Y por fin llega la segunda parte! La que yo considero donde pasa toooodo lo guay XD y bastante larga ademas! A partir de aquí , los capítulos prometo que serán más largos, no como los anteriores. También informo que los días que voy a publicar será los fines de semana y una vez por semana (a no ser que me de un arrebato de vete a saber tú qué, y publique dos de golpe XD)
También aprovecho para agradecer a aquellas personas que me dejan un comentario! Me alegra mucho saber que os gusta!
Y ya me callo... Aquí el capítulo de esta semana!
CAPÍTULO 7
Por los árboles de las afueras de Konoha, van un grupo de shinobis al rescate del equipo de Sakura. Minutos más tarde de que partiera el equipo, llegó un pergamino de Suna que explicaba de quienes se trataban los enemigos que iban tras Temari. Nada más llegar el pergamino de Suna, se dirigieron a buscarlos con la esperanza de que no fuera tarde.
-¡Kiba! ¿Algún rastro?-preguntó Shikamaru.
-Todavía no. Shino, ¿cómo lo llevas?
-Creo que he encontrado algo
Shino se detuvo en la base de un árbol donde se encontraba el abanico de Temari.
-Eso es…
-Es de Temari. Deben estar cerca-acabó el Nara mirando por los alrededores.
Unos metros más adelante, Kiba se encontró con Sakura, Sai y Akijima tirados en el suelo.
-¡Están aquí! Pero están inconscientes… Debemos llevarlos al hospital y rápido-dijo Kiba cogiendo a una Sakura inconsciente.
Shikamaru estaba mirando a los alrededores con la esperanza de ver a la kunoichi de Suna.
-Shikamaru… Su olor ya no está…-dijo Kiba –Lo siento… pero tenemos que irnos ya
-¡Mierda!-maldijo Shikamaru apretando el puño con frustración.
Cargaron con sus compañeros caídos y se dirigieron al hospital lo antes posible.
Pasaron dos días después del ataque en el bosque. Por suerte Sakura y los demás llegaron a tiempo al hospital y pudieron extraer el veneno de todos sin problemas pero ninguno despertó en ese tiempo. Tsunade, la encargada de vigilarlos, estaba cada vez más preocupada. A pesar de extraer el veneno ninguno mostraba signos de abrir los ojos y solo podía esperar.
La habitación estaba iluminada por la luz que se filtraba por las ventanas; una luz de atardecer. En la habitación del hospital se encontraban en cama Sai, Sakura y Akijima. Sentada en un taburete al lado de Sai, estaba Ino agarrándole fuertemente la mano y mirando su rostro con preocupación. Tsunade se encontraba de pie, respaldándose en la pared cercana a Sakura.
-Tsunade-sama… ¿Cuándo cree que despertarán?-preguntó Ino sin dejar de mirar al shinobi.
-No lo sé… Ya deberían haberlo hecho
La sala volvió a quedarse en silencio.
Mientras tanto, en la oficina del Hokage, se encontraban Shikamaru y Kakashi:
-Ya veo… Así que ni tú te esperabas esto…
-Sí… Lo siento
-No lo hagas. Nadie sabía qué pasaría con exactitud. Ni siquiera tú
-¡Pero…!-respondió Shikamaru molesto-si hubiera pensado mejor las cosas, a lo mejor no se la habrían llevado…
-Shikamaru…-dijo Kakashi con tristeza.
-No te culpes-dijo una voz.
Por la puerta de la oficina apareció Kankurô con expresión triste.
-Kankurô… –soltó Shikamaru dándose la vuelta para verlo.
-Hiciste lo que pudiste, pero ellos fueron más rápidos. No se le puede hacer nada
Shikamaru no entendía por qué nadie le echaba la culpa de lo que había pasado. Fue él quien consiguió convencer a los ancianos de seguir el plan que él ideó. Fue él que, sabiendo que alguien iba detrás de Temari, la dejó ir a esa misión. Si solo hubiera sabido de quienes se trataban antes, habría ideado una estrategia mejor. Y ahora, por culpa de su error, se han llevado a alguien preciado para él. Si solo lo hubiera sabido antes…
-Lo siento, no pude evitar que se la llevaran…-susurró Shikamaru evitando mirar a los ojos a Kankurô y concentrando la mirada en el suelo.
-Ya no te disculpes más. Lo echo, echo está. Ahora solo debemos centrarnos en descubrir donde se la han llevado y darles una lección por llevarse a mi hermana
Shikamaru se sentía cada vez más frustrado. ¿Por qué personas preciadas para él se iban de esta manera? No podría soportar pasar por lo mismo que con Asuma, su padre y esa vez cuando casi pierde a sus amigos por ir tras Sasuke. No otra vez. No dejaría que le hicieran nada a ella. Si tenía que eliminar a todo aquel que estuviera en medio para llegar, lo haría, pero no dejaría que le hicieran nada mientras él siga con vida.
-Entonces, ¿cuál es el plan?-preguntó Kankurô.
-Tengo algo en mente-respondió Shikamaru.
