Buenas a todos! Aquí traigo el capítulo 19 casi casi a tiempo xD estuve algo ocupada traduciendo el file 922 y por ello no he podido actualizar antes xD sorry!

Normalmente publico capítulos seguidos cuando guardan una estrecha relación y es mas cortito ( no se si se habrá notado xD) y este es el caso :)!

miryale: Aquí está! esta vez antes :)

Karen: Lamento no poder pasarte los links, es una pena que no lo permita xD si hubiese otra manera te los pasaba. Espero que disfrutes del nuevo capitulo, y siento la semi-tardanza jajaja, seguramente mañana publique el 20 (estoy en racha total xD) porque tengo unas cuantas horas libres en la mañana para poder corregirlo ! Muchas gracias por tu review ! en verdad cosas así alegran a un escritor! intento que haya el menor numero de faltas posibles :) y sea fluido y rico en detalles.

kid-4869: Tus reviews siempre son esperados! No sabía que publicabas tu fic también aqui! me pasare a dejarte algún review pues se lo merece :)

MouriKudo: ¡Mi primer lectora! cuanto tiempo :'C ! pensé que ya no me leías! menuda alegría me has dado, muchas gracias por tus palabras! No te preocupes por el comentario, seguramente tenga razón y me pase y sea aburrido! pero bueno :)!


¿Porqué, Heiji?

¿Cuánto tiempo llevaba allí parada esperando algo que no iba a pasar?, ¿Cuánto había llorado?, su visión del tiempo había desaparecido momentáneamente y los ojos le picaban de sobremanera, pero aun así no tenía pensado moverse de allí.

Le había visto desaparecer, perdiéndose entre la multitud, y no había sido capaz de seguirlo y enfrentase a la realidad. Intentaba no pensar que fuese ya demasiado tarde, quería creer que Heiji volvería.

—"Pero no tiene motivos para volver..." —Pensaba. —"Le he fallado..."

Tenía que buscarlo, aun que no pudiese contarle su plan, tenía que pedirle perdón por no confiar en él.

—"Heiji espérame..." —Pensó rezando para que no se hubiese ido muy lejos.

Empezó a correr sin más dilación intentando abrirse camino entre todas aquellas madres esperando a sus hijos, deportistas y niños paseando perros. ¿A dónde iría primero?, descartó la casa de Agasa pues conociendo al moreno seguramente se había perdido por las calles intentando serenarse.

Buscó en callejones, calles desiertas, esquinas colindantes, en más parques, incluso en jardines de casas privadas, pero el detective no estaba por ningún sitio.

—"Tal vez si ha vuelto a casa" —Esa era su última esperanza.

Intentando recordar las calles que había tomado, volvió sobre lo andado temerosa, sujetando fuertemente los documentos y con el corazón latiéndole a mil por hora. Dobló la esquina de la calle donde se encontraban la casa de los Kudo y la del profesor y vislumbró una sombra masculina dirigiéndose hacia allí que reconoció al instante.

—¡Heiji! —Gritó con todas sus fuerzas.

El susodicho no se giró, pero detuvo su caminata. Kazuha aprovechó ese perfecto momento para acortar la distancia entre ellos y abrazarlo por la espalda.

—Perdóname, Heiji... —Susurró entre llantos.

—Kazuha suéltame... —Le pidió seriamente.

La joven no obedeció, no quería soltarlo por nada del mundo, deseaba tenerlo siempre así de cerca, aspirando su olor.

—Te pido por favor que me sueltes o tendré que hacerlo yo —El detective ocultaba su rostro con la gorra para no mirarla.

—¿Porqué, Heiji? —No comprendía ese comportamiento tan egoísta. —¿De verdad es eso lo que quieres?

El muchacho se quedó en silencio una fracción de segundo, sin duda meditando su siguiente paso.

—Eso me pregunto yo —Se giró deshaciendo el abrazo. —¿Porqué, Kazuha?, ¿Qué te está pasando?

