¿QUE USTEDES SE CONVIRTIERON EN QUE?
CAPÍTULO 14
Tan pronto como sus pies tocaron de nuevo tierra firme, se tiró al suelo y besó el piso, sin importarle las miradas divertidas o recriminatorias que le dirigían las personas a su alrededor. Su acompañante lo observó con una enorme gota resbalando por su cabeza, su esposo a veces era tan… idiota.
-Marik deja eso, empiezas a avergonzarme
-Solo estoy feliz de que no hayamos muerto –respondió poniéndose de pie, frunció el ceño –espero no tener que volverme a subir a una de esas cosas nunca mas!
Algo sonrojado por ser el blanco de sonrisas burlonas a su alrededor, Malik solo asintió distraídamente y arrastró a Marik fuera del maldito aeropuerto. Si, las vacaciones habían terminado.
ZzZzZzZzZzZzZ
Joey suspiró mientras veía a su esposo regresar a la rutina. Sentada en la cama observó como terminaba de anudarse la corbata con gran facilidad, para después inclinarse sobre ella y darle un beso de despedida en los labios.
-Voy a la oficina, cachorro. Te veo mas tarde –dicho eso, alboroto un poco su ya desordenado cabello y salió de la habitación.
La rubia volvió a suspirar, pensando en lo triste que era que su luna de miel hubiera terminado. Ella también tendría que ir a trabajar a la compañía, pero su esposo se negó rotundamente y la obligó a que se tomara unos días más de descanso. Iba camino al baño a ducharse cuando un repentino mareo la atacó. Asustada se sostuvo con fuerza de la mesita de noche, pero tan rápido como llegó el malestar, se fue.
-Umm….no debió ser nada –comentó para sí, siguiendo su camino al cuarto de baño.
ZzZzZzZzZzZzZ
Había pasado ya dos semanas desde que regresaron de su luna de miel y Joey, Bakura y los morenos todavía ponían muecas burlonas cada vez que la veían en su silla de ruedas. ¡Malditos! Les resultada demasiado divertido que al correr heroicamente a rescatar a su hombre, se hubiera tropezado y terminara en una silla de ruedas. Demasiada mala suerte, según Joey. Yami no lo sabía, pues cada vez que el se encontraba con ella, los demás disimulaban bastante bien. Aunque no podía quejarse, al final su esposo se había encargado de que aún en esa condición, su luna de miel fuera inolvidable.
Estaba en el escritorio de su habitación planeando algunas nuevas actividades para los niños de su grupo de preescolar. Al saber de su situación el director le había dado el tiempo necesario de incapacidad y habían contratado a una maestra suplente. Soltó un suspiro pensando en que extrañaba ir a su trabajo, pero volvió a animarse al decirse que solo tenía que resistir tres semanas más.
Desde que regresaron Yami había estado haciendo el esfuerzo de salir temprano para estar con ella y cuidarla. Ella le decía que no había necesidad, pero siendo tan protector como era, no quería que Yugi siquiera moviera un dedo.
-Si se pone así cuando solo tengo un tobillo roto, no quiero pensar como será cuando este embarazada…
ZzZzZzZzZzZzZ
Ese día los albinos regresaron más temprano de lo normal de su trabajo en el museo. La causa era que Ryou empezó a sentirse mareada y con nauseas, y su esposo no iba a permitir que fuera sola a casa. Además estos últimos días había notado que la albina se cansaba con mayor facilidad y bostezaba con frecuencia a lo largo del día.
Nada más llegaron, Ryou fue directo al baño a devolver la merienda que comió en la oficina. Bakura mientras buscaba algo en el botiquín que pudiera calmar su malestar. Cuando llegó con su esposa con una pastilla y un vaso de agua, ella lo aceptó rápidamente.
-Bakura, tengo una sospecha de a que se debe este malestar –terminó de lavar su boca y se volteó con una mirada seria hacia su marido - ¿Puedes ir a comprarme una prueba de embarazo?
ZzZzZzZzZzZzZ
Joey había seguido teniendo repentinos mareos en las mañanas, pero no les dio importancia y mucho menos lo comentó con Seto. Si él se enteraba, definitivamente no la dejaría estar trabajando en su oficina como ahora.
Ser la super-mega-sexy-secretaria-de-Seto-Kaiba tenía sus pros y sus contras. Algo que amaba era estar cerca de su CEO y tener la oportunidad de verlo trabajar con ese rostro serio y concentrado, ladrando órdenes y haciendo temblar a sus subordinados con sólo una mirada. Pero Kaiba seguía siendo un amante del trabajo y la perfección, así que era un trabajo demandante, fueras esposa del jefe o no. Además Joey no quería que Seto se arrepintiera de haberla contratado, o que la gente pensara que solo fue contratada por su relación con él. Quería demostrarle que esto no era nada para el Grandioso Joey Wheeler!
