CAPÍTULO 5

Cuando se acercaba la hora de recoger a Temari y Akijima de la reunión, Shikamaru se dirigió al lugar. Antes de llegar pudo escuchar unos gritos que parecían ser de Temari. Al parecer no estaba de acuerdo con algo que habían decidido en la reunión por su tono. Antes de que Shikamaru llegara a la puerta, ésta se abrió de golpe y de ella salía una Temari en plena furia. Ni siquiera parecía haber visto a Shikamaru cuando salía.

-¿Qué demonios ha pasado?-preguntó Shikamaru.

Escuchó un suspiro- Ya la conoces, si algo no le gusta y no se cambia, se enfada – aclaró Akijima.

-Sí, me he encontrado en algún que otro caso de esos…-dijo Shikamaru recordando el recuerdo que le dejó la kunoichi en la cara aquel día después de la reunión de la Alianza Shinobi.

-Hemos tomado la decisión correcta, así que, si no le gusta, tendrá que aguantarse. Akijima-san, por favor haga que entre en razón-habló uno de los ancianos que salía de la reunión.

-Haré lo que pueda, Yaji-sama-contestó Aki junto a una reverencia.

Una vez se fueron todos los que estaban en la reunión, Akijima le preguntó a Shikamaru:

-Shikamaru, ¿Dónde podría estar Temari ahora?

-Pues no estoy seguro pero creo que sé dónde podría estar-dijo Shikamaru, llevándose los dedos en la barbilla, pensando dónde podría estar-Hace un tiempo también se puso así después de una reunión y para que se calmara la lleve a un sitio tranquilo. Es posible que esté allí, pero no es seguro

-Por probar. ¿Me podrías llevar allí?

-Enseguida

De camino, Akijima no paraba de observar a Shikamaru y eso le incomodaba.

-¿Ocurre algo?

-Shikamaru, quisiera dejarte algo claro

-¿De qué se trata?

Se pararon en unas escaleras que llevaban a una colina y Akijima se puso delante de Shikamaru y le dijo:

-Es más que seguro que conoces a Temari más que yo, pero no te creas que voy a perder

Shikamaru se sorprendió al escuchar eso y dijo: -¿A qué te refieres?

-Que no voy a dejar que te quedes con ella- respondió Akijima decidido.

Eso pilló por sorpresa a Shikamaru. ¿A Akijima le gusta Temari?Ahora entiendo por qué no me gustaba la forma en la que la miraba ese día…

-¡¿Te gusta Temari?!-soltó Shikamaru.

-Después de la primera misión que tuve con ella, me interesé, pero al cabo de unas cuantas salidas que tuvimos, me acabe enamorando de ella

Shikamaru, más calmado, dijo:

-¿Por qué dices que te la voy a quitar?

-A mí no me engañas, Shikamaru. Está claro que te gusta aunque lo niegues. Y a ella también le gustas

-Yo no niego nada, pero aunque ese sea el caso, ¿qué te hace pensar a que Temari le gusto?

-Te trata de forma distinta. Contigo sonríe más y se nota. Todos lo notamos

-Y aun sabiendo que le gusto, ¿sigues queriendo estar con ella?

-Voy a conseguir que se fije en mí cueste lo que cueste

-¿De veras? Bien, pues veamos qué pasa –cuando terminó de hablar, Shikamaru se puso en camino al prado que había detrás de la colina, el sitio donde estaba Temari.

-¡Espera, todavía no hemos terminado!

-Yo si he terminado –se giró a Aki- Por si no lo recuerdas, soy el responsable de vosotros dos mientras estéis aquí y me pediste encontrar a Temari y eso voy a hacer. Si tanto te importa, estarías más centrado en encontrarla que discutiendo conmigo

-¡Ja! No te creas que voy a perder-respondió Akijima acelerando el paso para caminar junto a Shikamaru que ya se había ido.

Mientras Shikamaru y Akijima se dirigían a donde estaba Temari, ella se encontraba tumbada en el césped mirando las nubes. Será posible, esos hábitos se pegan… maldito Shikamaru… Al menos han servido para algo, creo que ya estoy más calmada, pero aun así… Mierda, ¡por que tenía que pasar esto! Solo pensar lo que esos malditos viejos han dicho me pone de mal humor.

El lugar donde se encontraba Temari estaba bastante solitario, pero era un buen lugar para estar tranquilo. Con razón se hecha aquí a dormir… pensó Temari con una risa. El prado era del verde más claro que te podrías imaginar, con una gran variedad de flores repartidas por él. Estaba rodeado de árboles por lo que es un lugar bastante escondido. El viento soplaba suave, con la suficiente fuerza para mover las flores y el flequillo de Temari. Estaba tumbada con la pierna derecha alzada y el brazo derecho lo usaba para cubrirse los ojos del sol.

