Y otra vez que me paso dos semanas sin subir capítulo... Maldita sea el instituto y mi poca organización XD En fin, siento que tengáis que esperar tanto tiempo para los capítulos. Aprovecho para decir que a la historia no le queda mucho más! Yo diría que unos cuatro o cinco capítulos y lo tendré terminado. Peeeero ya tengo una idea para otro fic y que incluirá más parejas aparte de Shikatema, aunque ésta seguirá siendo la principal. Y ya no digo más! Cuando la tenga algo mas avanzada ya diré si sale a la luz o no la historia XD

¡Que disfrutéis!

CAPÍTULO 12

En la entrada de la cueva, Sai y Hisoka seguían con su combate:

- ¡Chôjû Giga!-gritó Sai, liberando a dos tigres de tinta.

-No servirá de nada-dijo Hisoka mientras cargaba de chakra su espada y, de un solo corte, se deshizo de las bestias de Sai. –Los samuráis estamos muy por encima de vosotros, shinobi. ¿Cómo tengo que decírtelo?-exclamó dirigiéndose hacia Sai.

No parece que mi Chôjû Giga vaya a funcionar contra él…¡Entonces…!-Habrá que combatir el fuego con fuego-dijo sacando su tantô.

La katana de Hisoka y el tantô de Sai chocaron pero ninguno parecía ceder ante el otro.

-Combatir mi katana con un tantô. Tienes agallas-dijo Hisoka mientras presionaba más su espada contra Sai.

Sai sonrió y dijo:-Gracias por el cumplido

¿Pero qué le pasa a este tipo? ¿Se está burlando de mí?-No es el momento para sonrisitas, ninja-dijo liberando el agarre que mantenían. Esto provocó que Sai retrocediera y Hisoka aprovechó la pequeña abertura para hacerle un corte en el pecho. ¡Mierda! Pensó el exANBU. Se alejó del peli plateado y se fijó en su herida que, por suerte, no era muy profunda.

-Si esto es todo lo que tienes, no eres digno de mi tiempo-dijo Hisoka, observando la sangre del shinobi en su katana y quitándola con un rápido movimiento de espada -Me desharé de ti e iré a por alguno de tus compañeros. A ver si ellos me entretienen más que tu

-Vaya, siento que no sea de tu agrado-dijo Sai con una sonrisa.

Tch, otra vez sonriendo. ¡¿Pero qué demonios le pasa?! Me pone nervioso. –¡Deja de actuar así!-dijo cargando contra Sai de nuevo.

Sai seguía el ritmo de Hisoka con bastante dificultad. Conseguía detener los ataques pero siempre a cambio de pequeñas aberturas que no pasaban desapercibidas para el peli plateado. El cuerpo de Sai ya tenía bastantes cortes que le había hecho Hisoka. Lo sabía, sus ataques son de larga distancia. Así que, es normal que no sea tan bueno en corta. Mal enemigo con quien te has topado- pensó Hisoka.

Luchar contra una katana con mi tantô se me está haciendo difícil…Sai iba retrocediendo poco a poco a causa de los ataques de Hisoka hasta que llegó a un punto en el que Hisoka hizo un movimiento que envió el tantô de Sai fuera de su alcance, dejando al shinobi sin armas y a merced del samurái.

¡Mierda!-maldijo Sai.

Hisoka soltó una pequeña risa de victoria: -Aquí termina esto

Mientras, Sakura se encontraba en pleno combate contra Meiko en el pasillo donde Sakura encontró el antídoto:

-Elemento agua: ¡Lluvia de meteoros!-de la jarra de Meiko, salieron gran cantidad de esferas de agua que se alzaron sobre ella y se dirigieron hacia la peli rosa. Las esferas de agua, que conseguía esquivar la kunoichi, impactaban con gran fuerza en el suelo. Sakura fue esquivando todas las esferas sin ningún problema pero Meiko no hacía más que reírse a pesar de que sus ataques no estaban surtiendo efecto.

¿Por qué se ríe?-se preguntó la peli rosa. Sakura seguía y seguía esquivando y Meiko no dejaba de reírse como una psicópata. ¿Estaré pasando algo por alto? O eso o a esta tía se le va la cabeza…De repente, notó que el suelo estaba algo más resbaladizo que antes y le costaba más esquivar los ataques de Meiko. Una esfera se dirigía hacia ella. ¡Mierda! El golpe provocó que la peli rosa impactara contra la pared.