En la habitación del hospital donde se encontraban los ninjas caídos, Sai empezó a mostrar signos de despertar.
-¡Sai!-gritó Ino abrazando a un Sai consciente.
-Ino… duele…
-¡Ah! Lo siento…-dijo Ino entre lágrimas y volviendo a sentarse en el taburete.
Tsunade se acercó y preguntó cómo se encontraba. Como médico, le aliviaba saber que sus pacientes mostraban signos de mejora.
-Estoy bien. Algo cansado pero ya está-respondió Sai.
-Menos mal…-dejó salir un suspiro la Quinta.
-¡Oh! Veo que ya estás despierto-dijo Shikamaru entrando a la habitación seguido por Kankurô.
En ese momento, Sakura y Akijima también parecieron despertarse.
-¡Sakura! ¿Cómo te encuentras?-preguntó preocupada Tsunade. Le había cogido cariño a su alumna después de los entrenamientos que mantuvieron esos casi tres años antes de que volviera Naruto de su entrenamiento con Jirayia y estaba bastante preocupada por ella.
-Estoy bien, Tsunade-sama-dijo Sakura intentando sonreírle a su profesora.
-Aki ¿cómo lo llevas?-preguntó Kankurô sentándose en un sillón cerca de su cama.
Akijima permaneció en silencio y no se atrevió a mirar ni a Kankurô ni a Shikamaru.
-Lo siento mucho, Kankurô-san… He fallado…-susurró Aki apretando las sábanas con las manos.
-De nada sirve lamentarse ahora-dijo Shikamaru mirando a Aki.
-Mira quien habla-bromeó Kankurô.
-Todos-elevó más el tono el Nara-sé que os sentís frustrados no sólo por haber dejado que se llevaran a una compañera sino por haber sido derrotados de esa forma. Por eso, necesito que me ayudéis
Sai sonrió y, acomodándose en la cama, dijo:
-Por supuesto. Voy a hacerles pagar lo que han hecho
Shikamaru sonrió de lado comprendiendo el porqué de la ira del exANBU:
-Cuento contigo
-¡Yo también!-exclamó Sakura-Nos hicieron quedar como completos perdedores. No se lo perdonaré-dijo chocando puños.
-¿Aki?-preguntó Shikamaru mirando al pelirrojo.
-Por supuesto. Pagarán por haberse llevado a Temari-sama
Shikamaru solo pudo sonreír y dijo:
-Bien pues, en cuanto salgáis del hospital, nos ponemos en marcha
Esa misma tarde los shinobis pudieron recibir el alta pero Shikamaru decidió que partirían al amanecer para así poder descansar y marchar con plenas fuerzas. Lo último que quería era tener más bajas. Todos volvieron a sus respectivas casas pero Shikamaru decidió hacer una parada antes de ir a casa.
-¿Cómo estás, Asuma?-dijo arrodillándose delante de la tumba y encendiendo un cigarrillo, dejándolo en la tumba-Se está haciendo costumbre esto de verte antes de una misión-bromeó el Nara. Después se volvió a poner serio: -Parece ser que mi plan de protegerla no han funcionado… ¿No es irónico que por intentar protegerla acabe siendo secuestrada? No quiero que pase lo mismo que contigo, Asuma…
-No creo que cometas dos veces el mismo error
Al escuchar la voz, el shinobi de las sombras se dio la vuelta para descubrir de quién se trataba.
-Kurenai-sensei…-sonrió la pelinegra.
-Kakashi me ha contado lo que ha pasado. Aun no me puedo creer que existan seguidores de ese hombre…-explicó con tono serio.
-Ni yo. Me pilló por sorpresa. Por eso…-apartó la mirada de Kurenai.
-Shika-niichan…-susurró una voz de detrás de Kurenai.
-¿Mirai?-la niña corrió a abrazar al Nara y él no pudo evitar sonreír al ver a la pequeña al borde de las lágrimas. ¿Cómo conseguía esta niña sacarle siempre una sonrisa incluso en los peores momentos?
-¿Qué pasa? ¿Por qué esa cara?
-Mama me ha dicho que se han llevado a una amiga tuya… ¿Es verdad?
-Sí-al decir esto, Mirai entristeció más-Pero no te preocupes porque la traeré de vuelta. Lo prometo-dijo acariciándole la cabeza.
Mirai pareció estar más animada y dijo: -¿De verdad? Entonces cuando vuelva, ¿podremos jugar todos?-preguntó con una sonrisa.
-Seguro que estará encantada
Kurenai sonrió por la escena que tenía delante. La situación era parecida a cuando Shikamaru tuvo que ir al País del Silencio solo que, esta vez, él parecía estar mucho más seguro de qué hacer y se veía que era él mismo. Estaba segura de que la traería de vuelta.
-Vamos Mirai, saluda a tu padre y volvamos que se hace tarde
-¡Haaai! ¡Buenas noches, papa! Shika-niichan-miró al shinobi con una sonrisa en el rostro-cumple con tu promesa, ¿sí?
-¡Sí!-respondió decidido.
Espérame, Temari.
