¡Hola a todos! De nuevo publicando bajo la presión de las chicas ¬¬ no quiero saber que me haréis despues de leer el final del capitulo xD. En este capitulo hay una escena.. xD la escena de la lupa, que si alguien no la entiende ( no creo que pase xD) o piensa que no pinta nada en el capitulo xDDDDDDDDDDDDD es en honor a KR XD estaba hablando con ella de una de las escenas de este capitulo .. y se nos fue un poquito la cabeza y... bueno xDD en fin, que ignoréis lo de la lupa si queréis xDDDDDDDDDDDDDDD VA POR TI EL MOMENTO LUPA ALICE XDDDD.
Karen: Siiiguen discutiendo aquí descuida xDD aunque shinichi le da un buen consejo ;) ahhahaha ya si con la carta me esperaba que mataseis por dejarlo así pero me alegra que no haya sido el caso xDD Mas que ser igual que siendo conan, es que tanto Shinichi como Conan, si saben que Ran esta en peligro, pues se vuelven locos xD (aparte de por que son la misma persona) xD ahí Shinichi no piensa con claridad xD Gracias por comentar :)!
Erenseva: Tienes toda la razón en eso que has dicho de que están mejor ahí que en Beika, diría que me has leido bastante la mente de caps futuros xDD por que en este de momento solo hay... "Explicaciones" xD Muchas gracias por comentar ^^ !
Explicaciones
Miraba por aquel gran ventanal perdiéndose en la bonita vista nocturna de Minato. No recordaba muy bien cuanto tiempo llevaba allí parado, pero si recordaba que cuando empezó a mirar todavía era de día.
Estaba acostumbrado a sentirse así, para Shinichi el sufrimiento y la mala suerte eran ya parte de él y quisiese o no, ya había aprendido a vivir con ello, pero si algo le costaba asimilar era que pudiese afectar a Ran, eso simplemente no podía concebirlo.
¿Qué debía esperar de ese tal Ron? Se trataba de un miembro de la organización que les había jodido la vida, y que al mismo tiempo había cuidado de Ran todo aquel tiempo, no tenía sentido. Lo único que se le ocurría al apesadumbrado detective, era que desconociese la identidad de la niña, pues la organización no sabía los verdaderos resultados de la APTX4869.
—"Es lo único que tiene sentido..." —Pensaba mientras restregaba la frente contra el frío cristal, sintiendo un alivio inmediato.
Había llegado el momento de actuar, de volver a la vida que había dejado en suspense horas antes. Se apartó del ventanal para darse una ducha y relajarse por completo, pero fue entonces cuando reparó en su compañero de habitación, el cual lo miraba con una mezcla de molestia y aburrimiento.
—¿Ya te has aprendido de memoria los edificios, Kudo? —Le preguntó desde la cama, haciendo zapping inconscientemente. —¿O todavía te falta?
—Que gracioso estás, Hattori —Le respondió mientras cogía ropa de su maleta ignorando el mal humor del moreno. —Ya es hora de que te vayas tranquilizando.
—No puedo, cada vez que pienso en esa inconsciente... —Apretó los puños como señal de su profundo cabreo con Kazuha. —¡¿Es que no entiende lo peligroso que es todo esto?! Solo quiero mantenerla alejada.
—Precisamente por querer mantenerla alejada, ella hace todo lo posible por intentar destacar —Le explicó no muy seguro de su deducción respecto a la joven. —Ella no entiende que lo haces por que quieres protegerla.
—¡Si se lo he dicho millones de veces! —Heiji seguía tan cabezón como siempre.
—Tal vez no se lo has dicho de la forma que debes, Hattori —Le respondió finalmente, mientras entraba en el baño con la ropa limpia, y dejaba al otro detective totalmente perdido.
—¡¿A qué te refieres?! —Se escuchó la voz de Heiji desde la puerta, pero Shinichi decidió no contestar.