-Por cierto, ¿qué ha pasado para que se pusiera así?-preguntó Shikamaru.

-…

-Qué pasa, ¿es que es confidencial?

-Lo era pero al final te vas a acabar enterando así que te lo contaré igual-dijo Akijima en tono serio.

Parece algo importante por la cara que ha puesto. ¿Tendrá algo que ver con la discusión que tuvo Temari conmigo?

-Veras, hace un mes Temari se encontraba en el invernadero de nuestra aldea. Es un sitio que frecuenta bastante así que cualquiera sabría que se encontraba allí. Según me dijo, hacía días que no se encontraba cómoda; sentía como si la observaran continuamente. Pero en el invernadero sólo estaba ella. O eso creía. Lo peor es que lo notaba en todas partes: en el mercado, en las oficinas del Kazekage e incluso en su casa. Al final acabó contándoselo a Gaara y él decidió ponerle un guardaespaldas que, por si no lo has notado, ese soy yo. Como sabrás inmediatamente protestó sobre tener un guardaespaldas pero Gaara la convenció. Aunque aún no era seguro de que hubiera alguien siguiéndola, tres días más tarde se confirmaron todas nuestras dudas. Una noche que salimos tarde de las oficinas del Kazekage, dos kunais se dirigieron a mí y, mientras yo estaba ocupado con los kunais, alguien se acercó a Temari y la cogió del brazo. Por suerte conseguí sacarla de ahí en el instante que noté alguien cerca suyo y la llevé con sus hermanos. Por desgracia ese no fue el único incidente. Siguieron ocurriendo por una semana seguida pero solo atacaban de noche, fueran quienes fueran. Gaara ya no sabía qué más hacer así que decidió usar como excusa que nos fuéramos a Konoha para hacer una misión en conjunto mientras él investigaba lo que pasaba. Hokage-sama estuvo de acuerdo con ayudarnos y, el resto ya lo sabes

Eso explica por qué se la veía tan preocupada aquel día…-Pero, eso no contesta a mi pregunta, ¿Por qué se fue así de la reunión? Se suponía que era una reunión para ver qué hacer al respecto, ¿no?

-Así es pero… esos ancianos no saben nada- contesto Akijima, apretando el puño en signo de frustración- Lo mejor con lo que vienen es decir que Temari deje de ser una kunoichi que así se solucionaría y que se escondiera. Entiendo la parte de esconderse, pero, ¿por qué dejar de ser una kunoichi? Eso no tiene sentido. Podría seguir haciendo misiones que requirieran de discreción absoluta

-Por esa razón. Para que no hiciera más misiones y no poner en peligro a los demás. Si estás en una misión y estás en el punto de mira de un enemigo, lo más lógico es apuntar a los que se encuentran alrededor tuyo. Conociéndola, seguro que, lo que la ha puesto así, ha sido lo de "esconderse"-contestó Shikamaru riendo en la última parte.

-Si- dijo Akijima entre risas.

Estaban llegando al prado cuando Akijima preguntó:

-Shikamaru, ¿tú que habrías propuesto?

Shikamaru se quedó callado un rato y dijo:

-La idea de los ancianos no es del todo mala pero yo, conociendo cómo es Temari, habría propuesto usarla para atraer a los perseguidores y atraparlos cuando se descuidaran. Es la forma más rápida y ella no se pondría hecha una furia porque es la forma que más le gusta

-¡¿Pondrías en peligro su vida para atraparlos?!-gritó Aki.

Shikamaru paró en seco.

-Su vida sigue en peligro en ambas situaciones. Y además, no dejaría que eso pasara-contestó Shikamaru totalmente calmado, pero decidido.

¿Tan seguro esta de que su plan no fallaría? Pensó Akijima, algo furioso por lo calmado que se encontraba Shikamaru a pesar de la situación.

Llegaron al prado donde estaba Temari, y allí estaba, tumbada en la hierba.

-¡Temari!-gritó Akijima corriendo hacia ella.

-¿Aki?-dijo Temari elevándose del suelo pero manteniéndose sentada-¿Cómo me has encontrado?

-He tenido una ayuda- respondió Aki apuntando con el pulgar a Shikamaru que se encontraba caminando hacia ellos lentamente- Por cierto, le he contado lo tuyo…

-¿Que, qué?-soltó Temari sorprendida. Al cabo de un rato dejo ir un suspiro y dijo:- Bueno, ya da igual. ¿Seguro que tienes un plan mejor que el de esos viejos, verdad?

-Sí-respondió Shikamaru al llegar donde se encontraban.

-Lo sabía…-dijo Temari.

-Si sabias que se me ocurriría un plan mejor, ¿por qué no me lo preguntaste a mí antes?- preguntó con un tono algo molesto.

