Hoola chicos! os traigo lo que me quedó ayer sin poder subir! es corto pero tened en cuenta que forma parte del capitulo anterior xD asi que en realidad es largo (?) xDDDDDDDDDD
Ran_Luna Ya queda pooooco yaaa queda poco por sufriiiiiiiiiir xDDDDDDDD solo un poquet mas! xD y no fuiste zombie por que te aclaré lo de kazuha asi que soy buena gente, digas lo que digas xDDDDD! veamos las preguntitas.
1) No hombre no xD
2) HM seh...
3) el siguiente será largo como de costumbre xD ( esto solo es lo que me faltó de ayer)
4) si que dormiste! xD
5) Más pronto imposible xD
RanKudoi: No tengas miedo mujer... si soy inofensiva... xDDDDDDDDDDDDDD (o tal vez no.. muahahaha xD) tu tranquila, aunque parezca que todo va fatal yo siempre se como salir de alguna forma inesperada xD muchas gracias por contestar ^^! PD: LLamame Irrelevante o Irrele o Fio xDDDDDD SilverBullet es mi nick antiguo y me da pena quitarmelo! Gracias por comentar :) !
Karen: Aqui esta! Yo soy de cumplir! xD (o al menos casi siempre cumplo, lo intento :C) bueno, en esta disparos hay unos cuantos xD Habrá más ShinRan proximamente! xD Gracias por comentar :)!
Desenlace #2
El disparó resonó tan fuerte que por un momento parecía que todo se había acabado, que la vida de aquella joven a la que todavía le quedaba mucho por vivir había finalizado, o eso es al menos lo que Heiji creyó.
Cuando se dio cuenta de las intenciones de Gin, saltó sobre el escasos segundos antes de que la pistola fuese disparada, logrando desviar la trayectoria, pero para su desgracia, la bala si logró alcanzarla.
—¡Kazuha! —Chilló desesperado corriendo hacia ella.
La chica estaba perdiendo mucha sangre, a pesar de que se apretaba el hombro con todas sus fuerzas para intentar frenar aquel torrente que no paraba de brotar, no lograba conseguirlo.
—E-Estoy bien... —Intentaba decir la morena, pues a pesar del dolor, sabía que podía sobrevivir fácilmente si lograba llegar a un hospital a tiempo. —N-No te preocupes Heiji...
El detective se quitó la chaqueta y la rompió con todas sus fuerzas hasta quedarse en dos trozos desiguales, con los que envolvió la herida de Kazuha con fuerza para retener el sangrado.
—La próxima vez te dispararé directamente al corazón como vuelvas a atreverte a tocarme, ¿Me has oído? —Dijo Gin a sus espaldas, bastante furioso al tener que contener sus ganas de matar. —Tienes suerte de que necesito al menos a un rehén.
Pero a Heiji poco le importaba lo que aquel asesino de tercera le dijese, ahora lo único que necesitaba urgentemente era salir de allí para llevar a Kazuha a un hospital cuanto antes.
—Jefe... —Una voz que a todos les resultó conocida se escuchó al otro lado de la puerta, era seria y algo apagada. —Hemos logrado aprestar también a estos tres.
El mismísimo Ryu entró por la puerta empujando a tres muchachos con las caras ocultas y las manos esposadas, a simple vista les resultaba difícil identificarlos, pero cuando Ryu les quitó todo el camuflaje, Heiji y Kazuha reconocieron con pesar a sus tres amigos.
—¡No, maldito traidor! —Gritó Heiji incapaz de contenerse.
¿Cómo habían podido confiar en un ser tan rastrero? Ninguno de los dos jóvenes de Osaka lo comprendían, pero Shinichi, Ran y Haibara miraban al suelo con expresión de bastante serenidad ignorando el claro disgusto que ellos sentían, aunque con evidente miedo, ¿Qué les estaba pasando?
Pero Gin ya no hacía caso a nadie, su mirada estaba totalmente enfocada en la tercera y ultima persona que había entrado en la estancia: Haibara.
—Vaya... ¿pero a quien tenemos aquí?... Sherry...
Gin caminó hasta colocarse justo enfrente de la científica y poder así acariciar su corta cabellera, ella intentó apartarse, sentía verdadero asco al tener a aquel asesino tan cerca, pero él la cogió por el cuello y apretó con fuerza disfrutando de su claro dolor instantáneo. La miraba con una mezcla de maldad y deseo que se notaba a kilómetros, pero todavía era más intensa su sed de venganza, quería matarla de primera, acabar con ella viéndola sufrir a sus pies.
Estaba tan excesivamente concentrado en Haibara y en los esfuerzos de ella por respirar que no había reparado en que las esposas que apresaban al detective y a su chica eran falsas. Con un rápido movimiento de karate, Ran propinó una patada al más maléfico de todos los hombres de negro que habían conocido.
—¡Ahora! —Gritó Shinichi mientras tomaba su reloj anestesiaste y disparaba a Gin en el pecho para dormirle.
Sonrieron complacidos de que un truco tan sencillo les hubiese salido tan sorprendentemente bien, al parecer el odio que corroía por dentro al asesino era demasiado fuerte como para pensar en nada más. Pero la alegría les duró muy poco, pues un disparo pasó rozando a la científica desde la entrada.