-¿Qué te parece eso frentona?-dijo Meiko sin perder su sonrisa.

Sakura se levantó del suelo y pudo apreciar que se había roto el brazo izquierdo e intentó curárselo. ¡Esas esferas de verdad duelen…! Aunque quisiera esquivarlas, aquí no tengo mucho espacio… Y tampoco puedo ponerme a atacar sin pensar, podría acabar destruyéndolo todo cuando hay gente aquí dentro…¿Qué haré? Espera, ¿destruir? Pensó Sakura mirando a sus alrededores ¡Ya lo tengo!

-No pienses demasiado peli rosa, esto va a ser rápido- dijo Meiko formando sellos.-Yo que tu iría preparando una vía de escape porque si te atrapo,-dijo con una sonrisa escalofriante-¡morirás!

-¡A ver si sonríes después de esto!-gritó Hisoka mientras dirigía su espada al cuello de Sai, con intención de cortárselo. Sai no se movió para nada de su sitio. Hisoka sonrió de lado al ver que estaba tan cerca de su victoria. Parece que se ha rendido. ¡Esto hará las cosas más fáciles!

¡Ahora! -pensó Sai y con un rápido movimiento de manos, realizó una combinación de sellos que Hisoka no esperaba.

-¿Pero qué…?-En el segundo que su espada hizo contacto con el cuello de Sai, el cuerpo del ninja se volvió tinta negra y se liberó una capa de niebla muy espesa-¡Mierda! ¡¿Dónde te has metido?!-gritó Hisoka. La niebla era tan espesa que apenas podía verse a sí mismo.

-Si pensabas que iba a dejártelo tan fácil, te equivocas. Los ninjas de Konoha no somos tan débiles-escuchó decir a Sai en algún lugar dentro de la niebla. Hisoka no podía prever de donde saldría el siguiente ataque de su enemigo ya que la voz parecía provenir de todas direcciones.

-Ya estoy harto de tanta niebla. ¡Sal de dónde estés!-exclamó. Y con un rápido movimiento de espada, disipó la neblina. Cuando ya no quedaba rastro de ella, tampoco pudo ver al ninja de la hoja por ninguna parte-¿Huyendo de mitad de un combate? Y después quieres que no os llame débi-

-No te recomiendo terminar esa frase- escuchó decir cerca suyo.

Antes de que pudiera reaccionar, se encontró con que detrás suyo se encontraba Sai con su tantô en la mano y cerca de su cuello-Vaya. Estoy impresionado. No pensé que un ninja pudiera acorralarme de esta manera. Te felicito-dijo bajando su katana y tirándola al suelo-Me rindo. ¿Qué te parece si lo dejamos así?-sugirió levantando sus manos en señal de rendición.

Sai permaneció en silencio durante unos segundos antes de contestar con una sonrisa:-Agradezco que por fin me hayas reconocido como oponente pero- Sai agarró fuertemente su tantô y lo puso aún más cerca de la garganta del peli plateado-No puedo perdonarle la vida a alguien que usa la vida de otros como si fueran simples marionetas y menos si son niños-y le rasgó la garganta a Hisoka sin piedad, provocando su muerte instantánea y dejándolo caer en el suelo boca abajo.

-Elemento Rayo: ¡Castigo Divino!-gritó Benjiro. El cuerpo de Benjiro empezó a brillar con una luz blanca del que salían también pequeños rayos que se iban incrementando. Cuando su cuerpo ya estuvo totalmente envuelto de electricidad, soltó toda esa carga contra los shinobis.

-¡Shikamaru!-gritó el marionetista alertando al ninja de las sombras.

Shikamaru liberó su técnica y Kankurô cogió a Asuka y los dos shinobis esquivaron como pudieron la gran descarga eléctrica. A pesar de haber esquivado por poco el ataque, no se libraron de salir despedidos a causa de la expansión. Shikamaru y Temari estaban tumbados en el suelo y el Nara cubría con su cuerpo a la rubia mientras que Kankurô se encontraba cerca de una pared y abrazando a Asuka mientras la protegía.

La descarga que había liberado Benjiro dejó un gran agujero en el suelo y aún quedaban rastros de electricidad en el lugar. Benjiro rió al ver la destrucción que había causado-A ver si eso os enseña a no meteros en mis planes

Akijima, que se encontraba algo más alejado del lugar donde había ocurrido la descarga, seguía con su combate contra Hiromi –Yo no me distraería mucho, melenitas-dijo Hiromi lanzando un puñetazo en la cara de Aki que provocó que retrocediera unos metros.

