Dejar y volver, impidiendo el adiós.
Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo.
Julio Cortázar (1914-1984) Escritor argentino.
-¡Isabella! -Gritó Alice cuando mi maleta caía tras las escaleras con un alboroto horrible.
-Lo siento -Alcancé a disculparme antes de estornudar y tropezarme.
Esta vez Emmett me logró tomar fuerte e impidió que fuera yo quien ahora rodara tras los escalones.
-Andas muy torpe Dolli-Bellis -Negó con cabea fingiendo pésame y empezó a bajar por escaleras delate de mí.
-¿Cuándo no? -Bromeé con él con la voz gangosa por mi odiosa nariz constipada.
Emmett sonrió maléficamente.
-¿Sabes? No eres la única con ese resfriado.... -Dejo caer las palabras con picardía-. Y tampoco hay muchos enfermos -Se encogió de hombros y desapareció más rápido tras mi fulminante mirada.
-Vamos Bella, deja eso -Me apresuró Alice en lo que le entregaba a Jasper las maletas para que las subiera al carro.
Rodé los ojos y terminé de bajar las escaleras, por fin nos íbamos. No es que no hubiera disfrutado el viaje pero había sido algo... intenso. Quería olvidar todo.
Aunque había rescatado algo muy bueno de este viaje, mi amistad con Jacob. En realidad no pensaba olvidarlo para nada y quería venir de vez en cuando a visitarlo.
Después de subir todas las cosas a los autos desayunamos y tuve que esperar otra media hora en lo que Alice y Emmett se despedían de Jasper y Rosalie; ya que nos veríamos hasta mañana.
Cuando se dijeron el último adiós fue cuando me decidí a avanzar tras la puerta.
-¿Bella te quieres venir con nosotros? -Me ofreció Mad con una sonrisa ante de abrazar a Edward fuertemente.
Los mire juntos y un gesto de conformidad atravesó por todo mi interior, así debía de ser. Luego del contacto con Edward volvimos a la normalidad, como si nunca hubiera pasado, después de todo, bien podía pasar por un simple abrazo de amigos.
Forcé una sonrisa y contesté.
-Gracias pero le prometí a Alice que me iría con ella... -Fingí lamentarlo y seguí caminando con un paso despreocupado.
Tal vez si todo lo demás no funcionaba haría algún monólogo como actriz.
El viaje de regreso estuvo tranquilo, me sentí cómoda entre la alegría de Alice y las bromas de Emmett. Reí mucho y algunas veces e comentaban algo sobre como la habían pasado.
Según entendí para Alice había sido muy importante este in de semana que estuvo en la casa de Jasper, y para Emmett Rosalie era la chica perfecta.
Sonreí al cristal, la droga que mi cerebro venía secretando desde tiempo antes me hacía sentir feliz.
-¡Adiós Bella, nos vemos mañana! -Me gritaron los dos cuando me dejaron en mi casa.
Agité la mano en son de despedida hasta que vi desaparecer la camioneta por la extensa calle.
Tome mis dos maletas, si Alice exageraba, y seguí hasta llegar al porche de mi casa. Por suerte las llaves estaban donde siempre y no me costó abrir, sentía esa extraña sensación de familiaridad.
Se sentía raro volver a casa, pero era como si tu casa te diera una bienvenida... rodé los ojos y pase dentro.
De inmediato me llegó un horrible olor a quemado: Charlie; reí, el si que tal vez me había extrañado.
-Ahorita bajo -Le avisé antes de subir mis maletas a mi habitación.
-¿Cómo estuvo tu fin de semana he Charlie? -Pregunté despreocupada a mitad de las escaleras.
-Supongo bien -Contesto hosco.
Traté de sonreír y camine rápidamente hacia el refrigerador para prepararle algo, por suerte él ya se había rendido y dejo el sartén en la repisa antes de sentarse en la mesa.
Saqué un pollo y comencé a cortar algunas verduras sobre la mesa. Charle miraba atento lo que hacía, o eso creía.
