¿QUÉ USTEDES SE CONVIRTIERON EN QUE?

Hola! Si, lo se, soy una bastarda por haberme desaparecido por tanto tiempo, lo siento mucho, casi termino abandonando este proyecto, pero decidí no darme por vencida, lamento las molestias y la terrible espera.

Agradezco infinitamente todos sus reviews, ya que sin su apoyo probablemente ni siquiera hubiera llegado al capítulo dos.

Gracias a Chabela por el review número 100!!! (Suena musiquita de ganadora y comienzan a caer globos y confetis)

Y GRACIAS a Lila, porque sino me hubiera jalado las orejas, no hubiera terminado de reaccionar! Este capitulo es para ti, espero que te guste!!

CAPÍTULO 13:

- Bájame!

-...

- Te digo que me bajes Bakura!

-Ryou¿no me darás el gusto de llevarte en mis brazos?

-Te lo daría, si no supiera que planeas arrojarme al mar!

-¿Quién dijo que lo haría?

-Esa miradita maliciosa que tienes- dijo la albina, tocando con un dedo su nariz

-No es cierto!

-Bakura, eres un libro abierto para mi...- admitió de forma pasiva, viéndolo a los ojos- no puedes ocultarme nada

-Claro que puedo!

-No, no puedes- dijo con una sonrisa

-Entonces dime que estoy pensando justo ahora

-Mmmm- parecía muy concentrada viendo sus ojos- te estas preguntando como es que puedo saber lo que piensas

-Ryou!

-Es la verdad

-No, lo que pensaba es que...-una sonrisa maliciosa se formó en su rostro- ya es hora de lanzarte al mar!

-Bakuraaaaaa!

SPLASH

MKxML

-Malik, ya levántate!

-...

-Malik!- reclamó, quitándole las sábanas de encima

-Mmmmm

-Ayer me dijiste que hoy haríamos lo que yo quisiera, y no quiero desperdiciar mi día

-Pero Marik, es muy temprano...

-No exageres, apenas son las 7

-Tengo suuuueeñoo- dijo en medio de un bostezo y cubriendo su cabeza con la almohada

-Anda, me lo debes después de haber soportado la visita al parque del ratón gigante- quitó la almohada y le acarició la cabeza

-De acuerdo- suspiró desanimada- ¿y que tienes planeado hacer?

-¡Tirarnos en paracaídas!

-¡QUE!

YYxY

-Estos panecillos están muy ricos...

-Es cierto, solo no comas demasiado Yugi- sugirió acariciando su mano ligeramente

-Descuida Yami..

Después de tanto tiempo juntos, Yami seguía siendo aquel amigo, amante y ahora esposo, siempre protector, talvez por su destino como salvador del mundo o talvez por haber sido como un tutor para él (ahora ella). Y aunque muchas veces la trataba como si fuera una niña, Yugi adoraba que su compañero fuera así, demostrándole lo mucho que la amaba y se preocupaba por ella.

-Y dime ¿qué te gustaría hacer hoy?

-Pues, ayer tomé un folleto en la recepción que anunciaba un tour por la ciudad, con visitas al Palacio de Versalles, el Arco del Triunfo y la Torre Eiffel

-Suena bien, me encantaría volver a subir a esa torre

SxJ

-Olvídalo Joey

-Pero Seto..

-Nada de peros, no voy a hacerlo

-Es muy divertido, vamos, inténtalo!

-No

-Seto! Prometiste relajarte y disfrutar de estas vacaciones!

-No creo que sea relajante tirarse del bungee jump

-No me dirás que tienes miedo

-Claro que no!

-Entonces tírate conmigo!

Ya no sabía como librarse de aquello, desde que Joey vio ese juego en la playa, el cual consistía en tirarse de una plataforma elevada atado de los pies solo con una cuerda, había estado rogándole que se subiera con ella, pero el no quería, la altura no importaba, el problema era que estaba seguro que vomitaría su desayuno con tanto rebote de la soga y se negaba a hacer el ridículo.

-...

-Seto Kaiba, tienes miedo- dijo apuntándolo con su dedo y viéndolo burlonamente, Joey sabía que en casos como aquellos, lo mejor era retar al orgullo de su esposo, nunca fallaba, aun antes de que fueran siquiera amigos, funcionaba cuando lo retaba a tener un duelo con él (ahora ella)

-No digas idioteces, es solo que me niego a hacer algo tan tonto como eso

-Pues yo no te creo nada

-Arrggg! Esta bien, lo haré!

/sip, nunca falla/

/Oh no...ahora que he hecho/

BxR

-Jajajaja, Bakura!

-Ven acá Ryou!

-No, suéltame, me haces cosquillas!

-Eres mía, mía!

-Jajajaja

En la parte más alejada de aquella playa de Florida, se podía ver a una pareja de albinos jugando despreocupadamente sobre la arena, bajo el sol que cada vez se ocultaba más en el horizonte.

