Diclaimer: No me hago responsable de perdida de cordura o lagunas mentales... Los personajes aqui solo cumplen con un propósito: propósito que se me ha olvidado. Como sea no son los mismo que estamos acostumbrados a ver... bla bla. Los personajes perteneces a Stephanie Meyer.


3ღLastimame, duele igual que nunca.

La mayor rémora de la vida es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.

Lucio Anneo Séneca (2 AC-65) Filósofo latino.


Las clases transcurrieron tal como siempre evité varias veces a Noah y a Alice entre ellas. No quería hablar y mucho menos de la locura que me paso en la mañana, podía culpar a mis dramáticas hormonas adolescentes, quería hacer eso.

Entré a la cafetería, sabía que no evitaría por mucho tiempo más a Alice así que la empecé a buscar pero no había señales de ella ni de Noah o Jasper. Tal vez se habían cansado de ser evitados. Tratando de no pensar en ello me adentre entre todos los estudiantes para tomar mi comida, la fila era larga y parecía haber algo bueno en el menú ya que todos los estudiantes se encontraban parados. Entre tantos pude alcanzar una charola, en ella coloqué una manzana y un jugo. Dispuesta a salir del todo el atolladero de gente empecé a empujar a unos cuantos cuando me topé con alguien y me fui regresada por su brazo quedando justo a su lado, miré su pecho y alcé mi vista cuando deseé no haberlo hecho.

–En el edificio cuatro te entregaré a Edbell –Indicó rápidamente y se fue tal como vino.

Te intimida porque quiere aclarar que tú y él... Jamás las palabras de Jessica hicieron hincapié en todo mi cerebro. Enfadada apreté más mi charola y me fui por el lado contrario del que él se había ido, camine furiosa hasta toparme con una mesa, no me importaría comer sola, si es que comía...

Pero justo cuando dudaba si irme o no, sentí que se sentaron a mi lado,me volteé para toparme con la sonriente cara de Noah, no sabía que había pasado pero debía de ser bueno. Ya después se sentaron enfrente Alice y Jasper y para sorprenderme Madisson se sentó a mi lado. Como antes... Vaya, antes de que Mad se hiciera novia de... –De tan solo pensar en su nombre o mejor dicho de pensar en la escena anterior, la bilis se acumuló en mi estómago.

–¿Y este milagro Mad? –Le pregunté sin ocultar mi sorpresa, sospecha o peor... Miedo. No quería repetir la escena de la mañana.

–Edward no quiso comer –Se encogió de hombros, y noté que la cara de Mad diferenciaba de todos los demás, que tenían una exuberante sonrisa.

–¿Y a ustedes que mosco les pico? –Cuestioné señalándolos con un dedo, mejor dicho acusándolos.

Los tres se vieron como cómplices y después Alice habló o chilló.

–La madre de Jasper ha dicho que sí –Anunció super emocionada.

–¿Qué sí, qué? –Interrogué totalmente perdida.

–Alice tuvo una gran idea –Empezó Jasper.

–Ella quiere que todos pasemos un tiempo juntos... –Siguió Noah.

–En la casa de Jazz, y su madre ha dicho que sí, todos iremos –Acabó Alice.

–Emm, no creo que Charlie me de permiso –Empecé a preparar mi excusa.

Alice lo pensó antes de hablar, sabía que estaba demasiado sensible como para someterme a un Lo harás quieras o no. Así que por los pocos días soleados fue sutil.

–Creo que si te dejará... –Iba a protestar pero habló antes –Yo misma le diré, hoy decoraremos el álbum en tu casa... –Vaya otra sesión Alice hoy –Aprovecharé para decirle y ya veras que te la pasarás bien, estar bajo las olas un rato no te caería nada mal, por favor Bells no te niegues...

–La pasaremos bien –Aseguró Mad quien hacía el esfuerzo por sonreír.

–Bien –Acepté mientras mordía mi manzana –¿Cuándo iremos?

–En dos semanas, creo que no habrá clases varios días.. oh bueno solo aquellas aburridas presentaciones en las que no estamos y podríamos tomar el lunes y martes aparte del fin de semana... nos vamos desde el viernes y no habrá problema, tendremos cinco días, nosotros, arena, mar, sol... Jazz –Le susurró mientras le hacía cosquillas con su pequeño dedo.

