Ya sé que la semana pasada no subí capítulo pero fue por culpa de la semana de exámenes que me vino... Pero por fin soy libreee! *llora de felicidad* Y bueno, no tengo mucho que decir esta semana solo lo de siempre, que espero que disfrutéis de este capítulo que se ha hecho esperar tanto y gracias a la gente que me comenta! Lo aprecio mucho

CAPÍTULO 11

-Asuka, ¿por dónde es?-repitió el Nara por tercera vez.

Hacía poco que habían sobrepasado volando la aldea y se encontraban a las afueras donde solo se veían grandes árboles y montañas a lo lejos. El cielo era de un color azul claro y lo acompañaba unas nubes blancas y esponjosas. Las vistas eran verdaderamente preciosas y parecía que, si estirabas un poco el brazo, podías tocar las nubes. La niña parecía disfrutar el estar montada en un pájaro y no pareció escuchar a Shikamaru las primeras veces.

A Shikamaru no pareció molestarle ya que la niña le recordaba algo a Mirai, pero tampoco podía perder el tiempo. Asuka se dio cuenta por fin del llamado del Nara y respondió:-En esa montaña de ahí-señaló una montaña a lo lejos-hay una cueva. Escapé por ahí

-¡Vamos!-exclamó Kankurô dirigiéndose a la montaña.

-¡Estoy harta de esto!-exclamó la kunoichi de la Arena.

-¡Cállate ya!-contestó Hiromi.

Por lo que Temari podía ver, iban por un pasillo en el que apenas había luz y todo parecía estar hecho de rocas por lo que se encontrarían en una cueva. Hiromi la llevaba sobre su hombro como si se tratase de un equipaje que llevara todos los días con él.

-¿Es que no sabéis hacer nada sin drogas? Qué patético

Llegó el día en que la usarían para traer de vuelta al miembro de los Akatsuki. Desde que llegó, Hiromi venía muy seguidamente a hacerle visitas con "regalos" para ella, que resultaban ser quemaduras en el cuerpo de Temari. A día de hoy tenía: manos, pies, parte de la espalda y vientre con quemaduras. A pesar de que no podía moverse por el dolor que le causaban las quemaduras, la habían drogado para asegurarse de que no lo hiciese.

-Como no te calles ya, te juro que te mato aquí mismo-dijo enfadado y moviendo un poco el cuerpo de la rubia para molestarla.

¿Habrá Asuka conseguido escapar? La noche anterior, en un descuido de Hiromi que dejó la puerta de la celda abierta, Asuka consiguió escapar mientras el hombre tatuado estaba ocupado con la rubia. Temari tenía la esperanza de que, a estas alturas, Shikamaru ya se hubiese dado cuenta de quienes eran los que estaban detrás de todo esto y que ya estuviera aquí y se hubiera encontrado con Asuka. Confío en ti, Shikamaru

Se acercaban al lugar del ritual.

El equipo de rescate estaba llegando a la entrada de la cueva cuando de repente un corte en el aire se dirige hacia ellos

-¡Cuidado!-exclamó Shikamaru esquivando el corte al igual que sus compañeros.

-¿De dónde ha venido eso?-preguntó Akijima.

En la entrada de la cueva podían ver a un hombre de pelo platino que llevaba una gran capa negra y empuñando una katana.

-Estoy encargado de vigilar la entrada y evitar a visitantes no deseados. Me haríais un favor si os marcharais ahora mismo-dijo bajando la katana.

-¿Un guardián eh?-dijo Sai aterrizando, acto que hicieron todos.

¡No tenemos tiempo para esto ahora…!pensó el Nara.

-Shikamaru, yo me encargo de este-dijo Sai sacando su pergamino.

-Sai… ¿Estás seguro que podrás tú solo?-dijo Sakura mirando a su compañero de equipo.

-No te preocupes porque yo también soy miembro del equipo 7. Puedo perfectamente con alguien como él

-Me estas subestimando, shinobi-dijo Hisoka poniéndose en guardia y levantando la espada a la altura de sus ojos.

-Cuento contigo, Sai-dijo el Nara poniéndose en marcha hacia la entrada de la cueva con Asuka todavía en brazos.