Ryou trataba que quitarse a Bakura de encima, quien no paraba de hacerle cosquillas y darle pequeños besos en el rostro, sacándole grandes carcajadas.

Ahora que habían dejado de lado las preocupaciones y los momentos amargos al inicio del viaje, se dedicaban a disfrutar su corta estancia en ese grandioso lugar.

-Te quiero tanto Ryou –dijo con ternura el albino, deteniendo su juego y posando su mano en una de las suaves mejillas de su compañera, para después acercar su rostro y besar sus labios.

-Y yo a ti Bakura- susurró mientras le rodeaba el cuello

MKxML

-Oye, no hablas en serio, cierto?

-Claro que sí¿no crees que será una experiencia única?

-Creo que podría ser nuestra última experiencia..

-No me digas que tienes miedo

-Claro que tengo miedo¿qué tal si el paracaídas no funciona?

-Malik, no seas negativa, todo saldrá bien

-Y si solo te tiras tú?

-Por supuesto que no¿o acaso tu fuiste solo al parque de esa rata pervertida?

-Hasta cuando dejarás de recordármelo?

-Ya llegamos, son $30.00 dólares amigo

La voz ronca del taxista cortó la charla que mantenían el par de morenos, Marik le pagó y ambos bajaron del vehículo. Ahora se encontraban en las afueras de la ciudad, frente a un espacio llano y libre de construcciones, solo había un local donde se rentaba el equipo para practicar el paracaidismo y una moderna avioneta aparcada varios metros detrás.

-Marik, por favor recapacita, no te gustaría intentar otra cosa?- preguntó con recelo la morena, mientras tomaba del brazo a su esposo

-Malik, no seas miedosa, estoy segura que terminarás agradeciéndome cuando esto termine

-Lo dudo ¬¬

YYxY

-¿Te aseguraste de que fuera una guía joven? No quiero volver a pasar por lo mismo que en el museo...

-Descuida, parece que es una señorita

-Espero que sea de las personas que mantienen la atención de sus oyentes

-Si, mientras no me haga empezar a bostezar estará bien...

-¿Cansada? –preguntó Yami, mientras ambos se sentaban en un par de asientos delanteros, los cuales tenían mayor vista panorámica

-Claro, por si no lo recuerdas, ayer no me dejaste dormir más que unas cuantas horas Yami

-Bueno, pero recuerdo bien que tu no tuviste intenciones de detenerme en ningún momento¿cierto? –dijo con una pícara sonrisa mientras Yugi se sonrojaba y miraba a otro lado

-Ese no es el punto Yami- dijo mientras su compañero reía abiertamente

SxJ

-Joey, por favor no! – decía un desesperado castaño mientras era jaloneado por su esposa rumbo a las escaleras que llevaban a la aterradora plataforma a 50 metros de altura

-No seas llorón Seto- contestaba en tono burlón Joey, al tiempo que empezaban a subir

-No es eso, es que yo no..

Pero no pudo terminar su frase, ya que la rubia se detuvo de pronto y lo besó de manera precipitada, ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar y responder.

-Nada de peros Seto, todo va a salir bien- susurró en su oído en un todo dulce, para después tomarlo de la mano y seguirlo guiando hacia arriba

El castaño suspiró quedamente y se resignó en silencio. No existía poder humano en la tierra que hiciera cambiar a Joey de parecer. Ese día Seto Kaiba se arrojaría del bungee.

BxR

Un par de cuerpos albinos desnudos reposaban en una manta puesta sobre la arena, después de una esperada ronda de sexo. Ya estaba anocheciendo y ambos estaban abrazados observando aquel espectáculo de manera tranquila y relajada, sintiéndose felices de estar ahí, juntos de aquella forma.

Se encontraban alejados del bullicio de la gente, seguros de que nadie los encontraría y ocurriera un momento vergonzoso. La marea se estaba incrementando, pero las olas todavía no los alcanzaban.

-Fue fantástico –dijo el albino rompiendo el silencio con voz sosegada

Su esposa rió quedamente y se abrazó más a él.

-Estoy seguro que en estos momentos nuestro hijo se está formando en tu vientre- susurró el mayor, pasando su mano sobre el abdomen de su compañera de manera suave

-No lo creo Bakura, es muy improbable que una mujer se embarace a la primera

-Ryou, estas hablando de mi, Bakura el semental todopoderoso –dijo de forma engreída

-Jajajajajaja¿de donde sacaste eso de semental todopoderoso?- dijo entre carcajadas su esposa- eres tan creído Bakura

-Ryou! No te burles, te aseguro que es cierto!

-No podemos saberlo...