Ahora solo necesitaba relajarse, descansar un poco de tanto pensamiento contradictorio e ir en busca de la niña que más le preocupaba en el mundo.
Se quitó la ropa con lentitud, sintiendo como su cuerpo se liberaba de una carga pesada. Cuando estaba desnudo se sentía libre como una pluma movida por el viento. Entró en la ducha sin detenerse mucho más, y abrió el grifo dejando correr el agua caliente por cada poro de su piel.
Era increíblemente fortificante, sentía como cada musculo le agradecía el calor y como poco a poco se iban relajando al compás de las gotas de agua. Una vez se aseguró de que estaba enteramente relajado, cogió una esponja y la llenó de champú con un dulce olor a rosas, con el cual frotó cada parte de su cuerpo con empeño.
Estaba en un paraíso donde su mente se limitaba a pensar tan solo en el instante en el que se encontraba, pero un ruido ensordecedor al otro lado de la puerta lo hizo volver a la realidad.
—¿Pero qué...? —Se preguntó al oír como el ruido era sucedido por gritos imperantes.
Volvió a accionar el grifo, y eliminó los restos de champú de su cuerpo con la mayor rapidez posible muy a su pesar, pues debía abandonar sus pocos minutos de relax.
Abrió la puerta después de enfundarse una bata de baño, y comprobó lo que ya se temía, aquellos dos habían vuelto a la carga.
—¿Para esto me llamas? —Preguntaba cabreada Kazuha. —¡A ti lo que te pasa es que tienes envidia de mi hallazgo!
—¡¿Qué yo que?!
Con la calurosa discusión, se habían ido acercando poco a poco sin darse cuenta, y sus frentes estaban prácticamente unidas, pero tan solo Shinichi se había dado cuenta de ello, por desgracia.
¿Qué debía hacer ahora? Ya se había cansado de frenarlos, tal vez lo mejor era dejar que soltasen toda esa rabia contenida, y con un poco de suerte, se besaban. Salió por la puerta de la habitación que Kazuha había dejado abierta con una única dirección posible, sin importarle mucho la poca ropa que llevaba.
No estaba muy seguro de que habitación era, solo sabía que estaba cerca de la suya. Caminó a lo largo del pasillo intentando adivinar cual de todas podía ser la de las chicas, cuando se fijó en una puerta semi-abierta.
—¿Podría ser...? —Murmuró empujándola con cuidado.
La habitación parecía vacía a primera vista, pero al fijarse mejor, vislumbro a una niña sentada de espaldas en la única cama de la habitación. No le costó darse cuenta de que era Ran, la de Osaka debía de haber dejado la puerta abierta con las prisas.
Con mucho cuidado, entró en la habitación dejando la puerta como estaba, para no hacer ruido, y se acercó muy lentamente a su amiga para darle una pequeña sorpresa. Una vez estuvo lo suficientemente cerca, la abrazó con todo el cariño que no había sido capaz de mostrar horas antes.
—¡¿Qué...?! —La primera impresión de Ran fue un gran sobresalto, pero enseguida reconoció a su querido detective. —S-Shinichi...
—El mismo —Le aseguró componiendo una de sus características sonrisas tan seductoras, sin deshacer el abrazo.
—¿N-No me vas a soltar? —Preguntó tremendamente nerviosa al tener tan cerca al detective con su cuerpo real.
—¿Es que quieres que te suelte? —La cara del detective reflejaba verdadera duda.
Fue entonces cuando se dio cuenta de la poca ropa del detective, tan solo lucía una fina bata bajo la cual se intuía su piel desnuda y húmeda recién salida de la ducha. La vergüenza que sintió se reflejó enseguida en sus mejillas.
—¿Q-Qué le ha pasado a tu ropa? —Preguntó intentando no fijarse mucho más.
—Tenía pensado venir vestido, pero nuestros amigos han decidido interrumpir mi relajante ducha —Le explicó mientras se tocaba el cabello mojado.
