Disclaimer: No me hago responsable de perdida de cordura o lagunas mentales... Los personajes aqui solo cumplen con un propósito: propósito que se me ha olvidado. Como sea no son los mismo que estamos acostumbrados a ver... bla bla. Los personajes perteneces a Stephanie Meyer.
6ღSalida I
Si no te ha sorprendido nada extraño durante el día, es que no ha habido día.
John Archibald Físico estadounidense.
-Eso es todo, ¿Segura? -Me preguntaba Madisson una y otra vez.
Su tono condescendiente me hacía sentir peor aún, no podía creer que lo hubiera notado pero por supuesto que no le diría la razón de mi "estado".
-Sí Mad, ya te he dicho que fue solo eso, me pone algo triste que Noah se vaya... -Traté de pensar en ello, y para se honesta, era fácil decir que ese no era el motivo.
-Mmm... No lo sé -Dudó Mad. Eso era algo -Es que eso ya lo sabías desde el martes y... tu tono no es nostálgico es... triste -Completo mi amiga sintiéndose así.
-Mad estoy triste porque Noah se vaya -Aclaré.
Madisson se había puesto muy terca; demasiado para mi gusto. Todo porque cuando me habló para que le «platicara» sobre el día de hoy, al instante detectó mi ánimo y empezó con su largo cuestionario que daba gritos al cielo porque acabara ya.
-Pero... Es más como... Si estuvieras desilusionada... -Titubeó, claro.
Claro porque no podía estar segura de algo así, ni yo misma lo estaba siendo franca. Y es que yo no lo estaba, bueno no tanto. O mejor dicho solo estaba « ¿Aliviada?», sí, estaba aliviada porque hoy había sido un día... normal. Bueno normal a la manera que hace una semana no había sido, normal a la manera en la que yo no era madre de ningún muñeco falso, normal a la manera en la que yo me la pasaba de un humor "normal", normal a la manera en la que lo más importante del día se reflejaba en la calificación que pudiera obtener y normal a la manera en la que yo no estaba a la defensiva porque un mal padre, mal novio y mal (lo que sea de mi) se acercará.
Así es, hoy había sido un día normal. Hoy no vi a Edward ni por un metro a la redonda, tampoco lo vi en su habitual lugar en la cafetería. Y recordaba que nos tocaba biología juntos, no lo vi. Edward desapareció pero su flamante volvo plateado estaba aparcado a lado del auto de Alice. Siendo así cuando hizo una brillante carrera para que cuando yo me dirigía al auto el pudiera estar ya lejos de la escuela. No quería tomar un criterio rápido, pero que otra cosa podía pensar. Edward estaba evitándome sin razón o motivo. ¿Ó lo tenía? ¿Tenía algún motivo para evitarme? Eso dolía.
Sabía que al mencionar dolor era darle demasiada importancia. Demasiada importancia a Edward; pero no podía evitarlo, así fuera Edward, así fuera quien sea... dolía el rechazo.
-Mad estoy bien ¿Sabes? Creo que no reprobaré trigonometría... -Empecé una charla distinta con mi amiga, una fácil, una en la que no me dolía el rechazo de su novio.
Miraba fijamente los mosaicos mostaza que decoraban la cocina mientras dejaba que Mad hablará fluidamente de lo bien que todo podía salir.
Básicamente la escuché todo el tiempo, decía "Um" cuando había que y reía cuando ella lo hacía. Si se es de preguntar en que diablos pensaba, la verdad era que en nada. Solo quería dejar de hacerlo.
Colgué un tanto distanciada, Mad decidió dejar el tema como acabado y se despidió. No quedaba mucho por hacer realmente, el día de hoy me dedicaría a limpiar la casa. Mañana estudiaría para los parciales y aún así, me quedaba un largo fin de semana por delante y una mente vacía de actividades. Sonreí a la nada, puesto que nada podía ser más... normal. Cabe decir que jamás odie tanto la palabra.
Sábado en la noche.
-Entonces dices que Noah se irá el fin de semana próximo, ¿Verdad? -Preguntó Charlie mientras digería una pechuga asada.
Resoplé por tercera vez, cansada de explicarle.
-Sí papá, por eso es que no irá a la Push -Expliqué lo que él, desde un principio quiso escuchar.