—Que no te lo pueda decir no significa que no me importes... —La joven de Osaka estaba segura de que sus sentimientos estaban más que claros.

—¿Porqué eres tan orgullosa? —Preguntó. —Si estás metida en un lío yo te puedo ayudar.

—¡Ese es el problema!, que te piensas que no puedo hacer las cosas por mi misma —Soltó a la defensiva. — ¡Yo también estoy capacitada para ayudar!

Estaban demasiado alterados para pensar con racionalidad, ¿En que punto se encontraban de su relación?

—¿Me lo vas a decir o no? —Continuó Heji sin darse por vencido.

—¡Te he dicho que no puedo Heiji!, pero no es nada malo —Explicó. —Te voy a demostrar que no soy ninguna niña.

—¿Pero quién ha dicho que lo seas? —La sorpresa se hizo presente en su rostro, esbozando una leve sonrisa con ternura. —Yo no te protejo por que piense eso, tonta.

—¿Entonces... porqué?

—Pues por que eres la persona más importante para mi, Kazuha —Explicó sonrojándose. —¡A-Además... eres muy despistada!

Intentó disimular la seriedad de su frase anterior, pero a su amiga no le pasó inadvertida.

—Deberíamos entrar... Los chicos deben haber llegado.

Mientras discutían, no se habían dado cuenta de lo mucho que se habían acercado el uno al otro y eso los cohibía.

—¡Tienes razón! —La muchacha se había casi olvidado de la llegada de sus amigos. —¡Vamos!

Tiró de Heiji por el brazo con fuerza, estaba deseando entrar y abrazar a Ran.

—¡Ran! —Gritó empujando la puerta. —¡¿Dónde estáis?!

La pequeña apareció al instante desde el salón, corriendo emocionada a sus brazos

—¡Kazuha! —Gritó con su ya usual voz infantil. —¿Dónde estabais?, ¡estaba preocupada!

Los detectives se miraron con sendas caras de alerta. Tenían que hablar urgentemente a solas, se trataba de esa mirada que tan solo ellos entendían y que pedía a gritos una charla de detectives.

—Bueno chicas, yo me llevo al enano un mo...

—¡De eso nada! —Ran corto su frase con cara decidida. —Shinichi y yo nos vamos a comprar ropa para mí.

—Bueno puedes ir con Kazuha —Respondió el de Osaka. —No hay problema en eso.

Cogió a su amigo de la mano pero este lo frenó también para su sorpresa.

—Bueno... yo... —Shinichi no parecía muy por la labor. —Yo también voy, podemos hablar mañana.

Con una última mirada de intento de comprensión por parte de su amigo, el detective del este siguió a su chica hasta el portal.

—¡Nos vemos después, Kazuha-chan! —Exclamó contenta. —¡Nosotras también tenemos mucho de que hablar!

Los de Osaka los vieron partir hacia la derecha totalmente desconcertados mientras Haibara aparecía desde el salón.

—¿Desde cuándo Kudo prefiere ir de compras a investigar? —Le preguntó Heiji a la científica, pues sentía que su amigo estaba desconocido.

Ella se encogió de hombros, era sabido que Shinichi era totalmente desconcertante.

—¡Pues desde que la chica a la que quiere fue secuestrada y arrebatada de su lado! —Respondió Kazuha sonriendo ilusionada. —¡Kudo-Kun si que sabe!

Mientras Heiji miraba a Kazuha molesto por su comentario, la pareja de niños caminaba por la calle despreocupada.

—¿Verdad que es genial? —Decía Ran refiriéndose a la noticia del veneno. —Sé que no debería alegrarme... Pero era uno de mis mayores miedos y ahora al fin puedo respirar tranquila.

Él estaba contento de verla feliz, no podía pedir más pues había sido enorme el susto que le había dado contándole aquello.

—Oye Ran... ¿Por qué me llamaste Conan antes? —La duda había crecido considerablemente en el pecho del detective.