El rió y Noah se burló, yo apenas sonreí, me encantaba la relación de Alice y Jasper.

–Emm.. yo tendré arena, mar, sol y a Eddie... no te ofendas Jazz pero Alice es lo tuyo –Dijo Mad ya de un mejor humor.

Alice bufó pero esta vez no reí, había algún mensaje subliminal en la oración de Mad que no gustaba del todo, sentí solo por un momento, pena de Edward. Es que Mad no lo dejaba en paz siquiera aunque él no estuviera pero la pena se desvaneció como se desvanece un pequeño hielito en agua hirviente.


«JUMP»


Caminé decidida hacia el edificio cuatro. Mis pasos, para mi sorpresa, eran seguros y firmes solo que ha poco metros de llegar di la vuelta y retrocedí, era una cobarde. No y no. Edmud Gullden no me haría esto. Retomé el camino y ya en la entrada del edifico lo alcance a ver recargado sobre el muro a lado de la puerta.

Me vio y con su grácil paso se acercó a mí.

–Toma –Me tendió al muñeco, lo tomé y se dio la vuelta, listo para irse.

–Espera –Pedí aún no muy segura de lo que diría –Yo he... esto... Edbe... Lo que... –Tartamudeaba, vaya y yo que quería demostrar seguridad.

Se volvió y note como levantó una ceja mientras su rostro adoptaba una expresión divertida.

–Quiero hacer bien el proyecto –Hablé tan rápido que no estuve segura de si me escuchó.

–¿Y de que manera es eso? –Preguntó sospechoso.

–No entiendo tu disgusto de verme –Señalé –Y...

–Yo no disguste de verte –Me contrarió –Es solo que...

–Déjame terminar –Le puse una mano por delante como si lo quisiera detener y cerré los ojos, así era más fácil –Madisson es mi mejor amiga y Alice también, ambas notan lo mal que nos va con el proyecto solo te digo que por ellas hagamos el proyecto como se debe... –Propuse–Después o nos volveremos a ver ni en pintura y estaré feliz de la vida con ello –Acabé para esperar lo que diría.

Al no escuchar respuesta por su parte abrí temerosa los ojos, a lo mejor se había ido. Por suerte/desgracia no fue así, su rostro permanecía inexpresivo.

–¿Y bien? –Pregunté.

Se encogió de hombros.

–Lo que sea –Pronunció antes de irse por delante.

Vaya impertinente, caminando tan... insoportablemente, se giró hacia mí.

–¿Vienes o tampoco puedes caminar? –Cuestionó con sarcasmo.

Luche con todas mis ganas por ignorar a aquel instinto que me decía que si le aventaba al bebé tal vez el impacto no fuera tan fuerte... Si no fuera por mi calificación el muñeco ya estaría bien abollado por la cabeza dura de Edward.

Me esperó hasta que llegué a su lado y caminamos hacia el estacionamiento.

–Supongo que te lo llevarás hoy fue verdaderamente pesado en la noche –Confesó.

–¿Así que también se despierta en la noche? –Pregunté con miedo, no quería desvelarme.

–Creo que la maestra fue piadosa y solo se despierta cada 4 horas, en realidad te despertará dos veces o algo así...

Miré sus ojeras con atención y reí un poco.

¿Qué es tan gracioso? –Frunció el ceño.

–Nada –Traté de controlar mi risa pero me fue imposible, imaginármelo con sueño dándole agua a un muñeco a la mitad de la noche era muy chistoso o peor fue la gratitud que de repente me inundo hacia el muñeco, por lo menos mi hijo si se vengaba de lo malo que era su padre.

–¡Eddie! –Gritó Madisson por detrás de mío –Por fin te veo desde hace horas... –Reclamó.

No fue necesario mucho tiempo para que Mad se lanzara de nuevo a sus brazos y le diera un montón de besos en las mejillas. ¡maldita sea! Aún no había superado el nudo que se formaba en mi estómago, impero era fácil de ignorar. Me volteé lista para irme de la amorosa escena en la que no era más que un estorbo.

–Bella no te vayas –Pidió Mad –Alice ya viene, nos iremos juntas a tu casa ahí podremos terminar con todo.

–Mad tengo tarea aparte de esa clase ¿Si?