Su rostro se relajó, dio un sorbo a su vaso y se limpió con la servilleta.
-Entiendo y tú... ¿Quieres ir? -Me preguntó no muy convencido.
Charlie seguía sorprendiéndome, no podía creer que siguiera dándome el don de la palabra, no cayendo en el chantaje sentimental de Alice.
Pero yo no podía ser honesta, aunque la idea de ir a la Push ahora ya no parecía tan mala... estaría Emmett... pero también Rosalie... No es que me cayera mal pero era muy intimidante, apenas y lograba decir una palabra delante de la rubia novia de Emmett. Era difícil ir a un viaje con ella. Por otro lado iba Alice... pero iba con Jasper y aunque los adoraba, entendía cuando querían estar solos... Oh bueno cuando yo quería dejarlos solos. Mad no era una opción de compañía, eso estaba claro, estaba segura que jamás se despegaría de Edward y eso me dejaba en una terrible incomodidad.
-Alice dice que será divertido -Comenté, no quería decir ni «sí o no» -....
Estaba segura de decir algo más pero el teléfono ahogo mi voz, Charlie se volteó confundido hacia él. Jamás recibía llamadas a estas horas «10:30».
Lo vi tan encariñado con su plato que me levante a contestar.
-¿Diga?
-Wooooouuu... -Escuché un aullido muy, muy, alegre -Bella -Reconocí la voz de Alice -No quiero ser descortés así que ¿me invitas a tu casa?
-¿Alice de que diablos hablas? -Le pregunté confundida.
-Es que quiero visitarte -Oh ya me imaginaba la carita de perrito mal tratado que llevaba puesta.
-¿Qué harás?
-Oh gracias Bella, ya veras...
Dijo esto y colgó, claro Alice era así. Pero esta vez la etapa «rabieta Bella» había pasado a mejor término y ahora la próxima locura que llegara por parte de Alice sería la prueba que vendría para lo que me podía esperar el fin de semana.
Regresé a la mesa.
-Era Alice, dice que vendrá -Explique a Charlie quien ya había acabado.
Se levanto de su silla para poder lavar su plato.
-Que bueno, es sábado por la noche... Debería de tener planes -Comentó.
-¿Me someterías a un plan Alice? -Pregunté en broma.
-Bella cariño, con tal de que no te la pases todo el día en la casa... Admito que Alice no me parece tan mala idea.
Charlie tenía razón, debía dejar de poner excusas y salir del hueco de mi casa, fácil y pasaba por ermitaña.
-Supongo que sí... -Admití -Ojala tenga planeado algo «decente» -Esperaba que en realidad fuera así.
Minutos después el timbre sonó, Alice había llegado.
Salí de la cocina al par de Charlie, él se tumbó en el sillón de la sala mientras yo abría la puerta. Al hacerlo vi a una Alice totalmente arreglada, con unas altas zapatillas, bucaneras oscuras y un pequeño vestido morado a la altura de su entrepierna. Sin mencionar su maquillaje de noche y llevaba una maletita en la mano.
-Dios, Alice ¿Qué haces así? -Pregunté confusa.
Ella me miró con aquella sonrisa que bien presagiaba algo malo y se metió dentro.
-Oh Bella hace frío ¿Sí? -Se quejó aún de un excelente humor.
-Pues claro, con semejante ropa o mejor dicho con semejante no ropa a quien no le daría frío -
La regañé.
Rodó los ojos y jaló de mi mano.
-Vamos, tenemos poco tiempo -Dijo antes de hacerme subir escaleras arriba.
Entró a mi cuarto como lo hace un huracán en un pequeño pueblito: amenazando con destrucción a su paso.
-¿Recuerdas lo que te regale la semana pasada? -Cuestionó con voz experta, ya seria, algo de lo que en definitivo debía temer.
Deje que mi cara de duda lo dijera todo, claro que recordaba sus regalos pero con el miedo adyacente en mi cerebro y teniendo en cuenta que la última semana había estado de un horrible humor; me era imposible de recordar.
-Ya sabes, lo que te compre en aquella tienda... La de... -Ella también hacía esfuerzo de recordar, claro comprando ropa cada cinco minutos, eso debía ser difícil -Ya recuerdo, te quejaste de ver demasiados brillos -Mencionó con burla.