¿Estarán bien? Pensó el peli rojo mientras se limpiaba algo de sangre que le había salido del labio y observando el lugar donde se encontraban Kankurô y los demás.

Hiromi notó que su contrincante estaba más centrado en la lucha de Benjiro que en la que estaban manteniendo ellos dos y le molestó-Si vas a estar más atento a ellos que a mí, haré esto rápido-dijo con una media sonrisa.

Akijima dirigió su mirada al tatuado:- No te confundas. Puede que esté atento a lo que pasa ahí pero eso no significa que no te esté haciendo caso-Aki dirigió sus manos a sus hombros y se cogió las mangas de la camisa.

¿Qué pretende? Se dijo Hiromi.

Akijima tiró de sus mangas y las rompió desvelando unos musculosos brazos y se puso en posición de ataque-Vengaré a Temari-sama por lo que le habéis hecho-dijo con una mirada desafiante y decidida.

Hiromi no pudo hacer otra cosa más que sonreír ante el desafío-¡Esto se pone interesante!-dijo dirigiéndose hacia Aki para atacarle.

Ahora no puedo estar preocupándome por lo que le pueda estar pasando a Temari-sama. Kankurô-san y Shikamaru están con ella. Ellos se encargaran de todo.

-¡No te estás concentrando! Elemento Tierra- el tatuado empezó a formar sellos-¡Palmas explosivas!-colocó sus manos en el suelo y de él salieron dos manos de tierra de gran tamaño que se colocaron al costado de Akijima sin dejarle lugar para escapar, y se fueron ajuntando hasta aplastarle.

Kankurô se encontraba todavía cubriendo a Asuka del ataque anterior pero también estaba observando la lucha de Akijima y pudo escuchar el grito de dolor que soltó el peli rojo.

-Aki…

-¡Elemento Agua: Prisión!- de los pies de Sakura, salieron unos tentáculos que la iban encerrando.

¡No puedo dejar que me atrape ahora!-pensó mientras salía de aquella prisión. A cualquier sitio donde pisara, salían tentáculos con la intención de atraparla.

-¡Es inútil! Vayas donde vayas, ¡mis tentáculos te seguirán hasta que te atrapen!-dijo Meiko riendo.

-Eso ya lo veremos-dijo Sakura mientras atacaba el suelo por donde saldrían los tentáculos.

-¡Eso tampoco funcionará!

La peli rosa volvió a golpear el lugar por donde saldría el tentáculo:-Se te ve muy confiada en tu técnica

Meiko volvió a reír:-Por supuesto. Nadie ha salido vivo de una batalla conmigo

-Siempre hay una primera vez-respondió la kunoichi esquivando con dificultad los tentáculos. ¡Otra vez el suelo!

Sakura se dirigía a un punto en el pasillo que Meiko había estado esperando:-¡Eres mía!

Cuando Sakura llegó al punto estratégico ideado por la castaña, del agua del suelo salieron los tentáculos que la llevaban siguiendo todo el rato pero con mayor velocidad que antes y no llegó a esquivarlo. Los tentáculos se enrollaron a su alrededor y formaron una gran burbuja de agua con la kunoichi dentro.

Meiko rió con mucha más fuerza:-¿Ves? Nadie me puede ganar. Es una lástima, pensé que me entretendrías mucho más. Bueno, que se la va a hacer, si uno es débil…

Dentro de la burbuja, Sakura tenía dificultades para respirar. ¡Mierda! ¡Es como estar hundiéndose en un pantano!

-Bye bye, kunoichi-san-dijo Meiko burlona.

De repente, notó que la burbuja se iba haciendo más pequeña. ¿Huh? ¿Por qué se está haciendo más pequeña? Espera ¡No me digas que…! -¡¿Qué has hecho frentona?!

Meiko dio un paso atrás y el suelo empezó a derrumbarse y con él, se iba el agua.

-¡Mierda! ¡¿Cómo lo has sabido?!

Sakura, que se había liberado de la prisión de agua, respondió:-Solo me fijé en que no usabas el agua del ambiente, sino el de tu jarra. Así que solo me hacía falta librarme de ella y mientras me atacabas con tus tentáculos, fui creando grietas en el suelo. Parece que mi idea no ha sido tan mala después de todo

A Meiko no pareció hacerle gracia que se hubiese burlado de ella de aquella manera y, furiosa, dijo:-¡Esta no te la perdono!-sin formar ningún tipo de sello, de la poca agua que quedaba en el lugar, salieron esferas de agua.