–Oh vamos, le prometiste a Alice que ya no estarías así... ¿Podrás por favor dejar el berrinche?Parece que estuvieras en tus días –Recriminó Mad.

Bueno ya basta, soportaba que Mad hiciera ese tipo de bromas sobre mi humor pero no enfrente de Edward, me puse roja de furia y me volteé. Solo alcancé a decir "voy a apurar a Alice".

Crucé enfadada las puertas principales hasta que vi a Alice bailoteando de aquí para allá mientras a su lado iba con su despreocupado paso Emmett.

–Belli–bells –Me saludó Emmett.

–Gigante –Le grité.

Pude ver como su despreocupada cara cambio a una temerosa. Comúnmente le llamaba hermanito, Emm, grandote, mono... pero cuando me encontraba molesta lo llamaba gigante, cabezota o mounstrete.

–Oh, oh –Lamentó –Esto... Alice te veo en la casa, Rosalie me espera. Adiós hermanita –Dijo tan rápido como pudo.

–Emmett Cullen, permanece donde de estas ¿Sabes que hoy no ha sido un buen día para mí, verdad? –Le pregunté en voz alta, ya que se encontraba a tres metro de mí.

–Sí –Contestó apenas audible y con un dejo de cansancio –Igual que Ayer, Antier... fin de semana supongo y bueno... Belli–bels es la historia de tu vida –Comentó ahora ya con su nueva broma.

–Nada, por tu culpa y la de esa...

–Naaaa.... Naaa... Ella no tiene la culpa de nada –Defendió Emmett a su máquina.

En realidad no estaba tan enojada con Emmett, él era así, y así lo adoraba. Tampoco pensaba en reclamarle, sinceramente solo lo había hecho para pensar en algo que fuera las dos personas que se encontraban en el estacionamiento.

–Esta bien, por lo menos ¿ganaste algo? –Tal vez podíamos compartir las ganancias.

Pero la cara de lamento de Emmett dejó en claro que todo se había ido tras aquella caja metálica.

–Ay Emm, olvidalo... Total no fue tan malo –Me encogí de hombros restándole importancia –¿Nos vamos ya? –Esta vez me dirigí a Alice.

–Sí claro, solo falta Mad –Respondió.

–Cree que ella esta más que lista... –Señalé hacia el estacionamiento con nauseas y Emmett rió.

–Oh, ya entiendo... Noah no te ha complacido ¿Eh Bells? –Interrogó él conteniendo la risa para que su broma se tomara por seria.

–Que gracioso Emmett... –Dije con sarcasmo –Supongo que lo supones por experiencia propia ¿Eh?

La cara de Emmett no tuvo precio y como recompensa a mi broma, Alice y yo reímos hasta salir al estacionamiento. Para entonces Edward y Mad ya se encontraban dentro del auto del primero.

–¿Vienes Emmett? –Pregunté al recordar que había dicho que Rosalie lo esperaba.

–No rojita–Otro de sus apodos hacia mí, solo que este lo inventó por mis seguidos sonrojos –Rosalie si me espera, nos vemos luego Alice –Se despidió pero antes de irse con sus dos manotas despeino nuestro cabello y se fue riendo por nuestras caras mientras que a nosotras no nos quedaba de otra que decir "¡EMMETT!".

Evidentemente me subí con Alice en el asiento trasero mientras que Mad iba en el delantero con Edward. Lamente que Edward no hubiera traído su volvo para así disfrutar menos de su rostro, Alice sonreía al ver que yo llevaba al bebé y Edward a la pañalera, eso le indicó que ya habíamos resuelto nuestros problemas.

Fiel a la costumbre Cullen el viaje no duró más de quince minutos en los que me dediqué a ver el nublado cielo que daba señales segura de lluvia. Al llegar nos bajamos y la reciente llovizna nos calló encima rectificando mi lógica teoría. Alice y yo nos subimos al porche delantero de la casa y Mad se quedo un rato parada enfrente del asiento copiloto despidiéndose de Edward.

–¿Crees que le importe mucho si se moja? –Pregunté a Alice en lo que metía la llave en el cerrajero.

–Creo que no le importará mucho... –Adivinó mientras daba saltitos adentro con entrada triunfal y señalando las bolsas en las que traía el material para hacer nuestros álbumes.