-Dentro de dos semanas aproximadamente, verás que no te llegará el periodo

-Vaya! Llevas el conteo de los día mejor que yo

-Hmmn! Con lo que me haces pasar cada mes¿cómo olvidarlo?- dijo cerrando los ojos, pensando en aquellos negros días, Ryou solo sonrió

-Bien, si quieres probar que eres un semental todopoderoso, no podremos tener sexo hasta que llegue esa fecha¿crees resistir?

-Claro que no! Por algo existen los condones!

MKxML

-No puedo creer que este aquí!!

-Si, yo también me decía eso cuando caminaba por el parque de esa rata pervertida

Malik solo suspiró resignada. ¿Hasta cuando su esposo iba a dejar de torturarla recordándole el mal momento que ambos pasaron ese día¡Ni que hubiera sido su culpa que la persona debajo del disfraz tuviera esas mañas! Volvió a mirar por la ventanilla y sintió su estómago revolverse.

Ambos se encontraban ahora en la avioneta, que cada minuto ganaba altura, el instructor que los acompañaba verificaba los paracaídas y sus trajes mientras les daba las instrucciones.

-... y no lo olviden chicos, una vez que salten empiecen a contar con calma, cuando lleguen a 10 tiran de la cuerda que está a su derecha y el paracaídas automáticamente se abrirá- decía mientras se disponía a abrir la compuerta por la cual saltarían.

-¿Y si no se abre el paracaídas?- preguntó temerosa Malik

-Jajaja, descuide, los acabo de revisar y se encuentran en perfectas condiciones, no tiene por que temer –respondió divertido el instructor, le hacían ese tipo de preguntas todo el tiempo- Ahora, por favor colóquense frente a la compuerta

Marik prácticamente arrastró a su compañera, la cual se aferraba a lo que podía. El moreno no entendía su comportamiento, Malik nunca había sido una persona miedosa, de echo todo lo contrario, ellos siempre habían sido los mas atrevidos, aventureros y locos del grupo, según sus amigos.

Podían sentir el aire frío soplando fuertemente en sus caras mientras veían el paisaje a sus pies. El instructor les decía las últimas indicaciones, como la mejor manera de aterrizar y donde hacerlo.

-Bien, salten a la cuenta de 3, 1… 2… 3…

Marik tomó con fuerza a su esposa de la mano y ambos saltaron.

YYxY

Yugi no aguantaba más. Lo único que quería es que todo terminara y poder librarse de una vez por todas de esa maldita arpía.

Al principio todo parecía en orden. La guía resultó ser una linda chica rubia y de brillantes ojos verdes, la cual sabía como hablar exactamente para ser interesante sin llegar a ser aburrida o tediosa.

Yugi pensó que todo sería perfecto, hasta que ella empezó a mirarlos insistentemente, o mejor dicho empezó a mirar a SU Yami. Parecía como si todo lo que dijera, fuera dicho solo para él, y cuando llegaron a la primera parada, Yugi veía con horror como la arpía se esforzaba por mantenerse cerca de SU esposo.

Claro que intentó decirle a su esposo de sus sospechas, pero Yami simplemente se rió, feliz de que lo celara tanto, diciéndole que no se preocupara, que ella solo era amable… JA!!! Amable!! Ni que ella fuera ciega o tuviera tres años para creer eso!

Habría querido llevarse a Yami lejos de ella, pero desgraciadamente él, al igual que los demás turistas, estaba demasiado interesado en todo lo que decía esa arpía. A Yugi le dolía admitirlo, pero sabía como mantener la atención de su público.

El palacio de Versalles en era un lugar magnífico. Los salones eran amplios y de techos muy altos, de donde colgaban grandiosos candelabros, con impresionantes ventanas que dejaban entrar los rayos de luz y que estaban adornadas con hermosas cortinas de terciopelo. Estaban llenos de retratos y pinturas de personas que una vez vivieran ahí, muebles y tapetes antiguos bien conservados adornaban todo por doquier. Parecía haber una historia en cada salón al que entraban.

Estaba tan metida en sus cavilaciones que no se dio cuenta que hace un momento la guía les había dado un descanso para que recorrieran el inmenso patio trasero, se pudieran tomar algunas fotos y talvez comprar algunos souvenirs.

Recobró de inmediato su cinco sentidos cuando divisó no muy lejos a la arpía charlando con su Yami, y si sus ojos no estaban mal podría jurar que lo acababa de verse sonrojando y a ella sonriendo perversamente… WAAAA!!! Tenía que hacer algo de inmediato!!

Corriendo a toda velocidad y sin saber muy bien que iba a hacer, Yugi se acercó a donde ellos estaban. Sin embargo, iba tan apurada que no se fijó en una fisura del suelo atravesada en su camino, perdió el equilibrio y sin poder evitarlo cayó al frío suelo rocoso.

Yami pareció sentir el peligro y de inmediato buscó a su esposa con la mirada encontrándola tirada en el suelo. Sin perder tiempo corrió en su ayuda, sin importarle lo que la guía pudiera seguir diciendo.

