Despedirse no es tan facil
Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa.
Mark Twain (1835-1910) Escritor y periodista estadounidense.
Ángela no tardó mucho en abrir la puerta, su cara no fue lo que es exactamente una sorpresa pero me sonrío con aquel dote de "ya se porque estás aquí".
-Ang -La saludé tratando de ser optimista.
Rodó los ojos y me dijo -pasa.
Pase a su lado antes de que cerrara la puerta, luego ella se adelanto hacia la cocina, logre ver que cocinaba por lo que deje que continuará. Me apoyé sobre el desayunador enfrente de ella y comencé.
-El profesor me asignó un tutor hoy -Le dije como que no quiere la cosa.
Ella levantó una ceja para verme.
-Si, algo así me pregunto... -Correspondió a decirme sin pizca de por donde iba.
-Y yo pensé que tal vez tú... -Deje caer con la mayor esperanza posible.
-Sabes que no puedo -Se apresuró a decir-, el profesor me dejo claro que yo ya lo había intentado... ¡me hizo sentir tan incapaz! -Ángela se veía algo mal.
Si yo le rogaba que me ayudara y no aprendía... bueno, eso la haría sentir peor., pero aún seguía Edward y su cercanía peligrosa.
-Sí, se lo que el profesor dijo pero te prometo que esta vez no me distraeré... tanto -Traté de prometer algo de lo que fuera capaz.
Hizo una mueca inconforme. Ella era de esas personas que jamás decía no, pero se notaba cuando algo le hacía dudar.
-Estoy segura que es por algún motivo la orden que dio -Continuó sin escucharme-. También te podría decir que quien te tocó es un muy buen alumno o alumna... no ha de ser la primera vez que es tutor o tutora de alguien -Se encogió de hombros, como si ese fuera el mejor consejo.
-¡Pero no lo es! -Me exalté-. ¡Él no puede ser el mejor tutor! -Me quejé-. No para mí.
Ángela dejo de remover el cucharon y me miró con algo más de preocupación.
-¿Quién es? -Aún así preservaba la calma en su voz.
Me mordí los labios para no hablar; pero necesitaba decírselo a alguien. Necesita hablar con alguien sobre lo que me había guardado todos estos días y sobre todo necesitaba no tener que fingir con alguien.
-Edward -Murumuré entre dientes tapándome la cara con mis manos.
Ángela guardó silencio y siguió con su preparado Al poco tiempo retiré las manos de mi cara y la vi, parecía pensarse algo pero no me decía nada.
-¿Te gusta verdad? -Preguntó, ella lo supo con un solo segundo y una sola pregunta.
Asentí con la mayor culpa.
-¿Sabes lo que eso significa para mí? -Le pregunté dejando ver por primera vez como me sentía.
Ahora fue Ángela quien asintió y soltó lo que hacía para ir a abrazarme.
No tenia idea de cuanto necesitaba eso, había estado por tanto tiempo fingiendo que nada me importaba, que todo era mal humor pero por dentro siempre me sentía mal. Mal por Mad, por lo que era correcto, por lo que se debía, por Edward, por Noah ¿pero donde quedaba yo? Entonces de nuevo me sentía mal por todo, incluyendo el egoísmo.
-¿Cómo lo supiste? -Quise saber, ya que estive más tranquila.
Ángela me sonrío y se separo de mí para volver a la estufa.
-No lo sabía -Confesó un poco incómoda-. Es solo que desde el día del proyecto estás mas que molesta... Bella, tu solo te muestra molestas cuando algo que quieres y no puedes esta enfrente de ti... como cuando quieres pasar trigonometría, cuando querías decirle que si a Noah, cuando querías entregar aquel ensayo o cuando querías negar con todas tus fuerzas no entrar a la clase de Maternidad... -Ángela era muy buena amiga.
Le sonreí sintiéndome algo torpe.
-Soy un libro abierto.... -Concordé.
Ang rodó los ojos.
-Hablando de libros, si seré tu nueva tutora necesito que leas esto.
Se limpió las manos en un trapo y camino hasta la sala, la seguí por detrás. Llegó hasta un estante lleno de libros y tomo una que estaba hasta abajo luego de asegurarse de que era el debido me lo dio.
Dudé si debía ofenderme pero ciertamente con mi cabeza hueca me merecía esto y mucho más.
El titulo del libro era "Trigonometría para tontos, así como el 1, 2 y 3".
Escuché las risas de Ángela por mi rostro.
-No es chistoso -Farfullé.
-Sabes que lo es -Me hizo admitir-. Solo te pido que lo cuides, no es mío, es de mi hermano y me mataría si sabe que lo di prestado ¿bien?
