¡Hola a todos! aquí estoy con el capitulo 20 al fin! para celebrar la veintena traigo el capitulo más largo que he escrito hasta ahora si mis cálculos no fallan, lamento la tardanza, el capitulo estaba listo y corregido desde ayer por la tarde, pero por una serie de cosas que me han ido surgiendo no he podido publicarlo.
Karen: ¡Espero que no me mates por la tardanza! xD pero al fin está aqui :) te va a encantar el principio por que se que te gustan estos momentos CoMei tanto como a mí jajaja, a ver si puedo pasarte los links : file 921: imgur .com /a/EfYq5 file 922: imgur .com /a/efWni (juntas los espacios y ya jajaja) gracias por tu review 3
Kid-4869: Muchas gracias Marta por tomarte la molestia siempre de dejarme review ! se agradecen un montón, espero que estes disfrutando de tu viaje :)!
Afortunada
Había llegado el momento esperado, su primer día de colegio en Beika. Era consciente de que ya había ido al colegio en Minato, pero no era ni de lejos lo mismo, aquí estaba toda la gente que la conocía, sus seres queridos... y la liga juvenil.
—¿Crees que lo haré bien? —Era la tercera vez que se lo preguntaba a Shinichi, y a pesar de que él estaba confiado, a ella le temblaban las piernas.
—¡Pues claro que sí, Ran!
Iban tomados de la mano, con sendas mochilas a juego acompañados de Haibara para reunirse con sus otros amigos en el lugar de siempre.
—¿No crees que sospecharán si vamos así? —Preguntó la joven mirando sus manos entrelazadas.
—¡No tiene porqué!... Somos niños... Cariñosos —Aseguró.
—¿Cariñosos? —Ran intentó contener la risa. —Yo pienso que es extraño.
No quería soltar la mano del detective bajo ningún concepto, le encantaban todos sus cuidados, pero no quería llamar la atención de los demás.
—Mouri tiene razón —Comentó Haibara. —Yo que tú soltaría su mano.
El detective las miró con receló pero no les hizo caso, de todas formas Mitsuhiko y los demás ya les estaban esperando con caras expectantes.
—¡Llegáis tarde! —Exclamó Genta. —¿Estás nerviosa Mei-Chan?
—Un poco... —Confesó. —Pero espero que todos me acepten.
A ninguno de los tres se le escapó el detalle de sus manos unidas, conocían a Conan desde hacía bastante tiempo y nunca había dado signos de interesarse por ninguna niña, pero al parecer, con esa tal Mei todo era diferente. A Ayumi le molestaba especialmente, ¿Que tenía Mei que ella no tuviese?, no lograba comprenderlo, estaba acostumbrada a que hablase más con Ai que con ella, pero esta vez era algo distinto.
—Oye Conan-Kun, ¿Me puedes ayudar con una cosa de los deberes? —Le preguntó tirando de su brazo libre, liberando así su manos.
—E-Espera Ayumi... —Conan intentaba volver a unir su mano con la de Ran, pero ella lo había arrastrado demasiado lejos.
—"No te preocupes" —Pensó la karateka mirándolo.
Caminaron hacia el colegio interrogando a Mei mientras Ayumi acaparaba a Conan con sus preguntas sobre matemáticas.
—¿Dónde vivías antes? —Preguntó Mitsuhiko interesado.
—En Minato —Respondió según había acordado antes con Shinchi, al fin y al cabo no era del todo mentira.
—¿Te gustaría unirte a nuestra liga verdad? —Genta empujó a Mitsuhiko para captar la atención de la niña.
—¡Sí claro! —Ran empezaba a sentirse totalmente integrada en la liga juvenil.
Desde que el profesor Agasa le había dicho que la había inscrito en el colegio, un secreto nerviosismo se había apoderado de ella. Sabía bien que ser la nueva no era nada fácil y nunca podría llegar al nivel de su amigo y de Haibara.
No tardaron en llegar al colegio, ese que tan bien conocía aunque tuviese que disimularlo delante de los niños. Venían a su memoria todos aquellos recuerdos que compartió junto a Shinichi y no pudo evitar mirarlo con una sonrisa de nostalgia.
—¿Te gusta nuestro colegio, Mei? —Le preguntó adivinando sus pensamientos.
—Es muy bonito... —Susurró.
Se cogieron de la mano inconscientemente, parecía que aquella acción se estaba volviendo una costumbre entre ellos. Ayumi los miró hinchando los mofletes, su plan parecía no haber funcionado.
—Será mejor que entremos.
La señorita Kobayashi no tardó en llegar para llevarse a Mei con ella pues debía presentarla, obligando a Conan a soltar su mano a regañadientes.
—"Parece que hoy todos quieren arrebatármela" —Pensó.
—Eh Conan-kun... —Genta se había acercado a él disimuladamente. —A ti te gusta esa chica, ¿Cierto?
—¡Q-Qué dices! —Se sonrojó instantáneamente.