-¡Yugi¿Yugi, estás bien? – preguntó con preocupación arrodillado junto a ella.

-Auch! Eso dolió… -susurró Yugi, mientras se frotaba uno de sus brazos, el cual terminó con raspones por la caída – Descuida Yami, estoy bien, solo se lastimó mi orgullo

Su esposo rió ante el comentario, pero cuando la ayudó a ponerse de pie, Yugi soltó un gemido de dolor y perdió el equilibrio. Yami la sostuvo antes de volver a caer al suelo y alzándola en brazos la llevó hasta una banca cercana para examinarla y descubrir que la aquejaba.

-Yami, me duele mucho mi pie izquierdo- dijo Yugi, mientras su esposo ya estaba retirándole el calzado.

El antiguo faraón comprobó sus sospechas, la creciente hinchazón y amoratamiento, así como la posición anormal del pie indicaban que Yugi se había fracturado. Uno de lo guardias de seguridad vio la escena y se acercó a Yami para ver que sucedía, el muchacho le explicó la situación y el oficial se marchó en busca de atención médica.

-Yugi, parece que te fracturaste un tobillo –señaló, mientras quitaba con sus dedos algunas lágrimas que salían de los ojos de su esposa- Por favor no llores, se que debe dolerte mucho, pero la ayuda ya viene en camino

-No lloro por eso Yami, es solo que… arruiné nuestras vacaciones- dijo bajando su mirada y soltando más lagrimas.

-No las has arruinado, además de que esto fue un accidente, no te culpes por una tontería como esta- exclamó con firmeza, levantó su rostro y besó con ternura sus labios

-No Yami, esto fue mi culpa, sino hubiera tenido celos de la guía, no hubiera corrido hacia ti de forma tan descuidada solo porque te vi hablando con ella y esto no hubiera pasado- observó el rostro asombrado de su esposo y continuó –Yo se que tu nunca me lastimarías, y de seguro ella solo estaba siendo amable, pero no lo pude evitar… lo siento Yami, debí tenerte más confianza…

-Te equivocas Yugi, en realidad fue mi culpa- admitió el joven, Yugi dirigió su mirada que estaba empañada de lágrimas hacia él –Si hubiera hecho caso de tus advertencias desde el principio esto no habría pasado- concluyó con culpa

Al voltear a verla, vio que lo miraba con expresión interrogante.

-Si Yugi, tenías razón cuando me dijiste que "la arpía" quería conmigo- ante eso el faraón sonrió y su compañera se sonrojó- Antes de que cayeras, ella me confesó que le parecía atractivo y que quería salir conmigo, acababa de rechazarla cuanto todo esto pasó- suspiró- No la ignoraba del todo porque me gustaba verte con tu carita molesta, tu ceño fruncido y maldiciéndola en silencio, me agradaba sentirme celado, pero creo que lo eché todo a perder…- admitió con pesar a la espera de algún reclamo de su esposa.

-¿Yugi?- preguntó, al ver que esta no decía nada

-Ninguno tuvo la culpa Yami- dijo su esposa mientras lo tomaba de la mano – La única culpable es esa maldita arpía!!! Ella fue la que causó todo esto, ojala ella se hubiera roto el pie y no yo!!

Parecía que un aura de llamas la rodeaba de forma cómica, por lo que Yami solo se limitó a reír.

SXJ

-¿Estas feliz?- gruñó a modo de pregunta

-¡Lo siento Seto¡Perdóname por favor! –pedía Joey, caminando a su lado

Un joven castaño y su acompañante rubia salían en ese momento del consultorio de un quiropráctico. Después de haberse lanzado de esa terrible plataforma y cuando por fin Seto pudo volver a poner sus pies sobre tierra firme, descubrió con pesar que algo no estaba bien con él.

Empezó a incomodarlo un dolor persistente en su espalda y cuello, además de un leve mareo. Intentó decirse que solo era algo momentáneo y que luego se le pasaría… pero no fue así.

Joey notó el malestar de su esposo, y después de mucho insistir que debía ver a un doctor, Seto accedió a ver a un quiropráctico, estando seguro de que su problema sería alguna subluxación vertebral causada por el violento impacto.

No se equivocó. Y después de una sesión de masajes y estiramientos algo dolorosos para Seto, una revisión para Joey, y buen sermón del médico para que no volvieran a realizar una actividad tan peligrosa e imprudente como esa, ambos salieron del lugar en silencio. Uno muy molesto y otro muy acongojado.

-¿Estas molesto conmigo?

-…

Eso definitivamente era un sí. Y como Joey sabía, cuando Seto se molestaba demasiado y no quería hablar, lo mejor era dejar que se le pasara el coraje y pensar en una buena forma de contentarlo. Diablos! Tenía que pensar en algo bueno…

BxR

-Maldita marea…- susurró molesto el albino

Ryou rió quedamente- Fue divertido

-Hn…

Ambos se encontraban totalmente empapados, llenos de arena por todos lados. Estuvieron demasiado entretenidos para darse cuenta de que la marea iba subiendo, hasta que finalmente una gran ola los alcanzó. Los tomó de sorpresa y tuvieron que correr tras sus cosas para evitar que se perdieran en el mar al ser arrastradas por la ola.