Oh, claro. Fue esa tienda a la que me obligo a meterme donde solo había encajes, lentejuelas, shakiras y UGH. Nada yo, sin mencionar que la ropa era muy ajustada y todo en licra. Esas tiendas que bajan tu autoestima al cien por ciento si algo no te queda, claro que después de ver tanta ropa, le dije que prefería ir a la tienda de en frente y la dejé comprando sola. No recordaba si quiera haberme probado algo...
-¿Qué tiene eso?
-Bueno tú compraste un pantalón en otro lugar pero al ver que no te he visto estallar, supongo que todavía no has abierto la bolsa de ese día -Deducía como cuando resuelves un problema muy importante -¿Dónde esta la bolsa?
Mi curiosidad le ganó al regaño que le podía dar a Alice por hacerme esperar tanto.
Fui a mi closet y rebusqué en la parte de la esquina, el pantalón que había comprado no lo pensaba utilizar hasta la próxima salida que Alice planeara. Saqué la bolsa y me percaté de que estaba muy llena para ser un solo pantalón.
Le entregué la bolsa a Alice confundida y ella la recibió muy gustosa.
La abrió y entendí porque tanto misterio, porque yo estallaría y porque Alice nunca me pidió que entrará de nuevo a la tienda. Ella sacaba prenda tras prenda de la pequeña bolsa; alcancé a ver una blusa llena de lentejuelas, un pequeño vestido llenó de brillos, un chalequito gris de tejidos. Unas mallas bucaneras, unas botas gamuzadas ¿Cómo entro eso ahí? y después deje de ver... No quería enojarme más.
Con suerte Alice compró eso para ella... Me miró con ojos examinadores desmoronando mi anterior teoría.
-Mira, siento que te he obligado a mucho -Empezó con una voz sorprendentemente seria y comprensiva -Pero Bella todo lo hago por ti, justo ahora Mad, Edward, Jasper, Emmett y Rosalie van camino a una fiesta en la casa de los Weber -Explicó tranquila -No quiero obligarte a salir pero es importante para Ángela y recordé que te había comprado esto, por favor no te enojes -Pidió, sin chantaje, lo esperaba de verdad.
Asimilé todo, ¿Ángela y una fiesta? Era lo mismo que escuchar y sordo.
-¿Ángela tendrá una fiesta? -Dudaba de las tácticas de Alice para sacarme de mi casa.
-Ella todavía no lo sabe, Ben lo ha preparado todo... Hoy es su primer aniversario y habló con los padres de Ángela para que le permitieran organizar una fiesta. Obviamente él necesitaba a «alguien» que conociera el verdadero significado de una y por motivos obvios me eligió mí -Se señaló orgullosa.
»Claro que acepté, me hubiera gustado decirte y claro que lo intente pero cuando te vi de tan mal humor... preferí hacerlo de esta manera, no necesitabas ropa ya que ya te había metido esto... Entonces por favor, elije ¿Mallas o vestido?«
Bien, demasiado que asimilar. Me sentía mal por no participar en esto para Ángela y todo por mi mal humor ¡Rayos! Bueno era mejor tarde que nunca, tenía que ir, eso estaba claro. Y respecto a: ¿Mallas o vestido?
-Ninguno, iré con los jeans y...
-Bella -Gimió -Vamos, todos irán presentables, sé que no confías en esto -Señaló la ropa esparcida por la cama -Pero créeme que te gustara cuando te veas -Aseguró.
Rodeé los ojos y deje que me vistiera a su manera.
Sonrío y empezó a indicarme que debía ponerme y cómo; solo intervenía para acomodarme mejor la ropa incomprensible para mí. Luego me sentó en la cama y la maletita de antes la abrió; era un completo estuche de maquillaje.
Empezó con cremas a mi cara, luego un rubor bajo ya que dijo "no necesitaras mucho", sombras y brillos, demasiados brillos.
Del cajoncito por debajo de la maletita sacó un brazalete plateado y dos collares, uno pequeño con un dije de estrella y otro largo con pequeñas lunitas al final.
Me pasó todo y acabó antes de tomar un pañuelo y dar un último toqué a mis ojos.
-Listo no puedo hacer más -Exclamó fingiendo cansancio y se dejó caer en mi cama.