Asentí totalmente agradecida.
Quede con Ángela de ir cada tarde a su casa, fue mi promesa de vida o muerte. También quedamos que yo le diría al profesor que me la pasaba super con Edward, y que ella se aseguraría de que el profesor no le preguntará nada a Edward, ya que ella también iba en clase avanzada.
Al doblar para estacionarme por delante de mi casa me sentí bien. Me sentía mejor que las otras veces, tampoco era que ahora le hablaría a Ángela cada vez que viera el color verde, o cada vez que cocinara pasta, solo era la tranquilidad de sentirme sin una doble vida.
Ya esperaba que Charlie me regañara así que cuando le serví su comida (precalentada) y vi su molesto rostro no me sorprendí.
-Antes de que empieces quiero decirte que fui a ver mi tutor -Le informé antes d que dijera algo más.
Abrió la boca queriendo decir algo pero mejor mastico antes de hablar.
-Me sorprende -Admitió.
-No eres el único que quiere que pase la materia -Comenté optimista.
Terminamos de cenar y luego me subí para hacer toda la tarea posible. Leí las primeras tres lecciones del libro, en realidad no era muy complicado, no utilizaba tantas palabras confusas, el detalle empezaba cuando aprendía lo que ya había visto...
Me moleste conmigo misma y dormí sin descansar realmente
El martes estuve todo el día con Ángela, pude notar que Alice y Madisson se sintieorn heridas pero prometí que luego les explicaría. Ángela me ayudó a avanzar con las primeras lecciones del profesor, pude entender algo poco a poco.
Incluso una vez Ben trató de acercarse para reclamar su tiempo con Ang, pero casi me le lanzó encima cuando se acerco al primer metro a la redonda.
No vi a nadie más ese día, me preocupe por Noah, pero el ya volvía la semana pasada. Por leves horas tuve la esperanza que después de la próxima semana todo volviera a ser como antes.
Edbell estaba en manos de Edward por lo que no tuve preocupación alguna. Confiaba en él más que en mí, en estos momentos.
-Bueno Bella, mañana veremos las próximas cinco lecciones -Me pidió Ángela algo agotada sobre la mesa de su sala.
Asentí mientras tomaba lo que me entregaba.
-Repasa esto -Sugirió-, es lo que te cuesta más
Asentí de nuevo y le sonreí agradecida. Ángela bostezo involuntariamente, sentí que había sido algo mala con ella, hablar todo el día sobre formulas, ecuaciones y problemas no era la mayor diversión del mundo.
Pero sin que yo dijera nada, como por arte de magia tocaron la puerta. Ángela se levanto sin entusiasmo para abrir pero cuando vio que era Ben le dio una enorme sonrisa.
Ben me miró dentro de la sala lo que hizo su mueca feliz decayera.
Reí bajito.
-¿Saben? Charlie me matará si no llegó -Fue mi escapada para dejarlos ahí con su gran sonrisa.
Solo agité mi mano para despedirme una vez que estuve dentro de m camioneta y Sali de la calle de Ang.
Mire el reloj, esta vez, como ya habíamos estudiado en la escuela había salido dos horas antes que ayer y ayer había llegado una hora después de Charlie. Chasqueé para mi misma, en definitivo, odiaba mentir.
Así que mejor tome camino hacia la casa Cullen, le debía a Alice una explicación y tenía que dársela mejor antes que luego.
Llegar en monovolumen era la naturaleza de mi vida, por lo que el camino hacia aquella casona me tomó más de media hora.
Al llegar vi el volvo tan conocido, aparcado justo por delante, era extraño ya que Edward cuidaba tanto su carro que lo primero que hacía era guardarlo... a menos que plañera salir...
Tomé aire ates de tocar la puerta y de nuevo sonreí, debía hacerlo.
Fue Esme quien me abrió con una sonrisa.
-¡Bella! -Celebró-. Alice dijo que no vendrías...
-¿Cómo? -Atine a preguntar, ¿Por qué esperaban que yo viniera?
Pase dentro después de saludar a Esme y camine hasta la sala a lado de ella. Ahí me encontré con todos: Emmett, Edward, Alice, Madisson, Rosalie y Jasper... ¿Qué hacían todos allí?
Sin embargo apenas notaron mi entrada, estaban muy ocupados escuchando la historia de Alice.
Pude ver como Jasper se notaba algo triste, Rosalie emocionada, Edward incrédulo, Mad no se lo creía y Emmett... bueno el apenas y prestaba atención.
Carlisle estaba por delante de Alice, al igual que Esme después de decirme que me sentara a lado de Rosalie.