Nada quedó seco, así que no tuvieron mas remedio que ponerse la ropa mojada llena de arena, tomar sus mochilas y caminar rumbo al hotel en busca de una buena ducha.

-Me pica todo…

-A mi también…

-Me entró agua por la nariz y por la boca…

-A mi también…

-Tengo arena hasta en el…

-Yo también…

Ambos voltearon a mirarse al mismo tiempo y no pudieron evitar reír a carcajadas por los últimos comentarios. Parecía que el mar siempre les sacaba una sonrisa, aun sin proponérselo.

MK x ML

-Diablos Marik!! Eso fue lo más estúpido e irresponsable que hemos hecho en nuestras vidas!!!

-Vamos Malik, hemos hecho cosas más estúpidas como descomponer semáforos y lanzar huevos a la casa del faraón- dijo el moreno sonriendo al recordar

-Pero no arriesgábamos nuestras vidas, si algo hubiera salido mal pudimos haber muerto!!! M-U-E-R-T-O Marik!!!- exclamó con algo de desesperación mientras un par de lágrimas salían de sus ojos

-Oye, que te pasa Malik? –preguntó su esposo al verla en ese estado, con un pulgar quitó las lagrimas de sus mejillas - ¿Por qué de repente te aterra tanto el tema de la muerte? Nunca pensamos mucho en eso, es más nunca lo hacemos

-Exactamente por eso Marik, pienso que somos tan descuidados haciendo cosas sin pensar, viviendo como si no hubiera un mañana, que creo que sería imposible para nosotros hacernos responsable y cuidar de la vida de otra persona, como la de nuestro futuro hijo, no se si podremos hacerlo- reprimió un sollozo en su garganta- No quiero que alguno de los dos muera y todo esto que estamos viviendo se desmorone

Al ver que su esposa rompía en llanto, Marik la abrazó fuertemente sin saber que más podía hacer. Tenía razón, ellos siempre habían sido despreocupados, disfrutando cada día sin pensar en las consecuencias, y a pesar de haber madurado, seguían teniendo ese gusto por actividades peligrosas en donde sientes fluir la adrenalina por todo tu cuerpo.

-Perdóname Malik- pidió el moreno, su esposa levantó un poco su rostro, sus ojos todavía brillantes por las lágrimas –Yo… siento que no puedo evitarlo, esa afición por emociones extremas, pero te juro que por el bien de nosotros y de nuestra futura familia no volveré a hacer algo tan estúpido

-Me alegra oír eso- la morena se acurrucó más en su pecho y riendo suavemente dijo –aunque no puedo negar que esta fue la experiencia más emocionante y divertida de mi vida

-Malik!!

YY x Y

-Me siento como una inválida!- exclamó desanimada

-Y lo serás por las siguientes 6 semanas- le respondió su esposo mientras empujaba la silla de ruedas en la que estaba sentada.

Con un suspiro Yugi solo se quedó observando atentamente su pie enyesado. Recién salían del hospital, fue una suerte que no se tratara de una lesión grave y necesitara de alguna intervención quirúrgica. El medico solo le colocó el yeso y le pidió permanecer en reposo alrededor de un mes y medio. ¡Genial! Solo le quedaban dos días más en París y los pasaría en una silla de ruedas.

-Perdóname Yami, parece que arruiné lo que nos queda de luna de miel –susurró apenada

-Yugi, tu no arruinaste nada, que eso te quede claro- aclaró Yami, dejando de empujar la silla y colocándose frente a ella –Simplemente las accidente pasan y uno no puede evitarlos, además que estés en estas condiciones no quiere decir que no podamos divertirnos

Su esposa asintió sonrojada ante la mirada pícara y sonriente de su esposo. Yami era maravilloso, en vez de enfadarse, el siempre veía el lado positivo de las cosas, intentando encontrar una solución a los problemas.

-De acuerdo Yami- respondió sonriente, y fue recompensada con un dulce beso de parte de su esposo.

Y entre risas y bromas se dispusieron a encontrar un buen lugar donde merendar.