Sakura no pareció inmutarse de que la castaña contraatacara:-Yo si fuera tu no me movería mucho. El suelo está algo inestable…

-¡Y eso que más me-! –El suelo que se encontraba debajo de Meiko empezó a resquebrajarse y en cuestión de segundos Meiko cayó por la grieta que se había formado bajo sus pies.

-Mira que la avisé…-respondió Sakura asomándose por la grieta para ver si podía ver a su enemiga.

Después de que todo el humo que había causado la descarga de Benjiro se disipara, Shikamaru y Kankurô se pusieron de pie.

-¿Estás bien, Asuka?-preguntó el marionetista.

-H-hai…¿Y neechan y niichan?

-Estamos bien-respondió el Nara acercándose a ellos con Temari en brazos.

-Menos mal…-respiró aliviado Kankurô al ver a su hermana sin más heridas.

-Yo no estaría tan tranquilo-dijo Shikamaru dirigiendo la mirada a Benjiro-Lanzó ese ataque aun estando bajo mi técnica. Es un tío duro

No se encontraban en una buena situación para luchar. Tener a alguien inconsciente y a una niña pequeña a quien estar vigilando constantemente mientras tienes que luchar contra un enemigo, es demasiado complicado. Hasta yo veo que estamos en una situación desfavorable… Conociendo la personalidad de estos tíos, es muy probable que utilicen a Temari o Asuka en nuestra contra si las descuidamos…No hay más remedio…- ¡Shikamaru! Tú cuida a Temari y Asuka. Yo me encargo de él-dijo Kankurô sacando un pergamino

-¡¿Pero qué dices?! Tu solo no-respondió mirando al marionetista pero no acabó la frase por la media sonrisa que se había formado en la cara de Kankurô, una sonrisa que ya le era familiar. ¿De verdad va a luchar contra él, él solo, después de ver de lo que es capaz? Aunque tampoco veo otra salida… No con Temari así y Asuka. Por dios… Estos hermanos acabarán conmigo…-Espero que sepas lo que haces-acabó el Nara alejándose de Kankurô.

-¡Pues claro que sí!-dijo sacando a Sasori-¡Qué empiece el espectáculo de marionetas!

Shikamaru se fue al fondo de la sala cerca de una pared con Asuka siguiéndole de cerca. Se puso de espaldas a la pared para así no llevarse ninguna sorpresa y se arrodilló en el suelo sin soltar a Temari. Asuka se había puesto al lado del Nara y observaba a la rubia.-Nii-chan… ¿Temari-nee se despertará?

-Eso espero…-Shikamaru contestó sin apartar la mirada de Temari. Tiene el cuerpo frío y sus respiraciones son muy lentas…pensó acariciándole las mejillas -Me pregunto-empezó el Nara susurrando -en qué estarás soñando…

Fuera de la cueva, Sai se encontraba sentado en el suelo y tratando su heridas como podía:-Esto sería mejor que lo viese un médico…-dijo mirándose la herida del pecho.

-Lo que de verdad deberías decir es: "Tendría que haber sido más precavido…Mi querida novia se preocupará…"

Sai se dio la vuelta para averiguar de quien se trataba el dueño de aquella voz y cuando se giró, no pudo evitar sonreír.

-No me hagas reír. ¿Crees de verdad poder tú solo contra mí?-dijo Benjiro.

-Eso no lo sabré hasta que lo intente

Benjiro rió:-Pues adelante. Pero te aseguro que el resultado será el que menos esperes

-El resultado ya sé cuál es. Y no me importa si soy yo u otra persona el que acabe contigo, mientras tus planes no se cumplan y tengas el castigo que te mereces por secuestrar a mi hermana cuando ella no tiene nada que ver con esto

-Cumpliré con mi objetivo quieras o no. Prepárate porque lo que experimentarás ahora no tiene nada que ver con lo que ya has visto-dijo mientras salían relámpagos de su cuerpo.

-¿Eso es todo lo que tienes? Creí que me divertirías más tiempo…-dijo decepcionado Hiromi.

Delante del tatuado estaba el cuerpo de Akijima en el suelo, junto a la pila de escombros que había causado el ataque anterior de Hiromi. A pesar de que el golpe que recibió Aki podría haber sido mortal, aun se encontraba respirando y Hiromi lo percibió.