–Bien –Acepté –Charlie no ha llegado supongo que podemos trabajar un rato en la sala porque cuando llegue aunque no lo diga querrá adueñarse de la Televisión.

Reí un poco al imaginarme a Charlie queriendo decir algo que no se atrevía, lo conocía bien como para saber que ni siquiera se atrevería de pronunciar "hija podrías...". Alice no entendió el motivo de mi risa pero aún así me acompañó y empezó a entrar en la sala y a dejar caer su cosas en la alfombra.

Al poco tiempo Madisson entró toda empapada.

¿Quieres que te presté ropa Mad? –Ofrecí, lo más probable es que se enfermará si no se cambiaba.

–Estoy perfectamente bien, si no me quité la ropa allá afuera mucho menos lo haré aquí adentro –Aclaró con aquella sonrisa que hacía saber que había algo mucho más que contar.

Alice y rió y yo solo pude farfullar un "entiendo" incapaz de entenderla... oh bueno más bien incapaz de entender como se atrevía a decirlo, yo lo veía algo más privado.

Alice empezó a ordenar que debía hacer cada una, como colocar los marcos, las figuritas, las letras, las decoraciones, siendo interrumpidas cada hora por los lloriqueos del muñeco de Mad o mío. "Limpiar" y "alimentar" a nuestros "bebés" nos llevaba cerca de diez minutos y sumado el trabajo del álbum con esto acabamos al rededor de las siete.

Debía reconocer que nuestro trabajo había valido la pena, cada álbum representaba algo especial. Alice había colocado mis colores favoritos, mis fases e incluso habían pequeños fragmentos de poemas hacia bebés totalmente hermosos decorando el pie de página. El de Mad en cambio, estaba lleno de colores llamativos y claro el rosado no podía faltar ya que su muñeco era "niña".

–Bella creo que... "Ashuuuuu" –Estornudo Mad.

–Oh, oh –Lamentó Alice –Alguien esta enferma...

–Yo nnnnnn... "ashuuuuuu" –Volvió a estornudar.

Alice chasqueó la lengua negando con la cabeza.

–¿Ahora ya quiere la ropa la señorita que por milagro no se la quitó enfrente de su novio? –Pregunté, traté de ser juguetona pero en mi pregunta se notó lo mucho que me molestó el comentario de Mad.

Ella era mi amiga y claro que me molestaba que ese... Edmund Gullden aprovechará de ella. Mad asintió y fuí escaleras arriba por algo para ella, por suerte éramos de la misma talla. Entré en mi habitación y empecé rebuscar en mis cajones cuando el sonido de la patrulla de Charlie me avisó su llegada y entonces jalé la primera prenda posible, mientras menos tiempos le diera a Alice confiaba en que tal vez Charlie no le hiciera caso esta vez.

Baje rápido las escaleras aprovechándome de mi escasa suerte y tropecé justo en el penúltimo escalón.

"AHUUUUU" sonó mi pequeño quejido junto con el ruido del piso al caer. Alice, Mad y Charlie salieron de la cocina , ¡Rayos! Alice ya había empezado a hablar con Charlie, eso me quitaba ventaja.

–Ay Bells –Lamentaron los tres al unisono.

–No es nada –Aclaré, antes de que empezarán con sus cuidados intensivos.

Examiné mi pierna y me note que solo había sido una pequeña abertura, nada del otro mundo. Solo un poco de... ¡UGH! Tragué saliva, sangre.

–Charlie esto... quiero limpiar –Hablé tratando de no respirar.

Charlie rodó los ojos y se metió a la cocina por agua y jabón para limpiar la herida.

–Espero que no te hayas adelantado con Charlie –Advertí a Alice, el estar tirado en el piso conteniendo las ganas de vomitar no me daba un buen humor.

–Ay, Isabella lo prometiste. Hagas lo que hagas y te caigas cuantas veces sean irás... –Sentenció y Mad rió bajito antes de estornudar.

Oh Mad, se me había olvidado a lo que fui arriba.

–Mad aquí esta la ropa puedes cambiarte arriba creo que con Alice será suficiente para convencer a Charlie... –Aposté cien por ciento segura.

–Claro, ya vengo –Dijo Mad antes de irse por las escaleras.