—E-Espera te traeré una toalla para que te seques el pelo... —Ran no sabía que hacer, sentía demasiada vergüenza al tener al detective casi desnudo a su lado.
Corrió al baño en busca de una toalla y se la llevó al instante. No se había dado cuenta de que el detective también había mojado su propia ropa.
—Disculpa si te he mojado —Le dijo sinitendose un poco culpable. —Cámbiate si quieres, no deseo que te resfríes.
—No... eso puede esperar —Le respondió sentándose a su lado. —Ahora creo que debemos hablar, Shinichi.
—Si lo sé, debo pedirte disculpas por lo de antes —Ahora tenía claro que había exagerado un poco, pero también sabía que la pequeña lo conocía bien.
—No tienes que disculparte, no se trata de eso... —Ran no sabía muy bien por donde empezar.
El detective, por su parte, paró de secarse el pelo y dejó la toalla a un lado para mirarla con desconcierto.
—¿A que te refieres? —Le preguntó sin comprender las intenciones de la chica.
Notó que temblaba un poco, pero no estaba seguro del verdadero motivo de aquello.
—Antes necesito que me prometas que no te volverás a poner así —Le pidió con su mayor cara inocente. —Por favor... Shinichi...
—Eh... yo... —Cuando Ran lo miraba así no se sentía dueño de su mente ni de su cuerpo. —T-Te lo prometo... ¿Qué remedio me queda?
Ambos se rieron sin poder evitarlo, tan solo Shinichi podía hacer reír en situaciones así.
—¿Quieres la buena o la mala? —Le preguntó no muy segura de por donde empezar.
Eligió la buena sin dudarlo, pues ya estaba cansado de que todo le saliese mal y de recibir tan solo malas noticias. Ran también se alegró en gran parte, pues sabía que si le contaba la mala, el chico ya no escucharía la buena.
—Ya no necesitas seguir buscando la belladona —Le explicó con una sonrisa, mientras sacaba de la mochila de Kazuha las bolsas con las plantas. —Aquí la tienes.
El detective se levantó como un resorte y se acercó a la niña poniéndose de rodillas. Abrió la bolsa y miró el contenido, no podía ser cierto, pero efectivamente, allí había un montón de Belladona.
—¿Qué te parece? —Le preguntó al verlo prácticamente sin habla. —Cuando me enteré de lo de Ryu, recordé que el día que llegamos a Minato se fue inmediatamente... y bueno, yo le seguí... sé que eso está mal pero...
No pudo acabar la frase por que el detective la estaba abrazando con todas sus fuerzas, intentando así decirle lo que no era capaz con palabras. No le importaba estar prácticamente desnudo con apenas una leve bata.
—Dios mio pensé que nunca la encontraríamos... —Dijo con total sinceridad mientras las examinaba una a una. —Son idénticas a las de la fotografía de Haibara.
Por su cabeza pasaban una y otra vez mil ideas y deducciones sobre ese tal Ryu, pues cada cosa que descubría le desconcertaba todavía más si cabe.
—Eso quiere decir que la organización está interesada en la belladona... —Susurró para si poniéndose serio.
—Si, yo también he llegado a esa conclusión —Ran fue más rápida que él esta vez. —Pero solo se me ha ocurrido que sepan de ella por los experimentos de Ai, y quieran continuarlos.
El detective no estaba tan seguro de ello, a el le daba la sensación de que la belladona realmente era una pieza clave en su investigación. Sabía que estaba relacionada con la vida eterna... ¿Pero que tenía que ver la planta en todo aquello?
—Puede que tengas razón —Admitió al fin guardando las plantas de nuevo en la bolsa. —Lo que importa ahora es llevárselas a Haibara para que haga un antídoto cuanto antes...