—¡Vámonos de aquí, rápido! —Les urgió ella, intentando recuperar el aliento.
Ryu obedeció al instante y se dirigió hacia Kazuha para cogerla en brazos, a pesar de las protestas del moreno, corrió hacia la salida de emergencias con verdaderas prisas, esquivando las balas que intentaban herirlos.
—¿Pero como se atreve? —Pregunta Heiji atonito. —¡Eso ha sido muy peligroso!
Shinichi le insistió en que Ryu sabía lo que hacía, llevaba muchos años en aquella organización, con él Kazuha estaría completamente a salvo.
—Ten.
Le dio una de las armas que habían traido y corrió a reunirse con Ran y Haibara, las cuales estaban en medio de un tiroteo cubiertas tan solo por las paredes de la estancia. Como consiguiesen avanzar un poco más y entrar sin ser disparados... habría llegado su fin.
—¡Bien! —Exclamó Ran al conseguir herir a dos de ellos, era sin duda la que mejor puntería tenía de todos gracias a su precisión en el karate.
Continuaron disparando hasta conseguir hacerse camino, no disfrutaban hiriendo a todas aquellas personas por mucho que fuesen del bando contrario, pero necesitaban huir cuanto antes y encontrar a Akai y a los demás para que corriesen a apresar al Gin durmiente, con él arrestado lograrían encontrar fácilmente a Ano Kata. Cuando finalmente alcanzaron la puerta de emergencia por la que habían entrado, Haibara y Ran empujaron con fuerza, pero sin ningún resultado, al parecer, habían conseguido encerrarlos sin escapatoria posible.
—¿Y ahora que hacemos? —Preguntó la karateca al borde del pánico, mientras una bala pasaba rozando su pierna derecha.
Heiji estaba demasiado desesperado pensando en Kazuha como para idear un plan, y Shinichi simplemente buscaba una nueva ruta en el mapa que habían conseguido camuflar entre la ropa, pero tras examinarlo un par de minutos llegó a la conclusión de que esa era desgraciadamente la única salida.
Intentó que nadie cundiese al pánico, ahora no podían darse por vencidos bajo ningún concepto, necesitaba pensar alguna forma de conseguir salir de allí, se estrujaba el cerebro en busca de una simple respuesta, pero las pisadas de más agentes acercándose lo ponía de los nervios, incluso parecía sentir el típico tic-tac del reloj inundando su mente.
—Shinichi... ¿Qué es ese ruido? —Ran intentó llamar su atención, mientras preparaba de nuevo la pistola para defenderse.
—¿Tu también lo oyes?
No necesitó cruzar la mirada con Haibara para descubrir lo que ella seguramente estaba pensando, aquel tic-tac que cada vez resultaba más sonoro... solo podía pertenecer a una bomba.
—¡Corred! —Exclamó tirando del brazo de Ran hasta la punta contraria, justo al mismo tiempo que una explosión los impulsaba en el aire contra la pared del siguiente pasillo.
Shinichi protegió a la chica con su cuerpo como pudo, recibiendo el la peor parte, y Heiji y Haibara estaban completamente llenos de rasguños y un par de heridas serias. Todo para ellos era ahora mismo confusión y dolor, intentaban levantarse con poco éxito y habían perdido las únicas armas con la que podían defenderse, ¿Había llegado su fin...?
Cuando consiguieron ponerse en pie, se prepararon para pelear al menos cuerpo a cuerpo, pero ya no había rastro de los agentes de la organización, habían desaparecido todos. Aquella calma tan siniestra no podía ser nada bueno, solo podía significar problemas.
Entonces una sombra se alzó entre los escombros, una silueta cargada con un AK-47 y expresión seria.
—¡Akai! —Gritaron los tres de alegría, felices de encontrar al fin a un aliado.
—Las cosas están peor de lo que pensábamos, resulta que...
Detuvo la frase en el mismo instante que lo vio de pie a espaldas de los chicos, con aquel pelo plateado tan característico, y una mirada de profundo odio bañada por la sangre de un cardenal que tenía en la frente, probablemente provocado por la explosión.
—¡No! —Gritó mientras colocaba su rifle para dispararle al maldito asesino, pero Gin esta vez fue más rápido.
—Hasta nunca, estúpida —Susurró sonriendo con maldad infinita, mientras disparaba a la joven científica, le daba igual que le matasen después, con tal de llevarse a Sherry con él al infierno.
Pero Ran intuyó al instante lo que estaba pasando y saltó encima de su amiga con la única intención de protegerla. La bala impactó en toda su espalda de forma automática, haciéndola proferir un terrible grito de dolor y cayendo así al suelo, ante la atenta mirada de todos sus amigos y del amor de su vida.
aaaaaaantes de que digáis nada, si lo sé, ¿PERO LLEGA EL FINAL ASÍ? ¿TAN SIMPLE? tranquiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiloos... que si, que volvemos al inicio, pero tened en cuenta que al inicio la situación era critica, aun queda un poco más por contar ! aaaun queda! xD