—¿Me he equivocado? —Su expresión cambió a una de incomprensión. —Pues mejor, por que seguro que se convierte en el centro de atención.
—¡Nada de eso! —Exclamó.
Pero en cuanto la señorita Kobayashi entró con Mei, todos los niños la miraron embelesados, demostrándole a Conan lo equivocado que estaba.
—¡Que guapa! —Exclamaron algunos nada más verla.
—Hoy se incorpora a la clase una nueva alumna, ¡Mei Kaoshi! —Explicó la profesora.
—¡Hola a todos! —Dijo Ran exhibiendo su mejor sonrisa.
Todos los niños y niñas la saludaron ofreciéndole un sitio a su lado, pero Conan ya tenía algo planeado en vista de una situación como aquella. Había juntado a su otro lado, pues Haibara era su compañera, una nueva mesa donde Ran podría sentarse.
—¡Mei se sienta conmigo! —Exclamó por encima de las voces de sus compañeros de clase.
—Oh... ¡Gracias Conan-Kun!
La susodicha recorrió el corto camino desde la pizarra hasta el asiento que su chico le había preparado intentando serenarse, no le gustaba nada ser el centro de atención aunque se tratase de niños pequeños emocionados con una nueva compañera de clase.
—Lo peor ya ha pasado... —le susurró nada más sentarse.
Las clases transcurrieron con normalidad, mientras ella y Shinichi se comunicaban a su manera, mediante señales, provocando la risa constante de la karateka. No necesitaban prestar atención y eso les otorgaba un maravilloso tiempo para disfrutar del otro.
Shinichi le dibujó en la libreta un detective y ella se apresuró a escribir: "Detective de pacotilla", haciéndolo rabiar.
—Oye, oye... —Susurró.
Se limitó a reírse una vez más. Era tan perfecto todo aquello que lo hacía irreal. Tanta buena suerte no podía ser posible, Ran sabía que algo malo estaba aproximándose, lo sentía en lo más profundo de su corazón, así que debía aprovechar aquello al máximo.
—"Si tan solo pudiese recordar lo que pasó en aquellas escaleras" —Pensó alicaída.
Entre risas y bromas llegó el recreo, lo que suponía una nueva prueba para ella. No estaba muy segura de si jugaban o charlaban.
—¡Mei-Chan te vamos a enseñar el patio! —Ayumi se había acercado en cuanto el timbre sonó.
Recorrieron el patio de una punta a la otra mientras los niños que jugaban al fútbol en el campo los observaban atentamente. Conan les devolvía la mirada cabreado.
—Parece que te han salido muchos rivales, Edogawa —La científica aprovechaba cualquier oportunidad para meterse con él.
—Muy graciosa... —Le mostró una de sus habituales miradas de fastidio. —Son solo niños.
—Si, solo niños que se fijan en otra niña ¿Cierto?
—Haibara... —A veces la castaña lo sacaba de sus casillas.
Miró hacia delante, no quería entrar en otra de sus típicas discusiones, ¿Cómo podía molestarse con otros niños?
—"Shinichi tienes diecisiete años por favor..." —Pensó moviendo la cabeza avergonzado. —"Antes al menos tenías escusa..."
No pudo evitar recordar cuando realmente tenía siete años y otros niños se fijaban en Ran, parecía que nada había cambiado y a la vez muchas cosas lo habían hecho.
El resto de la mañana transcurrió sin imperfectos, y cuando se despidieron a mitad de camino hacia casa de la liga juvenil, Ran respiró aliviada.
—Pensé que no podría... —Dijo.
—Y yo te dije que sí —Recordó el detective. —Pero deberías ir con cuidado, no me fío de esos niños.
—¿De nuestros compañeros? —No comprendía sus palabras.
—Sí, a alguno le has gustado —Reconoció con un poco de fastidio en sus palabras.
Lo miró entre divertida y sonrojada, soltando una sonora carcajada.
—Eso no me preocupa —Aseguró agarrando el brazo de su detective. —Por que seguro que mi salvador actuaría en mi defensa, soy muy afortunada.
—Esto... yo... eh... —Ese tipo de confesiones no eran buenas para el corazón de Shinichi. —¡Claro que sí!
—Oid parejita, debemos ir a casa si es que queréis ir a la comisaría —Haibara les traía al mundo real.
Asintieron avergonzados y se fueron a casa dispuestos a comer lo mas rápido posible. Los de Osaka les esperaban en la mesa.
—¡Ya era hora! —Heiji estaba impaciente por ponerse manos a la obra con el caso.
—Chicos yo también os acompaño —Informó Kazuha. —Y no intentes impedírmelo Heiji, además Ran también va.
—¡Por que ella está involucrada y tu no! —Se miraron cabreados.
—Tu tampoco estás involucrado —Kazuha no pensaba rendirse. —Voy a ir.
—¡Mira haz lo que quieras!
Se dieron la espalda el uno al otro y comieron en silencio mientras Ran, Shinichi y Haibara los miraban con expresión aburrida.