-¡No os dejaré pasar!-Hisoka se desabrochó la capa para tener más movilidad, impregnó de chakra su espada y, cuando fue a atacarlos, un gigante de tinta paró su ataque-¡¿Qué es esto?!

Shikamaru y los demás consiguieron entrar a la cueva mientras el peli plateado estaba ocupado con el gigante de tinta de Sai.

-Ahora vais a pagar por lo que nos hicisteis en el bosque-dijo Sai preparando pincel y pergamino.

-Aunque hayan conseguido entrar, no llegarán a tiempo. Esta cueva es un laberinto. Incluso nosotros nos perdemos-dijo liberándose del agarre que el gigante tenía sobre su espada.

-No subestimes a los ninjas de la Hoja

Mientras Sai se ocupaba del guardián de la entrada, Shikamaru y los demás corrían por los pasillos de la cueva sin saber exactamente hacia donde se dirigían. Asuka les era de utilidad en algunos momentos, ya que recordaba por donde había escapado pero solo sabía volver a la celda; lugar donde se dirigían.

¡Que no sea tarde por favor!-pensó angustiado el Nara.

-Parece que ya estamos todos-exclamó Benjiro.

Acababan de entrar, Hiromi y Temari, a la sala donde se llevaría a cabo el ritual. Era un lugar muy espacioso. En medio de la sala, en el suelo, habían dibujados unos círculos extraños hechos con sangre. En el centro del círculo habían dos palos cruzados, seguramente el lugar donde pondrían a Temari. Parecía que seguían dentro de la cueva ya que las paredes y el suelo seguían siendo de piedra. La kunoichi pudo apreciar que se colaba algo de luz en la sala y se dio cuenta de que había un agujero en el techo, justo encima del círculo. En la sala se encontraban Benjiro, que estaba en un lado del círculo, y la chica del bosque acabando de dibujar el extraño círculo.

Hiromi dejó en el suelo a Temari con brusquedad.

-Aquí la tienes, ¿podemos empezar ya esto?

Benjiro se fijó en que Temari estaba sola y se enfureció -Hiromi, ¿no te había dicho que trajeras a "las chicas"?

-Y eso he hecho, pero no entiendo por qué lo dices en plural… Solo había una-dijo calmado.

-¡Idiota! ¡Se te ha escapado la niña!-gritó Benjiro. Esto se complica. Con la niña nos encontrarán antes… Bueno, no creo que consiga salir del laberinto tan rápido. Pero, si ha conseguido salir… Mierda, aún es pronto para empezar el ritual.-No hay más remedio. Meiko, encárgate de los intrusos

-¡Haaai!- contestó Meiko levantándose del suelo y dirigiéndose a la puerta.

-¿Por qué envías a Meiko? Hisoka está en la puerta. No podrán con él tan fácilmente. Además, es imposible que nos encuentren tan rápido; la secuestramos hace solo seis días. Es imposible que sepan quienes somos a no ser que nos conocieran de antes. Y aunque lo supiesen, es muy poco tiempo para encontrarnos. Y no hablemos de la distancia-dijo molesto Hiromi.

-Pero a quien tengo como compañeros… Está claro que el que envió a Hidan-sama con Jashin-sama está entre ellos. Parece que ha venido a por su preciada novia-dijo sonriendo la última parte a Temari, ganándose una cara de desagrado de ésta.

-¿Por qué queréis traer de vuelta a Hidan?-preguntó la rubia.

Benjiro sonrió y contestó: -La pregunta correcta seria, ¿Por qué hay que revivir a un inmortal? Inmortal significa que no puede morir, entonces, ¿Por qué tenemos que revivir a Hidan-sama?

-¿Qué quieres decir?

-Es simple, rubia-dijo acercándose a Temari y cogiéndola del cuello, la alzó y la llevó hasta el centro del círculo, donde estaban los dos palos y la mantuvo contra los palos-Fuisteis contra las leyes de la naturaleza matando a un inmortal y voy a poner solución a semejante error

-Hacer a alguien inmortal ya es ir contra naturaleza-intentó decir la kunoichi.