-Quiero que sepas que antes de que te fueras, estaba pensando el levantar tu castigo -Habló tranquilo con la cabeza recargada sobre sus manos-. Se cuanto deseas ver la lluvia de estrellas.
Deje de cortar solo para sonreírle pero el no me devolvió la sonrisa entonces capté las palabras claves: antes de que te fueras.
-¿Qué hice? -Pregunté con algo más que alarma.
Me miró durante dos minutos completos con lago que no pude descifrar, volvió a ver a la nada y yo seguí cortando las verduras, total ya me había hecho a la idea de no ir.
-Hablaron por parte de la escuela -Retiré mi dedo rápidamente porque de los nervio hice que el cuchillo cayera precipitadamente sobre el plato, tragué saliva y esperé.
Pero Charlie no habló y tuve que intervenir.
-¿Qué materia? -Ya tenía una idea pero quería escucharlo por él.
-Trigonometría, algo así -Charlie suspiró pesadamente-, me gustaría ayudarte Bella pero yo tampoco tengo la menor idea... el profesor fue quien habló conmigo y me explicó de un trabajo en el no acertaste ni una... -En verdad parecía molesto.
-Char... papa -Me corregí rápidamente-, voy a estudiar pero es que... -No podía estudiar algo que no entendía.
-Ya hablé con tu profesor de eso -Dijo algo tranquilo-, me aseguro que te conseguirá u buen tuto... -Hizo una mueca de insuficiencia y luego me alentó con un "Echale ganas Bells, se que puedes" a lo que tuve que sonreí y terminar la cena.
-No quiero que pienses que te castigo, es lo que quiero que estés concentrada en tu materia y salir con tus amigos no ayuda.
Charlie parecía razonable por lo que no objeté. Me sentí más aliviada cuando me tapé con mi gruesa frazada y esperé el día siguiente.
Repito que amaba la fecha, Edward tenía a Edbell por lo que descanse bien anoche pero aún así me fue difícil no pensar en él.
Desayuné con Charlie rápidamente y después salía en mi Chevy apresurada a la escuela.
Sí, hoy era lunes y mi primera materia era "Maternidad y paternidad", resoplé sobre el cristal de la ventana antes de salir de un brinco de mi querido monovolumen.
Camine acomodándome mi mochila hasta que llegué a mi casillero y luego de tomar mi carpeta y mi álbum me dirigí al salón.
Edward me esperaba afuera como lo había estado haciendo las últimas veces, nos limitamos a un Buenos días sin siquiera vernos a la cara y entramos.
-¿Ven de lo que les hablo alumnos? -Era la voz de Lane, quien había decidido llegar temprano por primera vez-, este es un vivo ejemplo de lo responsable que pueden ser.
Edward y yo no miramos extrañados antes de tomar asiento.
-Quiero ver que anden como pareja al lado del bebé, tal como lo hacen sus compañeros -Me puse roja en un instante, no estoy segura si fue coraje o vergüenza pero Edward río y Madisson me vio de una manera extraña pero luego solo me sonrío.
La clase fue escuchar a Lane hablar sobre la familia, la importancia de ésta y que nos revisara nuestros álbumes.
No mire a Edward ni una sola vez, no cuando no estaba enojada con él y solo podía verlo con aquellos ojos.
Al terminar la clase Madisson se paró rápidamente de su silla y salió algo más que enojada, Edward la siguió por detrás y entonces me sentí herida.
Decidí ignorar el sentimiento y concentrarme en alguna otra cosa. Llegué tarde a algunas clases por andar despistada pero nada que ameritará algo alarmante.
Edward faltó a ciencias, lo que hizo que me sintiera aún peor durante el día, algo estaba pasando. Mi última hora fue Trigonometría, y la única alma solidaria en mi clase era Ángela por lo que esperaba que el profesor la colocara como mi tutora.
Sin embargo no dijo nada durante la clase y me perdí en el transcurso de ella entre mis ejercicios incomprensibles.
-Bien clase, hemos terminado -Finalizó con una sonrisa y todo el grupo hizo lo mismo, no lo entendía-. Pueden retirarse excepto Isabella Swan por favor -Me miró rápidamente y todos comenzaron a salir.