-Lo intenté, pero los vejestorios del consejo decían que no podíamos implicar a gente de otra aldea por algo "así"

-Tch, ya deberían saber que con lo de la Alianza "cosas así" no se pueden quedar para uno mismo-soltó Shikamaru ya molesto por la situación.

-Habló el señor perfecto- respondió Temari mirando a Shikamaru acusándolo de lo del país del Silencio.

-Dejando eso de lado-dijo Shikamaru avergonzado-¿qué vas a hacer ahora?

-Tendré que hacer lo que digan a no ser que cambien de opinión-dijo Temari, sonriendo a Shikamaru.

Shikamaru suspiró y decidió tumbarse al lado de donde se encontraba Temari con los brazos detrás de su cabeza-¿Quieres que los convenza, verdad?

Temari soltó una risilla como de una niña pequeña que acaba de ganar y dijo:-Seria un detalle de tu parte. Además, tus planes me gustan mucho más que el de esos viejos

-Sabes que lo hacen pensando en lo mejor para ti, Temari- dijo Aki, que se había sentado al lado de Temari.

-¿Lo mejor para mí, o para la reputación de la aldea?- susurró Temari.

-Temari…-dijo Aki apenado.

Se quedaron en el prado tumbados unas cuantas horas sin hacer nada, solo estar ahí e olvidar todos los problemas que pasaban por sus cabezas y disfrutando de la compañía de cada uno y la tranquilidad.

Se acercaba el atardecer cuando Shikamaru decidió hablar:

-Mañana saldréis a hacer una misión, ¿verdad?

-Sí. La haremos junto a Sakura, Sai y Naru-Temari paró de hablar.

-¿Naruto? Eso no es posible-dijo Shikamaru extrañado.

-Es lo que estaba pensando-dijo Temari.

Akijima, que parecía perdido, decidió preguntar:

-¿Por qué? ¿Qué le pasa a Naruto?

Shikamaru suspiró y, al mismo tiempo que Temari dijo:

-Luna de miel

-¿Eh?

-Todavía sigue de luna de miel con Hinata. Ni de broma vendría por una misión…-explicó Shikamaru.

-¿Luna de miel? Creí que tenía 20 años… ¿No es un poco pronto para haberse casado?

-La vida de un shinobi suele ser bastante corta, así que es lo más normal casarte con quien quieres lo antes posible-explicó Temari.

-Ya veo. Qué suerte tiene, ese Naruto. He escuchado que Hinata-san es muy amable y bastante guapa. Le debe gustar mucho para haberse casado así de temprano

Shikamaru rió a ese comentario y dijo:

-En verdad, él siempre fue detrás de la chica que se encuentra en su mismo equipo, pero a ella le gustaba el otro miembro del mismo equipo. Algo así como un triángulo amoroso. Pero míralo, se ha acabado casando con otra chica que estaba totalmente enamorada de él durante años y él sin saberlo y al final se acabó enamorando él de ella también. No todo pasa según lo planeas. Eso me recuerda a mi caso -pensó Shikamaru mirando de reojo a la kunoichi.

-Nunca acabas con lo que esperas. La vida te sorprende-dijo Temari- Puedes tener la idea que quieras sobre el tipo de persona que te guste porque, al final, lo más seguro es que acabes con alguien completamente diferente con la que esperabas acabar. Aunque no siempre pasa

-¿Hablas desde la experiencia?-preguntó Shikamaru curioso pero con tono burlón.

-Quien sabe-contestó Temari burlona.

Shikamaru sonrió de lado al comentario.

-Creo que deberíamos irnos ya. Esta oscureciendo-sugirió Akijima.

-Tienes razón-dijo Temari levantándose.

-¿Queréis ir a comer a algún lado?-pregunto Shikamaru levantándose y estirando los brazos por encima de su cabeza.

-¿Tienes algún lugar en mente?-preguntó Temari.

-Creo que ya sabes cuál es-respondió Shikamaru.

En efecto, el lugar que decía Shikamaru era Yakiniku Q, lugar donde siempre iba a comer con Asuma, Chôji e Ino. Justamente en el lugar se encontraban Ino, Sai, Chôji y, por sorpresa de todos, Karui. Chôji fue el primero en ver a Shikamaru y compañía y los invitó a entrar. Antes de entrar llegó un mensajero que se dirigió a Akijima.

-Akijima-san, Yaji-sama requiere de su presencia-comunicó el ninja.

-Entendido. Dile que enseguida voy

-¿No te quedas a cenar, Aki?-preguntó Temari.

-Me temo que no, lo siento-contestó Aki. Antes de irse le dijo a Shikamaru: -Vigílala en mi lugar, ¿quieres?

-Entendido

Ni que tuviera cinco años… -pensó Temari poniendo morros.