Benjiro y Hiromi rieron por lo dicho y el primero dijo sin perder la sonrisa:- A eso se le llama evolución. Los humanos siempre estamos evolucionando e inventando con la esperanza de vivir cada día mejor que el anterior y uno de esos inventos es la inmortalidad. Siendo inmortales evitamos tener que preocuparnos de que cada día sea el último de nuestras vidas, de entristecer a nuestros seres queridos porque ya no están entre nosotros, perder a grandes talentos de la historia y lo más importante; evitamos morir, dándonos la posibilidad de ver el futuro que estamos construyendo. ¿O es que alguna vez no has deseado que un ser querido que ya no está en este mundo nunca hubiese muerto? ¿O que la gente a la que aprecias ahora, nunca se fueran?

Temari permaneció en silencio, sin contestar a la pregunta a la que, por desgracia, tenía una respuesta…

-¿Ves? Tu cara me lo dice todo. Tú también lo has deseado. Pero no te preocupes porque un día llegará, ¡el día en que todos seamos inmortales!

-Deja de ser evolución cuando no se crean nuevas generaciones-susurró la kunoichi.

-¿Qué has dicho?

-¿Es que acaso piensas llenar el mundo de gente? Siendo inmortales creas sobrepoblación y eventualmente nos quedaríamos sin tierras a las que poblar y sin provisiones y acabaremos entrando en guerra por territorio. Pero lo más importante,-dijo Temari sonriendo- morimos para dejar paso a la siguiente generación

Benjiro perdió su sonrisa y apretó con más fuerza la mano que sujetaba a Temari.

-Tonterías. Lo que dices es lo mismo que dejar un barco a la deriva sin estar dentro de él. No ves lo que pasará. ¿Cómo sabes entonces que todo saldrá como quieres?

-Se podría…decir que… es confiar… a ciegas. Es algo… que acabas aprendiendo-dijo entre respiraciones. Mierda, me cuesta respirar…

-No vas a hacerme cambiar de opinión. Seguiré con el ritual-Benjiro rió y dijo: ¡Yo si fuera tú me alegraría porque vas a contribuir a la investigación por la inmortalidad!

Antes de que Temari se desmayara por falta de aire, solo consiguió escuchar la risa de Benjiro.

Shikamaru y los demás consiguieron llegar donde estuvieron Temari y Asuka retenidas y al entrar en la celda vieron algo en el suelo.

-Es una aguja-dijo Sakura cogiéndola del suelo-Probablemente algún tipo de droga para evitar que se moviera

-¿Crees poder crear un antídoto?-preguntó Kankurô.

-Aún queda algo en la aguja. Creo que podré crearlo pero voy a mirar por los alrededores a ver si encuentro la receta. Así me resultará más fácil. Vosotros id a buscar a Temari-san. En cuanto tenga el antídoto iré con vosotros

-Llévate a Asuka contigo-dijo el Nara bajando a la niña-Asuka, haz todo lo que te diga Sakura y no te separes de ella, ¿vale?

-Hai-dijo Asuka cogiéndole la mano a la peli rosa y yéndose con ella por el pasillo de donde vinieron.

-¿Seguro que es buena idea que se vaya con Sakura? Ella conoce mejor los pasillos-dijo Akijima.

-Estará más segura con Sakura que con nosotros y no creo que sepa cómo llegar al lugar donde se han llevado a Temari-respondió el Nara saliendo de la celda.

Kankurô, Akijima y Shikamaru se fueron por otro pasillo.

Mientras Akijima y los demás se dirigían al lugar donde se encontraba Temari, Sakura iba conversando con Asuka. Habían pasado por bastantes salas pero ninguna parecía tener la receta de la droga.

Llegaron a una puerta y decidieron entrar a comprobar. Sakura abrió la puerta con cuidado y entró al no notar a nadie dentro.

-Parece que no hay nadie aquí y está bastante oscuro… Asuka-chan, no te separes de mí

Sakura iba palpando la pared en busca de un interruptor y al final lo encontró.

-Mucho mejor

La sala no era muy grande. En medio había una mesa que tenía libros abiertos, ingredientes y un microscopio. Parecía que alguien había estado haciendo algo no hace mucho. La luz enfocaba principalmente a la mesa. En las paredes había estanterías llenas de libros y, observándolos de cerca, Sakura pudo notar que eran de medicina.