Viendo la hora, tomó unos papeles que debían ser firmados por Seto y le llevó su café de las 11. Entró a su oficina meneando un poco mas de la cuenta sus caderas, esperando que eso fuera suficiente para que Seto pusiera su atención en ella y no en lo que tecleaba velozmente en tu laptop.
-Meneándote así todos creerán que solo te contraté para que te acostaras conmigo –dijo con una mueca burlona en su rostro, aun tecleando y con la mirada clavada en la pantalla de la computadora.
-Pensé que lo habías hecho para que no pensaran que eres una persona frígida –contraatacó la rubia con una sonrisa maliciosa, mientras dejaba el café sobre el escritorio donde después se sentó cruzando seductoramente las piernas. – Necesito que me firme estos papeles….jefe –la última palabra susurrada en un tono sugerente.
Seto Kaiba sonrió tomando los papeles y dejándolos de lado. Se puso de pie y se quitó los lentes. Se acercó con lentitud a su esposa y la besó en los labios. Joey se habría perdido en esos labios si no fuera que recordó el montón de trabajo que todavía le esperaba. Haciendo uso de su fuerza de voluntad, se separó del CEO y se puso de pie.
-Lo siento jefe, pero si quiere continuar con esto, tendrá que ser en horas extras – guiñando un ojo juguetonamente, tomó la taza vacía del café de las 9 de su esposo. Cuando se disponía a salir de la oficina, un repentino mareo la tomó desprevenida. Seto se dio cuenta inmediatamente y la sostuvo.
-¡Joey! ¿Qué te pasa? ¿Estás bien?
-Estoy bien Seto, solo fue un mare…..- sin poder terminar la frase se desmayó en brazos del castaño.
ZzZzZzZzZzZzZ
Bakura no podía dejar de dar vueltas alrededor de la puerta de baño cerrada. Ryou llevaba ahí por lo menos 15 minutos, y la prueba decía que el resultado estaba a los 5 minutos de aplicada. Empezaba a impacientarse cuando la puerta se abrió.
-¿Y bien?
La mirada de Ryou se lo dijo. Estaba brillante por las lágrimas, pero aún así se podía ver la felicidad en ellos.
-Seremos papás Bakura…
Una emoción nunca antes experimentada recorrió al albino. Abrazó con tanta fuerza a su esposa que la levantó del suelo, y comenzó a dar vueltas con ella, mientras ambos reían felizmente.
ZzZzZzZzZzZzZ
-¿Por qué esa cara?
-Me pidieron que me tomará el día libre mañana –respondió Malik con un tono apagado.
-¿Y eso por qué?
-Vomité en el teclado de una computadora que estaba reparando
-¡¿Qué?...jajajajajajaja, no puedo creerlo, jajajajaja….
La moreno observó como su esposo siguió riéndose de su desgracia un buen rato, hasta que por fin el estúpido reaccionó.
-Espera…¿Por qué vomitaste? ¿Estás enferma? ¿Te sientes bien?- ahora preocupado Marik se acercó a su esposa y puso una mano sobre su frente.
-Tardaste en reaccionar querido –dijo frunciendo el ceño –El médico de la compañía me dijo que tal vez fue algo que comí que pudo estar contaminado o en mal estado. Aún así me dijo que debería guardar reposo al menos un día.
-Bueno, velo por el lado amable, disfruta de tu día libre – intentó animarla su esposo.
-Pero me gusta mi trabajo, además estaré sola todo el día, porque tú tienes que ir a tu trabajo…
-Si quieres puedo quedarme a hacerte compañía…-susurró en tu ojera.
-¡Nada de eso flojo!
ZzZzZzZzZzZzZ
Yugi empezaba a tener sospechas de que algo pasaba. Su menstruación estaba ya retrasada, y desde que se volvió mujer siempre había sido muy exacta en cuanto a las fechas. Otro síntoma era que estaba durmiendo más de lo acostumbrado. No sabía si era porque no tenía mucho que hacer, pero se quedaba dormida en todos lados y no parecía ser suficiente. Además estaba el incidente de esta mañana.