Luego Charlie regresó con todo y me lo dejo a mi lado para que yo misma lo hiciera. Una vez que hube quitado el olor a sangre de mi pierna Alice habló.

–Charlie quería pedirte un favor –Comenzó Alice ya preparando aquella cara por si todo no salia bien a la primera.

Charlie se volteó con duda a Alice antes de preguntar –¿Qué?

–Sabes que Jasper un... amigo nuestro vive cerca de la playa, la Push y bueno sus padres nos han invitado especialmente a todos nosotros a pasar un tiempo allá, justamente los días que no habrán clases –Explicó Alice, vaya que cambiado todo solo un poquito, sonaba mucho mejor –¿Le darás permiso a Bella, verdad? –Y ahí estaba aquella cara de perrito de Alice que convencía siempre a Charlie para obligar a su hija a ir contra su voluntad.

–¿Y quieres ir Bella? –Preguntó Charlie sorprendiéndome por completo.

–Yo... esto... –Dudé, era evidente mi respuesta, aún así Alice lograría hacerme sentir MUY culpable si decía ahora que no. Me giré hacia ella, que ahora descargada todo el poder de carita de perrito en mí, ¡Rayos! –Supongo que será divertido –Me encogí de hombros, por si mi comodidad se veía más expuesta de lo normal (gracias aun malvado compañero de proyecto) podría decir que nunca me convenció del todo. Aún así Alice tenía que asegurarlo.

–Además Charlie, te habrás dado cuenta que Bella esta muy... –Lo pensó seriamente antes de decir –Tensa y sería bueno un tiempo de relajación para ella, te aseguró que se la pasará perfectamente –Aportilló Alice con una sonrisa hacia Charlie.

–Bien, supongo que está bien ¿Y quienes vas a ir? –Cuestionó Charlie.

–Emm... –Sonreí, sabía que si Alice decía que íbamos cuatro mujeres y cuatro hombres a Charlie no le agradaría nada, aún así Alice no parecía ni lo menor preocupada –Mis hermanos, Madisson, Bella y yo –Contestó totalmente segura, ¿Acaso se le olvidad Noah? Lo más seguro es que mintiera. No sabía que Alice deseará tanto el viaje.

–Oh Bells, parece que todos van con pareja –En un pueblo tan pequeño, todos sabían de la vida de todos –Supongo que estarás sola... Lastima que Noah no va –Era evidente que aquello no lo lamentaba ni en lo más mínimo, si supiera... –Pero ya sabes, si te siente sola, podrías visitar a Billy –Se encogió de hombros.

–Papá ¿Para qué querría visitar a tu amigo? Apenas y alcanzaría a reconocerlo... –Contesté sincera.

Imaginarme a mí en una sala con el compañero de pesca de mi padre era algo imposible, si de por si me costaba entablar un plática con alguien conocido sería imposible hacerlo con un total desconocido en el que no tenía ni el menor interés en común.

–Oh no te digo que busques a Billy si no a su hijo... creo que tiene la misma edad o es más chico, algo así. Ya sabes el pequeño Jacob, que bueno vaya chico cada día esta más grande...

Bien, aquello era más incomodo aún, asentí para ver satisfecho a Charlie y después vino un incomodo silencio antes de que Charlie se fuera para ver su televisión. Una ves que se hubo ido Alice me tenía que contestar.

–Estás tan ansiosa que le mentiste a Charlie –Dije mientras me levantaba del piso.

–No le mentí –Contestó conforme Alice.

–¿Cómo que no? –Interrogué –Que yo sepa Noah va a ir... ¿Por qué no lo mencionaste? No me digas que no mentiste solo... ocultaste información por favor.

–Oh, tampoco oculté nada Bella. Es que... –Oh, oh. No, No y No –Ese fin de semana le toca la quimioterapia a su madre y el tiene que regresar a Washington –Explicó Alice mientras observa cuidadosamente mi cara.

Mi cara, estaba más que pálida, podía soportar cinco días en el viaje del amor junto a Noah. Podía soportar cinco días con tres amorosas parejas a lado de Noah. Incluso podía soportar los nauseativos arrumacos... Pero estar yo sola entre tantos ¡Bah! En realidad solo una perja era el problema. Entonces vino mi dilema interno ¿Por qué solo una pareja era el problema?