—Bueno... tu dijiste que si me hubiese tomado otro veneno podíamos empezar desde cero... así que... ¡Tenía que acostumbrarme a llamarte así!

—¡Pero no seas tonta!, eso es solo delante de los demás —El detective se sonrojó pensando en su próxima frase. —Yo siempre quiero ser Shinichi para ti.

—Pero... —No estaba muy segura de que fuese el momento de rebelar aquello, ni tampoco las formas. —A mi me gustas más como Conan.

Las palabras de la karateka dejaron estupefacto al detective.

—¿C-Cómo?

—Bueno verás... —Era increíblemente incómodo para ella tener que hablar de aquello. —Como Conan eres más amable y atento... y menos...

—¿Menos que..? —Estaba ansioso.

—¡Menos chulo y prepotente! —Soltó tras aguantarse unos segundos. —No me lo tomes a mal, Shinichi, pero siendo Conan eres distinto... más maduro.

—Es curioso ser más maduro reduciendo mi edad... —Comentó molesto.

Pero ahora que lo decía, pensándolo bien, Ran tenía razón en parte. A pesar de haber estado siempre enamorado de ella, él estaba seguro de que Ran no lo correspondía y por eso intentaba disimularlo de todas las formas posibles.

—¡Ya me entiendes! —Continuó haciendo pucheros. —¡Empecemos por allí, Shinichi!

Ran tiró de él hasta la tienda más cercana y eligió todo tipo de ropa de niña.

—¿Tú no quieres ropa? —Preguntó.

—Si yo ya tengo Ran... ¿Recuerdas? —Al fin y al cabo llevaba medio año siendo un niño.

—Vaya es verdad... ¡Iré a probármelo todo!

—¿Todo?... —Miró el montón de ropa que transportaba la pequeña y se le cayó el alma a los pies.

—¡No protestes y ayúdame! —Exclamó tirándole del brazo una vez más.

Tras media hora probando ropa y enseñándosela, Shinichi había perdido la noción del tiempo. Sinceramente se esperaba que fuese aburrido, pero observar a Ran desfilando con diferentes modelitos no le desagradaba en absoluto. ¿Acaso eso estaba bien?, ella era una niña... ¿Cómo podía ser tan guapa y tan bonita incluso así?

—"No seas tonto... es como cuando eramos pequeños" —Pensó.

—¿Shinichi me escuchas? —Ran intentaba captar su atención mediante señas. —¿Qué te parece este?

Llevaba un bonito vestido azul cielo con flores violetas que conjuntaban con sus ojos. Le sentaba como un guante.

—¡Ese tienes que llevártelo si o si! —Exclamó maravillado.

—¡Has dicho eso de toda la ropa, Shinichi!

—Pues nos lo llevamos todo y ya está —Aclaró sacando la visa oro de su padre, al fin se la había conseguido quitar a Haibara.

—P-Pero es mucho dinero... —Ran no lo permitiría. —¡Te devolveré todo el dinero!

—De eso nada, es mi regalo... aun que ningún regalo compense lo que te hice pasar —comentó alicaído entregando la tarjeta.

La dependienta los miraba extrañada por su comportamiento tan poco infantil, pero se limitó a hacer su trabajo.

—¡Que tengan buenas noches, estamos a punto de cerrar! —Les dijo entregándoles las múltiples bolsas.

—¡Gracias! —Exclamaron al unísono.

Salieron a la calle sumida casi completamente en la fría noche.

—Vaya es cierto, van a ser las diez ya, démonos prisa —Dijo tomándola de la mano y empezando a correr.

Mientras llegaban a casa del profesor, Ran intentaba mantener a raya su nerviosismo. Al día siguiente tenía que enfrentarse a un nuevo reto, ¿Estaría a la altura?...


Nos vemos mañana con el 20 o eso espero! creo recordar que me quedó enorme... xD