus ensoñaciones.

—¡Voy! Respondió la pequeña poniéndose en pie resignada.

Sus sueños tendrían que esperan un poco más... Otra vez.


Espero haber plasmado bien a Gin... De verdad que lo he meditado mucho y he vuelto a ver algún capitulo donde sale él jajajaja de todas formas es todavía una toma de contacto... Espero que os haya gustado.

Y sí he puesto Kudo Shinichi en vez de Shinichi Kudo y etc... Porque me pareció que quedaba mejor jajajaja.

Me despido hasta el próximo capitulo :) y recordad que... tanto Gin como Conan y Mei... han tenido una buena noticia :D ( Soy buena gente a que si? xDDD)