–¿Por qué no me lo dijo? –Cuestioné.

Cobarde como siempre era incapaz de pensar en algo en lo que no quería.

–Sabía que no iría y lo convencí de que eso sería lo mejor para ti... por eso fingió a la hora del almuerzo –Confesó Alice.

Negué con la cabeza y sentí mis mejillas arder. Las traicioneras lágrimas se acumularon al rededor de mis ojos, ya los sentía cosquillear. Subí furiosa las escaleras para encontrarme a la mitad de ellas a Madisson.

–¿Qué pasa? –Preguntó preocupada al ver mi cara.

–Pasa que no importa lo que diga, piense o quiera... Estoy agotada de decir sí a todo y que ustedes nunca sepan lo que quiero, pasa que YO jamás quise tomar la estúpida clase, pasa que YO jamás quise de pareja a Edward y pasa que YO no sé lo que quiero ahora.., –Me deje caer en uno de los escalones para sentarme y agachar mi cara, no quería que me vieran llorar.

Era una total estúpida pero es que ya estaba cansada de tener que ser comprensiva y todas las cosas que no quería hacer junto con mis disgustos de había acumulado en mí hasta salir estallando de la peor forma. Siempre así, siempre todo sucedía de la peor forma. Madisson me trató de consolar pero no la dejé y Alice me pedía disculpas y me decía que si no quería ir todo estaba bien. Negué con la cabeza.

–Estoy bien, tal vez sí necesite el viaje después de todo solo les pido tiempo ¿Sí? Ahora solo quiero... estar sola ¿Nos vemos mañana?

Ambas asintieron y me limpié las lágrimas sintiéndome la mayor estúpida del mundo.

–Bien, hasta mañana –Me despedí y me levanté de las escaleras antes de irme a mi cuarto.

–Esto... Alice, Madisson... –OH NO. Esa voz... Corrección, ahora me sentía la mayor estúpida del mundo. Me volteé furiosa hacia la puerta de la entrada –Acabo de llegar –Se defendió al ver mi cara pero pude notar como la suya estaba muy parecida a la mía, fruncí el ceño viéndolo, inmediatamente se volteó hacia Mad y Alice –¿Nos vamos? Me dijeron que llegará puntual a las ocho...

–Si Eddie, siempre tan puntual –Elogió Mad mientras lo sacaba a afuera.

Vi como ambos salía tomados de la mano, maldito nudo aprensivo en mi estómago.

–¡Ey! Bella –Capturó mi atención Alice –No sé que pueda pasar por esa cabezita –Sonrío –Pero es bueno sonreí de vez en cuando... No sabía que no desearás tantas cosas pero te prometo... te juró que te la pasarás bien... –Rodó a los ojos –A tu manera –Farfulló.

Reí un poco, sabía que Alice hacía lo que podía.

Gracias, Als ¿Nos vemos mañana? –Volví a preguntar.

–Entiendo... Entiendo –Repitió –Nos vemos mañana –Se despidió dando pasitos bailarines hacia la puerta –Descansa –Dijo antes de cerrarla.

Suspiré y empecé a subir los escalones. Literalmente lo hacía y deseaba poder hacerlo metafóricamente en mi vida. Sabía que había subido unos cuantos escalones como el superar la distancia con mi madre, pero ahora... Ahora frente a mí se extendía el más grande que pude haber visto, un maldito escalón que no conocía y que lastimaba. Lastimaba como te lastima aquella pequeña astilla en tu pie, que no quieres ver por temor a que no solo sea una pequeña astilla si no algo mucho más grande y fuerte. Yo no quería saber si lo que pasaba con Edward podía ser más que una astilla, no, no lo quería. Terminé los escalones deseando que fuera así de fácil superar todo y dormí con la seguridad de que mañana podría estar totalmente insegura como de ahora en adelante estaría.


Guau... este cuarto capitulo tardo mucho en subirse jeje.... pero le doy la culpa a que estuve enferma y tmb en una pequeña depresion que no trajo nada bueno.... :s

Aún asì les subo este cap, espero que les guste y oh claro...

No sé si se hará del todo raro que Rosalie y Jasper vivan en la Push pero bueno eso es por algo... :D

Gracias por leerr.... sin mucho más que decir.... ¡Besitos! 3