-Creo que hemos encontrado el sitio correcto, Asuka-chan

Sakura se acercó a la mesa central y, viendo los ingredientes, vio que eran los típicos que se usan para anestesiar a pacientes.

-Bien, pongámonos a trabajar-sacó la aguja y vertió un poco del contenido en una placa y la puso bajo el microscopio para analizarla. Por la mesa también habían diferentes sustancias que la peli rosa sabía qué eran y las iba probando sobre la muestra. A cada reacción, apuntaba en una hoja el resultado. Parece que ninguna las sustancias de aquí son el antídoto. Supongo que tocará buscar el libro con la receta.

Asuka observaba asombrada el trabajo que iba haciendo la kunoichi.

-Sakura-neechan, ¿entiendes todo esto?

-La mayoría sí-dijo apartándose del microscopio y escribiendo en la hoja. Aunque, esto es bastante difícil y complejo. Quien haya diseñado esta droga lo ha hecho antes.

La kunoichi pudo identificar algunas de las sustancias que contenía la droga y la buscó entre los libros que había por la mesa. Después de haber buscado entre la decena de libros que había sobre la mesa, consiguió encontrar el que buscaba. Parece que es este. Estos ingredientes no parecen difíciles de conseguir y creo haberlos visto en una de las habitaciones que hemos pasado-Asuka-chan, ¿te puedes quedar sola un momento? Necesito unos ingredientes que están en una de las salas a las que entramos antes

-H-Hai

-No tardaré mucho-dijo yéndose por la puerta.

La sala se quedó en completo silencio. La lámpara, al iluminar solo la mesa, no dejaba ver mucho más allá de la mesa y todo el resto de la sala estaba a oscuras.

Está muy oscuro… No veo nada… P-pero no pasa nada, mientras esté en la luz no pasará nada… Y de repente, la luz se apagó. Asuka no se movió del sitio por miedo de que alguien se encontrara en la sala con ella. Escuchó pasos a lo lejos que parecían acercarse cada vez más al lugar donde estaba ella. Cerró fuertemente los ojos esperando lo peor. Escuchó los pasos cada vez más y más cerca hasta que se detuvieron y escuchó la puerta abrirse lentamente y, el interruptor, se encendió. Asuka abrió los ojos y gritó.

-¿Habéis oído eso?-preguntó el pelirrojo deteniéndose.

-¿El qué? Yo no he escuchado nada. Este sitio es tan silencioso que me dan escalofríos…-dijo Kankurô frotándose los brazos con las manos.

-Yo tampoco he escuchado nada. Será tu imaginación-dijo el Nara sin detenerse.

-Supongo…-dijo continuando su camino.

-¡Un monstruo! –gritó la niña con lágrimas en los ojos.

-¿A quién estas llamando monstruo?-respondió la peli rosa molesta. Llevaba una gran planta que no la dejaba ver por dónde iba.

-¿S-Sakura-neechan? Como no te vi la cara pensé que eras un monstruo verde-dijo con una risilla.

-Espero que fuera por eso…-dijo acercándose a la mesa y dejando la planta.

-¿Para qué quieres la planta?

-Servirá para el antídoto pero como no estoy segura de que me salga a la primera la he traído entera. Asuka-chan, ¿podrías arrancar unas cuantas hojas de la planta y triturarlas?

-¡Hai!-respondió empezando a arrancar las hojas y cortándolas en pedazos. Mientras Asuka trituraba las hojas, Sakura iba mezclando los ingredientes.

-Benjiro, ¿Qué te parece si nos divertimos un rato?-dijo Hiromi acercándose a la rubia que estaba atada a los palos por las muñecas.

-¿Qué vas a hacer? Más te vale no despertarla-amenazó Benjiro acercándose también.

-No te preocupes. Ya me lo agradecerás después- Hiromi levantó su mano derecha y puso el dedo índice y corazón en la frente de Temari. Con la otra mano, fue realizando diferentes sellos y parecía murmurar algo. De sus dedos empezó a salir chakra que se metía en la cabeza de la rubia-Esto es un viejo truco que aprendí cuando era estudiante-dijo apartando los dedos de la frente.

