Asimilando
El corazón es un niño: espera lo que desea.
Miraba los ojitos verdes color plástico del bebé que ahora yacía recostado en mis brazos. Su boca -siempre en un mismo gesto- la llenaba de agua. Admito que me gustaba esto de ser madre, era extraño pero adoraba sentirme así, de una forma protectora con algo más (aunque este fuera un pedazo de plástico).
Era lindo poder sentirme responsable de esta cosita...
Me golpeé fuertemente la cabeza, estaba diciendo las sandeces más grandes del mundo. La mañana apenas se notaba por la amplia ventana de la habitación que compartíamos Madisson y yo; aunque Alice había pedido dormir conmigo por alguna extraña razón y era ella quien se revolvía entre las sabanas de la cama a lado de mía. Como sea... apenas salía el sol y a mi - (últimamente) drogado- cerebro ya empezaba a pensar sus -rutinarias- tonterías.
-¿Qué haces? -Me preguntó Alice por detrás.
Me giré para verla enrolladla entre sus sabanas, se acababa de levantar.
-Tal vez serás una buena madre -Bromeó con el rostro cansado, se estiró un poco y luego bostezó.
-Que chistosa -Farfullé antes de depositar al bebé en mi cama ya tendida y me levanté para bañarme, Alice se tardaría años si la dejaba primera.
Río bajito se volvió a dejar caer en la cama. Alice estaba de muy buen humor.
Después de bañarme y espere a Alice para que no me tomarán desprevenida los planes del día de hoy.
-¿Qué haremos hoy? -Pregunté sin ocultar mi incomodidad.
Me examinó durante un momento y luego resopló.
-Creo que no te gustará -Adivinó-. Queríamos ir a caminar a la playa y seguro nos mojaremos... será divertido -Trató de contagiarme su ánimo.
Divertido no, sería divertido cuando ibas con un par de amigos a la playa; jugabas con las olas, corrías por la arena.. Pero la palabra divertida no entraba cuando iban tres parejas lindas y yo.
Tal vez me estaba haciendo muchos prejuicios, tal vez no estaba siendo madura, ya tendría tiempo para juzgarme después. Ahora solo tendría que luchar por no sentirme peor de lo que ya lo hacía.
-La verdad preferiría ir a caminar -Confesé, era mejor cumplir a Jacob la promesa más tarde que pronto.
Alice entrecerró los ojos al tiempo que e secaba el cabello, dejó la toalla a un lado y se sentó a mi derecha.
-Siento como si estuvieras evitando algo Isabella Swan -Habló con un tono suspicaz y me observó detenidamente para poder notar cualquier rasgo en mi rostro.
Rodé los ojos y le di un golpecito en la cabeza.
-No seas tonta -Este secreto tenía que llevármelo a la tumba.
Estuve bajo su escrutinio mucho tiempo más pero se rindió cuando vio que no llegábamos a ningún lado.
-Esta bien -Aceptó entre dientes y se levantó de la cama para seguir arreglándose-. Solo dime, qué puede tener de interesante esas caminatas a las que vas... digo, ¿No te aburres de caminar horas? -Dejó ver su duda tras el espejo, mientras se pintaba con cuidado.
-No es la caminata -Concedí-, es que ayer me encontré con un amigo... -Podía decirle la verdad, no es como si estuviera llevando una doble vida, aunque con cada cosa que decía estaba teniendo cuidado...
¡Era horrible sentirse así! Que no daría por decir: "¡Ey Mad! Me gusta tu novio..." "¡Ey Edward! Eres un tarado y todo pero no sé que rayos tienes que me gustas..." "Oh si lo sé..." ¡Rayos!
-¿Amigo? -La vocecita de Alice me despertó de mi charla interna.
Parpadeé un poco y tome aire para explicar todo.
-¿Recuerdas a Jacob? -Dudé, Alice recordaba cada cosa pero no estaba segura si había estado escuchando cuando Charlie nos lo dijo.
-¿El hijo del amigo de tu papá? -Adivinó.
-Así es, lo encontré cuando iba caminando y bueno... el chico me calló bien -Me encogí de hombros y abrí la puerta para que saliéramos.
Alice hizo aquella irada juguetona al pasar a mi lado para salir.
-No es lo que crees -Le corté antes de que su mente comenzará en divagar en algo que no era.
Rodó los ojos y salimos por el pasillo.
-¿Entonces qué es?
-Un amigo, Alice -Le expliqué cortante.
-Tranquila, se que jamás le harías algo a Noah -Intuyó.
Eso era algo que en verdad necesitaba creer, algo que esperaba fuera cierto. Yo jamás le haría algo a Noah...
-Como sea -Quise cambiar de tema-. No tendría problema en ir de nuevo con él...
-Tú no, pero yo si lo tendría -Habló antes de que terminará.
La mire confusa.
-No voy a dejarte sola, te traje para que te divirtieras y no para que nos huyas Bella -Se sintió mal.
En realidad ese era un don de Alice. No sabía si era su poderoso puchero, o tal vez la forma en la que cambiaba las palabras, o mejor dicho la imagen tan sentimental que daba; pero Alice siempre hacía que te sintieras mal aunque tú no tuvieras ni la menor culpa.