Todos rodeábamos a Alice quien estaba feliz de explicar todo.
-...tía Nina me lo prometió desde que tengo memoria y como en cuatro días se acerca mi cumpleaños estoy más que segura que me dirán que sí -Se dirigía únicamente hacia Carlisle y Esme.
-¿Cuál es la promesa? -Pregunté a Rosalie.
Rose me miró con una sonrisa y me respondió.
Pasa que su tía le prometió que cuando cumpliera 18 la iba a llevar a Europa... -Dijo emocionada.
Claro, recordaba esa promesa, sobre todo porque era el mayor sueño de Alice desde que nos conocimos, me lo había comentado un par de veces, y según sabía su tía vivía allá por lo que solo Alice era la que tendría que viajar.
-¡Vamos! -Rogó Alice-. No me pueden decir que no...
Carlisle y Esme se miraron para después sonreírse, lo cual provocó un chillido por parte de Alice.
-Ya hablé con Nina, querida -Le dijo Carlisle a Alice-. Y confiaré en que estarás bien...
Alice soltó el un gritó rápido y los abrazo.
Todos sonreímos excepto Jazz, quien no atinaba a comprender las palabras "Alice se irá".
-Creo que tendrás que hablar con Jazs -Sugerí a Rosalie.
Ella asintió y se levanto para ir a lado de Jasper. Luego de eso todos pasamos a abrazar a Alice, y a mí me tocó de última por lo que cuando me vio, me tomó de la mano y me jaló aparte de todos.
-¿Qué tenías ayer? -Se preocupó.
-Solo una tontería -Puse los ojos en blanco y reí-. Es que estoy a punto de reprobar trigonometría por lo que Ángela es mi tutora -Pensó cada una de mis palabras y asintió entendiendo todo.
-¡Oh que bueno! -Me abrazó de nuevo-. Pensé que ya te habías hartado de mí -Suspiró de alivio.
-¿Cómo crees tontita? -Reí.
Me pasé el resto de mi tiempo con ellos, Alice habló todo el tiempo de su viaje y de lo quería hacer. Según supe se iría el Jueves, así que lamente tener que estar tan ocupada con el estudio.
Me despedí de todos al terminar, evite por todos los medios ver a Edward y no me fije en él. Quería que todo volviera a ser como ante, el y yo ignorándonos completamente.
Charlie no sospechó nada, incluso ofreció pedir pizza el resto de la semana. El miércoles fue exactamente igual, todo el día con Ángela, una hora y media con Alice en su casa haciendo maletas y la noche de nuevo a estudiar.
La única excepción fue ver a Edward para que me entreguó a Edbell, pero todo fue como el primer día.
Edbell me distrajo mucho en la tarde que traté de estudiar, pero sin problema alguna me levantaba a darle agua y limpiarlo el tiempo suficiente lejos del asqueroso libro.
El jueves fue una día triste para mí, le pedí a Ang que estudiáramos en su casa y ella aceptó con una sonrisa entendiéndome.
Ese día Mad y yo estuvimos inseparables con Alice. Solo se iría una semana pero nunca nos habíamos separado desde que nos conocimos, excepto yo que me iba algunas veces con mi mama a florida pero casi todas esas veces ellas venían conmigo.
Aunque le prometí a Ángela estudiar, después de la hora de receso, me salté las demás horas para ayudar a Alice con su equipaje.
-¡Que será de ti sin mí! -Me dijo en broma al cerrar su maleta por debajo de ella.
Me reí al ver que no podía y me senté sobre su maleta, a lado de ella para ayudarla.
-Lo mismo debo de decir -Sonreí.
Bajamos y Emmett -quien utilizó el pretexto de Alice como falta- bajo la maleta. Esme le entregó varias cosas a Alice que quería que le llevara a su tía.
Carlisle le pidió que le saludara a su hermana con un coscorrón. Incluso me sorprendió ver bajar a Edward por las escaleras con los brazos extendidos.
En definitivo, la familia Cullen era algo envidiable. Sonreí en cada momento, hasta que Jasper llegó con una sonrisa triste para llevar a Alice al aeropuerto.
Tomé mis llaves para irme, me despedí de Esme, Carlisle, Emmett y Edward. Por mucho que me costó separarme de él cuando le di un beso en le mejilla, lo hize y salí de aquella casa.
Pensé de nuevo las cosas, si Alice se había dio, si mi proyecto acababa mañana y si por supuesto yo no tenía ningún otro motivo para toparme con Edward todo esto había acabado. Y acabado me refiero a que la etapa "Bella enamorada de Edward" ya había terminado.
Suspiré de alivio por primera vez y seguí el derecho camino en la carretera.
