Disclaimer: Los personajes utilizados en este fanfic no me pertenecen son propiedad de Sega y el Sonic Team

Editado 2013


~Un Fragmento de tu Corazón~


Capítulo 5: una posibilidad


Habían pasado aproximadamente veinte minutos desde que Amy había despertado y todos sus intentos habían sido en vano, no podía conseguir ponerse de pie no sin lastimarse. Su cuerpo estaba herido y no parecía querer obedecer a ninguno de sus llamados. Se puso de pie nuevamente, sintiendo un intenso dolor en la espalda, era algo parecido a un calambre. Siguió caminando hasta que un ruido logro llamar su atención; la perilla de la puerta había comenzado a moverse de manera lenta y su cuerpo pareció haberse quedado paralizado, sus piernas se doblaron y la eriza termino cayendo de sentón sobre la suave alfombra que había en el suelo.

La puerta se abrió de forma lenta, dejando divisar un erizo de color azul, el cargaba en su mano derecha una bandeja con comida. Sonic bajo la mirada, notando que la eriza rosa se encontraba hincada en el suelo, seguro había intentado ponerse de pie y lo único que había conseguido había sido lastimarse. Sonic coloco la bandeja sobre el mueble de madera y corrió ayudar a la eriza rosa, paso una mano por debajo de sus piernas y la otra por detrás de la espalda, para así cargarla y después colocarla de nuevo en la cama.

- ¿Te encuentras bien? -preguntó Sonic un poco preocupado, acomodando las almohadas para que la eriza tuviera una dulce estancia mientras se recuperaba- No te lastimaste ¿verdad?

- Eso creo -respondió Amy mirando con detenimiento al erizo, se le hacía un poco familiar, sin embargo no podía recordar quien era- Disculpa ¿Nos conocemos? -pregunto la eriza con viva curiosidad.

- No mucho, pero podría decirse que sí -respondió el erizo azul mostrando una amable sonrisa mientras se dirigía de nuevo hacia el tocador, donde tomó de nuevo la bandeja de comida que había dejado ahí antes de correr en ayuda de la eriza- Te traje algo de comida, sólo espero que estés hambrienta-

Amy no dijo nada, simplemente parpadeó un par de veces sin dejar de mirarlo, notando como su estómago comenzaba a hacer ruidos extraños

-Veo que estoy en lo correcto -sonrió ante aquel tipo de respuesta.

Amy sonrió de igual manera un poco apenada, ese chico era demasiado amable, de aspecto alegre y agradable, y sin saberlo cómo sus mejillas adquirieron un pequeño y leve tono carmesí.

Sonic coloco la bandeja de comida en el regazo de la eriza para que así ella pudiese comer plácidamente. Fue allí cuando miró a aquellos hermosos ojos verde esmeraldas que le cautivaban sin dejar de sonreírle. Amy realmente era una chica bonita, de aspecto agradable y de una personalidad dulce. Sonic deseaba en lo más profundo que ella pudiese recuperarse pronto, no le gustaba verle con esa expresión de confusión y tristeza que se le denotaba en sus ojos, sabía que en esos momentos se encontraba confundida y asustada.

Amy tomó con suma lentitud y delicadeza la cuchara, notando como el pulso le temblaba y le impedía que pudiese hacer correctamente los movimientos, no sabía si era una reacción natural de su cuerpo o era porque le incomodaba que ese erizo de piel azulada le mirara. Dejó la cuchara de nuevo en el plato y desvió la mirada, observando al chico que se había sentado al borde de la cama para acompañarla ¿Quién era él? ¿Y por qué se empeñaba tanto en cuidarla? ¿Cabía la posibilidad de que él la conociera? Desvió la mirada de nuevo, al sentir que ese erizo nuevamente le miraba.

- ¿Qué ocurre? -pregunto Sonic con curiosidad, al notar que la eriza no se había empeñado a probar nada- ¿No tienes hambre? Oh, ya sé no me lo digas, no te gusta la sopa ¿verdad? -dijo el erizo soltando un suspiro, pero por la mirada y la pequeña sonrisa que se había mostrado la eriza supo que estaba equivocado. Observo como Amy miraba la sopa detenidamente sin dejar de sonreír, entonces Sonic supo que lo que le faltaba a la eriza era tener un poco de confianza- Vamos come, no está envenenada, ni nada, te lo garantizo -

Amy sonrió un poco más ante aquellas palabras, aquel erizo que le acompañaba le parecía muy simpático. Alzo la mirada y lo vio de una forma más detenida, notando aquellos hermosos orbes de color verde esmeralda, al igual que aquella linda y agradable sonrisa que le inspiraba mucha seguridad y confianza. Ladeó su cabeza de nuevo al sentir como sus mejillas se enrojecían una vez más. Estiró su mano con suma lentitud y cautela, y tomó de nuevo la cuchara, para no hacer notar muy evidente lo anterior. Sin embargo, su pulso comenzó a temblar constantemente de una manera precipitada, impidiéndole poder mover y controlar la cuchara a su merced. Sonic miro a Amy detenidamente, dando un par de parpadeos, aquella eriza parecía estar alterada o quizás algo nerviosa, más de lo habitual ¿Pero cuál podía ser la razón evidente de aquello? Pues, la había visto derramar la sopa sobre las sabanas cada vez que se disponía a cenar y cada vez que algo salía mal se disculpaba con un "Lo siento" de una forma muy apenada.

-Déjame ayudarte-dijo Sonic con una sonrisa, mientras colocaba su mano sobre la de la eriza.

Amy alzó la mirada al notar la suave y cálida mano de Sonic tocar la de ella, entonces le miro directamente a los ojos de nuevo, y sin saberlo cómo su corazón comenzó a latir de una forma apresurada, y sus mejillas se tornaron de un tono color rojo carmesí de nuevo, se había sonrojado de una forma que era muy notable, por inercia giro la cabeza hacia el otro lado para evitar que el erizo azul le mirara. Sin embargo, Sonic había notado detenidamente cada detalle ¿Pero que podía significar eso? ¿Acaso era eso una señal? ¿O posiblemente era una posibilidad?