S x J

Bien. Ahí estaba ella, caminando por un concurrido centro comercial intentando pensar que podría darle a Seto para que la perdonara. Ella no tenía la culpa de que el cuerpo de su esposo no fuera lo suficientemente resistente, es decir, solo había sido una pequeña caída libre de algunas decenas de metros, nada impresionante… De acuerdo, había sido brutal… brutalmente divertido, Joey todavía podía sentir la adrenalina correr por sus venas, el aire golpeando fuertemente su rostro, imágenes pasando demasiado veloces para distinguirlas mientras caían, los brazos de Seto abrazándola fuertemente como intentando evitar que le pasara algo…

Suspiró. De nuevo la culpa se hacía presente dentro de su pecho. Era una idiota, una idiota que hablaba y hacía cosas sin pensar. Su esposo había intentado disuadirla de tirarse, hablándole de las posibles consecuencias y los riesgos que implicaba. Pero ella había tomado todo aquello como excusas pensando que Seto tenía miedo y no lo escuchó, al contrario se las arregló para llevarlo con ella. Y lo peor de todo… había resultado herido por su culpa. Grandioso.

Cuando llegaron al hotel Seto se dedicó a leer un libro que había comprado hace unos días, sin dirigirle la palabra, y Joey aprovechó el momento en que se quedó dormido para salir y pensar en la mejor manera de disculparse con él. El único problema es que llevaba casi una hora vagando por ahí, y todavía no se le ocurría nada bueno.

Estaba a punto de desistir y marcharse, pensando que tendría que tirarse a los pies de su esposo y pedir piedad, cuando un local pareció iluminarse ante sus ojos. Sonrió, pensando que era una genial idea.

B x R

-Aahhh… esto era lo que necesitaba… - susurró Bakura

-si, un buen baño caliente con burbujas siempre es relajante- respondió Ryou, recargándose un poco más sobre el pecho de Bakura –sobre todo después de haber sido revolcados por el mar

Bakura solo sonrió y la rodeó de la cintura con sus brazos.

-¿Sabes? Me gustaría quedarme aquí para siempre..

-¿Te refieres a Florida, a al tina o a nuestra posición?

-Me refería a estar de luna de miel en Florida, pero lo de la posición no es mala idea

-Jaja, yo tampoco quisiera irme nunca de aquí, pero dado que no somos multimillonarios como cierto sujeto castaño esposo de Joey, no podemos darnos el lujo de quedarnos

-Ojala Kaiba decida quedarse en Hawai

-No lo creo, ya que no importaría lo que Joey hiciera, no lograría separarlo de Mokuba y su compañía, además el siempre nos ha ayudado, sobretodo para nuestra boda

-Como sea…- resopló Bakura, no le agradaba el tema que había surgido

-¿No extrañas a nuestros amigos o a nuestro hogar Bakura?

-Mmm… creo que lo único que extraño es molestar al faraón y tu comida casera

-Bakura! Deberías dejar al pobre de Yami en paz, no te ha hecho nada –dijo con el ceño fruncido, pero sin poder evitar sonreír, no se lo diría a Bakura, pero Diablos! Si era divertido

-Tienes razón, no ha hecho nada mas que arruinar mis planes de conquistar el mundo, derrotarme en un sin fin de duelos y presumirme por ello- dijo sintiendo una venita palpitando en su sien- pero ya lo superé, yo solo lo hago por que es jodidamente divertido! Y por venganza, ya que aunque no lo creas, él también me ha jugado bromas!

-Bien merecido te lo has de tener

-Ryou!- exclamó ofendido, pero fue ignorado

-En fin, mañana sale nuestro vuelo de regreso, así que hay que disfrutar este baño de burbujas –tomó el shampoo que estaba a su derecha -¿me dejas lavar tu cabello?

-Ni siquiera necesitas preguntar- respondió mientras cambiaba de lugar, ahora él entre las piernas de su esposa.

Ryou vertió un poco del shampoo en la cabeza de Bakura, y lentamente comenzó a tallarla provocando que pronto brotara espuma con olor a fresa. Bakura solo se recargó un poco, cerró los ojos y se dejó hacer. Aquella era una de las cosas que más disfrutaba. Su cabeza era bastante sensible al tacto ajeno y su esposa sabía cuanto lo relajaba que le peinara el cabello o como ahora, que se lo lavara… Ojala no se quedara dormido como la última vez.

MK x ML

-WAAA! No puedo creer que estemos recorriendo el paseo de las estrellas de Hollywood!

-Yo tampoco… mis pies me están matando!

-No seas llorón, yo llevo tacones y no me ves lloriqueando

-No estoy lloriqueando! Además tengo hambre!

-Marik, ya deja de comportarte como un bebé

-Pero yo…!

No pudo terminar lo que iba a decir porque Malik ya lo llevaba arrastrando a un loca de helados italianos, pidió un cono doble extra-grande de vainilla con zarzamora y se lo tendió a su esposo.

-Ahí tienes, para que dejes de repelar- Marik solo sonrió y comenzó a lamer su helado- Me pregunto para qué quiero tener un hijo, si con cuidar de un solo bebé tengo suficiente…

-Oye!- exclamó indignado

Siguieron caminando un poco más, observando los aparadores de las finas tiendas de marca, preguntándose ociosamente cuantos cientos o miles de dólares les costaría una simple prenda de vestir. Pronto vieron un museo de cera con representaciones de personajes famosos a la largo de la historia del entretenimiento.