Resoplé.
-Pero Alice, no les huyo, y en verdad Jacob es muy divertido, ten por contado que me divertiré -Le asegure con una sonrisa.
-¿Quién es Jacob? -Me sorprendió la voz de Madisson.
Ella se encontraba justo saliendo del baño, nos sonrío y seguimos caminando hacia las escaleras.
-La casa de Rosalie es en verdad grande -Comenté como evasiva.
Mad y Alice rieron, me conocía bien.
-¿Quién es Jacob? -Repitió la pregunta Mad.
-Es el hijo de un amigo de mi papá -Le respondí no muy contenta del todo, ella se lo podía decir a Edward.
Y vamos de nuevo...
-Oh, así que es arreglado -Concluyó Mad.
-¿Arreglado? -Preguntamos Alice y yo.
-Sí, ya saben, eso en lo que sus padres se ponen de acuerdo para que sus hijo salgan...
-¿Quién está arreglado con quien? -Se escuchó otra pregunta.
¡Rayos! A como todo iba...
No quería que nadie se enterara de mis visitas hacia Jacob y al paso que iba, parecía que toda la Push se iba a enterar.
Lo molesto de todo era que no era otra mujer quien había preguntado, si no el chismoso de Emmett que os miraba con dudas.
-Na-da -Pronuncié por separado-. Nada está arreglado... -En serio los iba a callar pero fue Alice quien no me dejo hablar.
-Lo único que está arreglado es que iremos hoy a la playa -Nos calló la vocecita de Alice.
Tomé aire y continuamos con la mañana. Emmett me quiso preguntar más pero por suerte no tuvo demasiado tiempo, Jasper llegó justo a tiempo para que yo me ahorrara una plática con Alice.
Aunque no estaba segura si era lo mejor, porque me quedé a solas con Mad.
-¿Me acompañas a caminar? -Fue lo que dijo cuando cada uno estaba con su pareja, aunque me sentía mal por ella agradecía que Edward no estuviera presente.
Asentí.
Salimos por la puerta trasera, tal como ayer en la mañana yo había salido. Solo que en lugar de girar hacia la derecha caminamos por el borde de la arena. Donde las rocas grandes se asientas y se forma una inconsciente vereda.
-¿Qué paso? -Quise saber, este camino era algo más como para ella y... Edward.
-Nada -Se limito a decir pero yo podía ver su semblante triste.
-Te pasa algo -Connoté.
Asintió con la cabeza y me sonrío forzosamente.
Resoplé, yo no era buena para esto, Ángela lo era. Recordé como lo hacía: empezando por cosas sin importancia.
-El clima no era lo que esperábamos para el viaje -Alcé la vista e hice un puchero.
Ella negó con la cabeza.
-Nada es lo que esperábamos para el viaje -Dijo con un tono melancólico-, tal vez para Alice y Rosalie sí... Incluso tú encontraste una sorpresa -Me sonrío.
No la entendía. Oh en parte sí, pero no quería seguir con estas preguntas. ¿Qué debías hacer cuando sabías la respuesta pero no querías escucharla?
-Tú también te estás divirtiendo -Le animé.
Pude ver en sus grises ojos que lo pensó durante un tiempo, más luego solo sonrío y bajó la mirada para caminar más rápido.
-No soy lo que él quiere -Me soltó de la nada con algunas lágrimas ya en los ojos.
Quería no entenderla. Y me maldije cuando ganó el sentimiento de la curiosidad sobre el cariño que le tenía a Mad.
Si yo hubiera sido buena amiga, me hubiera limitado a decirle que todo estaría bien, pero no hice eso.
-¿Por qué dices eso? No seas tonta vales mucho Madisson -Tampoco sería del todo egoísta.
Sonreí cuando me sentí menos mal conmigo, por lo menos aun quedaba un poco de algo bueno en mí...
-Yo lo sé Bella -Río bajo y se sentó sobre uno de los troncos caídos.
Me senté a su lado, no la entendía.
-Pero no soy para Edward -Aunque lo trataba de decir de una forma madura, podía ver como se reprimía en el deseo de negarlo.
Abrí la boca para volverla a cerrar.
-¿Ya no lo quieres? -Mi corazón revoloteó de alegría, tal vez había un dios arriba.
-¿Quererlo? -Me preguntó sarcástica-. ¡LO AMO! -Semi-gritó.
Ok, ese dios me odia.
-¿Entonces? -La mire confusa y algo preocupada.
-Entiéndeme, por favor -Podía escuchar su voz rota-, es que yo lo amo y él es perfecto para mí...
-¿Entonces? -A como iba todo estaba empezando a creer que Madisson sabía algo, y eso solo provocaba que el resquicio de esperanza naciente se encogiera en temor.
Bajó la mirada y se apoyó sobre sus piernas a manera de esconder su rostro.
-No soy para él -Pronunció lentamente-. Somos muy diferentes, queremos cosas diferentes...