Con miedo me levante de la cama y me asomé al espejo colgado en la puerta. Me asuste al ver mi reflejó. Alice no había insistido mucho en mi cabello y lo lleva suelto con pequeñas ondas gracias a todos sus "instrumentos", el delineador negro el daba un contraste brilloso a mis ojos y un poco tétrico, las sombras hacían la igualdad entre el delineador y me veía... Sexy, mirada sexy y Bella Swan ¿Quién diría? El rubor, vaya que tenía razón, este se teñía solo. Mi cuello iba adornado por el pequeño collar de estrella y el otro largo que adornaba al hermoso vestido.
Era un vestido crema, como de tiempos de antaño pero demasiado brilloso y se cernía mi cuerpo hasta mis caderas, de abajo termina en un corte suelto y disparejo. Dejaba un poco mis piernas al descubierto pero nada para hacerme enfadar. Gracias al cielo no tuve problema con llevar unas bailarinas plateadas, al contrario, lo agradecía.
Escuche el ruido de un flash y me giré hacia Alice.
-¿Qué haces? -Interrogué.
No podía ocultar su felicidad, guardo su celular y me contestó.
-Vamos esto es más que una prueba para que la próxima conversación que tengamos sea algo así: "Alice tengo que salir ¿Podrías arreglarme? Ya sabes tú con tu genialosa forma de vestir y con tus dones ¿Podrías?" "Oh Bella eras mi mejor amiga y claro que sí" "Gracias Alice, te debo mucho" -Reí por su fantasía y ella igual -Además tu cara no tiene precio ni en subasta -Aseguró.
-Gracias Alice, eres la mejor -Le agradecía de corazón pero no tanto por la vestimenta si no por toda su paciencia... Claro, ella era la explosiva pero yo la amargada y neurótica.
-Vamos que se nos hace tarde y esto es parte de toda la noche -Comenzó feliz -Nuestro plan consta de tres fases: Uno salir de tu casa vestidas así, Dos, llegar a la fiesta a tiempo y tres hacer que te diviertas y no importa si tengo que requerir al alcohol para ello.
Hice cara de asco.
-Ok no, pero es una amenaza vigente -Amenazó aún de excelente humor -Oh no, se me había olvidado Jasper me trajo... Pobre ha de estar desesperado -Se preocupó.
Abrió la puerta y me jaló de la manó, lo curioso fue que antes de bajar las escaleras escuchamos gritos emocionado de voces masculinas.
Terminamos de bajar y nos asomamos a la sala.
Jasper se giró a vernos y luego llamó la atención de Charlie. Este último no cabía en su asombro me miraba de arriba a abajo sorprendido y luego frunció el entrecejo.
-¿Así que irás a una fiesta? -Cuestiono molesto.
-Eso creo -Carraspeé intimidada -Eso quiero.
Alice dio un paso adelante y Jasper se paró del sillón de a lado.
-Vamos Charlie será una fiesta tranquila -Le confió Alice -Yo la he organizado y habrá supervisión paterna.
-Son los Weber, ya le he dicho jefe Swan -Completó Jasper -Bella estará bien, yo cuidare a ambas -Aseguró Jasper.
Charlie miró con duda a Jasper y asintió con pesar antes de decir "Eso espero".
Alice le dedicó una gran sonrisa a Jasper y ambos salieron.
-Si algo no te parece en la fiesta, puedo ir por ti cuando quieras -Me ofreció.
-Gracias papá pero estaré bien, solo serán algunos amigos y un poco de música -Medio mentí ya que el cien por ciento de esa palabra no cabía en mi boca, o mejor dicho, no la ayudaban mis mejillas.
Salí contenta, ver a Charlie así no se daba todos los días, Alice y Jasper me esperaban afuera.
-Eres mi héroe -Le dijo ella -¿Cómo se te ocurrió lo de hablar antes con Charlie? eso nos dio mucho tiempo -Lo felicitó.
Jasper frunció el ceño.
-No se me ocurrió, tardaste mucho y cuando escuché que Charlie veía un partido... no me resistí -Admitió apenado -Supongo ser un desesperado.
Reí mientras Alice la daba montones de besos.
Aqui el sexto cap....
Eaaaa, una salida!
bueno una fiesta en casa de Ang!! y con Ed 3 pero tmb con Mad /3
Espero que les haya gustado el cap... el proximo sera pronto (espero) muchos bezasos!!!