Entraron. Malik observaba entretenida que las creaciones de cera si tenían gran parecido con la realidad, mientras Marik…bueno, él solo cuidaba que nadie se acercara demasiado a Malik.

Pronto llegaron a la sección de los personajes añadidos recientemente, con fama actual.

-Mira Marik, Harry Potter! –exclamó divertida la morena

-…Eh¿Quién es ese?

-Es el personaje principal de los libros que he estado leyendo

-…Eh?

Malik suspiró con pesadumbre, su esposo a veces era imposible! Siguieron avanzando cuando de repente Marik soltó un grito.

-¡¡¡¡QUEEEEEEEE!!!!! –gritó aterrado apuntando a un escultura en particular

-AAAHHHH!!! –gritó después Malik, empezando a atraer la atención de la demás gente

-Es..es..es..

-el Faraón! –exclamó mirando con sorpresa y atención la figura de cera frente a ella. Estaba bien hecha, Yami vestía el uniforme escolar azul de Yugi el cual siempre lo acompañó en todas sus aventuras, también colgaba de su cuello el inseparable rompecabezas del milenio. Su cabello lucía de los tres colores con sus prominentes picos y sus ojos rojos mostraban su característica determinación. En su brazo izquierdo tenía un disco de duelo y en su mano derecha sostenía una copia de la carta del mago oscuro

-No puedo creer que ese bastardo tenga su propia escultura de cera y yo no! Yo! Que soy mucho más apuesto

-Aquí dice: Yugi Moto "Rey de los Juegos" Actual campeón en Duelo de Monstruos –leyó Malik en la placa a sus pies –Mmm..pues para ser Yugi, luce igual a Yami, creo que cometieron un error

-Mira su estatura!- comentó Marik colocándose a un lado de la figura –tiene mi altura, supongo que si lo hubieran hecho a tamaño real nadie lo hubiera notado

-No te muevas, tengo que tomar una fotografía –rápidamente sacó la cámara de su bolso y anticipándose a su esposo dijo- y nada de señas obscenas Marik!

-Pero Malik! Es una oportunidad única en la vida –lloriqueó Marik

-Oh que diablos! Esta bien! –y sonriendo comenzó a tomar fotografías.

Cuando salieron del museo, Marik volvía a estar de buen humor.

-Jajajaja, no puedo esperar para mostrarle estas fotos a Bakura, le encantarán!

-Eso me recuerda que mañana nos vamos de aquí- dijo algo desanimada Malik

-Maldición! Eso significa que tendremos que volver a subir a uno de esos aviones, casi morimos la última vez!!

-Si, pero no podemos quedarnos aquí, no somos Kaiba

-Bueno, entonces como esta puede ser nuestra última noche de vida, estoy decidido a cobrarme todo lo que me has hecho pasar en estas vacaciones, empezando por lo del ratón gigante!

-Me agrada esa idea –susurró sensualmente Malik -¿Qué tienes en mente?

-¿Qué tal, comida a la habitación y una botella de champaña? Aunando mucho sexo por supuesto

-Marik! –exclamó sonriendo, por supuesto que le encantaba la idea!

Y x YY

¿Por qué todo mundo tenía que voltear a verla? Solo era una maldita silla de ruedas y una pierna enyesada, nada del otro mundo.

No estaba paralítica.

No tenía parálisis cerebral.

No tenía una enfermedad incurable en estado terminal.

Solo era una maldita pierna rota!!!

Yami terminó de reír silenciosamente después de que ella volteó a verlo con una mirada asesina. Le había resultado imposible contenerse después de haber visto como ancianita soltaba una lágrima de pena al ver a Yugi en ese estado. Fue tan gracioso, bueno, al menos para él, pensó viendo a Yugi de nuevo.

-¿Qué pasa con estas personas? Parecen que nunca ven a alguien con una extremidad enyesada

-He descubierto que al menos una de cada cinco personas voltean a verte

-¿Esto te divierte, no Yami? –preguntó dulcemente Yugi, mientras una venita palpitaba en su sien

-Relájate Yugi, solo ignóralos –intentó calmarla Yami, tomando una de sus manos

-Para ti es fácil decirlo…

Ambos estaban descansando en una de las muchas plazas de la ciudad, mientras comían una enorme pieza de pan que Yami había comprado a un vendedor ambulante. El sol empezaba a caer por el horizonte y cada un pensaba en el relajante y divertido último día que habían pasado en París.

Habían estado recorriendo las calles de París ese día. Curioseando en algunas tiendas, Yugi compró algunos souvenirs para sus amigos y un delicioso perfume parisino para ella, e instó a Yami a comprarse una colonia. Tomaron un típico café francés, en un pequeño local situado en una esquina, sentados en una pequeña mesa con vista a la calle, disfrutando de la vista y una amena charla.