Guarde mis cosas en la mochila y entonces me levanté hacia su escritorio.
No sabía como empezar en realidad, ya que era Charlie con quien había hablado.
-¿Sí profesor? -Tomó sus anteojos y se los puso antes de rebuscar en una gaveta y sacar una lista.
-Hablé con su padre señorita -Me informo serio-, hablamos sobre sus calificaciones -Me dirigió una mirada severa y continuó viendo la lista.
-Lo sé -Asentí algo incómoda.
-Concordamos que tendría un tutor -Finalizó con la lista y la dejo sobre su escritorio para verme tutor será.... -Divagó para volver a la lista el nombre que antes había subrayado y cuando lo encontró lo señaló con sus dedo.
Pude ver el nombre: Edward Cullen.
¿Enserio me odia tanto aquel dios?
Tomé mi cara entre mis manos involuntariamente.
-¿Por qué él? -Dije entre dientes.
-¿Le sucede algo señorita? -La grave voz del profesor me sacó de mi desesperación y traté de solucionarlo.
-Le había pedido a Ángela Webber que me ayudará antes... -Me apresuré a decir.
El profesor asintió satisfecho y guardo su lista de nuevo, celebré mi victoria.
-Hable con la señorita Webber hace un momento, me dijo que estaba dispuesta a ser su tutora pero cuando le pregunta si alguna vez la había ayudado me contesto que sí, y eso nos deja en que si no le ha entendido a la señorita Webber, ni a mí...
-Él es otro alumno cualquiera -Me mordí la lengua-, ni siquiera va en esta clase.
Lo que dije pareció molestar al profesor, ya que dejo su mascara de tranquilidad y me habló molesto.
-No, por que es de clase avanzada -Me explicó-. Cuando yo propongo una solución es porque creo en ella, ¿Esta dispuesta a dudar de mi capacidad? -Me habló algo molesto, finalizando su discurso al cerrar la última gaveta de su escritorio.
-Bien -Mascullé molesta-, ¿Cuándo será mi primera clase con él? -Me resigné.
-Eso decídalo usted, hable con él y dígale que es de mi parte -Me entregó un oficio en el que estaba el nombre de Edward como mi tutor y el mío como su alumna.
Rodé los ojos y salí molesta de la clase.
Alice trató de interceptarme antes de salir de la escuela, llevaba una gran sonrisa y parecía que estallaría de la felicidad pero al ver mi cara supo que había sido un mal día.
Me dirigió una sonrisa y se mordió los labios por no preguntar pero le prometí que le hablaría mañana y recordó el castigo de Charlie. Tendría que hablar cual fuel el nuevo motivo.
Verme castigada no era lo mejor, yo jamás había dado motivo alguno para que Charlie me castigue. Tratar de encontrar el por qué de todos estos castigos tras otros solo me llevaba a mí.
Me pregunté que era lo que podía hacer de ahora en adelante. Como había dicho anteriormente no podía estar cerca de Edward por más que lo intentará. Sin embargo él era ahora mi tutor y eso significaba verlo cada tarde...
Entonces pensé en mi tercer castigo del mes, lo sentía por Charlie pero yo no podía estar cerca de Edward. Doblé tan rápido como pude, que casi hice que mi Chevrolet se desviará pero necesitaba ganar tiempo de todo lo posible.
Y por primera vez iba con la intención de no aceptar un no por respuesta.
Llegué a la muy conocida casa en cuestión de algunos minutos, y todo por la lenta velocidad de mi camioneta. No dude en bajarme y tocar la puerta.
Me arreglé un poco el cabello y preparé mi mejor sonrisa.
¿Qué les parece he? Ahora Edward será el tutor de Bella, jajaja, estos tienen que estar junto sin remedio alguno...
Aunque Bella tratará de impedirlo... Edward no (?)
Bueno les prometo cap mañana... ya que tengo por lo menos cuatro caps escritos, así que subiré uno diario...
Gracias por leer, nos vemos hasta mañana :D