—"Nunca cambiarán" —Pensaron los tres.
Comieron en silencio, cada uno concentrado en sus temores y preocupaciones y cuando acabaron, Haibara aclaró que no los acompañaría pues tenía cosas de las que encargarse en el laboratorio.
Dejaron las mochilas en el salón mientras los de Osaka se ponían el abrigo y partieron a la comisaría. Ran y Kazuha caminaban detrás de los detectives, conversando sobre la experiencia de la pequeña, mientras ellos discutían ciertos puntos de la investigación.
—¿Crees que habrán avanzado en algo, Kudo? —Preguntó caminando con sendas manos en los bolsillos.
—Si, tengo la sensación de que así es —Respondió. —Cualquier pista que tengan es un paso más cerca.
El moreno asintió mientras miraba a Kazuha, le había llamado la atención aquel sobre que llevaba su amiga, el mismo que le entregó aquel chico el día anterior.
Entraron en la comisaría de policía y tras saludar al inspector y asegurarle que Ran estaba sana y salva, entraron en la sala asignada al FBI. Conan reconoció aquel espacio mejor de lo que se esperaba a pesar de todos los malos recuerdos que le traía.
—¡Cool Kid! —Jodie se acercó a ellos corriendo. —¿Eres Ran?
Se agachó hasta quedar a la altura de la pequeña y le sonrió con curiosidad.
—Si... —Contestó nerviosa.
Akai, ajeno a todo aquel sentimentalismo, los miró impasible.
—Debe declarar —Dijo sin apartar la vista de unos informes.
—Creo que antes debemos contarles lo de Kir —La rubia miró a su compañero con gesto de fastidio.
Akai se levantó de su escritorio, tenía planeado rebatirle, pero los detectives eran más rápidos.
—¿Tenéis algo nuevo? —Preguntaron al unísono. —¿De que se trata?
—Veréis, tomad asiento —Jodie les señaló unas sillas mientras ocupaba la suya propia. —Hace poco recibimos un mensaje de Kir, ella tenía información importante sobre el último movimiento de la organización.
—¿Y bien? —Shinichi estaba impaciente.
—Akai recibió la llamada donde le iba a contar los detalles pero... —La expresión de la rubia se tornó triste. —Creemos que la pillaron por que no pudo decirle nada.
—Tan solo una palabra —Akai interrumpió su explicación. —Dijo Minato y después me colgó.
—¡¿Minato?! —Exclamaron los cuatro jóvenes asustados.
Todos ellos conocían el lugar mejor de lo que Akai y Jodie pudiesen imaginar, sobretodo Ran, pues había vivido allí un corto periodo de tiempo.
—Pero eso no puede ser cierto... tiene que ser una coincidencia... —La pequeña estaba empezando a temblar. —¿Me descubrieron?
La única explicación posible que la pequeña encontraba era que hubiesen adivinado su paradero, pero Shinichi intentó tranquilizarla.
—No, dudo mucho que se trate de eso —Aseguró abrazándola por los hombros, estaba seguro de que guardaba relación con otra cosa.
—¿De que va todo esto, cool kid?
Shinichi les contó los sucedido en Minato pues ella no se encontraba en situación de hablar.
—Se puede tratar de una curiosa coincidencia —Dijo Jodie.
Pero Akai los conocía mejor que nadie en aquella sala, y sabía a ciencia cierta que para ellos no existían las coincidencias.
—Esto solo me demuestra que en ese sitio hay algo que se nos escapa —Dijo meditando.
En su interior, Shinichi sabía que él tenía razón, llevaba un rato pensando en Minato... ¿Que conocían de aquel lugar?, había algo extraño que se le estaba escapando, una imagen borrosa en su memoria que quería salir a flote.
—"No se porqué, pero Minato me hace acordarme de las plantas de Haibara " —Pensó.
Todos los demás permanecían en silencio devanándose los sesos intentando encontrar una explicación razonable para todo aquello.
—"Plantas... Minato... Plantas..." —El pequeño detective se sentía cerca de descubrirlo. —"Vamos Shinichi..."
Intentó recordar su pasado, el día en el que Haibara le había explicado su proyecto... le había enseñado una foto sobre una planta que no podía encontrar.
—¡La foto! —Gritó. —¡Es la Belladona!
Todos lo miraron desconcertados excepto Ran, pues conocía aquella expresión mejor que nadie.
—¿A que te refieres cool kid? —Tanto Jodie como Akai le prestaron su máxima atención.
—Yo la he visto... —Su voz se había convertido en un susurro casi inaudible. —Aquella niña...
En su memoria, una niña con una cesta de madera llena de plantas y flores se repetía una y otra vez.
—¿La niña con la que tropezaste en Minato? —Preguntó su amiga intentando comprenderle.
—¡Eso es Ran! —Respondió con aquella sonrisa característica. —Ya se lo que quieren de Minato.
Un beso :*