Su esposo le preparó el desayuno, como de costumbre desde que se lastimó. Huevos estrellados con tocino, uno de sus favoritos. Pero hoy con solo oler la comida, sintió como se le revolvía el estómago. Solo pudo lograr tomar un poco de jugo de naranja, para que Yami no se fuera tan angustiado al trabajo.
Teniendo tiempo libre de sobra, se dedicó a hacer una pequeña investigación en Internet. No le llevó más de 5 minutos llegar a una conclusión. Estaba embarazada, era casi seguro. Emocionada, pasó el resto del día frotando su todavía plano vientre y pensando en el rostro de su esposo cuando se lo dijera.
ZzZzZzZzZzZzZ
Al ver al médico salir de la habitación donde estaba su esposa, el castaño se el acercó de inmediato.
-Sr. Kaiba, su esposa esta en perfectas condiciones
-Entonces que fue…-el médico no lo dejó terminar su frase.
-Felicidades Sr. Kaiba, va a ser padre –dijo el médico sonriente, dándole unas palmaditas en el hombro al ver la cara de sorpresa del CEO.
Sin perder tiempo, el castaño entró en la habitación donde vio a su esposa sentada en la cama mirando por la ventana. Cuando sus ojos se encontraron, vio los dorados resplandecer con felicidad.
-Joey….
-Espero que esté orgulloso jefe, dejó embarazada a su muy atractiva secretaria, más le vale hacerse responsable
Cuando escuchó a su marido soltar una carcajada mientras la abrazaba, Joey se preguntó si sería posible ser más feliz de lo que ya era en ese momento.
ZzZzZzZzZzZzZ
-¿Estás segura Yugi?
-No, pero estuve buscando en Internet y presento algunos de los síntomas Yami; estoy retrasada en mi periodo, estoy durmiendo demasiado y siempre ando cansada, además hoy sentí nauseas a la hora del desayuno –su mano se posó en su vientre – tengo la sensación de que algo empieza a crecer dentro de mi
Yami se sentó más cerca de ella en el sillón y también puso su mano en el vientre de la menor.
-Es maravilloso Yugi –dijo sonriendo –mañana te llevaré con le médico para que confirme esta hermosa noticia
ZzZzZzZzZzZzZ
-Sigues sin tener buena cara Malik –estaba llegando del trabajo, viendo a su esposa recostada en el sillón con un trapo húmedo sobre la frente -¿tienes fiebre?
-No, pero he sentido mareos todo el día, y he vomitado al menos 4 veces, ¿me pregunto que demonios comí que me cayó tan mal?
-Sabes, creo que se lo que tienes –se sentó a un lado y le acarició una pierna –Pienso que estas embarazada amor.
-¡¿Qué? ¿Hablas en serio? –alarmada, se quitó el trapo y se sentó
-Bakura y Yami me contaron en el trabajo que Ryou y Yugi están embarazadas. Presentan los mismos síntomas que tú, mareos, vómito, cansancio y… ¿estás retrasada en tu periodo?
Después de pensarlo un momento, Malik asintió.
-¿Ves? Todo concuerda –sacó una pequeña caja de su bolsillo – pero para estar seguros, te compré esta prueba de embarazo.
Sin perder tiempo, la morena tomo la prueba y corrió al baño. Y 5 minutos después:
-¡Yeah! ¡Carita feliz baby! –gritó la morena mientras salía corriendo del baño con la prueba todavía en el mano.
Marik la atrapó en sus brazos y la besó – Así que seremos padres, ¿eh?
ZzZzZzZzZzZzZ
De camino a casa, mientras Yami empujaba la silla de ruedas, Yugi lo hizo detenerse en un puesto de revistas, señalando el encabezado de la mayoría:
"EL BRILLANTE CEO SETO KAIBA Y SU ESPOSA ESPERAN A SU PRIMER HIJO"
-Parece que las 4 estamos embarazadas, jeje.
Yami acarició el cabello de su esposa y siguieron con su camino. Ese día habían confirmado con un médico el embarazo de su esposa.
CONTINUARÁ….
Wow…tenía años sin actualizar este fic. En verdad lo siento y pido disculpas a todos los lectores que siguen esta historia. Siendo sincera había pensado en abandonarla, ya que cuando la empecé tenia como 14 años, y ahora con 21 mis ideas y mi modo de escribir no son iguales. Creo que eso de nota demasiado entre los primeros capítulos y estos últimos. Pero, me sentía mal, ya que igual odio cuando los autores no terminan sus historias. Planeo terminar mis demás historias, perdón si las hago esperar mucho. A esta historia le calculo unos 5 o 6 capítulos más. De verdad, gracias por continuar leyendo esto.