Shinichi estaba totalmente emocionado, se levantó del suelo para guardar bien la bolsa con sumo cuidado, no podían romperse ni morir por nada del mundo.
—¿Y si no funciona? —Ran preguntó la ultima pregunta que se querían plantear. —Shinichi yo...
—Eso no pasará —Dijo con total seguridad. —Ellos también la necesitan, está más que claro que la belladona es el último de los ingredientes.
Se acercó de nuevo a la pequeña y la cogió en brazos, estaba total y absolutamente feliz, no podía pedir nada más. En cambio Ran, a pesar de que se sentía contenta de la felicidad de su detective, sabía que había una ultima cosa que debía contarle.
—Tendré que ir con cuidado —Le digo entonces, devolviéndola a la realidad. —No se me vaya a salir la lupa.
—¿L-La lupa? —Preguntó poniéndose como un verdadero tomate.
—La lupa es lo mas importante para un detective —Le aseguró guiñándole uno de sus bonitos ojos azules.
—¡Serás pervertido! —Le gritó soltándose al instante y encerrándose en el baño, intentando no mirar hacia ningún sitio indebido.
El detective la siguió y tocó la puerta sin poder parar de reírse.
—¡Oh venga, Ran! —Le dijo soltando una gran carcajada. —Solo es una broma.
La niña le abrió la puerta roja como un verdadero tomate, y salió del baño directa a la cama, mirado al detective con cara de malas pulgas, pero debía tranquilizarse, pues le quedaba una cosa muy importante que contar.
—Escucha debo decirte una ultima cosa... —Empezó mientras el se sentaba a su lado con gesto preocupado. —Antes que nada, necesito que sepas que estoy segura de que Ryu es una buena persona.
—¿P-Pero como puedes estar segura de algo así? —Shinichi se había puesto totalmente tenso, ya se imaginaba, o eso creía, lo que podía ser. —Mira Ran...
—No Shinichi, escúchame tu a mi por una vez —Le exigió poniéndose un poco seria.
Le contó lo sucedido minutos antes de encontrarse con ellos aquella tarde mientras la cara de su amigo iba del desconcierto más absoluto hasta la rabia y el miedo.
—En la carta, ponía que me escondiese, que saben que estoy viva —Finalizó no muy segura de la reacción de Shinichi.
Pero el no habló, tal solo apretó los puños y respiró tensamente, intentando aguantase aquella impotencia que ya conocía tan bien, y la rabia hacia aquellos hombres cobraba más sentido si cabe. La miró y vio al instante el temor de la pequeña, ¿Realmente se merecía a un Shinichi cabreado otra vez?
—Yo te protegeré Ran...—Le dijo calmándose un poco. —No te pasará nada por que yo no dejaré que eso suceda.
Ran se limitó a sonreír totalmente aliviada, estaba segura de que se cabrearía y se iría a trazar un plan para sobreprotegerla, pero no fue así. Se abrazaron una vez más, intentando transmitirse calma y tranquilidad, intentando decirse sin palabras que todo saldría bien.
Se separaron un poco para mirarse unos instantes, y fue entonces cuando Ran sitió que había llegado el momento de decirle al detective, todo lo que llevaba guardado en el corazón.
—Shinichi si me disculpas, debo ir al baño... —Le dijo muy consciente de lo que pensaba hacer.
El la soltó mientras ella cogía inconscientemente una pequeña pastilla de la mesita de noche. Todo habría salido a la perfección, habría sido su gran momento, pero al parecer... les tocaba volver a esperar.
Nada más tocar el pomo de la puerta del baño, la presencia de una persona en la puerta, hizo saltar todas sus alarmas.
—T-Tu...—Susurró totalmente sorprendida, pues tenía ante ella la ultima persona que se podía esperar.
No me odieeeeeeeeeeeeeeis os prometo que en el siguiente capitulo me querreeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeis xDDDDD esto no es liar más la historia lo juroo ! (me matáis igual xD)