También volvieron a subir a la torre Eiffel, era demasiado hermosa como para resistirse a subir de nuevo. No tuvieron problemas con la silla de ruedas, ya que la ascensión era por elevador, no había escaleras, pero Yami de todos modos la tomó en sus brazos para que pudiera gozar mejor el majestuoso panorama que era la ciudad de París. Para ambos fue mejor que la primera vez.

-Yugi, he escuchado que los vinos franceses son espectaculares –dijo Yami al divisar una licorería no muy lejos

-También los quesos –contestó Yugi, al ver también una quesería cerca

-Bueno, entonces compremos ambos y disfrutémoslos en el hotel -sugirió

-De acuerdo, porque ya no soporto las miradas de la gente

Yami se puso de pie y mientras quitaba los seguros que mantenían fija la silla de ruedas, Yugi siguió hablando

-¿Sabes que también es delicioso?

-¿Qué? –pregunto Yami curioso

-Los besos franceses

Y dicho aquello jaló a su esposo de la camisa y lo besó de forma arrebatadora. Ambos se separaron respirando con dificultad.

-Vaya, parece que los besos franceses efectivamente saben mejor en Francia –murmuró con un marcado sonrojo todavía adornando sus mejillas.

S x J

Había entrado a la habitación lo más sigilosamente posible. Pensaba que Seto estaría despierto, preguntándose donde demonios podría estar, pero no, increíblemente él seguía dormido. Era muy raro que Seto durmiera por las tardes, a menos que estuviera verdaderamente agotado. Joey de nuevo sintió esa punzada de culpabilidad en su pecho, pero la ignoró pensando en la forma en la que alegraría a su esposo. Se cambió de ropa, arregló un poco su cabello y acercó la grabadora a la habitación, colocó el CD y esperó a que la música comenzara.

Kaiba abrió perezosamente los ojos, a sus oídos llegaba el sonido de una típica melodía hawaiana y preguntándose de donde podría provenir se levantó, aunque solo pudo quedarse sentado en la cama.

Frente a él estaba Joey, usando la vestimenta de una bailarina hawaiana. Un lindo top rojo, una falda de largas hojas verdes y flores típicas de la zona adornando su cuello, tobillos, muñecas y el cabello rubio. Lucía hermosa y él quiso tirársele encima en ese preciso momento, pero se contuvo. Se suponía que él estaba molesto con ella, esta debía ser su manera de pedir disculpas, aunque él ya la hubiera perdonado desde el momento en que vio su rostro lleno de culpabilidad y arrepentimiento. Pero bueno, ella no lo sabía, así que lo mejor sería disfrutar del show.

Joey contoneaba sus caderas al compás de la música, intentando seguir las indicaciones que la dueña de la tienda le había dado sonriendo con picardía. Seto se veía algo serio al principio, como pensando en algo, pero ahora empezaba a sonreír. Eso era una buena señal, era hora del siguiente paso: acercarse al objetivo.

Siguiendo con la rutina de sensuales y provocativos movimientos, Joey fue acercándose a Seto. Estaba tan concentrada que no se percató de que sus pies se habían enredado con la extensión de la grabadora, y al tratar de dar el siguiente paso perdió el equilibrio y cayó estrepitosamente al suelo. Seto soltó una carcajada.

-Auuu!!! Me dolió! – lanzó todavía tumbada en el suelo -¿sabes? En lugar de reirte podrías venir y ayudarme Kaiba!

-Jajaja… lo siento Joey –se disculpó el castaño, mientras con cuidado la ayudaba a ponerse de pie –es solo que tu si sabes como acabar con la sensualidad del ambiente rápidamente

-Mmm… creo que lo arruiné –suspiró desanimada

-Yo nunca dije que lo hicieras –tomó con suavidad su mentón y la besó por un largo rato, lenta y pausadamente disfrutando del contacto

-Entonces ¿me disculpas por la estupidez a la que te arrastré el día de hoy? –preguntó cuando por fin se separaron

-Solo si conservas este traje de hawaiana

Joey rió, mientras se quitaba su collar de flores y se lo colocaba a Seto

-Me lo pondré siempre que tú quieras…

-No debiste decir eso, pero por lo pronto vamos a disfrutar nuestra última noche aquí…

Extra

-Bakura –susurró sensualmente en su oreja –No quieres que lave todo tu cuerpo también –murmuró pasando sus manos por su pecho de manera lenta y provocadora

-…

-Bakura? –elevó un poco el tono de voz al no obtener respuesta

Suspiró resignada cuando escuchó un leve ronquido

-Diablos!! Había olvidado por que ya no hacía esto- bufó molesta

CONTINUARÁ

Ey! Espero que les haya gustado, este es el final de la luna de miel, para el siguiente capitulo ya empezaré con el esperado embarazo! Yay!

Dejen reviews y háganme feliz!!

Nos leemos pronto (si! Lo juro!!)