Apoyé mi mano en su hombro y trataba de encontrar las palabras que fueran buenas para ella y no para mí.
-Lo diferente suele ser bueno -Sonreí.
-No con nosotros, es que creo que solo estamos bien cuando no hablamos... -Levantó su rostro pero siguió mirando al vacío-, cuando hablamos me siento una tonta a su lado... Además hay tantas cosas que no se de él... Y también hay muchas cosas que él o sabe de mí, el problema es que creo que no le importa...
Madisson me estaba asustando, jamás la había escuchado hablar tan madura. Por un momento quise creer que eso era y quise decirle tantas cosas sobre Edward, cosas que yo no debería de saber.
-Madisson, ¿No fuiste tú quien me dijo que a esta edad solo son novios? A cómo te escucho parece que te quieres casa con... él -Recordé lo que antes me había dicho ella.
Me lo dijo cuando yo estaba dudado si decirle "sí" a Noah...
-¿Entonces porque lo piensas tanto? -Sus grises ojos no me lograban entender.
Madisson se dejó caer pesadamente sobre mi cama para sentarse a mi lado.
-No lo sé -Fue lo único que lograba decir.
-Noah no está tan mal le doy un "8""7""9" -Dijo pensativa en lo que mordía la manzana que acababa de asaltar de mi refrigerador.
-¿Así que Jasper le gana? -La vocecita de Alice se hizo presente por primera vez en nuestro armario.
-Algo así... Digo, la calificación va de acuerdo a lo que quiera... -Madisson me daba risa cuando hablaba así.
Rodé los ojos y le aventé uno de mis cojines.
-¿Y dime como va el orden? -Le seguí el juego.
-Pues "8" en rostro, "7" en cuerpo, no te ofendas pero le falta algo de nalgas... y "9" en carisma, en realidad a mí me aburre un poco el chico pro para ti sería lindo -Me sonrío.
Tenía algo de razón, me encogí de hombros.
-¿Y por qué a Jasper le diste "6" en carisma? -Renegó Alice-, Sí para mí es perfecto.
Madisson rodó los ojos.
-Por que para conocerte tuvo que derramar su bebida en mí y no en ti... -Sonrío maquiavélicamente y molesto a Alice con su dedo meñique-. Eso también le quita puntería... Le bajaremos el "9" de cuerpo a "8" o "7"...
Alice se puso roja y le aventó una de las prendas más pesadas que encontró en mi closet. Estaba segura que le hubiera avenado un cajón.
Tragué la risa que tenía que contener, si se me escapaba una risita habría más furia de Alice contra mi closet.
-¿Qué me dices del tuyo he Mad? -La quiso molestar con una sonrisa.
Madisson suspiro y tomo una de mis almohadas para taparse la cara. Y gritar omo una loca.
-El mío tiene "10", "10" y "10" -Se sonrojó un poco y miró hacia la ventana.
-Sí eso lo sabes porque lo miras todo el tiempo -Murmuró Alice.
-No sabía que te gustara alguien -Hablé más que perdida hacia Mad.
-Sí pero eso no es lo importante -Me cortó-, Lo que lo es s que le dirás a Noah, el chico en verdad te quiere...
-Pero es que Mad, esta guapo: Sí, Me llevo bien con él: sí, me gusta: sí pero le falta "algo"... -Titubeé sin especificar.
-¡Niña! No te vas a casar ¿Oh si? -Fingió indignarse-. Solo pásatela bien... Tenemos 17 años, aún no me veo en blanco -Se levantó de la cama y me sonrío-. Ya luego tendremos tiempo para el amor -Me guiño un ojo. ...
-Sí, fui yo quien te lo dije -Aceptó-, pero lo hice porque yo aún no conocía del todo a Edward, porque creía que el me podía lastimar... es que es más duro cuando te proteges para que alguien no te lastime... pero después tu sola te lastimas dándote cuenta que lo que no es capaz de lastimarte tampoco es capaz de amarte...
Madissón parecía decir las cosas enserio. Seguí frotando su cabelo trantado de darle apoyó y dejé que hablara.
-"Al principio todo era perfecto, Edward era a quien yo siempre quise, y me gustaba mucho para pasar un buen tiempo... solo que estos últimos días me he dado cuenta que conforme el tiempo pasa mi cariño hacia él aumenta y el suyo hacia mí sigue igual... "
-Tal vez solo te lo imaginas -Me apresuré a decir.
-También hay otra cosa -Ignoró lo que dije-. Creo que hay alguien más -Giró su cara hacia cualquier otro lugar y apretó sus mano fuertemente.
Tragué saliva, no podía seguir con esto.
Un nudo me ahogo completamente, prefería mil veces mis ataques de mal de humor que esto.
-¿Tu no lo crees? -Me preguntó con sus ojos lagrimosos-. ¿Y si la quiere más que a mí? -Podía ver el pavor que eso le daba.
Tome la mejor de mis caras que podía en ese momento, ignoré el sentimiento de culpa e hice todo lo posible por no odiarme después. Entonces abrí mi boca dispuesta a hablar.
Jeje, me gusta mucho el suspenso. Espero que les guste :D