Una vez se fue Aki, entraron al restaurante. Dejó pasar primero a Temari que se sentó al lado de Karui y él se sentó al lado de la rubia de la Arena. La colocación de la mesa sería algo así: la mesa siendo rectangular, en un lado están Ino y Sai juntos, como presidiendo la mesa están Chôji y Karui y delante de Sai e Ino, Shikamaru y Temari. Sin darse cuanta nadie, al ambiente había pasado a ser algo más, romántico.

¡Esto se ha vuelto algo un poco imposible! ¿Todos con pareja? - Pensó Ino. No lo habría pensado nunca-

¿Cómo hemos llegado a esto?-pensaron todos.

Para aclarar las cosas, al parecer Chôji y Karui habían decidido ir al restaurante a celebrar la llegada de ésta y, desde la ventana vieron a Sai e Ino paseando cogidos de la mano. Y ahora Shikamaru llega junto a Temari y otro chico que, casualmente, tiene que irse.

-¡Oh! ¡Vaya ambiente más romántico tenemos hoy aquí!- dijo el camarero.

-Bueno, oficialmente solo hay una pareja aquí- dijo Karui algo nerviosa señalando a Sai e Ino-Y digo técnicamente porque estos dos de aquí-señaló a Shikamaru y Temari -aún no se dignan a admitir que están saliendo- admitió ya calmada.

-¡OI!-exclamaron los dos poniéndose rojos.

Eso es hablar sin rodeos -pensó Ino soltando una risilla nerviosa.

-Ah, pues siento lo que he dicho… -se disculpó el camarero-Bueno decirme, ¿qué se os ofrece?

Después de pedir todos lo que querían, la situación no había mejorado mucho y cada vez se volvía más incómoda. Ino, viendo esto, decidió intervenir:

-Dinos Karui-san, ¿Qué es lo que te trae por Konoha?

-He venido para acompañar a Samui-san a traer un comunicado a Hokage-sama y pensé en ir a ver a Chôji. Hacía tiempo que no le veía así que le pedí a Samui-san que se fuera sin mí, que ya volvería yo en unos días-respondió Karui.

-¿Omoi-san también vino?-preguntó Sai.

-Sí, aunque él amablemente decidió irse con Samui-san-contestó Karui orgullosa.

Vamos que lo ha echado a patadas- pensó Temari mientras bebía agua y observaba a Karui.

-Ahora que os veo-interrumpió Chôji mirando a Shikamaru y Temari-¿vosotros dos ya os habéis reconciliado?

-¿Reconciliado? ¿Es que estábamos peleados?-preguntó Temari mirando a Shikamaru.

-¿No lo recuerdas? Hace tres semanas, cuando estuviste aquí para los exámenes de Chûnnin, te fuiste dejándome todo el papeleo a mí-respondió Shikamaru.

-Aahh, ¿eso hice?-soltó Temari nerviosa por haberse olvidado y llevándose un suspiro por parte del Nara.

-Bueno, olvídalo. Ahora ya sé por qué lo hiciste-dijo Shikamaru.

Temari se quedó mirando su vaso de agua pensativa y, con tristeza en la voz, susurró: -Lo siento…

Eso no pasó desapercibido para Shikamaru. Esta situación la está poniendo más sensible de lo normal. Tch, tengo que solucionarlo y rápido, no me gusta verla así…

Los demás presentes en la mesa no escucharon lo que dijo la kunoichi de la Arena y siguieron conversando hasta que llegó la comida.

El resto de la cena fue bastante tranquila. El ambiente se había vuelto mucho más alegre y todos iban hablando sobre recuerdos de niños, misiones absurdas que habían hecho recientemente, etc. Llenaban el ambiente con risas, incluso aquellas personas que parecían que estaban en otro mundo seguían la conversación.

-Creo que va siendo hora de volver-dijo Temari levantándose.

-Supongo que sí, al fin y al cabo mañana tenemos una misión-aclaró Sai.

-¡Nos vemos!-dijeron todos al salir del restaurante.

Sai e Ino se fueron por un camino al igual que Chôji y Karui. Shikamaru y Temari se dirigieron al hotel.

De camino, Shikamaru notó que Temari estaba más callada de lo normal.

-¿Pasa algo?

-…No, nada. Es solo que…

-Vamos, suéltalo

Después de permanecer un rato callada, Temari respondió:

-Es solo que aún no sé porque me siguen a mí. Entendería si estuvieran detrás de Gaara o de los miembros más viejos del consejo de Suna

-A lo mejor es algo que hiciste y no recuerdas-sugirió Shikamaru.

-No lo sé…

-Somos shinobis. Es normal que nuestra vida siempre esté en el punto de mira de alguien

-Eso lo sé pero… Algo me incomoda de todo esto-confesó Temari.

El resto del camino fue en silencio hasta que llegaron al hotel. Shikamaru y Temari se despidieron y, hasta que el Nara no vio entrar a la rubia, no se fue.