-¿Y qué hace?-preguntó Benjiro.

-Ya lo verás-respondió el tatuado con una sonrisa.

Mientras, en el laboratorio, Sakura tenía sobre la mesa un pergamino con una muestra de droga y comprobó si el antídoto era efectivo añadiendo unas gotas sobre ella. Al ver que la droga se evaporaba se alegró.

-¡Lo hemos hecho! Con esto, Temari-san podrá moverse de nuevo

-Oohh, eso sería un problema-se escuchó.

-¿Quién está ahí?-dijo Sakura.

-¡Elemento Agua: Pelota explosiva!

Antes de que la puerta explotara, Sakura puso a salvo a Asuka tapándola con su cuerpo. Cuando los restos de la puerta dejaron de lloverles encima, Sakura se puso en guardia. La explosión había dejado una cortina de humo pero podía distinguir una silueta en el lugar donde se encontraba la puerta.

-Mira lo que me has hecho hacer… ¿Sabes cuánto he trabajado para crear ese paralizante? ¡No voy a dejar que una estúpida kunoichi eche por tierra mi trabajo de esa manera!-dijo Meiko enfadada.

Esta es la del bosque… -¡Ni creas que voy a perder contra ti de nuevo!-Sakura se ajustó los guantes-Te voy a demostrar de lo que estamos hechos en Konoha

-¡Ja! No dejaré que ese antídoto salga de aquí-dijo sacando de una jarra que llevaba en la cintura, un tentáculo de agua.

Su forma de ataque es similar a la de Gaara. Controla el agua de la jarra cuando no tiene agua cerca…-Asuka-chan, en cuanto cree un pasillo, escápate por ahí y llévale esto a Shikamaru, ¿vale?-dijo dándole el antídoto.

-¡Hai!

-¡Que te crees tú que te voy a dejar ir! ¡Elemento Agua: Serpiente de Agua!-un tentáculo de agua viscosa se dirigió a las chicas.

-¡Cómete tu estúpida serpiente! ¡Ôkashô!-gritó golpeando el suelo con fuerza desequilibrando a Meiko y desviando la trayectoria del tentáculo y cargándose la sala donde estaban.

¿Qué es esta fuerza? Pensó Meiko cayendo al suelo. Cuando intentó levantarse, se encontró con la kunoichi justo en frente, lista para estamparle su puño en la cara. ¡Me va a dar en la cara!

Sakura acumuló chakra en su puño-¡Y esto es por lo del otro día!-y la golpeó en la cara mandándola contra la pared que tenía detrás, rompiéndola y atravesándola una tras otra, creando un camino.

Shikamaru y los demás corrían por los pasillos sin saber exactamente hacia donde se dirigían hasta que vieron luz al final de un pasillo.

¿Hemos llegado?

-Espero que sepas lo que haces, Hiromi-dijo Benjiro apoyándose en la pared.

-Tranquilo, no le haría nada-dijo con una media sonrisa.

-¿Qué no le harías nada? Entonces, ¿de dónde ha sacado esas quemaduras del cuerpo?

Hiromi rió-Ahora no le haría nada

-¿Ahora? ¿Cuál es la diferencia respecto a antes?

-Veras,-empezó sin perder la sonrisa- no me gusta nada que una mujer luche en el campo de batalla simplemente porque no valen para esto. Las mujeres fueron creadas para complacer los deseos de los hombres. Y aquí puedo apreciar que esta mujer tiene un buen cuerpo. Me gusta-dijo poniendo su mano en la cadera de Temari y subiéndola hasta la zona del pecho donde paró-Ha aguantado mis visitas y no esperaba que una mujer sobreviviera a mis quemaduras. Parece que no todas son unas completas inútiles-apartó la mano del costado del pecho y puso sus dedos cerca del escote y fue bajando el dedo índice hasta llegar al top donde agarró el borde y, con intención de quitárselo, dijo: -Veamos qué tan mujer eres

Justo cuando fue a arrancárselo sintió que no podía moverse.

-¡¿Qué significa esto?!-preguntó Hiromi intentando liberarse.