-¡Oi! ¿Sabes que te estoy viendo verdad? Es inútil hacerse el muerto conmigo

-…

Hiromi era un hombre de poca paciencia y esta situación lo llevaba al límite. Su oponente se encontraba delante de él, con la suficiente fuerza como para levantarse y continuar con la batalla que apenas habían empezado pero su enemigo prefería estar en el suelo –¡¿Es esta la forma en la que luchan los shinobis de hoy en día?! ¡Solo son mera palabrería! ¡Levanta del suelo! ¡Sé que todavía respiras y puedes seguir! ¡Tienes un combate que complacerme!- exclamó dirigiéndose hacia Aki.

A Aki le dolía hasta respirar. Ese último ataque le afectó algunos órganos vitales y no creía poder levantarse sin hacerse más daño aún. Y entre respiraciones, empezó a recordar algo que no había pasado hace mucho tiempo…

FLASHBACK

-¿Vigilar a la hermana del Kazekage? ¿Por qué debería hacer eso?

-No es exactamente vigilarla. Solo quiero que te quedes a su lado y te metas de por medio si lo ves conveniente…

-¿Te das cuenta de lo que me estas pidiendo? Temari-sama nunca aceptará que alguien la proteja…

-Mi hermana puede parecer muy independiente y que no necesita de nadie, pero yo sé que ella lo necesita. Y Gaara también lo cree

Kankurô y Akijima se encontraban en una taberna de Suna tomándose unas copas. La taberna tenía muebles de madera y no había mucha luz por lo que le daba un ambiente misterioso. No parecía haber mucha gente pero eso lo hacía perfecto, ni muy pesado ni muy vacío. Akijima y el mediano de los hermanos de la Arena se conocían de hacía ya tiempo y de vez en cuando decidían salir y tomar algo después de una larga y agotadora misión o día de oficina como era hoy el caso.

Akijima solo tenía contacto con el mediano de los hermano por lo que, que Kankurô le pidiese que vigilase a su hermana, le era algo incómodo.

-Pero Kankurô-san, ¿por qué yo? Hay muchos ninjas mejores que yo para este puesto. Los ANBU son mejores en esto…

-Puede que sean mejores pero no es lo mismo y no me sirven

-¿Qué quieres decir?

Kankurô sonrió maléficamente y dijo:-Verás, tengo un plan que en un futuro estoy seguro que mi queridísima hermana me agradecerá y para eso te necesito a ti y no a un ANBU

Akijima no estaba del todo seguro de lo que tenía en mente el marionetista pero decidió confiar en él, solo por los años de amistad-Está bien. Acepto ser su guardia pero más te vale no meterme en un lío…

-Bien. Pero antes de nada-Kankurô adquirió una actitud seria-¿Estás dispuesto a dar la vida, si es necesario, para proteger a Temari?

Aki no se sorprendió mucho al escuchar la condición que le dijo el marionetista ya que sabía que, para él, su familia era lo más importante que tenía-Hai. Como shinobi de la Aldea Oculta de la Arena que soy, daré la vida si hace falta para proteger a nuestra princesa-dijo poniéndose firme y llevándose el puño al corazón.

-Así se habla. Pues ahora te cuento lo que tienes que hacer…

FIN FLASHBACK

No puedo dejar que me maten aquí… No sin antes haber adquirido mi venganza por lo que le ha hecho…pensó el peli rojo intentando ponerse en pie mientras el tatuado se dirigía hacia él. Sería como romper el juramento que le hice a Kankurô-san

-¡Gente como tú no son dignos de llamarse shinobis!-exclamó Hiromi mientras aceleraba el paso hacia el peli rojo para atacarle.

Tal afirmación enfureció al ninja de la Arena y cuando tuvo al tatuado enfrente, se puso de pie con todas sus fuerzas a pesar de que le dolía todo el cuerpo, detuvo el ataque, y exclamó:-¡Tú no eres digno de llamarte hombre si lastimas a una mujer!

En un lugar muy lejano de donde se encuentran nuestros héroes, una mujer de melena rubia sin recoger y con un traje que se asemeja al de una bailarina, se encuentra en mitad de la nada. Lo único que llega a alcanzar con la vista es un horizonte vacío. Debajo de sus pies descalzos puede notar agua pero no nota que se esté mojando y el cielo tiene las nubes más esponjosas que jamás haya visto.

-¿Dónde estoy?