-Kagemane no Jutsu, completo. Parece que hemos llegado a tiempo-dijo el Nara con el ceño fruncido-Ya le estas quitando las manos de encima

Shikamaru había conseguido atrapar tanto a Hiromi como a Benjiro en su técnica. Cuando llegaron al final del pasillo, no esperaba encontrarse a un hombre intentando quitarle el top a Temari y eso no le agradó. A Kankurô tampoco pareció hacerle mucha gracia lo que vio.

-¡¿Qué pensabas hacerle a mi hermana?!-gritó furioso Kankurô.

-Vaya, vaya. Pero si tenemos a la familia al completo. El hermano y el novio han venido a por la preciada princesa-dijo burlón Benjiro.

Mientras Shikamaru los tenía agarrados, Akijima se acercó a Hiromi con la intención de sacar a Temari de ahí.

-Te agradecería que te apartaras de ella- dijo apretando el puño. Shikamaru, viendo venir lo que tenía planeado el peli rojo, liberó su técnica antes de que le estampara el golpe en la cara que lo mandó volando contra la pared. Cuando Aki se puso a desatar a Temari, pudo comprobar que tenía quemaduras por el cuerpo. Qué te han hecho… Acabó de desatarla y la llevó junto a Kankurô y Shikamaru. En ese instante, la pared cerca de donde estaban Shikamaru y Kankurô, empezó a quebrarse y, por el agujero, salió una Meiko disparada.

-¡¿Meiko?!-gritó Benjiro, asombrado de que su compañera saliera por la pared.

Esto tiene que ser obra de Sakura…pensaron aterrados por la fuerza de la kunoichi.

-Asuka-chan, corre hacia el final de este camino y si ves que la chica se acerca, escóndete donde puedas hasta que ya no la veas y dirígete de nuevo con Shikamaru

-¡Hai!-dijo empezando a correr por el camino creado por la peli rosa.

En la sala del ritual, Meiko empieza a levantarse.

-Esta me la pagas, frentona. Si no llega a ser porque he usado mi técnica para cubrirme, me matas…-dijo molesta dirigiéndose hacia Sakura por donde vino sin darse cuenta de que acabó en la sala del ritual.

Intentando ignorar lo que acababa de pasar, Akijima dejó a Temari en los brazos de Shikamaru.

-Shikamaru, encárgate de ella, que yo me ocupo del tío de tatuajes-dijo dándose la vuelta para dirigirse hacia su objetivo que empezaba a recuperarse del golpe.

Por otra parte, cuando Aki dejó a Temari en los brazos del Nara, éste vio las quemaduras a lo largo de su cuerpo. Con un sentimiento de rabia y frustración por no haber podido evitar que le pasara nada, Shikamaru acercó el cuerpo de Temari más hacia él y juntó ambas frentes.

-Lo siento…-susurró.

Kankurô permanecía a su lado en silencio y observando a Shikamaru y Temari. No había mucha gente que demostrara tanto afecto a los hermanos de la arena, sobretodo teniendo en cuenta el pasado que compartían, y ver a alguien demostrar ese cariño hacia alguno de ellos, le reconfortaba. De verdad la quieres, Shikamaru… Kankurô salió de sus pensamientos al escuchar el nombre del shinobi.

-¡Nii-chan!

Shikamaru levantó la cabeza para ver de quien se trataba y se encontró con Asuka que se dirigía hacia ellos agarrando algo en las manos.

-¡Asuka!-dijo Kanurô-¿Eso que llevas es el antídoto?

La niña llegó a su lado y, entre suspiros, dijo:-¡Hai!-y le entregó el pequeño bote al Nara. Shikamaru lo abrió y se lo dio a tomar a Temari. Con suerte, le devolvería la movilidad y también la despertaría. Se quedó esperando alguna reacción de la rubia al igual que su hermano y Asuka.

Benjiro, aun preso por la técnica del ninja de las sombras, veía como poco a poco sus planes se iban por tierra; y no le que gustaba para nada. He trabajado mucho para que hoy todo saliera perfecto y por culpa de una mocosa me encuentro en esta situación… ¿Quién demonios se creen que son estos ninjas? Pensó activando uno de sus jutsus-¡Elemento Rayo: Castigo Divino!